sábado, 13 de febrero de 2010

Economía - Sobre España y sus Últimas Dos Semanas

Cronología, Análisis y Reflexión

Las dos últimas semanas, en lo que a cuestiones estrictamente económicas se refiere, han sido tremendamente duras y convulsas para nuestro país. Sinceramente, pienso que desde el inicio de la crisis no se habían acumulado tantas malas noticias en tan poco tiempo, al menos en lo que se refiere a España. Recapitulemos brevemente: las cifras de paro del mes de enero han sido catastróficas, a nuestro presidente le han sacado los colores en Davos al compararnos con Grecia y Letonia, la bolsa se ha pegado un buen batacazo y hasta el nº2 del Ministerio de Economía, José Manuel Campa, y la titular de dicho Ministerio, Elena Salgado, han tenido que ir a Londres a defender nuestra credibilidad como país por las dudas que generaba nuestra capacidad de pagar nuestra deuda pública. Para cerrar estas dos últimas semanas tan complejas, hemos sabido ya con certeza que el último trimestre del año 2009 tampoco dejamos atrás la recesión y nuestra economía volvió a caer un 0.1%.

¿Qué está pasando entonces? ¿Por qué los demás países están saliendo de la crisis y España no? ¿Realmente hay un riesgo de insolvencia en lo que se refiere a nuestro estado? Estas y muchas otras preguntas similares han estado en la calle estos días. Tras mucho leer y tras tratar de empaparme a fondo de lo acontecido, voy a tratar de desgranarlo de la forma más amena y didáctica posible, sin demasiados tecnicismos y confiando en poder aportaros algo. Allá vamos.

Antecedentes y Caldo de Cultivo: Para entender lo que ha pasado en nuestra economía en las últimas dos semanas, hay que partir de una realidad objetiva. En los ultimos meses, hemos asistido a una ligera mejoría de la situación macroeconómica mundial. EEUU, Reino Unido y la zona Euro en general han mostrado síntomas evidentes de recuperación, con uno o varios trimestres en positivo en lo que a su PIB se refiere. Sin embargo, esta recuperación es débil. La demanda agregada de momento se mantiene por los estímulos de los gobiernos. Está por ver lo que ocurrirá cuando éstos retiren las ayudas. En España, sin embargo, seguimos en el barro.

En este período de tiempo que llevamos en recesión (ya van 7 trimestres con nuestro PIB en negativo), nuestro gobierno ha invertido más que nadie para reactivar nuestra economía. Al menos si lo compararmos con nuestras posibilidades. Para entendernos, para una persona que gana 60.000 euros al año, una hipoteca de 600.000 euros a 30 años es más llevadera que para uno que gana 12.000 otra de 500.000 euros a mismo plazo. Esto ha hecho que nuestras cuentas públicas hayan pasado de un superávit de un 1,9% a un déficit de más de un 11%, cuando la UE recomienda no excederse del 3%. Para pagar la factura, España se ha forrado a emitir deuda pública en el último año. Deuda que, por cierto, ha sido suscrita en su mayoría por la banca española. Pese a este enorme esfuerzo, el paro sigue batiendo records.

Tras el cambio de gobierno en Grecia, se destapa el escándalo de las cifras públicas del país Heleno. El nuevo gabinete socialista ha reconocido que sus antecesores conservadores falsearon las mismas para cumplir los objetivos marcados desde Bruselas. Empieza a especularse con la capacidad de Grecia para hacer frente a los vencimientos de su deuda pública. Poco después, dicho temor se extiende también a Letonia e Irlanda, ésta última en menor medida.

Lo que ha pasado en las últimas semanas: Zapatero asiste a Davos, dónde le hacen ver que nuestro país también está metido en el saco de Grecia, Letonia e Irlanda. Sus malas cuentas públicas y su paro desbocado ponen en la picota a nuestro país. Por un lado, porque se pone en duda nuestra capacidad de aumentar nuestros ingresos públicos dada nuestra coyuntura. Y por otro, porque se duda de la capacidad del gobierno para reducir el gasto público. Ingresos y Gastos, como casi siempre. Máxime cuando el 70% de las emsiones de deuda pública deben amortizarse este año y cuando los mercados ven más riesgo en la deuda de España que en la de México, por ejemplo.

El mismo día que se sabe que nuestro déficit público está 2 puntos por encima del esperado y que la tasa de paro llega al 18% (más de 4.300.000 personas sin empleo), Elena Salgado comparece con María Teresa Fernández de la Vega para explicar un plan de ajuste según el cual España volverá a la ortodoxia macroeconómica en el 2013. A su vez, los agentes sociales observan con cierta perplejidad cómo el gobierno lanza una serie de globos sonda acerca de la edad de jubilación y las pensiones. Posiblemente ninguna de ellas mal encaminada, ojo, pero planteadas con frivolidad, en mal momento y con malas formas. Todo ello no hace más que terminar de encender todas las alarmas acerca de si nuestro gobierno realmente tiene un plan o por el contrario improvisa según por dónde le de el viento.

Se comunica, además, que España tendrá que seguir emitiendo más deuda pública. Ante el riesgo que para los analistas tiene la deuda de nuestro país en relación con la de otros países, España se ve obligada a retribuir la misma por encima que la de nuestros vecinos. El binomio rendimiento riesgo es irrefutable: quien asume más riesgo exige un mayor rendimiento.

La primera nómina de enero nos confirma que la subida de impuestos ha sido mucho mayor de la que se podía haber esperado a priori. Se duda también internacionalmente de la oportunidad de la subida del IVA en el mes de julio, ya que se cree que es muy pronto para introducirla y que va a retraer aún más el consumo.

Para colmo, las dudas acerca de la viabilidad de nuestro sistema financiero han vuelto con más fuerza que nunca. Se cree que este año varias entidades podrían entrar en pérdidas por la necesidad de terminar de aprovisionar el "atracón" inmobiliario. En Junio de este recién estrenado 2010, además, vence una buena parte de la deuda que nuestro sector financiero tiene con el BCE (a raíz de las emisiones de liquidez de éste último para salvarlo). Se especula con que más de una caja podría ser intervenida a lo largo de este año.

¿Qué va a pasar ahora? Buena pregunta. Comenzamos con la parte de opinión, así que voy a tratar de ser lo más objetivo posible. Ya sabéis que el análisis macro no es tampoco mi fuerte y que cuando me meto a ello soy más descritpivo que matemático. Aún así, a ver qué se puede hacer.

A España siempre le ha venido bien en crisis precedentes devaluar su moneda. Ello le permitía hacer ganar competitividad a la economía rápidamente, mejorar el saldo de las exportaciones netas y acelerar su recuperación. Desde la llegada del euro, esta herramienta no está a nuestro alcance, por lo que las mejoras de la competitividad tienen que llegar por otras vías. No creo que la cuestión sea meterle mano, exclusivamente, al mercado laboral, sino que esta mejora de la competitividad tendrá que venir por el know-how de nuestras empresas y su capacidad para competir siendo diferenciales en algo más que cuestiones operativas, porque nuestra economía no da ya para ello.

El proceso de ajuste, por lo tanto, va a ser mucho más largo, duro y doloroso que en recesiones anteriores y las malas perspectivas de nuestro sistema financiero tampoco van a ayudar al mismo. Esto se traduce en que para los próximos años no cabe esperar reducciones significativas de la tasa de paro (suscribo lo que dice The Economist, rondaremos el 15% en el año 2014), ni importantes tasas de crecimiento. Es previsible que este año 2010 nuestra economía siga cayendo y que el 2011, 2012 y 2013, nuestro crecimiento no supere el 1,6 - 1,8%.

Para los próximos meses cabe esperar que el crédito siga restringido, al menos hasta que se aclare qué pasa con fusiones pendientes y activos inmobiliarios, sin embargo no es descabellado pensar que para el último trimestre del año tal vez veamos algún dato positivo. Si el sector financiero se calma es posible que el consumo se anime algo y realmente comencemos la recuperación. Una recuperación, eso sí, que será muy lenta y muy larga. Ideal para ponernos manos a la obra con un nuevo modelo productivo.

3 comentarios:

nanius dijo...

Hola, Fernando.

Hay cosas que he leído esta semana que pueden complementar tu bien narrada cronología del espanto.

En un artículo de The Economist (http://www.economist.com/opinion/displaystory.cfm?story_id=15498241) creo que se resume muy bien qué piensan los mercados sobre nuestro país: "It is true that Spain is not Greece. Its public debt, relative to the size of the economy, is lower than that of Britain or the United States. It has not had to bail out its banks. And fears of financial contagion have made the markets unnaturally volatile. But there are good reasons for investors to worry about Spain. It has the highest unemployment rate in Europe, at 19.5%; an economy still in recession, which will not grow appreciably until next year; and a fiscal deficit that jumped to 11.4% of GDP last year, as recession cut tax revenues and forced up spending on the unemployed. Without a faster return to growth, the public debt will quickly become unsustainable". Clarito!

El gobierno ha dado palos de ciego. Y la maldita oración de ZP con Obama le jugó una mala pasada: Salgado había soltado el globo sonda de ampliar el plazo de cómputo de las pensiones estando el presidente allí, y la presión de Pepiño y Manolo Chaves acabó por descabalgar la propuesta en el documento enviado a Bruselas, para consternación, vergüenza y alarma de todos. No se con quién estaría de acuerdo ZP; lo que si se es que, en esta situación, no se puede gobernar lanzando globos sonda, y menos reculando, pues nadie te va a considerar creíble (cambio la frase: nadie TE considera ya creíble). No obstante, discrepando que fue un horror cómo se presentó la propuesta y el acojone que les entró, estaba muy bien planteada (la idea): Nuestro problema poblacional es más grave que el resto de países ricos, y vivimos como ellos pero somos HOY menos productivos y ricos que ellos. Los mercados se nos echan encima y podemos mandar una señal nítida de compromiso con la sostnibilidad de las finanzas públicas en el medio plazo con una medida que no tiene coste económico en el corto plazo. Mientras, mantenemos estímulos (renovación del Plan E), subimos IRPF e IVA para acercarnos a nuestras propuestas de Maastricht y cruzamos los dedos para que el empleo no pase la barrera psicológica del 20%. En este sentido también positiva la propuesta de ahorro de 50.000 mill, y la reforma laboral la semana siguiente. Antes de todas las idas y vueltas, le di un gran voto de confianza al gobierno (el último); y no tardé ni una semana en retractarme: la reforma laboral era de mínimos y con mucha foto y cosmética (si los sindicatos están de acuerdo a la primera, mal asunto...) y con el ridículo del globo sonda del cálculo del cómputo de las pensiones.

nanius dijo...

Ahora falta hacer un Pacto de Estado. Bien, con las tácticas de cada uno, y las cuestiones de economía política que planean, no me cuadra que se arribe el hombro conundentemente en una foto que de una señal inequívoca de profundas reformas. Y espero equivocarme.

Sin mucho que ver con esto, me ha interesado esta semana el post de Krugman sobre la tragedia española. Dice una cosa interesante: en realidad el boom inmobiliario no es culpa de nadie. Se refiere a que, aparte de culpa de todos, no es culpa de nadie. Cada uno tiene sus sospechosos (los míos, pero por igual: ciudadanos en el carro de la locura, ayuntamientos y promotores), pero todo es consecuencia de pertenercer a una moneda única: sin costes de transacción, los grandes influjos de capital que venían a España para financiar el boom inmobiliario no podían corregirse "automáticamente" mediante la apreciación de la moneda, cosa que sí hubiera pasado de tener moneda propia. Ahora, a su vez, España tendría su divisa depreciada respecto de las de sus principales socios comerciales, como bien dices, y suavizaría el ajuste. En ese sentido que ensanchar más y más el déficit exterior "no es culpa de nadie". Esto es teoría canónica de las optimum currency areas, pero ni los escépticos del Euro (como el Nobel Bob Mundell de Columbia) pudieron entonces imaginar una situación como la actual con los PIGSs (portugal, ireland, greece & spain). O igualamos a marchas forzadas la integración de todos los mercados con nuestros socios, o los costes de mantener una moneda única con los shocks asimétricos de unos países respecto de los otros serán superiores a los beneficios para todos los países del Euro.

Un abrazo

Fernando dijo...

Hola Nanius:

Como siempre, mil gracias por pasarte y enhorabuena por tu gran análisis. Perdona que haya tardado en contestar pero he pasado unos días con uno de estos virus que están causando furor este invierno.

Yo también me he leído el artículo de The Economist y lo cierto es que, como bien dices, deja muy claro cuáles son los problemas de España. Añado otro: Tenemos casi 4.500.000 de parados sobre un total de 22.000.000 (aprox) de trabajadores y un total de casi 45.000.000 de personas. Esto quiere decir que 17.500.000 sostienen a 27.500.000 de personas. Como bien dices, es insostenible.

Estoy bastante de acuerdo contigo en lo que se refiere a la reforma de las pensiones y la pseudo propuesta del gobierno. Habría que haberla estudiado a fondo y desde luego las formas (fuera del pacto de Toledo) fueron del todo inapropiadas, pero lo cierto es que los cálculos que se hicieron en su día para el cómputo de las pensiones ya no valen y eso hay que solucionarlo. OTra cosa es que el gobierno se plantee si nuestra baja tasa de natalidad está relacionada con ser el país de la OCDE que menos apoya a la familia. A lo mejor por ahí también se sacaba alguna conclusión interesante.

Muy de acuerdo también contigo en que la reforma del mercado laboral que se ha sugerido en los medios es más cosmética que estructural. Para mi el problema es que se ha terminado el tiempo de quedar bien. Hay que tomar decisiones y muchas de ellas serán dolorosas, pero mucho me temo que no nos queda otra.

No he leído el artículo de Krugman, pero lo buscaré y te comento.

Muchas gracias de nuevo, Nanius.

Un fuerte abrazo