martes, 11 de junio de 2013

Economía - La Cuadratura del Circulo

Algunos Apuntes

Hoy hemos sabido que los costes laborales sumaban su segundo trimestre a la baja, lo cual sienta un auténtico precedente desde que dicho indicador comenzó a medirse. Nunca en toda la serie se habían acumulado dos trimestres consecutivos de caídas. Impacta saber que las remuneraciones cayeron un 8,5% en 2012, así como sorprende que los convenios, en lo que va de año, sólo hayan pactado subidas de un 0,63% (lo que en términos relativos supone una caída retributiva, por cuanto la inflación en dicho periodo ha sido del 1,7%). Por un lado, la noticia podría catalogarse como buena, ya que la moderación salarial es un requisito imprescindible para que, primero, se deje de destruir empleo, y segundo, éste se recupere cuando cambie el ciclo económico. Además, incide en la mejora de la competitividad de nuestras compañías, clave también para que las exportaciones netas sigan siendo nuestro asidero en estos momentos tan convulsos. Pero por otro lado, la bajada salarial es el mejor exponente de que cada día que pasa nos hacemos un poco más pobres y de que, sobre todo, nos encaminamos hacia una devaluación interna tal y como se nos exigía desde Bruselas. O mejor dicho, desde Berlín.

Hay una cuestión que para mi es evidente. Nuestro crecimiento se cimentó fundamentalmente en nuestra capacidad de endeudamiento en un momento dado, lo que permitió, entre otras cosas, que se creara una burbuja que nos hizo pensar que éramos mucho más ricos de lo que realmente éramos. Por lo tanto, hasta cierto punto, es razonable que los españoles vivamos peor un tiempo. Ese vivir peor se ha traducido en un paro astronómico en lugar de una moderación salarial desde el primer momento, que era lo razonable. Ahora desde el centro y el norte de Europa se quiere ser ejemplarizante con las economías del sur, y lo que nos dicen, entre otras cosas, es que Alemania ya vivió un proceso similar y también muy duro cuando "digirió" a la antigua RDA.

Lo que ocurre es que a mi el ejemplo no me vale, por cuanto creo que las circunstancias son distintas. De entrada, cuando la República Federal Alemana se unió a la RDA, el ciclo económico no era tan complicado como el actual. Pero sobre todo, por encima de todo, ni los ciudadanos alemanes, ni el gobierno alemán, estaban tan endeudados como nuestro sector privado y nuestras administraciones.  Y ese matiz para mi es esencial. 

Una de las claves cuando uno se enfrenta a una economía tan apalancada como la nuestra para revertir la situación, es que la inflación haga su trabajo y que los salarios se puedan revalorizar, de tal forma que la deuda se reduzca en términos relativos. Si ocurre al contrario y los salarios se reducen, entonces es muy difícil, casi imposible, que nuestros sector privado pueda cumplir con los préstamos que le han concedido. Y si el sector privado no puede cumplir con sus préstamos, la banca se ve obligada a provisionar, lo que de nuevo empeoraría sus balances, lo que se traduciría, de nuevo, en nuevas ayudas a la banca, mayores déficits públicos y una vuelta a la situación de hace apenas unos meses.

Pero la cuestión es aún más compleja. Como consecuencia del problema que tiene nuestro país con sus cuentas públicas, nuestro gobierno ha decidido, con la connivencia de los "pirómanos" de Bruselas, subir impuestos para cuadrar (malamente) sus números. De segundo de carrera es el hecho de que una subida impositiva reduce también la renta disponible de familias y empresas, lo que, de nuevo, riza el rizo: menores salarios, más impuestos, menor renta disponible y más difícil cumplir con la banca. A Draghi le ha costado lo suyo, pero por lo menos dijo hace unas semanas lo que muchos pensamos desde hace tiempo. Que no se sale de las crisis subiendo impuestos, y que la coyuntura exige la eliminación de cierto gasto público improductivo en lugar de pasarle el problema a empresas y familias vía subida tributaria.

No soy un experto en Macroeconomía ni en cuentas públicas, pero en el fondo un país es como una empresa, en el sentido de que tiene ingresos y gastos y que al final tiene que cuadrar sus números. Pero además, hay una cuestión básica en la gestión de empresas que para mi es de aplicación evidente a nuestras finanzas públicas. Cuando una empresa tiene un EBITDA positivo (esto es, beneficios antes de impuestos, intereses y amortizaciones), tiene capacidad para pagar su deuda y lo único que necesita es tiempo y una reestructuración de la misma para que los cumplimientos de principal se adecúen al momento en el que la empresa genere caja. A nuestro país hay que exigirle que elimine su déficit estructural (que no estamos tan lejos) y su déficit primario. A partir de ahí, necesita tiempo para cuadrar sus cuentas, de tal forma que pueda relajar, entre otras cosas, la presión fiscal.

Como decía al principio, la moderación salarial es ahora mismo un factor clave para que cuando el ciclo cambie, se vuelva a generar empleo, pero si nos abocan a una devaluación interna, nuestras familias y empresas necesitan más tiempo o incluso quitas explícitas. De otra forma nos encaminaremos (como todo apunta) a otros 7 años durísimos, con tasas de desempleo astronómicas, un sistema financiero zombi y un gobierno (independientemente del símbolo) recortando y recortando y dinamitando la paz social. No queda otra que apretar los dientes y trabajar más duro, comprender que durante un tiempo vamos a vivir peor. Yo creo que de un tiempo a esta parte todos estamos siendo consencientes de ello y percibo cambios de mentalidad que hace unos años eran impensables. Pero una cosa es esa y otra que nos exijan la cuadratura del círculo, por cuánto esta es imposible y no depende ni de nosotros ni de nuestro esfuerzo. Y sinceramente, no creo que haya nada más descorazonador.






2 comentarios:

nanius dijo...

Un 0,3% interanual en el primer trimestre de rebaja de coste salarial me parece bastante poco teniendo en cuenta que la PIB cayó 2% interanual real, ¿no creeis? Y basicamente concentradas en el sector público, la siguiente burbuja que debe ajustarse...

Habrá que esperar al viernes a ver la encuesta trimestral de coste laboral del INE, que tiene más datos y desagregaciones...

Fernando dijo...

¡Hola Nanius! Disculpa que haya tardado en responder y millones de gracias por pasarte, como siempre.

Estoy de acuerdo contigo por cuanto hay un dato que está ahí, por encima de que en Junio el paro haya bajado o no: se sigue destruyendo empleo a más velocidad del que se reducen los salarios. Dicho de otra forma, la caída salarial es insuficiente, pero sin una quita explícita al sector privado, la devaluación interna es incongruente con la capacidad de pagar nuestras deudas públicas y privadas.

En cualquier caso, de acuerdo en lo del sector público

Abrazo