Florentino, ¿Presidente o Forofo?
Hoy quiero hablar de una de mis grandes aficiones: el fútbol, y más concretamente, del Real Madrid. No voy a hacer análisis técnicos, ni pienso discutir de cuestiones tácticas referentes a jugadores o entrenadores. Simplemente quiero aportar una visión con algo más de perspectiva a la que estos días nos han regalado diarios y medios de comunicación. Porque si uno ha leído las portadas de estos días, parece que se nos acaba el mundo. Palabras como humillación, vergüenza o escándalo, nos han acompañado en las últimas horas. No, no es que el caso Gürtel haya ido más allá. Tampoco que nuestra prensa hable del millón de personas que pasa hambre en el mundo según el último informe de la ONU para la FAO. Es que el Madrid perdió con el Alcorcón ni más ni menos que por 4-0.
Y a partir de ahí, como el fútbol es el fenómeno de fenómenos y el Madrid la marca del fútbol, tal como argumenta el gran Paco Alcaide, el cataclismo merengue ha copado debates, columnas de opinión y primeras planas. Desde luego no es mi afán justificar ni un ápice que el equipo de mayor presupuesto del mundo caiga con tanto estrépito en el campo de un modesto como el Alcorcón, pero sí compartir algunas ideas que me han venido a la mente desde el pasado martes. Tampoco quiero convertirme en el defensor de Pellegrini. Sólo quiero resaltar determinadas cuestiones que he echado en falta en el análisis tras el partido copero del otro día.
Primera idea: no se puede gestionar una empresa que factura 400 millones de euros como una comunidad de vecinos, donde los dimes y diretes están por encima del análisis riguroso de los hechos que requiere la toma de decisiones. En todas las empresas se cometen fallos y errores, hay muchas cosas mejorables, pero las decisiones drásticas deben tomarse en ocasiones excepcionales. Si las decisiones drásticas se convierten en la norma, entonces es que algo falla en la cabeza pensante de la organización. Y en el Madrid estas se llevan produciendo casi de forma ininterrumpida desde hace 15 años con el paréntesis Del Bosque. Desde el año 94, han pasado por el banquillo del Madrid Valdano, Arsenio, Capello, Heynckes, Hiddink, Thosack, el citado Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, García Caro, de nuevo Capello, Schuster, Juande Ramos y ahora Pellegrini. ¿El problema es realmente de entrenador?
Lo preocupante es que da la sensación de que la prensa influye excesivamente sobre todos los presidentes del Madrid. Que si pepito dijo esto o lo otro en el descanso, que si fulanito miró mal al entrenador, que si menganito no soporta rotar.... Claro que el entrenador tiene que gestionar el ambiente en un vestuario al igual que un capataz tiene que hacerlo con su plantilla, pero la estrategia y filosofía empresarial no puede venir marcada por dimes y diretes menores y habituales en cualquier compañía. Perspectiva y saber contar hasta 10 son dos aspectos a tener en cuenta en un directivo de los que se adolece en el mundo del fútbol.
Segunda idea: En ninguna empresa se puede reconstruir un equipo, cambiar directivos, mandos intermedios, jefes de sección, encargados y buena parte de la plantilla y esperar que en dos meses funcione como un reloj suizo. En cuanto a Pelegrini, está claro que el equipo no carbura y que hay dudas de saber a qué juega, pero la historia nos da muchas lecciones. Rikjaard acabó la primera vuelta en su primera temporada a 20 puntos del Madrid y con toda la prensa pidiendo su cabeza. El resto es historia. Sacchi, tras caer con el Español de Clemente y ser sexto en la liga, estaba en el disparadero. Berlusconi le respaldó y pese a nadie entender a qué jugaba aquel Milan en el año 1988, luego marcó una época y revolucionó el fútbol. A Cruyff le trajeron 20 jugadores en dos años. No ganó nada. A la tercera temporada ganó la Copa del Rey y a partir de ahí cambió la historia del Barça para siempre.
Pellegrini ha hecho jugar al Villarreal francamente bien con el esquema que está tratando de implantar en el Madrid. No digo que tenga que ir a muerte con él, porque llegado el caso, rectificar es de sabios, pero también tenemos que entender que como buen profesional, posiblemente sepa bastante más que todos nosotros. Seamos humildes pese a que todos llevemos un entrenador por dentro. Cesarle ahora sería recuperar los mejores años de la familia Gil en el Atlético de Madrid. La paciencia es clave en cualquier proyecto, aunque el Madrid se lleve mal con ella.
Tercera idea: Analicemos los errores del Madrid. Ofensivamente el equipo se atasca. Bueno, muchas piezas nuevas, muchas lesiones, nada que no cure el tiempo. Defensivamente.... ¿es problema de sistema o de falta de atención de los jugadores? Cuando el Madrid cayó en Copa contra el Valladolid (entonces en 2ª) y poco después perdió con el Recre 0-3 en casa, se habló del cese de Capello. Cuentan que éste cogió a los jugadores y les tuvo un mes entrenando con doble sesión, obligándoles a estar entre 8 y 10 horas en Valdebebas. ¿Ahora no hay nadie que ponga orden a nivel interno?
Tras el partido del Sevilla, el Madrid seguía siendo el equipo que más veces llegaba al área contraria y al que menos le llegaban de toda la liga. Los goles llegaban en su mayoría a balón parado. ¿Culpa del entrenador o de los jugadores? ¿Qué Marcelo agache la cabeza en el gol de Navas en Sevilla es culpa de Pellegrini? ¿Qué Drenthe baje andando en el 2-0 del Alcorcón es culpa de Pellegrini? El Madrid estaba defendiendo, hasta el día del Valladolid, francamente mejor que otras temporadas, con la línea defensiva a 15 metros del área (que ya era hora, por cierto). Los mismos jugadores que hundieron a Rikjaard encumbraron a Guardiola. Un equipo es un ecosistema con un equilibrio inestable, pero al final hay cosas que por mucho que trabajes dependen del jugador y su actitud. El trabajo de Pellegrini se verá al final de la temporada. Claro que está cometiendo errores, pero de momento ninguno que no sea subsanable. Y claro que Pellegrini es el responsable último de los mismos, pero se tiende a disparar a la parte más débil. Todos deben asumir su parte de culpa. Toca respaldar y hacer fuerte el proyecto. Dinamitarlo implica reconocer el fracaso del mismo.
Cuarta idea: Ojo con los mensajes que se lanzan. Desde algún medio se ha sugerido que Florentino le ha pedido a Valdano que se haga cargo del banquillo. Valdano ha dicho que no. Hay quien apunta que por cobardía. Yo creo que por sentido común. ¿Qué pensaría el siguiente inquilino del banquillo?
Dicho todo esto, sólo espero que Florentino Pérez esté a la altura de las circunstancias. No estoy diciendo que no haya que tomar decisiones drásticas, pero sólo si estas están justificadas. Florentino maneja más datos que todos nosotros y como aficionado del Real Madrid espero que acierte. Y lo hará si tome la decisión que tome lo hace con criterio, serenidad, visión a largo plazo y sentido común. En definitiva, si se comporta como un directivo y no como un forofo.
Hoy quiero hablar de una de mis grandes aficiones: el fútbol, y más concretamente, del Real Madrid. No voy a hacer análisis técnicos, ni pienso discutir de cuestiones tácticas referentes a jugadores o entrenadores. Simplemente quiero aportar una visión con algo más de perspectiva a la que estos días nos han regalado diarios y medios de comunicación. Porque si uno ha leído las portadas de estos días, parece que se nos acaba el mundo. Palabras como humillación, vergüenza o escándalo, nos han acompañado en las últimas horas. No, no es que el caso Gürtel haya ido más allá. Tampoco que nuestra prensa hable del millón de personas que pasa hambre en el mundo según el último informe de la ONU para la FAO. Es que el Madrid perdió con el Alcorcón ni más ni menos que por 4-0.
Y a partir de ahí, como el fútbol es el fenómeno de fenómenos y el Madrid la marca del fútbol, tal como argumenta el gran Paco Alcaide, el cataclismo merengue ha copado debates, columnas de opinión y primeras planas. Desde luego no es mi afán justificar ni un ápice que el equipo de mayor presupuesto del mundo caiga con tanto estrépito en el campo de un modesto como el Alcorcón, pero sí compartir algunas ideas que me han venido a la mente desde el pasado martes. Tampoco quiero convertirme en el defensor de Pellegrini. Sólo quiero resaltar determinadas cuestiones que he echado en falta en el análisis tras el partido copero del otro día.
Primera idea: no se puede gestionar una empresa que factura 400 millones de euros como una comunidad de vecinos, donde los dimes y diretes están por encima del análisis riguroso de los hechos que requiere la toma de decisiones. En todas las empresas se cometen fallos y errores, hay muchas cosas mejorables, pero las decisiones drásticas deben tomarse en ocasiones excepcionales. Si las decisiones drásticas se convierten en la norma, entonces es que algo falla en la cabeza pensante de la organización. Y en el Madrid estas se llevan produciendo casi de forma ininterrumpida desde hace 15 años con el paréntesis Del Bosque. Desde el año 94, han pasado por el banquillo del Madrid Valdano, Arsenio, Capello, Heynckes, Hiddink, Thosack, el citado Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, García Caro, de nuevo Capello, Schuster, Juande Ramos y ahora Pellegrini. ¿El problema es realmente de entrenador?
Lo preocupante es que da la sensación de que la prensa influye excesivamente sobre todos los presidentes del Madrid. Que si pepito dijo esto o lo otro en el descanso, que si fulanito miró mal al entrenador, que si menganito no soporta rotar.... Claro que el entrenador tiene que gestionar el ambiente en un vestuario al igual que un capataz tiene que hacerlo con su plantilla, pero la estrategia y filosofía empresarial no puede venir marcada por dimes y diretes menores y habituales en cualquier compañía. Perspectiva y saber contar hasta 10 son dos aspectos a tener en cuenta en un directivo de los que se adolece en el mundo del fútbol.
Segunda idea: En ninguna empresa se puede reconstruir un equipo, cambiar directivos, mandos intermedios, jefes de sección, encargados y buena parte de la plantilla y esperar que en dos meses funcione como un reloj suizo. En cuanto a Pelegrini, está claro que el equipo no carbura y que hay dudas de saber a qué juega, pero la historia nos da muchas lecciones. Rikjaard acabó la primera vuelta en su primera temporada a 20 puntos del Madrid y con toda la prensa pidiendo su cabeza. El resto es historia. Sacchi, tras caer con el Español de Clemente y ser sexto en la liga, estaba en el disparadero. Berlusconi le respaldó y pese a nadie entender a qué jugaba aquel Milan en el año 1988, luego marcó una época y revolucionó el fútbol. A Cruyff le trajeron 20 jugadores en dos años. No ganó nada. A la tercera temporada ganó la Copa del Rey y a partir de ahí cambió la historia del Barça para siempre.
Pellegrini ha hecho jugar al Villarreal francamente bien con el esquema que está tratando de implantar en el Madrid. No digo que tenga que ir a muerte con él, porque llegado el caso, rectificar es de sabios, pero también tenemos que entender que como buen profesional, posiblemente sepa bastante más que todos nosotros. Seamos humildes pese a que todos llevemos un entrenador por dentro. Cesarle ahora sería recuperar los mejores años de la familia Gil en el Atlético de Madrid. La paciencia es clave en cualquier proyecto, aunque el Madrid se lleve mal con ella.
Tercera idea: Analicemos los errores del Madrid. Ofensivamente el equipo se atasca. Bueno, muchas piezas nuevas, muchas lesiones, nada que no cure el tiempo. Defensivamente.... ¿es problema de sistema o de falta de atención de los jugadores? Cuando el Madrid cayó en Copa contra el Valladolid (entonces en 2ª) y poco después perdió con el Recre 0-3 en casa, se habló del cese de Capello. Cuentan que éste cogió a los jugadores y les tuvo un mes entrenando con doble sesión, obligándoles a estar entre 8 y 10 horas en Valdebebas. ¿Ahora no hay nadie que ponga orden a nivel interno?
Tras el partido del Sevilla, el Madrid seguía siendo el equipo que más veces llegaba al área contraria y al que menos le llegaban de toda la liga. Los goles llegaban en su mayoría a balón parado. ¿Culpa del entrenador o de los jugadores? ¿Qué Marcelo agache la cabeza en el gol de Navas en Sevilla es culpa de Pellegrini? ¿Qué Drenthe baje andando en el 2-0 del Alcorcón es culpa de Pellegrini? El Madrid estaba defendiendo, hasta el día del Valladolid, francamente mejor que otras temporadas, con la línea defensiva a 15 metros del área (que ya era hora, por cierto). Los mismos jugadores que hundieron a Rikjaard encumbraron a Guardiola. Un equipo es un ecosistema con un equilibrio inestable, pero al final hay cosas que por mucho que trabajes dependen del jugador y su actitud. El trabajo de Pellegrini se verá al final de la temporada. Claro que está cometiendo errores, pero de momento ninguno que no sea subsanable. Y claro que Pellegrini es el responsable último de los mismos, pero se tiende a disparar a la parte más débil. Todos deben asumir su parte de culpa. Toca respaldar y hacer fuerte el proyecto. Dinamitarlo implica reconocer el fracaso del mismo.
Cuarta idea: Ojo con los mensajes que se lanzan. Desde algún medio se ha sugerido que Florentino le ha pedido a Valdano que se haga cargo del banquillo. Valdano ha dicho que no. Hay quien apunta que por cobardía. Yo creo que por sentido común. ¿Qué pensaría el siguiente inquilino del banquillo?
Dicho todo esto, sólo espero que Florentino Pérez esté a la altura de las circunstancias. No estoy diciendo que no haya que tomar decisiones drásticas, pero sólo si estas están justificadas. Florentino maneja más datos que todos nosotros y como aficionado del Real Madrid espero que acierte. Y lo hará si tome la decisión que tome lo hace con criterio, serenidad, visión a largo plazo y sentido común. En definitiva, si se comporta como un directivo y no como un forofo.