martes, 4 de agosto de 2015

Economía - España: ¿Hemos salido (por fin) de la Crisis?

Algunas Ideas y Reflexiones

El pasado domingo tuve una comida de lo más interesante con una compañía inmejorable, y antes de llegar a los postres, comenzamos un debate sobre si España había salido de la crisis y, sobre todo, sobre el futuro que cabía esperar para nuestro país. Lo cierto es que mi discurso durante la comida fue un poco vago y saltando de un lugar a otro. Hoy, con un poquito más de sosiego, voy a tratar de poner mi granito de arena sobre lo que creo que nos espera, con una visión más bien optimista, por cuanto dependemos de nosotros, circunstancia que no siempre estuvo tan clara. Sabéis que de futurólogo tengo poco, pero también que me gusta bajar a la tierra las cosas para hacerlas más comprensibles. A ver si hoy lo logro con la asepsia habitual. La política la dejo para los profesionales de la materia.

Si recordáis aquellos posts que durante estos años he ido publicando acerca de la salida de la crisis, siempre apuntaba cuatro claves para dar por finalizada la misma: 1) Desapalancamiento del sector privado; 2) Meter en cintura las cuentas públicas; 3) Resolver el lío bancario y el inmobiliario; y 4) Reformar el mercado laboral. Bien, ¿cmo estamos en cada uno de estos puntos?

1) Desapalancamiento del Sector Privado: A nuestras empresas y familias habría que hacerles la ola. Las primeras han logrado bajar su endeudamiento en más de un 20% desde el año 2010 y las segundas en torno a un 17%. Ello ha llevado al sector privado a niveles del año 2006, los cuales siguen siendo elevados, pero que sin duda suponen ya unos umbrales más tolerables, sobre todo si la economía comienza a reactivarse como parece. Es cierto que aunque la banca ha comenzado a incrementar los créditos concedidos al sector privado, todavía se espera que el desapalancamiento continúe y que la cifra total de créditos concedidos siga bajando. Sin embargo, si este desapalancamiento se ralentiza y se hace con cierto "revolving", es muy posible que el consumo privado y la inversión crezcan, lo que impulsarán a la economía y al empleo, como ya se ha visto en este primer semestre de 2015.

2) Las cuentas públicas: España sigue teniendo un problema en esta materia, por cuanto sigue gastando más de lo que ingresa, lo que está haciendo que nuestra deuda pública siga creciendo de forma paulatina e inexorable. Lo que ha hecho España estos años no tiene parangón: reducir el déficit 5 puntos en dos años con un ciclo económico tan difícil es sobresaliente, aunque siempre me mostraré crítico acerca de cómo se ha hecho: friendo a impuestos al sector privado, recortando en gastos necesarios (educación y sanidad) y apenas quitando grasa a la administración. Es cierto que un déficit de más del 10% es insoportable y que había que tomar medidas drásticas, pero no comparto el maquiavelismo aplicado a la economía. Hoy la deuda sigue subiendo porque seguimos sin cuadrar sus cuentas públicas, pero parece que para el año 2016, por fin, estaremos por debajo del 3% que se estima como límite de lo deseable.

En tanto en cuanto sigamos gastando más de lo que ingresamos, la deuda pública seguirá aumentando, pero si la economía vuelve a crecer, dado que ésta se suele medir en relación al PIB, la sostenibilidad de las cuentas públicas irá mejorando. Aunque este problema no está resuelto, a día de hoy parece inimaginable que volvamos a la angustia del año 2012. 

3) La banca y el ladrillo: El rescate a la banca española, unido a las medidas que se tomaron desde Bruselas para mejorar la coordinación de la banca de la eurozona, han resultado claves para que nuestro sector financiero haya podido empezar a recuperar la normalidad. La creación de la SAREB, además, permitió que se pudieran deshacer de los activos tóxicos, lo que despejó las dudas sobre su viabilidad. Si comparamos el primer cuatrimestre del año 2015 VS el primer cuatrimestre del año 2014, veremos que los créditos que la banca ha concedido a las PYMES se han incrementado en un 6,5% en el año en curso, así como los concedidos a la grandes empresas lo han hecho en más de un 8%. En los últimos 12 meses el crédito a la vivienda a particulares ha crecido un 20% y el del consumo en un 17%. Como explicaba antes, se espera, no obstante, que el saldo de créditos vivos a final de año haya descendido un 2,6% en empresas y  y un 3,2% en los hogares. Esto quiere decir varias cosas:

La primera, que los créditos se devuelven, lo que parece indicar que la situación económica es mejor. Es cierto que ahora hay liquidez en el sistema, pero también hubo inyecciones de ésta hace no tanto y la banca se cubrió las espaldas financiando a los estados en lugar de al sector privado. La segunda, que comienza a haber demanda solvente, por cuanto de otra forma la banca no prestaría. La tercera, que el proceso de desapalancamiento debe continuar pero, como apuntaba antes, en un nuevo escenario. Con "revolving" este proceso será menos difícil. Y la cuarta: por lo general, el aumento del crédito para la compra de vivienda suele ir de la mano con la reducción del paro y con el crecimiento económico, lo cual es coherente con las cifras macro y, sin duda, es algo esperanzador. 

Hay gente que apunta que podemos estar a las puertas de una nueva burbuja inmobiliaria: yo no lo creo. No era normal lo que pesaba la construcción durante los años previos a la crisis en el PIB, pero tampoco lo que ha estado pesando durante la misma. El auge de la vivienda, la cual se estima que ha comenzado su recuperación en precios (un 2,5% este año, otro tanto el que viene y un 4% en 2017 según S&P) tiene que ver, bajo mi punto de vista, con dos aspectos: uno, el fin definitivo del ajuste; y dos, nuestro modelo económico. Sobre ello ahondaré un poco más adelante.

4) El Mercado Laboral: Teníamos el más ineficiente de Europa, por cuanto siempre se ajustaba en puestos de trabajo. Tras la reforma del actual gobierno en el año 2012 lo que ha ocurrido es que se ha dotado de mayor flexibildiad al mismo, lo que favorece que el ajuste entre oferta y demanda se haga por precio (coste del trabajador, es decir, salario + seguridad social). Apunté en su día que creía que España iba a ser capaz de crear puestos de trabajo de forma mucho más rápida tras la reforma, como así se está demostrando. La última EPA señala que durante el segundo trimestre del año se crearon 411.800 empleos, bajando el paro en 295.600 personas. Son datos históricos que dejan la tasa de desempleo por debajo de lo que se encontró el actual gabinete allá por 2011. Como no quiero que se me tilde oportunista, no dejo de recordar que también apunté que la bondad de la actual reforma la veríamos si cuando viniera otro ciclo malo, nuestro mercado laboral era capaz de ajustarse en precio y no cantidad de empleos. Eso todavía está por ver. En cualquier caso, señalo algunos apuntes adicionales:

Primero, la gente vuelve a querer trabajar. Las primeras disminuciones del paro en la actual legislatura tuvieron que ver con gente que, desanimada por no encontrar trabajo, dejaba de buscarlo. Hoy esa gente está volviendo al mercado laboral, lo que quiere decir que las expectativas son mejores, y ello hace que mejore la confianza, clave para el funcionamiento de cualquier mercado. Segundo, es cierto que la mayor parte del empleo que se crea sigue siendo temporal. Esto tiene que ver, bajo mi punto de vista, con dos aspectos: uno, nuestro modelo económico; y dos, el que todavía la recuperación no termine de apreciarse del todo en la economía real, hace que los empresarios sean cautos a la hora de contratar. La dualidad del mercado laboral es la excusa perfecta para cubrir muchos contratos en fraude de ley que reflejan una relación laboral fija que se enmascara con un contrato temporal. Eso ha pasado antes, durante y después de la crisis con la connivencia de patronal y sindicatos. Tercero, la cifra de ocupados comienza a parecerse a la de 2010, lo que realmente nos hace ver también que pese a que los empleos sean temporales, se van renovando, incluso que aumentan, de la misma forma que lo hacen los indefinidos. 

Y entonces, ¿hemos salido de la crisis? Depende de lo que consideremos por salir de ella. Si es volver al nivel del año año 2007, la respuesta es no. Sin embargo, yo siempre he considerado que dado el carácter estructural de nuestro paro, nuestro bench - mark es el del año 2001 en ese ámbito (en torno a un 12%) y una renta per cápita que, sinceramente, creía que se acercaría también a la de por aquel entonces. Si nos ceñimos a la tasa de paro, todavía queda un gran ajuste por hacer, pero si miramos la renta per cápita, el pasado 2014 fue el primero en los últimos 7 que subió, situándose a mitad de camino entre la del año 2005 y 2006. Teniendo en cuenta que el nivel de la deuda del sector privado ya está en esos umbrales, lo mínimo que se puede decir es que estamos volviendo a niveles razonables. A partir de ahí, si se mantiene el crecimiento económico, deberíamos ver cómo, incidiendo en lo expuesto antes, el consumo y la inversión se animen y reduzcan el desempleo.

¿Y qué futuro nos espera? Esta pregunta tiene miga. España ha hecho un ajuste más rápido de lo previsto por cuánto han ocurrido varias cosas con las que nadie contaba hace no tanto: La política monetaria expansiva del BCE (meter en el sistema más Euros) y la caída del precio del petróleo fundamentalmente(que gracias al acuerdo nuclear con Irán seguirá estando bajo por algún tiempo, ya que terminará el bloqueo al crudo producido en este país). Sin embargo, discrepo que esas sean las únicas causas de la mejora de nuestra economía. En cualquier caso, troceemos el elefante. Hay varias ideas que quiero resaltar:

La primera: nuestro modelo económico es el que es y contamos con un factor diferencial, que es el del clima. Aunque hay factores externos que están haciendo que nuestro turismo alcance cifras record (inestabilidad política en Grecia, terrorismo islámico en Túnez o la bajada del Euro), también lo es que nuestro país ha profesionalizado su sector turístico de forma notable, lo cual no quiere decir que no se deba seguir incidiendo en ello. Si se lograra que nuestra oferta turística fuera estable todo el año, probablemente se generarían muchos más empleos de calidad.

La segunda, mientras el turismo siga siendo un factor clave, el sector inmobiliario seguirá teniendo su peso considerable en el mix de nuestro PIB. Además, en el siglo XXI, ese en el que no hay fronteras, la gente prefiere vivir dónde se vive bien y en ese aspecto España es ideal para atraer a nuevos residentes jubilados o adinerados, como las cifras de compra - venta de vivienda de estos años parecen reflejar. 

La tercera, nuestro modelo económico ha mejorado notablemente durante la crisis. Nuestra generación, la mía, no ha vivido la dictadura, no ha estado aislada y no tiene complejos. Habla idiomas y viaja. Se cree capaz de competir con cualquiera. Como me gusta decir, lo de los Nadal, Alonso, las selecciones de fútbol y basket, balonmano y waterpolo, no son casualidad. Por primera vez en nuestra historia, nuestras exportaciones alcanzaron en el año 2014 un 32% de nuestro PIB, creciendo un 3,9% respecto al año anterior. Y es injusto decir que es por la situación del Euro, por cuanto Francia vio como sus exportaciones cayeron un 0,2% y la media de la Eurozona se quedó en un +1,8%. Tan sólo Alemania vió como sus exportaciones crecían más que las de nuestro país en terminos porcentuales. El 23,4% de nuestras exportaciones, además, son de alto valor añadido (vehículos y maquinaria). En el año 2006, las exportaciones de bienes y servicios españoles se situaban en el 24,9% de nuestro PIB, mientras que las imoprtaciones se iban hasta el 30,8%. Las exportaciones han crecido 7,1 puntos, mientras que las importaciones han retrocedido 1,2 puntos (recuperando casi 6 de los 7 que llegó a perder con la crisis). Las empresas españolas han cambiado el chip y creo que ese proceso es irreversible... con algunos matices.

España ha logrado, como decía, superar buena parte de sus complejos y ha decidido salir a exportar con los brazos abiertos. Bien, partíamos de un umbral muy bajo, pero el reto es doble: mejorar el modelo económico y seguir fomentando las exportaciones. Apunto algunas ideas que yo creo son fundamentales para avanzar en estos ámbitos:

1) No descuidar ninguno de los cuatro puntos clave para medir como estábamos en la crisis. No volver a apalancarse demasiado, tener unas cuentas públicas ordenadas, una banca eficiente y un mercado laboral que necesitará más ajustes para bajar el nivel de paro que tenemos. 

2) Una apuesta firme y decidida por la educación, tanto universitaria como de formación profesional, orientada a mejorar los servicios auxiliares del turismo, pero también a formar profesionales para los sectores más pujantes que ahora mismo están tirando de las exportaciones. Es necesaria una mayor colaboración pública y privada en este ámbito y un pacto de estado para que la educación no sea un eterno caballo de batalla.

3) Ayudar a las PYMES a crecer, ya que a menudo adolecen de masa crítica para exportar o para abarcar todos los mercados que podrían de tenerla. Para ello es necesario fomentar e incentivar consorcios y alianzas, fusiones incluso. En paralelo, es clave que se avance en una legislación universal para ciertos sectores como el agroalimentario. Hoy en día sigue siendo difícil exportar para las PYMES.

4) Una apuesta firme por un modelo energético, que reduzca nuestra dependencia del exterior y nos haga más eficientes.

5) Una clase política honesta, honrada, que legisle pensando en el interés general y no robe, no corrompa y pervierta el sistema. Si el estado no cumple con su labor de mejorar el funcionamiento del mercado, apaga y vámonos. Hemos tenido una clave extractiva que explica mucho por qué llegamos a tocar fondo. Hay que fomentar la transparencia y una democracia más participativa que haga más fácil la rendición de cuentas. En paralelo, y aunque lo he apuntado en la primera idea, un adelgazamiento de la administración en cuanto a sus cargos y puestos a dedo se refiere. Y relacionado con este punto, creo necesario despejar cuanto antes todo el lío catalán. Incomprensible para mi en los tiempos que corren.

6) Una fiscalidad que atraiga la inversión de calidad y que permita asentarse a más empresas en nuestro país.

Doctores tiene la iglesia en cualquier caso y si hay una cosa que está clara es que el futuro no está escrito, sino que depende de cada uno de nosotros. Hemos salvado un match - ball y hoy tenemos un punto de partida esperanzador. El futuro de nuestro país está en nuestras manos y comienza hoy. A por él.

2 comentarios:

Txutxito Garcia-valdecasas dijo...

Se necesita una clase politica, menos politica y más preparada. y por supuesto mas honrada.
A parte de esto, coincido con lo que dices. Rajoy no se ha atrevido a adelgazar la administración. pero no solo eso, la administración hay que REORGANIZARLA para hacerla más eficiente. Hay funcionarios muy preparados, deslomándose porque hay falta de efectivos en ciertas áreas, mientras que en otros ministerios son demasiados y se tocan las narices por tener falta de trabajo.
Lo de las PYMES es cierto, trabajo en una PYME, que nunca habia exportado, ni se lo habia planteado hasta ahora, y las trabas burocráticas que estamos y hemos encontrado son brutales, y es por falta de experiencia de ESPAÑA en este sentido. Si esto se mejora y se hace más ágil, podemos ser una potencia como con el turismo, por lo menos en cuanto a mi sector se refiere, fabricación y comercialización de medicamentos.

Ánimo, que queda mucha tarea, por que todavia no hemos salido de la crisis a mi parecer, sigue habiendo mucho parado y hay que recuperar ciertos servicios que se han perdido.

Fernando dijo...

Hola Jesús! Bienvenido al Disparadero! Qué alegría leerte por aquí! Estoy bastante de acuerdo: no necesitamos más gobierno, sino uno que cumpla con sus tareas fundamentales: garantizar una igualdad de oportunidades suministrando ciertos servicios, mejorando los mercados con unas reglas del juego justas, aportando seguridad jurídica y llevando a cabo su tarea de forma HONESTA y EFICAZ, que parece que no les entra en la cabeza.

Hablar sobre si hemos salido o no de la crisis me parece una cuestión más bien semántica, pero lo que es cierto es que para volver a los niveles de 2007 hay dos caminos: una, cambiar la forma de hacer las cosas para hacerlas mejor y de forma más rentable o dos, crear otra burbuja. La primera es más tediosa, pero es más sostenible y de verdad. Vía exportación creo que España ha optado por ese camino y a mi me hace estar esperanzado con el futuro de nuestro país, aún sabiendo que queda mucho por remar...

Un fuerte abrazo