jueves, 4 de febrero de 2010

Economía - Sobre Impuestos y Despropósitos

Zapatero y su (Des)Gobierno

Nos han engañado. Nos han tomado el pelo como a tontos. Aún recuerdo cuando hace unos meses se nos anunciaba a bombo y platillo una de las medidas estrella de José Luis Rodríguez Zapatero para luchar contra la crisis, aquella según la cual nos iban a dar 400 euros a cada ciudadano para salir de la misma. Este mes de enero, hemos vuelto a la realidad. Lo único es que ésta ha sido mucho más dura de lo que jamás hubiéramos pensado cuando nuestro actual gobierno nos contaba cuentos acerca de que nuestra economía estaba en la Champions League, que habíamos superado a Italia y que, como se despistase Francia, ahí íbamos a estar nosotros mojándoles la oreja. Pero sobre todo, cuando se anunciaba a los cuatro vientos que el actual gobierno jamás recortaría derechos sociales.

Como siempre se ha defendido en este blog, la economía son ingresos y gastos. Es tan sencillo como eso. Y si había que llevar a cabo una acción coordinada de todos los gobiernos para rescatar a nuestro sistema financiero, si realmente había que aumentar el gasto público como se ha hecho, que todo apunta a que sí, ahora tocaba apretarse el cinturón o tomar medidas impopulares. Yo creo que todos lo hubiéramos entendido a poco que alguien desde las altas instancias se hubiera molestado en explicarnos las cosas.

Lo que ocurre es que la pedagogía de nuestro gobierno ha sido pésima y al "calor" de la medida de los 400 euros nos acaban de meter una subida de impuestos de órdago. Si aquella disminución de las retenciones se llevo a cabo en su día de forma proporcional, para corregir aquello se ha optado por modificar el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, vía Real Decreto 2004/2009 de 23 de Diciembre. En víspera de festivo, sí señor, como le gustaba a Franco en su época, para hacer el menor ruido posible y ver si con la cortina de la Navidad la medida pasaba de puntillas para la gran mayoría de los afectados, es decir, la mayoría de los españoles.

Así pues, ZP ha conseguido ponernos contentos a todos. Las empresas, las cuales se han visto abocadas a asumir subidas salariales marcadas por convenios colectivos no siempre ajustados a la realidad, tienen que sufrir, además, las quejas de trabajadores que ven cómo su renta disponible ha disminuido, ya que la citada subida impositiva ha superado en muchos casos la mejora salarial. Dicho de otra forma, se les ha subido el salario bruto pero ha disminuido su salario neto. Los trabajadores están que trinan, porque resulta que el impacto sobre las nóminas es mucho más dañino para las rentas bajas que para las altas. Para que os hagáis una idea: tengo gente en bodega con salarios medios y bajos que van a perder entre 35 y 100 euros de salario neto (por convenio en mi sector hay 15 pagas, así que haced cuentas), mientras que gente con nóminas altas tan sólo han visto cómo ésta se reducía en unos ridículos 8 euros mensuales. Explícale luego a un mileurista con un niño pequeño que ha dejado de ingresar 50 euros al mes, que en Junio del 2011 le saldrá a devolver el IRPF. A ese mismo mileurista al que le tienes que explicar que a partir del mes de Julio los alimentos le van a costar un 1% más, así como que por la ropa y el combustible tendrá que abonar un 2% más.

Paradojas de la vida. Las medidas económicas menos sociales de la historia de la democracia las ha implantado el PSOE. Véase, las sicav en los años 80, la subida del IVA prevista para julio y por último el sablazo de la nómina de enero. No discuto si hay que subir o no los impuestos, ya que como digo, gobernar supone tomar a menudo medidas impopulares y entre ellas tocaba apretarse el cinturón. Lo que critico es que éstas se hayan tomado como se han tomado, con nocturnidad y alevosía, que afecten a quienes está afectando principalmente, los pensionistas y aquellas personas de rentas más bajas, pero sobre todo que el gabinete actual nos tome por tontos y nos lleve engañando desde hace dos años. El tufo a improvisación que ha dejado esta medida, así como la del aumento de la edad de jubilación y el esperpento de ayer acerca las cotizaciones de los planes de pensiones, asustan cuando menos al más pintado y me hacen temblar al pensar en manos de quiénes estamos.

Que el gobierno está nervioso por esas voces que nos sitúan en el mismo plano que Grecia y Letonia, así como que nuestra credibilidad como país está por los suelos, parece evidente si nos atenemos a los acontecimientos. Pero en lugar de reaccionar con responsabilidad y sensatez, nuestro gobierno, preso de un ataque de pánico, da la estocada que le faltaba a nuestra economía gravando a las rentas más bajas y alargando la recuperación del consumo. Si esto no es motivo de huelga general y salir a la calle, me declaro miembro de la Generación del 98, aquella misma a la que le dolía España.

6 comentarios:

Elías dijo...

Grande, Fer.

Fernando dijo...

¡Hola Elías!

Muchas gracias por pasarte por aquí y por tu comentario. Espero leerte por aquí más a menudo. ¡Bienvenido!

¡Un abrazo!

nanius dijo...

Hola, Fernando.

Un post rabioso, no hay duda. Lo suscribo casi del todo. Sobre todo la falta de pedagogía y el marrón que supone para el trabajador recibir un sueldo neto menor y para el empresario que recibe las críticas (aunque ya sabemos por la incidencia de los impuestos que la carga no la asumen los trabajadores unicamente sino, en función de la pendiente de la oferta y la demanda también los empresarios).Y con las grandilocuencias de ZP sobre la economía española...la última del G20 en salir de la crisis (de hecho también la última con tasas negativas estimadas en 2010).

Discrepo un poco en que haya sido soterrado. Ya desde el presupuesto en octubre sabemos de la subida del IVA y poco tiempo más tarde del fin de los 400€. El hecho de que ahora la medida sea regresiva no es más que porque se retira una medida que era levemente progresiva. Este comentario no discrepa del fondo del post pero sí ataca la idea de que nos levantamos con ZP haciéndonos el lio. Todo lo demás si, pero eso no.

Creo que por fin estamos entendiendo a no ser frívolos con el sistema tributario. Las quejas por las subidas de impuestos deben enmarcarse menos en historietas (importantes pero más abstractas) sobre la desigualdad y más mirando los dispendios inútiles o equivocados que ahora hay que financiar, y también más (como haces tu hoy) con la renta disponible de las familias, sobre todo aquellas con múltiples miembros en paro.

Haces bien en recordar que los ajustes son duros porque hay que vivir con los propios medios (ingresos=gastos, no hay más). Hace no mucho discutíamos el bello tema de los impuestos a Cristiano Ronaldo y más o menos estábamos de acuerdo en que hay diferentes apetencias por la desigualdad, y que una tributación desmesurada irá en contra del fútbol y después de los propios ingresos públicos en general, y que aun si los efectos netos fueran positivos para las arcas, no hay grandes fondos con los que pagar más que pocas pensiones o pocos parados

Es hora de criticar que ni el mercado de trabajo tira ni va a tirar con sus actuales reglas de incentivos. Que eso es lo que más abulta el déficit (pensiones mediante). Que eso es lo que hará más duro el ajuste. Que una generación entera de jóvenes no está pudiendo trabajar soportando así la mayor parte del ajuste. Y que las últimas medidas de reforma propuestas no acaban (y veremos si mitigan) los corsés de productividad o la dualidad (impuesta) del mercado de trabajo. Pura cosmética (once again) para no coger el toro por los cuernos. El nudo gordiano de la productividad y las subidas de impuestos (dado el complejo, ineficaz y nada progresivo sistema fiscal) pasa por el mercado de trabajo. Deseo que aumente la presión hacia el gobierno si tal presión viene por la vía de ciudadanos bien informados que ejercen un serio control ciudadano del poder y reclama reformas serias para dejar el furgón de cola de los países desarrollados.Lo deprimente es que no hay alternativas políticas serias o ilusionantes de ningún otro color...

Un abrazo y enhorabuena por el post.

Fernando dijo...

¡Hola Nanius! Mil gracias por pasarte. Enorme comentario, la verdad, y lo suscribo palabra por palabra.

Sólo quiero puntualizar lo siguiente. Todos sabíamos que la medida de los 400 euros tenía fecha de caducidad y que este año desaparecía. Mi crítica iba dirigida no al hecho en sí, sino a cómo se ha llevado a cabo: vía Real Decreto que modifica el Reglamento del IRPF un 23 de Diciembre. Se han quitado los 400 euros de la forma más lesiva para los intereses del ciudadano medio y nos la han colado en vísperas de Navidad. Si nos hubieran dicho en verano la fórmula para dar marcha atrás, el gobierno hubiera tenido que recular y pensar cómo hacerlo de otra forma.

Un fuerte abrazo y mil gracias

Germán Gijón dijo...

Hola, Fernando:
si por algo -entre otras muchas cosas- me gusta "En el disparadero" es por lo clarito y explícito. Y aquí lo bordas.
A mí me molesta sobretodo el perenne engaño. Salgado en Londres, en el Financial Times sacando conejos de la chistera, cuando la cosa es de chiste. De nuevo accionando el ventilador (¿ahora son grupos externos de presión?) y a la espera de medidas de verdad, sin maquillajes. De momento, más de lo mismo. Ya en el 19'5%. ¿Quién da más?
Un abrazo, Fernando.

Fernando dijo...

¡Hola Germán! Mil gracias por pasarte, como siempre, y por tus palabras. La verdad es que a mi también me rebotan casi más las formas que las medidas. Yo creo que llevan tiempo tomándonos por tontos de capirote y ese el principal problema.

Lo de Londres ha sido un papelón, desde luego. Esta mañana me han invitado la gente de Deloitte a una jornada en Madrid en la que nos han dicho que se espera llegar al 2015 con tasas de paro en torno a un 15%. Demasiada tela. Vienen tiempos duros, con o sin grupos de presión. Y más le valdría al gobierno reconocerlo para tomar medidas.

Un fuerte abrazo