sábado, 12 de enero de 2013

Economía - Año 2013: Incertidumbres, Miedos y Algunos Brotes Verdes

¿Saldremos este año de la Crisis?

Cuando finalizaba el 2011, incluso durante las primeras semanas del 2012, había un amplio consenso acerca de que el año que acabamos de dejar atrás, iba a ser durísimo, tal vez el peor desde que cayera Lehman Brothers, si tomamos dicho punto como el pistoletazo de salida de la actual coyuntura (lo cual es discutible). En términos macroeconómicos fue el año 2009, sin duda, el peor de todos, pero también es cierto que la situación estaba ya tan deteriorada en diciembre de 2011, que el batacazo vivido durante 2012 ha sido demoledor. Los datos macroeconómicos de impacto social son terribles: ahí están la tasa de paro o la de deshaucios por un poner un par de ejemplos.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, algo parece estar cambiando. No hay que lanzar las campanas al vuelo, por cuánto este año recién estrenado se presenta también francamente complicado, sobre todo durante sus dos primeros trimestres, y en dicho pronóstico coinciden todos los analistas, pero también es cierto que respecto a lo que puede pasar tras el verano, existe cierta discrepancia. En los medios suelen estar los excesivamente optimistas y los terriblemente pesimistas. En el fondo es comprensible, porque de un tiempo a esta parte uno echa en falta mayor rigor y menor forofismo en ciertos columnistas. Sin embargo, cuando uno bucea en los datos, charla con investigadores, lee análisis y se forma su propia opinión, llega a la conclusión de que este año se presenta apasaionante. Habrá grandes retos que afrontar y las cosas seguirán estando complicadas, pero por primera vez existen asideros reales que permiten vislumbrar un hilillo de luz al final del tunel. Aún así, no quiero engañar a nadie. El trecho a recorrer va a seguir siendo duro y los órdagos permanentes durante el mismo. Asi pues, en los siguientes párrafos quiero analizar los puntos habitualmente traídos a colación cuando escribía acerca de cuándo podría salir España de la crisis, exponiendo datos objetivos y públicos para que cada uno se forme su propia opinión. Dejo para el final mi percepción de la situación.

1) Situación del endeudamiento del Sector Privado: Como se ha expuesto en este blog, el proceso de desapalancamiento de familias y empresas ha comenzado ya. Las primeras llevan 5 años haciéndolo. En lo que respecta a las segundas, dicho proceso se inició en 2009. Como Carmen Reinhart y Kenneth Roggoff, profesores de la Universidad de Harvard, han apuntado en diversos foros, este camino es esencial para la recuperación de la economía Española, pero las evidencias históricas han puesto de manifiesto que este tipo de procesos suele durar en torno a unos 10 años. Es decir, que a nuestro sector privado le quedarían todavía unos 5 años para recuperar cierta normalidad. El problema estriba en que ante una coyuntura como la actual, parece muy improbable que los agentes privados puedan devolver los préstamos concedidos por varios motivos. En primer lugar, porque sin crecimiento, las empresas no van a poder hacer frente a los principales de sus préstamos. La primera tanda de refinanciaciones tuvo lugar entre 2009 y 2010. La segunda entre 2011 y 2012. La tercera acabará llegando más pronto que tarde de no haber un cambio de rumbo que permita moderar el proceso de ajuste fiscal. En cuanto a las familias, como luego apuntaré más adelante, se da la circunstancia de que el paro va a seguir aumentando (hoy en día hay más hipotecas vivas en nuestro país que puestos de trabajo) y de que los precios de las casas van a seguir cayendo. Parece muy razonable pensar que nunca recuperarán los valores de los años de la burbuja.

Como también llevan tiempo señalando Carmen Reinhart y Kenneth Roggoff, se debe afrontar una reestructuración de la deuda privada en España. Sin ella, la salida de la actual coyuntura será larga y dolorosa, por cuánto será muy difícil la recuperación del consumo privado (principal motor histórico de nuestro crecimiento económico) y la bajada del desempleo. Antes de la Segunda Guerra Mundial, casi todas las crisis financieras requirieron reestructuraciones de este tipo y a veces incluso medidas de represión del crédito, lo que implica que parte de éste se dirige a financiar a los gobiernos con tipos de interés inferiores a los del mercado y en dónde la banca tiene que cumplir un coeficiente de inversión en deuda pública. Con este esquema lo que se pretendería es que el gobierno pudiera financiarse con menores costes, llevar la consolidación fiscal de una forma más relajada e incluso disminuir la presión fiscal. Aún así, se debe romper el tabú de la reestructuración de la deuda privada vía recalendarizaciones y quitas.

Además de lo señalado referido al endeudamiento privado, se debe considerar que la bajada del Gasto Público como consecuencia de la necesaria consolidación fiscal, impacta en la renta disponible de los hogares. De igual forma, la previsible destrucción de empleo que se seguirá produciendo este año, unido a la moderación salarial que comienza a observarse, son factores que tirarán del consumo privado a la baja. Sumémosle la subida del IVA y la incertidumbre que todavía existe. El resultado es que según diferentes estudios, el consumo de los hogares caerá en torno a un 2,9% según el BBVA y el 3,2% según FUNCAS. Para que nos hagamos una idea de lo que signfica, el tan temido 2012 ha cerrado en torno a un  -2%, -2,1% en este aspecto. Por este lado, por lo tanto, se prevé un 2013 durísimo. Se debe matizar, no obstante, que la caída del consumod privado no es lineal. Se estima una fuerte caída de los bienes de consumo duraderos (electrodomésticos, coches, motocicletas, muebles) que podría llegar casi al 7%, y una cierta estabilización en la compra de productos de menor implicación.

2) Situación del Sector Público: He tenido la oportunidad de hablar con diferentes personas vinculadas a equipos de estudios económicos y me comentan que realmente los resultados que ha conseguido España son muy soprendentes en este aspecto. No se va a cumplir con Bruselas, pero teniendo en cuenta la coyuntura tan adversa vivida y descontando el rescate de nuestra banca, nuestro país podría no haberse quedado tan lejos del objetivo marcado por la troika. El precio pagado, no obstante, ha sido desorbitado y se ha traducido en aumento del paro y una situación económica que da miedo. En el fondo por lo que ya han reconocido FMI y algunos dirigentes europeos: se subestimó el impacto de los recortes sobre el crecimiento económico y el paro. En concreto, Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, admitió en dos informes publicados hace apenas unos días que se subestimó el impacto de los recortes sobre el crecimiento económico, ya que los mismos han sido entre dos y tres veces mayores de lo esperado. Yo espero que a la luz de los esfuerzos y los resultados, se de una tregua a países como España o Portugal, por ejemplo, lo cual dejaron caer ayer Jean Claude Juncker y Olli Rehn..

Pese a todo, la realidad esperanzadora es que según BBVA, nuestra economía podría corregir su déficit estructural en el año 2014, lo que sinceramente a mi me deja perplejo. Para que entendamos lo que esto quiere decir, el déficit tiene dos componentes, uno estructural y otro cíclico. Pondré un ejemplo muy sencillo para que nos entendamos. Una familia que ingresa 1.000 euros todos los meses y que para sus gastos ordinarios (colegio de los niños, salir a cenar, ir al cine, compras habituales, etc), necesita 1.100, tiene un déficit estructural. Ahora bien, una familia que ingresa 1.000 euros, que gasta normalmente 900 en dichos gastos habituales, y que un mes ve cómo una avería del coche le supone un gasto extraordinario, coyuntural, de 200 euros, tendría un déficit cíclico en dicho mes. Si España es capaz de conseguir este equilibrio durante este año, estaríamos ante una grandísima noticia.

Ello explicaría en parte la bajada de la prima de riesgo de estos días, la cual, digan lo que digan, sigue estando muy alta. La buena noticia es que, por primera vez en meses, los inversores extranjeros vuelven a ser mayoría. Muy poco a poco parece que se recupera la confianza en nuestra economía, pero aún pagamos precios elevados. Buenas noticias, que hacen pensar que tal vez cierta normalidad se haya instalado en el mercado financiero, pero que nos tienen que mantener alerta por cuanto las dudas persisten pese al éxito de la subasta del tesoro de ayer. No se debe infravalorar que nuestra deuda pública en diciembre ya sumaba el 77,4% de nuestro PIB, que a partir del 90% se considera que la misma es una carga muy pesada, y que estando nuestro país en recesión, y sin ser todavía capaz de cuadrar sus cuentas,  dicho ratio aumentará en los próximos meses.

Sigo pensando que la probabilidad de que nos rescaten es todavía elevada, por cuanto España tiene que refinanciar una barbaridad de vencimientos en 2013, pero reconozco estar sorprendido con la evolución de los últimos meses. Incluso The Wall Street Journal apuntaba ayer que España había hecho bien en no solicitar el rescate en su momento y que estaba recuperando sorprendentemente la confianza de los inversores. 

3) Europa y el Resto del Mundo: Comenzamos por aquí. La UE ha adoptado acuerdos significativos desde el verano, los cuáles explican también la bajada de la prima de riesgo española. La reestructuración de la deuda griega y la anticipación del MEDE, la aprobación del tratado de estabilidad, las reformas llevadas a cabo en Portugal, España e Italia, el plan de crecimiento a través del BEI, el respaldo del Tribunal Constitucional Alemán al MEDE para recapitalizar directamente la banca, más el compromiso de Mario Draghi para que el BCE actué como prestamista de última instancia bajo condicionalidad fiscal, han sido decisivos para entrar en una fase de cierta estabilidad. Aún así, Europa no debe dormirse en los laureles. Los retos siguen siendo muy importantes.

En lo que a Grecia se refiere, se ha evitado un riesgo de impago inminente, pero las dudas sobre la sostenibilidad de su deuda a largo plazo persisten. A la par, la tasa de paro alcanza cotas sin precedentes pero de una forma desigual, lo que realmente supone una amenaza para el equilibrio de la eurozona.  Pese a todo, son dos los grandes proyectos que debe acometer la UE durante este 2013: uno, la unión bancaria, y dos, el tratado de estabilidad fiscal de la unión que permita crear un tesoro europeo y los deseados eurobonos. Sería oportuno, a la par, una cierta relajación de los objetivos de déficit para los países periféricos como ya he apuntado. Si Merkel necesitara pactar para poder seguir en el gobierno de Alemania, esta opción no sería descartable en absoluto, pero ya son muchas las voces que en Bruselas que apuntan que ya no se le pueden pedir más sacrificios a los ciudadanos de los países en apuros.

Respecto al resto del mundo es esencial que en EEUU se evite el precipicio fiscal de una forma definitiva. Las perspectivas de crecimiento a nivel global atisban una mejora desde el 3,2% del 2012 al 3,5% previsto para el 2013. Crecerá menos EEUU, Europa se recuperará lentamente y serán los emergentes los que seguirán tirando del carro. Buenas noticias para las empresas exportadoras Españolas. Aunque sobre este punto incidiré al final del post.

4) Situación del Desempleo en España: Según todos los informes el paro va a seguir aumentando en nuestro país y cerrará el año 2013 entre un 26 y un 27%, lo cual es una auténtica barbaridad. Sin embargo, analizando los datos con cautela, se observan también algunas cosas interesantes. En primer lugar, que la destrucción de empleo en el sector privado se ha ralentizado de forma notoria respecto al 2011 y los primeros meses del 2012. Esto no es mérito del gobierno, aunque alguno lo haya dejado entrever, sino a que el mercado parece que se está ajustando definitivamente. Quedan, pese a todo, despidos importantes en la banca y en algunas compañías grandes. Parece que, además, los salarios se están moderando, lo que sí que podría explicar también en parte este freno paulatino en la destrucción de empleo. Los convenios a los que yo he podido acceder están incorporando cláusulas de mejora salarial mucho más razonables que las existentes hasta la fecha, así como los datos públicos están reflejando unos números sorprendentes. Las retribuciones subieron en 2012 un 1,31% frente al 2,9% de la inflación, lo cual redunda en una mejora de competitividad de nuestras empresas. Lo interesante es que la firma de convenios ha aumentado en un 3,1% respecto al 2011 y los convenios de empresa un 5,7%. Como siempre he defendido, se debe tender, bien hacia un modelo centralizado (gobierno - sindicatos), bien a hacia un modelo totalmente descentralizado (empresa - sindicatos). 

Aún así, el 2013 va a ser un año en el que, presumiblemente, habrá un importante ajuste en el sector público. El Gobierno ya anunció hace unas semanas que una de las reformas que quería implementar próximamente era la de las administraciones públicas.

Parece, por lo tanto, que el paro tocará techo en este 2013, lo cual no quiere decir que en el 2014 se vaya a comenzar a generar empleo en cantidades significativas. Mucho me temo que ello estará relacionado con la relajación de los objetivos de déficit, la relajación de la fiscalidad y la posibilidad de que el sector privado reestructure sus deudas.

5) Situación de nuestro sistema financiero: La creación del llamado "banco malo" debe suponer un impulso para nuestra banca, la cual se podrá deshacer de sus activos tóxicos, lo que debería facilitarles su vuelta al mercado interbancario. Algo está comenzando a cambiar cuando Caixa Bank, Popular, Bankinter o BBVA han podido salir a financiarse al extranjero sin recurrir al BCE. Esa es una muy buena noticia. A ello también ha ayudado el rescate de nuestras entidades financieras, sin duda. Hoy en día se piensa que son las entidades alemanas, francesas y griegas las que realmente tienen un problema, toda vez que se ha extraído la morralla de los balances de nuestros bancos y cajas.

Ahora bien, todo ésto no se va a traducir en un aumento del crédito a corto plazo ni mucho menos. En primer porque Basilea III ha impuesto a la banca condiciones muy duras en lo que a ratios de fondos propios se refiere, lo cual dificulta el crecimiento de aquél. En segundo lugar, porque en tanto en cuanto la economía española se siga deteriorando y la mora ascienda (que lo seguirá haciendo durante el 2013, por ello es tan necesaria la reestructuración de la deuda privada española), nuestros bancos tendrán que seguir provisionando (lo que incide en sus fondos propios y les obliga a inmovilizar más recursos). Por último, porque con un sector privado tan apalancado, no es sencillo encontrar demanda solvente. La banca comienza a asumir que el problema de la deuda privada española es estructural y que es muy probable que nunca recupere los préstamos concedidos. Ello, incluso, podría hacer que el dinero aportado por Bruselas se quede corto. El 2013 será también un año decisivo para nuestras entidades financieras.

6) Sector Inmobiliario: Se seguirá deteriorando. La banca ha aprovechado la creación de SAREB para deshacerse de todas sus posiciones en el sector. Ello va a llevar a la quiebra a muchas constructoras que todavía seguían malviviendo, como también hará muy posible que los precios de las casas sigan bajando más allá de un 11%. Es razonable en el fondo. Sigue habiendo un stock de viviendas enorme, la financiación es cara y las expectativas de los compradores son a la baja. Sin demanda y con restricciones crediticias el valor de la vivienda tiene que seguir cayendo. El sector de la construcción es importante para cualquier economía. Aquí no podremos contar con él en varios años todavía, pero sí que es posible que en este 2013 asistamos por fin al comienzo de su ajuste definitivo. Los precios de la vivienda no habían bajado todo lo que debían y eso es algo que desde fuera de España se nos ha venido recordando desde el año 2008.

7) Brotes verdes: Cuando en el año 2009 el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero hablaba de brotes verdes, fui muy crítico, por cuánto estaba claro aque aquello tenía truco: Era fruto de un aumento del gasto público brutal que no metía mano a los problemas de fondo que tenía nuestra economía. Ahora, sin embargo, comienzo a vislumbrar algunos síntomas que me hacen pensar que realmente podemos estar viviendo el final de la parte más dura de la actual coyuntura y que durante el 2013 realmente las cosas vayan a ir mejorando gradualmente.

En primer lugar, creo que es una excelente noticia el comportamiento de nuestras exportaciones netas. Según BBVA podrían crecer hasta un 8,2% en el año 2013. Otros estudios hablan de un 7,5%. En ambos casos, el peso de las mismas sobre nuestro PIB alcanzaría cotas históricas. Se debe tener en cuenta que el crecimiento de las exportaciones netas en el seno de la UE de media estará en torno al 3,5 - 4%. Si España lograra convertirse en un país exportador, esta crisis podría suponer la primera piedra de un cambio de modelo tan deseado como necesario.

En segundo lugar, algo está cambiando en la percepción de nuestro país más allá de nuestras fronteras. Morgan Stanley nos situó hace unos días como el segundo lugar del mundo más interesante para invertir tras Suiza. Se considera que España es un país serio en el que comienza a haber serias oportunidades de negocio. El que OHL se haya deshecho de posiciones en Latinoamérica para reinvertir en España, hace pensar que algo de cierto hay tras ello. La mejora en la financiación tanto del estado como de las empresas en los mercados internacionales, también inciden en esta idea.

En tercer lugar, hay algo que ya se ha expuesto en este post. Desde el verano parece que por fin comienza a haber voluntad de arreglar las cosas en el seno de la UE. Se han hecho avances importantes. Probablemente no a la velocidad que la coyuntura en países como España requería, pero sí en la dirección oportuna.

Por último, se suele decir que la bolsa es un indicador anticipado de la actividad económica. En los últimos meses, los mercados bursátiles muestran una tendencia al alza. Es cierto que no es la primera vez que se produce esta situación desde que comenzó la crisis y que cómo también he comentado en una ocasión en este blog, la bolsa ultimamente parece más bien un reflejo del estado de histeria económica, lo que me hace ser cauto al respecto, pero las últimas semanas permiten ser un poquito más optimista.

8) Conclusiones: Todos los estudios aventuran una caida del PIB para nuestro país de entre el -1% y el     -1,8%. El servicio de estudios del BBVA y el FMI lo sitúan en torno al -1,4%. Con esas cifras, hay que ser realistas: este año va a ser muy duro. Otra cosa es que el deterioro se frene y que en el último trimestre del año, incluso, se salga de la recesión, lo cual aún está por ver. Para el año 2014 el FMI y el gobierno de España cifran el crecimiento de nuestra economía entre el 1% y el 1,4%. Otros organismos, hablan de un 0,4%, e incluso hay quién en petit comité me confiesa que no volveremos a los números verdes hasta el año 2015. Todo ello son conjeturas, por cuánto hay variables que se escapan del control de cualquier análisis.

Mi impresión es que, muy probablemente, vayamos a entrar en un período de cierta estabilidad más pronto que tarde y que, céteris páribus, esto es, con todas las variables macro iguales, nos quedan 5 años de crecimiento exiguo, tasas de paro elevadas y paulatina vuelta a la normalidad. Si en Europa se toman medidas valientes, si se relaja algo la consolidación fiscal y se produce una cierta reestructuración de la deuda privada en nuestro país, las cosas podrían apuntar a mucho mejor a partir del 2014. Para la esperanza me queda el dato de nuestras exportaciones. Suecia sufrió una quiebra bancaria parecida a la nuestra durante los 90 y el país salió adelante gracias a las mismas. Está demostrado que los países con mayor peso de las exportaciones  en su PIB suelen sufrir menos los cambios cíclicos de la economía. Sería deseable también un gran acuerdo nacional en este aspecto.

Para que ello sea así, hacen falta más reformas: se debe favorecer la aparición de fondos de capital riesgo que apoyen a los emprendedores, la mejora del acceso a la financiación a las PYMES exportadoras, una apuesta rotunda y definitiva por la educación y el I+D+i que de sus frutos en 15 ó 20 años y el fin de determinados oligopolios.  Mucho pido, sí, pero la coyuntura lo exige.

sábado, 5 de enero de 2013

Management - Sueños de Fútbol

Algunos Apuntes

No es una faceta de mi vida que mucha gente conozca, pero durante 10 años fue entrenador de fútbol de equipos de niños pequeños en mi colegio de toda la vida. Comencé cuando era un estudiante de 1º de BUP y lo dejé cuando comencé a trabajar, allá por el año 2002. Fue una etapa inolvidable en la que aprendí mucho de la vida y de las personas, probablemente mucho más que en cualquier clase de la universidad al respecto.

Tuve la suerte de entrenar a muchos equipos. Los había más disciplinados, los había más talentosos, tuve alguno que no destacaba ni por lo uno ni por lo otro, pero a cambio ponían mucho corazón. Casi siempre tuve la suerte de disputar las ligas en las que competíamos, incluso puedo decir con orgullo que en los 6 años que entrené equipos federados (siempre comenzábamos por campeonatos escolares), en 3 logramos ascender, pero también que tuve grupos de chavales con los que sufrí mucho por cuanto los correctivos eran también habituales. Hoy, viéndolo con perspectiva, creo que precisamente de estos últimos fue de los que aprendí más.

Si hoy me he decido a poner en orden mis recuerdos, es por una de esas sorpresas que a menudo te da la vida. Mi primo Juan, al que tuve la suerte también de entrenar un año, acaba de terminar brillantemente su carrera de Ingeniería Naval y se marcha 6 meses a EEUU a trabajar. Su novia y sus amigos le organizaron una fiesta sorpresa de despedida ayer, y para mi alegría, allí se congregaron buena parte del que tal vez fue el equipo con mayor talento que jamás haya entrenado, pero al que también más me costó meter en cintura. Hablando largo y tendido con Pablo Olalla, el máximo goleador de aquel equipo, el cual tiene una memoria prodigiosa, estuvimos recordando decenas de anécdotas. Ellos se soprendían con algunas cosas que les decía sobre aquel año, y ellos me dejaron perplejo con algunas cosas que para mi no fueron tan importantes pero que a más de uno le ha marcado profundamente. Cuando al finalizar la noche le dije a Pablo Olalla que yo había recibido más de ellos que ellos de mi, me dijo, "eso es lo que siempre se dice". Y no es así. En mi caso es cierto. Al llegar a casa comprendí que les debía este post con algunas de las enseñanzas que recibí durante aquellos 10 maravillosos años.

1) Los sistemas deben estar siempre al servicio del talento y no al contrario: Siempre me ha sorprendido como hay entrenadores que llevan su librillo táctico y que tratan de aplicarlo a rajatabla allá por dónde pasan. Para mi el paradigma de lo que debe ser un buen entrenador en ese aspecto es Del Bosque. Siempre hay que poner y contar con los mejores, y a partir de ahí montas el equipo. La labor del entrenador es propiciar el entorno adecuado para que el talento fluya y los buenos jugadores puedan dar lo mejor de sí y marcar la diferencia. Durante mis años de entrenador llegué a jugar con un 4-4-2, un 3-5-2, un 3-3-3-1, un 4-2-3-1 y un 4-3-2-1. Incluso en cada partido cambiábamos registros en función de la gente con la que podía contar. En la empresa debe ser igual. Las jerarquías y los sistemas demasiado demasiado rígidos ahogan el talento. Se deben propiciar esquemas de trabajo en los que la gente se sienta con la libertad suficiente para sacar lo mejor que lleva dentro. 

2) La importancia del esfuerzo: El talento es importante, pero no conozco a nadie que haya logrado algo en esta vida sin esfuerzo. Una vez tuve a dos chavales que jugaban en la misma posición. Uno de ellos estaba considerado por sus compañeros como uno de los mejores del equipo, y realmente tenía talento, pero era apático y poco dado al esfuerzo colectivo. El otro, mucho más limitado técnicamente, era todo corazón, probablemente el jugador más solidario del equipo. Tras un inicio de temporada titubeante y tras un entrenamiento bastante discreto, junté a todos en el vestuario y les dije "chavales, Alberto se ha ganado la camiseta en los entrenamientos. El sábado juegan él y 10 más". El mensaje fue demoledor para el resto. A partir de ahí cambió la inercia de la temporada. Logramos "pinchar" al jugador más talentoso, el cual terminó haciendo una temporada notable, pero Alberto jugó de titular prácticamente todo el año, alternando posiciones y marcando un buen número de goles. El talento, como decía, es importante, pero lo que marca la diferencia es el esfuerzo, la capacidad de sacrificio y la solidaridad con el compañero. Dentro de una empresa también conviene recordarlo con frecuencia.

3) Equidad y Justicia: Una de las cosas más difíciles de esta vida es dirigir personas. Cuando llevas un grupo humano, las reglas del juego deben estar claras para todos, pero para sacar lo mejor de cada uno, las teclas a tocar son diferentes. Hay quién requiere palo, hay quien requiere zanahoria y hay quién requiere de ambos. Ser ecuánime y justo es muy difícil. No diría que el equilibrio es imposible, pero casi. Lo que no cuela es que modifiques las normas en mitad de la temporada. Hacerlo es provocar que el grupo se te vaya de las manos. Yo siempre tuve fama de exigente en aquellos equipos que entrené. Tuve una vez un chaval llamado Javi, de moral frágil cuando era pequeño, al que un día le eché una bronca en un partido y le hundí. Comprendí mi error y al finalizar el encuentro le llevé al vestuario y tirando del "estilo Valdano", le dije, "Javi, tú eres un jugador que no sólo nos gustas, sino que a ratos nos entusiasmas" (a mi hermano Santi y a mi, que por aquel entonces éramos una dupla entrenando). Bueno, a día de hoy sigue habiendo coñas al respecto, porque, casualidades de la vida, mis últimas patadas al balón las estoy dando con algunos de "mis chavales". A Javi siempre le exigi tanto como al resto, pero comprendí que necesitaba otro tipo de motivaciones para rendir bien. En la empresa pasa lo mismo y por ello es tan importante la inteligencia emocional a la hora de gestionar plantillas. Lamentablemente es algo que en las universidades no se enseña.

4) Cada grupo humano es diferente: En el fondo este punto se parece al primero. De igual forma que no entiendo que los sistemas se impongan, tampoco entiendo que la manera de tratar a las personas sea siempre igual con independencia del grupo humano que tengas delante. En función de los mimbres, del objetivo de la temporada y de las circunstancias de los componentes del equipo, el discurso hay que modificarlo. Acostumbrado a luchar siempre por los campeonatos y por subir de categoría, o al menos a estar en la zona alta, un año tuve que entrenar un equipo que jamás había competido en federación y que, para mayor INRI, jugaba contra equipos que les sacaban un año. La primera vuelta recibimos goleada tras goleada. Recuerdo incluso un partido en el que jugamos contra los que iban penúltimos que perdimos y que tras terminar el mismo, me quedé abatido sólo en el vestuario, sin respuestas. No entendía por qué lo que siempre me había funcionado, ahora no estaba saliendo. Comprendí que tenía que modificar la manera de relacionarme con ellos. El objetivo ya no era ganar, el objetivo era competir para poder disfrutar del cada partido. Armé al equipo atrás (nunca me imaginé haciendo un equipo tan defensivo), reinventé el puesto de algunos y replanteé entrenamientos. Reconozco que en algún caso me pasé de duro con ellos, pero pensé que tenía que hacerles comprender que la vida es jodida y que para ganar en el fútbol, al igual que en la vida, hay que dar un paso al frente y ponerse una coraza para encajar ciertos golpes. Bueno, algo cambió, efectivamente. Aquel equipo terminó finalmente cuarto por la cola, en la segunda vuelta sólo encajó una goleada e incluso llegamos a ganar 2-1 a los primeros. A día de hoy, es de los trabajos de los que más satisfecho me siento pese a los resultados de aquel equipo.

Otro caso paradigmático fue, precisamente, el del equipo de mi primo Juan. Nunca he entrenado a un equipo que jugará tan bien al fútbol, pero ya con 10/11 años era un equipo plagado de egos y muy difícil de llevar. Tuve que trabajar con muchísima mano izquierda y transigir con algunas cosas que en otros equipos jamás hubiera admitido. Un par de años después, me encontré con la madre de uno de aquellos chavales. "Fernando, tienes que volver, nadie entendía como tú a nuestros hijos". Yo, para mi, pensé que lo difícil era que alguien tuviera tanta paciencia como yo la tuve con ellos. Mismas personas, diferente trato, resultados diametralmente opuestos. En la empresa el mensaje también debe variar en función del equipo y los medios que tengas. El café para todos hace tiempo que se acabó.

5) El fin nunca justifica los medios: Entrenaba un año a un alevín, chavales de 11 y 12 años, y nos jugábamos el ascenso. En frente teníamos al Amorós, que entonces era filial del Atlético de Madrid. Nos jugábamos el ascenso entre tres equipos. Precisamente el Amorós, otro equipo de Getafe que se llamaba Cultural Cuarenta y nosotros. Comenzamos perdiendo y logramos empatar. Cuando apenas quedában 5 minutos, su portero se dio un golpe, nuestro delantero centro no se dio cuenta, tiró a marcar y un defensor del Amorós llegó a sacarla con la mano en la línea. El árbitro pitó penalti y no expulsó al rival por las circunstancias, obviamente. Me acerqué a Santi, encargado de tirar el penalti, y le pedí que lo tirara a fallar. Aquello les resultó incomprensible, pero me hicieron caso ante la sorpresa generalizada, primero del entrenador rival por lo que nos jugábamos, y luego del delegado federativo que veía el partido. Cuando terminó el encuentro, junté a los chavales y les dije lo orgulloso que estaba de ellos y que en esta vida es tan importante ganar como hacerlo con honestidad y valores. Creo que mucho de lo que pasa en este mundo de hoy en día, precisamente, está relacionado con una carencia generalizada de ambos. A aquel equipo le dieron varios premios a la deportividad en su trayectoria. ¡Ah! y por cierto, terminó ganando al Amorós 3-2 en el descuento. Y ascendiendo.

6) El elogio es necesario, pero debilita. La importancia de la exigencia: Otra de las mejores anécdotas de aquel equipo de mi primo Juan que comentaba en puntos anteriores, se dio en un partido que ganamos 0-6 en el campo del Esperanza. Para contextualizar, hablamos de un equipo que jugaba tan maravillosamente bien, que había jubilados que los sábados se pasaban por el colegio Santa María del Pilar para verles jugar. Era frecuente que algún ojeador del Real Madrid se pasara también y se presentara diciéndome que venía a ver a alguno de mis chavales. Como explicaba antes, el funcionamiento de este grupo era complejo, pero hubo una buena química y aquello era una auténtica delicia. En el partido que comentaba, llegamos al descanso 0-5 haciendo un juego de escándalo ante un equipo que no era malo. En el descanso les dije, "chavales, fenomenal. La segunda parte va a ser lo que queramos que sea.". Se relajaron y sólo marcamos un gol más. Al final del partido, llegué al vestuario y les mostré mi disgusto por el bajón dado en intensidad. En esto llamaron a la puerta. Era el entrenador rival. "¿Se puede?". "Sí, como no", le dije yo. Entonces éste tomo la palabra y dijo "chavales, enhorabuena. Esto es jugar al fútbol. No he visto a un equipo alevin que lo haga tan bien como vosotros". Le agradecí el gesto y cuando nos despedimos el cachondeo de los chavales fue de los que hacen época. Lo que dijo el entrenador riva era cierto, pero cuando llevas grupos humanos es tan importante el elogio como seguir siendo exigente. El equilibrio es fundamental. La gente tiende a dormirse en los laureles. El directivo a veces olvida que una de sus tareas es tener a su equipo motivado y en tensión.

7) La vida es un estado de ánimo. Los equipos también: Mi último año de entrenador cogí a un equipo que era francamente bueno, pero que tenía un problema que para el fútbol es sideral: no hacía un gol al arcoiris. Como consecuencia de aquello, venían de haber descendido de categoría en Infantiles. Cogí un equipo moralmente  muy frágil, que encima jugaba en una categoría nueva contra gente que les sacaba un año, y no supe leerlo a tiempo. El primer partido nos cascaron un 7-0 que 10 años después todavía me escuece. El trabajo de las siguientes semanas no sólo fue físico y táctico, sino también mental. Tenían que convencerse de que realmente eran muy buenos y que el equipo tenía que terminar arriba pese a aquel inicio. La primera vuelta fue irregular, pero el equipo fue cogiendo tono, sintiéndose más seguro y recuperando su mejor nivel. Llegó el primer partido de la segunda vuelta. El equipo que nos había ganado 7-0 se presentaba en nuestro campo como líder habiendo ganado todos los partidos en la primera vuelta. Hicimos un auténtico partidazo en el que llegamos al descuento ganando 2-1. Nos empataron en la última jugada por auténtica mala suerte. Al finalizar el encuentro vino su entrenador a felicitarme y me dijo "¿habéis cambiado el equipo, no?". No, claro que no. Pero las personas, cuando se sienten seguras, respaldadas, superan sus miedos y confían en sí mismas, pueden parecer otras a cuando el ánimo no es el adecuado. Aquel equipo terminó cuarto y le faltaron unas jornadas para meterse en la lucha por el ascenso tras una notable segunda vuelta, pero lo más importante fue que volvieron a creer en sí mismos.

8) La importancia del equipo: El equipo de Alberto, al que hacía alusión en el punto 2, era el mismo equipo que ascendió tras ganar al Amorós. Aparte de aquel logro, logró subir de categoría otras dos veces. Una siendo infantiles, con Alfonso Buhigas de entrenador, y otra siendo cadetes de primer año (esto es, jugaban contra gente que les sacaba un año) de nuevo conmigo de entrenador. El mérito, obviamente, suyo. Debo confesar, que pese a que teníamos un delantero extraordinario, aquel equipo no era el que más talento tenía. Sin embargo, era el que mejor entrenaba, el que más luchaba, el más solidario, el más equipo, en definitiva. Cuando el resultado del conjunto es superior a la suma de sus componentes, entonces es cuando realmente puedes llegar a algo en el fútbol y en la empresa. Se crean dentro del grupo unas sinergias que suponen un valor añadido inimitable. Hoy en día, en un entorno tan complejo y especializado como el actual, las empresas necesitan equipos y el trabajo del directivo, precisamente, es ese. Crearlos y motivarlos. Los jugadores ganan partidos, los equipos campeonatos. Lo mismo en la empresa.

9) Relativizar las derrotas. Lo importante no es caer, es saber levantarse: Durante las Navidades de las temporadas en las que fui entrenador, recuerdo que se celebraban las llamadas Olimpiadas Marianistas, dónde todos los colegios de dicha orden religiosa competíamos en diferentes disciplinas. Solíamos llevar cierta desventaja, por cuanto habitualmente se jugaba Fútbol Sala, a lo sumo Fútbol 7, cuando en mi colegio desde los 10 años ya se practicaba Fútbol 11. Para los que no practiquen el fútbol, realmente son deportes similares pero que no tienen nada que ver, ni física, ni táctica, ni técnicamente. El año que entrenaba al equipo de mi primo Juan, ese que jugaba tan de maravilla, las olimpiadas se celebraron en Zaragoza e íbamos con un equipo que en teoría era favorito para luchar por la victoria en el torneo. Todo nos salió mal. Perdimos los dos primeros partidos y quedamos eliminados con dos días de competición por delante. Por la noche les junté a todos en el hotel en la habitación de uno de los chavales. Recuerdo que me empezaron a preguntar, los muy cachondos, por mis ligues, por mis experiencias nocturnas y por mis experiencias en otras Olimpiadas Marianistas. Venían muy dolidos por las derrotas y se acostaron partidos de risa. Entre otras cosas les hice ver que el fútbol era para disfrutar, que eran unos privilegiados por estar allí jugando un torneo como aquel y que quién da todo lo que tiene no está obligado a más. En esta vida la derrota está sobrevalorada. La vida es un ejercicio permanente de caerse y levantarse, dónde lo importante es aprender de las primeras y tener la voluntad suficiente para llevar a cabo las segundas. Tras la Navidad, aquel equipo siguió con la racha triunfal que les llevó a ascender de categoría jugando maravillosamente bien. A Pablo Olalla, lo que ha quedado, por cierto, son las historias sobre mis ligues.

10) Los equipos no fracasan, bajan los brazos: El famoso año del Amorós, ese que terminó en ascenso, comenzó fatal. De las cuatro primeras jornadas, perdimos tres partidos, uno de ellos, además, con una goleada sonrojante. Al día siguiente de la misma, noté cómo en el entrenamiento los chavales iban relajados y riéndose sin parar. Paré el entrenamiento y les dije, muy enfadado, que cuando uno perdía por 4-1, uno no se reía, sino que debía trabajar todavía más. Teníamos la obligación de luchar por la liga. Recuerdo que a la vuelta de aquel entrenamiento, volviendo a casa con mi hermano, íbamos los dos disgustados con lo acontecido en el mismo, yo ya pensando más en la temporada siguiente casi que en aquella que estaba en curso. Los 9 puntos, pero sobre todo las sensaciones, las veía muy difíciles de solventar. Mi hermano Santi me dijo: "deja de pensar en chorradas y vamos a centrarnos en arreglar esta temporada".

La charla que les solté surtió un efecto mayor del previsto, y el equipo, en todo lo que quedaba de liga, ganó 25 de los 26 partidos restantes, marcando casi 150 goles y encajando en aquellos 26 partidos restantes casi menos goles que en los 4 primeros. Aquella reacción nos valió para terminar subcampeones empatados a puntos con los primeros y en puestos de ascenso. Al finalizar aquella temporada comprendí lo que Paco Alcaide muchas veces dice: las personas no fracasan, bajan los brazos. Aquellos chavales tuvieron la virtud de no bajarlos y creer en que podían darle la vuelta a una situación que se había complicado de inicio. Como diría Simeone, el esfuerzo no se negocia. O como dijo en su día Michael Jordan, el amor es jugar cada partido como si fuera el último. La misma motivación es válida para la vida empresarial. Siempre hay que luchar, siempre hay que darlo todo. Nunca hay que bajar los brazos.

Aquellos 10 años fueron para mi lecciones permanentes mejor que cualquie otro máster. A día de hoy, sigo echando de menos mi etapa de entrenador. El tiempo pasa y la vida te va marcando otras prioridades, pero nunca podré agradecer suficiente todo lo que aprendí y lo feliz que fui. A todos los que fueron "mis chavales", gracias de corazón. Os dejo una preciosa foto de un torneo que jugamos en Palencia allá por el año 1997. En la misma, los "cracks" de Amorós.