sábado, 28 de enero de 2012

Empresas - Spanair y los Desmanes Políticos

Algunas ideas

A lo largo de la tarde de ayer una noticia inundó todas las agencias y medios de comunicación: Spanair anunciaba el fin de sus operaciones. Desde las 22:00 de ayer, sus aviones no volverían a volar. Los damnificados, como siempre, los miles de pasajeros que ya tenían comprado sus billetes para estos días, así como toda una plantilla de profesionales que llevaba tiempo sufriendo las penurias de una situación económica que era insostenible. Ahora Spanair se enfrenta a un inminente concurso de acreedores que, tiene toda la pinta, acabará en liquidación de la compañía. Al menos tal y como se ve desde fuera.

Uno no ha sido ajeno a la delicada situación de la compañía, otrora balear, actualmente catalana, en estos años. Quién haya leído con detenimiento la prensa económica estos dos últimos años, sabe que Spanair perdió algo más de 186 millones de euros en el año 2009 y unos 115 millones en el ejercicio 2010. Todo ello con una facturación de unos 600 millones de euros anuales. Aquello era una bomba de relojería que tenía que estallar. Lo que es curioso es comprender por qué ha explotado ahora y qué hay detrás de toda esta quiebra. La historia es breve pero creo que explicativa de cómo está nuestra querida España en estos momentos.

Spanair se funda en 1986 en Palma de Mallorca. En 1988 comienza a operar con vuelos charter cuyo objetivo principal era transportar turistas europeos a nuestro país. En 1994 inicia sus vuelos regulares por todo el territorio nacional, inaugurando tres años después, en 1997, su primera línea internacional. En el año 2002 entra el grupo sueco SAS en su accionariado, pasando Spanair a formar parte de Star Alliance, la alianza de compañías aéreas más grande del mundo. Con el paso de los años, Spanair logra hacerse con una cuota de mercado de un 22% en nuestro país, cifra nada desdeñable, pero la crisis y el auge de las compañías Low Cost golpea fuertemente a la empresa, lo cual lleva a la misma a vivir una situación límite en el año 2008. Aquello, unido a las inmensas críticas recibidas tras el terrible accidente de Barajas,  hizo que SAS buscase salir, al menos parcialmente de la compañía. Y en esto, cuando nadie daba un duro por Spanair, llegó la Generalitat Catalana.

El 31 de enero del año 2009 entra en el accionariado de la compañía Iniciatives Empresarials Aeronàutiques (Ieasa), la cual aglutinaba a la Generalitat, al Ayuntamiento de Barcelona, a Fira y otros pequeños empresarios, adquiriendo el 80,1% de Spanair, pasando SAS a ser socio industrial con el 19,9% restante. La transacción se fijó en el módico precio de 1 euros, dada la situación que atravesaba Spanair en aquellos momentos. Desde entonces han salido de las administraciones públicas catalanas aproximadamente 150 millones de euros para tratar de reflotar a la compañía. ¿Qué se escondía detrás de estas inyecciones de dinero?

En el año 2008 existía una gran preocupación en el seno del "tripartito" como consecuencia del creciente aislamiento que sufría El Prat, en comparación con Barajas. La T-4, operada casi en exclusiva por Iberia, había hecho que la compañía española eligiera Madrid como centro de sus operaciones. Barcelona quedaba, por lo tanto, en manos de aerolíneas Low Cost y al margen de las principales conexiones aéreas. Esta circunstancia dejaba a la capital catalana en una clara desventaja competitiva, no ya sólo con Madrid, sino con las principales capitales europeas, con todo lo que ello conllevaba: menores posibilidades de atraer empresas a la ciudad, menores posibilidades de organizar congresos y eventos y, por supuesto, menor atracción de negocio vía turismo. En ese sentido era lícito que se buscasen soluciones para revertir un futuro que parecía sombrío. Spanair, en ese sentido, se consideró una inversión estratégica del gobierno catalán. El propio Trías, alcalde de Barcelona, apuntaba el pasado mes de julio que Spanair era una apuesta clave en su intención de consolidar a Barcelona como capital económica del sur de Europa y del Mediterráneo, a la par que admitía que el proyecto era de elevadísimo riesgo.El problema es cómo se han articulado estos movimientos. Una cosa es favorecer la inversión de unos empresarios a través de subvenciones razonables, incluso retornables, porque su actividad es viable y favorece el bien común, y otra es dar un cheque en blanco con dinero público sin evaluar rendimientos a una compañía que sin el mismo era incapaz de operar.

Pero sigamos con la historia. En las últimas semanas se había sabido que Bruselas obligaba a Malev, aerolínea húngara, a devolver unas ayudas estatales recibidas en su día por considerarlas ilegales. La siguiente compañía en el punto de mira era Spanair por las ayudas del gobierno catalán. Ante la insostenibilidad de las cuentas públicas catalanas, se comienza a especular con que la compañía no pueda recibir el dinero público que precisaba para seguir operando. En ese momento entra en juego Qatar Airways, con la cual se llegó a reunir incluso Mas Collell, actual consejero de economía de la Generalitat, en los Emiratos Árabes tratando de buscar una solución a la crítica situación de Spanair. El miedo a que Bruselas obligase a reintegrar los 150 millones de euros recibidos por la aerolínea procedente del gobierno catalán dio al traste con la operación. Sin alternativas y sin más dinero en las arcas públicas, a Spanair no le quedó más remedio que suspender sus operaciones anoche.

La historia de la compañía catalana nos deja varias lecciones interesantes. La primera es que con "pólvora ajena" se dispara estupendamente. ¿Nadie de la Generalitat con un mínimo de rigor fue capaz de entender que aquello era un disparate y que esa supuesta "inversión" no se iba a recuperar en la vida? ¿Qué sin inyección pública de dinero el proyecto moría, y que las arcas estaban cada vez más vacías? ¿Sabe la ciudadanía que en el mes de noviembre, en pleno ejercicio de austeridad y recortes, en algunos casos sangrantes por parte del nuevo gobierno de Artur Mas, el ayuntamiento de Barcelona transfiere otros 25 millones de euros a Spanair?  No se puede gestionar una empresa cuadrando las cuentas sólo con dinero público.

La segunda lección es que nuestros políticos tienden a pensar más en su ego que en el bien común. El sueño de una aerolinea catalana, llevada a cabo por un gobierno nacionalista en medio de la peor crisis económica de los últimos 80 años era algo prescindible, sobre todo cuando estamos viendo que hoy en día se tienen problemas para pagar nóminas de funcionarios, se cierran quirófanos determinados días y no se garantizan la percepción de las ayudas para personas con riesgo de exclusión, las cuáles realmente las necesitan en su día a día. Esta segunda lección es recurrente. Los aeropuertos de Ciudad Real y Castellón o las líneas de AVE entre poblaciones Castellano -  Manchegas son como un martillo pilón que nos recuerdan permanentemente los miles de millones de euros dilapidados en pos de un supuesto "bien común" que realmente escondían megalomanía pura y dura de quiénes nos dirigen. Las facturas las pagamos luego entre todos. 

La tercera y última lección, probablemente la más importante, que nos deja el caso Spanair, es acerca del papel de las instituciones públicas en la economía. El estado y las comunidades autónomas son agentes económicos cuya misión se puede entender desde una triple perspectiva. Por un lado, tienen la labor de fijar las reglas del juego para los agentes privados que participan en el mercado. Por otro, redistribuyen la renta en virtud de los impuestos que recaudan. Por último, tienen la obligación de proveer aquellos bienes y servicios que por motivos de interés general, no pueden dejarse, al menos exclusivamente, en manos privadas. Me refiero, obviamente, a la educación, la sanidad, la seguridad o la gestión del medio ambiente, por ejemplo. Dentro de esta última función tienen también cabida determinadas inversiones que inciden en la calidad de vida de los ciudadanos de un país. Sin embargo, no es labor del estado ni de las instituciones públicas embarcarse con el dinero de todos en proyectos que entrañan un gran riesgo y del que pueden salir escaldados. Para empezar por el coste de oportunidad de los mismos, para seguir, porque no se puede ser juez y parte en una actividad económica, pero por último y sobre todo, porque se sitúa en las antípodas del juego democrático. ¿Alguien querría que el estado dispusiera de sus tributos para invertir en una empresa privada que ha perdido 300 millones de euros en dos años?

El epílogo de esta historia es lo que más duele. Desde el lunes el INEM contará con 4.000 nuevos desempleados, hay 22.000 viajeros de todo el mundo afectados y nuestro país no sólo ha perdido a una línea aérea de las más importantes, sino que ha vuelto a dar una imagen horrorosa. Cataluña se ha quedado sin su proyecto estratégico, dilapidando 150 millones de euros en un momento tan sensible como el actual.  Otro papelón de nuestros políticos.







viernes, 27 de enero de 2012

Fútbol - Diseccionando los Clásicos

Algunos Apuntes

Lo cierto es que este post lo comencé a escribir la noche en la que el Barça asaltó el Bernabéu en la liga. Al final me cogió Morfeo por banda, lo fui dejando y ante la vorágine de los acontecimientos económicos, pensé que ya no tenía sentido seguir. Así hasta que alguno de los que os pasáis por aquí me lo reprochasteis, sobre todo porque en Facebook apunté que escribiría sobre la materia. Así pues, pasados los partidos de la Copa del Rey, tal vez sea buen momento para recoger aquellos apuntes y aportar algunas nuevas ideas, porque lo cierto es que me encanta escribir sobre fútbol. Como el gran Paco Alcaide, pienso que en el deporte se pueden extraer lecciones para la vida y la empresa de primera magnitud.

No todo el mundo lo sabe, pero durante 10 años hice mis pinitos como entrenador de equipos infantiles en mi colegio, el Santa María del Pilar. No lo digo como argumento de nada, ni me considero por ello una voz más autorizada que otra cualquiera, pero sí que creo conveniente apuntarlo para dejar claras dos cosas antes de desmenuzar los clásicos: una, que todos los aficionados al fútbol llevamos un entrenador dentro; y dos, que el entrenador de verdad, el que realmente se sienta en el banquillo los domingos, siempre maneja más información que el resto, que no conozco a nadie que no salga a ganar sacando la mejor alineación posible, pensando en el bien común. Luego se puede acertar o no. Me parece importante el apunte, porque no quiero que este post se convierta en un "pim-pam-pum" contra Mourinho o Guardiola. Como de costumbre, dejaré a los árbitros en paz, o al menos reduciré a la mínima expresión su incidencia en el resultado. El fútbol es de los jugadores, y el pobre Teixeira, un árbitro que ayer no estuvo a la altura de un partidazo. Ni más, ni menos.

Liga: Real Madrid 1 - FC Barcelona 3

Había muchas dudas sobre cómo iban a salir ambos equipos al campo. ¿Sería el Madrid el equipo atrevido de la Súpercopa, o por el contrario recurriría a la racanería de la ida de la Champions del año pasado? ¿Se atrevería Guardiola a salir con tres atrás en el Bernabéu, o por el contrario guardaría algo la ropa? Tardamos 30 segundos en averiguarlo. Una presión bien ejecutada por el Madrid hizo que Valdés, al tratar de jugar el balón, pifiase y facilitase que Benzema adelantara a los blancos. 

El Barça se fue recomponiendo poco a poco. Con una defensa de cuatro y con cada uno en su sitio, se fue sacudiendo el dominio inicial del Madrid y comenzó a rondar el área de local. Messi, tras un resbalón desafortunado de Ramos, pudo empatar, pero se encontró con un pletórico Casillas. Cristiano en una ocasión clamorosoa pudo hacer el 2-0, pero su disparo se fue al limbo. Poco después, empataba Alexis. Al descanso se llegó con tablas, que tal vez era lo más justo visto lo visto, pero con la sensación de que el Madrid se estaba comenzando a deshilachar por el centro del campo y que el Barça estaba llegando algo más entero al segundo acto.

Tras la reanudación, Guardiola movió ficha. Subió a Alves al medio campo y dejó tres atrás. Lo que parecía una temeridad se tornó en genialidad. El Barça tenía tal superioridad en el medio campo que generó un rondo espectacular. Pocas veces he visto a un equipo jugar tan bien en el Bernabéu. La tendencia a partirse del Madrid se acrecentó con el cambio de Kaká por Ozil. El brasileño y el alemán juegan en puestos parecidos, pero sus características son muy diferentes. Los dos son medias puntas, pero mientras el primero es más punta que medio, el teutón es más medio que punta. La entrada de Khedira por Lass tampoco fue solución y el cambio de Higuain por Di María terminó por partir a los locales. Ante esa tesitura, el Barça jugó a placer. Xavi y Cesc sentenciaron el partido y Casillas terminó siendo el mejor del Madrid. Pese a todo, tener tanta pólvora arriba tiene lo que tiene. Kaká y Benzemá tuvieron dos ocasiones inmejorables para meter a los merengues en el partido, pero el resultado ya no se movió. 

Bajo mi punto de vista, el Madrid planteó bien el encuentro, pero se fue diluyendo al cansarse. Y se cansó por no tener el balón,mejor dicho, porque no le duraba cuando lo recuperaba, pero sobre todo porque la distancia entre sus líneas a medida que avanzaba el partido, cada vez se hizo más grande. En cuanto al Barça, me quedo con una frase de Guardiola el día que ganaron la Supercopa. Mientras sus jugadores hablaban de una supuesta cuestión física para explicar la igualdad, el entrenador blaugrana apuntaba "nos han planteado retos de debemos resolver para los próximos clásicos". Creo sinceramente que el de Santpedor llevaba desde ese día dándole vueltas a la cabeza a lo de los tres defensas para tener ventaja en medio campo para superar los mismos.

Ida Copa del Rey: Real Madrid 1 - FC Barcelona 2

Nuevo partido y las mismas incógnitas, aunque la alineación de Mourinho anticipaba un Madrid menos valiente que en los últimos encuentros. Guardiola, ante la falta de efectivos, no sorprendió a nadie. Sacó lo que tenía, que era mucho, con una alineación más habitual. También bastaron unos minutos para ver que los blancos optaban por taparse, renunciar al balón y esperar atrás para ganarle la espalda al Barça en la contra. Y de nuevo, como en la liga, logró golpear primero. Un primoroso pase de Benzemá a Cristiano terminó con un buen regate de éste y un disparo seco que Pinto se comió.

Con el 1-0 el Barça se fue arriba y tuvo hasta dos palos para igualar el marcador antes del descanso. Eso y Casillas mantuvieron a flote a los blancos, los cuales en alguna contra volvieron a llevar algo de peligro a la meta visitante. Al poco de reanudarse el partido, el Barça empató el encuentro con un cabezazo de Puyol a la salida de un corner.

El Madrid renunciaba de manera escandalosa a la pelota, lo que de nuevo le llevó a correr más de la cuenta, así como a comenzar a romperse de nuevo por el centro. Esta tendencia se acentuó con el cambio de Ozil por Lass. Intentara lo que intentase Mourinho, no le salió, y no por el alemán, sino porque al Madrid no le duraba el balón. Sin necesidad de exhibirse como en la liga, el Barça poco a poco iba ganando metros y Messi, bien tapado hasta el final del partido, se sacó un pase impresionante para que Abidal sentenciara el encuentro.

Por los locales es cierto que Benzema tuvo un palo, y que los diez minutos finales con Granero por Pepe, el Madrid jugó algo al fútbol por primera vez en toda la noche. Aún así, Pinto vivió plácidamente lo que quedaba de partido. El Barça se llevaba el gato al agua y el Madrid, además de perder el partido, dio una imagen paupérrima con el pisotón de Pepe. Claro que  es lícito y que se le puede ganar al Barça jugando a la contra, pero para ello te tiene que durar el balón un poco más. cuando lo recuperas. Sobre todo cuando tienes los jugadores que tienen los blancos.

Vuelta Copa del Rey: FC Barcelona 2 - Real Madrid 2

Al partido de vuelta se llegaba con estados de ánimos dispares. Al menos aparentemente. El Barça venía con la moral por las nubes, no sólo por ganar en el Bernabéu en los dos encuentros previos, sino por la goleada y el juego desplegado también en Málaga la jornada anterior en liga. El agravio de Pepe, además, invitaba a pensar en un equipo blaugrana que iba a salir como una moto. Por el contrario, el Madrid parecía tocado y centrado en la liga. ¿Cómo plantearía esta vez el partido Mourinho?

Como en el primer encuentro de la saga de este año, tardamos 12 segundos en comprobarlo. Un fallo estrepitoso de Piqué dejó a Higuain frente a Pinto, y aquel marró de forma inexplicable una ocasión clamorosa. El Madrid salía arriba y con toda la artillería. Junto al Pipa, Ozil, Kaká y Cristiano. Lo que pasó la primera media hora fue totalmente inesperado y difícil de explicar. No recuerdo en la "era Guardiola" un meneo semejante en ese primer tercio de partido. Higuain dos veces, Cristiano otras dos y Ozil con un auténtico misil, pudieron decantar la eliminatoria para los madridistas. Por parte del Barça, tan sólo hubo un tiro de Messi que se fue desviado. El Madrid apretaba arriba con un despliegue físico descomunal, pero con dos diferencias notables respecto al resto de partidos: una, tenía paciencia cuando recuperaba el balón, siendo capaz de pararse y cambiar el ritmo cuando la situación lo requería; y dos, el equipo no se partía en medio campo, en buena medida por el trabajo de Kaká y Ozil  en el repliegue, pero también de un inmenso Cristiano, que no tuvo reparos en seguir a Alves hasta la línea de fondo si la ocasión lo merecía. El Barça, de esta forma, no tenía ventaja en medio campo, porque el Madrid jugaba muy junto y Ozil estaba en estado de gracia.

A partir de la media hora, el Barça equilibró algo las fuerzas, pero sin llegar a crear peligro. Cómo los locales tienen tanta pólvora como el Madrid, les bastó una genialidad de Messi para que abrieran el marcador en la primera ocasión clara. Tras el gol de Pedro y ya en el descuento de la primera parte, un zapatazo espectacular de Alves ponía el 2-0 en el marcador. Visto y no visto, muy injusto y cruel para el Madrid. De 10 partidos jugados así, se hubiera ido ganando al descanso 9 y justo el que perdía era contra el eterno rival, el que parecía tenerle comida la moral.

Tras la reanudación el Madrid dio la sensación de que iba a volver a partirse en medio campo, pero esta vez Mourinho reaccionó con rapidez. La entrada de Granero por Lass fue balsámica. El canterano hizo que el equipo tuviera más el balón, que Xabi Alonso fuera más protagonista y que las líneas volvieran a juntarse. Las entradas de Callejón por Kaká y Benzema por Higuain terminaron de insuflarle algo más de frescura al ataque blanco y el Madrid volvió a tomar las riendas del encuentro. Marcó Cristiano tras un gran pase de Ozil y empató Benzema en una genialidad. Mucho tiempo por delante y el Madrid desatado. Todo podía pasar. El Real Madrid siempre vuelve. Guardiola ya lo había advertido en la previa.

Lo que se vió hasta el final fue un espectaculo maravilloso. El Madrid jugando a pecho descubierto buscaba el gol de la clasificación. El Barça, a la contra, trataba de aprovechar los huecos visitantes. Sólo el árbitro no estuvo a la altura de las circunstancias en un partido memorable, de los más bonitos que recuerdo. Al final pasaron los locales, los cuáles reflejaron durante buena parte del encuentro un sufrimiento que no podían imaginarse al llegar al descanso.

Quedan muchos meses de competición y no sabemos cómo van a llegar ambos equipos a la recta final de la liga y de la champions, por lo que las lecturas que saquemos ahora pueden no valer más adelante, pero tras el encuentro de ayer creo que ambos equipos tienen motivos para ver la botella medio llena. El Barça, como apuntaba Alves hoy, porque ha pasado incluso ante la mejor versión del Madrid. El Madrid, porque pese a "regalar" el partido de ida, se ha podido llevar el gato al agua. Con la perspectiva del que lo ve desde fuera y haciendo un símil con el boxeo, los catalanes hasta ayer eran ese púgil en estado de gracia que se cree intocable y que de repente, sin esperarlo, recibe un gancho en el mentón. No besó la lona, pero estuvo cerca. 

El Barça se llevó la eliminatoria, sí, pero el Madrid se quitó los complejos e igualó la batalla psicológica, lo que le rearma de cara a una liga que tiene encarrilada. Mourinho, por su parte, parece haber dado con la tecla y ha encontrado un camino a través del cual toca la línea de flotación culé. Para el Barça, en cualquier caso, la mejor noticia es tener a quién tiene en el banquillo. Seguro que Guardiola a estas horas lleva ya 25 pensando en cómo resolver los problemas que le plantearon ayer.



sábado, 21 de enero de 2012

Economía - Sobre la Futura Reforma del Sector Financiero

Algunos apuntes

Tras el "shock" que supuso la subida de impuestos del pasado 30 de diciembre, somos muchos los que llevamos un tiempo esperando la otra terapia de choque que necesita España para salir del actual atolladero en el que nos encontramos. Me estoy refiriendo a las tan ansiadas reformas estructurales que se vienen pidiendo a gritos desde hace casi 4 años y que hasta la fecha nadie se ha atrevido a acometer con la contundencia que la actual coyuntura requiere. Si alguno recuerda mi post de hace un par de meses acerca de "los retos económicos de Mariano Rajoy", los tres primeros que se señalaban eran precisamente los más urgentes y de los que ya vamos sabiendo algo: la reforma del mercado laboral, la reforma del sector financiero y el control del déficit público. Hoy me quiero centrar en el segundo, porque el Ministro Luis de Guindos ha dejado caer ya varias perlas al respecto y la cosa va a tener miga. Al menos me lo parece.

Según diferentes medios de comunicación nacionales y extranjeros, los planes que ahora mismo maneja el Gobierno de Mariano Rajoy pasan por obligar a la banca española a dotar unas provisiones de unos 50.000 millones de euros para hacer frente a sus activos tóxicos inmobiliarios. Estas provisiones, además, deberán hacerse contra el propio beneficio de la banca, lo que implicará que aquellas entidades financieras que no puedan hacer frente a las mismas, estarán obligadas a fusionarse y recapitalizarse, porque de otra forma no serán viables. En estos casos, para facilitar la reordenación del sector, el gobierno plantea que aquellos bancos y cajas que opten por un proceso de integración, podrán provisionar de forma paulatina para garantizar la viabilidad del sector. Como la cuestión es compleja, paso a explicarlo para todos los públicos de la mejor manera posible.

Comencemos por explicar lo que es una provisión y el por qué se aplica al hablar de la banca y sus activos inmobiliarios. Situémonos en los años 2000/2001. Por aquel entonces el mundo entra en la llamada crisis "puntocom" que afecta a todos los países desarrollados salvo a España. Para atajarla, se aprueban a ambos lados del Atlántico unos tipos de interés bajísimos y se le inyecta dinero al sistema. En un contexto global, mucho de ese dinero viene a parar a España, economía aparentemente boyante, con un bajo nivel de endeudamiento público y privado y con unas grandes necesidades de financiación para promocionar un déficit de viviendas derivado, entre otras causas, del boom migratorio que vive nuestro país en aquellos años y la incorporación de la generación "baby boom" al mercado laboral, con su consiguiente independización del hogar familiar. Así pues no encontramos con una demanda de vivienda incontenible que supera en mucho la oferta. Los precios, por lo tanto, suben. Los promotores se ponen a construir como locos. Como hay dinero de sobra en el mercado interbancario a unos tipos de interés de risa (por debajo de la inflación), no hay problema en endeudarse, lo que hace más sencillo todavía optar a una vivienda. Los precios, por lo tanto, suben todavía más.

Al calor de unos precios que parecía no tener techo, al mercado inmobiliario llegan muchos especuladores, lo cual hace que se siga inflando la burbuja. La ley del suelo que aprueba el gobierno de Aznar, lejos de solucionar el problema, contribuye todavía más a la especulación, lo que hace que todavía suban más los precios. Cuando nos queremos dar cuenta, estamos en el año 2008, con un sector privado muy endeudado y con un sector financiero que tiene una exposición al sector inmobiliario que directamente da miedo. Cuando comienza la crisis, se para la compra / venta de viviendas. Los bancos dejan de financiar a las promotoras y comienzan a producirse quiebras en cadena de las mismas. A la par, la banca comienza a "comerse" viviendas de particulares que, al perder su empleo, se ven incapaces de hacer frente a sus hipotecas. De repente, nuestro sistema financiero se convierte en el principal agente inmobiliario del país.

Los bancos y cajas no tuvieron más remedio en muchos casos, para poder cobrar, que aceptar suelos, inmuebles, viviendas y edificios de oficinas, terminados y a medio terminar, como moneda de cambio. En el mejor de los casos, los valores asignados a estos bienes eran los del momento de auge de la burbuja. En muchos, ni siquiera. Simplemente se canjeaba la deuda por el activo, asignándole a éste el valor de aquella. La realidad, sin embargo, es que 4 años después ni los suelos ni las viviendas valen lo que valían, y ni siquiera se le aproximan.

Existe un principio básico en cualquier sistema contable que es el de "prudencia". Esto quiere decir que las ganancias sólo se computan cuando realmente se producen (para entendernos, me apunto un beneficio única y exclusivamente al vender un bien y siempre que lo que obtenga sea superior al valor contable del mismo), pero que las pérdidas se deben reflejar desde el mismo momento en el que tengamos constancia de que nuestros activos ya no valen lo que marca nuestra contabilidad. Para reconocer dicha pérdida, se ha de dotar una provisión. Este es claramente el caso. La banca tiene muchas viviendas que valen mucho menos de lo que ellos dicen que valen. Mucha gente se pregunta cómo es posible que nuestros bancos hayan estado aparentemente ganando dinero estos años y que pese a todo el crédito no fluya. Bueno, la respuesta es más complicada de la que voy a aportaros, pero digamos que buena parte de ese beneficio era ficticio, por cuanto no se estaban reconociendo las pérdidas que todas las entidades estaban teniendo por la caída en picado del sector inmobiliario. 

Una de las claves por las que es necesario que este proceso se lleve a cabo es para fomentar la transparencia y confianza en el mercado interbancario. Éste es dónde los bancos acuden a "comprar" el dinero que luego prestan a empresas y particulares. Desde el 2008 el mismo está casi muerto y en los últimos meses me atrevo a decir que  hemos asistido a un "credit crunch" igual o peor que el que vino después de la quiebra de Lehman Brothers. Buena parte del por qué de esta sequía estriba en que nadie se fía de nadie y en buena medida es así por los balances de todas las entidades. La basura de la banca europea fueron las "subprime" que se "comieron" procedentes de EEUU y ahora la deuda periférica de Grecia, Portugal e Irlanda. Nuestra basura es el sector inmobiliario. La pregunta que se hacen los banqueros: "tal y como tengo yo el balance de mal, ¿cómo le voy a prestar dinero a esta otra entidad que es posible que esté incluso peor que yo?". Sin limpiar balances, es imposible que el crédito vuelva a fluir.

¿Qué consecuencias tiene el que dicha limpieza se haga contra sus propios beneficios? La más importante que no se va a emplear dinero público. En primer lugar porque el estado ahora mismo no puede permitirse, tal y como están sus números, abarcar esta operación. Cabe recordar el jardín en el que se metió Irlanda en su día al avalar su gobierno a sus bancos. No es lo mismo, vale, pero conviene tenerlo en cuenta. En segundo lugar, por el agravio comparativo con el resto de ciudadanos y empresas españolas, los cuales han asumido una subida de IVA y del IRPF en los últimos dos años. Creo que todos tenemos derecho a saber, por ejemplo, que la adquisición de la CAM por el Banco Sabadell la estamos pagando entre todos. Igual que los rescates de Caja Castilla La Mancha o el Banco de Valencia.

¿Por qué se tendrían que fusionar muchas entidades? Fundamentalmente porque son muy pocas las que pueden soportar este ajuste tan radical. Muchos bancos entrarían en pérdidas porque no tienen beneficios que puedan abarcar sus desmanes inmobiliarios y el mecanismo para evitar su intervención sería la integración en otras entidades financieras. El principal incentivo que se daría para llevar a cabo tal fusión sería el de dar la posibilidad de hacer las provisiones en un mayor plazo, porque para una entidad una intervención estatal siempre es catastrófica.

A todo esto, ¿qué opina el sector? Pues siempre "off the record", comienzan a haber ciertas voces críticas dentro del mismo que argumentan que obligar a dotar estas provisiones al mismo tiempo que la Autoridad Bancaria Europea les exige elevar el nivel de capital principal, va a llevar a la asfixia del sector, así como, con la boca pequeña esta vez, reclaman ayudas públicas para poder llevar a cabo la limpieza necesaria en los balances y favorecer la integración. Evidentemente, la banca juega su papel, pero ahora a mi me gustaría explicar también lo que ocurriría en una PYME normal y corriente que se encontrara en una tesitura parecida a la del sector financiero por tener un stock sobrevalorado: 1) Tendría que dotar una provisión que probablemente le hicera entrar en pérdidas, 2) Si las pérdidas redujeran su patrimonio neto y fondos propios en una cantidad significativa, tendría que recapitalizarse o reducir capital para compensar pérdidas, por cuanto podría entrar en causa de disolución, y 3) Seguro que no le ayudaba el estado. ¿Por qué debería ser diferente con la banca? ¿No se les ha ayudado suficiente? 

Veremos cómo termina todo ésto y como se encajan las piezas, pero de momento me gusta cómo suena la música. Todas estas medidas no van a servir para que el crédito vuelva a fluir a corto plazo, pero sí deberían reforzar al sector financiero, fomentar la transparencia y recuperar la confianza, aspectos claves para que a medio plazo sí que vuelva a circular el dinero y con éste la inversión y el crecimiento.

Dejo para el final mi reflexión moral de todo este asunto. En un momento en el que se cuestiona el estado de bienestar y que hay conquistas sociales que corren serio peligro, tal vez sería bueno que se le consultara al pueblo sobre la necesidad de destinar o no más dinero público al sector financiero. Que cada uno exponga sus argumentos y se vote, porque como en más de una ocasión he expuesto, no hay nada más frustrante que el que haya quién juegue con red debajo y siempre salga de rositas. Así como que no tengamos todavía una moraleja clara de este desvarío que comenzó hace cuatro años.






martes, 17 de enero de 2012

Economía - Agencias de Calificación, la Eurozona y la Triple A

Algunas Reflexiones

Este fin de semana pasado el terremoto económico de rigor lo ha generado Standard & Poor´s. De una tacada ha revisado a la baja las calificaciones crediticias de un número significativo de países de la eurozona, dejando a Francia, incluso, sin su famosa "triple A". Por mucho ruido que se haya generado, en el fondo las bajadas de calificación no se hacen por capricho. Es decir, la situación de los países de la UE es la que desgraciadamente es, y las sombras que se ciernen sobre la eurozona, lejos de augurar mejores tiempos, añaden incertidumbre y miedos. La rebaja, por lo tanto, no parece una cuestión aleatoria, aunque siempre es cuestionable el momento, sobre todo a la vista de acontecimientos pasados. Pero vamos a recapitular para poner algo de luz.

Los Standard & Poor´s, Moody´s y compañía se dedican a analizar la capacidad de pago, entre otros, de países y entidades públicas, a las que asigna una calificación crediticia en función de su solvencia. La llamada "triple A" es la máxima calificación (AAA) y supone que la capacidad de pago del país y cumplir con sus compromisos es "Extremadamente Fuerte". En el caso de España, que fue rebajada a la categoría "A", su calificación, por ejemplo, indica una capacidad "Fuerte" de cumplir con sus acreedores. Hasta que no se llega al nivel "CCC", se considera que no hay riesgo real de impago pero incluso en este escalafón Standard & Poor´s indica que el mismo se podría producir como consecuencia de una coyuntura adversa. Es decir, que pese a la rebaja, la capacidad de pago de los países de la Eurozona sigue siendo entre sobresaliente y notable en el peor de los casos, dejando al margen, claro está, a Grecia, Portugal e Irlanda. ¿Por qué se ha formado este revuelo entonces, si aún así la nota general no es mala? Porque en un momento tan convulso como el actual, en el que todos hemos aprendido lo que es la "prima de riesgo" y hemos visto quebrar estados, cualquier noticia que añada más leña al fuego de la credibilidad del Euro y los países de la Unión Monetaria, supone una bomba de relojería. 

Por ello nuestros políticos han reaccionado como han reaccionado. Todos temen un aumento de los costes de financiación como consecuencia de la medida. Y todos recuerdan que Standard & Poor´s y compañía tuvieron un papel como mínimo polémico en la "fiesta subprime", manteniéndoles a dichos productos financieros la máxima calificación (AAA) hasta casi el mismo día que quebró Lehman Brothers. Detrás de todo aquello queda una especie de sombra plagada de oportunismo, mala fe y conflicto de intereses que todavía nadie ha salido a explicarnos. Con aquella juerga hubo mucha gente que ganó dinero a espuertas y las dudas sobre la actuación de las agencias persisten. Porque en el fondo parece que esta gente es juez y parte, y eso es lo que no puede ser.

Los mercados han reaccionado con cierta mesura, pero en buena medida porque el Banco Central Europeo ha vuelto a actuar comprando deuda periférica. Las bolsas nacionales, como el IBEX-35, apenas han notado el cambio y es razonable. Los mercados bursátiles ya se han ajustado mucho y de forma natural durante estos últimos tres años, sin necesitar de las agencias. El IBEX, sin ir más lejos, ha perdido casi un 40% de su valor..

Que no se me entienda mal. Las agencias de calificación llevan a cabo una tarea que es necesaria. El mercado necesita confianza y transparencia para poder funcionar porque sin ambas no es posible el intercambio. Pongo un ejemplo muy clarividente para que se me entienda. Imaginemos que uno llega a un kiosko a comprar un períodico. Le pide al kioskero el diario y éste le dice que antes le dé el Euro de rigor. Nuestro protagonista le dice que no, que si no le da el periódico antes, no le da el Euro. En el fondo esta situación tan absurda no se da, porque todos confiamos en el kioskero y éste confía también en sus clientes. Las agencias de calificación deben, por lo tanto, aportar esa mínima confianza para que el mercado funcione. El problema surge cuando existe un conflicto de intereses.
Igual que nadie puede rebatir un dogma siendo dogmático, no se puede ser el paladín de la transparencia cuando uno es opaco de por sí. Las agencias dicen tener una metodología que nadie conoce. Dicen tomar las decisiones con base a unos estudios que tampoco se saben. España está igual de mal que hace dos meses. Francia está igual de mal que hace dos meses. Probablemente ambos debieron ver rebajada su calificación hace un tiempo y sin embargo han sido castigadas ahora. Por lo poco que sabemos, tampoco se comprende que EEUU viera rebajada su triple A este verano y no hace tres años, cuando su endeudamiento en relación con su PIB se vió alterado de forma notoria tras el rescate de AIG. ¿Qué intereses se esconden detrás de estos movimientos tan tardíos? ¿Realmente nadie se está beneficiando de ellos?

España está mal, igual que la Eurozona. Los problemas existen y no por las agencias, desde luego, pero pedirles un poco de rigor no está de más. Como tampoco a ciertos políticos y periodistas. Nuestros países siguen siendo solventes, aún cuando parezca que a más de uno parezca interesarle un ataque de pánico.

jueves, 12 de enero de 2012

Sociedad - Nos merecemos algo mejor

Apuntes y Reflexiones

Reconozco llevar unas semanas atónito observando el esperpento que, un día sí y otro también, genera nuestra clase política.Como apuntó ayer José María Calleja con cierta sorna en 59 segundos, en los últimos tiempos hemos descubierto que algunos de nuestros presidentes y representantes autonómicos habían generado una especie de "parque temático de la corrupción" en aquellas regiones en las que gobernaban, incluso aún gobiernan.

Recapitulemos: Jaume Matas, antiguo presidente de Baleares y ex Ministro en la época de Aznar, está siendo juzgado por casi 30 presuntos delitos. Dentro del surrealismo que rodea la causa, uno no sabe si reír o llorar con lo del periodista contratado de forma irregular, el cual le escribía discursos que el mismo gacetillero alababa en sus columnas de diferentes diarios. Por otro lado, las conversaciones de Camps y Álvaro Pérez, más conocido como "el Bigotes", no sólo dejan entrever que en todo el embrollo de Valencia haya algo más que trajes, sino que las escuchas de las conversaciones telefónicas sonrojan a cualquiera. El "tenemos que hablar de lo nuestro que es muy bonito", parece más una conversación erótico festiva que otra propia de un presunto delito. Surrealista también.

Pero hay más. Desde hace ya algo más de un año venimos sabiendo que en Andalucía, una de las Comunidades Autónomas con mayor desempleo, presuntamente se vinieron aprobando ERES falsos. Aquello ha destapado otros presuntos escándalos en los que aparentemente se han malversado cientos de miles, millones de euros públicos en juergas, comilonas y otras corruptelas. El remate han sido las declaraciones del chófer del ex Consejero de Empleo de la Junta, el cual no sólo vive en una pedazo de vivienda alucinante, sino que confiesa haber empleado parte del dinero malgastado en drogas. Propio de una película de Torrente. A la par, José Blanco, "paladín" de las manos blancas y azote de políticos del PP por el caso Gürtel, se encuentra en una situación complicada en virtud de lo que se ha ido sabiendo del "caso de las gasolineras". Si lo de Andalucía era de Torrente, esto es más propio de Airbag, la película de Juanma Bajo Ulloa. Lo sorprendente en los casos de Camps y Blanco es que una vez imputados, o que se sabía que se abrían diligencias (disculpad mi incultura jurídica), ambos apuntaban aparentemente aliviados que ahora "sí que se podrían defender". De traca, como lo de Iñaki Urdangarín, inocente hasta que se demuestre lo contrario, pero cuyo caso es lamentable se mire como se mire.
Aún siendo grave lo expuesto en los párrafos anteriores, no me parecen cuestión menor otro tipo de escándalos que hasta la fecha no han tenido costes jurídicos para sus protagonistas. José María Barreda no tiene causas en su contra, pero ha dejado Castilla la Mancha arruinada, sin dinero en la caja para pagar si quiera a las farmacias y con un fantástico aeropuerto fantasma. El famoso tripartito Catalán se gastó lo que tenía y lo que no, poniendo en jaque a todo el estado de bienestar de su comunidad. Ahora el gobierno de Mas se las ve y se las desea para pagar nóminas y no dejar sin servicio a decenas de centros para disminuidos y personas mayores que viven única y exclusivamente de las ayudas públicas. Antich y compañía, también han dejado Baleares al borde del colapso y Camps, que está en todas, entre el aeropuerto de Castellón, el contrato de la Fórmula 1 y otra serie de proyectos faraónicos o mal gestionados, ha dejado a una Comunidad Valenciana que de forma tácita ha tenido que ser rescatada y que a día de hoy lleva sin pagar a colegios concertados desde hace varios meses. Como colofón, hemos sabido que no cumplimos objetivos de déficit, porque nuestros políticos se han seguido gastando más de lo que debían.

Nos merecemos algo mejor. Nuestro sector privado, esto es, familias y empresas, han vivido por encima de sus posibilidades, endeudándose por encima de lo razonable, cierto, pero están pagando una factura desproporcionada. Más de 5 millones de personas están desempleadas y se calcula que en el intervalo 2008 - 2015 hasta medio millón de familias podrían verse despojadas de su vivienda. Mientras tanto, a todos nos han subido el IVA y ahora también el IRPF. A los millones de personas que honradamente tratamos cada día de sacar adelante este país de la mejor manera que podemos, nos toca pagar toda la fiesta. Mientras tanto, a nuestros políticos corruptos les espera por lo menos el escarnio público. A los que han dejado las arcas vacías, ni si quiera.

El problema de todo ésto, es que en un estado de las autonomías dónde educación y sanidad están transferidas, los desvaríos, desmanes y comportamientos deshonestos de los políticos de cada región hace que cada vez tengamos mayores posibilidades de tener españoles de primera y de segunda en función de la moralidad y competencia de los dirigentes autonómicos del momento. Nuestros padres y abuenos lucharon por un estado de bienestar que hoy en día se tambalea en buena medida por la incompetencia de quiénes nos dirigen. Y buena parte del problema deriva de quiénes llegan a la política. No hay meritocracia, falta actitud de servicio, pero sobre todo valores, justo lo que nos ha llevado a dónde estamos.




jueves, 5 de enero de 2012

Pequeño Homenaje a Josep Julián




Llegamos emocionados por el universo que deberemos explorar.

Marchamos emocionados ante lo que nos queda por descubrir.

Entre medio, la vida y aquellos que nos ayudan a sentirla intensamente…

Josep Julián fue nuestro Maestro de las Emociones y emocionados le recordaremos desde nuestra Nube Emocional.

Entra en LA INTELIGENCIA DE LAS EMOCIONES

Josep Julián era seguidor de El Disparadero desde hacía bastante tiempo y falleció hace apenas unos días tras luchar contra una dura enfermedad. Aunque no llegué a conocerle personalmente, siempre  le vi como una persona de gran talento que rebosaba humanidad, como se podía percibir en cada uno de sus post y comentarios. Su blog queda como un precioso legado para todos aquellos que creemos que las personas son el auténtico motor diferenciador de las empresas, así como el principal reto de gestión para cualquier directivo.


Gracias por tus enseñanzas, Josep, y descansa en paz. Nunca te olvidaremos.

lunes, 2 de enero de 2012

Economía - Sobre las primeras medidas de Rajoy

Algunas Ideas

Tras algunos días de incertidumbre, el pasado viernes el gobierno entrante inauguraba sus primeras medidas con una traca digna de las Fallas Valencianas. De una tacada, subida de impuestos, recortes del gasto público y alguna buena noticia para pensionistas y parados. Twitter y los medios digitales comenzaron a echar humo hablando al respecto. Al día siguiente, como no podía ser de otra forma, el primer Consejo de Ministros de la "era Rajoy" era objeto de titulares, editoriales y artículos de opinión. Los había de todos los colores. Algunos durisimos, otros no tanto, e incluso otros nadaban entre la prudencia y el elogio, esgrimiendo que este era un gobierno que tomaba decisiones. Los críticos apuntaban en dos direcciones: una, la subida del IRPF es un golpe al poder adquisitivo de los ciudadanos, lo que compromete aún más el consumo privado; y dos, durante el discurso de investidura, el propio Rajoy descartó subir los impuestos en un primer momento. ¿Por qué este cambio?

El gobierno se ha defendido apuntando a las cuentas que ha heredado, a un déficit mayor del previsto, fundamentalmente por el desmadre de las autonomías. Ya he reconocido en más de una ocasión que la macro economía no es mi fuerte, pero el momento actual me parece apasionante y creo que el asunto bien merece este post. A ver si puedo aportar algunas ideas que den que pensar y aclaren conceptos a los más ajenos a la materia.

Lo primero que hay que tener claro es que España se enfrenta a una doble problemática que requiere diferentes medidas. Por un lado, el del déficit. Por el otro, el de la falta de crecimiento. Respecto al primero, explicar que el mismo viene dado por dos circunstancias. La primera, el fallido esfuerzo fiscal que se hizo en su día para tratar de reactivar la economía tras la caída de Lehman Brothers. Aquello tenía sentido si la economía recuperaba el pulso, lo cual hubiera permitido al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero retirar los estímulos y recuperar vía impuestos el desfase temporal entre ingresos y gastos estatales y autonómicos. Desgraciadamente, no fue así. La segunda circunstancia que incide en el déficit, han sido los faraónicos planes de nuestros políticos, los cuales han fomentado un estado de bienestar que no es sostenible en los términos actuales. No se trata de meterle mano a la sanidad y a la educación como tal, ya que ambos han sido públicos y universales en momentos históricos más difíciles que el actual, pero sí de ser más eficientes, de reducir burocracia y de replantearnos determinadas estructuras. De comprender que lo público cuesta dinero y que en los momentos actuales no nos podemos permitir determinadas cosas. Creo que no es una cuestión ideológica, sino económica. Recapitulemos: Cataluña no puede pagar determinadas subvenciones a centros de discapacitados y ha tenido que endeudarse para pagar las nóminas, Castilla la Mancha y Valencia no pueden pagar a sus farmacias y hoy hemos sabido que, definitivamente, la Seguridad Social ya está en déficit. Esto es inaceptable. Y lo que es peor, de ahí a no poder pagar a nuestros acreedores internacionales, y consecuentemente tener que ser rescatados, hay un paso.
Retomemos el segundo problema, el de la falta de crecimiento. Ese es el verdadero quid de la cuestión. Si nuestra economía volviera a funcionar, si se crease empleo y el consumo repuntase, los problemas de déficit se acabarían de una manera mucho más efectiva, rápida e indolora. El estado recaudaría más por IVA, IRPF e Impuesto de Sociedades, así como tendría que gastar mucho menos en subsidios de desempleo ¿Por qué no crece nuestra economía? Lección básica de Macroeconomía. El PIB determina el conjunto de bienes y servicios generados por un país durante un año en valor monetario. Se considera un indicador clave para evaluar la salud de la economía de un estado. El PIB, dicho de forma sencilla, es la suma de las siguientes variables: Gasto Público, Consumo Privado de familias y empresas, Inversión y Saldo de las Exportaciones Netas (lo que exportamos - lo que importamos).

Según lo expuesto hace unos párrafos, el Gasto Público está de capa caída, porque no queda dinero en las arcas públicas. No hay inversión, porque no hay financiación bancaria para nadie. Las exportaciones netas están repuntando, gracias a que esta crisis está haciendo que nuestras empresas salgan más que nunca al extranjero y que compremos menos productos de más allá de nuestras fronteras. Aún así, nada hay que frene el desplome del consumo privado en nuestro país, que era hasta antes de la crisis la variable más importante de nuestro PIB. 

Tenemos un grave problema. Atacar el déficit y tratar de animar el crecimiento económico de forma simultánea es, como explicaba José María Carrascal esta mañana en ABC (recomiendo el artículo), como tratar de acelerar y tirar del freno de mano a la vez. Difícil no hacer un trompo. Hay que ser muy buen conductor para evitarlo.  

Pero volvamos a las medidas del gobierno, en concreto a las subidas de impuestos. Por un lado, se aprobó un incremento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el cual, en función de la fecha de la última valoración del catastro subirá entre un 4 y un 10% y afectará a más de la mitad de las viviendas de más valor de cada población. Por otro lado, se fijó una subida temporal del IRPF, ya que según el propio gobierno sólo estará vigente durante los años 2012 y 2013, que consiste en una subida progresiva del tributo entre un 0,75% y un 7% en lo que a las rentas del trabajo y de las actividades económicas se refiere, así como entre un 2 y un 6% en las rentas del ahorro. Es decir, que a partir de ahora, cada vez que cobremos la nómina, recibiremos menos dinero, ya que nuestras empresas estarán obligadas a detraernos de nuestro sueldo bruto más cantidad en concepto de retenciones que deberá ingresar al estado. A su vez, lo que renten nuestras cuentas corrientes, acciones y otros activos financieros, también tributarán más.

Cuando estaba José Luis Rodríguez Zapatero en el gobierno, ya me mostré en más de una ocasión contrario al incremento de la presión impositiva sobre familias y empresas en estos tiempos. Ahora no voy a ser menos. La subida de impuestos creo que de por sí es una mala noticia, porque a corto plazo no va a ayudar al objetivo primordial que tiene que tener el gobierno, que es el del crecimiento económico. Más bien al contrario, a corto plazo puede ser contraproducente porque afectará al consumo y por consiguiente, a la línea de flotación de muchas de nuestras maltrechas empresas. Aún así, en un contexto de extrema gravedad de nuestra economía, la medida, por dolorosa que sea, puede ser también imprescindible para salir del bache a muy corto plazo. Sí que coincido con el ministro de Guindos en que dentro de las malas noticias que siempre son las subidas de impuestos, tal vez la del IRPF sea la más justa, por cuanto es un tributo progresivo, lo que permite que el ajuste no afecte a todos por igual, pero que quede claro que sólo subiendo impuestos no salimos de ésta.
Soy de los que piensa que el ciudadano de a pie de nuestro país es consecuente. Sabe de la gravedad de la situación y creo que dentro de sus posiblidades está dispuesto a hacer un esfuerzo adicional si es para bien. Pese a todo, le toca mover ficha al gobierno. Estas medidas sólo tendrán sentido si se acometen de forma inmediata una serie de reformas estructurales que no pueden demorarse ni un mes más, tales como la del mercado laboral o la del sistema financiero. Sin ellas va a ser muy difícil que nuestra economía pueda volver a la senda del crecimiento.

A su vez el Estado tendrá también que ser ejemplar. No bastará con reducir las subvenciones a partidos, sindicatos y patronal, sino que muy probablemente habrá que meterle mano al estado de las autonomías, a las diputaciones provinciales y al exagerado número de parlamentarios autonómicos que tenemos en todas las regiones que conforman nuestro país. No se puede pedir permanentemente un ajuste al sector privado, que es quién hasta la fecha ha digerido casi todo el ajuste.

Queda para el final la cuestión moral del asunto. Uno puede entender que los números estén peor de lo que se pensaba, pero  me niego a creer que esta realidad se supo la semana pasada. Si el problema son las cuentas de las autonomías, la realidad es que la mayoría están gobernadas por el propio PP desde el pasado mes de mayo. ¿No les había dado tiempo a saber cómo estaban las mismas? ¿Por qué no fueron de frente en el debate de investidura? Para el jueves se prevén nuevas medidas de ajuste. Estaremos al tanto.


domingo, 1 de enero de 2012

Vivencias - Despidiendo el 2011

Reflexiones y Vivencias

Cierro los ojos y pienso. Entro en El Disparadero y releo mi último post del año 2010. Parece increíble que haya pasado ya un año completo. Titulé el 2010 como el año de las luces y las sombras, ya que durante el mismo viví momentos dulces y amargos por iguales dentro de un entorno profesional y económico durísimo. Hubo satisfacciones personales, pero también decepciones y sinsabores. Cuando ayer por la tarde buscaba un título apropiado que describa este 2011 que dejamos atrás, me venían a la mente imágenes y sentimientos de todo lo vivido. De nuevo contrastes, tal vez más frío que calor, azul oscuro casi negro, como apuntaría Daniel Sánchez Arévalo, pero con optimismo, pensando que el futuro será mejor y que todo lo acontecido será para bien.

Por un lado ha sido un año de mierda, y perdón por la expresión. He sufrido en carnes propias la crudeza de un entorno macroeconómico que realmente da miedo, lo que me ha hecho olvidar más veces de las que me gustaría que tengo un trabajo maravilloso. En ese sentido, me han salido hasta canas y realmente lo he llegado a pasar mal. Por otro lado, el 2011 ha sido el año en el que me ha tocado, como dice la canción, volver a leer el modo de empleo de la soledad, tras nueve años estupendos que no hacían presagiar este desenlace. El 2011 también ha sido el año en el que nos dejó mi querida abuela Chelo, quien entre sus 36 nietos siempre tuvo un lugar especial para mi y siempre me lo hizo sentir. Entre tantas vicisitudes tampoco he podido terminar la tesis ni dedicarle el tiempo que me hubiera gustado. Realmente no he podido más, pero de este 2012 no va a pasar, seguro que sí.

Pero pese a todo lo anterior, dando un pasito para atrás y cogiendo algo de perspectiva, debo decir también que el 2011 ha sido un año de mucho crecimiento. Cuando uno explora lo desconocido, cuando pisa arenas movedizas y terrenos resbaladizos pero es capaz de mantenerse en pie, termina dando un paso al frente. Creo también que este ha sido el caso en este año que acabamos de dejar atrás. Ocurre, como apunta mi buena amiga Paloma, que cuando uno lleva un tiempo escalando, tiende a sobrevalorar lo que le queda por subir y a subestimar todo lo avanzado por el camo. Visto con la perspectiva que señalaba antes, el 2011 ha sido un año positivo. A veces me olvido que el crecimiento personal es como el físico, como cuando eras pequeño y te dolía la pierna. No se puede progresar sin sufrir al menos un poquito.

El 2011 también ha sido el año en el que mis amigos han vuelto a demostrarme que son los mejores, estando allí siempre que lo he necesitado, acudiendo sin necesidad de llamarles, no dejándome sólo en ningún momento. Nadie es un fracaso si tiene amigos, como decían en la película "¡Qué bello es vivir!", y ellos han tirado de mi en aquellos días en los que las fuerzas flaqueaban, al igual que mi familia, como siempre a la altura de las circunstancias. A menudo nos olvidamos de lo que realmente es trascendente en la vida. Como propósito de enmienda para este 2012, prometo tenerlo en cuenta.

Cerraba el 2010 pensando que no podría volver al deporte, que tan importante ha sido para mi durante toda mi vida. Tras varias visitas a los médicos, tras varias idas y venidas, tras casi un año y medio de dudas sin poder jugar, me puse manos a la obra. Con mucho esfuerzo en septiembre me volví a calzar las botas y ayer, cuando crucé la línea de meta de la San Silvestre, una sensación de satisfacción y orgullo me invadió. El deporte de nuevo me ha vuelto a enseñar que nunca hay que bajar los brazos y que con esfuerzo y sacrificio uno puede conseguir lo que se proponga. Que lo que no te mata realmente te hace más fuerte, y que lo importante no es caer, sino ser capaz de levantarse. Hoy comienzo un año que promete ser tan complicado como el anterior, pero con la seguridad de que quién ha sido capaz de levantarse una vez, es capaz de hacerlo otras cien.

Sí, 2011 podría titularse "Peleando a la contra", como la canción de Quique González. Ya sabéis, "no paren el combate todavía y cuenten hasta diez". Y tal vez por ello una de las canciones que más me han impactado este año ha sido "El Boxeador" de Bunbury, la cual os dejo ahora. Para mañana dejo un post sobre las medidas del gobierno tomadas antes de ayer. Hoy de momento toca disfrutar de un nuevo año que comienza y que no deja de ser una página en blanco sobre la que hay que escribir. De acuerdo, los augurios no son todo lo buenos que nos gustarían, pero como dice el vídeo que os dejo, "golpea mejor quién golpea primero".¡A por ello!

Feliz 2012 para todos y mis mejores deseos para vosotros y vuestras familias