miércoles, 27 de agosto de 2014

Economía - La Demagogia Energética

Algunas Ideas

El crecimiento económico está íntimamente ligado al consumo de energía. Es por ello por lo que una política energética pensada como Dios manda es imprescindible cuando se trata de proyectar el progreso de un país a largo plazo.  No soy un especialista en cuestiones medio ambientales o tecnológicas, así que baste esta entradilla del post para explicar que mi aproximación a la materia será económica y aséptica desde un punto de vista ideológico. Que nadie pretenda ver en estas líneas una apología de nada, sino una mera invitación a la reflexión.

Y este tema viene a colación por lo leído y visto semanas atrás con el asunto de las prospecciones en Canarias. Creo que no he visto tanta demagogia junta en mucho tiempo. O bueno, sí. Cada vez que se habla de cuestiones energéticas en el ámbito politico se abre con demasiada frecuencia lo que mi padre tilda de "open de chorradas". Por ejemplo, al gobierno canario no le tiembla la voz para poner el grito en el cielo ante las citadas prospecciones de Repsol, obviando que unos pocos metros más allá, podría hacer lo mismo Marruecos sin que pudiera hacer nada al respecto. Imagino que el gobierno que preside Paulino Rivero sólo tiene coches híbridos oficiales y no utiliza ningún aire acondicionado en el archipiélago que no provenga de energías puramente renovables. Aún cuando pueda tener su parte de razón, que no se la niego,estamos centrado el debate en la paja y no en la viga.

A Zapatero, por su parte, no le importaba gritar bien alto que renegaba de la energía nuclear, pero no tenía reparos en permitir que las empresas españolas comprasen la misma a centrales francesas ubicadas al otro lado de los Pirineos para paliar el déficit energético de nuestro país. Al PP no le ha preocupado cargarse la apuesta por las renovables convirtiendo nuestro país en una república bananera sin seguridad jurídica de ningún tipo. Y sinceramente, su nula estrategia energética permite buscar petróleo en Canarias y cercenar un posible motor económico de la recuperación.

Todas las fuentes de energía tienen pros y contras, eso es cierto, pero creo, ahora que está tan de moda hablar del derecho a decidir, pienso que es más útil votar sobre el modelo energético que sobre la monarquía, la república o el futuro de Cataluña. Y que nadie se me enfade, pero es que este tema es esencial para el bienestar de la ciudadanía. Hasta la irrupción de los llamados BRIC, por cada 1% que crecía el PIB mundial, la demanda de energía lo hacía en un 0,85%, siendo la gran mayoría de las fuentes finitas, o lo que es lo mismo, no renovables, con fecha de caducidad. En los últimos años, esa proporción se elevó hasta el 1,15% debido al auge sobre todo de China. El que no quiera ver el problema, sinceramente es que está ciego.

El petróleo sigue siendo la fuente de energía por excelencia por mucho que la gente se rasgue las vestiduras. Hay muchos intereses creados en torno al mismo, es cierto, pero también lo es que su transporte, empleo y uso es relativamente sencillo. El fin del petróleo vendrá marcado por el coste económico y energético de su extracción. Es decir, cuando haya que invertir más dinero del que se obtendría con la venta del mismo, o cuando la energía empleada supere a la que se podría obtener con la combustión del llamado oro negro. Las reservas son no recuperables cuando estamos ante estos dos casos, pero la mejora de las técnicas de extracción y los avances tecnológicos han permitido que muchas reservas hayan pasado a ser recuperables en los últimos años. Aún así, dejando al margen el consabido impacto que tiene su combustión y extracción sobre la salud, el clima y el medio ambiente, la realidad es que el petróleo se acabará. Es finito, y aunque es posible que el pico de Hubbert esté un poco más lejos de lo que se preveía, además de por lo dicho referente a la tecnología por el famoso "fracking", lo cierto es convendría ir buscando alternativas. Pese a todo, a corto plazo, nuestro mix energético necesitará algo de petróleo. Otra cosa es que se plantee una estrategia ordenada de salida y una eficiencia energética que limite su consumo todo lo posible.

La energía nuclear de fisión es finita por cuanto el uranio también lo es. Otra cosa es que se lograra la llamada energía nuclear de fusión, la cual terminaría con todos nuestros problemas energéticos pero requiere inversión y determinación política. De momento es ciencia ficción, pero conviene no dejarla de lado. Pese a todos los inconvenientes que tiene la energía nuclear de fisión, los cuales son de sobra conocidos, conviene leer a James Lovelock, uno de los padres del ecologismo moderno. A día de hoy, es menor el impacto de esta fuente que la del petróleo, por ejemplo, por lo que yo creo que el debate no debería cerrarse del todo si ponemos los pros y contras de todas las energías y analizamos su impacto económico. Y ojo, que en dicho impacto hay que incluir también el asunto de las externalidades, las cuales, explicadas de un modo sencillo, son fallos del propio mercado que permiten la divergencia entre el impacto económico y medio ambiental (en este caso) de la actuación de una compañía. Es decir, en un mercado perfecto, los beneficios económicos de una empresa irían alineados con el impacto social y medio ambiental de su actividad. Sin embargo, las externalidades negativas permiten trasladar a la sociedad parte de esos costes. Por muchos impuestos que pague una petrolera, los beneficios que obtiene son muy superiores a los que en un mercado perfecto le correspondería, por cuanto los problemas de salud que generan las partículas de diesel en las ciudades, por ejemplo, o vertidos como el de Shell en el Golfo de México, tienen un impacto brutal en las comunidades locales y obligan a los gobiernos a destinar más recursos de los debidos para paliar dicha externalidad.

Las renovables tienen la ventaja de ser inagotables, pero el inconveniente de que su generación y explotación aún todavía no está lograda del todo. Nos han vendido el mantra de que no son rentables, pero esa es una gran falacia. El disparate político permitió en la Unión Europea financiar no la inversión en el activo, que hubiera sido lo suyo, sino en la tarifa. Y así es imposible que las cuentas salgan. Además, la gente que carga contra las renovables desde un punto de vista económico, ignora verdades empresariales descomunales como las economías de escala y, sobre todo, la curva de experiencia. Ambas explican por qué comprarse un coche hoy en día es algo mucho más asequible que a principios del siglo XX. O por qué hace 40 años comprarse un ordenador para el uso personal era algo impensable y ahora todos tenemos al menos uno en casa. Las energías renovables serán más caras en el corto plazo, pero reducirán las externalidades de las energías finitas, lo que a largo plazo les confiere un carácter estratégico.   

Centrar el debate en las prospecciones en Canarias es hacer demagogia. Es preciso un gran pacto de estado acerca del modelo energético a largo plazo, y en el mismo deberían ir ganando peso de forma paulatina las renovables sabiendo que en el corto siempre será necesario un mix de todas. Como decía al principio, no se trata de hacer apología, sino de pura racionalidad económica. Reducir tu dependencia energética del exterior no sólo te aísla de los Putin, Sadam, Gadaffi y compañía, sino que disminuye tus necesidades de importar petróleo, gas natural o similares, lo que repercute en el saldo de exportaciones netas e impacta positivamente en el crecimiento. En paralelo, permitiría a nuestro país terminar de desarrollar una industria generadora de bienes de equipo que podría ser puntera a nivel global, por cuanto pocos países tienen un clima tan benigno como el nuestro para la explotación de este tipo de energías. Tenemos empresas muy importantes líderes mundiales en la materia. Convendría no olvidarlo. Como tampoco conviene obviar que la apuesta por las renovables será global de forma paulatina. Se acabó el petróleo barato, por mucho que ahora EEUU ya no necesite importarlo por el consabido "fracking". A nivel micro, además, entiendo que a medio plazo, permitiría una mayor estabilidad en el coste energético, lo que favorecería a familias y empresas, e incluso podría ayudar a las exportaciones. 

Parece ciencia ficción de nuevo, lo reconozco, pero lo primero es que realmente haya una auténtica política y estrategia energética para nuestro país, menos dependiente del extranjero y con menor impacto medio ambiental. Al menos es lo que yo creo y lo que me gustaría. Indudablemente no ayuda que los pocos oligopolios que quedan estén en el sector energético. Tampoco que los políticos se coloquen allí habitualmente tras cerrar su etapa en lo público. Pero ese es otro tema para otro día.

jueves, 21 de agosto de 2014

Economía - Europa Tiene un Problema

Europa Tiene un Problema

O varios, cabría decir. Hoy hace justo una semana desde que conocimos los datos de crecimiento de la Eurozona durante el segundo trimestre y para sorpresa de muchos, empezando por el que suscribe estas líneas, España ha pasado en apenas un año de ser la preocupación de la UE a liderar el avance económico. Ello no quiere decir, sin embargo, que nuestro país vaya bien. Si acaso, sólo un poquito menos mal, que no es poco vista la derivada que llevábamos hasta no hace tanto. Sin embargo, resulta preocupante que Italia haya vuelto a entrar técnicamente en recesión por tercera vez en 6 años y que Francia sea incapaz de volver a la senda del crecimiento. Lo de Alemania tiene más de coyuntural que otra cosa, ya que se esperaba un frenazo por lo inesperadamente fuerte que fue el primer trimestre del año, pero la crisis rusa, lo de Francia y lo de Italia, añade cierta incertidumbre al futuro inmediato de la locomotora europea.

Europa tiene varios problemas si analizamos con cierta asepsia los datos de crecimiento. Dejemos a un lado doctrinas ideológicas y vayamos al análisis más sencillo. La economía de un país, o en este caso de la Eurozona, puede crecer por dos motivos. El primero, porque acumules recursos. El segundo, porque los emplees mejor. Los primeros permiten mejorar la economía, pero no aumentar la renta per cápita, la cual es un cierto termómetro, junto al coeficiente de Gini, para saber la salud real de un país. Para lo segundo, para que el crecimiento económico se note en el bolsillo de los ciudadanos, es necesario emplear mejor los recursos.

Pongamos un ejemplo. Un país tiene 100 personas y cada una de ellas produce 1 unidad monetaria. El PIB del país sería 100 y la renta per cápita sería 1 unidad monetaria. Si debido a una explosión demográfica el país pasara a tener 120 habitantes, los cuales siguieran produciendo 1 unidad monetaria, el PIB sería de 120, pero la renta per cápita seguiría siendo de 1.

Imaginemos que ese país tiene una tasa de paro del 20%. Los 80 habitantes que trabajan generarían un PIB de 80 y la renta per cápita sería de 0,8 unidades monetarias. Imaginemos que una reforma laboral lograse el pleno empleo. De  nuevo el PIB del país volvería a ser 100 y la renta per cápita mejoraría hasta 1 unidad monetaria. Y no digamos ya si una mejora de I+D+i permitiera producir 2 en lugar de 1 unidad monetaria. Nuestro país imaginario pasaría a tener un PIB de 200 unidades monetarias y una renta per cápita de 2 unidades monetarias. Lo que hace que las sociedades mejoren realmente desde un punto de vista económico es el mejor uso de los recursos y un mejor funcionamiento de los mercados.

Este ejemplo tan simple que acabo de exponer es esclarecedor, ¿verdad?

Los problemas de Europa son siderales. De un tiempo a esta parte se ha dejado de dar importancia a la demografía y nos encontramos con una población envejecida y una natalidad por los suelos. Dicha circunstancia se venía paliando por la llegada de inmigrantes que completaban la mano de obra que faltaba en la vieja Europa. Sin embargo, hay una realidad económica irrefutable: los mercados se mueven siempre hacia dónde hay una mayor rentabilidad. Y entre ellos el mercado laboral, el cual siempre se desplazará, por lo tanto, hacia dónde efectivamente se generen puestos de trabajo. Está pasando en España, o sobre todo ha pasado estos años atrás. La gente emigraba a Alemania o Inglaterra buscando un empleo que no podía encontrar por aquí. Y comenzará a pasar en el resto de Europa, la cual no tiene tasas de paro tan astronómicas como la nuestra, pero sí inusualmente elevadas. Vamos camino de quedarnos sin recursos humanos suficientes y eso es un drama, por cuanto es posible que buena parte de la inmigración se derive hacia zonas del mundo dónde sí se crea empleo.

Y lo es también por el estado de bienestar que hemos construido en Europa. Es imposible que salgan las cuentas en un país como España, con (números redondos) 16 millones de empleos, de los cuales 4 millones de ellos son públicos. 12 millones de personas que trabajan en el ámbito privado sustentan a 36 millones que dependen del estado en mayor o menor medida. España necesitaría 24 millones de empleos en el ámbito privado para poder garantizar pensiones y su estado de bienestar. Aunque los 5 millones de parados lograran encontrar un empleo en una empresa, nos seguirían faltando 7 millones de puestos de trabajo. Se podrán poner parches (necesarios) alargando la edad de jubilación en determinados puestos de trabajo y sectores, pero serán eso, parches, por cuanto hoy no nacen niños suficientes... y la inmigración ya no viene a nuestra ayuda. Salvo Alemania, por la cantidad de inmigrantes que sigue atrayendo, el resto de países europeos tiene un problema parecido al nuestro. Dicho de otra forma, nos quedamos sin recursos humanos suficientes.

El uso de los recursos humanos es clave en Europa. En primer lugar, porque el viejo continente apenas tiene materias primas y es energéticamente dependiente. En segundo lugar, porque buena parte de su industria, o ha desaparecido, o ha sido deslocalizada, por lo que muchos países tienen modelos económicos intensivos en mano de obra. Y en tercer lugar, porque la falta de visión de nuestros dirigentes ha condenado a la UE al ostracismo tecnológico y de innovación, lo que va a lastrar durante décadas nuestra capacidad de emplear mejor nuestros recursos. Sólo hay 2 universidades europeas (Oxford y Cambridge) entre las 20 mejores del mundo, pero si nos centramos en las de la Eurozona, no encontramos ninguna hasta el puesto 35, dónde según el ranking de Shanghai se encuentra la Pierre & Marie Curie de París. ¿Preocupante, no? Una mejora notable de la productividad en Europa podría ser la solución a muchos de nuestros males, sin embargo, estamos en las antípodas de ello.

Hoy EEUU sigue siendo una impresionante selección mundial en sus Universidades, pero Asia ya es la región del mundo que más ingenieros licencia cada año y se ha convertido en la principal potencia en lo que a registro de patentes se refiere. Mientras Asia recupera a sus ingenieros formados dentro y fuera, e incluso los atrae de Europa o EEUU, mientras EEUU sigue siendo la primera opción para las mentes brillantes de nuestro planeta y mientras en ambos lados sigue siendo fácil crear una empresa y encontrar un "Angel" que financie las "Start up" que al  amparo de la innovación se van creando, en Europa seguimos estancados. La mano de obra que atraemos, por lo general, es poco cualificada, sigue siendo difícil crear una compañía y aún es poco frecuente encontrar financiación más allá de la puramente bancaria. En EEUU y en Asia, la colaboración empresa - universidad se fomenta para fomentar el I+D+i, pero además existe un modelo de incentivos que premia precisamente la cultura de la innovación y el talento.

En Europa, y que nadie se lo tome a mal, sigue habiendo una cultura del funcionariado. Según las encuestas y las Comunidades Autónomas, el año pasado entre el 30 y el 40% de los estudiantes universitarios españoles querían ser funcionarios. En Francia la cosa es más llamativa aún: hasta el 75% de los estudiantes universitarios querían ser funcionarios. En España no hacen falta 5 millones de puestos de trabajo, sino 500.000 empresarios que creen cada uno 10 puestos de trabajo. Mientras ese cambio cultural no se produzca, no vamos a tener compañías capaces de innovar y salir a competir en valor añadido. No hay apenas recursos para investigar y no se fomenta la colaboración entre universidades y empresas en ese ámbito. Mientras eso siga siendo así, Europa no podrá atraer talento, y lo que es peor, se verá abocada a una competencia de costes en la economía global.

A Europa sólo le queda exportar y a poder ser, fuera de la UE. A corto plazo, para paliar los déficits públicos y mantener unos sistemas de bienestar que cada vez van a costar más sufragar, pronostico un incremento de la presión fiscal sobre ciudadanos y empresas o una congelación de salarios en lo público. Todo ello incidirá en un menor consumo interno privado a corto plazo, o al menos en una no recuperación de los niveles previos a la actual crisis. 

En la economía global, cuando uno compite en costes, que es hacia dónde se dirige Europa, tiene que asumir que marca las reglas del juego el país más pobre, porque suele ser el que tiene menores salarios, menores sistemas de protección social y menores leyes que protejan a los trabajadores. En China, por ejemplo, apenas hay vacaciones. Y apenas hay fines de semana. El respeto a las estipulaciones ILO (International Labour Organization) es ficticio y en el mejor de los casos no está garantizado. Del subsidio de desempleo o las pensiones en Asia ni hablamos. Todo ello redunda en unos costes de producción mucho menores. Obviamente, nuestro modelo es mil veces mejor, no seré yo quién lo discuta, pero para mantenerlo es imprescindible recuperar el liderazgo que en su día Europa ejerció, basado en una cultura de esfuerzo, innovación y excelencia que hemos perdido por el camino. Competir en costes siempre te encamina hacia una competencia a la baja en derechos sociales históricamente alcanzados.

Bajo mi punto de vista, Europa tiene tres puntos a favor que me hacen ser optimista respecto a su futuro, pese a lo expuesto en estas líneas. El primero de todos, es que tiene un gran potencial de crecimiento por cuanto tiene una tasa de paro muy elevada. Es decir, en ese aspecto, tiene posibilidades de mejorar el uso de sus recursos. Sobre todo países como España. En segundo lugar, es una región que goza de estabilidad institucional, lo que le debería permitir acometer reformas estructurales que permitan un mejor funcionamiento de los mercados y las administraciones, pero también cooperar no sólo en apagar fuegos, sino en trazar una hoja de ruta similar a la que trazó Corea del Sur hace 30 años. El país asiático por aquel entonces era mucho más pobre y estaba en un punto de partida mucho peor. Otro modelo económico es posible y conviene aprender ciertas lecciones de aquel. En tercer y último lugar, y esto es algo que me habéis leído más veces, porque Europa siempre ha resurgido de sus cenizas. Lo hizo tras la caída del Imperio Romano, lo volvió a hacer tras la peste e hizo lo nunca visto tras las dos Guerras Mundiales del Siglo XX. Estoy convencido de que nos reinventaremos de nuevo.

Ahora bien, si el viejo continente quiere volver a hacerlo, necesita mayor determinación política y un mayor esfuerzo, que debe empezar por la clase dirigente, la cual debe ser ejemplar, y debe ser la primera que valore qué nivel de burocracia es sostenible. Ningún país se puede endeudar hasta el infinito, y la Eurozona comienza a tender hacia ello. No podemos permitirnos una clase política despótica como la actual. 

¿En qué posición queda España? Pues curiosamente yo es de las que mejor futuro le auguro a corto y medio plazo. En primer lugar, porque tiene una tasa de paro sideral, por lo que a poco que se siga creando empleo con tasas de  crecimiento relativamente bajas, la economía seguirá mejorando. En segundo lugar, porque el principal cambio que se ha dado en nuestro país, al menos en su clase empresarial, es la de la vocación exportadora. Con Europa parada, nuestro país ha visto como sus exportaciones del segundo trimestre crecían un 0,5%. España lideró el crecimiento de las exportaciones en la UE en 2013 (el año pasado crecieron un 4,3% frente a la caída de Francia del -1,6%, de Alemania del -0,2% y de Italia del -0,1%), y por primera vez en su historia, los bienes de equipo, coches fabricados aquí al margen, lideran el mix (20,9%). Es decir, que por primera vez exportamos bienes con valor añadido además de los típicos productos agroalimentarios. Desde el año 2008, nuestras exportaciones han crecido un 20%. Si redujéramos nuestra dependencia energética del exterior (sobre este tema irá mi próximo post), iríamos mucho mejor. Por último, España tenía unas cuentas públicas envidiables hasta el año 2008. Volviendo al nivel de gasto público del  año 2001, sin tocar sanidad y educación, que se puede hacer, podría eliminar su déficit a corto plazo y comenzar a disminuir su deuda. En España se ha destruido tanta riqueza, que a poco que mejore la coyuntura, se notará en la ciudadanía. Sin embargo, los retos europeos son comunes y conviene no olvidarlo. A medio plazo tendremos los mismos problemas que los demás.

Europa tiene varios problemas, como he tratado de desmenuzar en este post, pero sobre todo tiene alma y un encomiable espíritu de superación. Yo sigo confiando en que una vez más seamos capaces de levantarnos, pero nos esperan unos años complicados por delante. Peleando a la contra. Es lo que hay. 

lunes, 11 de agosto de 2014

Economía - Asimetría e Injusticia: Paradojas de la Recuperación

Píldoras Veraniegas

Este fin de semana El País, en sus páginas "salmón" de Economía del domingo, hablaba de la actual situación de la Economía Estadounidense, la cual crece a un ritmo del 4% en términos interanuales y ve como su tasa de paro se reduce hasta el 6,2%. Casi nada, ¿verdad? ¿No firmaríamos algo parecido para nuestro país? ¿Incluso para la Eurozona en su conjunto? Sin embargo, la percepción del ciudadano medio es que las cosas no están bien.

En España, salvando las distancias, pasa algo parecido. Crecemos, sí. Más rápido de lo previsto, es cierto. En tasas interanuales incluso ya por encima del 1%, lo cual, si me lo cuentan hace unos meses, jamás lo hubiera creído pese a mi habitual optimismo. Se crean puestos de trabajo por primera vez en 6 años. Pero la percepción de la calle es que las cosas siguen estando mal. Partíamos de un punto muy bajo, pero sobre todo es que la recuperación es asimétrica, tanto aquí como al otro lado del Atlántico.

Siempre que llega una crisis como la actual, la riqueza que se destruye no lo hace de forma homogénea. La economía tiene que ver en cierto modo con la historia de la naturaleza y cuando se produce un cataclismo, los más débiles tienden a extinguirse. En este caso del mercado laboral. Las personas con menos medios y menor formación, son los que más sufren las consecuencias. Y los primeros en recuperarse, son aquellos que pueden ahorrar, por cuanto la bolsa suele ser un indicador anticipado del ciclo económico y ésta es la primera en dar los primeros síntomas de mejoría (como está pasando en la actualidad). Obviamente, los que pueden ahorrar son los que más tienen.

Lo realmente duro de comprender y asimilar es que los gobiernos han dimitido de muchas de sus funciones. A ellos les corresponde la provisión de una serie de servicios de interés general que, precisamente por el mismo, no puede ser conferidos al mercado. Pero también, les corresponde fijar una serie de normas que y reglas del juego que garanticen la igualdad de oportunidades para todas las personas de la sociedad. Ojo, no la igualdad per se, por cuanto tan importante es la igualdad de oportunidades como los incentivos al progreso, al esfuerzo y a la mejora en general, pero la igualdad de oportunidades es clave para que las personas en riesgo de exclusión puedan desarrollar todo su potencial y las sociedades no vean como el talento de muchos de sus recursos humanos se despilfarra. La paradoja de la actual coyuntura es que con los recortes en educación y sanidad, se cercenan las posibilidades de dicha igualdad. Y lo que es difícil de comprender es que los gobiernos se queden de brazos cruzados viendo como los coeficientes de Gini nos indican que vamos hacia sociedades bipolares, en las que la Clase Media pasará pronto a la historia si nadie lo remedia. Y la igualdad de oportunidades es clave incluso para que funcione la teoría de los mercados. Sin ella es imposible que los agentes puedan competir buscando su beneficio. Y sin aquello, es imposible que los beneficios económicos se alineen con los sociales. Me sorprende tanta miopía.

Seré justo. Es cierto que no sabemos aún cómo va a terminar esta película y que puede que dentro de unos años veamos cómo también la recuperación llega de veras a la economía real. Y puede incluso que entonces me tenga que tragar este post y rectificar. De veras que lo haré encantado. Nunca hemos vivido una crisis global de dimensiones como la actual y aún no sabemos cómo saldremos de ésta. Pero de entrada me preocupa. Las cifras macro dicen una cosa y yo sigo esperando que más pronto que tarde se reflejen en el día a día de familias y PYMES. Mientras tanto, corremos el riesgo de que la economía financiera se aleje aún más de la economía real. Y si eso ocurre, la recuperación macro irá aparejada de una asimetría y una creciente injusticia social. Paradojas de una crisis que pasará a la historia.

No se trata de ser populista, le dejo ese rol a determinados partidos políticos que asumen encantados el mismo, pero sí de recordar que cuando cuando El Progreso económico no lleva de la mano una mejora social, las sociedades colapsan. Y eso ha sido así siempre. Conviene no olvidarlo.





















viernes, 1 de agosto de 2014

Vinos del Mundo - Vinos para este Verano

Una pequeña selección

Os imagino a muchos comenzando vuestro período de descanso estival. Todo lo mejor para estas fechas en las que, espero, disfrutéis de los vuestros, os riáis, disfrutéis y cojais algo de distancia con vuestro día a día.¡Ah! Y no dejéis de beber buen vino. Todo se ve diferente con un buen caldo, por cuanto éste se cuela sigiloso siempre en muchos de nuestros mejores momentos. ¡Os deseo muchos brindis durante estas semanas de relax!

Como siempre que llegan estas fechas, os dejo una pequeña selección de vinos para el verano. De nuevo aclarar que no son los mejores vinos, sino que están aquellos que he podido catar en lo que llevamos de año, que me han llamado la atención... y de los que he podido tomar las notas pertinentes. Así que comienzo pidiendo disculpas a muchos buenos amigos y colegas del sector que a buen seguro debieran estar en esta lista, pero que por unos motivos u otros no he podido de sus caldos o tomar nota de los mismos. Por último, explicar que en esta lista están los vinos que, además de todo lo anterior, me apetece tomar por estas fechas. ¡Arranco!

Vinos Rosados: Durante un tiempo se consideró a éstos como vinos de segunda fila. Nada más lejos de la realidad, y menos en España, dónde creo que se hacen los mejores rosados del mundo. Ha llegado la hora de señalarlos como vinos con personalidad propia, los cuales harán las delicias de muchos de vosotros acompañando un buen arroz, una buena pasta, una estupenda ensalada o incluso a solas, con un pequeño plato de queso fresco mientras leemos un libro estupendo en una tumbona. 

- PradoRey Rosado Fermentado en Barrica 2013: Lo sigo considerando como uno de los mejores exponentes de lo que se puede llegar a hacer en la Ribera del Duero. Me gusta porque tiene un color rosado espectacular, intenso, y en nariz muestra un extraño cocktail de fruta roja con notas a caramelo Solano de nata y fresa. En boca es fresco, con una excelente acidez, pero también potente, persistente y con volumen. En este caso concreto, aguantará también una buena carne.

- Lía de PradoRey 2013: Fue el primer rosado pálido de la Ribera del Duero y reventó el mercado. Todos los demás llegaron después. Como siempre, intentamos ser diferentes en su momento. Supera con creces a la añada anterior y nos muestra un color tan original como en su edición inicial (rosa palo), con aromas a fruta roja con notas florales. En boca es fresco, con una excelente acidez y muy original. Me gusta porque es sexy, canalla, cool.

- Clarete de Luna 2013: Hecho en Cigales, ha sido una de las más gratas sorpresas que he probado este año. Mezcla de Garnacha, Tempranillo...y ¡verdejo! El resultado es impresionante. Presenta un color rosado intenso, con aromas frutales muy marcados. En boca es persistente, goloso y muy agradable. De la bodega César Príncipe, lo cual es toda una garantía.

- Mur - Mur - Lum - Ventoux Extrem 2013: Rosado de la Provenza (Francia), con ese color tan pálido tan característico. Aromas muy florales y una boca con menor acidez que los tres vinos anteriores, pero muy elegante y delicada. Me gusta porque es original y un gran exponente de lo mejor de la Provenza.

Vinos Blancos: Todavía son muchos los consumidores extranjeros que se sorprenden porque en España se hagan más cosas que el Jerez y el Albariño. La recuperación de variedades autóctonas en muchas regiones está permitiendo la aparición de unos vinazos blancos que merecen mucho la pena. Todos los de esta lista, de nuevo, nos acompañarán estupendamente arroces, pastas, ensaladas o esa tapilla que antes indicaba leyendo nuestro best-seller del verano. Además, y como es bien sabido, maridarán estupendamente con un buen pescado. Algunos de ellos, incluso podrán con una buena carne, como luego explicaré.

- PradoRey Verdejo 2013: La vendimia 2013 en Rueda fue complicada por las lluvias durante la misma. Algunas bodegas nos arriesgamos a vendimiar antes y creo que acertamos. El mejor exponente es este PradoRey Verdejo. Color amarillo pajizo. Varietal por encima de todo, con notas a fruta blanca y hierba fresca, las cuales dejan paso paulatinamente a una elegante fruta de hueso (melocotón y albaricoque). En boca es fresco, con una buena acidez, graso y persistente. Me gusta porque le da el protagonismo al varietal y se aleja de las notas tropicales que (desgraciadamente) tan de moda se están poniendo en Rueda.

- PradoRey Sauvignon Blanc 2013: De largo nuestro mejor Sauvignon Blanc de nuestra historia. Color amarillo pajizo, con notas aromáticas más bien cítricas y florales. Fresco y elegante. Típico exponente de la adaptación del Sauvignon Blanc a Rueda. Me gusta porque, de nuevo, se muestra varietal.

- Merayo Godello 2013: Godello del Bierzo, con un color amarillo pajizo que denota la juventud que luego encuentro en la boca, dónde la acidez preside el trago. Aromas a frutas más bien tropicales en nariz. Godello en estado puro. Me gusta porque es original y nos resalta una variedad que está llamada a comerse buena parte del mercado nacional e internacional.

- Abadía de San Campio 2012: Rías Baixas, 100% albariño y elaborado por Terras Gaudas. Color amarillo pajizo tirando a dorado. El año de evolución le ha sentado maravillosamente bien al vino, el cual muestra una nariz compleja en la que sobresale la fruta tropical y las notas herbáceas. En boca está tremendo, con una acidez más domada pero que no le resta ni un ápice de frescura. Me gusta porque rompe los estererotipos de que los vinos blancos son del año. Nada más lejos de la realidad... cuando se tiene el clima propicio.

- Louro do Bolo 2012: Godello y Treixadura en Valdeorras. Color amarillo pajizo, con aromas frescos dónde predominan los cítricos y las notas florales. En boca es sabroso, con una maravillosa acidez y muy persistente. Me gusta porque es elegante y, como en el caso anterior, pone de manifiesto que en España se pueden hacer cosas muy interesantes  que excedan del mero vino del año.

- Joaquín Rebolledo Godello 2012: Monovarietal de Godello de la zona de Valdeorras. Lo probé en Mallorca en los momentos previos a dar  una cata y me impactó. Color amarillo pajizo, con aromas frescos, sobre todo de fruta tropical y flores. En boca es sabroso y equilibrado, con una agradabilísima acidez. Me gusta porque es elegante y sutil.

- El Transistor 2012: De vuelta a Rueda, conviene parar a hablar de este vinazo de Telmo Rodríguez, para mi un auténtico genio y un visionario. Hacía falta un vino cómo este, 100% verdejo, que saca lo mejor de la viña en una DO dónde la apuesta por la calidad parecía haberse perdido por el camino. Este es el vino que se puede hacer en Rueda para subir la percepción de la región. Color amarillo pajizo brillante, con aromas herbáceos y a fruta fresca. En boca es complejo, con una maravillosa acidez y un extraordinario final. Me gusta porque es, incluso, algo más que varietal. La cepa en nuestra copa. Una pasada.

- Naia 2013: Otro de los grandes de la DO Rueda, 100% verdejo. Color amarillo pajizo, con notas a fruta de hueso, hierba fresca y flores. En boca es persistente, graso y muy, muy agradable. Me gusta porque le da todo el protagonismo a la uva a la que añade el ingenio de un maravilloso enólogo, como es Eulogio Calleja.

Los siguientes vinos blancos han sido fermentados y criados en barrica. Estos vinos son los que pueden acompañar casi cualquier plato, incluso una buena carne. Su consumo es recomendable para gente que realmente le apasione el vino, porque suelen ser realmente complejos. Debemos ponerlos en valor. Son muchos los enólogos extranjeros que aún se preguntan como la mayoría de ellos tienen la acidez suficiente para aguantar una crianza en barrica, pero no tanta como para precisar de una segunda fermentación, en este caso maloláctica, para domarla. Son joyas que no abundan y que las tenemos en España.

- As Sortes 2012: Valdeorras, 100% Godello. Color amarillo brillante, con aromas a fruta madura y sutiles especias dulces. En boca es graso, fresco, con buena acidez, y con un retronasal que permite el paso de unas notas elegantes a ahumados. Fermentado y criado durante 8 meses en barrica

- PR 3 Barricas de PradoRey 2009: 100% verdejo. Lo interesante de este vino no son las tres barricas que utiliza, sino la procedencia de su uva, fundamentalmente de la zona de Segovia, la más alta y fría de la DO. Color amarillo dorado. En nariz presenta notas amieladas, con toques de ahumados, fruta madura (orejones) y finas especias. En boca es potente, graso, muy persistente y presenta, pese a todo, una maravillosa acidez. Me gusta porque siempre he creído que es un equilibrio imposible en una botella de vino. De mis favoritos.

- Naiades 2011: 100% verdejo. El "hermano mayor" del Naia es otro excelente exponente de lo que comentaba del PR3. Color amarillo dorado, presenta aromas a fruta algo más fresca que en el caso anterior al ser un vino aún "joven". Notas de ahumados y frutos secos. En boca es potente, muy elegante y con una extraordinaria acidez. Me gusta porque es un vino que nunca falla y no deja a nadie indiferente. Una pasada.

- Limousine de Marqués de Riscal 2013: 100% Verdejo. Aún joven. La fruta sobresale por encima de una barrica que comienza a asomar. Pienso que lo mejor de este vino está por llegar, pero su presente es más que prometedor. Color amarillo pajizo, con aromas a fruta fresca y finas especias dulces aún sutiles. En boca es fresco, equilibrado y muy, muy elegante. Me gusta porque es diferente y, como en el caso anterior, nunca falla. 

- Doniene Txacoli 2012: 100% Hondarribi Zuri. Color amarillo pajizo brillante, con aromas a especias dulces, flores blancas y fruta madura. En boca es equilibrado, sabroso y cuando menos original. Me gusta porque el Txacolí siempre se había considerado un vino menor, y la nueva generación de viticultores vascos está logrando sacarle todo su potencial. Este es un magnífico ejemplo. DO Bizkaiko Txakolina.

- Catalpa Chardonnay 2010: 100% Chardonnay, procedente de unas viñas andinas a más de 3.000 metros de altura. Sí, nos pegamos un salto a Argentina para disfrutar de esta originalidad fermentada en barrica, intuyo que parcialmente elaborado con fermentación maloláctica y que muestra lo mejor de la uva Chardonnay. Color amarillo brillante. Aromas a especias dulces, fruta madura e incluso alguna nota láctea. En boca es redondo, largo y persistente. Me gusta porque es original y muestra otro camino de vino blanco con barrica diferente al que estamos acostumbrados por aquí.

Vinos Tintos: Nos apetecen menos en verano porque el tanino de los mismos es astringente y secante, y en consecuencia, nuestro cuerpo se rebela. Es por ello por lo que "nos cuestan". Sin embargo, hay vinos tintos frescos, o más ligeros, muy bien elaborados que en esta época del año entran también divinalmente. He aquí algunos ejemplos.

- El Reventón 2012: 100% Garnacha de la zona de Ávila, concretamente Cebreros. Daniel Landi es otro genio de la viticultura actual y con éste vinazo reafirma, o al menos así lo creo, que las mejores garnachas de la actualidad son las que vienen de climas más frescos, rehuyendo de las "mermeladas" que aparecen en otras regiones. El Reventón presenta un color rojo picota, y unos aromas a fruta roja muy interesantes, acompañados de notas más bien herbáceas. En boca diría que es especiado y frutoso. Me encanta porque es original y maravillosamente varietal.

- Mestizaje 2012: Bobal, garnacha, syrah y tempranillo de la zona de Valencia, concretamente Utiel, pero fuera de la DO. Color cereza, con aromas a fruta madura y notas herbáceas. En boca es complejo, sabroso y con taninos redondos. Me gusta porque es interesante y diría que transgresor, por cuanto se desmarca de lo que hasta no hace tanto era tradicional en aquella zona.

- Piélago Jiménez Landi 2012: 100% garnacha, pero en este caso de la zona de Méntrida. Los primos de Daniel Landi nos muestran otro maravilloso ejemplo del potencial de esta uva. Aromas a fruta roja con notas especiadas, color rojo granate y con un paso en boca sabroso y muy largo. Me gusta porque es eminentemente varietal.

- Guilfa 2010: Verdejo Negro y Carrasquín de Asturias estupendamente trabajados por Monasterio de Corias. Vino eminentemente de corte Atlántico, fresco y con buena acidez al que le auguro todavía un buen recorrido en la botella. Color rojo picota, con aromas balsámicos, fruta negra y notas minerales. En boca presenta una buena acidez, es fresco y complejo. Me gusta porque se hace con varietales olvidados hasta no hace tanto y demuestra que se pueden hacer cosas originales y estupendas casi en cualquier región de España.

- Thalarn 2012: Syrah 100% de Costers del Segre. Elaborado por Castell D´Encus, para mi se trata del mejor Syrah elaborado en España. Color cereza, con aromas especiados y notas tostadas. Fruta madura. En boca es potente, sabroso y con los taninos muy bien trabajados (redondos, maduros). Me gusta porque me parece impresionante que incluso variedades que no son autóctonas, tengan este potencial cuando se adaptan a nuestro clima y nuestra tierra. Una maravilla.

- Cortijo los Aguilares 2012 Pinot Noir: ¡Quién me iba a decir a mi que en Ronda se podían hacer vinazos como éste! Color rojo picota. En nariz presenta notas de fruta roja, violetas y diría que especias. En boca es, sobre todo, elegante y con buena acidez y amargor. Me gusta porque constata que España se pueden hacer maravillas casi en todas partes.

- Artuke k4 2012: Rioja, elaborado con Tempranillo y Graciano. Color cereza brillante, en nariz presenta notas muy marcadas de fruta roja madura, especias dulces y notas balsámicas. En boca es sabroso, con taninos maduros muy bien trabajados. Exponente de los nuevos riojas que ya se están haciendo. Me gusta porque no es frecuente en Rioja que se le de tanto protagonismo a la viña. Eminentemente varietal. 

- Adaro de PradoRey 2010: Ribera del Duero, 100% tempranillo, se trata de una auténtica maravilla dentro de la región. Potente pero recuperando la elegancia de antaño. Procede del viñedo más alto de nuestra finca, casi 900 metros de altura (una barbaridad para la Ribera del Duero), dónde tenemos unos rendimientos bajos y una uva de excelente calidad. Presenta un color rojo picota, con aromas a fruta roja madura y finas especias dulces. En boca es fresco, elegante y con unos taninos muy bien trabajados. Me encanta porque es el sueño de mi abuelo, un vino que procede de latitudes consideradas imposibles no hace tanto.

Espumosos: Ya he comentado en más de una ocasión que no son mi fuerte, pero poco a poco me voy aficionando cada vez más a ellos. Os dejo tres para terminar mi selección de este verano.

- Jurek Dilectum Domini Brut: Lo hace mi buen amigo Jurek en su bodega, Murola, situada en Marche (Italia). Aromas cítricos muy interesantes, sobre todo pomelo, con una finas notas de pastelería. Elegante, fresco, con burbuja fina y con un color amarillo brillante sugerente. Todo un descubrimiento. Me gusta porque mi amigo Jurek también sigue la pasión de su familia, en este caso de su padre, y se nota en cada vino que hace.

- Raventós i Blanc Gran Reserva Personal M.R.N 1998: Macabeo, Xarel.lo, parellada y chardonnay. Cuando la familia Raventós decidió abandonar la DO Cava, le echó un par de narices, pero cuando uno tiene la convicción y los conocimientos de esta familia catalana, los resultados están muy por encima de las regiones en sí mismas. Este es el mejor espumoso que he podido probar en mi vida. Color dorado como consecuencia de los años. Aromas a finas lías, notas pasteleras casi. Herbáceo y muy complejo. En boca presenta una buena acidez y un fino amargor. Burbuja fina. Me gusta porque es clasicismo dentro de lo transgresor. Maravilloso.

- Devaux Blanc de Noirs: 100% Pinot Noir, pero se trata de un Champagne blanco. Aromas a fruta roja y finas lías. Notas de pastelería. En boca tiene una buena acidez y amargor. Burbuja fina. Me gusta porque es varietal y refleja todo el potencial de Champagne: mucho más que la Chardonnay.

¡Que los disfrutéis!