sábado, 22 de febrero de 2014

Teatro - Juan Dávila y la Capital del Pecado

Un plan estupendo

Ayer volvía a Madrid, tengo que reconocerlo, más bien cabreado. Iracundo incluso. Hay semanas en las que las cosas no te salen y te hartas, llegando al fin de semana como los ciclistas cuando encaran la cima del Alpe d´Huez, haciendo la goma. Por el camino venía pensando en el post que iba a escribir hoy, despotricando contra todos aquellos que hacen de la labor del empresario algo quimérico en los tiempos que corren. Sí, bajaba rabioso, he de reconocerlo. Afortunadamente, Dios escribe derecho con renglones torcidos.

Juan López Fernández, artísticamente conocido como Juan Dávila, y Juanlo para los amigos durante muchos años, se puso en contacto conmigo hace unas semanas para ver qué tal me iba todo y para decirme que iba a estar actuando en Gran Vía durante un tiempo, concretamente en la Chocita del Loro. No me lo pensé. Tenía que ir a verle.

Juan y yo fuimos inseparables durante muchos años en el colegio. Estuvimos en la misma clase desde Párvulos hasta Sexto de EGB y en algunos cursos de BUP, pero lo que fraguó nuestra amistad fue el fútbol. Tal vez ninguno de los dos éramos los más talentosos de nuestra quinta, pero creo que sí que éramos a los que más nos gustaba el deporte rey, los que siempre íbamos a entrenar, lloviese, nevase o tronase para desesperación de nuestras madres cuando llegábamos de vuelta a casa con las botas llenas de barro. Fuimos compartiendo equipo en todas las categorías, y cuando llegamos a cadetes, siempre nos subían a jugar a los dos con los mayores. Si había algún torneo de fuera de Madrid, compartíamos habitación. Si había que ir a entrenar en agosto antes de que empezaran las clases, ahí que estábamos ambos. Al llegar a COU, a Juan le fichó un equipo de Tercera División, haciendo carrera en dicha categoría. Por mi parte, entre mis fantasmas y con dos operaciones de rodilla a los 18 años, me tuve que conformar con jugar un poco más abajo, en Primera Regional. Siempre pensé que a Juan le faltó un puntito de suerte para haber sido profesional, el mero hecho de que alguien le hubiera dado una oportunidad un poquito más arriba. Porque Juan, además de calidad, tenía tres cosas que son las que marcan las diferencias en esta vida: tenacidad para luchar por sus sueños, espíritu de sacrificio y una capacidad ilimitada para competir con cualquiera. Nunca bajaba los brazos, nunca se arrugaba ante nadie.

Poco a poco fuimos perdiendo el contacto. Nos veíamos de vez en cuando, en alguna fiesta del cole, en alguna reunión de Antiguos Alumnos, o porque coincidíamos mi grupo de amigos y el suyo de entonces en algún lugar. Pese a todo, todos los lunes miraba en el Marca la crónica de la Tercera División Madrileña para saber de sus hazañas, si había jugado o no, si decían algo suyo. Me sentía muy orgulloso de él, aunque fuera a cierta distancia. Un día que nos encontramos me comentó que había descubierto el Teatro. Se le iluminaban los ojos al hablar de ello, como cuando salíamos juntos a entrenar con los mayores o a jugar el partido de cada fin de semana. Nunca me imaginé que pudiera llegar a dónde lo está haciendo ahora, pero sabía que sería muy bueno. Porque para Juan nunca hubo reto demasiado grande que afrontar.

Cuando me fui a trabajar a la bodega, durante un tiempo le perdí la pista del todo. Gracias a Buby, un buen amigo común, supe que una lesión de rodilla le retiró del fútbol, que sacó una oposición para policía municipal en Alcobendas y que se había pedido una excedencia para tratar de vivir de su sueño: el teatro. Las redes sociales hicieron posible nuestro reencuentro "virtual" hace un par de años y me hacía mucha ilusión verle en la Paramount o en vídeos de sus actuaciones  colgados en Youtube. Desgraciadamente, entre unas cosas y otras, hasta ayer no había tenido la oportunidad de verle en directo.

Así pues, como decía al principio, ayer bajaba yo a Madrid cabreado como una mona. Estresado. Hasta que entré en la sala y comenzó el espectáculo. Lloré de la risa. Haciendo un viaje por los pecados capitales, Juan hizo una magnífica descripción en clave de humor de las miserias y bondades humanas. Interactuando con el público, teniendo capacidad de improvisación cuando era necesario y con una ilusión desbordante,  logró que todos los que estábamos en la Chocita del Loro lo pasáramos en grande.

Sin ser un experto en arte dramático, sí que creo que lo que diferencia a los buenos actores es su capacidad de transmitir. El punto álgido de la noche fue aquel en el que Juan se desnudó y con una naturalidad pasmosa contó una experiencia que para él fue especialmente dolorosa con un sentido del humor digno de los mejores. Los pelos de punta y la lágrima de la risa de nuevo, todo a la vez. Hay que ser muy grande para hacer algo así. En el fondo fue como retroceder en el tiempo. El Juan que estaba en el escenario, sin ningún tipo de complejos, era el mismo que jugaba conmigo al fútbol y lo daba todo, el mismo que ponía el corazón en todo lo que hacía, el hombre feliz que siempre ha sido por haber hecho lo que realmente quería hacer en su vida. Juan está viviendo de su sueño y eso cala. Me lo pasé estupendamente, pero sobre todo salí emocionado por todo lo que la Capital del Pecado me transmitió y por ver a mi amigo Juan hacer algo así.

Al finalizar la obra tuve la oportunidad de darle un abrazo y tomarme algo con él. Fue como si no hubiera pasado el tiempo. El mismo Juan con el que lloraba de la risa en el colegio cuando nos inventábamos un "himno" de la clase en Primero de BUP, o cuando nos castigaban por cantar Barricada a escondidas en medio de una lección magistral de Lengua con una pobre profesora sustituta que no sabía si reír o llorar con ambos. Y por supuesto, con el que disfrutaba en todos y en cada uno de los partidos que jugamos juntos. Juan es auténtico, no tiene vuelta de hoja y disfruta con lo que hace. Creo que por eso le está yendo tan bien. Y creo que por eso mismo llegará, como siempre, hasta dónde se proponga. Siempre le he admirado y siempre le admiraré.

Desde ayer, Juan, tienes un nuevo fan que te va a seguir a todas partes. Y en paralelo tenemos pendiente esa caña para ponernos de nuevo al día. Esta vez para no volvernos a alejarnos. Eres muy grande. Gracias por tanto. Por lo vivido y por lo que nos queda por vivir.

PD: Hoy no queda ni rastro de mi cabreo de ayer. No hay mejor terapia que la risa. Gracias a Javi y a Buby  también por la parte que les toca. ;-)









































sábado, 15 de febrero de 2014

Cuatro Vinos para el Mes de Febrero

Algunas Sugerencias

Inauguro una nueva sección en El Disparadero en la que cada mes os haré algunas sugerencias enológicas para que poco a poco vayáis conociendo nuevos caldos y os vayáis aficionando un poco más a los estupendos vinos que hay en nuestro país y más allá de nuestras fronteras. Un vino por semana, no más, a precios asequibles y siempre para compartir con amigos y familiares. Porque en el fondo eso es lo maravilloso de este mundo en el que tengo la suerte de trabajar: vivimos de crear y compartir sueños e ilusiones, plasmadas en una botella y que se disfruta con la gente a la que queremos.

Como siempre que hago una selección, aclaro que son vinos que he catado personalmente y que no tienen por qué ser los mejores, sino aquellos que me han llamado la atención y que me parece que pueden ser propicios. ¡Espero que os ayude en vuestras elecciones!

- Dominio de Tares Cepas Viejas 2009, DO Bierzo, Tinto. 100% Mencía.  Soy un enamorado de la Mencía, sobre todo cuando proviene de cepas viejas y está bien elaborada, como es el caso. Dominio de Tares 2009 presenta un color rojo picota, con unos aromas muy sugerentes a fruta negra madura, tostados y especias dulces (notas de cacao). En boca es untuoso, largo y muy equilibrado. Intuyo que mejorará en la botella durante un tiempo todavía. Estupendo para acompañar una buena carne y excelente relación calidad precio: en torno a 12,95 euros PVP.

- Martín Codax sobre Lías 2010, DO Rías Baixas, Blanco. 100% Albariño. Reconozco ser más de Rueda que de Rías Baixas, pero los buenos albariños, aquellos que debido a su acidez, y máxime cuando han tenido una crianza sobre lías, explotan un poco más tarde de lo que el consumidor medio podría esperar en un vino blanco, me fascinan. En este caso nos encontramos con un vino longevo sin necesidad de pasar por barrica que se encuentra en plenitud. Y es que los vinos blancos precisan de acidez por encima de todas las cosas, y si la tiene, debemos olvidarnos del concepto de que son vinos del año. Color amarillo brillante, con aromas de fruta madura tropical y notas herbáceas. En boca es fresco, graso, sabroso y con buena acidez. Estupendo para acompañar carnes blancas, pescados, arroces y ciertos quesos semicurados. PVP, 19 euros / botella aproximadamente.

- PradoRey Finca Valdelayegua Crianza 2010, DO Ribera del Duero, Tinto. 95% Tempranillo, 3% Cabernet Sauvignon y 2% Merlot. La Finca Valdelayegua es un pago privilegiado de nuestra finca Real Sitio de Ventosilla, ubicado a más de 830 metros de altura en la zona más fría de la Ribera del Duero. Tras la última glaciación, dicho pago quedó abnegado por las aguas, las cuales fueron bajando hasta quedar a modo de recuerdo dos ríos que limitan el término, el Duero y el Gromejón. Como consecuencia de aquello, disfrutamos de un suelo privilegiado para elaborar un crianza, con zonas más arcillosas, otras más calcáreas y arenosas, y con abundante limo. Lo que en el argot se llama un suelo "franco", ideal para hacer un vino de este tipo, ya que podemos obtener fruta y capacidad de guarda por igual. Color rojo picota, casi violáceo, con aromas a fruta madura, especias dulces y ciertos tostados muy bien integrados. En boca es muy equilibrado, largo, untuoso, graso y muy, muy agradable. Estupendo para todo tipo de carnes, quesos semicurados y curados e incluso, por qué no, ciertos pescados. Probablemente nuestro mejor Crianza de toda nuestra historia. Edición limitada pero de máxima calidad. Excelente relación calidad / precio: 13 euros / botella.

- Viña Grandiella 2011, Bodega Monasterio de Corias, Vino de Calidad de la Tierra de Cangas. Vino Blanco. Albarín Blanco, moscatel de grano y albillo. Vino curioso, especialmente recomendado para aquellos que disfrutan del dios Baco sin complejos de ningún tipo. Nos encontramos con un blanco que poco o nada tiene que ver con los estándares tradicionales de nuestro país. Color amarillo pajizo, con notas de ahumados y lácteos en nariz, bien acompañadas de fruta fundamentalmente tropical, pero también blanca. En boca es largo, untuoso y complejo. Intuyo que se trata de un vino al que, para rebajarle la acidez, le han sometido a una fermentación maloláctica (ignoro si total o parcial), lo que le de alguna forma hace que recuerde un poco a los maravillosos Chablis borgoñeses. Además está fermentado en barrica. No dejará indiferente a nadie, para bien o para mal, porque se trata de un vino complicado (para bien). Yo me encuentro entre los primeros. Acompañará estupendamente pescados, arroces y carnes blancas. También ciertos quesos no demasiado curados. Excelente relación calidad / precio. PVP, 10 Euros.

¡Qué los disfrutéis!

sábado, 8 de febrero de 2014

Economía - Mitos y Realidades sobre la Pobreza y la Desigualdad

Algunas Ideas

Hace unos días mi buen amigo Andrés Cruz me hacía llegar un interesante artículo del profesor Juan Ramón Rallo (Universidad Rey Juan Carlos) en el que daba la réplica al reciente informe de Oxfam titulado en su versión castellana "Gobernar para las Élites", publicado apenas unos días antes del último Foro de Davos. De entrada explicar que soy socio de Intermon Oxfam desde hace ya diez años, así como también que me gusta mucho leer al profesor Rallo. Aunque a menudo encuentre matices en sus opiniones o directamente discrepe con él, la realidad es que me parece un estupendo académico cuya importancia lleva un tiempo traspasando nuestras fronteras. Y al final, el debate sobre las ideas siempre me ha parecido enriquecedor. Tampoco estoy siempre de acuerdo con los estudios de Oxfam, los cuales creo que en ocasiones dejan titulares demasiado sensacionalistas, pero me parece que su contrapunto y visión es más que necesaria en un mundo en el que los más desfavorecidos rara vez tiene voz y voto.

"Gobernar para las Élites" incide en muchas de las ideas que Stiglitz ha venido defendiendo desde la publicación de su libro "The price of inequality". De acuerdo con Oxfam, la desigualdad económica crece rápidamente en la mayoría de los países, de tal forma que casi la mitad de la riqueza mundial se encuentra en manos del 1% de la población. El informe incluso va más allá al señalar que la riqueza de ese 1% asciende a los 110 billones de $, cifra 65 veces superior a la de la mitad más pobre de la población mundial, así como que 7 de cada 10 personas viven en un país en el que la desigualdad económica ha aumentado en los últimos 30 años. Además, se señala el caso de EEUU, dónde tras el crack del año 2008, el 1% más pudiente ha acumulado el 95% de la riqueza generada desde entonces, mientras que el 90% más pobre ha visto empeorar su posición de partida. En cualquier caso, el informe también hace referencia a países considerados como modélicos, como los nórdicos, e incluso a varios de los emergentes

Para Oxfam, el peligro de la desigualdad reside, no sólo en el mero impacto económico directo sobre las personas, sino en la posibilidad de fragmentación de la sociedad, de que se genere un monopolio de oportunidades para las clases más altas, mientras se condena a la pobreza a las que hasta no hace tanto eran clases medias. Además, se señala la relación existente entre la desigualdad extrema y el "secuestro de los procesos democráticos" por parte de las élites.

El informe termina dando una serie de recomendaciones, tales como la eliminación de los paraísos fiscales, una mayor trasparencia en la financiación de los partidos políticos, así como una mayor rendición de cuentas de quiénes nos gobiernan, exigencia de una mayor responsabilidad social a las empresas, el respaldo a una fiscalidad progresiva y, por supuesto, el mantenimiento de determinados logros sociales que ahora están en jaque, como la sanidad y la educación universal. Oxfam, finalmente, reclama más gobierno para poner freno a determinadas prácticas de algunas empresas.

Para el profesor Rallo, sin embargo, Oxfam no entiende cómo se genera la riqueza ni la pobreza. Afirma que la inmensa mayoría de las rentas no proceden de los recursos materiales, sino del uso que se hace con ellos, lo cual depende mucho más de una organización inteligente de aquellos que de su disponibilidad. Apunta, y en esto no le falta razón, que no hay "empresa" que disponga de más recursos que el estado, pero que pese a ello es incapaz de generar la riqueza que por ejemplo ha generado Apple o Google, las cuales nacieron en un garaje y sin apenas medios. Al final es el talento el principal recurso y en tanto en cuánto éste genere ideas, productos y servicios de valor añadido para el consumidor, se generará riqueza. 

La buena noticia, por lo tanto, y de acuerdo con el profesor Rallo, es que el éxito empresarial, o la generación de riqueza no depende tanto de la acumulación de recursos como de la creación de sistemas de organización de éstos que generen valor añadido, y para ello, lo que hace falta es que el estado mejore el funcionamiento de los mercados interviniendo lo menos posible. La manera de progresar económicamente en la sociedad global puede hacerse por tres vías: creando dichos sistemas empresariales, financiando a éstos (comprando acciones, bonos, contratando fondos en bancos, etc., vía ahorro) o proporcionando recursos a los mismos (bienes o servicios,mano de obra, etc). De acuerdo con ello, no es extraño que las personas más ricas sean aquellas que han creado sistemas empresariales exitosos o incluso que las hayan financiado durante sus orígenes. En las economías abiertas, dónde se genera un clima propicio para la creación de empresas, siempre según el profesor Rallo, las sociedades progresan y el enriquecimiento es colectivo, aún cuando siempre exista cierta desigualdad. 

En lo que a los pobres se refiere, señala Juan Ramón Rallo que la inmensa mayoría de ellos viven en zonas cuyo marco institucional es hostil a la creación de sistemas empresariales, con un escaso reparto de la propiedad privada y con gobiernos corruptos que abocan a la población a la mera autosubsistencia o a mercados locales. De acuerdo con otros trabajos del profesor Rallo, la globalización está acabando con este problema, ya que haciendo alusión a un informe de Branko Milanovic, analista del Banco Mundial, señala que gracias a la misma, los llamados pobres absolutos, aquellos que viven con menos de 1,25 $ al día, han bajado del 44% al 23% del total. Es más, el 50% más pobre ha visto cómo su renta ha mejorado en los últimos años hasta un 80%. Para Rallo, lo que hace falta, en consecuencia, es más mercado y menos gobierno.

Asumo que estamos ante un debate en el que los puntos de encuentro son difíciles, pero no por ello me gustaría dejar de aportar algunas ideas propias, así como algunos datos para que cada uno pueda sacar sus propias impresiones. 

Tenemos que entender cómo funcionan los mercados. Éstos no son entes perversos que toman decisiones por sí mismos, como tampoco tienen cualidades humanas. No son ni buenos ni malos, sino meros mecanismos que determinan una asignación de los recursos de los que se disponen en un sistema económico. Sus equilibrios vienen determinados por la oferta y la demanda, la cual está respaldada por personas, empresas y agentes económicos a través de sus propias decisiones de compra o inversión. De acuerdo con la teoría clásica, cuando en un mercado perfecto se maximiza el beneficio, toda la sociedad se ve favorecida en su conjunto, por cuanto el equilibrio alcanzado permite una asignación óptima de los recursos del sistema. 

Ocurre que los mercados no son perfectos por muchas razones. En primer lugar, porque la información es asimétrica. En el momento que los agentes que participan en un mercado no disponen de toda la información, su decisión económica no puede ser la óptima. En segundo lugar, por el llamado concepto de racionalidad limitada. Aunque los agentes dispusieran de toda la información, su capacidad de asimilarla en su conjunto es limitada. En tercer lugar, porque existe el llamado efecto riqueza. Es decir, las personas somos ambiciosas, siempre queremos más, y cuando tenemos la percepción de que nuestra renta mejora, tendemos a gastar más de lo que en teoría necesitamos, por lo que los mercados se distorsionan, en el sentido de que el precio de equilibrio de determinados bienes se ve alterado por una demanda superior que impide alcanzar el óptimo. En cuarto lugar, porque las personas y empresas tienden a tener comportamientos oportunistas. La asimetría de los mercados permite dichos comportamientos. No me canso de decir que Adam Smith fue profesor de ética, y que si los agentes económicas no se comportan según la misma, es imposible alcanzar un óptimo social. Por último, porque las imperfecciones de los mercados generan externalidades, que hacen que el óptimo económico no se alinee con el óptimo social. Es decir, volvamos a la teoría clásica: si cuando la empresa maximiza sus beneficios, la sociedad también alcanza un óptimo, entonces podemos concluir que ambos aspectos están alineados. Hoy en día eso no ocurre. Pongo un ejemplo muy extremo: imaginemos una empresa deslocalizada en un país en vías de desarrollo, que se aprovecha de una legislación muy laxa en materia de derechos humanos y medio ambiente, la cual contamina mucho y contrata a niños. Dicha compañía se puede estar forrando, incluso aunque pague sus impuestos de forma religiosa, pero está generando un problema a las comunidades locales dónde se ubica su actividad, ya que evita que los niños se estén formando y hace que todos los ciudadanos y gobiernos tengan que invertir mucho más dinero en sanidad para paliar los efectos perniciosos de la contaminación. La empresa, en este caso, traslada parte de los costes que genera a la sociedad y obtiene un mayor beneficio económico del que le correspondería.

Como se asume que los mercados no son perfectos, la teoría clásica ha aceptado como aproximación que la empresa sustituye a los agentes en los mismos. Al final la figura del empresario es la de una persona que organiza y coordina recursos para desarrollar una actividad productiva que satisfaga las necesidades de una colectividad. A través de la misma se entiende que reduce la incertidumbre de los mercados, por cuanto minimiza las transacciones que tendrían que realizarse si la actividad se llevase a cabo en aquellos. De esta forma se ha postulado que la maximización del beneficio de las empresas lleva a la sociedad a una especie de lo que los economistas llamamos "óptimo de Pareto", en el cual el conjunto de la sociedad como minimo no empeora su situación inicial. Como Stiglitz demostró en su día, y dicho trabajo le valió el Nobel, los mercados tienden a alcanzar equilibrios que no cumplen esta premisa, en los cuales muchas personas se ven perjudicadas respecto a su punto de partida.

Es entonces cuando aparece la figura de los gobiernos. Se supone, y de ello en parte va el Contrato Social, que es a nuestros dirigentes a quiénes corresponde fijar las reglas del juego para, primero, generar un esquema propicio que favorezca el desarrollo de un sistema empresarial (en esto tiene razón el profesor Rallo. Los países más pobres son hostiles al mismol). Para ello es preciso que haya seguridad jurídica (cuestión que tampoco es nada sencilla en los países más pobres). Y segundo, garantizar una igualdad de oportunidades a las personas y a las empresas por dos vías, reequilibrando las rentas vía impuestos y proporcionando a la colectividad ciertos servicios que por interés general no se deben dejar en manos del sector privado (al menos en su totalidad), como pueden ser sanidad y educación, por ejemplo. También deberían garantizar una competencia perfecta en los mercados, o al menos deberían tender a ello.

Sin embargo, a nadie se le escapa, que nuestros gobiernos son agentes económicos de por sí, y lo que es peor, toman sus propias decisiones pervirtiendo aún más el funcionamiento de los mercados, ya que las personas que forman parte de los gobiernos siguen teniendo sus propios intereses. A veces ocultos y obscenos. Por ejemplo, la financiación de los partidos políticos sigue siendo una caja negra. Para seguir, y poniendo un ejemplo cercano, me faltan dedos de la mano para contar todos los ex cargos públicos españoles que han terminado, tras su carrera política, en empresas vinculadas a los oligopolios que aún quedan en nuestro país (telecomunicaciones o compañías relacionadas con el sector energético), o en bancos a los que sus partidos adeudan importantes cantidades. De igual forma, la corrupción y el enriquecimiento ilícito de todos los chupocteros que revolotean en torno al poder, pervierten el funcionamiento del sistema y lo hacen inviable.

Así pues, estamos "jodidos", con perdón de la expresión. Como los mercados son imperfectos, los equilibrios que se generan no son eficientes y ello genera, sin dudas, desigualdades. Y los gobiernos, a menudo, lejos de resolverlas, las agrandan por sus decisiones interesadas. Si la solución, como apunta el profesor Rallo, es más mercado y menos gobierno, entonces la receta es mayor responsabilidad por parte de ciudadanos y empresas en todas y cada una de sus decisiones económicas, pero me temo que no estamos en ese punto. Los países pobres no desarrollan auténticos mercados porque siguen existiendo muchas multinacionales que se aprovechan de situaciones penosas en cuanto a legislación se refiere y permiten perpetuar sistemas políticos corruptos que favorecen a sus intereses económicos.
Si la receta es más gobierno, como apunta Oxfam, me temo que tenemos un problema a la luz de los dirigentes que tenemos en la actualidad. 

El progreso de la sociedad es también moral, y creo que todos coincidimos que esta crisis económica lleva consigo una crisis de valores aún mayor. Necesitamos una regeneración moral. El problema no es tanto del sistema, como de los comportamientos de las personas que participan en el mismo. Y aquí entran empresas, gobiernos y ciudadanos de a pie. Nos olvidamos que con nuestras decisiones de económicas también hacemos democracia.

Últimos apuntes: uno, un poco de desigualdad no es malo. Al contrario. La propia Oxfam lo señala, ya que incentiva el progreso y el afán de superación de las personas. Lo grave es lo que señalaba hace unos párrafos: el que no haya las mismas oportunidades de progresar para todo el mundo. Dos, curiosamente, y a la luz de los datos, señalar que los recortes del gasto público que señala Oxfam en su informe, han incidido en la desigualdad, obviamente, pero que no han sido los principales causantes del crecimiento de la misma en los últimos años en los países de la OCDE. Tomando los datos del Coeficiente de Gini, vemos como los números empeoraron a mayor velocidad durante el período 2008 - 2010 que a partir de dicho año (que fue cuando comenzaron los recortes). Dicho de otra forma, la crisis ha generado una destrucción de riqueza tan asimétrica, que han pesado mucho más las imperfecciones de los mercados que las decisiones de los propios gobiernos. En cualquier caso, el valor de dicho coeficiente empieza a alcanzar valores más que preocupantes en nuestro país. Tercero, pese a este segundo punto, conviene aclarar que en la mayoría de estudios acerca de la riqueza, el estado de bienestar no computa como parte de la misma. Es decir, que la sanidad y educación que recibimos de forma gratuita, se excluyen del cálculo. Una persona que gana 15.000 euros en España, paga más de 9.000 euros anuales entre tributos y Seguridad Social a cambio de recibir dichos servicios. Si se incluyera dicha renta en el cálculo de la riqueza, el reparto de la misma sería muy diferente a los titulares del informe de Oxfam. Cuarto, y en relación a este punto, dándole la vuelta a la tortilla: si ahora pagamos más impuestos y recibimos menos a cambio, aunque se tenga en cuenta en el cómputo de la riqueza la sanidad y la educación gratuita, las desigualdades tenderán a aumentar más aún.

Termino con una idea que siempre he querido transmitir en las ponencias que me han invitado a dar: dejando al margen esta coyuntura tan convulsa, desde principios de los 90 hasta el año 2007, las empresas han vivido casi dos décadas de beneficios record aprovechándose de las bondades de la globalización y la internacionalización de la economía. Parece obvio, pese a los datos del banco mundial y a la luz de los centenares de millones de pobres que sigue habiendo en el planeta, que a unos pocos les sigue yendo mucho mejor que a la mayoría. Ello, por encima de un problema económico, es un problema moral.Y eso si que es terrible.

sábado, 1 de febrero de 2014

Música para el iPod - 28 Canciones para el mes de Febrero

Algunas Sugerencias

Como ya viene siendo costumbre, ahora que cerramos un intenso mes de enero, os dejo mi selección del iPod para este febrero que está a punto de comenzar. Como siempre, no son las mejores canciones, ni siquiera las que más me gustan, pero sí las que me apetece escuchar de acuerdo con mi momento vital. Espero que esta sección siga teniendo la buena acogida de sus predecesoras... ¡y que os haga descubrir nuevaos temas que os acompañen en vuestro día a día!

1) "Older", L.A., incluida en el disco "SNLT FLM", publicado en 2012. Como comentaba hace algunas entradas, este grupo mallorquín ha sido mi último descubrimiento hace apenas unos meses. Quizás porque hace un par de semanas me cayeron 36, esta es una de esas canciones que me apetece escuchar. Por eso y, por supuesto, porque es estupenda.

2) "De tanto que lo intenté", Quique González, incluida  en su disco "Personal", publicado en 1998 y que supuso la ópera prima del artista madrileño. Se trata, sin duda, de un CD imprescindible de la música española de los últimos 20 años. Somos muchos los que pensamos que se trata de uno de los mejores discos debut de siempre, en el que no hay un sólo respiro a lo largo de las 11 pistas que lo componen. Rock urbano y orgullo de barrio, como el propio Quique se encargaría de resaltar en su fantástica "39 grados" de su segundo disco, se dan la mano con la sensibilidad que siempre le ha caracterizado. Y todo ello aderezado con letras brillantes. Ya por aquel entonces se catalogó a Quique González como la gran esperanza de la música española. Los que le seguimos desde entonces, desde cuando tocaba gratis en garitos pequeños, no podemos sino sentirnos orgullosos del éxito y la trayectoria de alguien que se lo ha currado desde la honestidad y el buen hacer. "Personal" me trae recuerdos de noches en los bares, de partidos de fútbol con los amigos, de noches de guitarreo y risas. Me consta que "De tanto que lo intenté" no es de las favoritas de Quique, pero a mi me fascina. Imprescindible.

3) "Basket case", Greenday, incluida en su disco "Dookie", publicado en 1994. Fue, sin duda, una de las canciones que marcaron la banda sonora de mi vida durante los últimos años de colegio, en este caso, concretamente en 3º de BUP, un curso en el que fui realmente feliz. Aquella chica que me gustaba, las primeras grandes fiestas y mucho rock´n´roll. Había, recuerdo, un debate por aquella época, sobre si Greenday era un grupo meramente de moda cuyo momento pasaría. Su extraordinaria madurez les mantiene en lo más alto. Y esta canción me sigue pareciendo soberbia, resaltando lo mejor de la esencia de la banda liderada por Billy Joe Armstrong.

4) "Wonderwall", Oasis, incluida en su disco "What´s the story (Morning Glory)?" publicado en 1995. Si la anterior fue la canción de 3º de BUP, esta fue la de COU. Aquel segundo disco de los de Manchester me pareció, desde los primeros acordes del "Roll with it", el primer single del mismo, un trabajo atemporal, de esos que harían historia. COU fue un curso con sabor agridulce, puesto que vi como se torcían muchos de mis sueños y me sucedieron cosas que en su día no supe interpretar. Hoy, por fin, he podido comprender, como muchos ya sabéis, que se hace camino al andar, y que la felicidad consiste en disfrutar del sendero con independencia de las vueltas que demos por el mismo. Con el tiempo he aprendido a mirar aquel extraño último curso de colegio con mucho cariño, sabiendo que soy quién soy, en parte, por lo mucho que aprendí entonces.Y "Wonderwall" es una canción maravillosa que pone música a todos aquellos recuerdos.

5) "Tenerte o no tenerte", El Hombre Gancho, incluida en su disco "Navegantes", publicado en 2003. Los cordobeses eran un grupo que llevaban tiempo currándoselo hasta que, por fin, su primer trabajo, "Contigo porque me matas" vio la luz. "Navegantes" fue su tercer LP y "Tenerte o no tenerte", para mi, una de las mejores canciones de rock escritas en castellano. Honestidad, contradicción, amor y desamor. La vida misma. Brutal.

6) "El roce de tu cuerpo", Platero y Tú, incluida en su disco "Muy deficiente", su primer LP. "El Roce de tu cuerpo" no sólo abría aquel trabajo, sino que probablemente se convirtió en uno de los himnos de los bilbainos. Personalmente me gustaba más esta etapa de Fito que la actual, por cuanto la encontraba más auténtica, más gamberra, aún cuando la evolución de sus letras en solitario es irreprochable. De esas canciones que me ponen de muy buen rollo. Ideal para salir de fiesta y burrear.

7) "Rock´n´Roll star", Loquillo,single que lanzó en 1981 con su banda de aquel entonces, Los Intocables. Canción atemporal del rock español y que supuso el primer gran éxito del Loco. 33 años después, no sólo sigue estando en plena forma, sino que sigue haciendo historia superándose en cada nuevo trabajo. Esta canción, aún con su ironía, me parece terriblemente sincera. Tal vez sin esa soledad del protagonista, los genios no lo serían tanto. Rock and roll actitud.

8) "So Payaso", Extremoduro, incluida en su disco "Agila", publicado en 1995. Este LP permitió a la banda de Robe Iniesta llegar a un público más multitudinario saliendo relativamente de los canales alternativos en los que se había movido hasta entonces. Con una gran producción, el disco tiene lo mejor de Extremoduro con unos arreglos más cuidados. "So Payaso" no sólo es una gran canción, sino que abre un disco realmente espectacular que de vez en cuando me sigue encantando escuchar.

9) "Mi vida rosa", Los Romeos, incluida en su disco "Los Romeos", publicado en 1990. Aquel grupo hacía lo que entonces se llamaba "pop-punk" y sacó sólo tres LP. Este, probablemente, fue el de mayor éxito y esta canción tal vez la más popular de todas. La pusieron el otro día en la radio y la escuche de casualidad. Llevaba mucho tiempo sin hacerlo y recordé lo mucho que me gustaba en su día. Otra que me pone de muy buen rollo.

10) "Vienen tiempos", Vacazul, incluida en su disco "Vienen tiempos", publicado en 2004. La letra dice "Pueblo dormido, soñando a nada; todo nos quema, el miedo resbala. Y el miedo se queda, se queda en tu almohada. Te dice no mires, no mires de frente, ni sepas de qué, de qué va la vaina. Y va de que estés, estés en tu casa, y no salgas a ver, a ver nuestras ganas. No salgas a ver cómo resbala. Vienen tiempos que cargan de esclavos las calles. Vienen tiempos que arrastran los gritos de nadie. Derrochando palacios, dónde abunda su gloria". Diez años después me sigo preguntando si Depedro, el lider de Vacazul, tenía dotes de futurólogo. Esta canción parecía prevenirnos de lo que iba a venir. ¡Ah! Y es estupenda, por cierto, como todo el disco.

11) "Pretty woman", Roy Orbison, single publicado en 1964. El de Vernon fue uno de los más grandes en su época, incluso los Beatles reconocieron en su día que sentían auténtica veneración por él, llegando, incluso, a hacer una gira juntos. Su voz peculiar, sus canciones auténticas y sinceras, casi siempre de amores imposibles, y unos ritmos y melodías muy avanzados para su época, le hicieron ganarse un  hueco entre los imprescindibles de los 60. Tal vez nunca se le reconoció en vida como merecía, ya que entró en el particular "hall of fame" de los músicos a título póstumo, en 1988, poco después de morir, cuando, ironías de la vida, disfrutaba del mayor éxito de su carrera con su maravillosa "You got it". Otra canción atemporal para el mes de febrero.

12) "Historia Universal (El amor no es lo que piensas)", Deluxe, incluida en su disco "Reconstrucción" publicado en el año 2008. Personalmente, me parece un trabajo fascinante de Xoel López, tal vez el más completo, de cuando firmaba sus LP´s como Deluxe. "Historia universal" creo que, además de una canción estupenda, es una verdad como un piano. Los pelos de punta.

13) "I feel fine", The Beatles, publicada como sencillo en 1964, el octavo de los fab four, el cual se colocó como número 1 en Inglaterra y EEUU casi de manera instantánea. De mis favoritas de los de Liverpool, de esas que me ponen en plan positivo, posiblemente de las mejores de la etapa previa al Sgt. Peppers. Me llega, porque imagino que, como apuntaría Quique González, todos necesitamos entrar en los sueños de alguien, pero sobre todo, porque la vida no deja de ser un estado de ánimo y éste siempre es mejor cuando contamos con alguien. Estupenda.

14) "The monster mash", compuesta por Boris Picket, el cual la dio a conocer como single en 1962 adquiriendo un gran éxito por aquel entonces. En cualquier caso, me quedo con la versión de los CrabCorps, incluida en la Banda Sonora de "El lado bueno de las cosas", del año 2012. La canción es casi infantil, pero tiene algo realmente pegadizo que a mi, personalmente, me encanta. Para bailar haciendo el indio.

15) "3 de 24", Kamikazes. Casi nunca suelo escuchar las canciones que compongo, pero este mes hago una excepción. Tras un trago duro, un golpe de esos que te da la vida que te hace volver a empezar, cogí de nuevo la guitarra tras años sin hacerlo, saqué toda la rabia y me salió "3 de 24". Con ella pude cerrar definitivamente una etapa que fue maravillosa y que terminó de una forma muy dolorosa e inesperada, sin entender muy bien por qué. Gracias a esta canción ahora puedo decir que me quedo con todo lo bueno, que afortunadamente, fue mucho. Tema especial para un día señalado, algo que necesitaba hacer y que este mes sé que necesitaré escuchar.

16) "Añada de Ana la Friolera", Nacho Vegas, incluida en su disco "Miedo al zumbido de los mosquitos", un EP de 4 temas publicado en 2002. Como todas las canciones de Nacho Vegas, la letra es desgarradora y la música estremecedora. Un disparo al corazón. Y en breve, nuevo disco. Personalmente, no veo el momento de tenerlo entre mis manos.

17) "Cuando por fin", Lapido, incluida en su disco "Formas de matar el tiempo", publicado en 2013. José Antonio Lapido es uno de los mejores compositores de nuestro país. Lo viene siendo desde aquel mítico grupo llamado 091, el cual tal vez no alcanzó el éxito que merecía. "Formas de matar el tiempo" es de los mejores discos publicados en 2013 y esta canción un temazo imprescindible, de los que últimamente no paro de escuchar.

18) "Be my baby", The Ronettes, publicada como single en 1963. Compuesta por  Phil Spector, Jeff Barry, and Ellie Greenwich, y producida por el propio Phil Spector, está considerada como una de las mejores canciones pop de todos los tiempos. Personalmente me gusta desde que era muy pequeño y la escuché por primera vez. Tema recurrente en mi iPod que este febrero sonará con fuerza.

19) "Don´t worry baby", The Beach Boys, incluida en su álbum "Shut down Volume 2", publicado en 1964. Cuentan que, cuando Brian Wilson escuchó el "Be my baby" de las Ronettes, se quedó tan fascinado con ella que se le ocurrió hacer la respuesta del chico a la chica protagonista de la anterior. Y esa canción terminó siendo el fantástico "Don´t worry baby" que este mes sonará con fuerza en mi iPod. Duo de estrellas. 

20) "Paloma", Andrés Calamaro, incluida en sun disco "Honestidad brutal", publicado en 1999. Aquel doble LP compuesto por 37 temas era una bendita locura que contenía algunas de las mejores canciones del genio bonaerense. "Paloma" me parece una de las mejores canciones de amor jamás escritas en castellano. Aunque Calamaro pasó una época caótica que alcanzó su cénit en aquel quíntuple disco llamado "El Salmón", lo cierto es que siempre nos regala en cada uno de sus trabajos un puñado de canciones que te ponen los pelos de punta. Ésta es una de ellas.

21) "Centro di gravitá", Franco Battiato, incluida en "L´arca di Noe", publicado en 1982, con el cual el cantautor siciliano se convirtió en el primer italiano en superar el millón de discos vendidos en el país transalpino. Me gusta todo de esta canción, pero sobre todo lo mucho que me hace pensar. Imagino que porque todos necesitamos un centro de gravedad en nuestras vidas. Al menos así lo siento yo en estos momentos.

22) "In a little while", U2, incluida en su disco "All that you can´t leave behind", publicado en el año 2000. Personalmente creo que se trata de una de las mejores canciones de los irlandeses a lo largo de toda su carrera, lo cual ya es mucho decir. Habla, como ha explicado Bono en alguna ocasión, de una canción de amor no correspondido, de esas que te calan, acompañada de una melodía maravillosa. Cuentan que Joey Ramone, cuando estaba a punto de morir, pidió escucharla por última vez antes de dejar este mundo. Estupenda desde el arpegio inicial.

23) "Antes de que salga el sol", Nacha Pop, incluida en su disco "Nacha Pop", publicado en 1980. De aquel trabajo siempre se recuerda la maravillosa "Chica de ayer", pero este temazo que abre el disco es, para mi, no sólo de las mejores canciones de la movida, sino del pop que se ha hecho en nuestro país. Como Antonio Vega hemos tenido muy poquitos. Su mundo interior, su sensibilidad y su creatividad fueron poco a poco dando lugar a una realidad, no diría que paralela, pero sí a una especie de universo particular donde las mejores metáforas y la poesía más auténtica tenían cabida. Todo ello acompañado de una maestría a la guitarra de la que muy pocos podían presumir. Antonio Vega se nos fue no hace tanto, pero se le sigue echando de menos. Afortunadamente, nos quedan sus canciones, tran brillantes como ésta.

24) "Una noche sin ti", Burning, incluida en su disco "Noches de Rock&Roll", publicado en 1984, el cual fue, posiblemente, el más completo del grupo madrileño, teniendo cabida en el mismo joyas como "Esto es un atraco" entre otras. "Una noche sin ti" es una maravilla que te sobrecoge desde los primeros acordes. De nuevo me la creo y lo más importante, me llega. Un himno del rock nacional.

25) "Rebel, rebel", David Bowie, includia en su disco "Diamond dogs" publicado en 1974. Previo a su prolífica etapa de Berlin, y posterior a su maravilloso "Ziggy Stardust", este LP nos muestra a un Bowie en extasis creativo que en esta canción nos deja uno de esos temas por los que parece no pasa el tiempo, reconocible desde los primeros acordes de sus contundentes guitarras, los cuales me hacen brincar como un loco.

26) "No ha tregua", Barricada, incluida en su disco "No hay tregua", publicado en 1986. Tema comprometido de los navarros en un momento durísimo del País Vasco. No sólo es una canción descomunal, sino que adquiere todo el sentido en los tiempos que corren. Mientras unos quieren alcanzar la paz de forma maquiavélica, ignorando los medios, así como la importancia del perdón, la justicia y el reconocimiento de la dignidad de las víctimas, la voluntad de reparar el daño causado, otros tampoco tienen la voluntad de perdonar y confunden la justicia con la revancha, aún cuando sea humano. La paz requiere altura de miras y grandeza humana por parte de todos. Y así, entre unos y otros, nos encontramos con que, tal vez, como apunta mi hermano, nuestra generación sólo pueda esperar a la ausencia de violencia explícita, lo cual, viniendo de dónde venimos, tras todo el daño causado, aunque no sea ni mucho menos suficiente, ya sea un avance muy importante, casi definitivo. Hace unos años, en un concierto de Barricada, El Drogas, líder de Barricada, iniciaba este tema diciendo "¡No hay tregua! ¡O sí! ¡O yo que sé!". Pues eso. En cualquier caso, me quedo con que "nunca tendrán las armas la razón", como dice la canción.

27) "Brothers in arms", Dire Straits, incluida en su disco "Brothers in arms", publicado en 1985. El quinto disco de los británicos contenía temazos como "Walk of life" o "Money for nothing", pero a mi la canción que siempre me fascinó fue ésta, la que cerraba el álbum. Dire Straits eran buenísimos, pero a veces me parece que le daban demasiada importancia a la técnica y a la guitarra de Knopfler, que a los sentimientos que llevaban cada una de sus letras. En este tema se junta lo mejor de ambos aspectos. Preciosa.

28) "Vicious", Lou Reed, incluida en su disco "Transformer" de 1973, el cual fue producido por David Bowie. Una de las canciones más grandes de uno de los mejores músicos de la segunda mitad del siglo XX para cerrar el mes. Encierra todo lo mejor, que a la par era lo peor, de Lou Reed. Bajada a los infiernos y una canción para toda la vida. Se nos fue hace apenas unos meses pero nos quedan joyas como ésta.

¡Que las disfrutéis!