martes, 25 de mayo de 2010

Televisión - Lost

Sobre la primera serie global

Queridos seguidores del blog: antes de que sigáis leyendo me gustaría dejaros claro que no voy a revelar en este post ningún secreto respecto al final de "Lost", así que si no habéis tenido ocasión de ver el último episodio, podéis estar tranquilos. Aquellos que estéis en las primeras temporadas también, aunque es posible que sin querer os pueda dar alguna pista. A partir de aquí, seguir o no seguir adelante con este post es bajo vuestra responsabilidad. Como siempre, gracias por pasaros en cualquier caso.

Ayer, tras 6 temporadas divididas en 114 episodios, la serie que probablemente haya cambiado la historia de la televisión tocó su fin. Sin entrar a valorar gustos ni cualidades técnicas, éstas últimas las dejo para los críticos, "Lost" ha supuesto un fenómeno sociológico a nivel mundial sin precedentes. Ha sido la primera serie global, porque la gente no esperaba a que el siguiente capítulo estuviera traducido en su lengua materna para verlo, sino que a las 24 horas de haberse emitido en primicia en EEUU, se descargaba el episodio en versión original con subtítulos (por cortesía de numerosos blogueros e internautas altruistas) para poder seguir la serie sin mayor dilación. Es por ello por lo que el lunes la "traca final" se retransmitió en directo para todo el mundo. Y es por ello también por lo que se da la paradoja de que "Lost", siendo la serie con más seguidores de la historia, no ha batido ningún record destacable de audiencia, porque ésta, hasta la fecha, no toma en consideración internet, que es de dónde sus fans se han descargardo la serie para ver los capítulos cuándo, dónde y cómo querían. Nos guste o no, la televisión del futuro ha llegado con "Perdidos".

Como no podía ser de otra forma, el final de "Lost" no ha dejado a nadie indiferente. Hay quienes alaban el desenlace de la serie como quienes se han quedado defraudados con el mismo. Los hay que piensan que es la mejor serie, o una de las mejores, realizadas jamás, y hay quien tilda a los guionistas de tramposos. Lo cierto es que los foros echan humo (y no del negro de la isla, precisamente). Entre tanto hay quienes sin haber visto jamás "Perdidos" se preguntan cual es la clave de su éxito. Y yo creo que la respuesta es sencilla.
"Lost" es una serie que trata, fundamentalmente y por encima de enigmas y secretos, sobre las personas y todo lo inherente a la condición humana. La serie habla con naturalidad de la vida y de la muerte, del amor y de la amistad, del egoísmo y de la solidaridad. Y lo hace a través de unos personajes que en muchos casos podrían parecer, a priori, anti héroes. Lejos de convencionalismos, familias perfectas y personas intachables, la serie humaniza a los protagonistas haciéndoles más cercanos. Todos tienen sus traumas y problemas, todos llegan a la isla tras haber tocado fondo en sus vidas, tras haber cometido errores que muchas veces no eran capaces de perdonarse ni ellos mismos. Por ello "Lost" habla también de redención, de las infinitas posibilidades del hombre para reinventarse y crecer dejando atrás su pasado y comenzar de cero, pero sobre todo de su capacidad de superación, de luchar por un bien común, de pensar en el prójimo incluso antes que en uno mismo en situaciones difíciles.
Ello enlaza con la que para mi ha sido la otra clave del fenómeno "Lost". La serie ha supuesto de por sí una magnífica reflexión sobre multitud de cuestiones que nos llevan acompañando a la especie humana desde el origen de los tiempos. Desde el quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos (¿estamos aquí por un propósito o es fruto del azar?), al debate sobre si el hombre es un lobo para el hombre (Hobbes) o por el contrario es bueno por naturaleza (Rousseau). Y lo hace con toda la intención del mundo. Cuando Hobbes escribe el Leviatán, influido sin duda alguna por la época violenta que le tocó vivir, afirma que el instinto de supervivencia hace que el hombre se comporte como un animal de rapiña cuando se le lleva al extremo. Justo lo que les ocurre a los protagonistas de la serie. Pero no contentos con ello, los guionistas nos presentan personajes con nombres de filósofos dándose una serie de paradojas no menos interesantes: John Locke, el filósofo, fue el padre del empirismo, mientras que en la serie el personaje que lleva su nombre es de todo antes que científico; algo parecido se puede decir de David Hume y Desmond David Hume. Por si esto fuera poco tenemos también un Rousseau."Lost" también aborda con maestría los debates sobre fe y razón, empirismo y escepticismo, haciendo pensar al espectador. Todo ello envuelto en unas buenas dosis de acción, bañadas con fina ironía que te hacen arrancar una sonrisa en cada episodio.
Sin duda alguna, "Perdidos" ha sido la serie que más me ha hecho disfrutar en toda mi vida. Siempre recordaré con cariño cómo todos los días, tras la emisión de la serie en EEUU llamaba a Maru y le instaba a no despistarse con la descarga, a cuadrar agendas con el resto de su familia, también fans de la serie, para ver el episodio cuánto antes. Nunca me olvidaré de mis primeros maratones de la "Lost", porque yo no me enganché hasta pasadas un par de temporadas, y las numerosas horas hablando de teorías, cada cual más extravagante, obviando la realidad, que "Perdidos" es una serie de que habla sobre todo de las personas, de los hombres y mujeres que viajaban en aquel avión de la compañia Oceanic rumbo a Los Ángeles.
Concluyo diciendo que a mi el último episodio me ha encantado, que soy de los que creen que ha sido un final redondo para una serie redonda. Recomiendo la lectura del blog de pjorge si os han quedado dudas tras la visión del último episodio (los que no lo hayáis visto, hacedlo después de conocer el desenlace), porque con tanta emoción, al menos a mi, se me escaparon algunos detalles. Por mi parte, pienso, sinceramente, que ha respondido a la esencia de la serie, a todo lo expuesto en los párrafos anteriores y a mi eso, particulamente, me ha gustado. Y hasta aquí puedo leer, como decía áquel, que prometido no revelar ningún secreto. Espero que disfrutéis de la serie tanto como yo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Vinos del Mundo - Novedades y Rarezas

Recomendaciones originales para primavera y verano

Tras varios post hablando de economía, con permiso del gran Antonio Vega, hoy me meto de lleno en un mundo mucho más amable como es el del vino. La semana pasada asistí a la convención que cada dos años realiza nuestro importador en Holanda, Kwast, y allí pude probar vinos de todo el mundo que me han llamado poderosamente la atención. Espero que comprendáis que dada la fecha que es me centre en blancos y rosados, aunque espero escribir también en breve sobre los tintos que allí probé. Los hay de todas partes del mundo. Allá vamos:

1) Clos les Montys Muscadet de Sèvre & Maine, añada 2008. Vino blanco procedente del Valle del Loira (Francia), estamos ante un vino blanco fresco, afrutado y con una intensidad aromática media - alta. Su uva es 100% Muscadet, la cual es original del propio Valle del Loira. Marida bien con pescados y mariscos. Es difícil encontrar en España.

2) Caves Gales & Cie. Auxerrois Grand Premier, Cru Hôpersbour 2008. Vino blanco. Procede de Remich, Luxemburgo. 100% Auxerrois Blanc, uva procedente de la Alsacia que se cultiva con éxito tanto en Alemania como en Luxemburgo. Algo más complejo que el anterior pero muy fresco y fácil de beber. Intensidad aromática media - alta Una gratísima sorpresa. No sabía que en Luxemburgo se pudieran hacer estos vinos.

3) Prinz Riesling Trocken 2008. De la zona de Rheingau, zona vitivinícola alemana cercana al río Rhin. 100% Riesling. Estamos antes un típico vino blanco alemán. Se trata de un vino seco, aunque tiene también ese puntito goloso que suele acompañar a los Riesling. Fresco, afrutado y de intensidad aromática alta. Acompaña bien platos de pescado.

4) Kurt Angerer Pinot Blanc 2007. De la zona de Kamptal, Austria, para mi ha sido la sorpresa mayúscula de estos últimos meses. 100% Pinot Blanc. Se trata de un vino blanco con un pequeño paso por barrica. Complejo, con cuerpo. Podría acompañar una carne al igual que un pescado. Intensidad aromática alta, donde predomina la fruta mezclada con un fino toque que recuerda a frutos secos. Muy recomendable.

5) Tenuta Sant´Antonio Soave Superiore Monte Ceriani 2008. De la zona de Venecia, Italia. 100% Garganega. No pasa barrica pero se trata de un vino blanco complejo que acompaña fenomenalmente bien las pastas, los arroces, un buen aperitivo y, como no podía ser de otra forma, el pescado. Los aromas son de fruta madura, por lo que a los acostumbrados a los verdejos del año en España les resultará muy diferente. Junto con el anterior, de los que más me han gustado.

6) PR 3 Barricas 2008, de Bodegas PradoRey. Vino blanco de la DO Rueda. El PR 3 Barricas del año 2007 ya mereció los 92 puntos en la Guía Peñín, así como salió catalogado en la guía del ABC entre los 20 vinos imprescindibles de España. Este 2008 sigue la misma línea que el anterior, pero se diferencia en que se pueden apreciar mejor las propiedades tan características de la uva verdejo. Se trata, por lo tanto, de un vino 100% verdejo fermentado en barrica. Su uva procede de viñedos centenarios cultivados en forma de vaso, con rendimientos muy bajos y a 900 metros de altitud, en la zona de Nieva (Segovia). Complejo, con fruta madura y tostados muy interesantes, pero sobre todo con toda la mineralidad de la zona.

7) Croft Pink, del Duero Portugués. Rosado de Oporto muy original. Parece algo alcohólico aunque no tenga tanta graduación. Muy afrutado, con muchos recuerdos a frambuesa principalmente. Os sorprenderá.

8) PradoRey Rosado 2009 Fermentado en Barrica: Hace poco un importante periodista del mundo del vino pasó por bodega y dijo de este vino que era el mejor rosado hecho jamás en España. En PradoRey nuestro rosado fermentado en barrica siempre ha tenido fama, pero el del 2009 creo que es el mejor hecho jamás en bodega. DO Ribera del Duero, 50% Tempranillo, 50% Merlot. Se obtiene del sangrado de los mejores tintos de la bodega y se fermenta en barrica, donde pasa 4 meses. Tras un último afinamiento en conos de madera procedentse del bosque de Nevers, se embotella y sale al mercado. En la actualidad la producción es de 50.000 botellas, las cuales se reparten por cupos para cada distribuidor y para la venta directa. Muy afrutado, con un olor a fresas y caramelo, así como con matices de frutos secos, principalmente avellana.

Así pues esta es mi selección de vinos del mundo para estos próximos meses. En breve os haré otro post sobre Verdejos de Rueda, Robles y Crianzas de Ribera del Duero. ¡Qué los disfrutéis!

jueves, 13 de mayo de 2010

Economía - Sobre la Teoría Económica y la Psicología Humana

¿Son nuestras decisiones económicas racionales?

Esta mañana he tenido un debate de lo más interesante con un buen amigo respecto al efecto que la subida del IVA va a tener sobre las arcas del estado. En un momento dado, le he puesto sobre la mesa un ejemplo, sencillo a más no poder, en el que le argumentaba por qué pensaba que el consumo iba a caer con esta medida y por qué para las arcas del estado podría ser peor el remedio que la enfermedad. Él, economista de formación, me rebatía argumentando que me había inventado las elasticidades en la compra de los productos del ejemplo. Y sí, así era, pero yo no quería entrar por ahí. Nuestro debate entonces ha derivado entonces en una conversación en la que él me echaba en cara la simpleza de mi planteamiento y yo lo poco que tienen en cuenta los economistas puros y duros la psicología humana al hablar de macroeconomía. Porque la realidad, o al menos eso creo yo, es que no se pueden separar la una de la otra.

La teoría neoclásica económica parte del supuesto de que el hombre toma todas sus decisiones económicas de manera racional. Sin embargo, la neuroeconomía, también llamada economía del Prozac, la cual se nutre de la neurociencia, la psicología y la economía para estudiar los procesos de compra, nos muestra que no es así. Basta un simple escáner para medir la actividad metabólica del sistema nervioso central, lo cual nos permitirá averiguar si las decisiones de un sujeto tienen más componentes racionales que emocionales y viceversa. De la neuroeconomía ha surgido el neuromarketing, según el cual a través de emociones y recuerdos se puede incentivar las ventas. Su eficacia es palpable fundamentalmente cuando hay interacciones con el consumidor.

Y es que los consumidores toman decisiones de compra todos los días. Según algunos estudios, los hogares españoles realizan una media de 18 visitas mensuales a tinedas, y de cada una de ellas, resulta la venta de por lo menos 9 artículos. Las empresas han tratado de estudiar dónde, cuándo, cómo, cuánto y por qué compran, siendo esta última pregunta una caja negra para los investigadores mercados. Fundamentalmente porque a menudo la respuesta suele estar oculta en la mente del consumidor.

Los últimos trabajos en el mundo del marketing nos hablan fundamentalmente de cuatro factores que influyen en el comportamiento del comprador: factores culturales (cultura, subcultura y clase social), factores sociales (grupos de referencia, familia y roles), factores personales (edad, etapa del ciclo de vida, profesión, situación económica, estilo de vida, personalidad y autoconcepto) y factores psicológicos (motivación, percepción, aprendizaje y creencias). Modelizar el comportamiento del consumidor racional, por lo tanto, es más que complejo.

Es cierto que sobre tres de los cuatro factores se puede actuar rebajando el nivel de incertibumbre. Uno puede observar, por ejemplo, patrones de conducta según la cultura de los individuos, edad, ciclo de vida o profesión, incluso según su grupo de referencia. A través de la observación podrá llegar a hacer clusters o grupos que simplifiquen el análisis y permitan parametrizar de alguna forma ciertos comportamientos del consumidor. Sin embargo, la cosa se complica al hablar de factores psicológicos.

En primer lugar, porque la motivación, definida como la necesidad que lleva a la persona a buscar su satisfacción es una caja negra. Según Freud, las decisiones de compra de un individuo se ven afectadas por motivaciones inconscientes que ni siquiera el propio individuo puede llegar a comprender por completo. ¿Os acordáis del post "Sobre lo racional y lo Emocional"?. Para Maslow las necesidades humanas se ordenan en una jerarquía que incluyen necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales, de estima y de realización personal. De acuerdo con dicho autor, un individuo trata de satisfacer primero su necesidad más importante. Satisfecha ésta, tratará de satisfacer la siguiente.

La percepción no es un concepto menos complejo que el anterior. Todos aprendemos del flujo de información que nos llega a través de los cinco sentidos. Sin embargo, cada uno de nosotros recibe, organiza e interpreta esta información sensorial de forma individual. Es decir, a partir de los mismos estímulos, reaccionamos diferente.

El aprendizaje describe los cambios de comportamiento de un individuo provocado por la experiencia de uso de un producto o servicio, la cual también es completamente individual. El resultado, además, estará determinado por las expectativas previas, lo cual hará que una persona se sienta satisfecha o no con un el citado producto. En función de ello, el individuo se comportará de una forma u otra en la siguiente ocasión que vaya a adquirir algo.

En cuanto a las creencias y actitudes, se basan en pensamientos, opiniones, conocimientos, etc. de un consumidor, los cuales pueden llevar consigo una carga emocional.

Con todo ello, que me perdonen los economistas, pero no puedo estar de acuerdo con la teoría del hombre que se comporta de forma racional a la hora de comprar o tomar decisiones económicas. Y en el fondo no me hace falta tanta teoría para argumentarlo. Somos la generación que ha racionalizado hasta el extremo la compra de la leche, la espuma de afeitar o las verduras congeladas, buscando ahorrar unos céntimos en productos que antes casi se compraban por impulso, para endeudarse hasta las orejas para irse de vacaciones, comprarse una casa o un coche por encima de nuestras posibilidades. Somos los que hace unos días hacíamos desplomarse a las bolsas de medio mundo para el día siguiente batir records históricos de subidas sin que haya cambiado en apenas nada de un día para otro la situación de España. Nos movemos por percepciones, motivaciones y creencias fundamentalmente, nos pesan más otros factores que nos envuelven que la pura racionalidad económica. De no ser así, el marketing no tendría ningún sentido y todos estaríamos inmunizados a cualquier intento de persuasión no basado en cuestiones puramente monetarias.

Es por ello por lo que yo le decía a mi amigo que por todo ésto que he explicado, la subida del IVA puede a tener un efecto nocivo en las arcas del estado. Las personas tendremos que gastarnos más para cubrir nuestras necesidades más básicas, nos quedará menos para la compra de otros productos que satisfagan nuestras necesidades de reconocimiento y estima, los cuales, dicho sea de paso, son los que han tirado de la economía estos años (véase vivienda, automóviles y ocio), aparte de que todo el cocktail de buenas noticias económicas de estos tiempos (auge del desempleo, reducción del crédito, incertidumbre sobre nuestro país, etc.) creen un contexto nada propicio, no ya para aumentar el consumo, sino para mantenerlo. Es decir, se recaudará más por los bienes de primera necesidad, menos por el resto. El impacto global, y me he jugado una cena con él, será negativo.

Por cierto, que se me ha olvidado deciros que nuestro debate ha empezado por las polémicas medidas de Zapatero ayer. No me olvido de ellas, pero me parecen un tema demasiado complejo para abordarlas por las buenas. De entrada decir que me decepciona que haya metido mano a las pensiones y no haya tenido agallas para reducir ministerios y órganismos oficiales antes. De corazón le deseo toda la suerte del mundo, la cual será también la nuestra.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Música - Un año sin Antonio Vega

Un Pequeño Homenaje

Hoy hace un año que murió Antonio Vega. Víctima de un cáncer de pulmón, pero sobre todo víctima de los excesos de una generación, el genial cantante y compositor madrileño nos dejó hace justo 365 días. Lo cierto es que aunque tenía la fecha en mente, aunque no quería que se me pasara, esta vorágine en la que nos movemos, este no parar y correr a todas horas, ha hecho que el tiempo haya transcurrido demasiado rápido.

Porque me sigue pareciendo mentira que Antonio se nos haya marchado. Tal vez porque sus canciones siguen estando presentes en mi i-pod, o porque sus discos siguen sonando en mi coche, pero fundamentalmente, porque sus melodías y letras son atemporales. Están escritas con el corazón y te llegan directamente al alma. Hace unos días Fernando López Fernández, habitual comentarista, escribía acerca de la música en su blog. Como le decía en mi comentario a su post, siempre me maravillará cómo en el fondo algo que es matemática, puede englobar tanto sentimiento. Antonio Vega, al igual que Enrique Urquijo, son dos inmejorables ejemplos.

Así pues, tal y como hice hace un año, me gustaría dedicar estas líneas a Antonio Vega, otro grande entre los grandes de nuestra música, compañero de viaje en el coche, compañero cuando salgo a correr, compañero cada vez que cojo la guitarra y le saco algunas notas. Os dejo dos videos de dos canciones que a mi me encantan y que no son precisamente de las más famosas. La primera es "Antes de que salga el sol". Es del primer disco de Nacha Pop, el cual fue un auténtico bombazo en su día, así cómo un éxito entre la crítica. Pocos discos debut han contado con tanta unanimidad. Aunque "Chica de ayer" fue el hit de aquel LP, "Antes de que salga el sol" a mi me parece otro gran tema, con una complejidad atípica para la época, pero aderezado con el mismo sentimiento de siempre e incluso algo de rebeldía juvenil.

El segundo es de "Esperando a Nada", canción que compuso para su primer álbum en solitario. Cuenta la historia que Antonio Vega tras dejar Nacha Pop, estuvo bastante tiempo sin coger una guitarra, esperando a que algo cambiara, a que una señal le indicase que era el momento de volver. Por ello fue "Esperando a Nada". A mi me parece un tema cargado de sinceridad y que creo que explica bien el "universo" Antonio Vega, si se me permite la expresión.

Va por ti, Antonio. Desde esa parte del cielo en la que estés, espero que te llegue este sentido homenaje. Gracias por tu música, por los buenos momentos que con ella he compartido y por ser tú mismo por encima de modas y tendencias. Que sepas que "En el disparadero" nunca te olvidaremos.




jueves, 6 de mayo de 2010

Empresas - Sobre la Soledad del Directivo

Vivencias y Reflexiones

Espero que me disculpéis, pero hoy necesito que este post me sirva como válvula de escape a unas semanas como mínimo complejas desde el punto de vista laboral. Aunque la bodega esté yendo muy bien a nivel comercial, aunque a nivel de ingresos estemos yendo por encima de lo previsto, el descubrimiento de una serie de realidades inesperadas me está obligando a trazar un plan que llevará consigo la toma de un conjunto de decisiones duras, con un alto coste personal. No quiero alarmar a nadie, que no se me entienda mal, pero sí que es verdad que estos días he sentido más cerca que nunca la buena soledad de la que habla Javier Fernández Aguado, aquella que te permite tomar decisiones de forma sólida, responsable y libre, pero que no te lleva precisamente por caminos fáciles. Aunque la buena soledad te ayude a crecer, lo cierto es que en el día a día se hace dura. Estás en un puesto de responsabilidad, se espera mucho de ti, pero tú no dejas de ser una persona con sus virtudes y sus defectos, con tus miedos e inseguridades.

El directivo tiene que tomar decisiones. Maneja más información que nadie dentro de la empresa y ello le obliga a mirar más allá, a afrontar realidades que no siempre van a ser comprendidas por el resto. Por mera prudencia se ve obligado, a menudo, a no contar toda la verdad de primeras, a jugar sus cartas y a esperar al momento adecuado para mostrarlas. Eres dueño de tus silencios y aunque tengas una pareja estupenda, como es mi caso, a la que le puedes contar todo, aunque siempre haya amigos dispuestos a escuchar (y blogueros dispuestos a leerte), también existen esos ratos en los que la buena soledad te pesa y mucho.

El directivo tiene que controlar sus emociones. Conoce mejor que ningún otro miembro de la organización la realidad de la misma, pero está obligado a mostrarse tranquilo aún cuando por dentro tenga los mismos temores que el resto. En la buena soledad sufres y padeces como todos los mortales, dudas y piensas, no sabes qué camino escoger, tratas de guiarte por tu intuición, recurrir a las matemáticas, encontrar certezas, pero siempre habrá una incertidumbre que gestionar, un resquicio por el cual la mala suerte puede colarse y arruinar tu plan. Aún así, te ves obligado a armarte de valor, a comerte tus temores públicamente y dar tranquilidad a los que te rodean, los cuales confían en ti. En el fondo el directivo debe ser también un psicólogo, alguien que, siendo justo, sepa dar con la tecla adecuada para que todos los que le rodean den rienda suelta a su talento. Y ello te obliga a crear un entorno donde se pueda trabajar con tranquilidad y confianza. En una situación como la actual es fácil ponerse nervioso, alzar la voz, hacer que a más de uno le tiemblen las piernas. Así pues, no sólo guardas tus miedos y temores para tu soledad, sino que también te ves obligado de alguna forma a transmitir optimismo y esperanza aún cuando no siempre lo tengas claro, porque sin ellos ningún proyecto puede salir adelante.

El directivo, además, tiene que saber contar hasta diez. No es que tenga horchata en la sangre, porque ésta le hierve como a todos cuando la adrenalina sube, pero está obligado a a relativizar éxitos y fracasos, a ser equilibrado tanto en la crítica como en la alabanza. Cuesta mucho crear un buen ambiente laboral, pero basta una salida de tono para echarlo a perder. Esa frialdad aparente tampoco es comprendida en muchas ocasiones, porque como he dicho antes, del directivo se espera que maneje más variables y vea más allá que el resto.

El problema es que no todo el mundo está preparado para ser directivo. Sí, haces una carrera, la completas con un máster o un doctorado, aprendes idiomas e informática, formándote así para salir en la pole position al mercado laboral. Pero en el fondo todos esos conocimientos son explícitos, imitables. Existe una inteligencia emocional que desarrollar, un crecimiento personal que alcanzar que sólo pueden proceder de un aprendizaje tácito, de la capacidad de las personas para aprender de sus propias vivencias. Todos podemos ser líderes en potencia, pero no te enseñan a serlo en las facultades. Porque el buen directivo sobre todo es eso, un líder. Y para ello hay que saber levantarse, sobreponerse cuando te equivocas, asumir que las decisiones pesan, que uno nunca puede contentar a todo el mundo y que dirigir es precisamente eso, tomar medidas que casi nunca serán compartidas por todos.

Nadie llega a un puesto de responsabilidad sabiendo. A mi ls circunstancias me hicieron llegar a un puesto importante con 29 años, porque como dice mi abuelo, en la vida las cosas vienen cuando vienen, no cuando uno quiere que lleguen. Tal vez demasiado pronto, tal vez con mucho por aprender, pero también con toda la ilusión y sin miedo a la responsabilidad. Me ha costado mucho entender que el directivo no es un súper hombre, ya que la faceta emocional jamás se puede separar de la racional, que a tomar decisiones también se aprende y que vivir con ellas no es fácil. He entendido que el directivo a menudo se siente solo, pero que esa soledad te ayuda a crecer, aún cuando en el momento no seas capaz de verlo.

Tal vez por todo ello sienta que, en el fondo, esta crisis es, como apunta Álex Rovira, una buena crisis. En las situaciones complejas es cuándo se ven tus limitaciones, cuándo realmente has de dar el do de pecho y demostrar lo que llevas dentro. Siento, dentro de mi soledad, de mi buena soledad, que nada será igual para mi después de estos añon tan complejos, que en los próximos meses me voy a tener que demostrar a mi mismo muchas cosas, sobre todo que sin perder de vista mis valores y mi faceta humana, soy capaz de tomar decisiones complejas, incluso dolorosas, que no serán fáciles. Como decía antes, nadie nace sabiendo y ahora mismo estoy inmerso en un profundo proceso de crecimiento que afronto con mucha esperanza pero también con incertidumbre. Y todo ello en soledad. La soledad del directivo.