lunes, 17 de agosto de 2015

Empresas - RSC y Valor de Mercado. Concluyendo mi Tesis

Conclusiones e Ideas

Bueno, pues como muchos ya sabéis, hace unos días terminé mi tesis doctoral. Faltan algunas correcciones y que me den el último visto bueno, pero todo hace indicar que tras muchos años peleando con la carestía de datos y la falta de tiempo por mi actividad profesional, por fin estoy listo para presentarla y defenderla. A falta de lo que pueda decir el tribunal, me gustaría compartir con los que os pasáis por aquí las principales conclusiones de mi tesis. Ahí van. Espero que os gusten.

EL OBJETO DE LA INVESTIGACIÓN

Como la mayoría sabéis, el objeto de mi tesis era comprobar si las políticas y estrategias que llevan a cabo las empresas en el ámbito de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), tenían incidencia en el valor de mercado de las mismas vía satisfacción del consumidor y reputación corporativa. O dicho de otra forma, si hacer las cosas bien es rentable para las compañías.

Frente a otras investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha, he tratado de aislar todo lo posible, o al menos de restar importancia a las acciones de filantropía corporativa o marketing con causa, por cuanto entiendo que son acciones que tienden a desaparecer de los balances de las compañías cuando las cosas van mal. De acuerdo con la llamada "Teoría de los Stakeholders", antecedente de la RSC, ésta debe servir como herramientas de gestión explícitamente ética. Es decir, que una mejor gestión de las relaciones con los stakeholders o grupos de interés debe ser siempre fuente de ventaja competitivas para la empresa. 

Bajo ese prisma, lo que hemos hecho es centrarnos en el "core business" de las compañías analizadas, estudiando cómo se integraban dentro de aquellas las principales demandas de los stakeholders sobre los que impacta la actividad de las empresas. Hemos entrado en las tripas  de las compañías, analizando de forma objetiva su desempeño corporativo en materia medio ambiental, de Gobierno Corporativo (integrando así los intereses de los  accionistas), de gestión de las relaciones con los grupos de interés (incluyendo a los clientes, pero también a los empleados, a los proveedores, sindicatos, tercer sector y a las comunidades locales), el desempeño en materia de derechos humanos y otras cuestiones  éticas relevantes. Hemos utilizado la metodología de EIRIS y su herramienta EPM para analizar más de 300 documentos corporativos (cuentas de resultados, memorias corporativas y de RSC entre otras) de las 14 empresas más importantes del sector del automóvil buscando con ello una medida objetiva de desempeño de RSC para cada año objeto del estudio.

Para valorar la Reputación Corporativa hemos utilizado la base de datos World´s Most Admired Companies de la Revista Fortune y para la Satisfacción, la base de datos ACSI de la empresa CFI. Por último, para analizar el valor de mercado hemos utilizado una medida híbrida entre mercado y contabilidad: la q de Tobin, a cuyo cálculo nos hemos aproximado vía Market to Book. En paralelo, además del modelo completo, he tratado de analizar las relaciones bilaterales entre RSC y Reputación, RSC y Satisfacción y entre Satisfacción y Reputación.

LO QUE DICEN LAS MATEMÁTICAS:

Los resultados son razonablemente buenos, pero sobre todo son coherentes, creo, con el sentido común y buena parte de la literatura académica:

- Algunas cuestiones incluidas dentro del ámbito de la RSC inciden en el valor de mercado de las compañías del sector del automóvil vía satisfacción del consumidor: concretamente, a mejor desempeño medio ambiental, de gobierno corporativo y de relaciones con los grupos de interés, mayor valor de mercado vía satisfacción del consumidor.

- Esas mismas cuestiones citadas en el párrafo anterior inciden de forma directa sobre la satisfacción del consumidor. La gestión de los derechos humanos y el resto de cuestiones éticas pueden ir en contra de la misma cuando existen escándalos o cuándo trasciende que las compañías no hacen bien las cosas, pero no suman cuando por el contrario se hacen bien. Es decir, cumplir con los derechos humanos fundamentales es visto como un "must" y los stakeholders no tienden a premiar a nadie por ello.

- La relación entre satisfacción del consumidor  y reputación corporativa es meridianamente clara. La satisfacción es un contraste entre las expectativas previas y la experiencia de consumo, y la reputación al final es una medida de percepción. Si un cliente se queda satisfecho, mejora su percepción de la compañía. Por lo tanto, cuanto mayor es la satisfacción del consumidor, mayor es su reputación, y cuanto mejor es la reputación, mayor es la satisfacción del consumidor. Lo curioso es que el modelo mejoraba notablemente su ajuste cuando por el camino hay buenas prácticas de RSC en medio ambiente, gobierno corporativo y gestión de las relaciones con los grupos de interés. Dicho de otra forma, éstas iniciativas de RSC, yendo de la mano de la satisfacción, mejora aún más la reputación. Y éstas iniciativas de RSC, yendo de la mano de una buena reputación, logra incluso mayores niveles de satisfacción.

- El por qué la reputación no es significativa en el modelo general, pienso que tiene que ver con las herramientas utilizadas. Hasta la fecha la relación salía evidente porque para evaluar la RSC se empleaban medidas de percepción también, pero sin embargo nosotros hemos empleado medidas objetivas. Interesante analizar el gap entre lo que la empresa hace y lo que a veces se percibe.

CONCLUSIONES A NIVEL EMPRESARIAL:

La RSC puede ser fuente de ventajas competitivas, pero bajo ciertas circunstancias:

- Tiene que integrarse en el "core business" de la compañía, o dicho de otra forma, tienen que ser iniciativas que se alineen con la actividad principal de la empresa. El tema medio ambiental es relevante en el sector del automóvil, por ejemplo, pero también las relaciones con los principales stakeholders: gestión de relaciones con clientes, gestión de relaciones con los empleados o incluso con las comunidades locales. Al final la actividad de una empresa tiene múltiples implicaciones que impactan sobre muchos grupos de interés. Se trata de entender cuáles son las  consecuencias de la actividad de cada compañía en todas sus dimensiones e integrar en la misma estas consideraciones, no sólo para ofrecer los mejores  productos y servicios, sino para hacerlo de una forma que nos haga ganarnos la  legitimidad necesaria para poder competir con ventaja sobre el resto de "players" de nuestra industria.

- Los grupos de interés críticos tienen que  ser conscientes de las acciones que se llevan a cabo por parte de las empresas y además tienen que ser receptores de las mismas. Pensemos en lo que ha sido el principal reclamo de las compañías del sector del automóvil en sus comunicaciones publicitarias y no publicitarias durante estos últimos 15 años: el medio ambiente se ha convertido en el eje de las mismas. Hablamos de motores híbridos, de eficiencia en el consumo, incluso de combustibles alternativos. Y junto a aquel, la seguridad: airbags, sistemas ABS, etc, cuestión analizada dentro de "stakeholder issues". Es lógico, por lo tanto, que medio ambiente y gestión de relaciones con los grupos de interés protagonicen las acciones de "éxito" posibles fuentes de ventajas competitivas. En paralelo, las inversiones de las compañías del sector del automóvil por mejorar las relaciones con sus empleados, formarles, facilitarles la conciliación de la vida laboral y familiar, etc., han sido muy importantes durante el período de análisis. También las mejoras continuas en sistemas CRM y de gestión de las relaciones con proveedores. Por lo tanto, no sólo hay que hacer bien las cosas, sino que hay que contarlo y por múltiples canales para que llegue a la mayor gente posible.

- El cliente no es sólo un cliente, sino un ente multidimensional, que forma parte de una familia, de una comunidad local, que trabaja en una empresa y que puede participar en una ONG o partido político. Puede ser accionista de una compañía o directivo de otra. Interactúa en las redes sociales y cuenta lo que le pasa. La empresa puede impactar con este cliente de múltiples formas, y no sólo en la relación de compra - venta. Por lo tanto, la gestión de las relaciones con los grupos de interés críticos son claves para que la RSC sea fuente de ventajas competitivas, entendiendo que las personas asumimos diferentes roles dependiendo del momento en el que nos relacionamos con él. Es fundamental conocer quiénes son los stakeholders críticos de cada empresa, ya que para cada sector, compañía y momento del tiempo éstos son diferentes, y entender que éstos pueden ser potencialmente prescriptores de nuestra marca si en el ámbito de su vida que le hayamos tratado ha salido satisfecho en su interacción con nuestra organización. 

- Queda un poco en el aire, a priori, qué papel juega el Gobierno Corporativo. Lo cierto es que los estudios previos demuestran que las iniciativas que tienen cabida de éste se consideran como "habilidades corporativas", incluyendo entre ellas las habilidades gerenciales de los directivos de la compañía para lograr los objetivos corporativos de forma más eficaz. Por lo general y de acuerdo con la literatura existente, este tipo de "habilidades" suelen potenciar los resultados de las acciones de RSC sobre la satisfacción del consumidor y el valor de mercado de las compañías, por lo que tiene sentido pensar que un buen órgano de gestión puede derivar en mejoras en todos los ámbitos de la compañía y los resultados coherentes. Dicho de otra forma: las empresas deben tomarse más en serio los consejos de administración. Lo que ha pasado en las cajas de ahorro españolas son una buena moraleja al respecto, pero también lo de ENRON o Parmalat en su día.

- Respecto a las habilidades corporativas, para que la RSC tenga éxito, es fundamental que las empresas analizadas sean vistas como innovadoras, destinen un presupuesto importante a I+D+i y sus productos sean percibidos como de calidad. Indudablemente el sector del automóvil cumple ese requisito, pero ciertos resultados obtenidos deben ser  puestos "en cuarentena", por cuanto lo que funciona para un sector puede no funcionar para otro. Dicho de otra forma, cada empresa debe entender quiénes son sus grupos de interés claves y desarrollar diferentes iniciativas en virtud de los mismos y la percepción que éstos tengan sobre la compañía. Los clientes no están dispuestos a hacer sacrificios ni en precio ni en calidad. O lo que es lo mismo: primero, pon en orden tu negocio y luego céntrate en la RSC. Por lo general, iniciativas en RSC con productos de mala calidad o muy caros derivan en una mala reputación y una menor satisfacción del consumidor, ya que los stakeholders estiman que la empresa está detrayendo recursos del "core business" para hacer una acción social más bien oportunista. 

- En línea con lo anterior y conforme a lo que nos dice la teoría del Marketing, nadie compra un producto de alta implicación y dice no estar satisfecho con el mismo. El consumidor tiende a reafirmarse en su compra. Hay, por lo tanto, un pequeño sesgo en los resultados que nos obligará en futuras investigaciones a analizar el impacto del modelo en productos de menor implicación. En cualquier caso, la intuición me dice que los resultados deberían ser similares considerando todo lo expuesto en estas líneas: "core business", impacto sobre los principales grupos de interés, conocimiento por parte de los stakeholders y habilidades corporativas.

- Se tiende a decir que las PYMES tienen más difícil llevar a cabo acciones de RSC por cuanto carecen de medios para comunicar como las multinacionales. Postulo que eso ha cambiado con las redes sociales. A una PYME, dado que tiene muchos menos clientes y muchas menos interacciones, le es mucho más fácil llegar a sus principales grupos de interés y con las nuevas tecnologías comunicar le es a su vez  mucho  más barato.

Como se ha expuesto, resulta que aquellas empresas que dentro del sector del automóvil han gestionado mejor aspectos como el medio ambiente, el gobierno corporativo o han prestado mayor atención a sus stakeholders críticos han logrado también ser más rentables para sus accionistas teniendo a sus clientes más satisfechos. Hacer las cosas bien importa y puede ser fuente de ventajas competitivas sólidas y a largo plazo. Debido a la revolución que ha supuesto internet, desde que un "problema" surge hasta que éste se institucionaliza (ésto es, se legisla), cada vez pasa menos tiempo. Si una empresa es capaz de detectar este tipo de cuestiones antes que el resto, cuando aún están en estado latente, e integrar en su estrategia una solución a la misma antes que el resto, golpeará primero. Pensemos aquí en Toyota y en sus motores híbridos.

IMPLICACIONES SOCIALES:

Los resultados de mi tesis refuerzan la idea que siempre he tratado de defender desde este blog: estamos viviendo una nueva era en la que las personas y la sociedad como conjunto podemos ejercer la democracia cada día en todas y cada una de nuestras decisiones económicas, ya sea de consumo o inversión. En el siglo XXI, el de la globalización, resulta que los gobiernos siguen siendo organismos nacionales incapaces de afrontar los retos que la nueva economía plantea. Lo paradójico de esta situación en la que las empresas campan a sus anchas, es que a su vez nunca antes en la historia habían sido tan vulnerables, por cuanto nunca antes habían tenido tanta competencia ni eran tan transparentes a los ojos de unos grupos de interés cada vez más informados y exigentes. Hace no tanto lo difícil era producir, pero si lograbas hacerlo, tus productos se vendían porque apenas había competencia. Hoy en día lo difícil es vender. Dentro de la RSC hay caminos para buscar una identidad corporativa diferencial.

Sin embargo, no podemos pedirles a las empresas aquello que nosotros como sociedad no estemos dispuestos a dar. Es decir, el progreso moral de la  sociedad será el que haga cambiar a las empresas y no al contrario. Los mercados se mueven hacia dónde hay dinero y la primera responsabilidad de la empresa siempre será la económica, por cuanto si ésta no es rentable, no hay nada que gestionar. Somos nosotros los que con nuestras decisiones podemos hacer que las compañías integren estas preocupaciones sociales y medio ambientales en sus cuentas de resultados y sistemas de gestión. Y eso, en un momento de la historia en el que como decía antes los gobiernos no son capaces de afrontar cuestiones que afectan a todo el planeta nos confiere unas posibilidades, pero también unas responsabilidades enormes. Otra economía y otros valores son posibles, pero dependen de nosotros. 

El eterno debate del libre mercado o la mayor o menor intervención del estado en la economía no queda exento de estas reflexiones. No creo, sinceramente, que necesitemos una mayor presencia del gobierno en la misma. La tarea de éste como agente económico para mi está bien definida. Los mercados no son perfectos, y al estado le corresponde mejorar las reglas del juego para que aquellos puedan alcanzar equilibrios más eficientes (esto es, que cuando las empresas maximicen beneficios, la sociedad también perciba ese progreso económico), vigilar que estas reglas del juego se cumplan estableciendo un marco que otorgue seguridad jurídica a todos los agentes que participan en el mercado (porque sin ésta no hay mercado), así como proveer a la colectividad de todos aquellos bienes y servicios de interés general que garantizan una verdadera igualdad de oportunidades para todas las personas que participan en la sociedad. Habrá que dotar a ciertos organismos internacionales de mayor poder para afrontar desafíos globales y que éstos puedan cumplir con las tareas señaladas, no digo que no, restando con ello protagonismo a los gobiernos nacionales, pero lo realmente importante es que realmente nuestro progreso también sea moral, porque de una sociedad podrida sólo podrán salir políticos corruptos. Y ya hemos visto que ponerles cerca de, por ejemplo, cajas de ahorro o empresas públicas, sólo ha servido para que, y con perdón, "se lo lleven crudo". 

Las conclusiones de este este estudio hay que circunscribirlas a un sector: el del automóvil. Sin embargo, pienso que dan muchas pistas sobre por dónde puede ir el futuro de los sistemas de gestión. Las empresas deben entender quiénes son sus grupos de interés críticos y realizar una política proactiva de gestión de las relaciones con los mismos. Ya no basta una empresa centrada sólo en el cliente o en el accionista, sino que el enfoque debe ser multistakeholder. Todos los grupos de interés buscan algo a cambio en su relación con la empresa y ello hace que en el fondo la gestión sea algo parecido a un juego de equilibrios en el que todos los partícipes en la misma quieran ver satisfechos aquellos al menos en una parte. El empleado quiere un salario, pero también una serie de condiciones y beneficios sociales. El cliente un buen producto y un buen servicio con los matices que sean, pero que de alguna forma hagan que su desembolso le deje satisfecho. El accionista quiere una rentabilidad a su inversión y que realmente se tengan en cuenta sus intereses dentro de la gestión de la compañía. El proveedor una relación a largo plazo que le garantice la viabilidad de su empresa, pero también que se cumplan las condiciones pactadas. Y así un largo etcétera, pero con una particularidad: el cómo se hacen las cosas importa. ¿Y eso que quiere decir? 

Que las personas que convivimos en una sociedad compartimos unos valores, unas creencias e incluso una cultura. Es cierto que con las sociedades tan heterogéneas que hoy en día tenemos, éstos son a menudo difusos, pero también que tenemos claras ciertas cosas. Como por ejemplo que los niños tienen que estar en un colegio y no trabajando en condiciones infrahumanas. O que el cuidado del medio ambiente es clave para la subsistencia de nuestra especie. Y así muchas más cosas que a todos seguro que se nos irían ocurriendo. Ésto siempre ha sido así, pero ahora con Internet la información se ha democratizado y fluye sin control. Las empresas ya no pueden esconderse y las personas sabemos más que nunca sobre aquellas, sobre sus productos y sus prácticas. No hay más alternativa para las compañías que entender que las cosas han cambiado para siempre, pero teniendo la certeza de que dentro de este nuevo esquema pueden encontrar, como apuntaba, nuevas ventajas competitivas. 

LIMITACIONES Y FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN:

Se necesitarán muchas más investigaciones analizando medidas de desempeño corporativo en la materia, buscando datos objetivos, para poder entender realmente cómo funciona la RSC y qué dimensiones de la misma pueden llevar a cada empresa de cada sector a obtener ventajas competitivas a través de aquella. Lo cierto es que a día de hoy existe un gap interesante entre lo que las empresas hacen y lo que la gente percibe, por cuanto los resultados de nuestro estudio divergen en algunos aspectos de la literatura existente.

Una de las claves que resalta esta tesis es la de la comunicación y la de que los stakeholders realmente sean conscientes de las acciones que llevan a cabo las compañías. Se me antoja crítico evaluar el impacto de las redes sociales a la hora de comunicar iniciativas sobre RSC. Nuestro análisis se ha centrado entre los años 1999 - 2008, por cuanto antes no había datos y después, con la crisis, los valores de mercado de las empresas hubieran tenido un sesgo difícilmente salvable, por lo que éste impacto no se ha podido evaluar de ninguna manera. En relación a las redes sociales, también es importante evaluar las oportunidades que se le abren a las PYMES, por cuanto la mayoría de autores pensaban que este tipo de compañías apenas podían sacarle partido a acciones de este tipo. Creo sinceramente que no tiene por qué ser así.

Puede que en no todas las industrias el peso de la RSC sea tan grande. Como explicaba antes, hablamos de un sector, el del automóvil, que invierte grandes cantidades en comunicar y que vende productos de alta implicación que a menudo tienen un importante componente aspiracional. Tendemos a reafirmarnos en nuestras compras de este tipo. Habría que ver qué pasaría en otros ámbitos, con compras más de impulso.

Por último una de las limitaciones más grandes que tiene esta tesis es la falta de ciertos datos. Las Universidades españolas apenas tienen bases de datos como las de EEUU. Un trabajo tan exhaustivo como éste hubiera quedado mejor buceando dentro del World´s Most Admired Companies, teniendo los resultados parciales, o acceso ilimitado a COMPUSTAT. Necesitamos una apuesta firme por la excelencia y la educación en España. Ojalá que los futuros doctorandos en ese aspecto se encuentren con otra realidad.

Esta tesis está dedicada a todas las personas que han visto como esta crisis les arrancaba los sueños de cuajo, con la convicción de que otra economía y otros valores, son posibles y deseables. 

martes, 4 de agosto de 2015

Economía - España: ¿Hemos salido (por fin) de la Crisis?

Algunas Ideas y Reflexiones

El pasado domingo tuve una comida de lo más interesante con una compañía inmejorable, y antes de llegar a los postres, comenzamos un debate sobre si España había salido de la crisis y, sobre todo, sobre el futuro que cabía esperar para nuestro país. Lo cierto es que mi discurso durante la comida fue un poco vago y saltando de un lugar a otro. Hoy, con un poquito más de sosiego, voy a tratar de poner mi granito de arena sobre lo que creo que nos espera, con una visión más bien optimista, por cuanto dependemos de nosotros, circunstancia que no siempre estuvo tan clara. Sabéis que de futurólogo tengo poco, pero también que me gusta bajar a la tierra las cosas para hacerlas más comprensibles. A ver si hoy lo logro con la asepsia habitual. La política la dejo para los profesionales de la materia.

Si recordáis aquellos posts que durante estos años he ido publicando acerca de la salida de la crisis, siempre apuntaba cuatro claves para dar por finalizada la misma: 1) Desapalancamiento del sector privado; 2) Meter en cintura las cuentas públicas; 3) Resolver el lío bancario y el inmobiliario; y 4) Reformar el mercado laboral. Bien, ¿cmo estamos en cada uno de estos puntos?

1) Desapalancamiento del Sector Privado: A nuestras empresas y familias habría que hacerles la ola. Las primeras han logrado bajar su endeudamiento en más de un 20% desde el año 2010 y las segundas en torno a un 17%. Ello ha llevado al sector privado a niveles del año 2006, los cuales siguen siendo elevados, pero que sin duda suponen ya unos umbrales más tolerables, sobre todo si la economía comienza a reactivarse como parece. Es cierto que aunque la banca ha comenzado a incrementar los créditos concedidos al sector privado, todavía se espera que el desapalancamiento continúe y que la cifra total de créditos concedidos siga bajando. Sin embargo, si este desapalancamiento se ralentiza y se hace con cierto "revolving", es muy posible que el consumo privado y la inversión crezcan, lo que impulsarán a la economía y al empleo, como ya se ha visto en este primer semestre de 2015.

2) Las cuentas públicas: España sigue teniendo un problema en esta materia, por cuanto sigue gastando más de lo que ingresa, lo que está haciendo que nuestra deuda pública siga creciendo de forma paulatina e inexorable. Lo que ha hecho España estos años no tiene parangón: reducir el déficit 5 puntos en dos años con un ciclo económico tan difícil es sobresaliente, aunque siempre me mostraré crítico acerca de cómo se ha hecho: friendo a impuestos al sector privado, recortando en gastos necesarios (educación y sanidad) y apenas quitando grasa a la administración. Es cierto que un déficit de más del 10% es insoportable y que había que tomar medidas drásticas, pero no comparto el maquiavelismo aplicado a la economía. Hoy la deuda sigue subiendo porque seguimos sin cuadrar sus cuentas públicas, pero parece que para el año 2016, por fin, estaremos por debajo del 3% que se estima como límite de lo deseable.

En tanto en cuanto sigamos gastando más de lo que ingresamos, la deuda pública seguirá aumentando, pero si la economía vuelve a crecer, dado que ésta se suele medir en relación al PIB, la sostenibilidad de las cuentas públicas irá mejorando. Aunque este problema no está resuelto, a día de hoy parece inimaginable que volvamos a la angustia del año 2012. 

3) La banca y el ladrillo: El rescate a la banca española, unido a las medidas que se tomaron desde Bruselas para mejorar la coordinación de la banca de la eurozona, han resultado claves para que nuestro sector financiero haya podido empezar a recuperar la normalidad. La creación de la SAREB, además, permitió que se pudieran deshacer de los activos tóxicos, lo que despejó las dudas sobre su viabilidad. Si comparamos el primer cuatrimestre del año 2015 VS el primer cuatrimestre del año 2014, veremos que los créditos que la banca ha concedido a las PYMES se han incrementado en un 6,5% en el año en curso, así como los concedidos a la grandes empresas lo han hecho en más de un 8%. En los últimos 12 meses el crédito a la vivienda a particulares ha crecido un 20% y el del consumo en un 17%. Como explicaba antes, se espera, no obstante, que el saldo de créditos vivos a final de año haya descendido un 2,6% en empresas y  y un 3,2% en los hogares. Esto quiere decir varias cosas:

La primera, que los créditos se devuelven, lo que parece indicar que la situación económica es mejor. Es cierto que ahora hay liquidez en el sistema, pero también hubo inyecciones de ésta hace no tanto y la banca se cubrió las espaldas financiando a los estados en lugar de al sector privado. La segunda, que comienza a haber demanda solvente, por cuanto de otra forma la banca no prestaría. La tercera, que el proceso de desapalancamiento debe continuar pero, como apuntaba antes, en un nuevo escenario. Con "revolving" este proceso será menos difícil. Y la cuarta: por lo general, el aumento del crédito para la compra de vivienda suele ir de la mano con la reducción del paro y con el crecimiento económico, lo cual es coherente con las cifras macro y, sin duda, es algo esperanzador. 

Hay gente que apunta que podemos estar a las puertas de una nueva burbuja inmobiliaria: yo no lo creo. No era normal lo que pesaba la construcción durante los años previos a la crisis en el PIB, pero tampoco lo que ha estado pesando durante la misma. El auge de la vivienda, la cual se estima que ha comenzado su recuperación en precios (un 2,5% este año, otro tanto el que viene y un 4% en 2017 según S&P) tiene que ver, bajo mi punto de vista, con dos aspectos: uno, el fin definitivo del ajuste; y dos, nuestro modelo económico. Sobre ello ahondaré un poco más adelante.

4) El Mercado Laboral: Teníamos el más ineficiente de Europa, por cuanto siempre se ajustaba en puestos de trabajo. Tras la reforma del actual gobierno en el año 2012 lo que ha ocurrido es que se ha dotado de mayor flexibildiad al mismo, lo que favorece que el ajuste entre oferta y demanda se haga por precio (coste del trabajador, es decir, salario + seguridad social). Apunté en su día que creía que España iba a ser capaz de crear puestos de trabajo de forma mucho más rápida tras la reforma, como así se está demostrando. La última EPA señala que durante el segundo trimestre del año se crearon 411.800 empleos, bajando el paro en 295.600 personas. Son datos históricos que dejan la tasa de desempleo por debajo de lo que se encontró el actual gabinete allá por 2011. Como no quiero que se me tilde oportunista, no dejo de recordar que también apunté que la bondad de la actual reforma la veríamos si cuando viniera otro ciclo malo, nuestro mercado laboral era capaz de ajustarse en precio y no cantidad de empleos. Eso todavía está por ver. En cualquier caso, señalo algunos apuntes adicionales:

Primero, la gente vuelve a querer trabajar. Las primeras disminuciones del paro en la actual legislatura tuvieron que ver con gente que, desanimada por no encontrar trabajo, dejaba de buscarlo. Hoy esa gente está volviendo al mercado laboral, lo que quiere decir que las expectativas son mejores, y ello hace que mejore la confianza, clave para el funcionamiento de cualquier mercado. Segundo, es cierto que la mayor parte del empleo que se crea sigue siendo temporal. Esto tiene que ver, bajo mi punto de vista, con dos aspectos: uno, nuestro modelo económico; y dos, el que todavía la recuperación no termine de apreciarse del todo en la economía real, hace que los empresarios sean cautos a la hora de contratar. La dualidad del mercado laboral es la excusa perfecta para cubrir muchos contratos en fraude de ley que reflejan una relación laboral fija que se enmascara con un contrato temporal. Eso ha pasado antes, durante y después de la crisis con la connivencia de patronal y sindicatos. Tercero, la cifra de ocupados comienza a parecerse a la de 2010, lo que realmente nos hace ver también que pese a que los empleos sean temporales, se van renovando, incluso que aumentan, de la misma forma que lo hacen los indefinidos. 

Y entonces, ¿hemos salido de la crisis? Depende de lo que consideremos por salir de ella. Si es volver al nivel del año año 2007, la respuesta es no. Sin embargo, yo siempre he considerado que dado el carácter estructural de nuestro paro, nuestro bench - mark es el del año 2001 en ese ámbito (en torno a un 12%) y una renta per cápita que, sinceramente, creía que se acercaría también a la de por aquel entonces. Si nos ceñimos a la tasa de paro, todavía queda un gran ajuste por hacer, pero si miramos la renta per cápita, el pasado 2014 fue el primero en los últimos 7 que subió, situándose a mitad de camino entre la del año 2005 y 2006. Teniendo en cuenta que el nivel de la deuda del sector privado ya está en esos umbrales, lo mínimo que se puede decir es que estamos volviendo a niveles razonables. A partir de ahí, si se mantiene el crecimiento económico, deberíamos ver cómo, incidiendo en lo expuesto antes, el consumo y la inversión se animen y reduzcan el desempleo.

¿Y qué futuro nos espera? Esta pregunta tiene miga. España ha hecho un ajuste más rápido de lo previsto por cuánto han ocurrido varias cosas con las que nadie contaba hace no tanto: La política monetaria expansiva del BCE (meter en el sistema más Euros) y la caída del precio del petróleo fundamentalmente(que gracias al acuerdo nuclear con Irán seguirá estando bajo por algún tiempo, ya que terminará el bloqueo al crudo producido en este país). Sin embargo, discrepo que esas sean las únicas causas de la mejora de nuestra economía. En cualquier caso, troceemos el elefante. Hay varias ideas que quiero resaltar:

La primera: nuestro modelo económico es el que es y contamos con un factor diferencial, que es el del clima. Aunque hay factores externos que están haciendo que nuestro turismo alcance cifras record (inestabilidad política en Grecia, terrorismo islámico en Túnez o la bajada del Euro), también lo es que nuestro país ha profesionalizado su sector turístico de forma notable, lo cual no quiere decir que no se deba seguir incidiendo en ello. Si se lograra que nuestra oferta turística fuera estable todo el año, probablemente se generarían muchos más empleos de calidad.

La segunda, mientras el turismo siga siendo un factor clave, el sector inmobiliario seguirá teniendo su peso considerable en el mix de nuestro PIB. Además, en el siglo XXI, ese en el que no hay fronteras, la gente prefiere vivir dónde se vive bien y en ese aspecto España es ideal para atraer a nuevos residentes jubilados o adinerados, como las cifras de compra - venta de vivienda de estos años parecen reflejar. 

La tercera, nuestro modelo económico ha mejorado notablemente durante la crisis. Nuestra generación, la mía, no ha vivido la dictadura, no ha estado aislada y no tiene complejos. Habla idiomas y viaja. Se cree capaz de competir con cualquiera. Como me gusta decir, lo de los Nadal, Alonso, las selecciones de fútbol y basket, balonmano y waterpolo, no son casualidad. Por primera vez en nuestra historia, nuestras exportaciones alcanzaron en el año 2014 un 32% de nuestro PIB, creciendo un 3,9% respecto al año anterior. Y es injusto decir que es por la situación del Euro, por cuanto Francia vio como sus exportaciones cayeron un 0,2% y la media de la Eurozona se quedó en un +1,8%. Tan sólo Alemania vió como sus exportaciones crecían más que las de nuestro país en terminos porcentuales. El 23,4% de nuestras exportaciones, además, son de alto valor añadido (vehículos y maquinaria). En el año 2006, las exportaciones de bienes y servicios españoles se situaban en el 24,9% de nuestro PIB, mientras que las imoprtaciones se iban hasta el 30,8%. Las exportaciones han crecido 7,1 puntos, mientras que las importaciones han retrocedido 1,2 puntos (recuperando casi 6 de los 7 que llegó a perder con la crisis). Las empresas españolas han cambiado el chip y creo que ese proceso es irreversible... con algunos matices.

España ha logrado, como decía, superar buena parte de sus complejos y ha decidido salir a exportar con los brazos abiertos. Bien, partíamos de un umbral muy bajo, pero el reto es doble: mejorar el modelo económico y seguir fomentando las exportaciones. Apunto algunas ideas que yo creo son fundamentales para avanzar en estos ámbitos:

1) No descuidar ninguno de los cuatro puntos clave para medir como estábamos en la crisis. No volver a apalancarse demasiado, tener unas cuentas públicas ordenadas, una banca eficiente y un mercado laboral que necesitará más ajustes para bajar el nivel de paro que tenemos. 

2) Una apuesta firme y decidida por la educación, tanto universitaria como de formación profesional, orientada a mejorar los servicios auxiliares del turismo, pero también a formar profesionales para los sectores más pujantes que ahora mismo están tirando de las exportaciones. Es necesaria una mayor colaboración pública y privada en este ámbito y un pacto de estado para que la educación no sea un eterno caballo de batalla.

3) Ayudar a las PYMES a crecer, ya que a menudo adolecen de masa crítica para exportar o para abarcar todos los mercados que podrían de tenerla. Para ello es necesario fomentar e incentivar consorcios y alianzas, fusiones incluso. En paralelo, es clave que se avance en una legislación universal para ciertos sectores como el agroalimentario. Hoy en día sigue siendo difícil exportar para las PYMES.

4) Una apuesta firme por un modelo energético, que reduzca nuestra dependencia del exterior y nos haga más eficientes.

5) Una clase política honesta, honrada, que legisle pensando en el interés general y no robe, no corrompa y pervierta el sistema. Si el estado no cumple con su labor de mejorar el funcionamiento del mercado, apaga y vámonos. Hemos tenido una clave extractiva que explica mucho por qué llegamos a tocar fondo. Hay que fomentar la transparencia y una democracia más participativa que haga más fácil la rendición de cuentas. En paralelo, y aunque lo he apuntado en la primera idea, un adelgazamiento de la administración en cuanto a sus cargos y puestos a dedo se refiere. Y relacionado con este punto, creo necesario despejar cuanto antes todo el lío catalán. Incomprensible para mi en los tiempos que corren.

6) Una fiscalidad que atraiga la inversión de calidad y que permita asentarse a más empresas en nuestro país.

Doctores tiene la iglesia en cualquier caso y si hay una cosa que está clara es que el futuro no está escrito, sino que depende de cada uno de nosotros. Hemos salvado un match - ball y hoy tenemos un punto de partida esperanzador. El futuro de nuestro país está en nuestras manos y comienza hoy. A por él.