lunes, 31 de diciembre de 2018

Reflexiones de Fin de Año

Sobre el 2018

Cada 31 de diciembre me viene ocurriendo lo mismo. Los años se me pasan a toda pastilla y siempre me parece que fue antes de ayer cuando resonaban las campanadas de la Nochevieja pasada. Hubo un tiempo en el que me preocupé pensando que, tal vez, vivía demasiado deprisa. Hoy asumo que lo que me ocurre es que no quiero perderme nada. Siento que esta vida es tan fascinante, que hay que vivirla paladeando cada segundo, exprimiéndo todo el sabor a la misma. Sé que a veces no llego a todo. Sé que siempre hay amigos a los que les debo más atención, pero también hace tiempo decidí ser un poco más indulgente conmigo mismo. No es tan importante la cantidad como la calidad, y en ello estoy.

Así que aquí me encuentro de nuevo. Delante del ordenador, recuperando brío en El Disparadero después de unos años muy exigentes, con la sensación de que el 2018 ha sido un año decisivo en mi vida. Como si, de repente, todo lo luchado, lo estudiado, lo invertido y lo sufrido (por qué no decirlo también) cobrase sentido. Como si de un puzle se tratase, siento que las piezas encajan y de repente me veo en el mejor momento de mi vida. Con la energía de la juventud, con la experiencia de quién durante estos años se ha vaciado para llenarse de todo lo que podía absorber de su alrededor, pero también con el puntito de reflexión que te van dando los años. Termina un año excelente, con sus días malos también, claro está, pero que cierra con un excelente sabor de boca ante todo lo que está por venir. Por delante 365 días que habrá que pelearlos, pero con una pinta sensacional.

Pero no os preocupéis, que hoy es Nochevieja y no se trata de soltar grandes tostones. Tampoco de resumiros mi año. Eso se lo dejo a los periodistas, tan dados en estas fechas a hacernos un acopio de las noticias más relevantes de los últimos 12 meses. Sólo quiero compartir tres ideas, tres reflexiones que en este 2018 han cobrado más sentido que nunca en lo personal y en lo profesional. Espero que os inspiren, o que, por lo menos, os ayuden a reflexionar para comenzar 2019 llenos de energía. Desde aquí os deseo todo lo mejor, a vosotros y a vuestras familias. ¡Nos espera un año apasionante!

1) Conocerse, para poseerse, para darse: Esta frase me la dijo un profesor del IESE, Álvaro San Martín, en 2016, pero tal vez hasta ahora nunca había entendido plenamente su significado. 2018 ha sido un año en el que he podido entender por qué me pasaban ciertas cosas y lo que es más importante, para qué me pasaban. Sólo a partir de ahí he podido reorientar mi vida personal y ser mejor profesional. En el colegio y en la universidad nos atiborran a conocimientos externos, que están muy bien y son muy útiles, pero sin la gestión de las emociones, sin el conocimiento de nosotros mismos, jamás podremos ser la mejor versión de nosotros mismos. Y sólo cuando eres capaz de poseerte, eres capaz de entregarte a los demás. Todos los días afrontamos decisiones de calado emocional y cuando no somos capaces de manejarlas, tendemos a ofrecer resultados disparatados.

2) Sobre la Gestión del Tiempo, lo esencial, lo importante y lo accesorio: Si hiciéramos una encuesta entre nuestros seres queridos, y les preguntásemos qué es lo realmente importante para ellos, sobre sus hobbies y lo que les gusta hacer, la gran mayoría pondría a familia y amigos en primer lugar. Muchos dirían que les gusta el deporte, otros salir, el teatro, el cine, la música o leer. Os hago una sugerencia para este 2019. Haceos vosotros esa misma pregunta. Poneos delante de un espejo y preguntaos ¿qué es lo más importante en mi vida? Y todos los días, con un poquito de paciencia, antes de iros a dormir, apuntad en una hoja excel todo lo que habéis hecho durante las últimas 24 horas. Al cabo de unas semanas, revisad cuánto tiempo habéis dedicado a cada cosa y comparadlo con aquello que dijisteis que era realmente importante. Yo llevo haciéndolo desde el verano, siguiendo el sabio consejo de otro profesor del IESE, Santiago Álvarez de Mon, una de las personas que más me ha hecho pensar en los últimos tiempos. Los resultados sorprenden. No somos lo que decimos, somos lo que hacemos. Mide tu tiempo, gestiónalo y pon en orden tu escala de prioridades. El día que te jubiles, nadie se acordará de ti en tu trabajo y sólo te quedarán aquellos que de verdad te quieren. Cultiva tus amistades, cuida a tu familia y no pierdas el tiempo en cuestiones menores. Y haz esa hoja excel. No te dejará indiferente. 

3) Busca Océanos Azules (en la vida y en el trabajo): La teoría de los oceanos azules comienza explicando los llamados océanos rojos. Son esos mercados plagados de competidores dónde sólo puedes crecer a base de quitarle cuota de mercado al resto de compañías que cohabitan con la tuya. Sin embargo, si eres capaz de encontrar un nuevo nicho de mercado, un monopolio temporal dónde te garantices campar a tus anchas durante un tiempo, entonces habrás hallado un océano azul. En los océanos azules la competencia es irrelevante. Y es que, en la vida, no es tan importante ser el mejor como ser diferente. Para ello, a veces, conviene aprender cuándo y a quién se debe escuchar, y a quién conviene dejar a un lado, pero sobre todo, conviene aprender a cuestionarse convencionalismos y atreverse a buscar alternativas y límites. En el fondo se trata de encontrar tu esencia , de ser original y hacer caso a tu propia intuición. Volvemos a lo mismo, sólo así podrás mostrarte tal cual eres, siendo, una vez más, la mejor versión de ti mismo.

Brindo porque así sea en este 2019. ¡Que seáis muy felices!





martes, 25 de diciembre de 2018

15 Años sin Sara

Pequeño Homenaje a una gran Amiga

Me gusta decir que la vida de las personas es como una ecuación. No, no es que de repente me haya vuelto fan de Wittgenstein, como tampoco creo que el mundo se pueda resumir en una fórmula matemática, pero sí que creo que nuestra existencia tiende a ser trascendente cuando incorporamos a la misma una constante. En las ecuaciones, cuando quitas la constante, los resultados tienden a ser disparatados. En la vida, cuando eso ocurre, tendemos al caos. Esa constante de nuestra vida se compone, en su parte más visible, de nuestros amigos, familia y pareja, esos que están ahí siempre, a lo que acudimos sin que nos pidan nada a cambio cuando la vida nos pega uno de esos golpes a los que uno nunca termina de acostumbrarse. Esos con los que sientes que estás en casa, imprescindibles en tu día a día.

Pero la constante, y disculpadme por sacar mi formación académica, es longitudinal, como lo es nuestra vida, y tiene una parte menos visible, esa que conforman aquellas personas que pasaron por aquella y ya no están, esas con las que compartimos momentos inolvidables, buenos y no tan buenos, que explican quién eres, como has llegado a ser la persona en la que te has convertido. El camino hacia Ítaca es largo, y cuanto antes asumamos que habrá personas que sólo podrán acompañarnos durante un trecho, más llevadero será el viaje.

Aceptamos que la ley de la naturaleza es inexorable, y es por ello por lo que, aunque nunca estemos preparados, asumimos la marcha de nuestros abuelos, incluso con el tiempo, la de nuestros padres, como algo que estaba en el guión. Sin embargo, cuando el que se marcha es alguien joven, alguien al que, conforme a nuestra visión de las cosas, no le tocaba, el drama se multiplica. Y es entonces cuando duelen, no sólo los recuerdos, sino los momentos no vividos, el tiempo que se te escapó o aquella llamada que no hiciste.

El tiempo, ese reloj que pasa y que cada mañana en el espejo nos recuerda que somos un poquito más viejos, también tiene propiedades muy saludables. Algunas curativas, como se suele decir, pero sobre todo, y esa es la parte que más me gusta, otras relacionadas con la perspectiva que le aporta a las cosas. Claro que me sigue doliendo que Sara no esté. Claro que me sigue resultando incomprensible que se fuera un día de Navidad con apenas 25 años. Claro que hay días en que se me siguen empañando los  ojos al recordar. Pero hoy sé que morimos porque vivimos, y que la muerte es algo terriblemente humano, vinculado de forma indisociable a nuestra propia existencia. No hay una sola Navidad en que no me acuerde de ella, pero la pena poco a poco va dando paso a un profundo agradecimiento por lo mucho que nos reímos, por lo mucho que conversamos, por lo mucho que compartimos.

Me quedan las fotos, las risas de los cumpleaños, aquel karaoke de Kapital, el verano en Irlanda o el viaje a las Fallas. Me quedan los partidos de fútbol y nuestras conversaciones sobre el Real Madrid y las excursiones con el cole. Me queda también que te fuiste debiéndote una llamada desde hacía un buen tiempo, pero sobre todo la alegría de poder recordarte cada año, de brindarte este pequeño y sincero homenaje. Y me queda una ilusión, que desde allí desde el cielo, desde esa parte dónde estáis las buenas personas, sientas que nuestra amistad, esa que tuvimos durante tantos años, explica un poquito quién soy y lo que hago con mi vida. O en definitiva, que sepas que pasarán los años, que los recuerdos podrán difuminarse, que vendrá gente nueva y que otra irá saliendo, pero que siempre formarás parte de mi constante. 

Quince años sin Sara. Siempre presente.




lunes, 24 de diciembre de 2018

Vinos para estas Navidades V (y Final)

Champagne, Cavas y Espumosos

Terminamos ya esta selección Navideña con los vinos espumosos, los cuáles muchas veces se dejan para el postre y para el brindis final, pero que constituyen, bajo mi punto de vista, una alternativa extraordinaria para acompañar toda la comida. Como todo, es cuestión de gustos, porque al final, y con miedo a ser reiterativo, el mejor vino es el que más le gusta a uno en un momento determinado, Y lo maravilloso de su mundo, que no es que haya personas a las que no les guste el vino, sino que existen personas que no han encontrado aún su vino. ¡Qué paséis una noche extraordinaria!

Os dejo mi selección:

- Dominio de la Vega Cava Reserva Cuvee Prestige 2013: Debo reconocer que, por lo general, los cavas de fuera de Cataluña me dejan a menudo bastante indiferente. Este ha sido una maravillosa excepción.  Lo podéis encontrar en Uvinum a unos 27 euros / botella. 

- Agustí Torelló Mata Gran Reserva Barrica 2013: Lo probé en la cena de ANAC (asociación nacional de amigos del Cava) y me pareció extraordinario, como casi todo lo que hace esta bodega. Lo podrás encontrar en Bodeboca, pero aún dicha añada no la tienen disponible. ¡Esperemos que no tarden! 

- Charles Heidsieck Brut Reserve: Nos pegamos un salto a Francia para tomar un buen Champagne. Esta marca suena menos entre el gran público, pero merece mucho la pena. La caja de 6 botellas la podrás encontrar por 245 euros en Millesime.

- Gramona Imperial Gran Reserva Brut 2011: De mis bodegas favoritas de Cava. Un valor seguro que nunca falla.En mi caso lo caté maridando una extraordinaria comida Japonesa en uno de mis restaurantes favoritos de Madrid. Mejor compañía imposible, lo confieso.  Lo podréis encontrar en Bodeboca por 18,90 euros. Eso sí, ya la añada tiene que ser la 2013.

- Mistinguett Brut Nature 2016: Una de las revelaciones del año. Por su juventud y por mi desconocimiento de la marca. Pura fruta, máximo frescor y un precio de locura, 7,63 euros / botella. Lo podréis encontrar en Wineisvino.

- Moet Chandon Imperial Bru Rosé: Un clásico, aunque en este caso toca rascarse el bolsillo. No empalaga y deja unas notas florales de lo más agradable. Extraordinaria elección también. Lo podrás encontrar por 46,50 euros en Bodeboca.

- Agustí Torelló Mata Trepat Rosé 2016: Y por si alguno busca un espumoso rosado un poco diferente, además de económico respecto al Moet Chandon, finalizo mi selección con una propuesta de lo más original y sorprendente. La variedad Trepat está regresión en nuestro panorama vitivinícola, pero a la luz del resultado, es para hacérnoslo mirar, que diría alguno. Su precio, extraordinario. 12,90 euros y disponible en Bodeboca. 

¡Feliz Navidad!

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Vinos para estas Navidades IV

Los de Clase Mundial

Cuarta entrega de mis vinos favoritos del año 2018. Si en la primera entrada hablábamos de los vinos con mejor relación calidad / precio, en la segunda los llamados "vinos revelación" y en la tercera citábamos a vinos TOP por debajo de 40 Euros, hoy vamos con aquellos de marcas indiscutibles que encandilarán a los amantes del lujo. Cuando tengo ocasión de probar cosas como éstas, es cuando me doy cuenta de lo afortunado que soy con mi trabajo. ¡Espero que os guste mi selección!

- Mouton Rothschild 2016: Técnicamente este vino lo probé en 2017 cuando visité la bodega, pero entonces no estaba aún a la venta y no quería dejar de incluirlo en mi listado. Para la mítica bodega bordelesa, es, hasta la fecha, la mejor cosecha del siglo. Hay veces que algunos amigos me preguntan si se nota tanto la diferencia cuando pruebas un vino cómo éste. A mi me pareció algo realmente antológico. Y por lo que veo, a Parker, a Suckling, a Jancis Robinson y al Wine Enthusiast, también. Todos le han otorgado 100 puntos. Tiene un prohibitivo precio de 730 euros, y lo podrás encontrar en  Millesima.es pero aún en "primeur".

- Vega Sicilia Único 2006: Tuve el privilegio de conocer la bodega de la mano de Gonzalo Iturriaga, Director Técnico de la bodega Vallisoletana, y la suerte de catar este vino. El adjetivo que mejor lo define es el que acompaña a la marca: único. Elegante como pocos. Lo puedes encontrar por 270 euros en Bodeboca.

- Vega Sicilia Valbuena 5º Año 2009: Este lo tenía guardado desde hace tiempo para una ocasión especial y la espera mereció la pena. El vino, procedente de una añada histórica, se muestra en plenitud y me temo que aguantará ahí muchos, muchos años. Elegante y con carácter. Su precio, en torno a los 98 euros. Lo podrás encontrar en Vino Selección.  

- Gran Pérez Pascuas Gran Reserva 2010: La visita a Pérez Pascuas - Viña Pedrosa la recordaré toda mi vida como una de la más bonitas y agradables. Y el remate fue catar este vinazo en compañía de José Manuel, sus primos, su padre y sus tíos. Toda una familia que transmite una pasión que encuentras en todos y cada uno de sus vinos. Este es impactante. Su precio, 210 euros y lo podrás encontrar en Vinissimus.

- Dominio del Pidio 2015: Se trata del proyecto más personal de Cillar de Silos. A este extraordinario tinto le acompaña un Albillo espectacular que aún no está a la venta. Este vinazo lo pude catar en el Salón de los Grandes Vinos de la Guía Peñín de este año. Su precio está en torno a los 48 euros y lo podrás encontrar en Lavinia.

- Mauro VS 2015: Si ayer traíamos a colación Mauro, hoy le toca a su hemrano mayor, Mauro VS. Como todo lo que hace Mariano García, simplemente espectacular. Lo podrás encontrar por 55,50 euros en Bodeboca.

- Viña Pedrosa Gran Reserva 2011: También lo caté en la bodega en la visita anteriormente citada. Otro gran vino de una gran añada y a un precio bastante asequible dentro de esta selección. Lo podrás encontrar en Bodeboca a un precio de 59,90 euros. 

- Barón de Chirel Reserva 2010: Se trata de uno los mejores vinos de Marqués de Riscal. En este caso se muestra en plenitud. Su precio ronda los 60 euros y lo podrás encontrar en Uvinum.

- Alión 2013: También catado en mi visita a Vega Sicilia. A las grandes bodegas se las ve en las añadas complicadas, y esta fue una de ellas en la Ribera del Duero. El vino está espléndido y se muestra fino y elegante. Fruto de una gran viticultura. Lo podrás encontrar por 60 euros en Vino Selección. 

- Villa Corullón 2015: Lleva la firma del mítico Álvaro Palacios. Se trata de un vino del Bierzo descomunal que podrás encontrar por 45 euros en Bodeboca. Actualmente en venta privada. ¡Aprovéchalo!

Continuará...

martes, 18 de diciembre de 2018

Vinos para estas Navidades III

Vinazos hasta 40 Euros

Seguimos con la saga. El domingo os recomendaba los vinos por debajo de 12 Euros. Ayer os sugería algunos vinos "revelación". Hoy nos adentramos en los vinos TOP, diferenciando entre aquellos que están por debajo de 40 euros y los que podríamos considerar de clase mundial y, por ende, tienen un precio (en algunos casos) prohibitivo. Los 10 vinos de esta noche son, para mi, muy especiales. Es decir, cuando uno paga 60, 70 o 100 euros por una botella de vino, incluso más, lo razonable, lo que cabría esperar, es que se encuentre algo extraordinario. Sin embargo, hay ocasiones en las que pagando algo menos de 30 euros te puedes encontrar caldos enológicamente muy cercanos a los que elaboran muchas de las bodegas más icónicas y mundialmente reconocidas, pero a unos precios mucho más asequibles.

Así pues, este listado es "la niña de mis ojos", si me permitís la expresión. No son vinos para todos los días, pero si te quieres dar un pequeño lujo estas Navidades, aquí tienes opciones creo que inmejorables. Con cualquiera de los que te recomiendo, acertarás. ¡Arrancamos!

- Mauro 2015: Mariano García fue enólogo en Vega Sicilia durante muchos años, y hace también unos cuantos que comenzó su proyecto personal en esta bodega que linda con la Ribera del Duero, en la que sólo elabora vinazos. Este es uno de ellos. Su precio está en torno a los 28 euros y esta añada está agotada en casi todas partes. Lo he encontrado en Ideavinos. Acertarás seguro.

- Adaro de PRADOREY 2015: De esta selección,el de mejor relación calidad / precio. 93 Puntos Peñín, 94 Suckling (y entre los 100 vinos españoles del año para este prescriptor americano), 95 puntos en El País y 91 en la Guía Gourmets. Lo puedes encontrar por tan sólo 18 euros en nuestra web. Si lo pides hoy, te llega para Navidad. Y si eres socio de Bodeboca, lo tienes en Venta Privada a un precio más que interesante. En esta añada comenzó a trabajarse en ecológico. Vinazo.

- Finca Terrerazo 2012: Reconozco que me gusta tomar los vinos bien hechos, y es por ello por lo que esta añada está prácticamente agotada en todas partes. La he encontrado en Ideavinos. Esta estupenda bodega valenciana, Mustiguillo, está comercializando en la actualidad la cosecha 2016 de Finca Terrerazo. Monovarietal de Bobal, extraordinariamente elaborado y con un precio de unos 24 euros. 

- PRADOREY Élite 2014: Élite es una selección masal prefiloxérica que trabajamos muy poquitas bodegas en la Ribera del Duero. O dicho de otra forma, es un tipo de tempranillo de lo más particular y muy difícil de encontrar. Único en su especie, me atrevería a decir, por cuanto no conozco ninguna otra bodega que lo trabaje de forma individualizada. 95 puntos Decanter y 94 Peñín para un vino que no deja a nadie indiferente. Que se lo digan a los clientes de Bodeboca. Allí lo podrás encontrar en Venta Privada, pero también en nuestra web a tiempo de llegarte para las fiestas de este año. Su precio, 27 euros.

- Viña Pedrosa Reserva 2014: Los hermanos Pérez Pascuas no sólo son amigos, sino que hacen unos vinos extraordinarios. Su Reserva del año 2014 aún se muestra joven, pero tiene todas las virtudes de una bodega excepcional. Lo podrás encontrar por 31,50 euros en Bodeboca.

- Pago de Carraovejas 2015: Esta añada marca un antes y un después en la bodega pucelana, ya que desde dicha cosecha, su mítico Crianza deja paso un nuevo concepto que parece aunar muchas de las virtudes de aquel y de su Reserva. Desde luego el inicio ha sido extraordinario. Caté una botella en enero y tengo guardada otra como oro en paño, por cuanto creo que este vino tiene recorrido. Añada prácticamente agotada, lo puedes encontrar aún en Amazon por unos 29,45 euros. ¡Corre que vuelan! 

- Domaine Lupier La Dama 2015: Bajo mi humilde punto de vista, la mejor garnacha de España la elabora esta bodega familiar Navarra con una uva extraordinaria procedente de unas cepas que se plantaron en 1.903. Vinazo que ya tiene el reconocimiento de Peñín (98 puntos) y de Parker (95).  Y todo ello a un precio de 31 euros. Una ganga. 

- 4 Kilos 2015: Esta bodega mallorquina me vuelve loco. En este caso os traigo el vino de la gama más alta de la misma, el cual se puede encontrar por unos 30 euros aproximadamente. Si quieres innovar apostando por una uva como la Callet, y arriesgarte con una de las zonas de nuestro panorama vitivinícola más interesantes (y menos conocida), no dejes de probar este vinazo. Lo puedes encontrar en el market place de Vivino.

- San Román 2014: Imagino que la añada 2016 estará a punto de salir al mercado, pero yo probé este 2014 hace unos meses y me pareció que estaba en su punto álgido. De nuevo de la mano de Mariano García, pero en este caso en Toro. Fino, elegante y con toda la potencia de la región. Brutal. Lo puedes encontrar por unos 25 euros en el Market Place de Vivino.

- Protos 27 2015: Se trata de uno de la emblemática bodega de Peñafiel que busca homenajear los orígenes de la misma, remontándose al año 1927. Bajo mi punto de vista, supera a la añada 2014, la primera de este vino más que interesante. Podrás encontrar este 2015 por unos 25 euros en Bodeboca. 

Continuará...
 

lunes, 17 de diciembre de 2018

Vinos para estas Navidades II

10 Vinos Revelación del Año 2018

Continuamos hoy, tal y como os prometí ayer, con los 10 vinos revelación del año para mi. De nuevo, como os comentaba ayer, he aunado mis notas de cata con las opiniones de Vivino. En este caso, se trata de vinos que no conocía, que ni siquiera me sonaban, salvo uno, que ha superado todas mis expectativas y que traigo a colación en esta selección. En unas líneas entenderéis por qué.

De nuevo mis disculpas a todos aquellos que merecerían estar en este listado, pero como también expliqué ayer, aunque no puedo quejarme de lo mucho que tengo oportunidad de catar, no cato todo lo que me gustaría.

¡Vamos allá!

- Vivaltus 2016 (DO Ribera del Duero, Tinto): No sé si aún está en el mercado. Al menos yo no lo he encontrado, pero tuve la suerte de probarlo en una magnífica cata dirigida por Luis Gutiérrez en Burgos el pasado mes de septiembre. Chapeau para nuestros amigos de Yllera. Han hecho un vino de clase mundial que me dejó sin palabras. Mi más sincera enhorabuena.

- El Buen Alfarero 2016 (DO Ribera del Duero, Tinto): En PRADOREY andamos sumidos en la Edad del Barro, como también os comentaba hace unos días. Y de ella ha salido este vino, que ha supuesto un auténtico desafío por su compleja elaboración. Vino con alma, sin maquillaje, y que nos muestra una Ribera del Duero desconocida. Basta con pasarse a vernos en una vendimia para comprender que este vino es único. Su evolución me ha dejado estupefacto. Y hasta ahí puedo contar... Lo puedes comprar por 120 euros en nuestra web, con envío a casa gratuito.  Sólo 1.614 botellas y a punto de acabarse.

- Peña Lobera 2014 (DO Ribera del Duero, Tinto): Otro vinazo que descubrí en la cata de Luis Gutiérrez. Elaborado por Hacienda Solano, se trata de un vino elegante y con personalidad propia. Lo puedes encontrar en Viníssimus por 61,50 euros. Y date prisa, que sólo se han elaborado 800 botellas.

- Sin Palabras Selección Especial Albariño 2010 (Rías Baixas, Blanco): El nombre hace alusión a la presentación del vino, sin etiqueta ni mayor presentación que ese "Sin Palabras". Se trata de un vino elaborado por Adegas Castro Brey y que se muestra complejo, alejándose del estereotipo de blanco fácil y afrutado, pero que pese a tener ya sus 8 años, se muestra en plenitud. Maravilloso, con un precio de 20,15 euros. Lo podrás encontrar en Bodeboca.

- Alexander Vs The Ham Factory 2014 (DO Ribera del Duero, Tinto): Se trata del proyecto de Casa Rojo en Ribera del Duero. Su extraño nombre puede llevarte a engaños: se trata de un vino muy serio, muy Ribera, pero con frescura y elegancia. Lo podrás encontrar en El Corte Inglés, en su club del Gourmet.

- Douro Charme Tinto 2015 (Douro, Tinto): Conocía a Niepoort por sus fortificados, pero era ajeno a su proyecto del Douro. De nuevo lo caté con Luis Gutiérrez, y de nuevo me sorprendió muy gratamente. Lo podrás encontrar por 76 euros aproximadamente en Gourmethunters.

- Ángel Sequeiros sobre Lías 2010 (Rías Baixas, Blanco): Al igual que Sin Palabras, este Albariño del año 2010 se muestra complejo y lleno de matices. Lo encontré en Bodeboca, pero veo que allí está agotado. Su precio es de 21,50 euros, pero si corres, en Santa Cecilia está de oferta su añada 2012. Por si acaso la aprovecharía...

- Ramon do Casar 2016 (Ribeiro, Blanco): Seguimos por Galicia, pero en este caso nos acercamos a Ribeiro y a un tipo de vino que se asemeja más a lo que esperamos en un blanco. Su mezcla de Albariño, Treixadura y Godello nos muestran un vino explosivo en nariz, fresco y muy agradable de beber. Su precio, 12,90 euros. Lo tienes en Lavinia. 

- Pago El Espino 2011 (Serranía de Ronda, Tinto): Esta añada, lamentablemente, ya está agotada, pero podrás encontrar las siguientes en Bodeboca. Se trata de un vino mezcla de Petit Verdot, Tempranillo y Merlot, que aúna potencia y elegancia. Efectivamente, en España ya se hace no buen vino, sino vinos extraordinarios, en cualquier parte. Y este es un inmejorable ejemplo. Su precio ronda los 18 euros y lo elabora la bodega Cortijo Los Aguilares.

- Bobos Finca Casa la Borracha 2014 (Utiel Requena, Tinto): Elaborado por Bodegas Hispano Suizas, se trata de un vino de una finca concreta dentro de su viñedo. El resultado no puede ser más interesante. Se trata de un monovarietal de Bobal, graso y elegante. Lo podrás encontrar en Lavinia a un precio de unos 22 euros.

Continuará...

domingo, 16 de diciembre de 2018

Vinos para estas Navidades I

10 Vinos Excelentes por menos de 12 euros.

Como viene siendo tradición, comienzo con mi exposición de los vinos del año que más me han llamado la atención durante estos últimos 12 meses. Como siempre, quiero incidir en que esta lista sólo representa lo que más me ha gustado a mi de lo que he podido catar durante el 2018, que no ha sido poco, afortunadamente, pero tampoco todo lo que me hubiera gustado, por lo que, además de asumir la subjetividad que toda lista conlleva, doy por hecho que me estoy dejando vinazos fuera que podrían estar aquí perfectamente.

Como novedad, deciros que por primera vez voy a trocear el post para que sea más fácil su lectura. En el de hoy os hablaré de 10 vinos excelentes por menos de 12 euros. Mañana traeré a colación los vinos revelación del año (aquellos que no conocía y que me han dejado una magnífica impresión). El martes iré con los grandes vinos de hasta 40 euros, el miércoles os hablaré de espumosos y, por fin, el jueves os señalaré aquellos vinos icónicos, de esas marcas indiscutibles, que más me han llamado la atención en este 2018.

Dado que muchos de los vinos catados "empataban" en mi valoración, he introducido como factor de corrección las puntuaciones de Vivino, una especie de Trip Advisor del sector y cuyo uso os recomiendo. Así que creo que el listado trae vinos para todos los gustos, bolsillos y públicos. Espero que disfrutéis esta selección y que os ayude en vuestras compras Navideñas. ¡Comenzamos con esos 10 vinos por debajo de 12 euros!

- O Luar de Sil Godello 2016 (DO Valdeorras) (Blanco): Vino elaborado por Pago de Capellanes, la emblemática bodega de la Ribera del Duero en su aventura por tierras gallegas. Ya está en el mercado la añada 2017, la cual imagino que seguirá la estela de su predecesora. Precio, 8,95 euros / botella. Lo puedes encontrar en el Market Place de Vivino.

- PRADOREY Rosado Fermentado en Barrica 2017 (DO Ribera del Duero): Un clásico nombrado hasta en 4 ocasiones como el Mejor Rosado de España por distintas asociaciones de sumilleres. Se aleja de la moda de las tonalidades pálidas para dar paso a un vino original y con personalidad propia. Su mezcla de tempranillo y merlot, unido a su fermentación en barrica, ofrece un resultado explosivo. Se vende por cupos y guardo mi última botella como oro en paño. Su precio, más que interesante: 8,95 euros / botella. Se puede encontrar en Ideavinos.

- Brunus Rosé 2016 (DO Montsant) (Rosado): Otro rosado de los que me gustan, en este caso de Montsant, elaborado únicamente con garnacha y de color intenso. Muy frutal. Lo podrás encontrar en Bodeboca a un precio de 10,50 euros.

- Pago de Capellanes Roble 2017 (DO Ribera del Duero) (Tinto): Un Roble de los que nunca fallan, en esta añada con más estructura y potencia que las anteriores como consecuencia de la climatología de la cosecha 2017. Agotado en muchas partes, lo podrás encontrar por unos 11,90 euros en Uvinum.

- PRADOREY Verdejo Selección Especial 2017 (Vino de la Tierra de Castilla y León) (Blanco): Recién salido al mercado. Paso adelante al respecto de añadas anteriores. Se trata de un verdejo, pero no del estilo al que nos estamos acostumbrando (fáciles, afrutados en exceso), sino con complejidad consecuencia del origen de la uva (la zona de Segovia) y una fina crianza en barrica estilo "fumé" que dirían en Francia. Sólo por 9,95 euros y en menos de 72 horas PRADOREY te lo lleva a casa. Cuidado que vuelan, apenas se han elaborado unas 6.000 botellas.

- Lindes de Remelluri 2013 Viñedos  de Labastida (DO Rioja, Tinto): No lo catalogaría como el hermano pequeño de Remelluri, por cuando se trata de un vino con personalidad propia y una finura notable. Todo ello por 11,95 euros / botella. Se trata de un caldo excelente en una añada compleja. Lo puedes adquirir en el Market Place de Vivino.

- Barón de Ley Reserva 2014 (DO Rioja, Tinto): Me sorprendió su carga frutal sin dejar de ser un Reserva de Rioja con todo lo que ello implica, así como lo bien elaborado que estaba. Todo ello a un precio excepcional (9,90 euros / botella). Aún con recorrido, pero es una muy buena compra para estas fechas. Lo puedes encontrar en Bodeboca. 

- Ceres Crianza 2016 (DO Ribera del Duero) (Tinto): Mis vecinos y amigos de Asenjo & Manso tienen un portafolio de vinos muy interesante a unos precios realmente espectaculares. Para mi, este es un muy buen ejemplo. Tiene carácter y frescura. Lo podrás encontrar por 10,50 euros en el MarketPlace de Vivino. 

- Paraje Tornel Bobal 2015 (Utiel Requena) (Tinto): Dominio de la Vega es una de esas bodegas valencianas que están poniendo en valor una región que hasta no hace tanto era más conocida por el volumen que por la calidad. Este vino realmente me sorprendió muy gratamente. Conocía a Dominio de la Vega por sus Cavas, pero este Tinto me hace ver que estamos, sobre todo, ante una gran bodega,  transversal y manejando diferentes registros. Lo puedes comprar por 10,90 euros en el Market Place de Vivino.

- PRADOREY Roble 2017 (DO Ribera del Duero) (Tinto): Creo que es el mejor Roble que hemos hecho hasta la fecha. La añada, sin duda, ayuda, pero por si hubiera alguna duda, además de las críticas digitales, los 91 puntos Peñín hablan por sí solos. Se trata de un clásico en esta categoría el cual se está agotando a una velocidad inusitada. Podrás encontrarlo por 7,25 euros en nuestra web, y encima te lo mandamos a casa en un plazo de 72 horas.

Continuará...

miércoles, 12 de diciembre de 2018

La Edad del Barro

Sobre Tinajas, lo Esencial, el Aprendizaje y las Ventajas Competitivas

Verano de 2016. Fran, nuestro Director Técnico y Enólogo, se daba un paseo por los alrededores de la Posada de PRADOREY comprobando que una serie de arreglos se habían llevado a cabo de forma correcta. En esto, ve un par de tinajas abandonadas en mitad del jardín y llega a bodega con su típica mirada de estar en ebullición. Los que le conocen seguro que saben a qué me refiero. Los enólogos son técnicos de formación, pero los realmente buenos tienen mucho más de artistas que de ingenieros (aún cuando lo sean, como es el caso) y cuando están en  medio de un proceso creativo, a veces es realmente complicado seguirles. Entró en mi despacho sudoroso, se sentó en una silla y me dijo "tenemos que elaborar como se hacía antiguamente, en tinajas de barro". A mi, que me va la marcha y que soy un curioso compulsivo, no hace falta pincharme en demasía para embarcarme en este tipo de aventuras. Por aquel entonces, poco antes de la vendimia, adquirimos cuatro tinajas, pero no modernas, no de esas que se hacen ahora, sino de finales del siglo XIX y principios del XX. Fran tenía una intuición.

De aquello salió El Buen Alfarero. Y fue entonces cuando, de repente, se empezó a escuchar aquello de "volver al pasado" para innovar en el mundo del vino... Nosotros seguimos a lo nuestro. Teníamos muy claro a dónde queríamos llegar, pero lo que no sabíamos era lo que nos íbamos a encontrar por el camino. Lo que comenzó siendo una prueba con cuatro tinajas terminó convirtiéndose, dos años más tarde, en una sala entera llena de éstas, de diferentes tamaños y orígenes, cada una de ellas para diferentes elaboraciones. En esta vida hay modas, tendencias que van y vienen, sin embargo, nosotros, que además de divertirnos, nos tomamos muy en serio nuestra profesión y buscamos un sentido a todo lo que hacemos, teníamos claro que nuestra apuesta era a medio y largo plazo. Para algunos lo que hacíamos era una genialidad, para otros una "ida de olla", pero es que si en esta vida quieres triunfar, lo que no puedes hacer es quedarte en el medio y hacer lo que hacen los demás. No se trata de ser el mejor, algo subjetivo, sino de ser diferente, de sobresalir en la era del exceso. Lo que marca la diferencia en el mundo empresarial es el conocimiento tácito, ese que se aprende y no se enseña. Sabíamos que de ahí sólo podía salir algo grande, aunque ignorásemos la magnitud de lo que estábamos haciendo.

Hace unos meses les preguntaba a mis alumnos en la Universidad por aquello que ellos consideraban la ventaja competitiva más importante que se puede tener en una empresa. Lo variopinto de las respuestas me resultó de lo más interesante, por cuanto mucho de lo que decían tenía todo el sentido del mundo. Por ejemplo la calidad es un mínimo para competir, y puede ser una fuente de ventajas competitivas, pero en el fondo es lo más fácil de imitar. Al menos la calidad objetiva del producto. El servicio también puede ser una buena herramienta para diferenciarse de tus competidores, pero también es una cosa que te pueden copiar. No parece clave para buscar una ventaja a largo plazo. Ser una compañía "low cost" puede parecer algo sencillo, pero en el fondo tiene un trasfondo complejo y mucho de cultura corporativa que no es tan fácil de replicar. Que se lo digan a American Airlines o Delta cuando quisieron imitar a Southwest Airlines. Sin embargo, a ésta le terminó copiando con algo de tiempo Ryanair. 

El "speed to market", o capacidad de respuesta a los cambios que se dan en un mercado es también algo relevante y más difícil de imitar que el "low cost", pero al final sólo te otorga monopolios temporales, cada vez más cortos. Inditex es un buen ejemplo de una empresa que se ha hecho de oro así. Hubo también quién habló de innovación y es cierto que Apple y su iPhone, sobre todo hasta la llegada de Android, es un inmejorable caso de éxito, pero ¿realmente hay algo que no se pueda copiar?

Pues, efectivamente, sí que lo hay. Existe una ventaja competitiva que es inimitable: el aprendizaje. Y tiene mucho que ver con la intuición, con ese conocimiento tácito al que antes hacía alusión, pero también con la humildad necesaria para comprender que en este mundo es mucho más lo que no sabes que lo que sí, con la predisposición a romper con esquemas prestablecidos, a no escuchar de vez en cuando, y a seguir caminos que se alejan de lo puramente académico, interiorizando conocimientos de múltiples disciplinas. Como me gusta decir, todo lo que merece la pena en esta vida cuesta y requiere su tiempo justo de cocción. El problema, a menudo, es que en las empresas se tiende a ser cada vez más resultadista y a mirar con demasiada frecuencia el corto plazo. Y así se imponen las modas. Y así cada vez más se estandarizan productos y procesos, perdiéndose la magia de lo puramente creativo. Operación Triunfo es un buen ejemplo. Parece difícil, en los tiempos que corren, que puedan salir unos nuevos "Beatles" o "Rolling Stones".

En ese camino hacia la estandarización, se busca correr los menores riesgos posibles, siendo un proceso que cada vez se da en más industrias. Y yo creo que nunca podría trabajar en una compañía "amarrategui", si me permitís el símil futbolístico. Me aburriría. Mi abuelo era el "loco de la Ventosilla" y creo que algo de esa locura debe correr por mis genes. Elaborar en barro ha sido un auténtico reto. Por lo artesanal del trabajo, por lo difícil de la tarea, por las virguerías que ha habido que hacer para que el vino fuera viable y no se estropease por el camino, por el mimo y cariño que entre todos le hemos puesto, pero también por todos los prejuicios que hemos tenido que superar para que nos dejaran hacer lo que hemos hecho. Y es ahí dónde surge el aprendizaje, cuando en tu ejercicio de responsabilidad dentro de una aventura tan arriesgada, te afanas en buscar soluciones a problemas que nunca antes se te habían planteado, descubriendo aspectos fascinantes que puedes aplicar en muchos productos y procesos. Dicen que en las guerras surgen excelentes cirujanos. En este tipo de elaboraciones se ve a los verdaderos enólogos. Bellas Artes pueden estudiarlo muchas personas, pero Picasso o Velázquez hay uno cada muchos años. Yo, simplemente, he aprendido un huevo, pero sobre todo me lo estoy pasando como un enano. 

Pero por encima de todo, me siento un privilegiado, porque como señala Clayton Christensen en su maravilloso artículo “How will you Measure your Life?”, "el Management es la profesión más noble si se lleva a cabo de la manera correcta. Ninguna otra ocupación ofrece tantas formas de ayudar a otras personas a aprender y a crecer, a asumir responsabilidades y ser reconocidas por sus logros y su contribución al éxito de un equipo. El mérito es de mi equipo, de Fran y compañía, y yo feliz de estar en un segundo plano favorenciendo la creación del entorno adecuado para que la creatividad fluya, pero sobre todo para que el aprendizaje, esa fuente de ventajas competitivas a la que antes hacía alusión, empape a todas y a cada una de las personas que formamos parte de PRADOREY. Hace unas semanas presentamos en Valladolid alguna de las joyas que vienen por el camino, todas hijas de la Edad del Barro que estamos viviendo en bodega, y el asombro fue generalizado. Lo que se avecina me pone los pelos de punta.

Así pues, de esa piedra angular en forma de tinaja de barro desechada por algunos de esos "arquitectos" llamados enólogos, a raíz de una revelación, de un chispazo de genialidad de Fran, surgió una nueva manera de concebir el vino en PRADOREY. El Buen Alfarero es un vino que ha marcado un antes y un después en nuestra bodega, pero sólo un pequeño adelanto de lo que viene. Lo importante no ha sido tanto el producto como el camino que ha abierto, lo que hemos aprendido, lo que estamos aprendiendo y lo que todavía nos queda por aprender. Mientras tanto vienen cositas nuevas como os he anticipado hace unas líneas, pero también, y sobre todo, la reinterpretación de muchos de nuestros mejores vinos. Cuestionarse la fórmula del éxito es otra forma aprendizaje, pero sobre todo de madurez corporativa.

Muchos colegas nos preguntan cómo se nos ocurren estas cosas. Muchos amigos que vienen a vernos nos dejan notas en nuestro libro de visita en las que alucinan y alaban nuestra valentía. El secreto, como diría Saint Exupery, creedme, no puede ser más simple. Se trata de asumir, darse cuenta en definitiva, de que  "sólo con el corazón se puede ver bien" que "lo esencial es invisible para los ojos.", aunque llevara a la vista de todos muchas decenas de años en un jardín. Para crecer es imprescindible aprender a mirar de otra manera.

Bienvenidos a la edad del barro, esa que no entiende de modas y que ha llegado a PRADOREY para quedarse. La revolución en el mundo del vino no consiste (solamente) en volver al pasado, sino en atreverse a hacer las cosas sin prejuicios. Os esperamos en bodega. El viaje es apasionante y esto, a fin de cuentas, sólo acaba de empezar. 



A la memoria de mi primo Santi.



sábado, 15 de septiembre de 2018

Pedro Sánchez, su Tesis doctoral, la Ejemplaridad y la Decencia

Algunas Reflexiones

La vida no deja de sorprenderme, debo reconocerlo. Hacer una tesis doctoral es un trabajo tan intenso, tan duro y del que uno se siente tan orgulloso, que lo que uno quisiera es que le preguntasen a menudo al respecto. Tienes tu día de gloria, ese en el que defiendes tu trabajo ante amigos y familiares, los cuales nunca fallan, pero luego, poco a poco, queda como algo de lo que uno se siente muy satisfecho, que le da un salto cualitativo a su currículum, pero del que rara vez vuelve a hablar. Salvo, claro está, que el presidente del gobierno de tu país sea portada de numerosos medios de comunicación por las sospechas que ha generado su tesis doctoral. 

Es entonces cuando recuperas, aunque sea de forma temporal, tu momento de gloria. Esta semana han sido muchos los que me han preguntado por mi proceso, por el del presidente, por su tribunal, por el tiempo que tardó el presidente Sánchez en terminarlo y por mi opinión al respecto de si hubo o no hubo plagio. Han sido tantas las explicaciones, que he preferido terminar diciendo que escribiría en El Disparadero al respecto. Por Whatsap, creedme, es complicado.

Uno piensa que un doctorado es un camino de crecimiento intelectual, y realmente lo es, pero no únicamente. El crecimiento personal, de madurez en definitiva, que experimenta un doctorando es gigante. Hacer una tesis doctoral te exige, no sólo leer muchas cosas de personas afines, sino también de gente que está en las antípodas de tus valores o planteamientos intelectuales, incluso políticos. Y no para despellejarlo, como ahora está tan de moda en las redes sociales, o incluso en el parlamento como con bochorno vemos de vez en cuando, sino para aprender también del otro. Hay economistas con los que no comparto casi ninguna idea, pero a los que respeto profundamente, admiro intelectualmente y que me resultan muy retadores. Digo esto porque quiero dejar claras dos premisas de lo que va a ser este post: sí, tengo mis ideas políticas, pero me las guardo en el cajón. Mi aproximación a la tesis de Pedro Sánchez es absolutamente aséptica, no legal, por cuanto no soy jurista, pero sí pura y exclusivamente académica. Este punto es imprescindible para entender este post.

La segunda premisa tiene que ver con mi formación académica. En la Universidad Complutense, en mi período de doctorando, me enseñaron a aproximarme a un tema con rigor. Y eso es lo que voy a hacer. Para escribir este post me he leído con atención en los últimos días todos los medios, desde Público hasta OK diario, pasando por El País, El Plural, El Mundo, El Confidencial y el ABC. Me he leído columnas de Juan Carlos Monedero (a quién conocí en su día, hace ya casi 9 años, por lo que entendería que no me pusiera cara, ya que un buen amigo suyo salía con una amiga mía por aquel entones, y con el que tuve la oportunidad de departir en un par de ocasiones. No coincido con él en casi ninguno de sus planteamientos, pero le reconozco una persona muy inteligente), de José Ignacio Camacho y Carlos Herrera, así como editoriales de El País. También he revisado con detalle los comunicados de Moncloa y los extractos publicados en los medios de comunicación. Reconozco, en cualquier caso, no haber tenido tiempo de leer la tesis de Pedro Sánchez.

Desde un punto de vista estrictamente académico, la tesis de Pedro Sánchez contiene plagio y jamás debió ser autorizada para defender ante un tribunal. ¿Cómo se casa ésto con los informes de herramientas como Turnitin y el comunicado de Moncloa? Hoy en día hay dos maneras de defender una tesis doctoral. La de toda la vida consiste en que tú eliges un tema, expones los objetivos de tu investigación, haces una revisión de la literatura existente, propones unas hipótesis, las contrastas y cierras con conclusiones, limitaciones, futuras líneas de investigación e incluso implicaciones académicas y profesionales. En un esquema como éste, efectivamente, la coincidencia con otros textos que te va a dar programas como Turnitin pueden estar en torno a un porcentaje como el de la Tesis de Pedro Sánchez. La otra forma de hacer una Tesis consiste en que tú hagas un acopio de diferentes artículos tuyos previos, publicados en revistas científicas de relevancia, y que, de nuevo, termines con las conclusiones, futuras líneas de investigación, etc., a los que hacía antes alusión. En este caso, el porcentaje de coincidencia de Turnitin sería altísimo, como os podéis imaginar.

Por lo tanto, no es el porcentaje de coincidencia lo que determina que haya o no un plagio académico, sino cómo se presenta ese texto que coincide con otras referencias. Copiar tablas, citas textuales, párrafos enteros o incluso parafrasear sin poner la fuente es, académicamente, inaceptable. La reglamentación de Harvard, que es la que se aplica en la inmensa mayoría de Universidades y comites editoriales de revistas científicas explica que cuando se parafrasea, se debe poner al autor y la fecha de publicación de dicho trabajo, y que cuando se ponen tablas o frases textuales, debe ir entrecomillado. De otra forma, eso queda como tuyo, y cuando el día de mañana alguien quiera coger tu trabajo para inspirarse en futuras investigaciones, te cita a ti, y no al verdadero autor. Por eso no vale lo que ha querido explicar Moncloa sobre que aparecían en la bibliografía final.  Eso, de nuevo, desde el punto de vista académico es apropiarse del trabajo de otro. No admite dudas. Es plagio y es una tesis no apta. Aquí no hay claros oscuros. Pasa lo mismo con tus trabajos previos, aunque pueda parecer absurdo.

Respecto al comnicado de Moncloa, tres ideas al respecto: Una, el porcentaje no explica, como ya he señalado, si ha habido o no plagio académico; dos, los dueños de los software y los expertos universitarios señalan que el porcentaje sólo indica si hay sospechas o no de plagio, pero que luego siempre se necesita un profesor de Universidad que revise las coincidencias; y tres, el trabajo de Moncloa tiene un sesgo metodológico: tú no puedes comenzar una investigación teniendo claro lo que quieres encontrar (que no ha habido plagio). Y esto es aplicable a todos los medios de comunicación, que han hecho una lectura partidista de los resultados de las herramientas utilizadas.
 
Me llama poderosamente la atención que todo esto se le haya pasado por alto a una persona que llega a nivel doctorado. Me explico también para que se me entienda. Pedro Sánchez hizo su Tesis doctoral con un modelo educativo como el mío. El primer año teníamos cursos de doctorado, dónde empezabas a aprender a investigar. Ahí ya había una primera criba. De mi generación, que empezamos unos 40, pasamos al DEA (Diploma de Estudios Avanzados) tal vez la mitad. El DEA era la antigua Tesina y equivale al actual TFM (Trabajo de Fin de Máster). Para obtener el DEA tenías que hacer ya un trabajo de investigación serio, el cual, podía ser una introducción a tu futura tesis, o un trabajo independiente. He visto como un tribunal suspendía un DEA a un buen alumno por la bibliografía y por la falta de referencias en citas textuales. Nadie aprobaría un DEA con tablas o párrafos como los de Pedro Sánchez. Por lo menos en la Universidad Complutense. Sin DEA no puedes hacer una Tesis, por que hasta que no lo apruebas, se supone que no tienes la suficiencia investigadora para acceder a un proyecto de tal envergadura como una Tesis. Es inaudito, de verdad, que una persona que tiene un DEA cometa los errores de citación que tiene el trabajo de Pedro Sánchez.

Más inaudita aquí es la labor de la tutora de Pedro Sánchez, la cual jamás debió autorizar que esa tesis se leyera. Era su labor  instar a su doctorando a corregir todos estos fallos. E increible resulta también que el tribunal (aunque sobre eso escribiré más adelante) no "tirase" esa tesis antes de su defensa. Como máximo se la leyeron en diagonal, si es que se la leyeron. Por poner un ejemplo, guardo con mucho cariño la crítica que hizo Carmen Valor, profesora de ICADE, miembro del tribunal y una de las mayores expertas en materia de RSC en España, dándome caña con la parte numérica y pidiéndome que explicase con mayor profundidad ciertos aspectos de dicho apartado. Un buen tribunal es todo menos indulgente, y aprieta, aunque pueda tener afinidad con el tutor o el doctorando.

Cuando yo estaba en 3º BUP cogí como optativa la asignatura de Comercio y Economía. Recuerdo que me dio clase José Luis Velo, un profesor exigente donde los hubiera por aquel entonces. Nos pidió que hiciéramos un trabajo sobre "Economía de Guerra" y cogí, rebuscando entre los libros que había en mi casa, uno de Samuelson, Premio Nobel en 1970 y uno de los economistas más importantes, probablemente, del siglo XX. Recuerdo que José Luis me felicitó por la labor de investigación, pero me advirtió "a la próxima que copies sin citar, sin referenciar, te suspendo". Hoy en día, el plagio académico, copiar textos sin entrecomillar o sin referenciar convenientemente es motivo suficiente, no ya para quitar un título de doctor, sino para suspender un Trabajo de Fin de Grado (TFG). Los alumnos a los que he tenido la suerte de dirigir un TFG lo saben, pero es que, además, está explicado en la normativa académica de la Universidad Complutense y de todas las Universidades que conozco.

¿Puede deberse todo este lío a una mera cuestión de formas? Sé lo que es hacer una tesis mientras uno trabaja y eso me hace mirar con cierta indulgencia a Pedro Sánchez. Estoy seguro que mi Tesis, que es también Cum Laude y Premio Extraordinario, sometida al escrutinio general, también tendría alguna pega. Entiendo que a todo el mundo se le puede pasar una referencia, escapar una cita bibliográfica, pero es que en este caso hablamos de tablas y párrafos considerables, lo cual, insisto, sólo puede entenderse desde el prisma de un trabajo poco o nada riguroso desde el punto de vista académico. "Fusilar" tablas y textos sin citar la referencia y sin entrecomillar no es una mera cuestión de formas, es algo mucho más grave.

Entonces, ¿cómo puede haber ocurrido? Las hipótesis aquí son varias. Puede ser un mal trabajo, peor dirigido y evaluado, puede que le hayan ayudado con el trabajo y que haya personas que hayan escrito parte de la tesis sin saber lo que es investigar (en cuyo caso el señor Sánchez, desde luego, no se esmeró en revisarlo) o puede que, de nuevo, como ocurre con nuestros políticos, aquí lo importante fuera el título y no el trabajo que suponía en sí mismo. Pero de nuevo, son meras hipótesis, y esta vez, no tengo cómo contrastarlas. Sólo las podrían responder los implicados.

¿Se puede terminar una tesis en 13 meses? Sí, pero no es lo frecuente, al menos en trabajos de calidad. Bárbara, que comenzó conmigo el doctorado y que durante un tiempo se dedicó en exclusiva al mismo, tardó 16 meses y creo recordar, pero aquí la memoria me puede fallar, que su modelo se basaba en su DEA (lo que técnicamente serían 25 meses de trabajo). Mi amigo Javier, el cual se dedicaba en exclusiva a la Universidad, tardó 36 meses. Los que trabajamos fuera y le dedicamos el tiempo que podemos, no solemos bajar de 5 años. En mi caso mi tesis necesitó algo más de 7 por la complejidad que tuve para encontrar los datos. Pedro Sánchez explicó en un comunicado en redes sociales, creo que el jueves pasado, que él no pudo dedicarse a investigar por cuestiones obvias (su labor política). Todo lo que pueda decir al respecto sería una opinión no fundamentada y estaría incumpliendo mi promesa previa de rigor. Que cada uno saque las conclusiones que considere.

¿Puede no estar una tesis en Teseo? Todo lo acontecido al respecto es raro y reconozco poder patinar con la legislación. Lo habitual, eso sí, es que una tesis, sobre todo cuando es "Cum Laude" sea de libre acceso para todo el mundo de forma electrócnica, aunque medie una petición a la biblioteca de la Universidad dónde se ha defendido la tesis. El que sólo fuera accesible en formato físico y con una persona vigilándote como parece que era el caso hasta antes de ayer, es también muy raro. Por lo general, una persona que hace una tesis "Cum Laude" precisamente quiere que se lea y que pueda valer para futuros doctorandos, pero yo no soy Pedro Sánchez ni sé qué motivaciones había tras ello. Lo que sí que es anómalo es que, si tú te quieres dedicar a la Universidad, como dijo nuestro presidente del gobierno también estos días, escondas tu tesis. El título de Doctor te facilita mejoras salariales y escalar en el escalafón universitario. Las referencias y citas te ayudan a publicar en revistas importantes (a menudo eso se paga en algunas universidades) y todo ello mejora tu prestigio y reputación como investigador, ayudándote, en consecuencia, en tu carrera docente. Lo de la privacidad no lo había escuchado en mi vida y no es lo habitual.

¿Puede ser miembro de un tribunal un doctor reciente o un coautor de un artículo con el doctorando? Sí a ambas preguntas, pero explicando también dos cosas: una, un buen tribunal está formado por personas con un amplio bagaje, conocimientos y prestigio en el área sobre la que se juzga al doctorando; y dos, es legal pero no es ético que forme parte del mismo quién ha publicado trabajos contigo previamente. Imaginemos que mañana me saco el título de Árbitro en el Comité Técnico de Castilla León. ¿Sería legal que arbitrase al Real Madrid? Seguramente sí. ¿Sería ético, sabiéndose que soy socio de dicho club desde hace más de 30 años? Creo que la pregunta se responde por sí sola.

¿Es un cachondeo el sistema de Tesis doctorales en España, cuando casi el 85% de la mismas son Cum Laude? Desde luego en la Universidad Complutense no lo es, pero no puedo responder por el resto de Universidades. Lo que sí que es cierto es que, de mi promoción de Doctorado, de esos 40 que comenzamos, que yo tenga controlados, sólo hemos completado el camino (lectura de tesis) 4. La gente que llega suele ser la de mejor expediente académico. Y en general, un tutor no autoriza una lectura de una Tesis sin estar seguro de que va a ser Sobresaliente o Cum Laude. Ahora bien, es cierto que los tribunales pueden tener una cierta endogamia y es labor del doctorando y de su director de tesis buscar miembros exigentes y de prestigio. Eso cuenta y mucho para un premio extraordinario de Doctorado, por ejemplo. Mi amigo Emilio, que estoy seguro que algún día será Premio Nobel, aunque él diga lo contrario, siempre cuenta que en su defensa de tesis hubo polémica. Siempre debería ser así.

¿Debe dimitir Pedro Sánchez por todo este lío? En un país dónde las Universidades no estuvieran politizadas, creo que Pedro Sánchez lo que no sería es,  doctor, al menos con una Tesis como la que ha presentado. No hablo de la calidad de la misma, por cuanto insisto en no haber tenido tiempo para leerla, pero sí considerando los groseros errores que comentaba con anterioridad. El problema es que en este país, lo de dimitir se entiende en clave jurídica y no de ejemplaridad.

Es muy posible que Pablo Casado no sea imputado, por cuanto va a ser difícil demostrar, probar fehacientemente el presunto tráfico de influencias en un currículum que también presenta muchos interrogantes. Lo de Pedro Sánchez tampoco tiene recorrido jurídico alguno, no me cabe ninguna duda. El problema es el mensaje que se está lanzando desde las supuestas élites que están llamadas a liderar nuestro país. Ellos, junto a Albert Rivera y Pablo Iglesias, tienen que ser ejemplares con todo lo que ello conlleva. La cultura del nulo esfuerzo, del amiguismo, del enchufismo, del aparentar por encima del ser, no sólo es patética, sino que lanza un mensaje horrible al resto de la sociedad: "el esfuerzo está sobrevalorado", "lo que cuenta es tener contactos". Pero no sólo ellos. También los que ostentan puestos de responsabilidad en sus partidos. Estoy pensando, por ejemplo, en Íñigo Errejón y su trabajo en la Universidade Málaga, a la que parece que no iba nunca. ¿Qué investigador riguroso y con ganas de verdad de hacer carrera allí se habrá quedado fuera? La educación de nuestro país  nunca progresará mientras esté politizada desde el pre escolar hasta la educación universitaria.

No quería terminar sin acordarme de Carmen Montón, que dimitió "con la conciencia tranquila" porque "no había hecho nada malo". Me sentó como una patada dónde más duele. ¿Ese es el nivel de decencia de nuestra clase política, cuando tus textos coinciden en un 58% con otras fuentes, destacando entre ellas Wikipedia? ¿Hubiera aprobado el Máster sin ser una política? Esto vale también para Cifuentes y compañía también. Están en Marte, a años luz de los problemas que tenemos la gente de a pie. Señor Sánchez, usted acusó al ex presidente Rajoy de no ser decente. ¿Es esto lo que usted nos proponía?

Hoy estoy orgulloso de compaginar mi vida profesional en PRADOREY con mi labor docente en la Universidad pública. Creo en lo que hago, creo en los alumnos que he tenido y tengo, y todavía sueño con que alguno el día de mañana llegue a un puesto de relevancia y sienta que mis clases, pero sobre todo, los valores que intento transmitirles en cada una de ellas, les hayan ayudado en su camino. Por lo pronto yo les guardo, como oro en paño, sus exámenes, trabajos y TFG. Por si acaso.

PD: Durante mis primeros meses en la Universidad, me tocó dirigir varios TFG. Una de mis alumnas, la cual era una estudiante brillante, me pidió una tutoría al alarmarse por todas las correcciones que le había sugerido en una primera entrega parcial. Le estuve explicando las cosas, lo que me gustaba y lo que no. Fue entonces cuando le recordé una frase que me dijo Don Rodrigo, antiguo director del que fue mi colegio: "nunca permitas que no te exijan". A fin de cuentas, todo lo que merece la pena en esta vida cuesta y se cuece a fuego lento. Lo contrario de lo que denota nuestra clase política. Y así nos va...

jueves, 2 de agosto de 2018

Sobre Taxis y VTC: Una Aproximación Diferente

Algunas Reflexiones

Imagino que a estas alturas todo el mundo tiene una opinión sobre el conflicto que desde hace meses viene enfrentando al sector del taxi con el de los VTC. Máxime con la que se ha liado esta semana y con lo que podría estar por venir, por cuanto el ministro Ábalos ha hecho un "Rajoy" en toda regla pegando una patada adelante al asunto y derivándolo hacia las Comunidades Autónomas. En cualquier caso tranquilos, que este post no trata de enumerar argumentos en favor de unos u otros, sino de aportar una perspectiva algo diferente a la que uno ha podido leer o escuchar estos días.

En cualquier caso, sí que quiero empezar recalcando algunas ideas. La primera, los taxistas tienen su parte de razón, por cuanto les han cambiado las reglas del juego en mitad del partido y, lo que es peor, tienen muy limitado, con la normativa que regula el taxi, poder adaptarse a la nueva realidad del mercado. Sin embargo, es muy difícil digerir que alguien que tiene una licencia para proveer un servicio público pueda vender la misma por cientos de miles de euros. Eso es un mercado que no funciona, como no funcionó en su día el inmobiliario. Conozco el caso de una persona que hasta hipotecó su casa para comprar la licencia. Si las licencias, una vez se jubilase el taxista, volvieran a la administración y estas se adjudicasen por concurso, probablemente otro gallo nos cantaría. Pero es anómalo que alguien que tiene, en el fondo, una concesión administrativa, se pueda lucrar vendiéndola a posteriori por el importe de una vivienda. 

La segunda, si el negocio de los VTC prospera, es porque tiene un mercado que no deja de crecer y eso es porque están haciendo algo mejor que los taxis. Y eso es independiente al tema fiscal. Que por cierto, las VTC sí que tributan en España. Otra cosa es que el derecho internacional esté en pañales y que nos encontremos con la paradoja de que internet levanta fronteras y nos adentra en un mundo global, pero que a la par los gobiernos siguen siendo locales, incapaces para resolver ciertos asuntos.

Tercero, todo el mundo tiene derecho a manifestarse y a hacer una huelga para defender sus derechos, pero es inadmisible que se colapsen ciudades, que se tomen las mismas durante tantos días. Y mucho más, con la connivencia de los ayuntamientos de Madrid y Barcelona. Lo vivido me parece inaudito y personalmente me siento abochornado en un país que vive del turismo. El daño que se ha hecho ha sido desproporcionado. 

Cuarto, el taxi da de comer a 100.000 familias. Los VTC a 15.000. Ambos tienen derecho a coexistir. Los conductores de los VTC son, en muchos casos, personas que han estado paradas durante muchos años de la crisis y que ahora ven una oportunidad de prosperar. Las imágenes atacando los coches son lamentables. Mucho me temo que los taxistas pueden haber ganado una batalla ante el ministerio, pero han perdido la guerra de la imagen ante la sociedad. Y lo dice alguien que utiliza taxis y VTC, al cual le gusta departir con taxistas largo y tendido y que siempre ha tenido una buena opinión sobre éstos.  Cuando digo que quiero hacer una aproximación diferente, me refiero a que quiero poner al cliente en medio del debate, por cuanto lo que no es razonable es que nadie haya pensado en los ciudadanos, usuarios de estos servicios en definitiva, en medio de este conflicto. Lo siento por los taxistas, pero su modelo tiene los días contados, y no sólo por las VTC, sino por cómo la tecnología está cambiando nuestras vidas. 

Esto es de primero de carrera, pero no viene mal recordarlo. ¿Qué hace falta para que se desarrolle un mercado? Lo primero que tienen que existir son unas necesidades susceptibles de ser satisfechas mediante un intercambio comercial. Eso es obvio. Lo segundo, que ciertos agentes puedan ofrecer esos productos o servicios que se demandan para satisfacer estas necesidades. Lo tercero, y esto es clave, que haya información disponible para todos los agentes, pero sobre todo para que el consumidor pueda elegir. Cuanta más competencia exista, mayor es la información de la que dispone el cliente. Lo cuarto, que haya confianza. Ejemplo absurdo pero muy gráfico. Si fuéramos a comprar un períodico a un kiosko y le dijéramos al kioskero "deme el períodico" y él nos dijera, "no, primero deme usted el euro", y le replicásemos que sin el periódico primero no le doy el euro y él insista en sus trece, es imposible que haya ningún intercambio. En quinto lugar, tiene que haber medios de pago que sean aceptadas por ambas partes. Por último, y aunque no sea un requisito, existe una ley que se cumple a rajatabla en la economía y que conviene grabarse a fuego para comprender cómo funcionan los mercados:  siempre se mueven hacia dónde hay más rentabilidad, o lo que es lo mismo, hacia dónde los agentes encuentran una mayor utilidad o satisfacción. Es por ello por lo que en un mercado existen fundamentalmente tres estrategias competitivas: la primera, basada en costes. Se trata de dar un servicio decente a un precio inmejorable; la segunda, basada en diferenciarse. Doy el mejor servicio del mercado y mis clientes perciben esa diferenciación. Y tercero, concentración: me enfoco en ser el mejor para un nicho concreto del mercado. Taxi, a día de hoy, no ofrece ninguna de estas tres posibilidades.

Un taxi satisface una necesidad real de movilidad fundamentalmente en la ciudad, desplazarse por la misma en definitiva. Dentro de ese sector, hasta hace apenas unos años, uno tenía tres alternativas muy claras. Una, un vehículo particular; dos, un taxi; y tres, un transporte público colectivo. Realmente, aunque la necesidad fuera la misma, había momentos y espacios para todos. Hoy, por el contrario, las posibilidades son mucho mayores. No sólo por las VTC, sino porque la economía colaborativa y el car - sharing está abriendo un abanico de posibilidades infinitas a los usuarios. Hoy existen aplicaciones para compartir coche, pero también las hay para alquilar por minutos vehículos que, además, no pagan zona ORA (véase EMOV o Zity entre otros). Hace unos meses, dicho modelo se extrapoló a las motos, como antes se hizo con las bicicletas. El fenómeno es imparable.

Hace unos días, por una serie de circunstancias, me vi en Madrid sin coche. Tenía que ir a Somosaguas a firmar un acta de los exámenes de julio, luego al rectorado de la UCM a firmar mi renovación como profesor asociado, después tres tandas de médicos sin solución de continuidad, uno en Arturo Soria, otro cerca de Avenida de América y el último cerca de Plaza de Castilla. Entre medias pasé por casa, en Pinar de Chamartín, a comer. A Somosaguas fui en metro y autobús, pero una vez me bajé del A en Moncloa, cogí EMOV y Zity. Todos los viajes de ese día  me costaron 25 euros. Yo creo que todos los trayectos en Taxi me hubieran costado casi 50 euros. No quiero ni imaginar cuánto hubiera sido en moto, pero lo cierto es que creo que sería un peligro sobre dos ruedas.

Unas semanas antes de mi primer contacto con EMOV y Zity, tenía que ir al aeropuerto. Sé  más o menos lo que me cuesta el taxi desde mi casa, así que miré cuánto me iba a costar en Uber. Como dicha compañía te fija la tarifa en función de la oferta y la demanda del momento, sabes ipso facto cuánto te va a costar el trayecto, el cual, además, se puede reducir si accedes a compartir viaje. En aquel momento, Uber era mucho más barato que un taxi. Obviamente, opté por Uber. La transparencia que en este caso te ofrecen las VTC es otro valor añadido. Si el taxista es un poco "espabilado" y te quiere dar una vuelta un poco más larga de lo normal, estás perdido. Sin embargo, en un VTC, sabes de antemano lo que vas a pagar. Taxi, a día de hoy, y en buena medida por culpa de los ayuntamientos, no es eficiente. Ofrece un servicio mucho más caro que otras alternativas, así que a nivel de costes no es competitivo.

Pero ahora pensemos en la calidad del servicio. Y no me refiero a la forma de conducir, sino al aspecto de los vehículos. Otro servicio clásico de taxi es el de servicios a empresas. Si tienes que pedir un coche para llevar a un cliente importante al aeropuerto, parece bastante obvio que preferirás, al menos con el parque de vehículos actual, un VTC antes que un taxi. Reconociendo que hay taxistas que son auténticos profesionales y que tienen el coche impecable, la realidad es que en cuanto a percepción del servicio, a día de hoy tampoco pueden competir con los Cabify o Uber. Por último, pensemos también en la gente joven que se incorpora al mercado laboral. Culturalmente, es mucho más sencillo pensar que optarán por un VTC o por un vehículo estilo EMOV, Car2Go o Zity antes que por un taxi, aunque sólo sea por la forma en el que lo contratan. 

Así pues, el sector del taxi, tal y como está concebido, tiene un serio problema, por cuanto no tiene una sola estrategia competitiva que le permita ser mejor en algo respecto al resto de alternativas del mercado. Internet, en un primer paso, democratizó la información, la cual fluye ya sin control por todo el mundo, estando a disposición de todos los grupos de interés, lo cual permite elegir y comparar más que nunca. En un segundo paso, permitió el desarrollo del comercio electrónico, que  tuvo que pasar por el filtro de las reticencias acerca de la seguridad en la red, pero que hoy, no es que sea una realidad como un piano, sino que me atrevería a decir que es un canal con un potencial descomunal que aún está por explorar en muchos campos y mercados. El tercer paso fue la aparición de la web 2.0, a través de la cual se puede empezar a interactuar y permite la creación de las redes sociales. En este mundo 2.0, resulta que los propios usuarios hablan entre ellos, prescriben y pueden, además, evaluar a los compradores e incluso a los clientes. Pensemos en cómo funciona eBay, por ejemplo. Dentro de ese mundo, hay una especie de código no escrito de lealtad que hace que los que no cumplen con las normas, sean expulsados del sistema. El consumidor ya no sólo es el rey, es que es casi un dictador. No sólo nos da de comer a las empresas, sino que encima nos puede prescribir o no en virtud de su experiencia con nuestra marca. Y curiosamente, ya no sólo puede hacer daño a una compañía, sino que también puede hacerlo a ti mismo y a tu marca personal en virtud de tu comportamiento en ciertos ámbitos de la red.

Volvamos a la economía colaborativa, los VTC, etc., y recordemos la teoría de los mercados. ¿Por qué pienso que han llegado para quedarse pese a las movilizaciones y los posibles cambios legales, así como que supone una nueva revolución industrial?  Pensemos por un momento: todos tenemos necesidades que queremos satisfacer, y los medios de pago existen desde hace miles de años. La tecnología, lo que ha aportado es más confianza y más transparencia, lo que sin lugar a dudas mejora el funcionamiento de todos los mercados en todos los sectores. El resultado es que en alguno de ellos se ha comenzado a dar una situación paradójica: por primera vez desde la revolución industrial, el propio mercado, a partir de particulares que participan en el mismo, es capaz de aportar mayor valor añadido para ciertos nichos de consumidores que las propias empresas al llevar a cabo su actividad principal. El mercado, al final, es una maquinaria que separa lo eficiente de lo ineficiente, y cuanta mayor sea la transparencia del mismo, los precios tenderán a ser más justos para el cliente.
Los taxistas tienen razón en quejarse cuando afirman que no compiten en igualdad de condiciones, pero la realidad es que es un sector excesivamente regulado y que no es eficiente a día de hoy. La necesidad de transporte existe, la inversión en el activo está en la mayoría de familias que disponen de un vehículo, el cual se utiliza menos de lo deseable, o al menos de forma ineficiente, y el precio del taxi, en consecuencia, no es el que correspondería pagar en un mercado libre. Y lo más increíble es que la culpa no es de los taxistas, sino de las autoridades que cargan de burocracia y excesivas tasas la actividad. La tecnología pone en contacto a oferentes y demandantes de una forma mucho más eficiente. No digo que los sectores tradicionales dejarán de existir, pero sí que se tendrán que adaptar, especializar o dirigirse a otros nichos de mercado. Y eso es lo que le va a pasar al sector del taxi. Internet es un meteorito. Veremos cuántos dinosaurios son capaces de sobrevivir.
Por supuesto hay que resolver cuestiones que puedan darse relacionadas con la protección de los consumidores, pero la mayoría de pegas que se están poniendo a la economía colaborativa o a modelos de negicio estilo VTC son de índole fiscal. Nada más lejos de mi intención sugerir en estas líneas que la gente que participa en la misma no tenga que pagar ciertos impuestos si llevan a cabo una actividad lucrativa (como el resto de ciudadanos), pero a las Agencias Tributarias tampoco les quedará otra que reinventarse para adaptarse a esta nueva realidad, o serán víctimas de la perversa realidad de que estas compañías siempre buscarán aquellos países dónde la presión fiscal sea menor.
 
Me encanta recordar con cierta recurrencia la escena de la película "La Red Social" en la que Sean Parker, fundador de Napster, se reúne con Mark Zuckerberg y Eduardo Saverin, fundadores de Facebook. Parker les cuenta en un momento dado cómo venció a las discográficas  y Saverin le responde asombrado con un  "¡pero las discográficas ganaron!". Sin inmutarse, Parker responde: "sólo en los tribunales". Lo cierto es que Napster cambió para siempre la forma de consumir música. Creo que estamos en un punto parecido en la actualidad en otros muchos sectores, entre ellos el del taxi. Y recordemos que tan sólo un 50% de la población mundial utiliza internet, aunque, eso sí, en 2015 dicho número apenas rebasaba el 20%.

A buen entendedor, pocas palabras bastan... El que quiera escuchar, que escuche...


martes, 24 de julio de 2018

Dos años sin Santi

Vivencias

Querido Santi,

Esta vez me ha costar arrancarme un poco más de lo normal, aunque de un tiempo a esta parte viene siendo así. El máster me ha dejado tan lleno de conocimientos, que al terminarlo me he quedado un poco vacío. Sí, parece un contrasentido, lo asumo, pero es como si necesitara que el tiempo hiciera su trabajo para poner en orden ciertas cosas, para saber qué contar. Imagino que es normal, pero te reconozco que me siento extraño.

Tampoco ayudan estas fechas, te lo confieso, porque aún a sabiendas de que el tiempo pasa inexorablemente, cada cada 14 de julio me parece como que éste se detuviera, y recreo cada instante de aquella mañana en la que nos despedimos hasta la cena y ya no te volví a ver. Me sigue pareciendo increíble, a veces incluso que no sucedió, pero lo cierto es que como quien no quiere la cosa, han pasado ya dos años en los que  no he dejado de pensar en ti ni un sólo día. 

Ya sé que tú lo ves todo, que ese es uno de los privilegios que tenéis los que estáis cerca del Padre (o al menos así me lo imagino yo), pero déjame que te cuente cómo estoy ordenando mi casa en Aranda. Permíteme que te recuerde también, sin poder parar de reírme, el día en que Reme presentó su dimisión, por cuanto decía que con mi caos podía, pero que con el tuyo y el mío juntos, no. Y es que  no sé como explicarlo bien, pero de un tiempo a esta parte siento la necesidad de sacar lo antiguo y dar paso a lo nuevo, a lo que ya ha venido y a lo que esté por llegar. Y no puedo evitar sentir que mucho de lo que ya está, ha sido gracias a ti.

Sé que nunca te olvidaré. Que tu ausencia es una pena que me va a acompañar toda la vida, pero también tengo ahora claro que tu vida fue un regalo, y que a través tuyo, de tu muerte y resurrección, vivo multitud de aspectos de mi día a día como un presente que me sigues haciendo. Ahora no puedo evitar reirme pensando en nuestra última conversación viendo cómo han cambiado las cosas, y vale, sí, lo reconozco: tenías tú razón conmigo. ¡Quién me ha visto y quién me ve! Cómo cobran sentido ahora aquellas mañanas en Gandía en las que venías a cantarme los datos de mi modelo en mi tesis para que me pudiera ir a la playa contigo cuanto antes. Era increíble, pero sabías de mi soledad sin que yo te lo dijera, y siempre acudías a mi rescate. Era también así cuando salía a correr, o cuando me quedaba el último en las pistas de esquí. Como en aquel camino de Emaús, no entiendo cómo podía estar tan ciego para no verlo. Y ahora me faltas, pero también te siento muy cerca. Y en esa contradicción vivo, y con esa contradicción te escribo estas líneas. Con la de quién humanamente querría llorar, pero también con la fe y la certeza de que sigues entre todos nosotros ayudándonos cada segundo. Y es entoces cuando sólo me sale darte las gracias.

Hoy sigo recorriendo el pasillo de mi casa y  siento ese nudo en la garganta cuando veo tu cuarto que me acompaña desde hace más de dos años. Sigo sintiendo que nos quedaron cosas de que hablar, vinos que catar, esos que te parecían una maravilla de mi colección y de los que te encantaba que te contase su origen, carreras por hacer, e incluso algún partidillo (ya pocos). Tantas cosas que no puedo dejar de pensar que la vida a menudo es incomprensible e injusta. Pero por otro lado, cuando dejo de lado mis limitaciones y frustraciones, esas que me recuerdan que soy irremediablemente humano, te confieso que te siento muy cerca y que a menudo me parece que nunca te has ido.  Llevo casi dos semanas tratando de expresar todo lo que llevo dentro, que no es otra cosa que una mezcla de dolor y tristeza, pero también de esperanza y agradecimiento. Morimos porque vivimos, y sólo puedo agradecer al Padre que tu vida tocara la mía durante casi 25 años. Trato de exprimir los "para qués" y a veces me maravillo de todo lo que tu muerte y resurrección ha generado en mi. Gracias por lo que me diste en vida, gracias por lo que me sigues dando. Gracias por todas las vidas que has cruzado y que seguirás cruzando. Miro al cielo y me imagino tu sonrisa...

Siempre en mi corazón, Santi. Sé que ya lo sabes. Pelirrojamente juntos...Siempre



jueves, 31 de mayo de 2018

Chapeau, Zizou

Algunas Reflexiones

Confieso que andaba tranquilo esta mañana visitando la finca con clientes pese al jaleo que intuía se estaba montando en el parlamento, cuando de repente me llegó un mensaje en el que me decían que Zidane se iba. Al principio creía que era una broma para quitar tensión al debate sobre la moción de censura, pero no tardé en darme cuenta de que la cosa iba en serio. Me quedé atónito, la verdad. Yo tampoco me lo esperaba. 

Y eso que durante este año he escrito algún post hablando sobre la gestión del éxito, sobre cómo Zidane no había sido capaz de meter nuevos estímulos ante un equipo que venía de ganarlo todo y que, apenas unos meses antes, parecía que no iba a encontrar rival esta temporada. La tozuda realidad es que el Madrid ya había perdido la liga antes de Navidad, que estaba fuera de la copa, cuando trazaba aquellas líneas a las que me refería hace un momento, en el mes de enero y que tenía por delante una eliminatoria contra el PSG que se presumía como un Himalaya casi inaccesible para un equipo que no terminaba de encontrar sensaciones. 

Cuentan los que saben, los que conocen los entresijos del vestuario blanco, que Zizou tocó fondo el día del KO copero ante el Leganés, cuando fue incapaz de motivar a sus hombres para que luchasen por una de las dos competiciones que le quedaban por delante, y que sólo la reacción de Ramos, viendo cómo su entrenador fetiche se derrumbaba, le permitieron al galo sacar fuerzas de flaqueza para seguir y rematar la temporada, contra todo pronóstico hace unos meses, ganando la Champions League por tercera vez consecutiva. Cuando parecía que Zidane había recuperado el pulso, que había devuelto el hambre a sus jugadores pese a las dudas y la evidente necesidad de refuerzos en algunas líneas, esta mañana ha anunciado que se va, que lo deja, que si el equipo quiere seguir ganando, necesita otro mensaje, otra metodología.

Aplaudo a Zidane. Lo que ha hecho es honesto y un gesto de valientes. Lo fácil hubiera sido quedarse, intentar estirar el  chicle, pero poca gente sabe también como el francés que en el Madrid sólo vale ganar y que la Champions puede tapar ciertas miserias, incluso todo, en algunas entidades, pero nunca en el club de Chamartín. Decía en enero que lo más difícil en la vida es gestionar el éxito. Cuando las cosas van bien, pocas veces se toman decisiones rupturistas, por cuanto se tiende a pensar que éstas van a seguir yendo estupendamente. Cuando las cosas van bien, cuesta mucho prescindir de algunos de los partícipes del éxito, por cuanto existe una sensación de "deuda de gratitud" con ellos aunque el proyecto dé evidentes síntomas de agotamiento. Y cuando crees que no tienes fuerza para liderar una regereneración, cuando piensas que no vas a ser capaz de tomar ciertas decisiones y sientes que, tal vez, hayas terminado un ciclo, lo mejor es dar un paso a un lado y dejár que venga otro.

Dirigir un equipo profesional de cualquier deporte es algo duro. Y si se trata del Real Madrid, ya ni hablamos. El de Concha Espina es el único club del mundo al que se le critica por ganar la Champions League jugando mal, aunque por el camino haya eliminado al PSG, a la Juve o al Bayern. El foco mediático debe hacer irrespirable la atmósfera durante muchos momentos. Y gestionar el ego de 25 cracks como los que componen la plantilla del Real Madrid, debe ser de todo menos sencillo. Yo el domingo hubiera despedido a Cristiano y abierto un expediente a Bale, pero resulta que en un equipo de fútbol los jugadores son los activos y tienen un poder descomunal dentro del vestuario. Jóvenes y ricos, con un ego gigante. Es por ello por lo que los entrenadores apenas duran dos o tres años. Y cuando se van, a menudo, es porque han sido cesados, por cuanto son muy pocos los que tienen la honradez de reconocer que los ciclos se acaban, incluso cuando desde fuera los éxitos impiden verlo, y que es justo en ese instante cuando llega el momento de dejarlo.

La decisión de Zizou me ha pillado por sorpresa ya que creía que se sentía con fuerzas suficientes para seguir y gestionar el cambio, pero como dije también en su día, la peor decisión es la que no se toma. Dar un paso a un lado pensando en el bien común no sólo es una decisión valiente y honesta, sino que manda un mensaje demoledor al resto de la sociedad desde un club donde todo es noticia. Empezando por aquellos que se atrincheran en la Moncloa sin pensar en lo que es mejor para nuestro país. Pero de eso, en fin, tal vez de eso hable otro día. O no. Hoy toca expresar mi admiración por aquel al que en su día tuve como referente en el campo y ahora también como modelo de liderazgo. Me quito el sombrero.

Merci, Zizou.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Pablo Laso

Lecciones y Pequeño Homenaje

Hay historias que merecen ser recordadas y contadas con cierta asiduidad. Momentos que al traerlos de nuevo a la mente te vuelven a emocionar, que te hacen decir con cierto orgullo que tú estuviste allí, que fuiste testigo de lo que pasó. El deporte, a menudo, es fuente de leyendas inagotables, de momentos de aprendizaje que te pueden hacer crecer como persona y como profesional. Sólo es cuestión de coger cierta perspectiva. La historia que voy a contaros esta noche, es una de ellas.

Este post no va a empezar este domingo, cuando el Madrid se proclamó campeón de Europa por 10ª vez con todo merecimiento. Tampoco en 2011, cuando Pablo Laso llegó al Real Madrid frente al estupor de muchos aficionados, los cuales pensaban que el club de Concha Espina había perdido definitivamente el rumbo. Esta historia arranca en 1.989, en esa fría tarde de diciembre en la que Fernando Martín perdía la vida un accidente de coche en la M-30. Aquel día no sólo falleció de forma trágica el que en aquel momento era el mejor jugador español de todos los tiempos, sino que junto a él se fueron unos valores, un estilo, una manera de hacer las cosas que habían convertido al Madrid en el mejor equipo europeo de la historia. Tan futbolero como me véis, yo de pequeño era casi más de baloncesto, de los Corbalán, Fernando Martín, Iturriaga y Biriukov. La Quinta del Buitre equilibró el debate, pero aquellos duelos de Norris contra el propio Fernando Martín, me ponían los pelos de punta. El 10 blanco era mi ídolo. No sólo por lo bueno que era, sino por lo que transmitía. Creo que haberle visto jugar, haberle admirado tanto, ha marcado mucho mi carácter a lo largo de mi vida. Su muerte me impactó. Pocas veces me he emocionado tanto en una cancha de baloncesto como cuando fui con mis padres y hermanos a ver jugar al Madrid contra el PAOK, apenas tres días después de la muerte de Fernando Martín, y el equipo blanco remontaba un partido imposible para terminar arrasando a los griegos entre los gritos y llantos de una hinchada que no se cansaba de repetir "se nota, se siente, Fernando está presente". Conforme me he ido haciendo adulto, he comprendido que aquello fue una gesta de primera magnitud. Anímicamente, el equipo no estaba para jugar, pero fue capaz de sacar lo mejor de sí mismo. En el fondo, era como si Fernando Martín aún no se hubiera ido, como si su espíritu hubiera impregnado del carácter necesario a todos sus compañeros para ganar aquel partido.

Pero tras aquello, y dejando al margen pequeños chispazos de gloria, el equipo blanco deambuló por las canchas europeas y españolas durante muchos años. Demasiados. Perdió el rumbo, se olvidó de quién era fichando a entrenadores rimbombantes y medianías, jugadores estrellas que no entendían dónde estaban, y dejando de lado todo lo que le había hecho grande a lo largo de su historia. Por el camino vivimos humillaciones horribles que hicieron que el aficionado medio, y yo mismo, poco a poco nos fuéramos apartando del equipo. El remate de los despropósitos fue Ettore Messina, excelente entrenador, pero que jamás entendió lo que era el Real Madrid y lo que representaba. Y tras la tormenta, casi a la desesperada, Florentino Pérez fichó a Pablo Laso.

En la vida, tanto en la empresa como en el deporte, la cosa no va de fichar estrellas. No vale de casi nada tener súper jugadores o entrenadores mediáticos si no entienden dónde están, qué se espera de ellos y cuáles son los valores y la cultura empresarial que rigen cuáles deben ser tus comportamientos y actitudes. Pablo Laso, que ya había sido jugador del Madrid en una de esas pequeñas etapas en las que el club de Chamartín parecía reverdecer laureles, lo sabía a la perfección. Apostó por un núcleo nacional duro, conocedor de la casa y de las exigencias del club de Concha Espina, y decidió recuperar las señas de identidad del Real Madrid: un juego dinámico, divertido, que enganchara a los espectadores desde el primer día y en el que los jugadores tuvieran claro que formaban un EQUIPO, dónde todos los miembros tuvieran claros sus roles, la interdependencia con sus compañeros para lograr los títulos y, por supuesto, un objetivo común: que los aficionados del Madrid volvieran a sentirse orgullosos de su equipo. Y así, el Madrid, volvió a crecer.

Los inicios no fueron fáciles. En su primera temporada, el Madrid perdió la Súper Copa y fue eliminado prematuramente de la Euroliga, lo que generó la primera crisis del entrenador vitoriano. Ganó la Copa con solvencia, pero se le escapó una liga después de haber tenido al Barça contra las cuerdas. En su segunda temporada, sin embargo, las cosas cambiaron. El Madrid arrasó en la Súper Copa y en la Liga, pero se le escapó la Euroliga en la final, en la que pese a la derrota frente a Olimpiakos, se vislumbraba que estábamos ante un equipo que podía marcar una época. La tercera temporada de Laso fue memorable en juego, por cuanto el Madrid batió todos los records de imbatibilidad, pero pese a ganar Súper Copa y Copa, el equipo merengue se desinfló tras perder en la prórroga de la final de la Euroliga contra el Macabi de Telaviv y vio como el Barça le volvía a mojar la tostada en la Liga. Aquel fue el momento más crítico de Pablo Laso. En el club se pensó en cesarle y tan sólo Alberto Herreros y Juan Carlos Sánchez apostaron por la continuidad del vitoriano. Le obligaron a cambiar de ayudantes y comenzó una nueva temporada con muchas incertidumbres.

Conocedor de lo que le había ocurrido el año anterior, el Madrid fue de menos a más y terminó la temporada ganándolo todo, incluyendo la ansiada Euroliga tras 20 años de espera. Por aquel entonces ya comencé un post hablando de Laso, pero un maldito virus estomacal me tuvo fuera de combate una semana y aquella entrada se quedó en el limbo. Dudaba si volvería a tener un momento tan oportuno para escribir mi pequeño homenaje a Pablo Laso.

El Madrid, durante las dos temporadas siguientes siguió ganando títulos, e incluso a disputar otra Final Four. Siempre fiel a su estilo, siempre haciendo crecer al grupo humano como EQUIPO. Desde Fernando Martín, nunca había vuelto a estar tan enganchado a un equipo como a éste Real Madrid de la era Laso. Cuando en agosto Llull se rompió el cruzado, sentí la lesión casi como si fuera propia. Cuando cayeron Ayón y Kuzmic el día que ganamos al CSKA de Moscú, creía que el equipo lo iba a tener negro para clasificarse para los Cuartos de Final de la Euroliga. Cuando tras caer en Vitoria por 30 también cayó Randolph y Thompkins se tuvo que ir a EEUU por problemas familiares de forma indefinida, aquello ya me parecía que pintaba a hecatombe. Y sin embargo, cuando apenas 7 días después, el equipo resucitaba barriendo por 30 a Unicaja, también en Euroliga, recuerdo que le mandé un whatsapp a mis hermanos diciendo: "Aquí hay alma, no todo está perdido". 

El Madrid perdió después a Rudy y fichó a Tavares. De repente, a Doncic, faro del equipo durante todo el curso, se le unieron Campazzo, Thompkins y un Causeur que, probablemente, haya superado las expectativas de todos. Poco a poco el equipo fue recuperando ejemplares, y casi de forma inverosímil, le vimos peleando por estar entre los 4 primeros de la fase regular de la Euroliga. Una sospechosa carambola le hizo ser quinto y tener que jugarse a la Final Four contra Panathinaikos con el factor cancha en contra, con todo lo que ello supone. Y en la previa, se sabe que Campazzo, jugador que estaba siendo clave en la temporada, se tiene que operar de la rodilla. La serie no podía comenzar peor, con un Real Madrid perdiendo de forma estrepitosa en Atenas en el primer partido de los Cuartos de Final, y con la sensación, por primera vez en toda la temporada, que el equipo se había rendido ante las adversidades. 

Pero los valores del Madrid, esos que ha recuperado Laso, son los del equipo que nunca se rinde, que nunca da un balón por perdido. Los de ese equipo que te hace sudar sangre si le quieres ganar. El Madrid es el equipo de las remontadas imposibles, el que siempre se sobrepone a las dificultades, el que nunca baja los brazos. Por eso soy del Madrid. Y con ello, y con una conjura del vestuario, fue capaz de ganar el segundo partido en el OAKA. Había que rematar en Madrid, y justo unas horas antes de los dos partidos decisivos de la serie, el equipo blanco comenzó a ganar la eliminatoria: Sergio Llull, tras 8 meses, cual si fuera el Cid Campeador, volvía a las canchas. El impulso anímico sobre sus compañeros y afición fue tan grande, que el Madrid ganaba 3-1 al equipo griego y se plantaba en la Final Four de Belgrado sin ser favorito, pero con la ventaja de quién ha sido capaz de levantarse y volver desde el mismo infierno. 

En semifinales esperaba el CSKA, primer hueso. El Madrid, en un partido memorable, ganaba con solvencia al campeón ruso. En la final esperaba el Fenerbahce, vigente campeón y entrenado por una leyenda como Zeljko Obradovic. Comentaba un amigo mío en Twitter que "venía el ogro", y yo le respondía que estaba seguro que al bueno de Obradovic tampoco le hacía ninguna ilusión enfrentarse al Madrid. Pese a un inicio dubitativo y un final dónde el campeón no puso las cosas fáciles en ningún momento, el equipo merengue lograba su décima Copa de Europa de forma merecida y contra todo pronóstico, al menos hace un par de meses. ¿Cómo se puede explicar semejante éxito?

Los valores y la cultura corporativa a menudo se dejan de lado cuando se quiere reconstruir un equipo a la carrera. Se busca a la estrella y con ésta, atajos, se fichan nombres y se obvia que es precisamente en los momentos difíciles cuando hay que aferrarse más que nunca a esos valores y a esa cultura, los cuales sirven como asidero cuando hay que salir a flote. No es casualidad que el Madrid tenga ahora una asistencia media al Palacio como hacía mucho que no se veía. La afición se identifica con su equipo, y el equipo sabe dónde esta y lo que se espera de él. El club ha traído a personas que podían encajar en esos valores y Pablo Laso ha hecho comprender a sus jugadores dónde están. 

Hacer un  equipo cuesta tiempo. A menudo en el deporte (y en las empresas) olvidamos que todo lo bueno se cuece a fuego lento. Haber echado a Laso en 2014 hubiera sido un error de proporciones históricas. Nadie deja huella en ninguna organización estando menos de 3 años. La paciencia no sólo ha sido clave para explicar el éxito del Real Madrid de baloncesto, sino también que ha reforzado al técnico vitoriano y a su proyecto. No sabemos quién sucederá a Laso, pero el técnico vitoriano dejará un legado clave, por cuanto ha recuperado un estilo que difícilmente nadie podrá tirar por tierra.

Las derrotas son momentos inmejorables para el aprendizaje. El Madrid de Laso cada año ha sido un poquito mejor, con independencia de los resultados. Luego el juego, como la vida, te hace pasar por vicisitudes, momentos mejores y peores, pero cada año que pasaba, se veía más claro que en el Madrid había un proyecto, una idea y un sentido colectivo cada vez más potente. Sólo así se entiende que Pablo Laso haya metido al equipo en 20 de las 28 finales posibles de estos casi 7 temporadas que lleva en el club, ganando 14 de ellas. Desde la muerte de Fernando Martín hasta la llegada de Pablo Laso, el Madrid había ganado tan sólo 10 títulos en 22 años.

El verdadero líder no se erige en protagonista, sino que hace brillar a los miembros de su equipo, los pone de protagonistas y a menudo intenta pasar desapercibido. Laso ha sido así todos estos años y es por ello por lo que su labor ha sido determinante.  Siempre ha entendido que son sus jugadores los que le pueden hacer a él mejor entrenador. Su ascendencia sobre el grupo ha sido clave en todos estos años, y algunas de sus charlas en sus tiempos muertos, memorables.

Pero hay una última moraleja en esta historia. A veces en esta vida conviene tocar fondo. Cuando hay alma, cuando hay pulso, en los momentos peores, en los más difíciles, es cuando eres capaz de dar lo mejor de ti en aras de revertir la situación. No lo quise decir en voz alta, pero tenía la sensación de que el Madrid iba a ganar esta Final Four. Cuando subes desde el infierno y te ves a las puertas del cielo, sueles ser imparable. Las personas no fracasan, bajan los brazos, y el Madrid, ante la adversidad, nunca aceptó lo que parecía su destino. En el deporte todo puede pasar, pero ahora cuesta imaginarse que este Madrid no gane también la Liga.

Mucha gente se pregunta qué pasará el año que  viene, cuando, como parece, Doncic se marche a la NBA. La baja, desde el punto de vista deportivo, será terrible, pero ahora tenemos una ventaja, ahora tenemos algo a lo que aferrarnos: el Madrid ha recordado quién es, sus señas de identidad, sus valores, y desde estos, seguro, sabrá reconstruirse. Las personas estamos de paso, pero quedan las instituciones y lo que ellas representan. Desde el año 2011 comenzamos a recuperar casi 30 años de historia, casi tantos como los que llevamos llorando a Fernando Martín. Seguro que el 10, desde el cielo, sonríe y, ahora sí que sí, por fin reconoce a su equipo. Y yo también. Pablo Laso, creo que nunca te lo podré agradecer lo suficiente.