jueves, 29 de octubre de 2009

Fútbol - Sobre el Real Madrid

Florentino, ¿Presidente o Forofo?

Hoy quiero hablar de una de mis grandes aficiones: el fútbol, y más concretamente, del Real Madrid. No voy a hacer análisis técnicos, ni pienso discutir de cuestiones tácticas referentes a jugadores o entrenadores. Simplemente quiero aportar una visión con algo más de perspectiva a la que estos días nos han regalado diarios y medios de comunicación. Porque si uno ha leído las portadas de estos días, parece que se nos acaba el mundo. Palabras como humillación, vergüenza o escándalo, nos han acompañado en las últimas horas. No, no es que el caso Gürtel haya ido más allá. Tampoco que nuestra prensa hable del millón de personas que pasa hambre en el mundo según el último informe de la ONU para la FAO. Es que el Madrid perdió con el Alcorcón ni más ni menos que por 4-0.

Y a partir de ahí, como el fútbol es el fenómeno de fenómenos y el Madrid la marca del fútbol, tal como argumenta el gran Paco Alcaide, el cataclismo merengue ha copado debates, columnas de opinión y primeras planas. Desde luego no es mi afán justificar ni un ápice que el equipo de mayor presupuesto del mundo caiga con tanto estrépito en el campo de un modesto como el Alcorcón, pero sí compartir algunas ideas que me han venido a la mente desde el pasado martes. Tampoco quiero convertirme en el defensor de Pellegrini. Sólo quiero resaltar determinadas cuestiones que he echado en falta en el análisis tras el partido copero del otro día.

Primera idea: no se puede gestionar una empresa que factura 400 millones de euros como una comunidad de vecinos, donde los dimes y diretes están por encima del análisis riguroso de los hechos que requiere la toma de decisiones. En todas las empresas se cometen fallos y errores, hay muchas cosas mejorables, pero las decisiones drásticas deben tomarse en ocasiones excepcionales. Si las decisiones drásticas se convierten en la norma, entonces es que algo falla en la cabeza pensante de la organización. Y en el Madrid estas se llevan produciendo casi de forma ininterrumpida desde hace 15 años con el paréntesis Del Bosque. Desde el año 94, han pasado por el banquillo del Madrid Valdano, Arsenio, Capello, Heynckes, Hiddink, Thosack, el citado Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, García Caro, de nuevo Capello, Schuster, Juande Ramos y ahora Pellegrini. ¿El problema es realmente de entrenador?

Lo preocupante es que da la sensación de que la prensa influye excesivamente sobre todos los presidentes del Madrid. Que si pepito dijo esto o lo otro en el descanso, que si fulanito miró mal al entrenador, que si menganito no soporta rotar.... Claro que el entrenador tiene que gestionar el ambiente en un vestuario al igual que un capataz tiene que hacerlo con su plantilla, pero la estrategia y filosofía empresarial no puede venir marcada por dimes y diretes menores y habituales en cualquier compañía. Perspectiva y saber contar hasta 10 son dos aspectos a tener en cuenta en un directivo de los que se adolece en el mundo del fútbol.

Segunda idea: En ninguna empresa se puede reconstruir un equipo, cambiar directivos, mandos intermedios, jefes de sección, encargados y buena parte de la plantilla y esperar que en dos meses funcione como un reloj suizo. En cuanto a Pelegrini, está claro que el equipo no carbura y que hay dudas de saber a qué juega, pero la historia nos da muchas lecciones. Rikjaard acabó la primera vuelta en su primera temporada a 20 puntos del Madrid y con toda la prensa pidiendo su cabeza. El resto es historia. Sacchi, tras caer con el Español de Clemente y ser sexto en la liga, estaba en el disparadero. Berlusconi le respaldó y pese a nadie entender a qué jugaba aquel Milan en el año 1988, luego marcó una época y revolucionó el fútbol. A Cruyff le trajeron 20 jugadores en dos años. No ganó nada. A la tercera temporada ganó la Copa del Rey y a partir de ahí cambió la historia del Barça para siempre.

Pellegrini ha hecho jugar al Villarreal francamente bien con el esquema que está tratando de implantar en el Madrid. No digo que tenga que ir a muerte con él, porque llegado el caso, rectificar es de sabios, pero también tenemos que entender que como buen profesional, posiblemente sepa bastante más que todos nosotros. Seamos humildes pese a que todos llevemos un entrenador por dentro. Cesarle ahora sería recuperar los mejores años de la familia Gil en el Atlético de Madrid. La paciencia es clave en cualquier proyecto, aunque el Madrid se lleve mal con ella.

Tercera idea: Analicemos los errores del Madrid. Ofensivamente el equipo se atasca. Bueno, muchas piezas nuevas, muchas lesiones, nada que no cure el tiempo. Defensivamente.... ¿es problema de sistema o de falta de atención de los jugadores? Cuando el Madrid cayó en Copa contra el Valladolid (entonces en 2ª) y poco después perdió con el Recre 0-3 en casa, se habló del cese de Capello. Cuentan que éste cogió a los jugadores y les tuvo un mes entrenando con doble sesión, obligándoles a estar entre 8 y 10 horas en Valdebebas. ¿Ahora no hay nadie que ponga orden a nivel interno?

Tras el partido del Sevilla, el Madrid seguía siendo el equipo que más veces llegaba al área contraria y al que menos le llegaban de toda la liga. Los goles llegaban en su mayoría a balón parado. ¿Culpa del entrenador o de los jugadores? ¿Qué Marcelo agache la cabeza en el gol de Navas en Sevilla es culpa de Pellegrini? ¿Qué Drenthe baje andando en el 2-0 del Alcorcón es culpa de Pellegrini? El Madrid estaba defendiendo, hasta el día del Valladolid, francamente mejor que otras temporadas, con la línea defensiva a 15 metros del área (que ya era hora, por cierto). Los mismos jugadores que hundieron a Rikjaard encumbraron a Guardiola. Un equipo es un ecosistema con un equilibrio inestable, pero al final hay cosas que por mucho que trabajes dependen del jugador y su actitud. El trabajo de Pellegrini se verá al final de la temporada. Claro que está cometiendo errores, pero de momento ninguno que no sea subsanable. Y claro que Pellegrini es el responsable último de los mismos, pero se tiende a disparar a la parte más débil. Todos deben asumir su parte de culpa. Toca respaldar y hacer fuerte el proyecto. Dinamitarlo implica reconocer el fracaso del mismo.

Cuarta idea: Ojo con los mensajes que se lanzan. Desde algún medio se ha sugerido que Florentino le ha pedido a Valdano que se haga cargo del banquillo. Valdano ha dicho que no. Hay quien apunta que por cobardía. Yo creo que por sentido común. ¿Qué pensaría el siguiente inquilino del banquillo?

Dicho todo esto, sólo espero que Florentino Pérez esté a la altura de las circunstancias. No estoy diciendo que no haya que tomar decisiones drásticas, pero sólo si estas están justificadas. Florentino maneja más datos que todos nosotros y como aficionado del Real Madrid espero que acierte. Y lo hará si tome la decisión que tome lo hace con criterio, serenidad, visión a largo plazo y sentido común. En definitiva, si se comporta como un directivo y no como un forofo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Humor - Los Hermanos Marx

Sobre la Parte Contratante de la Primera Parte

Como muchos sabéis, llevo varios meses con muchísimo trabajo, los cuales se han acentuado durante las últimas semanas. He tenido varias negociaciones en diversos frentes, las cuales se han resuelto de forma satisfactoria. Aunque reconozco que ha habido momentos en los que me he visto superado, también tengo que agradecer todo lo que he aprendido. Como dice mi buen amigo Quique Ibáñez, ¿cómo valoramos este máster que está siendo el año 2009?. Ahora, a posteriori, y mirándolo con perspectiva, sólo me queda reconocer con una sonrisa en la boca, que las cosas se pueden (y se deben) mirar con humor.

Es por ello por lo que os dejo un gag de los Hermanos Marx que refleja fielmente mis últimos días de las últimas semanas a nivel laboral. Relajaos y disfrutad. Gracias por estar conmigo "En el Disparadero".

jueves, 22 de octubre de 2009

Empresas - El Marketing Bancario Sigue Siendo Mentira

Más Reflexiones Sobre Nuestro Sistema Bancario

A raíz del post "El Marketing Bancario es Mentira", muchos sois los que os habéis puesto en contacto conmigo para contarme más anécdotas referentes a nuestras entidades financieras. Muchas estoy autorizado a revelarlas, otras no tanto, pero todas reflejan una realidad: el creciente descontento de empresas y ciudadanos con nuestros bancos y cajas. Precisametne iba pensando un poco en todo ello la semana pasada, cuando tuve la oportunidad de asistir a una jornada de la Banca Cooperativa que tuvo lugar en Burgos. En ella, además de acudir como ponentes primeros espadas de la talla de Manuel Pimentel, estuvieron personalidades importantes de Caja Rural, así como del ICO y el ICEX. Se tocaron muchos temas, la gran mayoría muy interesantes, que sirvieron para comprobar que nuestras cajas y bancos siguen estando a años luz en muchos aspectos de nuestras empresas.

Abrió fuego, tras unas breves palabras de bienvenida a cargo de la organización (la Caja Rural de Burgos), Manuel Pimentel. El que fuera ministro con Aznar, estuvo brillante. Incisivo pero a su vez eliquibrado en su crítica, Pimentel hizo un repaso más que interesante a nuestra situación económica. Los bancos tuvieron de lo suyo. La crítica de don Manuel a éstos, por aprovecharse de la actual situación en la que pueden comprar el dinero al Banco Central Europeo (BCE) (con un interés del 0,5%), y que una gran parte del mismo (si no la mayoría) esté yendo a parar a deuda pública en lugar de empresas y familias (fin para el que las inyecciones de liquidez en el mercado fueron pensadas), fue de las que hacen época. Es cierto que el caldo de cultivo es propicio: incertidumbre económica, necesidad de financiación por parte de los estados tras las ayudas y rescates y, sobre todo, la mentalidad corto placista de nuestras entidades financieras, pero también que esta actitud, financieramente justificable, es moralmente deplorable.

Porque nuestros bancos y cajas, lejos de excusarse, sacaron pecho defendiendo su posición. "Es un 4% de rentabilidad en estos tiempos. Pero sobre todo, el estado es el estado. No va a quebrar". Toda una declaración de intenciones, vaya. Pero sobre todo una demostración de miopía de plazo, si cabe este término, sin precedentes. Como se ha dejado caer, es posible que en la actual coyuntura, a corto plazo, tenga sentido económico apostar por deuda pública (renta fija), pero a medio y largo plazo, la renta variable siempre es más beneficiosa. Y para que haya renta variable, son necesarias las empresas. Dicho de otra forma: a largo plazo los bancos ganan más dinero con las empresas que con los estados.

Pero voy más allá, que no quiero que nadie se quede en la anécdota especuladora. Las empresas son esenciales también para generar puestos de trabajo, los cuales van a permitir a familias consumir, ahorrar y endeudarse. En otras palabras, depositar su dinero en cuentas corrientes (transformándose en dinero bancario, el cual genera un efecto multiplicador en la economía), comprar más productos (de baja implicación e incluso de alta), permitiendo de esta forma a nuestras compañías seguir creciendo, generando riqueza y puestos de trabajo. Si el BCE hizo la apuesta tan importante que hizo en su día, fue para que el tejido empresarial e industrial europeo no se viniera abajo. Todos sabemos que los bancos están mal, pero el camino de la recuperación lo debemos andar juntos, aunque las entidades financieras de nuestro país no parezcan tenerlo claro.

Es conocido por todos que nuestro estado ha hecho un esfuerzo terrible en esta crisis, el cual le ha supuesto vaciar sus arcas. Creo que sobre ésto ya no merece la pena debatir, porque lo hecho, hecho está y ya se han gastado ríos de tinta al respecto. Pero ahora que nos hemos dado cuenta todos - empresas y familias- de que nos habíamos endeudado demasiado y que dependíamos en exceso de los bancos, ¿es razonable que sea el estado el que siga esa misma senda? ¿Es moralmente aceptable que, cuando se han llegado a hundir 300 PYMES diarias de media, algunas por falta de liquidez pese a ser rentables, el estado acepte ese dinero? ¿Los mismos que sufrimos los excesos de otros, vamos a pagar también la factura del estado con los bancos? ¿Es ésto ético? ¿Que será lo próximo, hacer diputados a Botín, González y compañía? La última pregunta se la dejo a Nanius, habitual bloguero, que seguro que sabe más que yo al respecto: ¿puede quebrar un estado como el nuestro?

La segunda cornada del día la dio la representante del ICO. Más de 6.000 millones de euros de los fondos ICO para PYMES están pendientes de asignación todavía. Este hecho no tiene precedentes. En un año como este, en el que todas las empresas andan desesperadas buscando financiación, hay más de 6.000 millones de euros destinados a dar oxígeno a nuestro tejido empresarial, muertos de risa. El problema, explicaba la representante del ICO, es que las dotaciones de este año se pensaron como remedio ante la falta de liquidez de las entidades financieras. Ahora que la liquidez no parece ser ya el mayor de los problemas, la falta de confianza y la asunción del riesgo cobran protagonismo. El dinero lo pone el estado, pero con el riesgo, al menos con una parte del mismo, corren las entidades financieras. Y es por ello por lo que se piden garantías hipotecarias desproporcionadas para cantidades pequeñas de dinero que le pueden dar la vida a una PYME. Proyectos hay, lo que falta es voluntad. Y en estos tiempos, eso es imperdonable. El resto de la jornada transcurrió con normalidad. Las Cajas Rurales sacando pecho de lo bien que iban, mientras los empresarios nos preguntábamos en qué se notaba en nuestro día a día. O lo que es lo mismo, sintiendo que la realidad de las entidades financieras estaba muy lejos de las compañías allí presentes.

Hace unos días hablaba con mi primo Iñaki. La conversación no fue exactamente así, pero hablando de los bancos coincidimos: nos están enseñando a vivir sin ellos, a ver qué pasa cuando viren las tornas. Los bancos son necesarios y los hombres, hombres somos. Como explicó Pimentel, pasamos de la euforia al pánico en cuestión de segundos, y por eso, entre otras cosas, la economía es cíclica. Con ello quiero decir, que volveremos a cometer errores, pero también tengo la sensación de la herida que se está produciendo es tan grande, que a los jóvenes empresarios se nos tardará en olvidar este 2009 y el trato que hemos recibido.

Precisamente de eso mismo hablaba ayer con representantes de diferentes entidades financieras. Se metían entre ellos por el precio que marcaban en sus operaciones a sus clientes, por las comisiones y otro tipo de aspectos menores. Alguno se jactaba de ser el más barato, de ser el que mejores condiciones daba a sus clientes. Y ahí salté. Me acordé de todos mis amigos del post anterior y no me pude morder la lengua. "Ese es vuestro problema, que pensáis que el cliente sólo valora el precio.Tengo amigos que hubieran pagado precio más alto a cambio de agilidad, timing, empatía, flexibilidad y mejor trato. La gente del back office bancario debería salir de la oficina, escuchar lo que se dice de vuestro sector en la calle y en las empresas. Ni puede estar todo el mundo equivocado, ni todos lo hemos hecho mal".

Ayer me calenté, pero hoy lo sigo pensando. La juerga crediticia nos ha venido bien a todos mientras ha durado, pero el camino debemos desandarlo juntos. Por responsabilidad social, por justicia social o por instrumentalismo egoísta a largo plazo. Como dice la canción, la vida sigue igual. O casi. Ayer también me llamó un buen amigo, progatonista de mi anterior post. Había resuelto por fin su problema con los bancos. Lejos de celebrarlo, me contó como había necesitado una reunión de 10 horas para finiquitarlo del todo, cómo le habían tratado de incluir cláusulas ilegales ya en la notaría y, sobre todo, lo mal que se había sentido tratado por muchas de las entidades financieras con las que trabajaba. Aquellas que cuando llegó a su empresa en el año 2007 no tardaron ni un sólo día en decirle que estaban allí para lo que hiciera falta. Pero este es el panorama. Los bancos no escuchan a sus clientes y en ello llevarán su penitencia. Lo preocupante es lo de su miopía. Esa que les impide ver más allá de la vuelta de la esquina.

sábado, 17 de octubre de 2009

Empresas - Sobre la Gestión de la Diversidad

Algunas Reflexiones

El pasado jueves 15 de Octubre, fui invitado por la Red Acoge a participar en una jornada sobre la Gestión de la Diversidad en la empresa. Además de ser ponente en la mesa redonda, tuve el honor de ser el anfitrión del evento, ya que el mismo se celebró en nuestra bodega de Real Sitio de Ventosilla (PradoRey) en Ribera del Duero. Compartieron experiencias conmigo, Paco Sosa, Director de Relaciones Externas de MRW, Isabel López García de Leániz (L´Oreal) y José Juan Martínez Caballero (Ubisa - Bekaert). Además contamos con la presencia de un representante del Ministerio de Trabajo e Inmigración (me vais a perdonar que no recuerde el nombre) y personal directivo de la Red Acoge a nivel nacional.

Es por ello por lo que hoy quiero compartir con todos vosotros algunas de las ideas que expuse el pasado jueves, con ánimo de fomentar un sano debate sobre la salud real de nuestras empresas en una materia de tan actual como ésta. Ahí vamos.

1) Una Economía Ligada al Desarrollo Humano: Hace algo menos de un año, Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998, pronunció una conferencia en la Universidad Complutense en la cual fue capaz de resumir en una sóla frase buena parte de su pensamiento como economista: "Una economía no ligada al desarrollo humano está abocada al fracaso". Las empresas actuales deberían hacer autocrítica y repasar si el actual modelo económico está permitiendo mejorar también a la sociedad contemporánea.

Durante casi 15 años (con el parón de las puntocom) hemos asistido estupefactos a beneficios empresariales record , en los cuales nuestros ejecutivos han disfrutado a su vez de unos bonus también sin parangón. Todo ello en una economía globalizada. ¿Ha mejorado el bienestar mundial? El pasado 14 de Octubre todos nos estremecimos al conocer el último informe de la ONU para la FAO: Mil millones de personas pasan hambre en el mundo, lo que supone el peor dato desde 1970. Dicho de otra forma, nos alejamos de forma estrepitosa de uno de los principales objetivos del milenio: Reducir la pobreza a la mitad para el año 2015. Las empresas deben trabajar bajo el objetivo de la creación de riqueza, por supuesto para sus accionistas, pero también para todos los grupos de interés con los que interacciona. Entre ellos la sociedad. Una sociedad fuerte y robusta beneficia a todos los agentes que participen en un sistema económico, compañías incluídas.

Hace unos días Joseph Stiglitz ponía el dedo en la llaga al revelar en uno de sus más recientes estudios que, mientras la economía norteramericana ha estado creciendo en los últimos años(de acuerdo con los valores del PIB), la renta media de las familias estadounidenses lleva decreciendo paulatinamente desde el año 2000. Dicho de otra forma, la hipótesis de que la maximización del beneficio nos acerca a la obtención de un óptimo social, está lejos de cumplirse. Y lo que es peor, no sabemos si el PIB sigue siendo una herramienta válida para estudiar el crecimiento.

Siempre que me invitan a hablar en mesas redondas y conferencias, pongo este ejemplo para que se me entienda. Si echamos la vista atrás y pensamos en la historia económica moderna, tal vez podríamos dividirla, y hablo de forma muy generalista, en dos etapas: antes de la Revolución Industrial y después de la misma. Cuando comenzó la Revolución Industrial, nuestros trabajadores no tenían derechos, la salud en las sociedades de la época era paupérrima y la educación era exclusiva de las clases más altas. Dos siglos y medio después, con nuestras idas y venidas, con nuestros mejores y peores momentos en el diálogo social, asistimos a una sociedad muy diferente al menos en los países de la OCDE. Los empresarios tienen más obligaciones, los trabajadores muchos más derechos, la sanidad y la educación son bienes públicos y, pese a que queda aún camino por andar, lo cierto es que nadie puede negar que el desarrollo económico derivado de la Revolución Industrial ha significado una mejora del bienestar social.

El reto del Siglo XXI es que ese bienestar sea mundial en una economía globalizada. Y a tenor de los datos, creo que estamos lejos de conseguirlo. Es imposible entender los movimientos migratorios hoy en día sin comprender este punto. Los indicadores macro económicos no nos pueden llevar a engaños: las diferencias Norte - Sur son más grandes que nunca y las hipótesis neo clásicas de momento no se han cumplido.

2) La Empresa como Creadora de Sociedad: Esta idea está muy ligada con el punto anterior. La empresa actual debe ser una ciudadana corporativa, con sus derechos y obligaciones civiles. Debe cumplir unas leyes, faltaría más, pero además debe competir por obtener la legitimidad que le permita actuar en diferentes mercados. Dicho de otra forma, debe tener unos comportamientos que a los ojos de las distintas sociedades con las que interactúa, sean considerados como apropiados. Ninguna empresa puede subsistir viviendo de espaldas a la sociedad en la que se desenvuelve. La pregunta es, ¿en un mundo en cambio, con unas sociedades cada vez más diversas, lo está consiguiendo?

Las compañías pueden y deben ser un vehículo para la integración. En primer lugar, cumpliendo las leyes, y en segundo lugar, dando un trato igualitario a las personas con independencia de su raza, sexo, religión o cultura. Esto que parece tan obvio, en el día a día no lo es tanto. Tenemos miedo al cambio y la tentación de hacer las cosas mal para aprovecharnos de una situación de fuerza está siempre presente.

Las empresas tienen mecanismos para fomentar la integración. Y voy a poner un ejemplo que le debo a mi buen amigo Paco Alcaide. Un salario es mucho más que un dinero que se deposita en una cuenta a final de mes. Es un mensaje que se lanza a toda la organización, pero también a toda la sociedad. Si en mi empresa discrimino salarialmente a las personas por su raza, sexo, religión o cultura, estoy mandando un mensaje demoledor y explícito a toda la organización, pero también de forma implícita a la sociedad. Estamos condenando a esa persona por ser diferente, limitando sus posibilidades de progreso en nuestra colectividad. No podemos obviarlo.

Pero además, la empresa tiene que entender que es una pieza importante de nuestro sistema educativo. Hace ya más de 30 años que las mujeres comenzaron a incorporarse a nuestras empresas. La realidad nos dice que siguen estando discriminadas en muchos aspectos desde el punto de vista laboral, pero también social. Se sigue esperando de ellas que lleven la casa y cuiden de los niños. Las compañías no podemos negar que estamos fracasando con estrépito en la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad empresarial.

En la actualidad tenemos tasas de fracaso escolar superiores al 30% en nuestro país. Junto a estos informes, existe otro no menos demoledor: el fracaso escolar es mucho mayor entre aquellos niños que estudian solos que entre los que cuentan con alguna ayuda en casa. Con horarios larguísimos que no permitan la conciliación de la vida laboral y familiar, y con el estereotipo de que es la mujer quien debe seguir asumiendo esas responsabilidades, estamos cometiendo dos graves errores. Uno de ellos a futuro: un 33% de fracaso escolar es un problema social de primer orden, pero también lo va a ser económico en unos años, porque no vamos a tener profesionales cualificados. El otro error es actual: estamos infrautilizando en muchos casos el potencial de las mujeres, las cuales a menudo se ven limitadas en su progresión profesional al tener que decantarse entre la vida profesional y la personal. Sumémosle a todo esto que casi el 60% de los nuevos universitarios en la OCDE son mujeres. Tocan tambores de cambio. Parte de la solución de nuestro sistema educativo pasa por las empresas.

3) Un mundo en cambio: Antes las empresas competíamos en un mundo local, ahora global. Ello ha derivado en un aumento de la presión sobre las cadenas de valor, lo cual ha generado la deslocalización de plantas productivas en países donde los derechos humanos y de los trabajadores brillan por su ausencia, buscando de esta forma reducir costes. Aunque nos encontremos a menudo que en estos países el PIB crece y con éste la renta per cápita, no podemos ignorar que esta última medida es una media no acompañada de valores de dispersión. Los mil millones de personas que pasan hambre y los espectaculares aumentos de los movimientos migratorios de los últimos años, nos tienen que hacer entender , como ya se ha indicado, que las diferencias Norte - Sur siguen creciendo. Y que debido a ello nuestras sociedades locales están cambiando.

Aunque sea una idea ya expuesta parcialmente en el punto anterior, la incorporación de las mujeres al mercado laboral está cambiando también nuestro tejido social y la estructura de familia. Nuestras mujeres tienen menos hijos, encontrándose las tasas de natalidad más altas en países pobres y en vías de desarrollo, así como entre los inmigrantes que viven ya entre nosotros. Nuestra sociedad, por lo tanto, va a seguir cambiando y con ellas nuestras empresas.

A todo ello sumémosle otro aspecto no menos importante: la democratización de la información. Hoy, cualquier persona que tenga un ordenador, puede hacer pública una noticia y moverla por todo el planeta lejos del alcance de los medios de comunicación de masas y empresas. Los riesgos reputacionales son más grandes que nunca, las compañías están más expuestas que nunca a la sociedad la cual, a su vez, cambia a una velocidad de vértido.

Si las empresas no pueden subsistir viviendo de espaldas a la sociedad, ¿qué respuestas estamos dando a estas nuevas realidades sociales?

4) Sobre la Responsabilidad Social Corporativa (RSC): Como dice Paco Alcaide, gestionar una empresa es, sobre todo, gestionar personas. Tal y como se ha explicado, éstas han cambiado al igual que lo han hecho nuestras sociedades y los entornos competitivos de las compañías. Todo ello nos debe hacer entender que es preciso un cambio de paradigma empresarial, abrazar nuevas herramientas de gestión rupturistas con el pasado que nos permitan afrontar nuevas realidades que se antojan radicalmente diferentes a las existentes hasta hace un par de décadas.

La RSC tiene que ser esa nueva herramienta de gestión empresarial. Se debe buscar una triple sostenibilidad: económica, medio ambiental y social. La primera es clara. Si las empresas no ganan dinero, tendrán que cerrar y dedicarse a otra cosa, por lo que no tendrán sentido otros objetivos. La sostenibilidad medio ambiental, también está muy manida. Está claro que los cambios climáticos y el problema de la escasez de los recursos afectan por igual a empresas y sociedades, al obligar a ambos a modificar modelos de negocio y de vida. La sostenibilidad social de nuestras compañías (y sistemas económicos) ha sido tradicionalmente la pata de la RSC más olvidada por políticos y empresarios. Se lleva hablando mucho tiempo de explotación infantil, falta de derechos en países en vías de desarrollo, conciliación de la vida laboral y familiar, igualdad y así un largo etcétera sin que hasta la fecha hayamos visto grandes progresos en ningunas de estas áreas.

Si la RSC supone la forma en la que las empresas responden a las demandas y cuestiones que la sociedad plantea, la sostenibilidad social debe ser un punto clave en la agenda. Máxime cuando leemos lo expuesto anteriormente: mil millones de personas pasan hambre en el mundo. Y máxime también cuando sabemos que los movimientos migratorios y la incorporación de la mujer al mercado laboral han cambiado nuestra sociedad para siempre. Gestionar la diversidad, por lo tanto, debe ser un punto clave para gestionar las relaciones empresa - sociedad.

5) Beneficios de la Diversidad: Si hay una cosa que siempre he defendido, es que las herramientas de gestión tienen que sevir para cumplir el primero de los objetivos de las compañías: el de la rentabilidad. Aunque sea por una mera cuestión de supervivencia. La RSC, por lo tanto, aunque incluya criterios éticos y morales en la gestión, aunque postule que para la subsistencia de las empresas no se pueden desligar los resultados económicos de los sociales y los medio ambientales, debe servir también para que nuestras compañías sean más rentables. Y si ello es así, gestionar la diversidad tiene que reportar beneficios a las empresas. Paso a exponeros algunos.

Nuestras empresas tienen a la endogamia. Cuando nos llegan currículos, a todos nos gusta fijarnos de dónde es un u otro. El que fulanito sea de mi pueblo o sea de determinados lugares todavía nos influye a la hora de decantarnos por una persoa u otra. El sexo sigue siendo otra variable importante también. No digo que ambos sean los criterios definitivos, ni mucho menos, pero todavía influyen. Yo lo percibo diariamente en mi entorno laboral. Hay vida más allá de Madrid donde estas realidades se dan. Por lo que yo recuerdo de la química que estudié en el colegio, todo sistema cerrado tiende a la entropía, al caos absoluto. Y las empresas son sistemas que a menudo tienden a cerrarse. ¿Pueden nuestras compañías salir a competir sin complejos con tales ideas, en un mundo globalizado y diverso como el nuestro? ¿Se pueden permitir el lujo de prescindir de la diversidad para afrontar mercados y sociedades cada vez más complejos?

De nuevo Paco Alcaide me puso sobre la pista de Kjell Nordström y Jonas Ridderstrale. Suya es una frase que creo responde perfectamente a la pregunta anterior. “La falta de Diversidad suele provocar pensamiento de grupo y estreñimiento intelectual” (Funky Business Forever, pag. 171). En un mundo globalizado y diverso, hacen falta ideas globales y diversas para poder afrontar con garantías la batalla de un mercado que también tiene esas mismas características.

Un poco en esa línea, os dejo otra idea. Para entender los mercados globales, para desarrollar y diseminar dentro de la organización una auténtica inteligencia de mercado, no podemos dejar de entender, apreciar y valorar en su justa medida todas aquellas diferencias culturales que nos rodean en nuestro día a día. Sólo así podremos competir, pero sólo así no daremos la espalda a nuestra sociedad, la cual nos examina día a día (a las empresas) gracias a la ya citada democratización de la información.

6) ¿Qué hacemos en PradoRey? Ese fue el epígrafe final de mi exposición. Todo lo expuesto se traduce en lo siguiente:

El consejo de administración está formado en un 60% por mujeres.
El equipo de dirección está formado en un 40% por mujeres.
El 50% de los mandos intermedios son mujeres. Un 25% extranjeros.
Un 13% de la plantilla de bodega es extranjera. Casi un 95% tiene un contrato fijo indefinido. El resto está con contratos temporales para la vendimia y campaña de Navidad.

En cuanto a la Explotación Agrícola, trabajan en la misma 33 inmigrantes. 18 son fijos discontinuos que van "pasando" de cultivo en cultivo. 15 son jornaleros en vendimias, los cuales suelen repetir casi al 100% año tras año.

El 100% de nuestros inmigrantes están regularizados. Todos ellos cobran lo mismo que sus colegas españoles que ocupan idéntica categoría. El 100% se beneficia de las mejoras sobre el convenio que la empresa aplica.

Al 30% de los trabajadores extranjeros de finca y bodega se les facilita vivienda. Se ha permtido, siempre que lo han solicitado, que conviva con ellos un cocinero que les permita celebrar el Ramadán en condiciones. Siempre se ha tratado de que su jornada laboral no incida negativamente sobre su religiosidad.

Como firmantes del Global Compact, no sólo cumplimos con todas las especificaciones referentes a los derechos humanos que en éste se indican, si no que exigimos el cumplimiento de los mismos a todos los miembros de nuestra cadena de valor.

7) Lo que nos falta por hacer: Una de las cosas que peor llevo, es que no tenemos ningún disminuido físico o psíquico en la plantilla. Ni la crisis, ni estar en un medio rural pueden ser excusas. En ese sentido estamos en deuda con la sociedad.

También creo que deberíamos ser más proactivos en el diálogo con los inmigrantes en plantilla. En ocasiones hemos tenido problemas por cuestiones culturales que nos podríamos haber ahorrado. Un caso típico es el de las bajas laborales. Algo tan obvio como que hay que llevar la baja, no lo es para un inmigrante en muchos casos.

Por último, sólo tenemos un 25% de personal extranjero con responsabilidad y es a nivel intermedio. Nos tenemos que preguntar dos cosas (nosotros y todas las empresas españolas): ¿Estamos aprovechando todo el talento que nos viene de fuera? ¿Por qué no atraemos a más mano de obra cualificada de fuera?

Ahí lo dejo. Os toca a vosotros.






lunes, 12 de octubre de 2009

Discos Imprescindibles - Help

Sublime Sencillez

Si cogiésemos a una persona que nunca hubiera escuchado música y le pusiésemos "Love me do" o "She loves you" (ye - ye), para acto seguido hacerle escuchar "I want you (she´s so heavy)" o "Across the Universe" y le dijéramos que las cuatro canciones son del mismo grupo, así como que entre las primeras y las últimas no median ni diez años, probablemente esta pobre persona pensaría, y no le faltarían argumentos, que le estamos tomando el pelo.

Pero realmente es así. Los Beatles fueron los más grandes no solo por dejarnos decenas de maravillosas canciones, sino porque su (r)evolución abrió las puertas a casi todo el rock que vino a posteriori. Sus albumes supusieron un auténtico revolcón a todas las normas establecidas en la música de aquella época.

Dentro de la que podríamos considerar primera etapa de los Beatles, se encuentra "Help!", el cual fue grabado en 1965. Fue el 5º album de los "fab four", siguiendo al más que interesante "Beatles for Sale" (con míticas canciones como "Eight days a week" o "I´m a looser") y precediendo a los grandiosos "Rubber Soul" ("Drive my car", "Norwegian Wood", "Michelle" o "In my life") y "Revolver" ("Eleanor Rigby" o "Here, there and everywhere"). Aunque estos dos últimos albums marcaron la senda que luego se mostró en toda su apoteosis en "Sargent Peppers´", para mi el camino nunca hubiera sido posible sin "Help!".

Para muchos, hablar de "Help!" es hacerlo de la canción que da nombre al álbum (la cual para John fue una auténtica petición de auxilio, aunque la grabación final no lo pareciera) , así como de "Yesterday", una de las mejores baladas que tal vez se hayan escrito nunca. Sin embargo "Help!" es mucho más. Es tal vez el primer LP dónde se puede ver a un John Lennon en un momento álgido de creatividad abarcando todos los registros. En el disco tuvieron cabida Baladas como "You´re going to lose that girl" o "It´s only love" (de la cual luego renegaría, pero que es un auténtico espectáculo vocal y musical), folk como "You´ve got to hide your love away" o rock más moderno, alejado de los arquetipos de la época, como "Ticket to Ride". Todas ellas bajo la firma de Lennon.

Por su parte, "Help!" nos permitió ver a un Paul también sublime. Junto a la legendaria "Yesterday" aparecen un par de canciones a las que creo que no se les ha hecho justicia en recopilatorios y homenajes: "The night before" y, sobre todo, "I´ve just seen a face".

Por si todo esto pareciera poco, en "Help!" tenemos la primera gran joya de George Harrison: "I need you", para mi ,una de las mejores canciones de aquella primera época del cuarteto de Liverpool. El disco termina con una legendaria versión de "Dizzy Miss Lizzy" de Larry Williams, interpretada con maestria por John, poniendo un colofón rockero inmejorable al álbum.

Como curiosidad, os comento que al álbum le acompañó una película del mismo nombre. Se podría decir que de la misma salió también por primera vez en la historia el concepto de video musical. Aunque el film tal vez sólo sea recomendable para los más fans, merece la pena ver alguno de los videos extraídos de la película en donde se representan las canciones del disco. Yo os dejo "Ticket to Ride", pero si podéis, no dejéis de ver el "You´ve got to hide your love away". Pone los pelos de punta a los amantes de la buena música.

Así pues "Help!" tal vez no haya sido tan importante para la historia de la música como "Sargent Peppers´", ni haya tenido la unanimidad de la crítica de la que han gozado "Abbey Road", el "White Album" o "Let it be". Tampoco se puede decir que de por sí supusiese la novedad que fue el "Please Please Me", pero lo que sí que es cierto es que supuso un LP clave en la transición de los Beatles hacia los nuevos sonidos que poco después comenzaron a mostrar. Encasillado en su primera etapa, nos demuestra que para hacer buena música sólo hace falta corazón y pasión. Por eso, aunque sea un disco no muy complejo, "Help!" me resulta imprescindible por su frescura y por su sencillez. Por su sublime sencillez.

martes, 6 de octubre de 2009

Economía - Acerca de la Medición de la Riqueza

Reflexiones sobre el PIB y su Significado

El fin de semana del 27 de septiembre publicaba el ABC en su suplemento "Empresa", dos artículos que me llamaron profundamente la atención. Uno era una entrevista a Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía del año 2001, y el otro, más periodístico, hablaba de cómo debe medirse la riqueza y las nuevas tendencias en este ámbito. Más concretamente, el artículo versaba sobre si el PIB seguía siendo una herramienta válida para tal fin. Ambos artículos estaban interrelacionados, porque el Economista Estado Unidense preside una comisión puesta en marcha por Nicolas Sarkozy la cual se espera determine las "limitaciones del PIB como indicador del rendimiento económico y el progreso social, al margen que estudie las informaciones adicionales que serían necesarias para obtener una imagen más adecuada".

Repasemos algunos conceptos. El Producto Interior Bruto (PIB) de un país se define como el valor de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un determinado período. Simplificando mucho, el PIB se calcula a partir de la Demanda Agregada de bienes y servicios, la cual se compone de cuatro conceptos básicos: uno, el Gasto Público; dos, el consumo privado; tres, la inversión (entendida como un aumento de la cantidad física del capital); y cuatro, las Exportaciones Netas (exportaciones menos importaciones). La principal ventaja que tiene el PIB es su comparabilidad entre países a lo largo del tiempo. El principal inconveniente es que no deja de ser una medida agregada que obvia conceptos necesarios para evaluar el bienestar de la población como el paro, la educación o la sanidad, pero también el medio ambiente, la sostenibilidad o la inclusión social. Parafraseando a Stiglitz en ABC, el PIB nos dice "a qué velocidad vamos pero no cuánta gasolina nos queda".

El grupo de trabajo que dirije Stiglitz bajo el amparo del gobierno galo, sostiene, no solo que el PIB ya no sirve como parámetro de medición, sino que estar demasiado pendiente de éste puede resultar engañoso y llevar a gobiernos a cometer errores económicos garrafales. Incluyendo aspectos sociales y medio ambientales, por ejemplo, los actuales 14 puntos de ventaja que el PIB per cápita estadounidense le saca al francés se reducirían a la mitad. Algo parecido pasaría con China: "el crecimiento chino seguiría siendo impresionante, pero bajaría de forma ostensible si se tuvieran en cuenta los costes ecológicos", dice Stiglitz.

La renta per cápita como indicador de riqueza (PIB/Nº de Habitantes) tiene otro handicap importante. Como toda media, si no va acompañada de una medida de dispersión, nos hace correr el riesgo de tomar como referente un valor que puede no ser indicativo. No es lo mismo una economía donde una persona tenga 10 euros y otra 0, que otra en la que ambos tengan 5. La media es la misma, pero la representatividad de ésta, no. Como dice Stiglitz, "en sociedades desiguales la media es cada vez menos significativa, más alejada de los extremos y menos representativa de enteros grupos demográficos que van por libre unos de otros, por lo cual no les castigan de la misma manera factores como la inflación o la contaminación".

Pero lo que subyace, por encima de cuestiones meramente etimológicas, es la existencia de una creciente concienciación acerca de que no es lo mismo vivir en un país con poca contaminación que con mucha, con una educación y una sanidad pública que sin ellas, con recursos naturales que sin ellos, con parados que sin éstos. Digamos que, como rezaba el post del otro día, algo está cambiando o eso parece. Y es por ello por lo que cada vez son más las voces que se alzan en contra del PIB como medida de referencia que fije los principales debates políticos y económicos, ya que por su concepción y propósito, no tiene en cuenta valores en auge como la sostenibilidad medioambiental y social. Haría falta, por lo tanto, encontrar otra medida que establezca indicadores que incorporen de manera concisa los logros sociales y medioambientales de los distintos países. Para Stiglitz, el mayor peligro del PIB no es su inexactitud, sino su "desprecio de la sostenibilidad".

Así que en ello están diferentes instituciones, ONG y organismos internacionales. El Banco Mundial ha puesto en marcha una iniciativa que propone un cálculo de ahorro efectivo donde se incluyan aspectos sociales y medio ambientales para medir la riqueza de las naciones. La OCDE, por su parte, dirige el Proyecto Global para medir el progreso de las sociedades, el cual fomenta el uso de una serie de indicadores no utilizados hasta la fecha. Varias organizaciones no gubernamentales están midiendo ya la "Huella Ecológica", a la cual se ha hecho alusión en este blog en alguna ocasión. Pero como indica el ABC, entre todas las iniciativas destaca la de Francia con la comisión anteriormente citada que preside Stiglitz. Dicha comisión no pretende eliminar el PIB como medida, sino "completarlo con un conjunto de indicadores que midan las rentas y el consumo de los hogares, el patrimonio, el tiempo libre, educación, sanidad, desigualdades, etc." Uno de los hallazgos más significativos de la comisión francesa ha sido la certeza de que los ingresos medios por hogar en EEUU han bajado un 4% desde el año 2000. O lo que es lo mismo, que desde entonces comenzó la curva descendente de la economía real norteamericana, bastante antes del inicio "oficial" de la crisis. Si se ha pasado por alto es porque por aquel entonces el PIB de la principal economía mundial seguía creciendo (gracias en buena parte a los bancos, los mismos que luego arrastraron a la economía estadounidense a la recesión actual).

Pero no queda ahí la cosa. Desde Bruselas se trabaja en un nuevo índice que está previsto se presente para el año 2010, y que medirá de manera compuesta el PIB, la contaminación y otros efectos nocivos para el medio ambiente dentro del territorio Europeo. Ello pondrá bajo lupa a los gobiernos comunitarios, ya que se evaluarán de esta forma los esfuerzos medio ambientales de los diferentes países, así como si existe un equilibrio entre los progresos en esta materia y otros logros económicos y sociales. Junto a proyectos como el de la "web del ozono", donde el ciudadano europeo puede encontrar ya datos sobre concentraciones dañinas de polución en la atmósfera, se está avanzando también en indicadores como la educación, la salud, la esperanza de vida, aspectos no monetarios de exclusión social, igualdad de acceso a una vivienda de calidad (que tomen nota nuestros políticos), el transporte y otros servicios e infraestructuras. Se estima que para el 2013 toda esta información podría estar integrada.

Así pues, algo se cuece en nuestra sociedad y su impacto ha llegado a oídos de nuestros políticos. Ponerle números a la sostenibilidad no es tarea fácil, pero es el primer paso para no confundir creación de riqueza con beneficio a corto plazo. Aunque todos los indicadores tienen sus limitaciones y sólo representan una parte de la realidad, lo cierto es que, como también se ha apuntado en este blog, una economía no ligada al desarrollo humano y que no respete su entorno, está abocada al fracaso porque nunca será sostenible. Brindo por las iniciativas que ya están en marcha deseándoles todo lo mejor. Pondrán a nuestro sistema económico bajo lupa, pero sobre todo nos ayudarán a entender que otra economía es posible y lo que es más importante, necesaria.