sábado, 3 de agosto de 2013

Economía - Datos del Paro de Julio: Vaso medio lleno, vaso medio vacío

Breves Apuntes

Tras las buenas noticias de la EPA del segundo trimestre del año, convenientemente matizadas en este blog hace unos días, ayer tuvimos conocimiento de los datos de paro del pasado mes de julio a tenor de lo registrado en los Servicios Públicos de Empleo. Aunque la metodología empleada para el cálculo es diferente y, en consecuencia, los datos arrojados por ambas encuestas también lo sean, la tendencia es similar: se reduce el desempleo, lo cual siempre es una buena noticia, pero existen todavía muchas sombras que no deben permitir que alcemos las campanas al vuelo antes de tiempo.

Como siempre que aparecen estos datos, los periódicos de cada línea editorial barren para su casa las cifras y presentan unas realidades que no son. Al menos en su totalidad.. Ni como apuntan algunos estamos ya en un cambio claro de tendencia, ni como apuntan otros lo que está ocurriendo es sólo por la campaña estival. Por mi parte voy a tratar de desglosar los datos para facilitar el análisis de cada uno, dejando sólo para el final mis apreciaciones personales.

1) El paro descendió el pasado mes de julio en 64.866 personas, lo que supone uno de los mejores datos de toda la serie. En concreto, la media histórica de la caída del desempleo durante dicho mes es de 33.008 personas, lo que nos indica que en sí mismo julio ha sido un buen mes. Es decir, verano hay todos los años, y todos los veranos cae el desempleo, pero casi nunca con tanta fuerza como en este 2013. Cabe recordar, además, que en 2012 el dato fue de 27.814 personas. La cifra de paro se sitúa, de acuerdo con los Servicios Públicos de Empleo, en 4.698.814 personas. Es justo decir también que, con un número tan elevado de desempleados, es más sencillo que mejoren los datos a poco que amaine ligeramente el temporal.

2) En lo que llevamos de año 2013, el número de parados ha disminuido en 149.909 personas y desde el mes de marzo, tras un horrible inicio de año, dicha cifra se ha reducido en  341.408 personas. Desde el año 2007, además, no se habían vuelto a encadenar 5 meses de caídas consecutivas. Pese a todo, hay 111.359 desempleados más que en julio de 2012, conviene recordarlo, y 278.000 personas más que cuando Mariano Rajoy asumió la presidencia de gobierno.

3) El paro desciende en todos los sectores, si bien el sector servicios es responsable de la caída del mismo en casi un 60%, lo que, efectivamente, denota que hay un fuerte factor estacional que explica la reducción del desempleo durante el mes de julio. Me parece interesante que en la industria el paro haya bajado en más de 11.000 personas, puesto que no es un sector al que le afecte especialmente el período estival. Pese a todo, en términos desestacionalizados, esto es, sin tener en cuenta el "efecto verano", el paro ha subido en algo más de 7.000 personas. Es el segundo mes de subidas tras una primavera prometedora. Ese dato es preocupante.

4) El paro desciende en ambos sexos y entre los jóvenes menores de 25 años.También lo hace en todas las comunidades autónomas salvo en Aragón. Esto merece una reflexión aparte que dejo para las conclusiones.

5) El número de afiliados a la Seguridad Social sube en 32.890 personas, lo cual es infinitamente mejor que el dato de julio de 2012, cuando dicha cifra subió tan sólo en 4.896 personas. Pese a todo, en términos desestacionalizados, nos encontraríamos con una caída en las afiliaciones de algo más de 57.000 personas, lo que, objetivamente, es un mal dato.

6) En lo que llevamos de año se han hecho 43.000 contratos menos que durante el mismo período del año 2012. En paralelo, tan sólo el 6,79% de los nuevos contratos firmados durante el mes de julio son indefinidos, lo que sin duda es muy preocupante. Por el contrario, una de las mejores noticias es que el número de autónomos afiliados al régimen especial del mismo, aumentó durante el mes de julio en 4.369 personas.

Conclusiones:

El dato de paro del mes de julio es bueno, por cuanto mejora la serie histórica. Se debe tener en cuenta, no obstante, que partimos de unas tasas de desempleo inaceptables y que, por lo tanto, como decía, es más sencillo que las cifras se adecenten a poco que se anime ligeramente la actividad.

Es cierto que existe un efecto estacional que marca significativamente los datos del verano, por cuanto nuestro modelo económico, al menos hasta la fecha, se sustenta en el turismo y éste vive su momento álgido en el período estival, como por otra parte es razonable. El que el principal empleo que se haya creado haya sido en el sector servicios, el que la principal comunidad autónoma creadora de empleo haya sido Andalucía y el que el número de contratos indefinidos firmados haya sido tan bajo, no hace sino dar la razón a quiénes indican que tras estos datos lo que hay es, fundamentalmente, un mero alivio que se da cada año entre los meses de mayo y julio.

Dicho lo anterior, también hay dos apuntes que me parecen significativos y se deben resaltar, ya que creo que sí que marcan un leve cambio de tendencia, como señalaba hace unos días en este blog. Uno, el paro desciende también en comunidades dónde no hay efecto turismo. Y dos, el paro baja en el acumulado de todo el año habiéndose firmado menos contratos que durante el mismo período del 2012, lo que refleja una realidad también interesante: se está dejando de destruir empleo, y ese es el primer paso para la recuperación. En buena medida porque los mercados se terminan ajustando, incluso por sí mismos. En paralelo, el dato de autónomos indica que hay algo más de confianza en la actual coyuntura, o por lo menos, menos desconfianza que hace unos meses. 

Existe, sin duda, un efecto desánimo que expulsa a la gente del mercado laboral, o incluso fuera de nuestras fronteras: Inmigrantes que se vuelven a sus países de origen, españoles que buscan trabajo en otros lugares, o incluso gente que, harta de esperar, se borra de las listas del Servicio de Empleo Público. Ello cuadra la ecuación que se forma entre nuevos contratos, despidos, afiliaciones a la seguridad social y cifra de paro.

Por lo tanto, más allá del período veraniego,las filias y fobias de cada uno, así como sus opciones políticas, creo que los datos invitan sobre todo a la prudencia. En los próximos meses lo razonable es que aumente el paro (en agosto siempre lo ha hecho, incluso en períodos expansivos), por cuanto una gran parte del empleo creado es temporal, como apuntaba anteriormente. Sin embargo, como explicaba, la destrucción del mismo parece estar llegando a su fin. La clave va a estar en los datos desestacionalizados de los próximos meses.

Termino con dos últimos apuntes: el primero sin rigor científico, pero creo que de valor añadido, por cuanto me lo trasladó una directiva de una importante multinacional de trabajo temporal cuando empezó esta coyuntura allá por el año 2008: "Fernando, nuestro sector es el primero que ve reducida su actividad cuando las cosas comienzan a ir mal y la primera en reactivarse cuando mejoran". Lo justificaba argumentando que la gente, cuando percibe que las cosas van ligeramente mejor y comienza a crear empleo, lo hace vía contratos temporales y suele acudir a este tipo de ETT´s. Es cierto, además (y desgraciadamente), que muchas empresas españolas utilizan este tipo de conciertos de forma fraudulenta, por cuanto su uso está muy restringido en nuestro ordenamiento jurídico. Ojalá estemos en ese punto y que al menos una parte de los contratos temporales firmados reflejen una realidad indefinida y puedan consolidarse de aquí a final de año. Personalmente, no lo tengo del todo claro, pero asumo que pudiera ser, al menos parcialmente.

El segundo apunte es una reflexión de mi abuelo, que a sus casi 90 años sigue teniendo momentos de lucidez asombrosa: "España lo que necesita realmente son 500.000 empresarios que creen 10 puestos de trabajo cada uno". Asumiendo que muchos de los nuevos autónomos son potenciales empleadores, en julio ya hemos conseguido un 1%. Hay que seguir por ese camino.

Así pues, se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío. Optimista como soy, y ávido de recibir buenas noticias, prefiero verlo de la primera forma. En cualquier caso, me reafirmo en lo dicho estas semanas. Estamos en un punto de inflexión, pero la recuperación será muy lenta. Dejo para esta semana las recetas del FMI al respecto. Uff...