domingo, 6 de julio de 2014

Economía - España a Corto Plazo

Algunas Ideas

Esta semana hemos vuelto a conocer los datos del paro y éstos, como vienen siendo ya de un tiempo a esta parte, han vuelto a ser buenos, se miren como se miren. Baja el desempleo, suben los afiliados a la seguridad social y en términos desestacionalizados, la cosa también sigue mejorando. Luego hay matices, claro está. Todo hace entrever que los salarios siguen bajando y que el empleo que se crea es mayoritariamente precario, pero ello es coherente con los antecedentes: ninguna empresa sale de una crisis como la actual y se pone a contratar de forma indefinida. Pero ni en España ni en ningún país. No es lo deseable, estamos de acuerdo, pero al menos en este caso, de nuevo al menos los datos así lo hacen ver, la gente sigue encontrando trabajo cuando se les terminan sus contratos temporales. El mercado laboral está entrando en una fase de cierto dinamismo, y eso es muy importante.

Sin embargo, como siempre que se publican los datos del paro, las tertulias de la radio y del café, los debates con colegas y amigos, sacan a relucir la cuestión acerca de si realmente la economía se está recuperando. Y yo creo que sí, por cuanto llevo un tiempo defendiendo que la recuperación será la vuelta a la normalidad económica. Ocurre, me temo y como también he tratado de explicar, que ésta es mucho peor de lo que nos la habíamos imaginado. Y eso es duro. Porque nuestra realidad económica no es, lamentablemente, la de las comilonas, los grandes vinos, los Cayennes y demás cochazos que de un tiempo a esta parte circularon en nuestro país en virtud de una burbuja inmobiliaria de campeonato. Por mucho que duela, nuestra realidad es "pre burbuja", y ello tiene una serie de implicaciones, por cuanto el estallido del sector inmobiliario ha tenido efectos colaterales en familias, empresas y el propio estado, los cuales aún tardaremos en digerir.

Comenzando por las familias, no cabe la menor duda de que hoy son mucho más pobres que hace unos años. No ya sólo porque el paro sea elevadísimo, sino también porque cientos de miles de ellas se endeudaron por encima de lo razonable en el período 2002 - 2007 para comprar unos activos (viviendas) que hoy valen muchísimo menos. Aunque el proceso de desapalancamiento de las familias sea imparable, a corto plazo esta pérdida de riqueza se va a seguir traduciendo en un consumo famélico.

La destrucción de riqueza ha sido (y sigue siendo) terriblemente asimétrica. El paro no ha afectado a todos por igual, como es lógico, y es la gente con menor formación la que peor lo está pasando. Los recortes de gasto público, con especial hincapié en sanidad y educación, pero también en otras transferencias de capital, siempre inciden más en los que menos tienen, por cuánto éstos son los que más necesitan de aquellas. Las pocas familias que están viendo cómo su riqueza crece en estos tiempos tan convulsos, son las que tienen rendimientos del capital (esto es, las que pueden ahorrar) y está claro que éstas son las que menos mal lo están pasando, por cuanto pueden apartar una parte de sus ingresos para asegurarse el futuro. Lo que quiero explicar con este párrafo, es que en esa "vuelta a la normalidad", habrá gente que habrá empeorado su punto de partida.

La desigualdad y la situación de las familias en general, nos van a llevar a un punto "pre burbuja" de consumo, lo que redundará en una mayor presión en los precios. El problema es que las fabricas se dimensionaron en su día para atender una demanda que ya no va a volver, al menos en su parte doméstica. Ante esta tesitura, las empresas necesitarán exportar más, pero en una economía no basada en el conocimiento, que tampoco tiene demasiadas industrias generadoras de valor añadido,  terminas compitiendo fundamentalmente en precio, con el agravante de que el mercado global es aún más duro que el nacional, por cuanto participan todo tipo de agentes de todos los países. 

Ello, de nuevo, incidirá en una bajada de salarios, o al menos en una contención de los mismos. Antes de que el Euro entrara en nuestras vidas, nuestro gobierno tenía un arma nuclear en forma de política económica para salir de cualquier crisis: la devaluación de la moneda. A través de ella todos nos hacíamos más pobres de la noche a la mañana pero apenas nos dábamos cuenta. Caían las importaciones, las cuales nos resultaban más caras, y subían las exportaciones como consecuencia de que para el resto del mundo éramos mucho más competitivos. Hoy en día, con el Euro en marcha, no queda otra alternativa que optar por una devaluación interna, la cual siempre es muy dolorosa.

La devaluación interna, me temo, es imprescindible a día de hoy. Los salarios se revalorizaron en su día conforme a la citada burbuja, la cual parecía no tener fin. Habíamos alcanzado a Italia e íbamos a alcanzar a Francia, como señaló no hace tanto José Luis Rodríguez Zapatero. Aquello se demostró que era humo y nuestra situación real era mucho peor de la que nos creíamos. El otro día hablaba con una compañera del doctorado y le explicaba que mi primer salario como licenciado recién salido de la carrera, allá por el año 2002, fue de 660 euros. A lo mejor ese es el nivel de España para un primer empleo por mucho que nos duela y sorprenda.

El paro va a seguir bajando, no me cabe la menor duda. Insisto en que lo peor ha pasado y en este nuevo escenario de salarios bajos, el mercado laboral ha terminado su ajuste. El problema es que el punto de partida es horriblemente bajo. Ahora bien, que nadie se lleve a engaños. Nuestra economía sólo ha sido capaz de tener una tasa de paro aceptable y acorde a la UE en los últimos 30 años con una burbuja de por medio. Es decir, nuestro país tiene un componente de paro estructural que va a ser casi imposible absorber a corto plazo, salvo que medie otra burbuja o se produzca un milagro económico. A largo plazo, para eliminar este componente estructural, sólo cabe invertir en educación y planificar cómo queremos que sea nuestro modelo económico a varios años vista. Pero para ello hace falta un gran consenso político en el que participen agentes sociales (y no me refiero a CEOE y Sindicatos, al menos exclusivamente) para el que yo no sé si existe voluntad. Y eso es lamentable.

Pero no sólo familias y empresas afrontan una cruda vuelta a la realidad. Al Gobierno, al actual o a los venideros, les queda una ardua tarea. Durante la burbuja, el estado recaudó muchísimo dinero vía tributos y ello le permitió diseñar una estructura que hoy es absolutamente insostenible. La burbuja facilitó que nuestra economía creciera a tasas importantes, por encima de la media de la UE, lo que permitió al estado incrementar su recaudación tributaria hasta un 67% en el año 2007 en comparación a los datos del ejercicio 2001. El gasto público en dicho período, se incrementó en un 57%, lo que permitió al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero terminar dicho año 2007 con un superavit en las arcas públicas del 1,9%. ¿Qué ha pasado desde entonces? Pues bien, que nuestro gasto público ha seguido creciendo hasta llegar al 75% respecto al año 2001 en diciembre de 2011, mientras que los ingresos públicos se han desplomado hasta llegar casi a los niveles del 2001. Ello generó que en 2009 nuestro déficit público fuera ya de un insostenible 11,2%. Por muchas medallas que hoy se quiera poner Montoro, nos siguen faltando un 6% de ingresos para cubrir nuestros gastos públicos.

La realidad económica de nuestro estado, por lo tanto, tampoco es la que nos creímos en su momento. No da para tantos funcionarios, enchufados, parlamentarios autonómicos, diputados provinciales, como tampoco para tantos AVE, autopistas de peaje, aeropuertos ni otras fastuosas obras públicas. Curiosamente sí daba para una sanidad pública que era la envidia de Europa y para una educación pública, mejorable, desde luego, pero de la que yo me sentía orgulloso. En el año 2001, antes de la burbuja, aquello no estaba en juego. Dentro de la sosteniblidad del estado, deberíamos exigir a nuestros dirigentes eficiencia, desde luego, pero no retrocesos en logros sociales conseguidos con el esfuerzo de todos durante años.

Dentro de la vuelta a la normalidad, me temo que hay otra circunstancia dolorosa que nos quedará por afrontar. Nuestro sistema de pensiones no es sostenible en los términos actuales. Todos tendremos que trabajar más años... y aún así está por ver que ello garantice la viabilidad de aquellas. La natalidad está por los suelos y la gente vive más. La burbuja tapó esa realidad con una ingente cantidad de inmigrantes que vino a nuestro país atraídos por nuestra aparente prosperidad. Hoy esa gente se marcha, como las estadísticas reflejan, buscando un lugar dónde ganarse el jornal. Y con tasas de paro elevadas, no volverá, al menos a corto plazo. 

Así pues, nuestra economía mejora, y no lo digo en tono irónico, pero nuestra auténtica realidad es posible que sea la de hace 10 años con el agravante de que tenemos aún una ingente deuda privada y pública pendiente de pagar. Estábamos en el infierno no hace tanto y yo creo que nos adentramos en el purgatorio, pero me temo que dentro de éste vamos a estar un tiempecito... salvo que se tomen determinadas medidas.

Afortunadamente el futuro no está escrito y aunque en economía revertir ciertas situaciones lleven su tiempo, siempre se pueden hacer cosas que cambien el panorama actual, o al menos lo hagan más llevadero. España no tiene capacidad en estos momentos para hacer política fiscal (esto es, aumentar su gasto público, o bajar impuestos) como consecuencia de su déficit público, pero hay países en el seno de la UE que sí lo tienen. Por ejemplo, Alemania. Ello probablemente aumentaría el consumo en dicho país, lo que incidiría en una mejora de las exportaciones de los países del sur. Una política monetaria expansiva que subiera la inflación en el conjunto de la Eurozona también podría ser positiva, por cuanto esta inflación se repartiría de forma asimétrica. Es decir, podría ocurrir que la media fuera de un 2% (hoy en día estamos lejos), pero que dicha media sea el resultado de un +2,5% en los países más ricos y de un +1,5% en los países más pobres (lo cual es coherente con lo que explicaba al inicio). Ello, de nuevo, mejoraría la competitividad de los países que necesitan exportar y frenaría algo las importaciones (lo que se traduce en crecimiento económico y en una menor necesidad del sector exterior para financiar nuestra economía). 

Por su parte, el gobierno español podría llevar a cabo de una vez por todas la reforma de las administraciones públicas, vender determinados activos para hacer caja y reducir su deuda (en lugar de trasladarle el problema a los ciudadanos) y acometer ciertas reformas que mejoren el funcionamiento deficiente de algunos mercados (véase el energético, el de las telecomunicaciones o incluso el financiero, aunque para ello necesite de la ayuda de Bruselas).

Así pues, sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con nuestra clase política. Coincido con el gobierno en cuanto a que la recuperación posiblemente haya comenzado, pero también con la oposición cuando describe una realidad que sigue siendo durísima. Son las dos caras de la misma moneda. Nuestra realidad económica es mucho peor de la que mucha gente se pensó, aunque en El Disparadero ya advertimos en su día que nuestra crisis era estructural, no coyuntural. Ahora queda no bajar los brazos y seguir trabajando para labrarnos un futuro que aún estamos a tiempo de que sea maravilloso, aunque, guardadme el secreto, a estas alturas yo me conformaría con que fuera sostenible y fruto de nuestro esfuerzo.






viernes, 20 de junio de 2014

Fútbol - La Selección Española: Los por qués de un fracaso

Algunos Apuntes

De entrada y antes que nada, pediros disculpas por no haber podido pasarme últimamente por aquí. La obligación manda y la tesis anda en su recta final. Los fines de semana, momentos elegidos para dejar mis posts, son para el doctorado y no me ha dado tiempo para mucho más. Espero, no obstante, poder recuperar la regularidad en los próximos días.

La semana pasada me fui a la feria del libro a saludar a mi buen amigo Francisco Alcaide, el cual firmaba su fantástico "Aprendiendo de los Mejores" en una de las casetas de la misma. Allí estaba todavía caliente la goleada de Holanda a España y, como no podía ser de otra forma, en el rato que pudimos departir, salió el tema a colación. Paco, que sabe que me va la marcha, me sugirió que escribiera al respecto. Quise esperar al partido de Chile, porque yo todavía tenía fe en nuestra selección. Sin embargo, ahora que ya no nos queda más que la honra de ganar a Australia y no volvernos como farolillos rojos con 0 puntos en nuestro casillero, quiero compartir algunas ideas al hilo del guante que me lanzó Paco la semana pasada.

No voy a ser oportunista. No es mi estilo, y tampoco me parece justo. Esta selección  nos ha dado mucho, pero sobre todo creo que el fútbol no deja de ser un juego que se decide por instantes, como el que transcurrió del posible 2-0 de Silva al 1-1 de Van Persie. Si el Canario llega a meter ese gol, a lo mejor este post hoy no tendría cabida en este blog. Al menos al día de hoy. Mi reflexión es más profunda y trata, como siempre de ser constructiva. ¿Qué es lo que ha fallado?

Empecemos por la convocatoria. Todos los españoles llevamos un seleccionador dentro en potencia. Todos haríamos nuestra lista y, aunque es posible que en un 70-75% de la misma estemos todos de acuerdo, lo cierto es que todos tenemos nuestra visión particular del asunto. No voy, por lo tanto, a entrar en un debate acerca de quién debería haber ido o quién no debería haberlo hecho, pero sí a aportar algunos datos que son demoledores y que, al menos, deberían servir para múltiples reflexiones. La liga española ha sido la última en terminar, concretamente una semana más tarde que la del resto de países. De los 23 seleccionados, 14 jugaban en nuestra liga. Y de esos 14, todos jugaban en el Real Madrid, Atlético de Madrid o Fútbol Club Barcelona. Es decir, equipos que han estado peleando todas las competiciones hasta la última jornada. El Atlético de Madrid y el Real Madrid, además, con la final de la Champions el 25 de mayo en Lisboa. 8 de esos 14 jugadores formaron parte del equipo titular contra Holanda y otros 7 del partido contra Chile. La realidad es que el equipo físicamente estuvo roto desde el descanso del primer partido. Los jugadores han llegado exhaustos al final de temporada y creo que ese dato es incuestionable. Sería oportuno abrir un debate sobre el calendario doméstico en los años de competiciones importantes.

De acuerdo que casi todos hubiéramos pensado que la mayoría de los jugadores de Madrid, Barça y Atleti debían estar en la lista, al menos a priori, pero lanzo más datos. A lo largo del mes de mayo, el Barça jugó 3 partidos de liga y no fue capaz de ganar ninguno (empate con el Getafe en casa, empate con el Elche fuera, y empate con el Atleti en casa). El Atleti tampoco fue capaz de ganar ni uno sólo de sus tres partidos de liga de mayo (derrota con el Levante, empate con el Málaga en el Calderón y empate con el Barça), como tampoco la final de la Champions contra el Madrid. Y el Madrid, por su parte, jugó cuatro partidos de liga, de los cuales ganó uno sólo contra el Espanyol, en un encuentro intrascendente, tras empatar con el Valencia en casa, empatar con el Valladolid en Valladolid un partido aplazado y perder en Vigo contra el Celta. Ganó la final de la Champions, pero sólo en la prórroga y en un final dramático. Admiro a Del Bosque, pero a veces echo de menos que no tome decisiones un poco menos políticamente correctas, bien en las convocatorias, bien en las alineaciones. A este equipo le hacía falta gente algo más fresca... física y mentalmente.

Al hilo del punto anterior, nos encontramos con situaciones anómalas. Piqué sólo había jugado un partido desde que se lesionara en marzo contra el Atleti en los cuartos de final de la Champions. Diego Costa llevaba varias semanas con problemas musculares de los que no se acababa de recuperar. Juanfran llegó de milagro al mundial, y se le ha echado de menos en los dos primeros partidos, por lo que intuyo que su estado físico debe distar de ser el mejor. Jordi Alba, tras un año nefasto plagado de lesiones e infortunios, ha llegado totalmente fuera de punto y me atrevería a decir desde fuera, que incluso sin confianza. La misma que le falta a Casillas en estos momentos, por ejemplo, o al propio Pedro, al no haberse sentido ninguno de los dos importantes en toda la temporada. Y en cuanto a Xavi, pues siempre pensaré que junto a Iniesta es el mejor centrocampista de la historia de España, pero lo cierto es que su temporada ha sido de más a menos, y su suplencia el día clave contra el Atlético de Madrid fue sintomática. Puedes jugar el mundial esperando a un par de jugadores, incluso llevarte a algunos veteranos que en momentos puntuales pueden aportar muchísimo en una competición como ésta, pero es que nuestra selección tenía a 7 jugadores, de los cuales 6 han sido titulares en uno o en los dos partidos, objetivamente fuera de forma y de los que se esperaba que marcasen diferencias.

De acuerdo, decirlo a toro pasado es oportunista y había prometido no serlo, pero los que me conocéis sabéis que ya lo había advertido desde el mismo día 31 que se anunció la convocatoria. Y en cualquier caso, Vicente Del Bosque manejaba mucha más información que todos nosotros. Imagino que le pesó más la fidelidad que lo habían ganado todo que dar la responsabilidad a chavales jóvenes que se podían haber quemado antes de tiempo, pero el fútbol, como decía al principio, muchas veces se decide en instantes. El Míster optó por una vía que le salió mal pero tampoco se le debe crucificar por ello. Sólo se equivocan los que se atreven a tomar decisiones.

Xabi Alonso hablaba en declaraciones a la prensa tras la debacle con Chile de falta de hambre. Yo, sinceramente, no he notado mala actitud en los jugadores de España, pero hace unas semanas escuchaba a Benjamín, ex- jugador del Betis entre otros, decir en la radio que ir al Mundial sin el futuro resuelto, o pensando en un futuro más o menos exótico, alejado del fútbol competitivo, te pasa siempre factura. No termino entender que lo de Cesc por el Chelsea no pudiera haberse hecho antes o después, no durante la convocatoria. De la misma forma que me cuestiono que Villa, el cual se marcha a jugar a EEUU, esté al nivel competitivo que exige un Mundial. Su inicio de temporada en el Atleti fue extraordinario, pero creo que al fantástico delantero asturiano se le pasó su tiempo en la selección y no termino de ver que haya estado al mismo nivel competitivo (no hablo de gustos, que no se me entienda mal) que Llorente o Negredo, por ejemplo. En esta convocatoria había muchos jugadores con la mente en otra parte y para ganar un mundial la cabeza es clave.

Todo aquel que haya jugado al fútbol, aunque haya sido en niveles aficionados, sabe que cuando se termina una competición importante, cuando la has peleado hasta el final, se produce una desconexión que es inevitable. Pienso que eso le ha pasado a Sergio Ramos, para mi el mejor central del mundo en estos momentos, el cual ha pasado de ser un valladar inexpugnable a sufrir en todos sus duelos individuales en este Mundial. Probablemente por el desconcierto generalizado que ha vivido la selección, pero es el mejor ejemplo de lo que pretendo señalar. Muchos jugadores que llegaron bien al mundial, tampoco han estado al nivel que terminaron la temporada en sus equipos. Haberlo ganado todo con la selección, tampoco ayuda, por cuanto un Mundial o una Eurocopa pasa a ser algo rutinario en lugar de algo extraordinario que te supone un plus de motivación. En ese aspecto, siempre inconsciente, es posible que haya faltado un puntito de agresividad bien entendida.

Mala suerte. Sin duda la hemos tenido. Antes y durante el mundial. Creo que ha sido crítica la lesión de Thiago Alcántara, al cual también echó de menos el Bayern en su eliminatoria ante el Madrid. Jesús Navas siempre nos daba algo más y tampoco ha podido ir por lesión. Jesé llevaba camino de ser una de las novedades de Del Bosque, y una estúpida embestida innecesaria en el partido de cuartos contra el Schalke le dejó KO para 7 meses. Y por mucho que me duela, porque soy de Casillas a muerte, he echado de menos a Víctor Valdés. Creo que visto el estado de forma que tenía el ex del Barça antes de su lesión, era el portero que tenía que haber jugado el Mundial. Y dentro del torneo, por la oportunidad de Silva; por la falta a Casillas que el árbitro se come en el tercer gol; porque Australia pudo ganar a Holanda; porque Xabi Alonso pudo marcar el 1-0 ante Chile y Diego Costa empatar antes del 2-0 en el mismo partido. Esta vez, la diosa fortuna no ha estado de nuestro lado, aunque ello no deba tapar los errores cometidos.

La selección también ha sufrido el síndrome del boxeador que se cree intocable. Acostumbrada a ganar todas las grandes citas últimamente, el combinado nacional pululaba como ese púgil acostumbrado a ganar por KO todos sus combates, al cual un día, por bajar un poco la guardia, le meten un gancho que le tira a la lona. La selección no tuvo capacidad de reacción, ni contra Holanda ni contra Chile. Y lo que es peor, no fue ni capaz de tirar de la épica en la final anticipada del pasado miércoles. Yo eché de menos un liderazgo que en otras ocasiones ejercían Casillas, Iniesta o Xavi, un puñetazo en la mesa tras el partido de Holanda que sirviera para levantar el ánimo. Todo apunta a un inevitable fin de ciclo. Eso es así.

Cuando física y mentalmente el equipo no está al 100%, es muy difícil cargar las tintas contra la disposición táctica del equipo. A Del Bosque se le puede echar en cara que no haya sido capaz de ir cambiando algunas cosas desde la anterior Eurocopa, porque objetivamente comenzaba a haber algunas grietas en el equipo. De los últimos 13 partidos que había jugado la selección antes del Mundial, nuestro equipo había sido incapaz de marcar más de 2 goles en ninguno de sus encuentros, muchos de ellos ante rivales muy inferiores. Había algunos síntomas que había que haber atajado antes, y aunque asuma que haber cambiado a algunos de los intocables por el camino hubiera generado un debate nacional, yo no dejo de acordarme de cuando Luis Aragonés decidió que se había acabado la época de Raúl en la selección (con la que yo no terminé de estar de acuerdo en su momento). Cierto que para el Sabio de Hortaleza era más fácil tomar decisiones difíciles, por cuanto venía de caer en octavos de final del Mundial de Alemania y de una sonrojante derrota en Irlanda del Norte, pero tengo la sensación de que a Del Bosque le ha faltado un poco de decisión en algunos aspectos.

Yo sigo creyendo en el Míster, y pienso que debería seguir... si él se siente con fuerzas. Porque tiene fuerza moral y porque desde la normalidad es la persona que mejor puede guiar una transición que nunca será fácil. La generación que ahora deja paso, ha hecho más por nuestro país que cualquier político o dirigente en muchísimos años y las comparaciones siempre serán odiosas. Cuando era pequeño, ganar un Mundial era algo que parecía imposible. Hoy sabemos que podemos hacerlo gracias a los Iniesta, Casillas, Xavi y compañía. Han sido capaces de unir a un país entero en pos de un sueño común y no me deja de resultar llamativo como hijos de amigos míos lloraban el pasado miércoles ante la eliminación de la selección, porque para ellos lo normal era que España ganara siempre. ¡Lo que han cambiado los tiempos! Sin lugar a dudas estos jugadores pertencen a esa generación de Españoles sin complejos, como me gusta decir, que no se amilanan ante nadie y salen a comerse el mundo global compitiendo desde la excelencia. Sin lugar a dudas han sido un ejemplo para todos. Pero todo grupo humano necesita renovarse, dar paso a nuevas generaciones que permitan seguir compitiendo.

Debemos mucho a éstos jugadores,los cuales, además de títulos, nos ha dado un estilo y nos han hecho ser un espejo bueno al que mirarse en un momento histórico en el que nos caían palos por todos lados (déficit, paro astronómico, burbuja inmobiliaria, etc.). Las generaciones que vienen no serán como la actual, pero la apuesta por la calidad está patente en todas las categorías inferiores. Los Jesé, Deulofeu, Thiago Alcántara, Ander Herrera, Koke (que ya está en el equipo), etc., son jugadores de clase mundial que están por hacerse, pero que denotan que nuestro país, aunque sólo sea en el fútbol, ha cambiado el chip y se ha decidido por un modeloque apuesta por la calidad y que nos ha hecho ser un referente. ¿Por qué no aplicarlo a otros sectores empresariales o a la propia imaginación? Cuando remamos conjuntamente, somos un gran país. Nadie debería olvidarlo.

Así pues, cabezas arriba. El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes, pero sobre todo siempre podremos decir que vimos jugar y disfrutamos con la que, posiblemente, sea la mejor selección de la historia. Nunca olvidaré cómo viví el gol de Iniesta, las lágrimas de mi amigo Javi emocionado, el abrazo que le di a mi  amigo Fernando y como Pacha se puso como un loco a gritar por la ventana de su casa. Volveremos. Los campeones siempre lo hacen.






miércoles, 28 de mayo de 2014

Fútbol - Enseñanzas de la Final de la Champions

Algunas Reflexiones

Como aventuraba hace unas semanas, terminó siendo la madre de todas la finales. Y no por la calidad del juego, o porque los entrenadores de uno y otro equipo demostraran una pericia extraordinaria a la hora de disponer a sus hombres en el terreno de juego, sino porque se jugó con alma. Ese gol de Sergio Ramos in extremis, ese esfuerzo colectivo en la prórroga, dónde era más que evidente que había muchos jugadores que estaban sobrepasando el límite, el estado físico de las estrellas de ambos equipos... Todo tuvo tintes dramáticos. Y así, aunque uno no pueda dejar de alegrarse por la victoria de su equipo, tampoco puede dejar de sentir cierta empatía con la tristeza de los seguidores Atléticos. De nuevo lo tuvieron muy cerca, como hace 40 años, y de nuevo hicieron un esfuerzo titánico que esta vez no les valió. 

Son ya 30 años compitiendo como jugador, ahora ya en categorías mucho más relajadas, y aunque nunca me he ganado la vida con el fútbol, siempre me he sentido futbolista. Tal vez por ello no pueda dejar de ver al fútbol como una escuela de la vida en muchos sentidos, tanto en lo personal como en lo profesional. Lo que viví el sábado en Lisboa, in situ, me llegó muy adentro y, como siempre, al coger cierta distancia, uno puede extraer valiosas lecciones que compartir.

El Atlético de Madrid, como bien dijo el Cholo Simeone, no debe derramar ni una sóla lágrima. Como siempre me ha gustado decir, el que da todo lo que tiene, no está obligado a más. O cómo también suelo apuntar, inspirado en mi buen amigo Paco Alcaide, las personas no fracasan, bajan los brazos. Lo que ha hecho el equipo de la Ribera del Manzanares esta temporada ha sido antológico e insisto en que no deja de ser reparador para una sociedad, la española, acostumbrada durante muchos años a querer vivir del pelotazo, del mínimo esfuerzo y del dinero fácil. El culto al trabajo, la fe y la determinación, realmente mueven montañas. El Atleti es el mejor ejemplo de ello. Importa más el sacrificio y el espíritu de lucha que el talento, porque este último por si solo, no basta. O como dijo Simeone en una de sus primeras ruedas de prensa: lo único que no es negociable es el esfuerzo. Todo lo que merece la pena en esta vida cuesta mucho esfuerzo y, habitualmente, no se compra con dinero.

Pero pensar que el Atlético ha llegado hasta ahí sólo por esfuerzo y lucha, sería faltar a la verdad. Han sido un EQUIPO con mayúsculas, donde la suma del conjunto ha resultado ser mucho mayor que el cúmulo de las individualidades. Los jugadores más talentosos se han puesto al servicio del grupo y eso es lo que les ha terminado haciendo grandes. Muy grandes, me atrevería a decir. La gestión de los egos ha sido clave en el éxito del equipo colchonero, y para ello, la labor de Simeone como líder espiritual del colectivo ha sido fundamental. Gustará más o menos, parecerá más o menos estético, pero el equipo del Cholo ha sido un reloj suizo en cuanto a precisión táctica y disposición en el campo. El talento de los Diego Costa, Arda o Koke ha hecho el resto.

Cuando en un partido te falta fútbol, o con éste no te llega, porque cada encuentro es un mundo, los equipos con alma se adentran en el terreno de la épica y dentro de ella, el Madrid es casi imbatible. Yo me hice del Real Madrid de pequeño en buena medida por ello. Como dijo una vez Valdano, "lo que el Bernabéu no perdona es la falta de lucha". Mis primeros recuerdos como madridista son con una antigua radio Sony de mi madre escuchando en la cocina de casa, cuando apenas era un chaval de 6 años, aquellas remontadas ante el Anderlecht, el Inter o la más increíble de todas, la del Borussia Monchengadbag. Mi madre siempre trataba de prevenirme por si al final no llegaba el gol milagroso, ese que daba el pase a la siguiente ronda al Madrid, para que no me llevara un gran disgusto. Para mi felicidad, casi siempre había un final feliz. Recuerdo sobre todo aquel gol de Santillana en el descuento con el que se levantaba un 5-1 que nos habíamos vuelto de Alemania y, sobre todo, cómo me volví hacia mi madre para decirle "¿lo ves, mamá, lo ves?".

Tal vez por ello, en el descanso del partido, ante la avalancha de Whatsapp´s que me llegaban desde España con comentarios sobre el partido, sólo respondía que "había que tener fe". El gol de Ramos fue el mejor exponente de lo que es el Real Madrid, por encima de partidos mejores o peores, juego más o menos brillante. Siempre hay que creer y por ello el Madrid ganó la final, porque nunca dejó de hacerlo. Doy un dato demoledor: el Atlético de Madrid no había perdido ni un sólo partido este año en el que hubiera marcado un gol. Ante la inquebrantable fe colchonera, el Madrid dobló su apuesta.

El liderazgo no se impone, se ejerce. Simeone cogió la misma plantilla a la que Manzano tenía más cerca del descenso que de los puestos europeos y llevó al equipo a ganar la Europa League, la Copa y la Liga en apenas dos temporadas y media. De la misma forma, Ancelotti ha demostrado que no hacen falta estridencias, mal genio y exabruptos para dirigir a un vestuario como el Madrid. Sentido común, coherencia, carácter, compromiso y valores son los rasgos que mejor definen al líder. 

Pero si alguien ha salido reforzado en términos de liderazgo tras esta final, es Sergio Ramos. El jugador de Camas es el auténtico heredero del espíritu de Juanito, ese al que apela el Bernabéu en cada minuto 7 de cada partido que se disputa en el estadio madridista. La determinación, el esfuerzo, el coraje y la solidaridad de Ramos con sus compañeros ha sido determinante para que el Madrid ganara la Champions. Cuentan que a finales del año pasado hizo piña con Cristiano y que entre los dos han sido los que han tirado del resto a lo largo de la temporada. Con el portugués mermado, ha sido el sevillano el que se ha erigido como figura imprescindible en este tramo final del curso. Fue el que levantó la voz en el descanso de Dortmund para serenar los ánimos en un partido que se estaba poniendo muy cuesta arriba, marcó dos goles en Munich y abrió la puerta de la prórroga con un cabezazo magnífico el pasado sábado.

Aún así, lo de Ramos viene de lejos. El año pasado el Madrid caía 4-1 en Dortmund con Ramos sancionado y un Lewandoski que parecía el mejor Van Basten ante Pepe y Varane. En la vuelta, cuando el propio Mourinho renegaba de la épica (¡ay Mou, qué poco llegaste a conocer a este club!), el Madrid estuvo a punto de darle la vuelta con más bemoles que otra cosa, con un Sergio Ramos descomunal, el cual marcó un gol y estuvo a punto de marcar otro más que hubiera significado el pase a la final.

Muchas veces no se ha prestado atención en el fútbol a un concepto clave en cualquier organización como la cultura corporativa. Y por mucho que me duela, el Madrid ha sido experto en ignorarla durante los últimos 10 años. Cuentan que en el año 2006, poco antes de que Florentino dimitiera en su primera etapa, Zidane le dijo al actual presidente que cuando acabase esa temporada, tras el mundial, se retiraría. Florentino, sorprendido, le preguntó los motivos y según cuentan, Zizou le dijo "presi, desde que se fueron Del Bosque y Hierro, esto ya no es el Madrid". Con Acelotti ha vuelto en muchos aspectos el Madrid de siempre. El que no se quejaba de los árbitros, el que guardaba las formas, el que evitaba las estridencias. Y ello ha coincidido con un grupo de jugadores que, como el propio Ancelotti ha reconocido en privado, son los más profesionales que ha entrenado jamás. Como apuntaba Alfredo Relaño esta mañana, ni Del Bosque ni Ancelotti aciertan siempre, pero su bonhomía les ayuda a tener a los jugadores de su parte. Y de nuevo Ramos, el cual, como también decía Sanchís hoy, es quién mejor representa y ha sabido interpretar los auténticos valores del Madridismo en cuanto a esfuerzo,  compromiso y, por su puesto, calidad.

En el Atlético de Madrid ha pasado algo parecido. Los rojiblancos fueron una cosa hasta que llegó Jesús Gil, y otra muy distinta a partir de él. Aquello era un desfile de entrenadores y personajes de lo más variopintos en busca de un éxito que nunca llegaba. Recuperó algo de tranquilidad un par de años con Luis y otros tantos con Radomir Antic, pero entre el descenso a segunda, las urgencias históricas y la falta de dinero, el club iba de disparate en disparate. Con Quique recuperó algo la cordura, pero hasta que no llegó el Cholo, las piezas no volvieron a encajar. Simeone entiende como nadie la grandeza del Atlético de Madrid y se la ha grabado a fuego a sus jugadores. El Atleti nunca dejó de ser un grande, pero ahora se lo ha vuelto a creer.

Durante la segunda parte del partido, la afición del Madrid gritábamos aquello del "Sí se puede", lo cual ha dado pie a que algún periodista lo tildase como "signo de debilidad". Yo creo que es todo lo contrario. Es síntoma de la grandeza del rival y de la dificultad que tenía la empresa. En los prolegómenos, me encontré con un grupo de amigos que se sientan detrás mío en el Bernabéu. Estaban confiados en la victoria, pero sabían, como también lo sabía yo, que el partido iba a ser muy difícil porque el Atleti esta temporada ha sido un auténtico equipazo. Yo sólo espero, por el bien del fútbol, que los rojiblancos hayan vuelto a la élite para quedarse para siempre. El Atlético de Madrid no ganó la Champions, pero se ha ganado el respeto de toda Europa. Cierto que eso no consuela cuando se pierde una final, pero la vida está llena de victorias morales que a largo plazo tienen mucha más importancia de la que se les da a priori.

Las aficiones, motivo de orgullo para todos los españoles. Sinceramente me emocionó el buen rollo que se vivió en Lisboa. Ambas aficiones teníamos que compartir metro para ir de las "Fan Zone" al estadio, e incluso ambas áreas estaban muy cerca la una de la otra. Fue habitual ver aficionados de ambos equipos compartiendo comida y cañas en los restaurantes, hablar amigablemente en el metro y profesarse un respetuo mutuo muy sincero antes y después del encuentro. No me imagino, honestamente, ese "buen rollo" entre aficiones inglesas o alemanas, por ejemplo. Como dijo Sacchi, en el fondo el fútbol no deja de ser la cosa más importante dentro de las cosas menos importantes.

Así pues, la final de Lisboa quedará grabada a fuego para siempre en mi memoria, como el gol de Ramos o como el eslalom de Di María en la prórroga que dio lugar al gol de Bale. La última lección que nos deja la final es que tanto en la vida como en el fútbol siempre hay lugar para la revancha, siempre hay partido de vuelta. En este caso tenemos a la vuelta de la esquina como quien dice la supercopa de España. De nuevo habrá más oportunidades para sacar lecciones para el día a día. Y por medio, el Mundial. ¡Casi nada!


 

lunes, 19 de mayo de 2014

Economía - Breve Explicación del Crecimiento en la Eurozona

Algunas Ideas

Eurostat anunció la semana pasada los datos de crecimiento de la economía europea durante el primer trimestre de este 2014 y, como siempre, hay datos buenos y menos buenos. Lo más sorprendente, a modo de titular, es que España ha dejado de ser el principal problema de Europa para ser considerado, para asombro de casi todos, incluido el mío, uno de los países que lidera la recuperación. Sin embargo, como todo, estos datos hay que matizarlos. O más bien, desglosarlos para su análisis. A modo esquemático, aporto algunas ideas para que cada uno saque sus propias conclusiones.

- El crecimiento de la eurozona fue del 0,2%. Este dato es peor del esperado y, además, es asimétrico, lo que significa que la recuperación "va por barrios". Es decir, dentro de las economías grandes, sumaron Alemania (+0,8%) y España (+0,4%), mientras que Francia se estancó (crecimiento 0) e Italia se contrajo (-0,1%). Otras economías algo menores pero de gran importancia, como Holanda o Finlandia, vieron como sus cuentas nacionales se desplomaron (-1,4% y -0,4% respectivamente), si bien Eurostat afirma que dicho retroceso se debió a cuestiones puntuales.

- Aunque ese 0,2% sea un dato menos bueno del previsto, lo cierto es que en términos interanuales (es decir, en los últimos 12 meses), la economía de la Eurozona ha acelarado hasta lograr un crecimiento del 0,9%, muy por encima del +0,5% que mostraba a 31 de diciembre de 2013. Desde ese punto de vista, parece que la recuperación se consolida, aunque sea a un ritmo menor del previsto. En términos interanuales, los mejores datos los presenta Alemania (+2,3%), siendo España la más grata sorpresa de toda la zona Euro al pasar del -0,2% de diciembre a un +0,6%. Dentro de la UE pero fuera de la zona Euro, considerando exclusivamente las economías grandes, el mayor crecimiento se ha producido en el Reino Unido, el cual ha visto como su PIB se incrementaba en un 3,1% en términos interanuales.

- El dato de crecimiento del primer trimestre de España (+0,4%) se puede explicar desde diferentes puntos de vista. El primero de todos se debe al mejor comportamiento del sector privado. El consumo está repuntando antes de lo previsto, porque familias y empresas, como explicábamos hace unos días, han llevado a cabo un proceso de ajuste durísimo más rápidamente de lo previsto. Además, sin duda creo que hay más ánimo en términos generales. El que no se hable de la prima de riesgo todos los días, ni de la posibilidad de un rescate, unido a unos mejores datos del paro y al propio carácter de los españoles, parece que está haciendo que las familias (sobre todo) gasten un poco más. Aunque un buen amigo mío se mete siempre conmigo, para mi hay un termómetro fiable de cómo está la cosa, y es el estado de ánimo de los taxistas. Desde la vuelta del pasado verano, no he vuelto a escuchar a ninguno de los que de vez en cuando me llevan por Madrid decir que la cosa está peor. Alguno incluso se atreve últimamente a decirme que poco a poco se ve la luz.

También hay un efecto importante debido al aumento del gasto público. Hay quien apunta que se pasó a drede parte del gasto previsto en el último trimestre del año pasado a este primer trimestre de 2014 con una doble finalidad: por un lado, cumplir con el objetivo de déficit; por otro, mejorar estos primeros datos de crecimiento. Pudiera ser, al menos en parte, pero no es significativo, por cuanto en términos interanuales nuestra economía hubiera seguido creciendo en la misma cuantía (más crecimiento al cierre de 2013, algo menos ahora). 

Por último, las exportaciones siguen creciendo, y lo han hecho en un 3,2% durante este primer trimestre del año. Por muy sorprendente que parezca, lideramos el crecimiento de las mismas en el seno de la UE, frente al +3,1% de Alemania, el +1,5% de Italia o el desplome de Francia (-1,1%) o Reino Unido (-5,8%). Aún así, el déficit comercial se ha incrementado hasta los 6.000 millones de Euros por el aumento de las importaciones (+12%).

El dato del incremento de las importaciones, se debe analizar desde un doble punto de vista. Por un lado, se incrementa nuestro déficit energético. Es decir, debemos "comprar" energía fuera. Por otro, aumentan las importaciones de productos comerciales (+14%). Lo que a priori puede parecer una mala noticia, tiene una doble lectura positiva: una, consumo energético y actividad económica van de la mano (luego parece que hay un repunte de la misma); y dos, el que aumenten las importaciones de productos comerciales refuerza la idea de que las familias están volviendo a consumir.

No se puede obviar tampoco, que cuando se parte de un punto tan bajo, volver a crecer, aunque sea sólo un poquito, es relativamente sencillo. Vamos a ver si se cumplen las previsiones para nuestro país y el crecimiento se acelera en los próximos trimestres.

En cualquier caso, el 29 de mayo el INE desglosará con mayor detalle el por qué de nuestro crecimiento.

- A vueltas con la creación de empleo: Aunque Eurostat refleja los primeros síntomas de esperanza en lo que a recuperación del empleo se refiere, lo cierto es que el crecimiento no está logrando rebajar unas tasas de paro desconocidas hasta la fecha. Europa tiene un grave problema con este aspecto y las medidas que tome el BCE en Junio pueden ser claves en este aspecto. Sobre todo para que circule el dinero.

- A Europa le queda todavía un largo proceso de ajuste: sus países están muy endeudados, su población envejecida, el Euro sigue estando muy fuerte y no es a día de hoy una potencia tecnológica. A países como Francia o Italia les queda un trecho de camino durísimo. El mérito de España es que ha logrado ser competitiva en un entorno que no le favorecía en absoluto. Dentro de una situación tan compleja en el seno de la Eurozona, nuestras exportaciones han crecido en dicha región un 7,6% durante el primer trimestre. Obviamente a costa de una devaluación interna durísima que hará muy difícil, casi imposible, recuperar nuestro nivel de vida previo a esta crisis a corto plazo. El coste social ha sido sideral y reitero lo dicho el otro día: aunque en puridad económica la receta pudiera tener sentido, como decía Keynes, no se puede olvidar que a largo plazo todos estaremos muertos.

Así pues, luces y sombras para la Eurozona. La recuperación en términos macro se consolida y es de esperar que pronto lleguen los primeros síntomas a nivel micro, pero lo hace con unas tasas de crecimiento aún muy pequeñas y con evidentes riesgos de estancamiento en algunos países. Esto quiere decir que sí, que muy probablemente lo peor haya pasado ya, sobre todo en países como el nuestro, pero también que la recuperación, como también señalábamos en la anterior entrada de El Disparadero, será muy larga. Como hablaba el otro día con una historiadora: la buena noticia es que Europa siempre se ha levantado, desde la caída del Imperio Romano hasta la Segunda Guerra Mundial, pasando por las epidemias de la peste y las infinitas guerras que le asolaron durante muchos de sus siglos. Yo sigo creyendo que otra vez será así. La clave es saber cuándo. Y, lamentablemente, a qué precio.

sábado, 10 de mayo de 2014

Economía - El Largo Camino de la Recuperación

Encuestas, Datos y Realidades

La explicación de la economía en etapas turbulentas a cargo de nuestros políticos suele ser falaz, por cuanto se trata de explicar la misma desde un punto de vista ideológico carente del más mínimo rigor. O peor aún, éste suele ser interesado. Ocurre que en momentos convulsos, el gobierno de turno lanza recurrentes eufemismos para describir las cosas y que la oposición responde con catastrofismos. Podríamos considerar que en el centro del debate está la verdad. Al menos en momentos como el actual. Los datos macro muestran una cierta recuperación, todavía endeble, que poco a poco debería irse reflejando en el día a día de las personas. Frente a esa realidad, está otra que sigue siendo muy dolorosa: partimos de un punto tan bajo, que la mejoría será lenta, insoportablemente larga para muchas familias y empresas, e injustamente asimétrica, como la destrucción de riqueza de estos últimos 6 años. 

No es la primera vez que la economía se encuentra en un punto como el actual desde la caída de Lehman Brothers, allá por el año 2008. Tras aquella tormenta financiera que se desató, y tras la llegada de la misma a la economía real, los gobiernos de la OCDE trataron de relanzar la actividad con inmensos programas de incremento del gasto público. Aquello generó una mejoría momentánea, allá por el año 2010, que permitió incluso hablar de "brotes verdes" en nuestro país. Bajo mi punto de vista, la realidad actual es bastante diferente. En aquella época, se sedó al enfermo, pero no se le solucionaron sus problemas y lo que es peor, los efectos secundarios de aquella terapia aún siguen siendo complicados. Europa en general y España en particular tenían graves desequilibrios sin resolver, a los cuales se trataba de dar una solución política más que económica. La patada adelante era la premisa general en el viejo continente. No diría que hoy aquellos problemas estén resueltos del todo, pero sí que la madeja se ha comenzado a deshacer.

Cabe cuestionarse, por supuesto, si no había otro camino que fuera más soportable para la sociedad en su conjunto. Aunque en puridad económica, obviando a las personas (quiero subrayar ésto), a largo plazo la terapia aplicada pudiera tener sentido, no se pude olvidar aquella gran frase de Keynes: "a largo plazo todos estaremos muertos". Y de lo cabe ninguna duda es de que estos últimos tres años han sido especialmente difíciles. 

Pese a todo y divagaciones aparte, yo sí que creo que la recuperación ha comenzado en nuestro país, aunque sea con matices y algunas reflexiones que me dejo para el final del post. Varias eran las claves que en El Disparadero hemos venido señalando como fundamentales  para que España pudiera salir de la crisis. Véamos cómo están las mismas.

- Desapalancamiento del Sector Privado: Tanto familias como empresas siguen haciendo su labor. Me atrevería a decir incluso que son los que mejor están haciendo sus deberes, aunque también sea porque no les queda otra. Respecto a las primeras, los datos reflejan que su nivel de apalancamiento ya está a niveles del año 2006, lo que supone casi un 12,5% menos desde su punto más alto, y bajando, porque el crédito todavía no fluye como debiera. Esta excelente noticia se complementa con el dato del ahorro de las familias, el cual se encuentra en niveles máximos desde el año 2006 también. Ello se explica por el incremento de la riqueza financiera neta de los hogares, la cual mejoró un 25,6% durante el último año. Este dato debe ser matizado: cayeron las rentas de las familias, pero mejoró su riqueza financiera como consecuencia de la mejoría de la bolsa. Esto reafirma lo dicho al principio: la recuperación va a ser asimétrica y va a ser mucho más rápida para los que más tienen. Sin embargo la primera parte de la ecuación, la de la bajada de la deuda, es generalizada para toda la sociedad y era imprescindible para comenzar la recuperación. Se suele decir que los procesos de desapalancamiento suelen durar 10 años pero puede que en el caso de las familias españolas éste sea algo más rápido. 

La importancia de esta noticia se puede ver en las evidencias de los últimos datos macro y las previsiones para los próximos meses y años: Por un lado, el consumo privado ha comenzado a sumar al crecimiento antes de lo previsto. Por otro, la revisión al alza de los datos de crecimiento para los próximos años de todos los estudios, los cuales han visto la luz estos días, pronostican una mejora mayor de la prevista inicialmente del consumo de los hogares.

En el caso de las empresas, la situación es algo más compleja. Han comenzado su proceso de desapalancamiento también, pero aún les queda un largo camino por recorrer. El punto más alto del nivel de endeudamiento de nuestras compañías fue en el año 2010, cuando éste llegó a suponer el 143% del PIB. Hoy en día suma el 128%. Según el FMI, para completar el proceso, debería caer otros 15 puntos más, hasta situarse en el 113%, lo que implica un ajuste adicional de otros 200.000 millones de euros. La media europea, en cualquier caso, es del 98%. Nuestras empresas siguen siendo las sextas más endeudadas de la UE y deben destinar de media un 12% de sus ingresos para el pago de sus intereses bancarios, lo que  es una burrada. Se podría decir que las empresas están a la mitad del camino, pero con un rayo de esperanza que no debe ser obviado. Hasta ahora lo han hecho con el grifo del crédito cerrado (éste ha caído en más de un 30% desde el año 2008, y lo que ha habido desde entonces ha sido casi todo para refinanciaciones) y parece que se está revertiendo la tendencia. De acuerdo con BBVA Research, el crédito nuevo, sin contar reestructuraciones de deuda, creció el año pasado un 7%, si bien el mismo se concentró, fundamentalmente, en la última parte del año. Si el crédito fluye, es muy probable que la segunda fase del desapalancamiento sea un poco más larga pero también mucho más llevadera, lo que debería incidir en la mejora de las inversiones, del consumo empresarial e incluso de las contrataciones. 

- Las cuentas públicas: España sigue penando el disparate de llevar su déficit público por encima del 12%. No se trata de ideología, sino de sentido común. Nadie puede gastar más de lo que ingresa de forma permanente. Hoy seguimos gastando un 6,6% más de lo que ingresamos pese a todos los recortes y subidas de impuestos, y ello está llevando a nuestra deuda pública a niveles desconocidos, al menos en los últimos tiempos. Éramos una referencia en Europa por lo saneadas que estaban nuestras cuentas públicas y hoy sabemos que tendremos que trabajar muy duro para revertir la actual situación. Bajo mi punto de vista, falta una reforma de calado de la administración pública. Texas es más grande que España y no tienen 17 parlamentos autonómicos, por poner un ejemplo. Se trata de hacer el estado sostenible y no de pasarle la pelota a las familias y a las empresas con subidas de impuestos. Al final se ha metido mano a lo que debiera ser intocable y algún día nos arrepentiremos.

Dicho ésto, también es cierto que hoy España no es el principal motivo de preocupación de Europa. Nos financiamos a unos costes razonables, incluso increíblemente baratos si nos comparamos con lo que ocurría hace un par de años, y pese al problemón que seguimos teniendo con nuestro déficit (una subida o bajada de un 1% en los intereses que pagamos por nuestra deuda no supone una subida o bajada de gastos de unos 7.000 millones de euros, ahí queda eso), la realidad es que ya no se pone en tela de juicio nuestra voluntad por disciplinar nuestras cuentas públicas. Esta mejoría en el acceso a la financiación permitirá atenuar los recortes y, por lo tanto, favorecerá el crecimiento. 

- El sector inmobiliario: Hace unos días, el profesor de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, uno de los pocos que en 2007 advirtió la que se avecinaba en el sector de la construcción, presentaba el informe Forcadell sobre la realidad del mismo en el año 2014. Noticias buenas y no tan buenas. En ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, el ajuste ha llegado a su fin y es posible que vea cómo a finales de este año o en el principio del que viene, el comienzo de una pequeña recuperación de los precios medios. En ciudades menores y segundas residencias, todavía no se ha tocado fondo pero se está muy cerca del mismo. No podemos esperar que la construcción aporte al crecimiento, pero sí que deje de ser un lastre. Cuando comenzó la crisis, se apuntaba que, mínimo, el precio de la vivienda debía caer un 30%. En 2013 dicha caída respecto al año 2007 ya sumaba un 45%.Poco margen queda para la caída del mismo.

- La banca: Su rescate, unido a la creación de SAREB, sin lugar a dudas ha servido para mejorar sus balances y hacer a las entidades mucho más sólidas. Prestan todavía muy poco por las nuevas directrices que Basilea III ha marcado y por el perverso juego de financiar los déficits públicos, pero cómo se explicaba al hablar de las empresas, parece que poco a poco el crédito comienza a fluir. En el fondo es lógico. Ahora la banca, una vez que ha saneado sus balances, necesita ganar dinero y eso sólo puede hacerlo "comprando" y "vendiendo" el mismo. Sin lugar a dudas, hoy nuestras entidades están mucho mejor que en 2010.

- El mercado laboral: El dato de la EPA del primer trimestre fue bastante duro, pero conviene matizarlo. No se puede comparar la EPA con los datos del paro, ya que sería como poner en la misma cesta manzanas y naranjas. Si se analiza con las cifras de otros primeros trimestres, vemos que se trata del mejor dato desde el año 2008. Se destruye empleo porque el poco que se crea es temporal y una vez finalizada la campaña de Navidad, la gente vuelve al paro. Además, conviene señalar que el dato es trimestral y que el único mes que realmente se crearon puestos de trabajo durante el msmo, de acuerdo con el INEM, fue marzo. Dicha realidad se ha visto reafirmada con los datos de abril, cuando el paro ha bajado en 111.565 personas (50.202 en términos desestacionalizados, la mejor cifra de toda la serie histórica) y con un crecimiento de los afiliados a la Seguridad Social de 133.765 personas (el dato realmente importante). En el último año, dicho número ha crecido en 197.701 personas. Hace unas semanas señalaba que el mercado laboral había entrado en una nueva fase y me reafirmo: en marzo y abril el número de afiliados a la Seguridad Social ha aumentado en casi 218.000 personas. Dicho de otra forma, ahora sí que se está creando empleo aunque con dos matices.

El primero es que el 90% de los contratos que se han firmado en abril han sido temporales, por lo que cabe esperar que en algún momento del año vuelva a bajar la afiliación a la seguridad social. El segundo es que uno de cada tres contratos firmados fueron a tiempo parcial. Esto nos indica varias cosas: la primera, que los empresarios siguen viendo la recuperación muy endeble. La segunda, y como consecuencia de lo anterior, que el empleo que se crea es precario. La tercera, y esta es la buena noticia, es que se percibe un repunte de la actividad. De otra forma no se contrataría a nadie.

El mercado laboral español siempre ha sido rígido e ineficiente. A la reforma laboral la vamos a ver ahora. Si como apunta el ministro De Guindos, es capaz de crear más de 600.000 puestos de trabajo de aquí a finales de 2015, creciendo por debajo del 2% (circunstancia que jamás se ha dado en nuestro país), entonces podremos hablar de éxito. Si por el contrario se cumplen los augurios de la Unión Europea respecto a que el paro apenas bajará, podríamos considerarlo como una oportunidad fallida. La enésima. En las reflexiones finales apuntaré algo sobre la precariedad de los nuevos contratos.

Queda mucho por hacer en otras áreas que requieren de reformas estructurales de calado. Fundamental la del mercado energético. Necesaria la de las telecomunicaciones. Y es dramática la incapacidad de nuestra clase política para ponerse de acuerdo en lo que a planes educativos a largo plazo se refiere. Los mercados, guste más o guste menos, terminan encontrando un punto de equilibrio. La labor del gobierno de turno es, precisamente, tratar que el mismo se alinee con el óptimo social. A la luz de los hechos queda claro que estamos lejos de ese punto.

¿Qué significa la recuperación? Hace falta una buena pedagogía también al respecto. Si por ella entendemos una vuelta a los niveles de renta y empleo de antaño, queda claro que no estamos en ese punto ni de lejos. Pero si por recuperación entendemos un camino que nos debería llevar a la normalidad económica, entonces sí que creo que estamos en él. La parte dura, quizás, es la que se plantea respondiendo a la siguiente pregunta. ¿Cuál es la verdadera normalidad económica de nuestro país? 

España siempre ha tenido un fuerte componente estructural en su nivel de desempleo, el cual sólo se ha podido absorber por una burbuja de dimensiones astronómicas. Esa gente sin formación que trabajó en la construcción durante los años de las excavadoras, tienen muy difícil su vuelta al mercado laboral por su escasa formación. Y cuando lo hagan, lo harán con contratos precarios, por cuanto a corto plazo no hay industrias capaces de absorber tanto empleo. Traducido, que nos vamos a tener que acostumbrar a tasas de desempleo entre el 15 y el 20% durante mucho tiempo, salvo que se aceleren los procesos migratorios que ya se están dando o se genere otra burbuja, aunque suene a un mal chiste. Es duro decirlo, pero los mercados se desplazan hacia donde hay más rentabilidad, incluido el laboral. Y la gente necesita trabajar.

A corto plazo veo muy difícil que el empleo que se genere sea de calidad por dos motivos básicos. El primero intrínsicamente doméstico: los contratos fijos son lo último que crecen en las salidas de las crisis, porque al empresario necesita confianza para volver a contratar de forma indefinida. Y esa confianza no sólo viene determinada por la situación macroeconómica, sino por el marco jurídico que rige las relaciones laborales. Aquí nos encontramos con dos circunstancias que retraen la contratación fija: una, el excesivo carácter tuitivo del derecho laboral español (aunque se traten de objetivar las causas del despido por causas económicas) y dos, la dualidad de nuestro mercado laboral. Aquí siempre me he alineado con FEDEA respecto a la necesidad de introducir un contrato único.

El segundo motivo tiene que ver con un cambio que se está dando en la economía global. Vivimos en la era de la flexibilidad, contraria a las jerarquías y estructuras. Las compañías compiten a nivel global y cuando tienes una economía no basada en el conocimiento, como lamentablamente nos ocurre, los costes de mano de obra son clave para exportar. Los contratos temporales, el auge de las relaciones mercantiles que esconden relaciones laborales (autónomos que trabajan al 100% para una empresa) y otras fórmulas menos costosas que además doten de flexibilidad a las empresas van a ir en auge. Cuando compites en costes, las reglas del juego las marca el país menos desarrollado y con menos derechos de los trabajadores. Es duro decirlo, pero es el lado perverso de una globalización que creíamos que nos iba a beneficiar eternamente. Ello tirará, además, moderará los incrementos salariales durante un tiempo.

Este último párrafo me permite hilvanar con la penúltima idea del post. España tardará mucho en recuperar el nivel de vida que tuvo durante la burbuja. Nuestro progreso vino dado por nuestra capacidad de endeudamiento, la cual sirvió para financiar unos activos que finalmente han terminado valiendo muchísimo menos de lo que se creía, y no por la mejora de nuestra productividad, que es lo que hace sostenible la mejora de la renta per cápita. Por el camino nos irá yendo mejor... pero respecto al peor momento de esta coyuntura. Probablemente se tocó fondo durante el primer semestre del año pasado. Ese es nuestro duro punto de partida.

Última idea. La recuperación será totalmente asimétrica. Los primeros que están notando la mejoría macro son las personas con mayor dinero y capacidad de ahorro, por cuanto sus inversiones ya valen más que hace unos meses como se explicaba al inicio del post. La bolsa suele ser un indicador anticipado de la actividad económica y nuestras empresas han recuperado valor y beneficios en los últimos meses. A los siguientes que les irá mejor será a aquellas personas que tengan un puesto de trabajo en la actualidad, por cuanto paulatinamente irán perdiendo el miedo a perderlo. Y de la gente en paro, los primeros en salir serán aquellos que tengan formación. Malísimas noticias para una parte demasiado importante que está en el INEM.

No quiero terminar sin un mensaje de esperanza. El potencial de España es el más grande de Europa y no es ninguna exageración. Un país puede crecer si incrementa su número de recursos económicos y si los emplea mejor. Con un 25% de tasa de desempleo, España tiene una capacidad de crecimiento espectacular. ¿Os imagináis que además hubiera un plan a 30 años para la educación que nos convirtiera en una potencia de la economía del conocimiento? Corea del Sur hoy está recogiendo esos frutos. Entonces dicho crecimiento sería exponencial. Se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. Ojalá nuestros políticos también lo vieran.




viernes, 2 de mayo de 2014

Fútbol - La Madre de todas las finales

Real Madrid VS Atlético de Madrid

Aunque todos confiábamos en nuestros equipos, pienso que hace veinte días poca gente hubiera apostado por una final española en Lisboa como colofón de una Liga de Campeones que está resultando apasionante. El Bayern era favorito frente a un Madrid que despertaba dudas, por cuanto aunque había ido creciendo y mejorando en prestaciones a lo largo de la temporada, no terminaba de dar con la tecla en los partidos realmente trascendentes. El Atleti, por su parte, pese a haber eliminado al Barça con justicia y cierta brillantez, sobre todo en el partido de vuelta, aún cuando parecía tener mejor equipo que el Chelsea, temía las artimañas tácticas del siempre respetable Mou en estos tramos de la competición. Sin embargo, todo salió a pedir de boca. Sobre todo en lo que a los partidos de vuelta se refiere.  Desde hace un par de días, la ciudad de Madrid vive una locura colectiva en torno a la que, a priori, parece que será la madre de todas las finales. Es lo que tiene el fútbol. Como mi buen amigo Francisco Alcaide diría, es el fenómeno de los fenómenos, y por ello me gusta escribir sobre él de vez en cuando, sobre todo cuando nos deja lecciones de índole vital de las que se puede aprender en todos los sentidos.

- El Cholo o el triunfo de la humildad: Terminaba la rueda de prensa tras la victoria en Stamford Bridge y el preparador argentino sorprendía a los allí presentes con una felicitación a las "madres de los jugadores"  por haberlos parido "con los huevos tan grandes". Simeone cogió un equipo que estaba hundido con Gregorio Manzano y en apenas dos años y medio lo ha llevado, no sólo a la final de la Liga de Campeones, sino a ganar una Europa League, una Súper Copa de Europa, una Copa del Rey y está a punto de ganar una liga que, aunque me pese como madridista que soy, la tienen a tiro y se la han merecido. El Cholo no sólo no ha necesitado grandes fichajes, puesto que le ha valido la mayoría de lo que ya había, sino que ha tratado de inculcar una cultura de esfuerzo, entrega y humildad que ha calado entre la afición de la Ribera del Manzanares. Ha convencido a sus jugadores de que es más importante el trabajo, la determinación y las ganas de ganar que el propio talento, ya que éste último, por sí solo, no vale para casi nada. Esta coyuntura que vivimos tenía en su origen mucho de crisis de valores, de una España en la que lograr las cosas, durante muchos años, parecía demasiado sencillo. El mensaje del Cholo, no sólo ha recuperado a un club que nunca debió dejar de ser grande, sino que dignifica a la sociedad y es demoledoramente positivo.

- Ancelotti, el líder silencioso: Nunca fueron fáciles las etapas post Mourinho y la del Real Madrid tenía especialmente mala pinta. Con el vestuario dividido entre los que creían en Mou y que pensaban que el portugués, ni había sido apoyado por una parte de la plantilla, ni había sido bien tratado por la prensa, y con la masa social dividida, entre los que entendíamos que el madridismo era otra cosa a la que predicaba el preparador portugués y los que no (basta recordar cómo el propio Florentino Pérez llegó a decir que Mourinho representaba el señorío y valores del club de Concha Espina para sorpresa, por no decir estupor, de muchos), al experimentado técnico italiano parecía esperarle una tarea titánica. Los inicios fueron muy difíciles. El equipo perdió en casa contra el Atlético de Madrid y en Barcelona contra el Barça, por lo que pareció descolgarse de la liga. Además, parecía no jugar a nada. Ni defendía bien, ni terminaba de ser contundente en el otro área cuando los equipos se le encerraban. Sin embargo, Carleto pareció tenerlo todo siempre bajo control. Se fue ganando la confianza de los jugadores con sentido común y aunando voluntades. Resolvió el conflicto de la portería sin dejarse influenciar por el ruido mediático, recuperó a Di María para la causa dos veces y logró que jugadores como Pepe o Ramos, que comenzaron el año de forma muy discreta, volvieran a sentirse importantes (siendo claves para que el Madrid haya llegado a la final de la Champions). Además supo ir dando confianza a los jóvenes, los cuales, especialmente Carvajal, pero también Isco y en un tramo de la temporada Jesé, han sido muy importantes. Ancelotti siempre ha entendido que el fútbol es de los jugadores y ha tratado de que fueran ellos los protagonistas en todo momento. Valores, gestión de las personas, trabajo y honestidad. El líder silencioso logra que sus empleados le sigan por propio convencimiento. No es de extrañar que el propio Cristiano le dijera el otro día a Florentino que él mataba por Carleto, al que consideraba el mejor entrenador de toda su carrera. 

- Saber levantarse: Reconozco que era de los que creía que el Atlético de Madrid no aguantaría físicamente toda la temporada y por ello, cuando el Madrid le eliminó de la Copa del Rey con la contundencia que lo hizo, lo cual coincidió, además, con un par de derrotas del equipo del Manzanares en la liga, pensé que los de Simeone se iban a descolgar del torneo de la regularidad y que difícilmente pasarían de los cuartos de final en la Champions si era capaz de deshacerse del Oporto. Sin embargo, el Atleti superó aquel momento tan difícil redoblando esfuerzos y poniendo aún más en valor la filosofía que les había llevado hasta allí. En el partido clave de la liga, contra el Real Madrid en el Calderón, el Atleti se vió por debajo muy pronto en el marcador, pero le pegó un baile durante más de una hora a los de Chamartín y fue capaz de lograr un valioso empate a 2 que tiene toda la pinta que va a resulta clave en el desenlace de la liga. Desde que recuperara el liderato allá por el mes de marzo, el día que el Madrid perdió con el Barça en el Bernabéu, el Atleti lo ha ganado todo en liga y se ha metido en la final de la Champions. 

El Madrid, por su parte, como ya hemos indicado, comenzó muy mal la liga. Se vió a 6 puntos de Barça y Atleti, pero al contrario que el año pasado, no dejó de luchar en ningún momento. Parecía que tenía la liga ganada tras una reacción espectacular, pero el empate en el Calderón, la derrota en el Bernabéu frente al Barça y la de Sevilla en la jornada siguiente, parecieron quitarle de la pelea. En medio de la debacle, Ancelotti transmitió tranquilidad tanto a la directiva como a los jugadores. Desde entonces ha ganado todos los partidos de liga, la final de la Copa del Rey y ha desnudado al Bayern como jamás nadie lo había hecho.

En la vida, no es tan importante caer como saber levantarse. Madrid y Atleti son un excelente ejemplo.

- La importancia del partido a partido: La frase favorita de Simeone es una lección de "management" en sí misma. O como dice un  buen amigo mío, al elefante hay que trocearlo. No se pueden abarcar todos los problemas de golpe y la labor del líder ha de ser la de favorecer la gestión de los mismos de forma ordenada. Hay que ir partido a partido, con una dirección clara, con una filosofía y ética de trabajo común, pero solucinando los problemas poco a poco. De otra forma, terminas ahogándote.

- El fútbol es de los jugadores o la gestión del talento: Me recordaba mi hermano Luis esta mañana la anécdota de Del Bosque el día que le comunicaron que el Madrid había fichado a Ronaldo, al brasileño. Al preguntarle al respecto, el técnico salmantino dijo "me hará mejor entrenador". Lo señalaba antes al hablar de Ancelotti, pero es que es verdad. El fútbol es de los futbolistas y a menudo se sobrevalora el papel de los entrenadores, lo cual no quiere decir que éstos no sean importantes. Mourinho y Guardiola son técnicos impresionantes, cada uno con sus metodología y sus ideas de trabajo, pero siempre he creído que se han considerado las estrellas del equipo. En el caso del portugués no tengo ninguna duda. En cuanto al de Santpedor, aunque de puertas para a fuera diga una cosa, creo que de puertas para dentro es otra bien diferente. Ese tipo de liderazgo resulta agotador para el entrenador y para los jugadores. La labor del gestor es la de desarrollar e implementar estrategias y tácticas para sacar todo el potencial y el talento de las personas a su cargo, sabiendo que su éxito está ligado al éxito de sus recursos humanos. Cuando, por el contrario, lo que importa es el sistema, cuando éste está por encima de todo lo demás, las cosas no suelen salir bien.

En este caso Ancelotti y Simeone han ganado la partida por goleada a Mourinho y Guardiola. Siempre alabando a sus jugadores, siempre dándoles el protagonismo y siempre organizando al equipo en función de los mimbres que tenían. Ambos han tratado de dar cabida en sus esquemas a los buenos, haciéndoles ver, además, que tenían  que trabajar para el conjunto. La lectura que, además, hicieron ambos entrenadores a lo largo de la eliminatoria, fue muy superior a la de sus rivales, por cuanto supieron cambiar el plan sobre la marcha cuando era preciso, algo que ni Mourinho ni Guardiola superion hacer. 

- Los fines y los medios: El fin no justifica los medios, pero no hay un único medio para alcanzar el fin. Relacionado con el punto anterior, se puede jugar bien al fútbol de muchas maneras. Al contragolpe, al ataque, tocando el balón, esperando atrás y haciendo transiciones rápidas. Tanto el Madrid como el Atleti juegan bien al fútbol, aunque no lleguen al nivel de belleza que pudo tener el Barça de Guardiola o el Madrid de Beenhaker con la Quinta del Buitre.  Ambos equipos tienen un fin  y cuidan los medios en función de lo que tienen. El Chelsea de Mourinho no tengo claro a lo que juega, porque durante 150 minutos de los 180 que duró la eliminatoria no supo que hacer con el balón. Para Mou, a lo largo de su carrera, sólo ha existido el fin sin importarle los medios. Y en cuanto al Bayern de Guardiola, ha parecido durante 165 minutos de los 180 que duró su semifinal, que sólo le importaban los medios y no el fin. Y así es muy difícil, no sólo ganar la Champions, sino dirigir a cualquier grupo humano.

Así pues, nos quedan 22 días para una final que será histórica, por cuando nunca dos equipos de la misma ciudad habían disputado una final de Champions. Preveo un partido apasionante y aparentemente equilibrado que se decidirá por detalles. En estas semanas seguro que se oirá hablar más de fútbol que nunca. De nuevo el fenómeno de fenómenos, el cual nos sigue regalando bonitas historias, epopeyas y lecciones de vida. ¡Qué gane el mejor!






















domingo, 27 de abril de 2014

Música para el iPod - 30 Canciones para el mes de abril

Algunas Sugerencias

Alguno me lo había recordado, pero las agendas mandan y no me había dado tiempo a preparar esta sección fija del blog. Antes de que termine el mes, os dejo mis 30 sugerencias musicales de rigor. Una para cada día. ¡Qué las disfrutéis!

1) "Saharabbey Road", Vetusta Morla, incluida en su álbum "Un lugar en el mundo" publicado en el año 2008. Los madrileños llevaban ya una década en el mundo de la música cuando por fin pudiero grabar éste, el que fue su primer LP. Desde entonces no han hecho más que cosechar éxitos de la crítica y de un público fiel que les sigue a todas partes. Santi Alcanda (Radio 3) dijo en su día que era uno de los mejores discos debut de siempre en la música española y esta es mi canción favorita de aquel trabajo.

2) "Colgado", Los Secretos, incluida en su álbum "Cambio de Planes" publicado en 1.993. Aquel disco, además de la canción que daba título al mismo, incluía otras joyas como "Amiga mala suerte", "Me alegro de verte" o esta maravilla llamada "Colgado" que supuso una de las mejores canciones de siempre del gran Enrique Urquijo. Para la composición de la misma fue clave la participación de Jesús Redondo en los teclados, el cual fue ganando poco a poco protagonismo en dicha faceta en los siguientes discos de Los Secretos.

3) "Just like starting over", John Lennon, incluida en su álbum "Double Fantasy" publicado 1980. Tras el nacimiento de su hijo Sean, Johen Lennon se tomó un respiro musicalmente hablando para estar cerca él durante sus primeros años, cosa que no pudo hacer con Julian en su momento. Logró finalizar esta joya poco antes de morir, y cuentan que estaba realmente emocionado con el trabajo resultante. Además de esta maravillosa canción que traigo a colación, en aquel álbum se incluían "Watching the wheels" o "Woman" entre otras. Número uno durante muchas semanas y éxito demoledor a título póstumo del que fuera líder de los Beatles.

4) "Burning down the house", Talking Heads, incluida en su álbum "Speaking in tongues" publicado en 1.983. Los Norteamericanos fueron considerados como uno de los mejores grupos de la llamada New Wave de principios de los 80. Dentro de sus múltiples éxitos, me quedo con esta canción, la cual fue versionada con increíble éxito por Tom Jones y The Cardigans 15 años después.

5) "Get back", The Beatles, incluída en su álbum "Let it be", publicado en 1970. El que a la postre fuera el último disco de estudio de los "fab four" denota la descomposición del grupo en cuanto a que cada uno parecía ir musical y afectivamente por su lado. Pese a ello, es un LP que dejó canciones de una talla descomunal, como la propia que da nombre al disco, "The long and winding road", "Across the Universe" y ésta que cierra el mismo. Para la historia, además, el videoclip de la azotea.

6) "Clase Media", Quique González, publicado como single del mismo nombre en abril de 2014. Poco antes de la Semana Santa, el artista madrileño sorprendía en las redes sociales colgando este tema, fruto de horas y horas de viaje durante su gira "Delantera Mítica". Para Santi Alcanda (Radio 3) se trata de una de las 5 mejores canciones de la trayectoria de Quique González. Yo no sé si me atrevería a decir tanto, pero sí que estamos ante un tema extraordinaria, de menos a más, una estupenda letra y un final contundente.

7) "Polvorado", Nacho Vegas, incluido en su disco "Resituación", publicado en 2014. Este último trabajo del artista asturiano me parece descomunal. Hay mucho de sus álbumes anteriores, temas en los que se desnuda sin ningún pudor en sus letras, pero además hay una manifiesta crítica social, que si bien se hizo patente en "Cómo hacer crack", aquí se expresa de una manera aún si cabe más ácida. El mejor ejemplo es "Polvorado" y el vídeo que ayer mismo presentó para esta canción, el cual recomiendo ver también. Al contrario que en otros grandes trabajos de Nacho Vegas, en "Resituación" no hay momentos de descanso. Disco redondo en todos los sentidos.

8) "Self Esteem", The Offspring, incluido en su disco "Smash", publicado en 1994. Para la crítica especiailzada, se trata posiblemente del mejor trabajo de los californianos. Para mi siempre será la canción del final de curso de 3ºBUP y del inolvidable verano que le continuó. La recordé corriendo en Hamburgo una mañana antes de ir a la feria el mes pasado y me trajo miles de buenos recuerdos.

9) "Annie´s Song", John Denver, incluida en su disco llamado "Back Home Again", publicado en 1978. Fue el 8º álbum de estudio del norteamericano y, probablemente, su obra maestra. La tenía desubicada hasta que el viaje de esquí un buen amigo me la recordó (gracias, Jacobo). De las mejores canciones de siempre.

10) "Por verte sonreir", La Fuga, incluida en su disco "Mira", publicado en 1998. Aquel trabajo fue el debut de los Cántabros, los cuales comenzaron a partir de ahí una carrera sólida y coherente que ha continuado incluso tras la salida de Rulo. Probablemente esta sea una de sus mejores canciones.

11) "Staring at the sun", U2, incluida en su disco "POP", publicado en 1997. El que fuera noveno álbum de estudio de los irlandeses les granjeo duras críticas por parte de la prensa especializada y es posible que con fundamento, porque en su búsqueda del rock electrónico tal vez Bono y los suyos se fueron demasiado allá en este trabajo. Pese a todo, hay algunas joyas en este disco que incluiría entre las mejores de siempre del cuarteto de Dublin: "If God would send his angels", "Last night on earth" y esta impresionante "Staring at the sun". Recuerdo que en su gira mundial Bono y The Edge la tocaron solos en el Calderón, guitarra y voz. Los pelos de punta. De los mementos más emotivos de todos los conciertos a los que he asistido.

12) "Territorial Pissings", Nirvana, incluida en su disco "Nevermind", publicado en 1991. Este mes que dejamos se han cumplido veinte años de la muerte de Kurt Cobain. El que fuera líder de Nirvana odiaba que la gente fuera a sus conciertos a escuchar "Smells like teen spirits". Y en parte le entendía. Nirvana era mucho más. Por mucho que algunos con poca cultura musical contemporánea hayan querido minusvalorar estas últimas semanas. "Nevermind" fue un disco clave en la historia del rock, y esta canción un buen ejemplo del movimiento "grunge".

13) "Esto es un atraco", Burning, incluida en su disco "Noches de Rock&Roll" publicado en 1984.  Sin duda una de las obras cumbre del rock español, con un Pepe Risi en estado de gracia. A la maravillosa "Una noche sin ti", se le une este tema espectacular.

14) "The waiting", Tom Petty, incluida en su disco "Hard Promises", publicado en 1981. Cuentan de aquel disco que mientras Petty preparaba el mismo, John Lennon andaba en el mismo estudio grabando el "Double Fantasy" poco antes de morir. Dicen que Tom Petty trató de verse con Lennon para expresarle su admiración, pero que el mismo encuentro nunca se llegó a producir. Poco después, como contábamos antes, el que fuera lider de los Beatles fallecía. No me atrevería a decir que "Hard Promises" es el mejor disco del norteamericano, pero sí que "The waiting" es una de sus mejores canciones.

15) "De todo el mundo", Bunbury, incluido en su disco "Las consecuencias", publicado en 2010. Sigo pensando que este fue el mejor trabajo del zaragozano. Esta canción tiene una letra demoledora y una música que nos muestra al ex- héroe del silencio en plena forma creativa.

16) "Samurai", Mikel Erentxun, incluida en su álbum "24 golpes", publicado en 2012. Disco imprescindible en los últimos años de la música española. Grabado a la vieja usanza, sin electrónica y en una única toma. Honesto, áspero. Rock en estado puro. "Samurai" es mágica, y su punteo final pone los pelos de punta.

17) "Return of the Grievous Angel", Gram Parsons, incluida en su álbum "Grievous Angel", publicado en 1974. Gram Parsons es una figura clave para entender la música country rock moderna estadounidense. La propia revista Rolling Stone le incluye como uno de los 100 músicos más importantes e influyentes del siglo XX. Fue miembro de los Byrds y los Flying Burrito Brothers entre otros antes de iniciar una carrera en solitario cuyo momento cumbre fue este disco, cuyo éxito no pudo disfrutar al morir poco antes de su lanzamiento, por una sobredosis de heroína con apenas 27 años. Gran amigo de los Rolling Stone y venerado por generaciones posteriores, esta canción es un buen ejemplo del talento del artista norteamericano.

18) "Paranoid", Black Sabbath, incluida en su álbum "Paranoid", publicado en 1970. Aquel fue el segundo álbum del grupo de heavy metal británico, al cual siguieron una cantidad considerable de nuevos trabajos para lo que ya es, sin duda, una banda legendaria dentro del género. Recupero "Paranoid", recordada por mi primo Carlos hace unas semanas.

19) "The boxer", Simon and Garfunkel, lanzada inicialmente como single del mismo nombre en 1969, e incluida en el que fue el último trabajo de estudio de los norteamericanos, "Bridge over troubled water". Canción monumental de las imprescindibles de la historia de la música moderna. La letra es desgarradora, contando en primera persona las dificultades para superar la soledad y la pobreza en Nueva York, si bien es cierto, como finaliza la misma, "the fighter still remains".

20) "La chica de ayer", Nacha Pop, incluido en él abum del mismo nombre editado en 1980. Cuentan que esta canción la escribió Antonio Vega mientras hacía el servicio militar y que llegó a pensar que nunca iría a ningún lado. Hoy es considerada por muchos críticos como la mejor de los años 80 y la más importante de la movida. Para mi siempre será especial la manera en la que la descubrí. Nacha Pop se deshacía en 1988 y grababa un último disco en directo. Un día, mientras iba al médico con mi madre en el coche, con apenas 10 años que tenía por entonces, sonó "La chica de ayer" en la radio. Desde aquel día es de mis imprescindibles. Como también lo es pasarme al menos una vez al año por el fantástico Penta a escuchar "canciones que consigan que te pueda amar". O al menos intentarlo. ;-)

21) "Dysentery Gary", Blink 182, incluida en su álbum "Enema of the State", publicado en 1999. Punk Rock gamberro, sin mayores pretensiones, ideal para salir de fiesta y hacer un poco el indio. Contundentes melodías, letras escatológicas. De vez en cuando conviene tomarse la vida un poco menos en serio. Personalmente me divierte escuchar Blink 182 de vez en cuando.

22) "La espuma de Venus", Héroes del Silencio, incluida en su disco "Avalancha", publicado en 1995. A la postre fue el último disco de estudio de los zaragozanos, pero dejaron en el mismo una cantidad de canciones memorables que han pasado a la antología del grupo. "La espuma de Venus" pasaba un poco más desapercibida de primeras, pero es de esas pistas que va ganando con el tiempo y le vas encontrando nuevos matices, tanto a su música como a su letra.

23) "Postal de Nueva York", Xoel López, incluido en su disco "Atlántico", publicado en 2012. El que en su día fuera "Deluxe", se destapó con un trabajo excepcional que recoge sonidos de todo el mundo que se trajo a su Galicia natal tras sus diferentes experiencias vitales a lo largo de su vida y carrera. Esta canción es, sencillamente, maravillosa.

24) "Loosing my religion", REM, incluido en su álbum "Out of time", publicado en 1991. Cuentan que el grupo liderado por Michael Stipe estaba a punto de tirar la toalla tras editar 5 discos con buena aceptación de la crítica, pero con escasa repercusión en la listas de ventas. "Out of time" fue un éxito inesperado, pero el justo fruto a una banda de Rock con mayúsculas. "Loosing my religion" forma parte de la banda sonora de toda una generación. De mis favoritas.

25) "Under radar",  L.A., incluido en su disco "Dualize", publicado en 2013. Cada vez que profundizo más en este grupo mallorquín, mayores sorpresas me llevo. "Dualize" es la consagración de un grupo descomunal y "Under radar" una canción espectacular.

26) "Rock&Roll Star", Oasis, incluida en su disco "Definitively Maybe", publicado en 1994. Pienso que hay pocos trabajos debut tan impresionantes y consistentes como éste. Los hermanos Gallagher tuvieron continuidad en su estupendo "What´s the story morning glory". Desde entonces nos han regalado múltiples canciones extraordinarias en cada álbum, pero nunca trabajos tan completos como aquellos dos primeros. Esta canción, la cual abre "Definitively Maybe" es un arranque inmejorable.

27) "The river", Bruce Springsteen, incluida en su disco "The river", publicado en 1980. Fue el quinto álbum de estudio del Boss y en el se incluyen algunas de sus canciones más importantes de siempre, como "Two hearts" o "Hungry heart", pero sobre todo este "The River" que ha pasado a la historia como una de las mejores canciones de siempre.

28) "Sweet child o´mine", Guns & Roses, incluida en su disco "Apetite for destruction" de 1987. Canción de amor que Axl compuso para su novia de entonces, una hija de los Everly Brothers. Lejos de las baladas rock tradicionales, los californianos compusieron una canción contundente y con una guitarra, la de Slash, antológica.

29) "Solid Rock", Dire Straits, incluida en su disco "Making Movies", publicado en 1980. El que fuera tercer trabajo de estudio de la banda liderada por Mark Knopfler está considerado como uno de los mejores discos de rock de todos los tiempos. Para mi esta canción es de las imprescindibles de los británicos.

30) "Yo pienso en aquella tarde", Pereza, incluida en su álbum "Algo para cantar", publicado en 2003. En aquella época los madrileños no eran aún un fenómeno fan y sus canciones sonaban auténticas. Este tema es un buen ejemplo.