viernes, 30 de enero de 2009

Política - Tengo Varias Preguntas para Usted, Zapatero

Las preguntas que nunca le pude hacer a ZP

El otro día asistimos a una nueva edición de "Tengo una pregunta para usted". El personaje entrevistado por los españoles fue José Luis Rodríguez Zapatero. Lo cierto es que yo creo que el presidente salió más o menos bien parado para lo que podía haber sido. Suspenso en el tema de las armas (lo importante no es la cuantía, presidente, sino el hecho. No se puede estar en misa y repicando), aprobadillo en el tema de la crisis (se defendió bien echando balones fuera pero aportó pocas soluciones) y el reconocmiento de su error con ETA le hace merecerse un notable en ese apartado.


Aún así, permítame, Sr. Presidente, que le remita desde mi blog unas preguntas con toda la mala uva del mundo, pero sin mayor finalidad de satisfacer mis ansias de saber, que nadie piense mal. Ojalá ZP o alguien de Moncloa se haga seguidor de En el Disparadero y me conteste, así que, querido Pedro Medina, si desde tu cancillería puedes hacer algo, se agradecerá. Lo mismo digo, Arturo, tú que tienes mano con Moratinos. En fin, que allá voy.


  • ¿Por qué tildó de catastrofistas a todos aquellos que le advertían que la economía mundial, y por lo tanto la española, daban síntomas evidentes de venirse abajo en las pasadas elecciones? Me permito recordarle que ya en el año 2005 el alcalde de Nueva York, Bloomberg y Schumer, senador por ese mismo estado, encargaron a la consultora McKinsey un informe sobre el sector financiero en cual se dejaba claro la pérdida de fortaleza y competitividad del mismo, que la congelación de una serie de fondos de BNP - Paribas en agosto del 2007 dio pie a comenzar a hablar de una crisis crediticia e hipotecaria, así como el ritmo que llevaban el euribor, la inflación y los combustibles, que hacían presagiar una caída del consumo, el aumento de la morosidad y como mínimo un colapso de nuestro sector inmobiliario en el momento en que tuvieron lugar las pasadas elecciones generales. Aunque es cierto que ninguno podía preveer un "crack" de dimensiones tan grandes, ¿no cree que la economía daba muestras evidentes de poder entrar en recesión a nivel mundial y que nosotros no nos íbamos a quedar al margen?¿Fueron sinceros o fue una mera estrategia electoral?

  • ¿Qué modelo de estado defiende el PSOE? ¿Y su gobierno? ¿Cómo pueden tener como socios en Cataluña a un partido que defiende la escisión de dicha comunidad autónoma del resto de España? Si finalmente son la fuerza política más votada en Euskadi, ¿van a desaprovechar la oportunidad de darle un cambio al País Vasco desalojando del poder al PNV tras 20 años?
  • Si su gobierno presume de los 2.500.000 de puestos de trabajados creados durante la anterior legislatura, ¿asumen ustedes la responsabilidad del aumento del desempleo durante este último año? ¿Depurarán responsabilidades si el paro roza el 20% a finales del 2009, como algunos informes ya han apuntado?

  • ¿Para qué ha servido el Ministerio de la Vivienda, si el precio de las casas solo han caído cuando se ha desplomado la economía?

  • ¿Por qué pusieron en marcha los planes de reunificación familiar para inmigrantes, dando permiso de residencia a los hijos de aquellos que se encontraban en nuestro país trabajando con todos los papeles en orden, y ahora ponen todas las trabas del mundo para la contratación de los citados hijos? No se me vaya por las ramas, que me ha pasado personalmente.

  • El año pasado su gobierno trató de favorecer de forma activa la venta de parte de Iberdrola a Gas Natural en vez de a E-On esgrimiendo argumentos relacionados con la importancia estratégica de la energía para nuestro país, resaltando que Gas Natural era una empresa española (ubicada en Cataluña, todo hay que decirlo) y obviando los intereses de los accionistas de Iberdrola. Un año después dice que su gobierno no puede entrar en la posible venta de Repsol a Lukoil, cuyos propietarios, por cierto, eran mucho más siniestros que los de E-On. Y se me olvidaba, una de las principales beneficiadas con la operación era La Caixa, empresa tambien Catalana. ¿Está pagando su gobierno algún peaje que desconozcamos el resto de los españoles por sus pactos autonómicos?

Y creo que eso es todo presidente. Ya le advertí que mis preguntas llevaban algo de mala uva, pero bueno, espero que entienda que no estamos en televisión y que, con respeto, creo que se pueden preguntar cosas que no sean políticamente correctas.

Me despido como lo hizo usted en los debates del pasado mes de marzo, deseándole buenos días (que son las 12 del medio día) y buena suerte, por su bien y el de todos los españoles, porque me temo que la va a necesitar.

domingo, 25 de enero de 2009

Economía - Obama y el New Deal

Obama y el Modelo Económico Mundial

¡Menuda última semana! Algún día podremos contar a nuestros nietos que fuimos testigos de la elección, y posterior proclamación, del primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos de América. La llegada de Obama ha venido acompañada de una ilusión sin precedentes. La legitimidad jurídica que se ha ganado en las urnas, y la legitimidad moral que su discurso le ha otorgado a nivel mundial, le exige a mucho. Como se diría coloquialmente, Obama hereda un marrón y de él se espera que lo solucione.



Desde luego fácil no se lo ha puesto el sr. Bush. El desempleo roza el 10% (con 2 millones de nuevos parados en los últimos cuatro meses, según la revista Time), el déficit público está cifrado en 1,2 billones de dólares ($1,2 trillion según Time, para que no me digáis que traduzco mal) y la deuda pública en 10,2 billones de dólares ($10,2 trillion). Sumémosle los recursos inmovilizados en Irak y Afganistan, una administración que ha abdicado de su labor de supervisión de los mercados, una industria automovilística, clave en la economía del país, que se ha revelado a todas luces como ineficiente y una creciente dependencia energética del país. Sinceramente, no me gustaría estar en el pellejo de Obama.

Las últimas noticias hablan de que el nuevo presidente de los EEUU, tiene previsto destinar 1 billón de dólares ($1trillion) para reactivar la economía. Una parte del plan de rescate de Obama, está destinado a aumentar las ayudas a familias y empresas. Es cierto que algunas serán vía rebajas fiscales, pero también lo es que tiene entre sus prioridades la mejora de las ayudas a los parados (incluyendo asistencia sanitaria), los "food-stamps"y otra serie de transferencias directas a las familias con menos recursos. Lo que diferencia esta acción del nuevo presidente americano de otras llevadas a cabo por otros gobiernos, es que están pensadas para incentivar directamente el consumo. Me explico. Si el dinero llega a alguien que está endeudado hasta las cejas, lo gastará en saldar su deuda, pero no en consumir, con lo que el estímulo se quedará en nada. Las "Food-Stamps" son un apoyo para la compra de determinados productos alimenticios, por ejemplo, y el resto de medidas que se toman tratan también de ir por ahí.

Otra parte del aumento del gasto público sería destinado para la construcción de nuevas infraestructuras e inversiones en energías renovables. Coincido con lo que expone Michael Grunwald en su artículo en Time el pasado 26 de enero, acerca de la inversión en infraestructuras. Si este New Deal de Barack Obama pretende ser una versión mejorada del de Franklin en los años 30, no debe caer en la tentación de hacer kilómetros y kilómetros de autopistas y obras públicas no necesarias, ya que ambas cosas supondrían un contrasentido a la inversión de energías renovables. Además, dichas obras públicas deberían revertir al estado en un período de tiempo razonable, ya que las cuentas públicas norteamericanas no están para muchas alegrías. En cuanto a las energías renovables, estas cobran una dimensión estratégica considerable. Para empezar, porque EEUU es un país energéticamente dependiente del exterior y su balanza comercial es deficitaria, pero sobre todo porque la apuesta por las energías alternativas y renovables, así como por la mejora en la eficiencia energética, debería repercutir positivamente en la competitividad de la industria norteamericana a través de las llamadas eco eficiencias. Y es que tal vez Barak Obama sea el primer líder que entienda que las alzas del crudo están más relacionadas con el crecimiento económico internacional que con movimientos especulativos y que cuanto menos expuesto esté un país al petróleo, más estable será su economía.

El tercer pilar del plan de rescate del nuevo gobierno de los EEUU, incide en una ayuda directa a aquellos estados que actualmente andan escasos de fondos (como los de Nueva York, California y Florida) y que podrían comenzar a recortar gastos públicos en breve. Si un aumento del Gasto Público puede tener un efecto multiplicador positivo en la economía como defendía Keynes, un descenso del mismo podría tenerlo pero a la inversa. No está el consumo mundial para andarnos con tonterías, la verdad.

¿Es acertado el plan de Obama? ¿Bastará para salvar la economía estado unidense y, por lo tanto, la mundial? Los defensores de Milton Friedman imagino que lo tildarán de aberrante y los de Keynes como adecuado. Para Milton Friedman la Gran Depresión de los años 30 fue en buena medida una cuestión de oferta monetaria. Al no acudir la Reserva Federal Norteamericana al rescate de los bancos a tiempo, la gente, presa del pánico, retiró su dinero de las entidades crediticias. Éstas, todavía más asustadas, guardaron el efectivo y cerraron el grifo de los préstamos a las empresas. La caída del consumo y un equivocado proteccionismo hicieron el resto.

Keynes, sin embargo, pensaba que en épocas de recesión y con tipos de interés bajos, la política monetaria es inefectiva, puesto que la gente no está dispuesta a "mover" su dinero y asumir un cierto riesgo con una rentabilidad tan baja. Para Keynes, el estado debía intervenir en la economía en estos casos vía aumentos en el gasto público fomentando de esta forma, un efecto multiplicador en la economía. Y en el fondo eso fue lo que pasó en la gran depresión. El estado acudió tarde pero acudió. "Soltó" el dinero y éste no circuló por lo anteriormente descrito. El New Deal de Franklin se basó, en buena medida, en un aumento del gasto público para reactivar la economía.

A menudo pienso que la economía es como la medicina. No hay enfermedades, si no enfermos, y que por eso es tan difícil acertar. En la situación actual los gobiernos han acudido al rescate de los bancos con medidas de política monetaria y seguimos sin salir del atolladero. Parece, por lo tanto, que las recetas keynesianas son más apropiadas para esta ocasión. Y en ello está Barak Obama. Hay economistas como Krugman que le piden que no sea "tímido" a la hora de llevar a cabo un "New Deal" y que no escatime en recursos para ello, que ahora es mejor pasarse que no llegar, puesto que esto último podría suponer una segunda gran depresión para los EEUU y para todo el mundo. Hay también que se escandaliza por el déficit público que ya tiene EEUU y en el que va a incurrir con estas medidas. Es cierto que ello es inquietante, pero también es un ejercicio de cinismo preocuparse ahora por las cuentas públicas norteamericanas cuando George Bush ha sido el que las ha dejado en números rojos. Y en cualquier caso, las economías mundiales están en la UVI.No hacer nada puede tener un coste social y económico de dimensiones siderales.

Por mi parte, lo que se me ocurre decir es que Obama está siendo muy valiente. Lo que está proponiendo va más allá de un plan de rescate y tiene más que ver con un nuevo modelo económico. En el fondo está poniendo las bases para reinventar el capitalismo, buscando con ello un nuevo paradigma en el que la sostenibilidad del sistema y la visión a largo plazo del mismo sean los valores principales. Hace unos años, Karl Rahner, un eminente teólogo Jesuita, dijo una frase que fue algo así como que "el Cristiano del siglo XXI, será místico o no será". Se puede extrapolar a la economía. Nos hemos pegado tal castañazo que me atrevo a decir que o la economía del siglo XXI se reinventa, o no será. Yo confío mucho en Obama, pero no lo va a tener fácil. Le deseo todo lo mejor y le pido que sea valiente, que no le tiemble el pulso a la hora de tomar decisiones. Se lo debe a todos sus votante, pero sobre todo a los que confiamos en él como la persona que puede liderar el cambio de nuestro sistema productivo.


sábado, 17 de enero de 2009

Economía - La SGAE contra el Mercado


Acerca de Detectives, Copias de CD´s y Otros Asuntos

Hace unos días leí una noticia en El Mundo que me dejó cuando menos sorprendido: "La SGAE tendrá que pagar 60.101 euros por grabar una boda sin autorización". Resulta que la Sociedad General de Autores, está mandando detectives por salones de boda y discotecas para "vigilar" que en todos estos sitios se paga religiosamente el canon digital.

Como no soy jurista, no me voy a meter en el entramado legal, del que posiblemente saldría escaldado. Me voy a centrar en algunas ideas que llevo pensando desde hace tiempo y que no vienen sino a incidir en lo absurdo del planteamiento de la SGAE. Y que vaya por delante que soy de los que cree que tiene que haber un organismo que vele por los intereses de los artistas, que defienda sus derechos de autor ante posibles atropellos, plagios o abusos de su obra.

Hace ya varios años, cuando la tecnología comenzó a desarrollarse, aparecieron las compañías discográficas. Grababan a los artistas permitiendo a las personas, en cierto modo, escuchar a sus cantantes favoritos cuando y como se quisiera. El negocio funcionó y era rentable. Gracias a la promoción que hacían las discográficas, los músicos llegaban a todas partes y podían dar conciertos por todo el mundo porque su público, en algunas ocasiones, era global. Aquello era una máquina de hacer dinero de la que se beneficiaban artistas y empresarios.

Detrás de todo aquello había una verdad económica irrefutable. La gente creía que aquellos productos que las discográficas ponían a la venta, valían el dinero que se exigía a cambio. Lo que ocurre es que ha habido un cambio de escenario. La tecnología ha evolucionado una barbaridad de la mano de la informática y, ahora, en unos pequeños aparatitos llamados MP3, I-Pod o similar, uno puede llevar la música de 1.000.000 de cd´s juntos. La sociedad también ha cambiado. Ahora la gente es de usar y tirar y nada es para siempre. Hoy consumo y mañana me olvido. Ante esta situación, la industria discográfica se encuentra en una disyuntiva. O cierra el chiringuito o se adapta a los tiempos. Para lo segundo, o se bajan los salarios los ejecutivos, se paga menos a los artistas y se editan menos cd´s o, por el contrario, con algo de imaginación, se transforma internet en una oportunidad en lugar de una amenaza. Lo que parece claro es que el sistema actual no es sostenible.

La SGAE, que no deja pasar una, se ha erigido como la salvadora de los artistas. Ahora no solo hay que pagar un canon digital cada vez que uno se compre un cd virgen o un reproductor MP3, sino que nos manda detectives a salas de conciertos y bodas para comprobar que no se está incumpliendo la ley. Una ley que a mi me parece absurda. Internet ha permitido entrar en canales comerciales a grupos que ni en sueños lo hubieran logrado. Ha permitido una difusión aún mayor y más barata de la música por todo el mundo. Y hasta me atrevería a decir que ha colaborado contra el calentamiento global y el abaratamiento del crudo. ¿Cuántos CD´s se han dejado de fabricar gracias al desarrollo de las telecomunicaciones? ¿Realmente Internet está pervirtiendo la filosofía inicial de las compañías discográficas, la cual era fundamentalmente divultgativa?

Si tuviera la solución a este embrollo, me hubiera dirigido ya al Sr. Bautista para aportarle mis ideas, pero me temo que no es el caso. Lo único que se me ocurre decir es que a Mozart, Beethoven o Bach, no les hizo falta ninguna discográfica en su día para vivir de la música, y que su obra ha llegado a nuestros días sobreviviendo a muchas épocas sin industrias que la promoviese. Es innegable reconocer la valía de las discográficas en la difusión de los artistas, pero los tiempos han cambiado. A lo mejor lo que tienen que replantearse unos y otros es qué tipo de música se está vendiendo para que la gente ya no esté dispuesta a pagar por ella. Pero lo que es realmente curioso, lo que verdaderamente me llama la atención, es que mientras todas las empresas se desviven por adecuar su producto lo más posible a los clientes, la SGAE y la industria discográfica parecen empeñadas en darnos lentejas... Allá ellos. Ya se sabe lo que pasa cuando no las tomas.

martes, 13 de enero de 2009

Economía - Acerca de la Crisis del Gas Natural y Nuestro Modelo Energético

¡Nos Invaden los Rusos!


Leyendo estos días la prensa uno no deja de sorprenderse con las noticias que nos llegan acerca de aquellos países damnificados por la "guerra" entre Ucranianos y Rusos por el suministro (y el precio) del gas natural.


Creo que no hay debate posible. Aunque como decía Nietzsche no hay fenómenos morales, sino fenómenos moralmente interpretados, aquí nos topamos con una cuestión fundamentalmente ética. El gas natural no es fruto de un I+D ruso o de años de investigación durante la época de los zares, Lenin, Stallin o la perestroika. Estamos hablando de un bien natural de dominio público. Es lícito que Rusia trate de explotarlo sacando un beneficio para sí, pero no que corte el suministro a media europa poniendo en peligro vidas humanas en plena ola de frío siberiano. Lo que ha hecho es injustificable.


Pienso que lo acontecido nos debe llevar a un debate más profundo. Por encima de opiniones acerca del cambio climático o la explotación de los recursos, los países deben guiarse por la sostenibilidad de su sistema energético. No podemos obviar que el desarrollo económico de las naciones ha venido ligado de forma indisoluble al crecimiento de la demanda energética. Siempre ha sido así. Desde 1970 hasta el año 2004 se sabe que, por cada 1% que aumentó el PIB mundial, la demanda de energía lo hizo en un 0,64%. Desde el año 2004, esta proporción se ha visto alterada por un fenómeno que tampoco se puede pasar por alto: la industrialización de la India y de China. La baja industrialización y motorización de las economías emergentes, deben hacernos reflexionar en este sentido.


Es por ello que la crisis del petróleo del pasado mes de julio del año 2008, cuando el barril Brent llegó a cotizar a 147 $, está más relacionada con una época de bonanza económica y el desarrollo de los dos países asiáticos, que con movimientos especulativos en el mercado de futuros como se trató de explicar. Sólo hay que ver cómo el frenazo mundial de la economía ha hundido el precio del crudo hasta límites insospechados. La energía, por lo tanto, es sinónimo de desarrollo en todos los sentidos. Negar la misma a determinados países, supone condenarles a la pobreza con todas sus consecuencias.


Da miedo pensar, por lo tanto, en manos de quien está nuestra energía. Si dependemos de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, del pie con el que se levante Hugo Chávez o de cuatro amigos oligopolistas rusos vinculados con negocios cuando menos sospechosos y que cuando se aburren se compran un club de fútbol, la cosa es para pensársela. Urge, por lo tanto, el desarrollo definitivo de las energías alternativas, renovables y accesibles a todo el mundo. Como economista, cada vez encuentro menos razones para seguir apostando por el petróleo o el gas natural (y eso siendo benevolente), pero como ser humano, como persona que vive en este mundo, creo que es imperativo desde un punto de vista ético que todos los pueblos tengan acceso a la energía y al desarrollo que de ella se deriva.

jueves, 8 de enero de 2009

Política - Aznar se equivoca


Los Ex Presidentes de Gobierno y los Jarrones de la Abuela

Esta mañana he desayunado con una noticia de esas que no te deja indiferente. Varios medios de comunicación se hacían eco de unas declaraciones del ex presidente del gobierno José María Aznar acerca del nuevo presidente electo de los EEUU, Barak Obama. En ellas tildaba como "exotismo histórico" y "previsible desastre económico" la elección del ex senador demócrata por Illinois.

Reconozco que mi titular iba a ser más agresivo, pero otra noticia que he leído hace un rato me ha hecho recular un poco. Aznar ha anunciado medidas legales contra los medios que, según él, han tergiversado sus palabras. Solo me falta "En el Disparadero" en los tribunales,vaya. En cualquier caso, la contundencia y rapidez con la que el ex líder del Partido Popular ha reaccionado, me hacen, por lo menos, esperar acontecimientos. Por su parte y como no podía ser de otra forma, nuestro buen amigo de este blog José Blanco, no ha tardado en saltar a la palestra arremetiendo contra Aznar.

Si las declaraciones son textuales, obviamente el ex-presidente del gobierno se habrá equivocado gravemente. Si sus palabras tienen tintes racistas o no, es algo que entra algo del campo de las especulaciones, en el cual no me parece prudente entrar, pero lo del desastre económico parece sonrojante con la herencia que deja su amigo el sr. Bush. Por encima de doctrinas friedmanitas o keynesianas, políticas fiscales o energéticas, lo mínimo que se puede decir del todavía presidente de los EEUU es que bajo su mandato el estado ha dimitido de toda labor de supervisión del mercado, lo que ha derivado en el mayor terremoto financiero en más de 70 años. Creo que sólo eso es para taparse y otorgar el beneficio de la duda a Barak Obama.

Pero en cualquier caso, haya hecho o no esas declaraciones, sean o no así, Aznar ha metido la pata igual. Nunca deja de sorprenderme la capacidad que tienen nuestros políticos para meterse en charcos incomprensibles una vez que se retiran de la primera plana. Parece como que no entienden que su época pasó y no pierden la ocasión de dejarse notar u oir. Es cierto que ya son ciudadanos de a pie, pero no lo es menos que no son ciudadanos anónimos, que todo lo que digan o hagan va a tener una repercusión mediática importante. Y que en el caso de un ex presidente del gobierno, el más mínimo desliz se va a utilizar en contra de su partido. Un político nunca debe dejar de serlo, aunque ya no sea un cargo público.

Y es que en el fondo, tal vez, como me ha dicho Maru, esta mañana, los ex presidentes son en los partidos como esos jarrones de las abuelas, de mucho valor sentimental pero de escasa utilidad, que nunca se sabe que hacer con ellos pero que se guardan por cariño, que dan pocas alegrías y muchos quebraderos de cabeza. En el caso de Aznar, su afán de protagonismo y de querer estar en el candelero permanentemente, parece que le pierde, lo que le lleva a equivocarse una y otra vez.

sábado, 3 de enero de 2009

Economía - La Paradoja de Friedman


Sobre la Ética y la RSC Como Nuevo Paradigma de la Gestión Empresarial

Cuando uno habla de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), a menudo la gente entiende por ésta algo así como filantropía, ecologismo o voluntariado corporativo, obviando el motor de cambio que la Responsabilidad Social de la Empresas implica para las compañías que ponen en marcha estas estrategias de gestión. Es por ello también por lo que Milton Friedman cuestionó la misma en 1970, en un artículo publicado en el New York Times, en el cual afirmaba que la única responsabilidad de la empresa es maximizar los beneficios para sus accionistas, confiando en que de esa forma, se beneficie al conjunto de la sociedad. Milton Friedman, ferviente defensor de la metáfora de Adam Smith acerca de la mano invisible del mercado, llegaba incluso a calificar como "subversivas" todas aquellas acciones que se engloban dentro de la responsabilidad social de las empresas. Para Friedman, los únicos referentes que debían guiar el devenir empresarial, eran la ley y la ética. Que no es poco, por cierto. Algo de esta última les hubiera venido muy bien a los genios de las finanzas que nos han metido en el atolladero que nos encontramos desde mediados del 2008.

Lo que ocurre es que actualmente las empresas afrontan una economía de redes en la cual el éxito o fracaso de su actividad productiva está condicionado por múltiples actores o grupos de interés (también llamados stakeholders en la literatura anglosajona). Estos grupos de interés son aquellos agentes dentro de un sistema económico, que pueden afectar a la actividad de una empresa o verse afectados por la misma. Los hay con derechos legalmente establecidos, como las administraciones públicas, los clientes, los proveedores, los accionistas o los socios financieros de una compañía, o los hay, quienes sin tener estos derechos, puede afectar a una empresa con sus actitudes, como las ONG´s, comunidades locales o medios de comunicación.

Parece bastante obvio que una empresa no puede gestionar todos los grupos de interés a la vez y de la misma forma, por lo que tendrá que ser capaz de priorizarlos, medir su legitimidad, impacto y urgencia, para actuar en consecuencia. Para una empresa de telefonía móvil el cliente es crítico, por ejemplo, ya que la penetración de dichos aparatos en nuestro mercado nacional roza el 95%, y la única manera de ganar cuota de mercado es no perdiendo clientes y robando alguno a la competencia. Para una inmobiliaria, es posible que su stakeholder fundamental ahora sean sus socios financieros, ya que las deudas contraidas con éstos pueden suponer su suspensión de pagos. Sin embargo, hace unos meses posiblemente lo fueran las administraciones públicas, ya que eran las que podían suministrarles suelo. La dimensión temporal de los grupos de interés complica y mucho las vicisitudes que afrontan las empresas en esta economía de redes que vivimos.

Ante este panorama, gestionar la empresa bajo la única perspectiva de maximizar el beneficio para el accionista, parece una irresponsabilidad, por cuanto éste va a depender de múltiples agentes. La RSC trata de dar respuesta a ello a través de la denominada teoría de los stakeholders. Se trata de orientar a la empresa a la sociedad y, por lo tanto, hacia sus grupos de interés. La empresa es eficaz y eficiente cuando es capaz de poner en una balanza los distintos objetivos de sus stakeholders y actuar en consecuencia. Sólo de esa forma se puede garantizar la sostenibilidad de un negocio desde un punto de vista económico, social y medio ambiental. Ninguna empresa puede sobrevivir viviendo de espaldas a la sociedad en la que se desenvuelve, y menos en la era de la información.



La RSC supone, por lo tanto, un nuevo paradigma en la gestión empresarial bajo el cual no se pone en tela de juicio la primera responsabilidad de la empresa, que es la económica, pero sí que pone de manifiesto la importancia del cómo se consigue la misma. La RSC no es ética ni moral, pero incluye a ambas en su ideario. No es ecologismo ni filantropía, pero sí que implica incluir criterios sociales y medio ambientales en la gestión empresarial. No se cuestiona la maximización del beneficio para el accionista, pero sí que éste sea el único objetivo organizacional para una empresa que sobrevive en la complejísima economía de redes en la que las compañías se desenvuelven. Aquellas empresas que satisfagan mejor a sus stakeholders, gozarán sin duda de una mayor reputación, la cual según se desprende de múltiples estudios, incide en el valor de mercado de una compañía y en la satisfacción (y lealtad) de un cliente. Y eso es lo que estoy tratando de analizar en mi tesis doctoral, si realmente esa relación se cumple siempre o no.

Lo curioso de este año 2008 que hemos dejado atrás es que empresas como Lehman Brothers, Fannie Mae o Freddie Mac se han empeñado en hacerme el trabajo sin necesidad de desarrollar el complejo sistema de ecuaciones estructurales que me trae de cabeza desde hace unos meses.
Bajo la premisa de la maximización del beneficio, se cuentan por miles los accionistas y ahorradores que este último año han sido perjudicados por una conducta, cuando menos inmoral e irresponsable, de diferentes actores dentro de nuestro sistema económico. Y esa mano invisible del mercado, aquella misma en la que confiaba Friedman, se está traduciendo en tasas de desempleo inasumibles, recesiones latentes o ya activas y una sombra alargada llamada deflación.


Curiosamente, los mejores bancos españoles en todas las memorias de sostenibilidad, el Santander (vamos a obviar lo de Madoff) y el BBVA, son de los mejores parados de toda esta crisis financiera del año 2008 y los que posiblemente han logrado dar la mayor rentabilidad a sus accionistas en medio de esta tormenta. Decía Einstein que Dios no jugaba a los dados. Y yo estoy de acuerdo. Tanto como con una idea que me ronda la cabeza: aquellas empresas más orientadas a la sociedad, son también más rentables para sus accionistas, lo cual sin duda, supone una auténtica paradoja de las ideas de Milton Friedman.