sábado, 29 de marzo de 2014

Economía - Comprendiendo la deflación

Algunos Apuntes

Ustedes me perdonarán, pero el trabajo obliga y las dos últimas semanas he estado en Alemania tirando de lo que las estadísticas llaman las "Exportaciones Netas". Así pues, en la proxima revisión del crecimiento para nuestro país, cuando se hablen de las mismas, no se olviden de que el que suscribe este blog está poniendo su granito de arena al respecto y que por ello no puedo pasarme por aqui con la asiduidad que me gustaría. Las cosas están mejor allá fuera, hay más ánimo. Y se nos percibe mejor también. Incluso cuando hablo con colegas del sector, solemos coincidir en que se nota una mejoría, al menos en nuestro sector, incluso en el mercado doméstico. Somos afortunados, desde luego, por trabajar en una industria en la que podemos diferenciarnos emocionalmente, y en la que no tenemos nada que envidiar a los demás países en lo que a calidad, innovación y creatividad se refiere. La competencia nos mejora, sin duda, y creo que podemos salir a pecho descubierto por lo bien que hacemos las cosas en España. De vez en cuando conviene decirlo. No hace falta que el anuncio de Campofrío nos lo recuerde cada Navidad. Somos un gran país, pese a nuestra clase política. Poco a poco tengo la esperanza de que esa mejoría que comenzamos a palpar se traduzca en buenas noticias para toda la gente que lo está pasando horrible.

Hecha esta introducción, uno no ha dejado de leer estos días y no puede abstraerse de las amenazas que aún se ciernen sobre nuestra frágil y enclenque recuperación. La última es la deflación, la cual podría meter a Europa en una espiral de nuevo autodestructiva según los peores agoreros. Bajo mi punto de vista, no es para tanto siempre y cuando el BCE y los políticos de turno no se vuelvan locos. Claro, que a la luz de lo visto estos años, tampoco sería raro que lo hicieran. Como es un tema complejo, voy a aportar algunas ideas sencillas para que se pueda seguir la explicación.

¿Qué es la deflación? Se podría definir como una bajada generalizada y prolongada de los precios. Técnicamente, de acuerdo con el FMI, hacen falta dos semestres de cáidas para que un país sufra deflación. Por lo tanto, aunque España lleva unos meses con tasas de inflación muy bajas, incluso algún mes con caídas en el IPC, como el que ha adelantado hace unos días el INE, nuestro país no se encuentra en ese punto. Sin embargo, son varias las voces que alertan que el riesgo existe y que sus efectos podrían ser devastadores para nuestra economía y la de la eurozona.

¿Por qué es mala la deflación? En general la deflación viene a reflejar la debilidad de la demanda, un exceso de oferta, o incluso ambas cosas. Suele darse en períodos recesivos de la actividad, si bien es cierto que hoy en día, en una economía global como la actual, inciden en la misma muchos más factores, como luego explicaré. En general, cuando hay deflación, los consumidores posponen decisiones de compra, por cuánto esperan que los precios sigan bajando. Las empresas, deben bajar sus precios para poder vender, lo que reduce sus márgenes, lo que se acaba traduciendo en bajadas salariales o incremento del desempleo al destruirse puestos de trabajo. 

Cuando una economía está tan apalancada como la española en estos días, la deflación tiene un efecto demoledor. La deuda se incrementa en términos relativos, resultando imposible devolver las deudas en los términos establecidos. Pongo un ejemplo para que se me entienda. Imaginemos que una familia gana 30.000 euros al año y tiene una hipoteca que le supone un desembolso de 12.000 euros también anuales. Imaginemos que los tipos de interés permanencen constantes a lo largo del tiempo. A día de hoy, el pago de la hipoteca le supone a la familia un 40% de su salario. En una economía sana, con una inflación controlada (en torno a un 2%), lo razonable es que dicha familia vea como al cabo de unos 10 años, su salario se incremente en torno a un 20%, lo que significaría que pasaría a ganar 36.000 euros. El pago de su hipoteca, en este caso, le supondría tan sólo un 30% de su retribución, lo que le permite gastar en otras cosas, o incluso terminar de pagar su hipoteca antes. El efecto a la inversa es demoledor. Si el salario se devaluara un 20%, entonces la familia tendría que destinar un 50% de sus ganancias para el pago de misma. Extrapolemos este ejemplo a las empresas actuales y a las cuentas públicas de nuestro país. España, como en alguna vez he tratado de apuntar desde este blog, necesita, al menos en parte, que la inflación haga su trabajo para salir de la crisis.

Tampoco nos viene nada bien que la inflación en Europa siga siendo muy baja. Buena parte de la productividad que ha recuperado España ha sido vía destrucción de empleo y bajadas de salarios. Nos conviene un crecimiento de los salarios inferior a la inflación durante un tiempo (desgraciadamente) para seguir ganando competitividad, pero si la inflación en la zona euro sigue siendo mínima, los salarios no van a poder incrementarse nada a corto plazo, por cuanto perderíamos parte del camino andado. Es lo que tiene, desgraciadamente, no tener una economía basada en el conocimiento: al final tus costes, y sobre todo los de la mano de obra, se convierten en claves para la competitividad.

Pero la actual situación de inflación baja, o incluso tasas internanuales puntuales negativas, no puede entenderse sólo en términos de la debilidad de la demanda, por cuánto ésta ha dado algunos síntomas de recuperación en los últimos trimestres del año pasado y apunta a cierta mejoría en el inicio de este 2014. A nivel macro, parece, como también alguna vez he señalado, que lo peor lo hemos dejado atrás. ¿Qué está pasando entonces?

Por un lado, hay efectos estadísticos. Por ejemplo, el que la Semana Santa caiga un mes más tarde que hace un año explica en parte la variación de nuestro país, por cuanto los precios de los viajes durante la misma, son más caros que un mes antes (los viajes organizados son de lo que más han caído). Por otro, existen productos que por cuestiones relacionadas con el comercio mundial, o por la situación de ciertos mercados, se comportan de manera distinta año a año. Las bebidas no alcohólicas, o los alimentos, por ejemplo, han sido también responsables del dato adelantado del mes de marzo que señalábamos antes. Me queda la duda de saber cuánto está influyendo la retirada de estímulos en EEUU, los cuáles durante estos años se han traducido un alza de los precios del petróleo y las materias primas por encima de lo que la situación económica mundial sugería.

Explico esta última idea. Tradicionalmente, el crecimiento económico mundial y el consumo energético han ido de la mano. Por cada 1% que subía el primero, el sgundo lo hacía un 0,85%. Dicha relación cambió con la irrupción de los BRIC, espcialmente China. Aún así, con la economía en caída libre en los países de la OCDE, hemos experimentado incrementos notables del precio del crudo a nivel mundial. Las medidas expansivas de EEUU para reactivar su economía (imprimir más dólares, para que nos entendamos), no han generado la inflación prevista en dicho país, pero sí parece (y al menos son muchos los expertos que así lo señalan), que han "exportado" la inflación al resto del mundo. El proceso, como apunta el profesor Rallo, ha sido el siguiente: "al bajar los tipos de interés y monetizar casi todo aquello que fuera monetizable, Bernanke no sólo ha permitido financiar el déficit de los EEUU, sino que además ha permitido, por un lado, que la economía de Estados Unidos no se reconvirtiera en la dirección de ahorrar o producir más materias primas y, por otro, que China y el resto de países que le venden mercancías hayan seguido desarrollándose a costa del endeudamiento de los estadounidenses". El hecho de que el dólar se utilice en el 75% de las transacciones a nivel mundial hace que todo ese nuevo dinero de Bernanke "imprimió"  llegara a una gran cantidad de países extranjeros, lo cual se traduce ern alza de las materias primas, tales como el petróleo, el oro, la plata, el cobre o el maíz. 

Ocurre que la administración Obama ha comenzado a retirar estímulos y no sé hasta qué punto algo de dicha medida ya se pueda estar reflejando en algunos precios. Y ocurre también que EEUU ha dejado de ser energéticamente dependiente gracias al "fracking", lo que ha quitado presión a los costes energéticos. Todo ello podría tener incidencia en la bajada de la inflación en Europa. Es muy pronto para saberlo, pero ahí dejo el apunte.

¿Qué puede hacer el BCE para salir de esta situación? Sin llegar a los niveles de EEUU, creo que ha llegado a la hora de que tome unas medidas monetarias un poco más agresivas que faciliten un crecimiento nominal del PIB (crecimiento real + inflación) constante y una tasa de inflación un poco por encima del 2% a nivel de la eurozona, al menos hasta que el desempleo caiga algo y la propia actividad económica se reactive. Con esta medida, probablemente la devaluación interna de nuestro país sería más llevadera y el proceso de desapalancamiento sería más sencillo por el ejemplo expuesto antes. Coincido en este aspecto con el Catedrático de la Universidad de Valencia Javier Andrés en el artículo que publicó la semana pasada en El País.

Ha llegado la hora de que Alemania deje atrás su ancestral miedo a la inflación, al menos durante un tiempo. No creo que Europa, y ni siquiera España, tenga un riesgo real de deflación, pero lo que es seguro es que no hay riesgo alguno de inflación y, en cualquier caso, un alza de precios cercana a cero como la actual dificultará (un poco más) el camino de la recuperación a toda la UE. Nos quedamos a la espera de lo que anuncie Draghi, por lo tanto. Lo bueno es que esta vez  la solución sí la tiene Europa en su mano.

lunes, 10 de marzo de 2014

Economía - ¿Ha comenzado la Recuperación?

Algunas Ideas

Hace unas semanas asistíamos atónicos al debate sobre el estado de la nación. Demagogias habituales al margen, lo cierto es que pareció que Rajoy y Rubalcaba vivían en países diferentes, o al menos en épocas distintas. La visión que tanto el uno como el otro dieron del país, fue el día y la noche. Y en el fondo ninguno de los dos mintió del todo. Rajoy presentó unos datos macro esperanzadores que auguran un futuro mejor que aún no perciben la inmensa mayoría de familias y PYMES de nuestro país. Rubalcaba se aferró a las cifras micro para denunciar que las cosas aún siguen muy mal para mucha gente. Demasiado, diría yo. Subiéndome al carro de Aristóteles, apuntaría que en el medio está la virtud. Nos queda un amplio trecho por recorrer, pero objetivamente estamos mejor (o menos mal) que hace unos meses. Como cuando hacía aquellos post acerca de "Cuándo saldrá España de la Crisis", hago un repaso a las diferentes variables que marcarán la senda hacia la tan ansiada recuperación.

1) El mercado laboral: Hace unos días conocimos el dato del paro del mes de febrero. Y lo cierto es que las cifras fueron muy buenas. Más allá de la bajísima reducción de personas apuntadas al INEM (menos de 2.000 personas), lo más interesante fue el hecho de que por primera vez desde que comenzó la crisis, se ha registrado un dato interanual positivo en lo que a afiliados a la Seguridad Social se refiere. Hoy tenemos 61.557 personas más cotizando que hace un año. Es cierto que 44.433 de ellas son nuevos autónomos y que tan sólo 16.852 son afiliados al régimen general de la Seguridad Social, pero sin lugar a dudas consolida el cambio de una tendencia que se intuía hace unos meses. ¿Esto qué quiere decir?

Primero, que se ha dejado de destruir empleo, como se percibía desde hace un par de trimestres. Hoy tenemos 227.736 parados menos que hace un año. Es cierto que una buena parte de los mismos son personas que han abandonado el país o que han dejado de buscar empleo por el desanimo que les producía no encontrarlo, pero también lo es que esa cifra no ha sido absorbida por nuevos ciudadanos que se apuntaban al servicio de público de empleo como en años anteriores. Segundo, que se ha comenzado a crear puestos de trabajo. De momento de carácter temporal en su mayoría. Como los datos del INE han reflejado también, en el último trimestre del 2013 el empleo creció un 0,3%. Tercero, y en conclusión, que nuestro país se encuentra ante un nuevo escenario que poco a poco debería ir devolviendo la confianza alas familias y animando el consumo. Según la CEOE, entre este año y el que viene se podrían crear en nuestro país unos 660.000 puestos de trabajo, cifra importante pero aún insuficiente, por cuanto hay más de 4.800.000 personas que quieren trabajar y no pueden hacerlo.

El paro va a seguir siendo un lastre porque no se atisba ningún motor económico que pueda absorber a corto plazo el trabajo destruido en el sector de la construcción. Tenemos que estar preparados para años de tasas de desempleo elevadas. Tampoco ayuda el excesivo carácter tuitivo del derecho laboral español. Pese a la reforma laboral, la realidad es que con un escenario plagado de quiebras empresariales y compañías en problemas, todavía casi un 80% de los despidos siguen declarándose improcedentes. Mientras el empresario siga percibiendo como una quiera adaptar su plantilla a la coyuntura,.el empleo que se creará será de baja calidad.

2) El sector bancario: En diciembre de 2013, por primera vez también en mucho tiempo, el crédito creció respecto a mismo período del año anterior. Un 7%, ni más, ni menos. En este inicio de 2014, el saldo vivo de la deuda bancaria ha crecido un exiguo 0,03%, pero también ha supuesto un incremento tras muchísimo tiempo sin hacerlo. Esto quiere decir que el volúmen de préstamos otorgados se ha elevado respecto al mes precedente. Sin embargo, aún estamos un 11% peor que hace un año si consideramos el dato del inicio de 2013. ¿Esto que quiere decir?

Básicamente que parece que la contracción del crédito por fin ha tocado fondo y que debería comenzar a fluir a las empresas poco a poco. Pese a todo, conviene señalar algunas cosas. Primero, que está por ver que se consolide dicho crecimiento, ya que uno o dos meses no marcan tendencia (cosa que sí se intuye con el paro). Segundo, que las empresas siguen con su proceso de desapalancamiento (hoy en día el crédito a entidades no financieras constituye aún el 104,7% del PIB, si bien es cierto que en 2010 dicha cifra llegó al 125%), por lo que se espera que los futuros incrementos, de darse, sean modestos. Tercero, que parece en consecuencia que comienza a existir demanda solvente, esa que reclamaba Botín.

Estos días he tenido la oportunidad de hablar con varias entidades financieras a este respecto y he podido percibir varias cosas: una, que los bancos, hasta ahora preocupados por sus balances (esto es, no provisionar, evitar que los préstamos entraran en mora, etc.), vuelven a preocuparse por su cuenta de resultados, la cual se nutre de comprar y vender dinero, ni más ni menos. Esto es, captar fondos a un tipo de interés y prestarlos a otro superior. Esto ya supone un cambio de escenario. Segundo, que pese a todo, las medidas de Bruselas van a hacer muy, muy difícil que el crédito vuelva de forma generalizada. Aquellas compañías que han tenido que refinanciar durante esta crisis, están bajo vigilancia del Banco de España, el cual ha obligado a dotar cuantiosas provisiones a nuesras entidades financieras, las cuales afectan también a hipotéticos préstamos de circulante. Y sin circulante, las empresas mueren. Dicho de otra forma, a nuestros bancos se les penaliza por prestar a compañías en dificultades que luchan por salir adelante (y que pueden hacerlo). Si tenemos en cuenta que son muchísimas las compañías en problemas, no queda otra que reconocer que la normalización del crédito aún tardará.

En paralelo, y por un motivo parecido, el crédito a familias sigue descendiendo. Las hipotecas llevan ya de por sí una provisión, lo que desmotiva, de nuevo, a los bancos a prestar, o lo hacen a unos tipos disparatados. Al menos hasta la fecha así ha sido. 

Por lo tanto, la banca está mejor que hace un año, pero aún ello no se traduce en un gran cambio para el ciudadano de a pie o para la PYME de turno.

3) Déficit Público: Sigue siendo el gran problema de nuestra economía. No se trata de ideología, sino de pura razonabilidad económica. Nadie puede gastarse más de lo que ingresa eternamente, porque llegará un momento en el que los intereses de las deudas que contrae para cubrir lo que le falta de caja, le asfixiarán. Hoy hemos sabido que es probable que el déficit público se haya desviado dos décimas por encima de lo previsto por Bruselas, yéndonos hasta el 6,7%. Esto significa que España gasta 68.500 millones de euros más de lo que ingresa. El gobierno se escuda en que se ha ingresado menos de lo que se preveía, sobre todo (si hablamos en términos porcentuales) en el Impuesto de Sociedades, pero también en el IVA. En el fondo es lógico y refuerza una idea defendida en El Disparadero: no se ha salido de ninguna crisis subiendo impuestos.

Hay que considerar que vamos a estar por debajo del 7%, que era lo que la mayoría de organismos y estudios consideraba, por lo que se puede ver la botella medio llena en ese aspecto, pero también se ha de tener en cuenta que nuestras cuentas públicas siguen siendo completamente insostenibles. El problema es que me temo que hablamos de una cuestión estructural, no coyuntural. Falta mucha grasa que quitar de la administración, muchas duplicidades que eliminar. Y encima se le ha metido mano a educación y sanidad, lo que es un error supino y un ejercicio cortoplacista a más no poder. En tanto en cuanto no se controle este punto, la deuda pública seguirá subiendo y el crecimiento seguirá siendo exiguo, por cuanto el consumo público significa casi el 20% de nuestro PIB.

4) La vivienda: Según ha indicado hoy el SEOPAN, la vivienda ha tocado fondo, si bien no se espera que contribuya al PIB de forma significativa hasta el año 2016. Se espera que en este 2014 calque los números del 2013 o que los mejore ligerísimamente. Sin embargo, la construcción como sector seguirá en caída libre con un descenso estimado para este ejercicio de entre el 4  y el 6% debido al retroceso de entre un 14 y un 16% de la obra pública. Esto quiere decir que restará un 0,6% al crecimiento en 2014. No se trata de volver a la cultura del ladrillo, pero sí de entender que necesitamos que aporte como en otros países. Ni más, ni menos.

5) El desequilibrio del sector exterior: No lo señalaba en posts anteriores, pero es una de las claves para entender por qué estamos como estamos. En 2013, de acuerdo con los datos del Ministerio de Economía, las exportaciones crecieron un 5,4%, produciéndose un superavit por cuenta corriente del 0,7% y en la cuenta de transferencias de capital, lo que ha significado para nuestro país una capacidad de financiación positiva del 1,4% del PIB. El déficit comercial ha bajado hasta los 11.551 millones de euros. Esto quiere decir, resumiendo, que estamos dejando de depender del exterior, lo que redunda, hablando en un lenguaje que todo el mundo entienda, en que nuestro crecimiento es más sostenible.

Teniendo todo esto en cuenta, ¿qué podemos esperar de nuestra economía en 2014?

Empieza a haber un consenso generalizado en cuanto a que España crecerá este año en torno al 1%. Me atrevería a decir, incluso, que lo superará. El Consumo Privado viene de crecer en el último trimestre del año pasado un 0,5%. Es cierto que según todos los expertos moderará su incremento en meses venideros, y que incluso hay algún economista que apunta que podría sufrir algún retroceso interanual puntual a lo largo del 2014, pero también la mayoría de informes señalan que tirará de la economía este año. Es de esperar que las exportaciones sigan funcionando bien. Los intercambios de España con el resto del mundo crecieron en términos porcentuales el doble de lo que el FMI estima que creció el comercio mundial. Aunque ello podría dar a entender que sería lógico un menor crecimiento para este año, también lo es que los datos apuntan a una mejora muy importante de la productividad aparente (de un 2,3%), por cuanto el PIB cayó un 1,2% en 2013 mientras que el paro lo hizo en un 3,4%. Los salarios, por su parte, sólo crecieron un 0,1%. Esto significa que España ha seguido mejorando su competitividad, lo que le debería permitir seguir ganando cuota en las exportaciones mundiales. El consumo público, por su parte, seguirá disminuyendo por la necesidad de reducir el déficit, como probablemente también la inversión.

Por lo tanto, ¿ha comenzado la recuperación? El último trimestre del año 2013 significó una mejora del 0,2% del PIB respecto al trimestre anterior y de un 0,7% en términos interanuales. Ello, unido a la mejora de los datos del paro y al consumo privado, sumado a la corrección de ciertos desequilibrios, nos permite decir que, efectivamente, el camino de la recuperación ha comenzado, pero que por si recuperación entendemos volver a la situación de partida en términos de empleo y renta per cápita, entonces también que nos falta mucho trecho por recorrer.

Nos hemos ganado el derecho a tener esperanza, a confiar en que las cosas a partir de ahora van a ser mejores, porque casi todo de lo que ahora pinta ligeramente mejor es fruto de nuestro esfuerzo, pero mal haríamos en pensar que está todo hecho. El mundo es para los optimistas y dentro de lo difícil que está todo, me apunto a ver la botella medio llena. Dicho esto con todo el respeto y cariño hacia todos los que lo están pasando fatal y a los que esta maldita crisis les ha arrebatado sus sueños sin comerlo y casi sin beberlo. Sin duda, lo peor de esta coyuntura es que aún no le conocemos moraleja. Y eso es durísimo, por mucho brote verde que se atisbe.


martes, 4 de marzo de 2014

Música para el iPod - 31 canciones para el mes de marzo

Algunas Sugerencias

Como viene siendo constumbre de un tiempo a esta parte, comienzo el mes con un post con la selección musical para las próximas semanas. ¡Espero ayudaros a descubrir nuevos temas o incluso a redescubrir otros que hace tiempo dejaron de sonar! Comenzamos

1) "Maldito Duende", Héroes del Silencio, incluida en su disco "Senderos de Traición", publicado en 1990. Tras el maravilloso "El mar no cesa", los maños anunciaron un nuevo sonido más contundente para su siguiente trabajo de estudio. Los primeros acordes de "Entre dos tierras" ya eran brutales, y la elegante continuidad de "Maldito Duende" confirmaban la evolución. Personalmente me parece de las mejores de Héroes del Silencio.

2) "Microphones and Medicines", L.A., incluida en su disco "Heavenly Hell" del año 2009. Todo el debut de los mallorquines es una joya desde la primera hasta la ultima pista. Y esta canción, de las más emotivas del CD. Estupenda.

3) "Flojos de pantalón", Rosendo, incluida en su disco "Jugar al gua", publicado en 1988. Aquel trabajo de estudio fue el primero autoproducido por el de Carabanchel, y entre otras de sus grandes canciones incluidas en el mismo, entre ellas "Jugar al gua" o "Del pulmón", "Flojos de Pantalón" sobresale por encima de todas. Uno de los clásicos atemporales de Rosendo.

4) "Pride", U2, incluida en su disco "The Unforgettable fire", publicado en 1984. Fue el primer single de aquel álbum y una de las mejores canciones de siempre de los irlandeses. De mis imprescindibles.

5) "Avería y Redención", Quique González, incluida en su disco del mismo título, publicado en el año 2007. Previamente se había dejado escuchar una grabación casera llevada a cabo con Leiva. La canción tiene una letra brutal y la melodía, de menos a más, es contundente y cuidada.

6) "Learning to fly", Tom Petty, incluida en su disco "Into the great wide open", publicado en 1991. Aunque se trata de un trabajo redondo, la canción del LP que realmente ha pasado a la historia dentro de la antología del artista de Florida es este temazo atemporal que abre el disco. De mis favoritas.

7) "Mr Jones", Counting Crows, incluida en su disco "August and Everything After", publicado en 1993. Aunque el grupo ha seguido una trayectoria impecable desde este trabajo, que supuso su debut, nunca más volvió a alcanzar un éxito tan rotundo como con este tema. De esas canciones por las que parece que no pasa el tiempo.

8) "Poison", Alice Cooper, incluido en su álbum "Trash" publicado en 1989. Más de 40 años de carrera avalan a este rockero norteamericano que ha recorrido todos los caminos del género casi siempre con éxito. Pasada su época más psicodélica, trabajó el heavy metal con éxito siendo este uno de sus grandes éxitos de siempre. Fabulosa.

9) "Siempre hay un precio", Los Secretos, incluido en su álbum "Continuará", publicado en 1987. Aquel fue uno de los mejores trabajos de la banda liderada por los hermanos Urquijo, en el cual brillaban con luz propia la propia "Continuará", que daba nombre al LP, "No digas que no", "No sé si se acuerda", "Por el tunel", compuesta por Joaquín Sabina, o la memorable "Buena chica". Sin embargo, siempre he tenido debilidad por la canción que traigo a colación. De las mejores letras del gran Enrique Urquijo.

10) "Cuando llegue el fin", Duncan Dhu, incluida en su disco "1", publicado en 2013. De los temas nuevos que traía el último álbum de los donostiarras, éste fue escogido como primer single. Recoge la esencia de los mejores años del grupo, aderezados con la experiencia y el buen hacer de los años. Te envuelve poco a poco. 

11) "El abrazo del erizo", Mikel Erentxun, incluida en el disco del mismo nombre, publicado en 1995. Creo que en alguna ocasión he comentado que éste me parece uno de los mejores trabajos de la música española en los años 90, pero también que no ha envejecido todo lo bien que debiera. Con un sonido más rock como el de "24 golpes", pienso que hubiera pasado como uno de los clásicos del panorama nacional. En cualquier caso, esta canción es creíble y áspera. Como el abrazo de un erizo. Como perderte.

12) "I want to hold your hand", The Beatles, publicado como single en 1963. Fue el primer gran éxito de los de Liverpool en EEUU y en su día fue el disco más vendido por la banda en todo el mundo, con más de 15 millones de copias, toda una barbaridad para la época. Para la Revista Rolling Stone es una de las 20 mejores canciones de la música moderna e incluso la consideró como la segunda en la historia de la banda. Yo no sé si es para tanto, pero sí que me parece espléndida desde el primer acorde, revolucionaria y adelantada a su época. Mi favorita de los "fab four" cuando era pequeño, de mis imprescindibles ahora.

13) "Wish you were here", Pink Floyd, incluido en su álbum del mismo nombre, publicado en 1975. Fue el segundo álbum conceptual de los británicos, y esta canción, posiblemente, una de las más importantes de la trayectoria del grupo. De aquellas por las que no pasa el tiempo.

14) "Mejor", Los Brincos, incluido en su álbum "Los Brincos II", publicado en 1966. Aquel disco incluía algunas de las canciones que pasaron a la historia del grupo. "Mejor" fue tal vez su mayor éxito, pero sobre todo una gran canción que de vez en cuando me gusta recordar. Como en la selección de este mes.

15) "See you when I get there", The Wallflowers, incluido en su álbum "Red Letter Days", publicado en 2002. Es posible que no fuera el disco más redondo de la banda lideraba por Jacob Dylan, pero lo que es seguro es que ésta fue una de sus mejores canciones. Excelente.

16) "De todo el mundo", Bunbury,  incluido en su trabajo "Las Consecuencias", publicado en 2010. Aquel disco fue, bajo mi punto de vista, el mejor del zaragozano, al menos hasta la fecha. Y esta canción un buen ejemplo de aquello. Conmovedora.

17) "Actores poco memorables", Nacho Vegas, incluido en su disco "Resituación", que verá la luz en abril de 2014. Adelanto del nuevo disco del artista asturiano que lleva unos días circulando por la web. Excelente letra, plagada de crítica social y con una música que va de menos a más. Me tiene cautivado desde la primera vez que la escuché. Aunque reconozco que con Nacho Vegas me cuesta ser objetivo. Excelente.

18) "Smells like teen spirits", Nirvana, publicado en su álbum "Nevermind", el cual salió a la calle en 1991. Fue el segundo disco de estudio de la banda liderada por Kurt Cobain, y este tema el que les lanzó al estrellato a nivel mundial. Crearon un nuevo género, el grunge, explorando nuevos caminos para el rock. Kurt Cobain se nos fue antes de lo que correspondía, como tantos genios, a los 27. A buen seguro se quedaron en el tintero muchas canciones excelentes. Afortunadamente nos quedan joyas como ésta para la eternidad.

19) "Have you ever seen the rain?", Creedence Clearwater Revival, incluida en su álbum "Pendulum", publicado en 1970. Para los críticos fue uno de los mejores trabajos de la banda, destacando el uso de vientos y teclados, restando algo de protagonismo a las guitarras que habían predominado en discos anteriores. Entre todas destacó esta canción, tal vez la más representativa de la trayectoria de los estadounidenses

20) "El más feliz (Finis Terrae"", Vega, incluida en su álbum "La Cuenta Atrás", publicado en 2011. Nunca me interesó Operación Triunfo, y tal vez por ello nunca he prestado atención a ningún trabajo publicado de los llamados en su día "Triunfitos". Sin embargo, hace unas semanas, viendo vídeos de los conciertos de Radio 3, encontré por casualidad uno de Vega y me dio por indagar. La cordobesa hace unos años inició un camino "indie" dando cabida a sus producciones y buscando un sonido propio que me pareció más que interesante. Sus canciones son honestas, creíbles, y dan cabida a cortes más pop, otros más rock e incluso otros más electrónicos. En cualquier caso, fuera de los típicos canales comerciales. "El más feliz" es una de las canciones que más me han gustado. ¡Málditos prejuicios!

21) "Ruby Tuesday", The Rolling Stones, editada como single en 1967 e incluida posteriormente en el álbum "Between the buttons" publicado en ese mismo año. Compuesta por Keith Richards y Mick Jagger, se inspira en la historia (real) de una grouppie de sus satánicas majestades en la época de los 60. De mis favoritas de aquella época.

22) "No quiero que me veas esta noche", Enrique Urquijo y los Problemas, incluida en su disco "Desde que no nos vemos", publicado en 1998. Aquel álbum, el último de estudio de Enrique Urquijo con su otra banda, Los Problemas, pasará a la historia como una de las obras maestras de la música moderna española. Cuentan que Enrique, cada vez que tenía que entrar a grabar, entraba en combustión y que solía acabar con la paciencia de todos los productores. El que originalmente se iba a encargar del proyecto, decidió dejarlo, harto de lo que allí se estaba cociendo, y tomó las riendas Álvaro Urquijo. Cuentan que cuando se produjo el relevo, el primero le dijo al segundo que estaba ante un trabajo brutal. Y efectivamente así fue. Enrique compuso grandes canciones para ese disco ("Desde que no nos vemos", "Tú tristeza", "Demasiado tarde" o ésta que traigo a colación, que es fantástica y una verdad como un piano. Por cierto, que si eso fuera poco, hay tres temazos que redondean un álbum descomunal: "Aunque tú no lo sepas", compuesta por Quique González, "Desordenada habitación", de Antonio Vega, cantada por ambos, y la reinterpretación de "Continuará". Además, tienen cabida rancheras de José Alfredo Jiménez y una versión estupenda de "María la Portuguesa" (Carlos Cano). Aún así, hoy me quedo con éste temazo.

23) "Got my mind set on you", George Harrison, publicado en su álbum "Cloud Nine", editado en 1987. Aquel trabajo supuso la vuelta por todo lo alto del ex-Beatle, al que siempre he considerado un genio que permaneció oculto demasiado tiempo por el increíble talento de John Lennon y Paul Mc Cartnety. Este tema me parece maravilloso.

24) "Feo, fuerte y formal", Loquillo, incluida en su álbum del mismo nombre, publicado en 2001. "Feo, fuerte y formal" es el epitafio de John Wayne, escrito en castellano en su tumba, pero además es un estupendo disco de rock con excelentes canciones entre la que destaca la que hoy selecciono. Maravillosa.

25) "Supersonic", Oasis, incluido en el disco "Definitively Maybe", publicado en 1994. Aquel álbum debut fue una auténtica maravilla que hoy sigue sonando actual. "Supersonic" fue uno de los grandes temas de la banda de Manchester de siempre. De mis favoritas.

26) "Pasión por el ruido", Barricada, incluida en su disco del mismo nombre, publicado en 1989. Los Pamplonicas dicen adiós tras una trayectoria impecable con un CD grabado en directo llamado "Agur". Entre los temas incluidos, se encuentra una versión de esta maravillosa canción, cantada estupendamente tanto en su versión original que aquí traigo, como en la acústica. De las imprescindibles.

27) "This time tomorrow", The Kinks, incluida en su álbum "Lola Versus Powerman and the Moneyground", publicado en 1970. No diría que fue el mejor álbum de los británicos, pero sí tengo claro que ésta fue una de sus mejores canciones. Excelente.

28) "This is the life", Amy Mc Donald, incluida en su álbum del mismo título, publicado en 2007. Aquel trabajo fue el debut de la escocesa y además de esta canción que dio la vuelta al mundo, tuvo varios temas de altísimo nivel dentro del mismo. La sencillez elevada a la máxima potencia y con un resultado más que interesante.

29) "Can´t stand me now", The Libertines, incluida en su álbum del mismo nombre publicado en 2004. De aquel trabajo destacaba por méritos propios "The man who would be king", pero esta canción era también excelente. Otra de mis favoritas de las compuestas por el polémico Pete Doherty.

30) "Está que arde", Lapido, incluida en su álbum "Formas de matar el tiempo", publicado en 2013. El granadino firmó uno de los mejores discos españoles del año pasado y esta canción es un inmejorable ejemplo. En un trabajo que rezuma rock&roll, se cuela este tema que tiene cierta reminiscencia "Beatle" e influencias americanas. Todo en un uno y con un resultado espectacular. Brillante.

31) "Flowers in the window", Travis, incluido en su disco "The invisible band" publicado en 2001. La banda británica lleva casi 25 años regalándonos canciones estupendas. Personalmente, esta es mi favorita. Excelente para cerrar el mes.

¡Que las disfrutéis!