miércoles, 6 de marzo de 2013

Vinos del Mundo - PradoRey Élite 2009

Historia de una Osadía

Todo gran vino tiene detrás una gran historia. Eso siempre es así, como ya se explicó en este blog cuando se lanzó el Adaro. Porque para elaborar un gran vino hace falta mucho más que tecnología o conocimientos técnicos. La intuición, el arrojo, la imaginación y el atrevimiento juegan un papel decisivo. El vino es cultura, pero sobre todo arte. Y el arte se disfruta, se vive, se siente.

Esta semana hemos conocido en bodega las puntuaciones de Neal Martin, el nuevo catador de Parker para España, de los vinos de Ribera del Duero. Han cambiado las reglas del juego, eso es así.Por mi parte no puedo más respetarlo, aunque ello haya significado un "palo" generalizado en la gran mayoría de puntuaciones de los vinos de la región, como si se hubiera tratado de pasar la factura de la polémica salida de Jay Miller a muchas bodegas que llevan año tras año esforzándose por hacer cada vez mejor las cosas, las cuáles nunca tuvieron nada quer ver en lo que allí se coció.

Por ello, y por la bonita historia que tiene detrás, tienen muchísimo valor los 92 puntos que ha obtenido nuestro PradoRey Élite 2009 en el Wine Advocate, la publicación presidida por Robert Parker. No sólo es de los pocos vinos que ha resistido el envite, sino que se consolida como uno de los emblemas de la Ribera del Duero, pudiendo presumir, además, de ser uno de los caldos más accesibles de entre todos los que han superado los 90 puntos.

La historia del PradoRey Élite se remonta al año 1999. Por aquel entonces, un chaval llamado Ángel Luis Margüello, recién incorporado a la bodega como enólogo, trataba de interpretar un viñedo aún muy joven ubicado en la zona más fría y más alta de la Ribera del Duero. Inquieto como sigue siendo, tuvo la idea de hacer tres vinos monovarietales fuera de la Denominación de Origen, atraído por la calidad que daban determinados pagos de la finca. De aquella primera idea salió la gama Salgüero, la cual todavía es recordada con admiración en determinados mercados. Hablamos de un Cabernet Sauvignon, de un Merlot... pero también de un Tempranillo. Aunque aquellos vinos gozaron del éxito de la crítica, lo cierto es que costó mucho comercializarlos porque eran terriblemente complejos. Inteligente como es, Ángel Luis no tardó en darse cuenta que el Merlot y el Cabernet pintaban más como mejorantes del Tempranillo en la línea de PradoRey que como monovarietales. Sin embargo, le quedaban dudas acerca de aquel Tempranillo.

A la hora de cultivar las 520 hectáreas de viñedo de la finca Real Sitio de Ventosilla, se seleccionaron los clones de una forma muy cuidadosa. Para que nos entendamos, de igual forma que hay diferentes razas en el ser humano, y que no todos los blancos somos iguales, en el mundo del vino pasa parecido. Hay diferentes tipos de uva, pero no todo el Tempranillo es igual, sino que existen clones muy diferentes entre sí. En su día, para nuestro viñedo, se seleccionarion muchos de los que por aquella época se estilaban en la región, pero también se escogió uno que se batía en retirada en toda la Ribera del duero. Hablamos del Clon Élite.

El clon Élite de Tempranillo es muy delicado. Produce rendimientos bajísimos, racimos muy concentrados y el tipo de vino que se obtiene es francamente complejo. Es por ello por lo que hoy en día creo que nadie más que nosotros lo utiliza en la Ribera del Duero (y si estoy equivocado pido disculpas). Su rentabilidad (económica) es escasa (a priori) y su maduración relativamente problemática. En nuestro viñedo se plantó en dos zonas muy cercanas pero con características diferentes. Por un lado, en una parte de la Mina, una zona del viñedo franco arenosa, favorable para hacer vinos de Reserva, y por otro en la parte baja del Hoyo Dornajo, en suelo franco arcilloso. Tras aquel experimento fallido del Salgüero, el debate en bodega fue de lo más intenso. No se cuestionaba la parte cultivada en La Mina, por cuánto se entendía que los rendimientos bajos favorecían a nuestro Reserva, pero sí las 6 hectáreas del Hoyo Dornajo. Un suelo franco arcilloso no podía dar 2.500 kilos de uva por hectárea cuando la DO pemite hasta 6.000.

Cuando aquella parcela parecía sentenciada, Ángel Luis, máximo defensor del clon Élite, decidió, a espaldas de los consejeros, trabajar aquel tempranillo aparte. Él sabía que en aquella uva había algo especial, algo que requería un mimo y un trato diferenciado para sacarle todo su potencial. Esa intuición, ese conocimiento tácito de Ángel Luis, siempre me ha llamado la atención. Tal vez porque en el fondo su proceso de creación tiene más que ver con el de un artista que con el de un ingeniero, pero sobre todo porque es capaz de ver cosas que los demás no ven.

Apenas un año después hubo Junta General en la bodega y Ángel Luis quiso agasajar a los accionistas con una copa de un vino muy especial, el cual dejó a cuadros a todos los asistentes. Aquel vino era un cañón. Un potro desbocado, pero con un potencial desconocido hasta la fecha en la bodega. Intrigados, preguntaron a Ángel Luis, y él les confesó que aquello era un vino elaborado exclusivamente con la uva de aquella parecel del Hoyo Dornajo en la que se había cultivado el clon Élite. Aquello fue el embrión del PradoRey Élite 2001. A partir de allí, la cosa no hizo más que crecer. El PradoRey Élite 2003 fue nuestro primer vino en alcanzar los 90 puntos en la Guía Peñín. El 2005 en ganar el Oro en Tempranillos al Mundo y el 2006 en alcanzar los 93 puntos Parker. Pese a todo, nuestros enólogos, Ángel Luis, en este caso bien secundado por Francisco Martín, tenían claro que había que dar una vuelta de tuerca al asunto. El PradoRey Élite sólo se elabora cuando la calidad del Hoyo Dornajo nos permite hacer algo realmente diferente, así que debido a las inclemencias meteorológicas tuvimos que esperar hasta el año 2009 para poner en marcha la revolución que nuestros enólogos habían pensado.

Por aquel entonces, nuestros técnicos ya habían comprendido perfectamente el clon y decidieron gestionar de manera un poco diferente el viñedo. La vendimia se realizó en cajitas pequeñas, inertizadas para evitar la oxidación de la uva. En paralelo, fue el primer año en el que la mesa de selección de vendimias jugó un papel relevante. Dentro de la bodega, se maceró en frío previamente a la fermentación alcohólica, y la fermentación se cuidó hasta el más mínimo detalle para que el nivel de extracción fuera el apropiado. 

Las barricas fueron específicas tras años y años de investigación y experimentación. Finalmente, el vino no se pasó por frío para evitar que se perdiera la más mínima esencia del terruño. Cuando por fin estuvo listo, lo mandamos a la Guía Peñín. Entonces recibimos la primera alegría: ¡94 puntos! ¡Jamás habíamos estado en ese nivel! La segunda alegría llegó hace unos meses procedentes de EEUU, cuando el Wine Spectator, que suele puntuar muy bajo, le dio 91 puntos y le hizo una crítica magnífica. Finalmente, este fin de semana han llegado los 92 puntos de Robert Parker, los cuales sitúan a este estupendo vino entre los top de la Ribera del Duero.

El PradoRey Élite 2009 es un vino 100% Tinta Fina, clon Élite, con un color cereza con borde granate. Aromas especiados muy complejos, aparece la fruta madura a medida que el vino se va abriendo. En boca es potente, sabroso, tostado y con taninos maduros. Acompañará perfectamente carnes rojas, asados y platos de caza estupendamente. Envejecido durante 14 meses en barricas del cáucaso y afinado durante 6 meses en Conos de Madera del bosque de Nevers. Todo ello por 20 euros PVP y en edición limitada de 12.000 botellas, las cuales previsiblemente seguirán mejorando durante los próximos 4 años.

Poca gente sabe que en camino viene el Élite 2010 que de entrada ha tenido 95 puntos en la Guía Peñín,  y que detrás viene un Élite 2011 cuyas primeras catas nos está dejando impresionados. Como decía al principio el vino es cultura, pero sobre todo arte. Y cuando un enólogo es capaz de domar la naturaleza e interpretarla para sacar lo mejor de ella, el resultado es sobrecogedor. Con todos ustedes, una de las niñas de mis ojos, el PradoRey Élite 2009. ¡Disfrutadlo!