lunes, 30 de noviembre de 2009

Discos Imprescindibles - Quique González: Daiquiri Blues

Posiblemente, el Mejor Disco Español del Año

Hace unas cuantas semanas cayó en mis manos el nuevo disco de Quique González, el cual se presentaba bajo el título de "Daiquiri Blues". Desde que finalizó su última gira de forma triunfal en Madrid el pasado mes de diciembre del 2008, poco había trascendido de su proceso de grabación, el cual tuvo lugar en Nashville, la capital del Condado de Tennessee. Se decía que Quique había ido a los EEUU buscando nuevos sonidos, matices algo más americanos para su último trabajo. Sólo puedo decir que me tiene enganchado y que no puedo dejar de escucharlo una y otra vez. Creo, sinceramente, que estamos ante una de las mejores creaciones españolas de los últimos tiempos.

Quique González comenzó su andadura musical allá por el año 1998, cuando se publicó su magnífico "Personal", al cual siguió otro album no menos bueno: "Salitre 48", el cual es otro de mis imprescindibles. A estos dos, le siguieron los notables "Pájaros Mojados", "Kamikazes Enamorados", "La Noche Americana" y el recopilatorio en directo "Ajuste de Cuentas", donde irónicamente y sin ningún disimulo, apuntaba a la industria discográfica con quien siempre se las ha tenido tiesas.

Cuando parecía que lo mejor de Quique había pasado, cuando parecía que sus discos contendrían siempre 5 ó 6 canciones espectaculares pero que nunca alcanzarían la redondez de sus dos primeros CD´s, apareció una obra maestra, la que posiblemente ha sido su Sgt. Peppers y en la que se reinventó, "Avería y Redención". Por ello no podía esperar a que saliera su nuevo disco esperando con ansia comprobar si Quique había sido capaz de mantener el nivel. Y el resultado ha sido inmejorable.

"Daiquiri Blues" arranca con la canción que da título al álbum, a la cual le sigue la maravillosa "Cuando estés en vena", la desgarradora "Un arma precisa" y la espléndida, melódicamente hablando, "Hasta que todo te encaje". Todas ellas sirven de preámbulo para la que para mi supone la mejor canción del disco, "La luna debajo del brazo", que a su vez ha servido como single de lanzamiento. Es una canción con unas guitarras que ponen los pelos de punta. La sexta pista es para "Deslumbrado", otra grandísima pieza.

Las siguientes composiciones del gran artista madrileño nos dejan ver su lado más íntimo. A la preciosa "Lo voy a derribar" le sigue una declaración a corazón abierto como "Su día libre", cuya letra va mucho más allá de lo que puedean sugerir sus primeros dos versos. Tras "Riesgo y Altura" entre en escena la conmovedora "Nadie podrá con nosotros" para dar paso a la canción más rockera del album: "Restos de Stock", la cual fue compuesta para Miguel Ríos y que Quique ha querido recuperar para este disco. Eleva el espíritu y te sube la adrenalina. Rock urbano del bueno, de aquel que mostró en "Personal" y que ha dejado entrever con menos frecuencia de la deseada en otros trabajos, no así en los directos.

Para rematar "Daiquiri Blues", Quique nos regala tal vez sus dos canciones más sinceras, "Anoche estuvo aquí" y "Algo me aleja de ti", con las cuales firma un disco sencillamente imprescindible. Tengo ganas de verle en directo y comprobar otra de las grandes virtudes de Quique: su autenticidad. Lo que graba es lo que suena y ello habla muy bien de él, tanto como músico de directo como de compositor.

Así pues, si queréis regalar música estas Navidades, os dejo una gran sugerencia. Para los que seguimos a Quique desde el principio, para los que le hemos visto "pegarse" con las discográficas con la única pretensión de vivir con diginidad de su música, vemos orgullosos como al reconocimiento de crítica y artistas, por fin se ha unido el del gran público, el cual ha colocado su disco entre los 5 más vendidos. Y ello sin salir nunca en radio fórmulas. Me parece una buena lección para todos los amantes de la SGAE y de la industria musical. Al final la calidad sí que importa. Incluso en la música.

En fin, que os dejo el video de "La luna debajo del brazo". Creo que tarda un poco en empezar y que se ven unas rayas al principio, pero no lo he encontrado mejor. En cualquier caso, ¡qué lo disfrutéis!



La Luna Debajo del Brazo from Last Tour International on Vimeo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Economía - Spain is Different

Sobre el Clima, la Ley de Economía Sostenible y otras ideas

Hace unos días estuve presente en una agradable charla entre miembros del sector bancario (para que veáis, queridos amigos, que lo cortés no quita lo valiente), un consejero de una empresa del grupo en el que trabajo y yo mismo, en la que sacamos a colación la crisis inmobiliaria de España y su impacto sobre las entidades financieras de nuestro país. De entrada, estos amables representantes de una importante empresa banquera española, decían que la crisis realmente no iba con ellos, que ellos estaban estupendamente.Cabe deducir, por lo tanto, que esta gente debe ser sádica y les gusta hacer sufrir a la gente de mi gremio, porque no me explico entonces porque me lo han hecho pasar tan mal. En fin, que no me quiero desviar, que me caliento y me conozco.

En un momento de la conversación, al hacer alusión al The Economist, Financial Times o incluso Fitch, Standard and Poors o Variant, y sus previsiones sobre el sector finaniero de nuestro país, este consejero que me acompañaba nos dejó una reflexión más que interesante: "la mayoría de estos informes falla al obviar un aspecto estructural, que es el clima de España. En cuanto la economía europea se caliente, el extranjero volverá a comprar casas en nuestras costas, porque no hay ningún otro país tan cálido, cercano y estable como España. Y lo seguirá siendo mientras en el Norte de África sigan como están". Al preguntarle por Croacia, este consejero decía: "Croacia es precioso porque es verde. Su clima se asemeja más al del Cantábrico. El turista europeo que quiera una segunda vivienda, se la comprará en España. Ya pasó lo mismo en 1992 y las entidades que aguantaron el chaparrón sin vender, obtuvieron unas plusvalías jugosísimas allá por los años 94, 95 y 96". Podríamos pensar, por lo tanto, que pese a que el 2010 se antoja todavía complejísimo para nuestra economía, tal vez la transición hacia el crecimiento pueda ser algo más rápida y llevadera de lo que pensábamos. Lo curioso es que pudiera ser a costa de nuestro sector inmobiliario.

Apenas unos días después de esta conversación, la noticia económica en España es el proyecto de la Nueva Ley de Economía Sostenible que quiere lanzar José Luis Rodríguez Zapatero en el consejo de ministros en los próximos días. Los pilares fundamentales se basan principalmente en apostar por el I+D+i, las energías renovables, mejorar la competitividad de nuestras empresas, revisar la fiscalidad y llevar a cabo una reforma estratégica del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT). Todo ello tiene un único fin: cambiar el modelo productivo. O lo que es lo mismo, dejar de lado el ladrillo y el turismo de sol y playa, consecuencia también de lo anterior.

La apuesta por el I+D+i busca mejorar la competitividad de nuestra industria, pero también la sostenibilidad de la misma desde un punto de vista energético y medioambiental. Ello conlleva también seguir explorando el camino de las renovables. Para la mejora de la competitividad a nivel micro, el ejecutivo quiere fomentar el crecimiento de nuestras empresas (bajo mi punto de vista, la falta de masa crítica organizacional es una de nuestras principales debilidades) y apoyar la internacionalización de nuestras compañías. A su vez se pretenden agilizar los trámites burocráticos a la hora de crear empresas. La reforma de la fiscalidad irá enfocada a mejorar los incentivos a la innovación y a cargar con más tributos a aquellos que más contaminen. El PEIT, por su parte, tratará de fomentar el uso del transporte público y la red ferroviaria, esta última sobre todo para mercancías. La actividad inmobiliaria deberá reinventarse y buscar su hueco en lo que son la rehabilitación y renovación urbana. Se busca, por lo tanto, mejorar el PIB haciéndonos más fuertes en las exportaciones netas.

La verdad es que el proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero no ha dejado indiferente a nadie. Los titulares prometen, la verdad. A mi me encantaría que realmente se dieran pasos firmes hacia un nuevo modelo productivo con empresas más sólidas creando empleo de forma más sostenible y menos expuesta a los ciclos económicos, que contaminasen menos y que pudieran salir a competir en igualdad de condiciones con auténticos colosos extranjeros. Sin embargo, las críticas se han dejado escuchar también. Una de las más notorias es la que he oído a diferentes ONG, incluso algunas cercanas al actual gobierno, que piensan que detrás del proyecto no hay más que una cortina de humo y mucha improvisación.

Hasta que sepamos realmente qué es lo que hay realmente de cambio de modelo, qué es lo efectivo y que es lo efectista, a mi se me ocurren algunas reflexiones al respecto. La primera y más clara es que los tiempos de la política no son los de la economía. Cambiar el modelo productivo requerirá un mínimo de 10 ó 15 años plagados de decisiones impopulares, mientras que las próximas elecciones son dentro de 2 años y medio. Además, requerirá un gran pacto de estado para la educación. Ni me imagino a la oposición dando una tregua al gobierno, ni me imagino al PSOE sacrificando unas elecciones por mor de un nuevo modelo productivo, ni vislumbro un pacto tan importante como el que desde estas líneas se ha reclamado tan insistentemente. Hace falta una determinación y una visión de estado que no sé si actualmente tienen nuestros políticos.

La segunda reflexión es que este cambio necesita del compromiso de los empresarios, los cuales están muy quemados con el gobierno actual. El gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero en lugar de ser árbitro en el diálogo social, se ha enfundado la camiseta de los sindicatos, lo cual, creo, marca un hito sin precedentes en la historia de la democracia de nuestro país. Que los sindicatos salgan esta semana a la calle a protestar contra los empresarios, me parece inaudito, porque nadie más que éstos están sufriendo las restricciones crediticias. Las tensas relaciones entre CEOE y Gobierno no van a facilitar los planes de ZP.

La tercera reflexión, es que el proyecto parte también con otro escollo importante. El gobierno plantea crear un fondo de 20.000 millones que aportarían a partes iguales el ICO y la banca. Ya se ha expuesto por aquí que este año de los 10.000 millones de euros destinados a ICO PYMES, 6.000 se han quedado sin asignar, cuestión ésta también sin precedentes. Mientras no haya confianza, mientras las entidades financieras sigan pidiendo garantías disparatadas a la hora de otorgar fondos ICO, estos 20.000 millones son como hacer un brindis al sol.

Os voy a contar un ejemplo al respecto de esto último para que se me entienda. Después de todo mi tinglado con los bancos de este año, fui a ver a una caja local para pedirle un ICO del Plan Avanza porque vamos a poner en marcha un programa de Business Intelligence de Costes que no tiene ni una sola bodega en España. Nos han rebajado un porcentaje importante del precio del producto si les autorizamos a utilizar nuestro nombre como reclamo y nos comprometemos a dar una charla en una convención nacional que esta empresa norteamericana celebra todos los años en España. A esta entidad financiera le hemos ofrecido a cambio de que nos dé este ICO, la pasarela de pago de una nueva iniciativa que vamos a llevar a cabo,"PradoRey te lleva el vino a casa", donde ya contamos con una base de datos de más de 1.000 clientes habituales de PradoRey a los que se les va a enviar la comunicación. Además, tenemos un ritmo de visitas en bodegas de otras 1.500 personas/año, los cuales son potenciales clientes también . Bueno, pues la entidad se lo está pensando todavía.

La cuarta y última reflexión, la dejo para hablar de otra dotación que ha aprobado el Consejo de Ministros para apoyar la ley. Se van a destinar otros 5.000 millones de euros con cargo a los presupuestos del 2010 para que los ayuntamientos inviertan en economía sostenible. Y digo yo, 6 meses después del despilfarro del plan E, ¿no podían haberse destinado aquellos 4.000 millones también a economía sostenible? ¿Realmente este proyecto de Economía Sostenible es algo que se lleva fraguando todo el año o como apuntan diversas ONG, se ha basado en la improvisación?

Son muchas las preguntas que quedan en el aire. Sinceramente, a mi me gusta el titular de la nueva ley como ya os he expuesto, pero me vais a permitir que de momento sea como Santo Tomás: hasta que no lo vea, no lo creo. Porque además de lo expuesto, pudiera ser que lo que decía el consejero de nuestro grupo empresarial se cumpla y que realmente el clima sea un factor diferencial que se ha obviado en todos los análisis. Puede, por lo tanto, que a mitad de camino nos veamos con el problema inmobiliario resuelto, al menos en parte, y nos creamos que podemos seguir igual. El corto placismo es una característica inherente en el ser humano que se acentúa más en aquellos que se dedican a la política, y eso es justo lo que ahora debemos evitar. Ojalá que por una vez nuestros políticos se den la mano y remen en la misma dirección, pero como decían nuestros antecesores de los años 60 y 70 como reclamo ante el auge del turismo en nuestro país, y como siguen diciendo los guiris que nos visitan, "Spain is Different". Para lo bueno y para lo malo.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Aniversario - Un Año En El Disparadero

Breve Resumen de un Año en la Red

La verdad es que esta ha sido una semana ha estado llena de efemérides. No sólo se han cumplido 10 años de la muerte del gran Enrique Urquijo y 34 de la del General Franco, sino que este blog ha celebrado su primer aniversario. Comenzamos un frío 17 de Noviembre del 2008 sin mayor pretensión que dar cabida en estas páginas a determinadas reflexiones que me sirvieran para madurar ideas de cara al doctorado y a mi trabajo, así como para compartir con todos diferentes puntos de vista de la actualidad. Tras el primer post de bienvenida, el siguiente, como no podía ser de otra forma, recordaba el noveno aniversario de la desaparición del que fuera líder de Los Secretos.

En este tiempo he podido observar cómo mucha más gente de la que jamás me hubiera imaginado, ha comenzado a seguir el blog, bien de forma pública, bien de forma anónima. Algunos incluso desde el Facebook, donde cuelgo desde hace ya unos meses los links correspondientes tras alguna sugerencia vuestra. Sólo tengo palabras de agradecimiento de corazón para todos vosotros. Vuestros comentarios, ya sean públicos o privados, me enriquecen y me enseñan mucho, me aportan puntos de vistas diferentes y me ayudan a ver las cosas desde múltiples prismas. Pero no sólo a mi. Algunos de vosotros me habéis comentado en más de una ocasión lo que os gustan determinados comentarios de éste o aquel, estéis o no de acuerdo, o lo mucho que os sirve este blog para acercaros a realidades o temáticas que os eran ajenas y desconociais. Oiros decir todo ello, supone para mi un estímulo para seguir escribiendo, leyendo y pensando nuevos posts, incluso aquellos días en los que llego con la lengua fuera por el trabajo o el estudio.

Pero además, a partir de este blog y de muchos de vosotros, he podido conocer otros blogs, y a través de estos otros, otros cuantos más, que ahora son de lectura obligatoria todas las semanas. Gracias a todos por vuestros posts, por lo mucho que aprendo de todos vosotros y por todo lo que me aportáis. Si no participo más a menudo es por falta de tiempo, pero os leo y os sigo de forma regular. No sabéis la cantidad de pensamientos e ideas que me inspiráis, lo mucho que me hacéis darle vueltas a las cosas y la cantidad de aspectos sobre los que me hacéis incidir. Muchos me parecéis auténticos filósofos, dicho esto en el mejor sentido de la palabra, claro está.

Gracias también a Maru, ya que fue ella quien desde su profesión de periodista la que me acercó al mundo de lo blogs. También es mi mayor crítica y la que más me hace mejorar en cuestiones de estilo. Por mucho que lo intenes, Maru, ya sabes que es raro que no cometa errores de redacción con frecuencia. Te prometo que intento evitarlos y no sabes cómo agradezco, además de tus comentarios, que me obligues a tener también cierto rigor en los titulares y argumentos. Sin ti este blog nunca hubiera sido posible. Gracias de corazón.

En cuanto a lo que ha sido este año que estamos en la web, obviamente la economía ha sido protagonista. Primero por la crisis más grande e impactante que hemos vivido en 80 años. Segundo porque en medio de ésta, hemos vivido la mayor acción coordinada de todos los gobiernos del mundo para evitar otra gran depresión. Tercero porque las lecciones que nos ha dejado ésta han sido innumerables, y no hablo ya de cuestiones económicas, sino también de aspectos morales, éticos y sociales. Han sido un total de 73 posts incluyendo el de Bienvenida, de los cuales 33 han sido de economía, 13 de empresas, 6 de música, de deportes y de política, 3 de Sociedad, 2 de Vivencias personales, y 1 de humor, de enología y de actualidad. Me he dejado en el tintero hablar de cine, otra de mis grandes pasiones, y me comprometo a traer más comicidad, discos imprescindibles y vinos por estos lares. Poco a poco y con vuestra ayuda, confío en hacer de este blog algo más multidisciplinar.

Sobre los post más participados, se llevan la palma el de Gestión de la Diversidad y Sobre lo Racional y lo Emocional con 19 y 12 comentarios respectivamente. En cuanto a mis artículos favoritos, de los que me siento más satisfecho, destacaría 4: Sobre e-Bay y las burbujas del mercado (basado en hechos reales y muy cercanos, lo que derivó en una cadena de mails fuera del blog), Capitalismo, ¿Ideología o Maquinaria? (parido tras una conferencia de Kjell Nordström en Londres), Paradojas de la Globalización y el que hablaba de lo que he bautizado como La paradoja de Milton Friedman. ¿Cuál os ha gustado más a vosotros en todo este año?

Poco más que añadir. Agradeceros de nuevo vuestra presencia ahí, vuestros comentarios y sabiduría, y animaros a decirme también vosotros qué echáis en falta en este blog, que temáticas os gustaría que abordásemos y cómo podría mejorarlo. Cualquier crítica, sugerencia o comentario será, como siempre, bienvenido. Brindo por muchos años más en el disparadero junto a todos vosotros. Gracias de todo corazón.


martes, 17 de noviembre de 2009

Música - Diez Años sin Enrique Urquijo

Pequeño Homenaje a un Grande entre los Grandes

Como quien no quiere la cosa, casi sin darnos cuenta, hoy se han cumplido diez años de la desaparición de Enrique Urquijo. Y parece mentira. Ayer mismo salí a correr y un buen puñado de canciones suyas sonaron en mi i-Pod durante la horita que estuve haciendo ejercicio, porque Enrique me sigue acompañando cuando salgo a hacer deporte, cuando cojo el coche y cuando oigo música en general. Sus canciones me siguen pareciendo actuales, frescas pero sobre todo auténticas, de las que no te dejan indiferente. Enrique se fue, pero sigue estando, murió pero sigue vivo entre nosotros. Es la magia de la música, lo bueno de las canciones, que siempre están ahí acompañándonos. Música y emociones, como dice el nuevo blog que ha "reestrenado" Paco Alcaide. Es por ello por lo que, a modo de homenaje, os quiero dejar un artículo que El Mundo me publicó hace unos años con motivo del lanzamiento de su biografía: "Adios Tristeza". Como cada 17 de Noviembre y en la semana que cumplimos un año en la red, rendimos "En el Disparadero" un sentido homenaje a Enrique Urquijo. Al final os dejo una joya de Enrique Urquijo y Quique González mano a mano. Que lo disfrutéis.

"Nunca conocí personalmente a Enrique Urquijo. No tuve la oportunidad de charlar con él después de un concierto, o encontrármelo en El Rincón del Arte Nuevo, lugar que frecuentaba junto a otro de mis héroes (musicalmente hablando), como es Quique González. Sin embargo, aquella fría mañana de noviembre del año 1999 en la que el Telediario matinal anunció su muerte, un sentimiento de vacío me invadió. Con la garganta hecha un nudo arranqué el coche, metí la cinta que llevaba puesta y los primeros acordes del “Quiero beber hasta perder el control” empezaron a sonar.

El día que murió Enrique Urquijo, pese a no haber cruzado nunca una sola palabra con él, perdí a mi compañero de viaje a la facultad, a aquel con el que compartía todos los sentimientos y que mejor me entendía aquellas mañanas en las que "estaba peor". Aquel día se fue un amigo, alguien con el que me sentía totalmente identificado aquellos días en los que las miserias humanas lograban vencer a mi sonrisa y las tardes eran más grises.

Nadie como Enrique Urquijo supo cantar al desamor, a la pena y a la tristeza. Su extraordinaria sensibilidad hacía de cada una de sus canciones un disparo al corazón, imposible de esquivar o de pretender fingir que no te había alcanzado. Su música era poesía, un regalo de incalculable valor, de esos que jamás se podrá medir en términos económicos. Porque Enrique no sacaba la calculadora cada vez que cogía la guitarra, sino el alma, los sentimientos que le salían desde lo más profundo de su ser, logrando como resultado una catarata de emociones que te ponía la piel de gallina con cada uno de los acordes que acompañaban su voz.

Siempre me quedó la sensación (y la rabia) de que a Enrique Urquijo no se le reconoció como se merecía en vida. Para mi es, por lo menos, tan bueno como Sabina, Serrat o Antonio Vega. Su evolución musical es irreprochable, como lo demuestra, no ya sólo su última etapa con "Los Problemas", sino como supo reescribir sus canciones con el paso de los años ('Ahora que estoy peor', 'Siempre hay un precio' o 'Continuará').

Poca gente hay, no ya en este país, sino el mundo entero, que supiera hacer extraordinarias versiones (de las de verdad, no imitaciones de medio pelo) de gente tan distinta a él (Carlos Cano, Canovas, Rodrigo y Guzman o José Alfredo Jiménez ) y de otros no tanto (José María Granados, Sabina o Manolo Tena). Sé que a "mi amigo" Enrique, el que iba conmigo cada mañana, el que me entendía tan bien aquellos días de bajón, le importaba más que a mi me sirvieran y me gustasen sus canciones que el reconocimiento de la crítica, el número de discos vendidos o estadios a rebosar. Porque Enrique quería hacer un poquito más felices a las personas, como hacía conmigo, cuando sentía que había alguien que sabía perfectamente por lo que yo había pasado.

Transcurrieron días, meses y años y seguí escuchando tanto Los Secretos como Los Problemas. Ambos forman parte de la banda sonora de mi vida y aunque las canciones de Enrique están ahí, sigo echando de menos que no me cuente nuevas historias, que me diga que tal le va o con quien se ha encontrado últimamente. Me sigue acompañando en viajes, mañanas y demás con la misma frescura de siempre, porque sus canciones son atemporales, pero pienso a menudo en la cantidad de ellas que se quedaron en el tintero o en el corazón del que para mi ha sido el más grande entre los grandes de la música moderna española.

Empecé a tocar la guitarra con 16 años, allá por el año 94. Soñaba con actuar un día con Los Secretos, que Enrique me invitara un día a cantar con él. Pensaba que si algún día llegaba mi oportunidad, haría un homenaje a los hermanos Urquijo por todo lo alto. Entre mis delirios de grandeza fueron pasando los años y Enrique se nos fue sin poder cumplir mi sueño. Yo tenía un grupo por aquel entonces (¡éramos penosos!) y el día que hacía un mes de aquella trágica mañana de noviembre, tocábamos en una fiesta para recaudar dinero por los damnificados del Huracán Mitch. Recuerdo que tocamos 'Aunque tú no lo sepas' (que era de Quique González, de acuerdo, pero no éramos tan buenos como para andar eligiendo y a fin de cuentas Enrique la había incluido en su último disco con Los Problemas) y me marqué un 'speech' en el que dejé bien claro lo importante que había sido Enrique para mi.

Nunca se me olvidará la ovación que nos dieron por ello. Y fue entonces cuando comprendí que lo mismo que había sentido yo, lo habían sentido la gran mayoría de las personas allí presentes. Se me hizo un nudo en la garganta y me puse tan nervioso que tuvimos que repetir el inicio tres veces. Al terminar de nuevo aplausos y subidón. Cuando bajé me esperaba una chica con dudosas intenciones que me puso en un brete. No pasó nada. No sé si comentaría por ahí que yo era un chaval ordinario pero, como Enrique, me vuelvo 'normal' al bajar de cada escenario. Porque Enrique jamás fue vulgar, me niego a pensarlo."



jueves, 12 de noviembre de 2009

Empresas - Responsabilidad Social Corporativa y Creación de Valor en la Empresa

Crear Valor, Medirlo y Comunicarlo

Ayer tuve el privilegio de ser invitado a través de Telefónica a una conferencia que la prestigiosa consultora estadounidense McKinsey impartió en las instalaciones de la primera. En ella nos presentaron un estudio que han llevado a cabo durante los últimos meses titulado "Creating Value and Getting Credit from Corporate Social Responsibility Activities". Para la ocasión desplazaron desde Los Ángeles a Sheila Bonini, una Consultora Senior de McKinsey.

La verdad es que fue una jornada francamente interesante ya que, como propone el título del trabajo, el estudio ha tratado de medir y poner números a las distintas iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) que 20 multinacionales están llevando a cabo. Entre ellas algunas tan importantes como la propia Telefónica, Novo Nordisk, Novartis, Holcim, Basf, Nestlé, Dow, IBM, Unilever, Intel o TNT. Y ello ya de por sí, con independencia de los resultados, de que sean más o menos ajustados, que se puedan medir mejor o peor, supone un cambio muy importante de paradigma dentro de lo que es la propia RSC.

Porque cuando comencé mi doctorado y me decanté por la rama de la RSC, lo cierto es que a todos aquellos a los que les decía que quería ponerle números al asunto, me miraban con cierto escepticismo. "No te va a salir", "no hay relación entre RSC y beneficios" o cosas por el estilo eran latiguillos que a menudo escuchaba. En el fondo porque se pensaba que la RSC podía ser, a lo sumo, un peaje que había que pagar para conseguir cierta legitimidad que le permitera a una compañía competir en un mercado. Como mucho podía afectar a ciertos intangibles, pero no a la valoración de la compañía. Escuchar a los de McKinsey ayer, supuso, por lo tanto un espaldarazo para toda mi investigación.

Pero además, el párrafo anterior supone elevar a la categoría de estrategia de forma explícita, más allá de la mera filosofía empresarial, a la RSC. Hay que medir, evaluar, contrastar, marcar objetivos, comunicar los resultados que se deriven de las iniciativas que dentro de este ámbito pueda llevar a cabo una compañía, es decir, lo que se hace con cualquier estrategia. Los que creemos que otra empresa es posible (sin perder de vista cuál debe ser el primer objetivo de la misma: la rentabilidad), estamos de enhorabuena.

La RSC versa sobre la creación valor para los stakeholders, pero según McKinsey, no sólo de ello, también sobre métricas, cuantificaciones y comunicaciones. Lo curioso, como se va a ir exponiendo, es que las empresas no fallan en lo primero, al menos según lo que se desprende del informe, sino en lo que viene a continuación. Vamos a desglosarlo. Lo que os voy a detallar son mis apuntes, el estudio completo lo tengo pendiente. Confío, no obstante, en reflejar fielmente el mismo.

Sobre la Creación de Valor: Cuatro son los aspectos clave través de los cuales la RSC se sirve para Crear Valor en la Empresa según McKinsey.

La primera de todas es el Crecimiento. Las iniciativas sociales, medio ambientales y de gobierno corporativo, permiten a las empresas afrontar nuevos mercados, ofrecer nuevos productos, llegar a nuevos consumidores, mejorar cuotas de mercados, innovar y diferenciarse a través de la reputación. Como se expuso en este blog hace ya unas semanas en el post "Algo está cambiando o eso parece", existe un cluster cada vez más grande de compradores con conciencia social y medio ambiental, ávidos de información para premiar o castigar a determinadas compañías, pero también de encontrar productos diferentes.

Pero voy más allá. La globalización brinda nuevas oportunidades de crecimiento a las empresas y tal vez la RSC sea la mejor herramienta para entender las nuevas realidades que viven las compañías en un mercado mundial. La RSC trata de moral, de legitimidad, de no dar la espalda a las sociedades donde nuestras empresas operan.

La segunda forma posible de crear valor es a través del "Return on Capital". McKinsey ha demostrado que la RSC incide en una mejora de la eficiencia operacional de las compañías encuestadas, en la eficiencia de los empleados y en poder vender más caro debido a la mejora en la reputación corporativa.

Se sabe por diferentes estudios que una política de RSC proactiva disminuye los ratios de absentismo laboral, la rotación de empleados y mejora la satisfacción del empleado sobre su puesto que "ataca" sobre muchos de los llamados factores de motivación por Herzberg (esto es, los emocionales). Todo ello mejora la oficiencia operativa de la compañía. Al igual que la reducción de la huella ecológica y el impacto medio ambiental. Las eco eficiencias permiten fabricar más utilizando menos recursos y materias primas.

El consumidor no está dispuesto a pagar más para financiar obras sociales de las empresas, sin embargo si está dispuesto a pagar más por marcas de prestigio. La RSC influye positivamente sobre la reputación. Eso es algo comprobado por Kantya, la revista Fortune y decenas de artículos académicos.

Pero el Return on Capital debe tener como protagonista principal a los distintos agentes especializados en el ámbito financiero. A ellos también se refería McKinsey, ya que el estudio presentaba una serie de paradojas. Nunca como ahora Directores Financieros, Inversores y profesionales del ámbito de la RSC han estado tan convecidos como ahora de que ésta influye de forma positiva en el valor de la empresa. Pero voy más allá, nunca los Inversores Profesionales han reconocido tan abiertamente que las iniciativas sociales, medio ambientales y de gobierno corporativo realmente les importan y las tienen en cuenta a la hora de tomar sus decisiones de inversión, sin embargo tampoco tienen nigún reparo en reconocer que a la hora de valorar empresas no las incorporan a su análisis. ¿Por qué? Porque como decían ayer en la conferencia "No data available, no models". Tradicionalmente, por lo tanto, la RSC ha obviado la importancia de un grupo de interés tan importante como el de los accionistas. Hoy se sabe que existen inversores que buscan fondos éticos, que valoran iniciativas de sostenibilidad y que esos capitales que manejan cada vez son más golosos. Y se sabe que los activos vinculados a fondos éticos dan mejores rendimientos a largo plazo al estar sometidos a una menor volatilidad.

La tercera forma de crear valor es a través de la Gestión del Riesgo. El "Regulatory Risk" (riesgo de cometer una ilegalidad) disminuye mucho cuando se tienen herramientas de RSC, pero no sólo ello. Las iniciativas sociales y medio ambientales permiten a las empresas obtener licencias para operar en determinados lugares, legales y morales. Las incidencias sobre la cadena de valor y su impacto (riesgo reputacional), son mucho menores cuando existe una cultura de Responsabilidad Social en el seno de las compañías.

Por último, la RSC también permite crear valor a través de la gestión de la calidad al fomentar el desarrollo del liderazgo, la adaptabilidad y la visión estratégica a largo plazo. Esta última ha sido una de las carencias principales de muchos de los estudios sobre RSC.

El informe de McKinsey señala determinadas prácticas fundamentales para la creación de valor a través de la RSC. En primer lugar, identificar y afrontar las cuestiones clave dentro de cada industria. A menudo las empresas entienden por Responsabilidad Social filantropía, marketing con causa u otras iniciativas que poco o nada tienen que ver con los entornos en los que compiten. Hace unos años asistí a una conferencia de una multinacional en la que se hablaban maravillas sobre un programa de voluntariado corporativo. Mientras, un amigo mío trabajaba en dicha compañía una media de 60 horas semanales.

Otro factor fundamental consiste en identificar y comprometerse con los stakeholders fundamentales. Hay que entender que los grupos de interés cambian a lo largo del tiempo, que su importancia, urgencia y legitimidad no son inmutables. Otra compañía multinacional con la que tuve oportunidad de departir, nos contaba también sus relaciones con las comunidades locales. De chapeau. Sin embargo, esta compañía pertenece a uno de los sectores que mayor impacto tienen sobre el cambio climático. Urgencia, legitimidad y riesgo son tres factores a tener en cuenta cada cierto período de tiempo para identificar a los stakeholders críticos con los que una compañía debe comprometerse.

Pero hay más prácticas fundamentales. Para que las iniciativas relacionadas con la RSC permitan a las empresas crear valor, es importante que se utilicen las competencias principales de las compañías (expertise y experience) tal y como han hecho DKV o Intel, por ejemplo, visión a largo plazo, búsqueda de oportunidades, gestionar riesgos y contar con un apoyo firme y fuerte de la dirección de la empresa. Todo ello ayudará a que la empresa incruste dentro de su estrategia, cultura y organización sus iniciativas de RSC, otra faceta clave de éxito según el estudio. Seleccionar partners adecuados y fijar objetivos claros y concretos, son también clave.

Sobre la Métrica: Sin embargo, el problema que tienen las empresas no es la creación de valor en sí, sino cómo medir éste y cómo comunicarlo, ya que, en primer lugar, ésto permitirá a las empresas poder gestionar sus iniciativas como un portfolio, pudiendo priorizar las mismas. Cuantificar todas las iniciativas anteriores sin ser fácil, puede ser menos complejo de lo que parece. Vincular determinadas acciones de RSC al aumento de las ventas, llevar a cabo estudios que permitan controlar los intangibles, evaluar el impacto que tiene el ser expulsado de determinados mercados por no cumplir ciertos requisitos, o una contabilidad analítica basada en un sistema ABC que permita entender, por ejemplo, el impacto que tienen sobre el margen bruto la reducción del uso de energía y así un largo etcétera, pueden proporcionar a una compañía una serie de pistas al respecto. En este sentido McKinsey ha desarrollado una matriz que permite, no sólo medir las iniciativas, sino traducirlas también a nivel financiero.

Sobre la Comunicación: En cuanto a ésta, la principal problemática es que las compañías, a menudo, no tienen en cuenta a quiénes se dirigen a la hora de hacer públicas sus iniciativas y ello hace que el mensaje muchas veces no llegue. Las empresas deben, como se ha explicado anteriormente, identificar a sus stakeholders, y a partir de ahí, hablarles en su mismo idioma de tal forma que todos ellos encuentren los motivos que les inciten a relacionarse con una compañía a largo plazo. Se trata, en definitiva, de dar argumentos a inversores, clientes, proveedores, comunidades locales, ONG, prescriptores y así un largo etc., que para cada empresa y en cada sector serán diferentes.

Muchas veces se ha criticado el oportunismo de muchas compañías, y no niego que en demasiadas ocasiones con razón, pero también pienso que aquellas iniciativas que no salen del balance en épocas tan difíciles como la actual merecen muchísimo respeto. Y voy más allá, bendita la competencia por hacer y comunicar cosas buenas y no carreras a la baja en derechos humanos y laborales en clara connivencia con gobiernos de países pobre y/o en vías de desarrollo. Al igual que hay que denunciar lo que se hace mal, también hay que alabar lo que se hce bien. Y al igual que se persigue la publicidad engañosa, se debería perseguir la comunicación engañosa de estas empresas para no generar interferencias en los mensajes de compañías con alma que luchan por hacer bien las cosas.

Esto, que parece obvio, no lo es tanto. McKinsey halló que el 100% de las empresas del estudio creaban valor a través de sus iniciativas de RSC. Tan sólo el 60% trataban de maximizar ese valor, sólo el 50% utilizaba métricas para controlar sus programas, un exiguo 10% traducía ese valor a términos económicos y un ridículo 5% era capaz de comunicar ese valor a inversores, directores financieros y profesionales del la RSC. Si la encuesta se hubiera hecho sobre trabajadores y consumidores, sería curioso ver este reparto.

Así pues pienso que iniciativas como la de McKinsey son para celebrarlas. La medición traerá rigor y normalización al cabo de un tiempo, nos permitirá comparar y elegir mejor al influir en nuestras percepciones datos traducidos a un lenguaje que todos entendemos. Pero si además sirve para que desde un punto de vista instrumental, personas carentes de ninguna ética entiendan que necesitamos medir los impactos de nuestras compañías desde un punto de vista social y medio ambiental, y que ello también tiene un impacto económico, realmente estaremos en disposición de pensar que las cosas pueden cambiar. Ojalá sea así.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Economía - Sobre la Fiscalidad de los Futbolistas

Reflexiones sobre la Última Propuesta del Gobierno

Desde luego nos estamos volviendo todos majaretas. Como os comenté hace unas semanas, no hace mucho tuve la oportunidad de estar en una jornada de banca cooperativa en Burgos. En ella, un representante de la CEOE auguró un otoño caliente en las relaciones Gobierno - Empresarios en el acto de clausura. Tal y como lo dijo, yo ya me imaginaba a los empresarios en las barricadas aludiendo a la lucha de clases. Por si esto fuera poco, ahora son los clubes de fútbol los que amenazan con un cierre patronal (equivalente a ir a la huelga) por la propuesta que quiere aprobar el gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero, según la cual los futbolistas profesionales extranjeros que cobren más de 600.000 euros tendrían que ver cómo se les pasaría a retener un 43% de sus emolumentos en lugar del 24% actual. Vamos, que salvo los sindicatos, a los que parece les va de cine pese a seguir batiendo España records de parados, en este país se queja todo el mundo, por muy extravagante que parezca.

En un país donde el diario de mayor difusión es el Marca, la noticia de la medida que estudia nuestro gobierno ha corrido como la pólvora llenando tertulias radiofónicas, páginas de deportes y economía y conversaciones cotidianas en nuestros entornos. En un momento de tanta sensibilidad social como el actual, dónde los salarios de los futbolistas están continuamente en el disparadero, la propuesta ha encontrado un gran respaldo en los medios de comunicación y ciertos sectores de la izquierda de nuestro país. Yo no digo que esté en desacuerdo con la misma, pero sí que pienso que tal y como se ha planteado ésta, es populista, y que mezclar réditos políticos con política económica pueden terminar siendo como agua y aceite si no hay un análisis pormenorizado, concienzudo y riguroso de por medio. Me explico. El gobierno debe preguntarse qué pretende conseguir con la medida, qué implicaciones puede tener y qué resultado le va a dar.

Parece que el objetivo es recaudar más dinero para las necesitadas arcas estatales. Y digo parece
porque los argumentos esgrimidos en la mayoría de medios de comunicación y debates parlamentarios hablan de justicia social, de apretarse el cinturón y otra retahíla de tópicos que, no digo que no tengan algo o mucho de cierto, pero que sí denotan una falta de profundidad en los mismos. El estado necesita dinero y los futbolistas pueden aportar parte, pero aún así, el análisis es más complejo de lo que parece.

Vamos a ponernos en antecedentes. La ley que ahora se quiere derogar fue aprobada por el gobierno de José María Aznar en su día y no se hizo para que los futbolistas extranjeros pagaran menos, sino para atraer capital humano extranjero cualificado que mejorase nuestro paupérrimo nivel de I+D+i. Yo no sé si la medida ha tenido mucho o poco éxito, aunque dado que llevamos hablando de cambiar el modelo productivo durante casi un año, me inclino por lo segundo, pero desterremos el argumento fácil de los futbolistas, porque esta medida se aprobó para todas las empresas.

Es cierto, y desde este punto de vista la medida que se quiere aprobar es lícita, razonable y objetivamente justa, que es una incongruencia que dentro de un país democrático y civilizado dos personas con una misma profesión y un mismo modelo de familia, tributen diferente por razones de nacionalidad. Pero voy más allá, es intolerable y contrario a la filosofía del sistema impositivo, que a una persona que gana 300 veces el salario medio del españolito de a pie, le retengan menos desde un punto de vista porcentual. Aún siendo todo esto cierto y aún no podiendo poner un sólo pero al planteamiento que bajo este prisma se vierte en muchas tertulias, creo que coincidiréis conmigo en que el mismo no responde a las preguntas planteadas en el segundo párrafo. ¿Realmente la medida le va a ayudar al estado a recaudar más?

Pues no lo tengo muy claro. Vaya por delante que no tengo tantos datos cuantitativos para hacer una estimación fehaciente de la propuesta, por lo que me tendré que basar en aspectos cualitativos y en algunas cifras que mi buen amigo Paco Alcaide nos muestra en su libro "Fenómeno de Fenómenos", pero sí que pienso que los mismos son suficientes para, por lo menos, pensar de forma más global sobre el impacto misma.

Esta tarde, mientras venía en el coche, escuchaba la cadena SER. Si no he entendido mal la noticia, tan sólo el Real Madrid, el Barça, el Atlético de Madrid, el Valencia y el Sevilla contratan extranjeros con regularidad que cobren por encima de los 600.000 euros que quiere marcar la nueva ley como punto de inflexión para el aumento de la fiscalidad. Esta noticia me vale para dar dos palos. Uno a la Liga de Fútbol Profesional: ¿realmente es mala la noticia para todos los clubes o sólo para los grandes? Y otro para nuestro gobierno y sus socios parlmentarios: ¿realmente hay tanta tela que cortar con esta medida? Alguno me dirá que algo es algo... pues sí, pero entonces entramos en otra de las preguntas que hacíamos al principio. ¿Qué implicaciones tiene la medida?

En primer lugar, hay un aspecto que quiero resaltar. Los Cristiano Ronaldo, Messi y compañía no pactan salarios brutos con los clubes, sino netos. Esto fue una moda que, si no recuerdo mal, inauguró Rafael Martín Vázquez cuando se fue al Torino en 1991. Es decir, que una subida del tipo impositivo no le va a repercutir al futbolista, si no a los clubes. Cualquiera que esté en primero de carrera me dirá que esto es un error de principiante, que los salarios siempre se pactan en bruto, pero en el mundo del fútbol mandan las estrellas y me temo que esta dinámica es complicada de cambiar. Dentro de nuestros clubes de fútbol, los únicos que suelen tener beneficios de forma regular son el Real Madrid y el FC. Barcelona, los cuales logran equilibrar sus balances gracias a los ingresos que las televisiones, las giras, los productos oficiales y los derechos de imagen de sus jugadores les reportan. El resto necesita vender jugadores con mayor o menor frecuencia para cuadrar presupuestos. Si la medida implica un encarecimiento en los costes salariales de los clubes, cabe concluir que ésta es perjudicial para las "empresas del fútbol" porque, efectivamente, les va a restar competitividad frente a sus rivales europeos.

Y no nos engañemos, si el fútbol español tiene el impacto que tiene es, en parte, por las grandes estrellas con las que cuentan sus equipos. El que gente como Cristiano Ronaldo, Kaká, Agüero, Forlán, Messi, Ibrahimovich, Luis Fabiano o Kanouté se hayan unido a los Casillas, Raúl, Iniesta, Xavi, Villa, Silva, Negredo o Cazorla hace que más gente se aficione al fútbol y que nuestra liga traspase fronteras buscando nuevos mercados. Sabemos por la prensa que se está negociando la venta de derechos televisivos para el mercado asiático, lo que podría derivar en que algunos partidos pasen a jugarse a las 3 de la tarde. Ello implicaría más ingresos para los clubes pero también para el estado. Si como se ha explicado, la mayoría de estos cracks pactan salarios netos, como ocurre actualmente, el coste del aumento de la fiscalidad podría derivar en que los clubes no pudieran traer a estos astros del balón y se desencadenase un círculo virtuoso pero a la inversa. De forma paradójica, el estado podría ver cómo pese a aumentar la retención de los futbolistas, sus ingresos netos procedentes del fútbol podrían reducirse.

Las grandes estrellas llenan estadios, suben las audiencias, fomentan las ventas de productos oficiales e indirectamente, con todo ello, mejoran las cifras de consumo de nuestro país llenando bares, promoviendo viajes y comprando productos oficiales. Pongo un ejemplo claro para que se me entienda. De media, un bar suele gastar 4 barriles de cerveza diarios; los días de partido, 8 ó 9. Simon Chadwick, profesor de la Universidad de Coventry, estimó que la ausencia de las selecciones británicas en la última eurocopa supuso a la economía de la isla la pérdida de 2.500 millones de euros vía consumo los días del partido, ventas de camiseta y productos textiles, pérdida de anunciantes en las televisiones y pérdida de viajeros de las aerolíneas. Todo ello tiene una serie de consecuencias en las arcas del estado que conviene valorar.

Pero voy más allá. El impacto del fútbol sobre la economía española, según el libro de Paco Alcaide "Fenómeno de Fenómenos", es más que considerable. Concretamente aporta el 1,7% del PIB general y el 2,5% del PIB el sector servicios (contando los efectos directos e indirectos del mismo). El fútbol en nuestro país genera casi 70.000 puestos de trabajo, supone 821 millones de euros a las arcas del estado (de forma directa) vía IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades, Seguridad Social y Quiniela. El fútbol beneficia a sectores tan importantes en nuestro país como el textil, el de la hostelería, el del ocio y multimedia y el de las telecomunicaciones. Dicho de otra forma: una bajada de la popularidad del fútbol, la falta de esos cracks mediáticos, probablemente conllevaría una bajada generalizada de ingresos, no ya solo de los clubes de fútbol, sino de todos los negocios paralelos que se benefician del balompié. El ejemplo es claro: el Real Madrid de Lorenzo Sanz facturaba 40 millones de euros; apenas 6 años después, y Figo, Zidane y Ronaldo mediante, pasó a facturar 400. ¿Cuál de los dos le reporta más dinero a la economía real y al estado?

Está claro que lo que no tiene sentido es la situación actual, donde vivimos una absurda pelea a la baja ahora mismo en el seno de la UE por ver qué país es más atractivo fiscalmente para el capital humano extranjero. Vaya también por delante que la postura de la LFP es demagógica, porque yo no creo que un jugador elija venir a un club por la fiscalidad de una nación y sí por la capacidad de un club para pagarle una cantidad determinada. Recalco que, además, me parece un escándalo las diferencias a la hora de tributar entre extranjeros y nacionales, entre futbolistas y electricistas, abogados o empresarios, pero si el objetivo es obtener más dinero para las arcas estatales, creo que es perentorio estudiar bien las propuestas y entender si con éstas realmente se mejoran los ingresos de forma global.

Yo no tengo la respuesta y sólo os he querido aportar unos argumentos para la reflexión. Dejo, no obstante, una sugerencia: dado que el fútbol europeo no tiene competidor, ¿no sería razonable que todo esto se regulase desde Bruselas, máxime cuando se está promoviendo una libre circulación de los trabajadores en el seno de la UE? Ahí queda eso. Que empiece el debate.