viernes, 1 de junio de 2012

Economía - ¿Cúando saldrá España de la Crisis? (Actualización Junio 2012)

Ideas y Reflexiones

Estamos en una especie de bucle. Al menos así me siento yo. Cada cierto tiempo releeo los anteriores "post" de "¿Cuándo saldrá España de la crisis?" (I y II) y encuentro que las cuestiones claves se repiten y siguen sin resolverse. Lo peor es que mi habitual optimismo va dejando paso a una especie de escepticismo y desencanto que me tiene un tanto desanimado respecto al futuro de nuestro país. La realidad es que cada vez estamos peor y el entorno macroeconómico se ha deteriorado una barbaridad. Alguna vez lo he dicho medio en broma, pero me siento identificado con la generación del 98. A mi también me duele España. 

Porque lo peor de esta coyuntura  no sólo es la sensación de que hace falta un cambio de modelo o un desapalancamiento generalizado de todos los agentes económicos, sino la constatación de que es necesaria una regeneración moral de todos o casi todos los estamentos de nuestra sociedad. Lo de Bankia es un claro ejemplo, tanto como el papelón del Banco de España y de nuestros políticos en estos últimos lustros. Aún así no me gusta echar balones fuera. Algo falla en nuestro sistema cuando no son los mejores los que están tomando decisiones.

Decía en mi actualización del pasado diciembre del 2011, que cinco eran los puntos clave para que España pudiera salir de la crisis: la consolidación fiscal, la reordenación del sistema financiero (con el consiguiente ajuste del sector inmobiliario), el desapalancamiento del sector privado, la reforma del mercado laboral y, por último, más Europa. Por supuesto hay otros factores que podrían ayudar a pasar este bache, pero sin meterle mano a estos cinco aspectos, tanto en diciembre como ahora veía prácticamente imposible cambiar la inercia. Bien, veamos qué ha pasado desde entonces.

1) Consolidación Fiscal: En mi post de diciembre celebraba que la prima de riesgo acababa de bajar por primera vez desde octubre de 2011 de los 300 puntos básicos. Hoy estamos por encima de los 500. Las cosas, por lo tanto, han empeorado notablemente. ¿Por qué, pese a los recortes del gobierno? Fundamentalmente porque hemos dejado de ser un país creíble. En los últimos meses hemos modificado la cifra de déficit tres veces, se retrasó la elaboración de los presupuestos generales hasta las elecciones de Andalucía y la percepción desde fuera es que las autonomías están fuera de control. Es cierto que nuestro endeudamiento público no es excesivo en comparación de los países de nuestro entorno, pero no es tan importante la cuantía que debas como tu capacidad para devolver los préstamos. Y eso es lo que ahora mismo está en duda por diferentes razones.

En primer lugar, porque el montante total de la deuda pública y privada de España nos hace ser ya el cuarto país del mundo en nivel de deuda respecto al PIB. Concretamente, un 355%. Tan sólo nos superan Japón (410%), Portugal (366%) y Bélgica (356%). Con este nivel de apalancamiento (se considera que un 280% ya es una cifra elevadísima), es muy complicado que la demanda a corto plazo se recupere y que, por lo tanto, volvamos a la senda del crecimiento. En segundo lugar, porque nuestro déficit sigue haciendo crecer nuestra deuda pública (que ha pasado en un año del 67,5% del PIB al 73,3%). En tercer lugar, y relacionado con este segundo punto, porque se sigue dudando que nuestro país pueda cumplir con el objetivo de déficit marcado por Bruselas. Por último, creo que muchos de los recortes están mal enfocados. Y me explico.

Sabéis que pienso que nuestro estado de bienestar ha dejado de ser sostenible. Y lo creo por una cuestión razonable. Buena parte del mismo se sustentó con los ingresos fiscales que generó una burbuja. Tardarán mucho en volver y, entre tanto, o financias los déficits con más deuda, o no te queda otra que recortar. Financiarse ahora mismo no es posible, al menos a un coste razonable. Toca recortar. Ahora bien, en lugar de comenzar aligerando la administración vía eliminación de duplicidades y gastos supérfluos, se ha comenzado metiendo la tijera a sanidad y educación. Como me decía un directivo de una multinacional hace unos días, esto es como comenzar un ERE quitando a los comerciales.

Como consecuencia de todo ello, la consolidación fiscal va más lenta de lo prevista y lo peor es que para los mercados, nuestros objetivos no son creíbles. Nos costará salir de esta espiral y, aunque es cierto que el BCE podría ayudar, también lo es que colocarnos un respirador sólo nos alargaría la vida artificialmente.

2) Reordenación del Sector Bancario y Ajuste del Sector Inmobiliario: Punto crítico en estos momentos. Creo que a nadie le queda la más mínima duda de que la ronda de fusiones que llevó a cabo nuestro anterior gobierno ha sido un completo fracaso. En el fondo, porque se pensaba que metiendo dos "mierdas" pequeñas en un bote más grande solucionaba el problema. Craso error. Ahora en lugar de dos "mierdas" manejables, ha resultado que tenemos una mucho más grande. Véase el caso de Bankia de nuevo. Pero Bankia, me temo, es sólo la punta del iceberg. 

Nuestras entidades financieras han acumulado durante estos años más activos tóxicos de lo que jamás hubiera imaginado. En el fondo es razonable, porque llevan pegando "patadas" hacia delante desde el 2008. Al convertirse en los primeros agentes inmobiliarios del país, han hecho todo lo posible por evitar que la burbuja pinchase del todo, ya que de ésta forma podían mantener sus balances aparentemente sanos esperando que el ciclo cambiase y poder digerir poco a poco el atracón.

El problema es que ya no hay capacidad para pegar patadas hacia delante. Bruselas ha publicado que entre ayudas directas y avales, el gobierno español dio a la banca entre los años 2008, 2009 y 2010 más de 146.000 millones de Euros que no han servido para casi nada. Y los 256.000 millones que nuestro sistema financiero captó de la última barra libre de liquidez del BCE, no han servido más que para evitar el colapso del sistema pudiendo atender con ellos vencimientos de deuda con otras entidades financieras de otros países. Nadie se fía ya de nuestra banca y no queda otra que sacar las vergüenzas al aire, aunque de eso hablaré un poco más adelante.

Como consecuencia del "credit crunch" que llevamos viviendo desde hace 4 años, la situación crítica del sector inmobiliario ha terminado por contagiar al resto de agentes económicos e industrias. Cuando tienes un sector privado tan endeudado como el nuestro, es razonable. Sin revolving el desapalancamiento es muy complicado y ya son muchos los préstamos dudosos de otros sectores.

Las medidas de Luis De Guindos creo que van bien tiradas. Es necesario que se sepa cómo está la banca realmente. De entrada tienen que provisionar el llamado "ladrillo sano", pero todo apunta a que la siguiente medida será obligar a provisionar los préstamos a empresas considerados "subestándar" (esto es, que conviene provisionarlos pero que no son obligatorios, para que todos nos entendamos). En paralelo, se va hacer una auditoría para analizar "cuánto" de mal está nuestro sector financiero. El problema es que una vez sacados los trapos sucios, toca limpiarlos y eso es lo que todavía no sabe nadie cómo hacer.

Imaginemos que queremos organizar una fiesta para 100 personas en nuestra casa y no estamos seguros de que tengamos cerveza en la nevera. Contamos las cervezas y nos damos cuenta de que tenemos 5. Por lo menos hay que comprar 95 más, pero resulta que en casa no hay dinero. ¿Quién lo pone? Ese es el quid de la cuestión. Con las provisiones del ladrillo y las empresas, y espero equivocarme, casi todo nuestro sistema bancario va a necesitar un rescate. Leyendo entre líneas, creo que es lo que se está tratando de articular en el seno de la UE y el FMI. Lo vestirán como que los bancos acuden directamente a las ayudas de organismos oficiales para no poner en jaque (oficialmente) a todo un país como España, que no sería rescatable.

Dos cuestiones que creo que son relevantes para terminar este punto. Una, si a este problema se le hubiera metido mano en el año 2008, hubiera tenido solución probablemente por nuestra cuenta. Y dos, no sabemos qué contraprestaciones nos podrían pedir por rescatar a nuestra banca. Me encantaría estar en un error, pero me temo que el salvamento de nuestro sector financiero es inevitable y que sin el mismo no habrá recuperación de un crédito que todavía tardará varios años en volver a fluir.

3) Desapalancamiento del Sector Privado: Realmente empresas y familias son los únicos agentes que están haciendo sus deberes más bien que mal. La deuda de los hogares, pese a seguir siendo según el Banco de España de 871.000 millones de Euros, ya está en su nivel más bajo desde el año 2007. Seguimos en niveles muy elevados, pero este proceso es inaplazable y debe seguir su curso. En cuanto a las empresas, según también el Banco de España, su deuda también  sigue bajando y se sitúa ya en 1,26 billones de Euros. Se observa que este proceso comenzó en agosto de 2009. Por cierto, que casi un 50% de la deuda de empresas españolas con la banca corresponde a ladrillo.

Veo, pese a todo, un problema a medio plazo con las empresas. Muchas de ellas han culminado procesos de reestructuración financiera con plazos de carencia de pago de principales que buscaban que la empresa pudiear adecuarse a estos tiempos tan duros, esperando que entre tanto volvieran los beneficios y mejorase la capacidad de las compañías de hacer frente al servicio de su deuda. Cuando este período de carencia acabe, está por ver que las empresas puedan hacer frente a su principal en los términos actuales... y que los bancos puedan afrontar más reestructuraciones.

En el fondo creo, y ésto vale para este tercer punto y para el anterior, que va a ser imposible que el sector privado devuelva los préstamos que le han sido concedidos en su totalidad. Cuanto antes lo asuma la banca, mejor para todos.

4) Reforma del Mercado Laboral: Para mi nuestro mercado laboral tenía dos problemas fundamentales. Uno, el de su rigidez. Dos, el de la existencia de un mercado dual (contratos fijos con multitud de prebendas y contratos temporales muy precarios). Respecto al primer punto, y puedo estar equivocado, creo que se han dado pasos importantes cuyos efectos todavía están por verse. En cuanto a lo segundo, creo que se ha perdido una gran oportunidad que va a cerrar muchas puertas a los jóvenes que buscan empleo. En cualquier caso, necesitaremos tiempo para ver si la reforma ha conseguido su objetivo o no.

5) Más Europa: Y ahora más que nunca. Europa debe dar pasos decisivos hacia una unión fiscal y política mucho mayor. Sin ambas, la moneda única estará abocada al fracaso. Una vez que hemos decidido "jugar" en esta liga, la salida del Euro sería mucho más traumática que otra cosa. La crisis de la "Eurozona" se ha agravado, primero, porque estamos rodeados de políticos incompetentes. Y segundo, porque no hay mecanismos lo suficientemente ágiles que permitan tomar determinadas decisiones con carácter de urgencia. Sin Europa, la salida de la crisis se antoja traumática.

Visto lo expuesto, y deseando equivocarme más que nunca, creo que la salida de la crisis está aún muy lejos. Dicho ésto, sí que pienso que es posible que estemos en lo peor de la misma. A nivel micro sólo nos queda seguir peleando y trabajando duro, aunque el cansancio comience a hacer mella. ¿No nos iremos a rendir a estas alturas, verdad?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Hola, me llamo Bernardo,te leo con frecuencia,escribes muy bien,con ideas muy ordenadas y sencillas de entender.
Hay varias frases que me han encantado.
En la política,medios de información,en el estado,en la justicia,en medios de administración local,nacional,autonómico,en banca,y un largo etc,No están los mejores,por resumirlo en pocas palabras.
Y,¿porqué?
,-valores,eso digo yo,que faltan muchos valores,ilusión,honestidad,profesionalidad,amar lo que haces,mirar por tu alrededor,por los demás,por tu gente.
España debe mucho más que lo que puede pagar,y amenaza con salirse del euro,es un tema muy difícil,más retroceso no creo que lo vayamos a aguantar,hay mucha desunión y habrá gentes que aprovechen esta situación para llevarnos al caos,es muy posible que tengamos episodios muy terribles,pero hay otra posibilidad,volver atrás de manera controlada,la peseta,no es descabellado,volver de donde partimos y reconstruir(con mucho dolor)el país,serían unos meses,quizás un año o dos,pero volveríamos al principio de la película,eso si,sobra gente,se que está mal decirlo,pero sobran unos millones de personas que no van a poder emplearse,si miramos la historia no hemos cambiado tanto,el paro,la corrupción,las pocas familias que dirigen el país,fueron y son el problema,nuestro clima,nuestra idiosincrasia,¿cambiará esto?,en nuestras manos está.

Fernando dijo...

Hola Bernardo: Como siempre, millones de gracias por pasarte. Suscribo algunas de tus frases: hacen falta valores, ilusión, honestidad y profesionalidad. Totalmente de acuerdo contigo. Hay que amar lo que haces, como bien apuntas.

Y muy de acuerdo contigo. España debe más de lo que puede pagar. Si a los bancos les van a recapitalizar, sería de justicia que aceptaran quitas a empresas y familias.

En cuanto a la vuelta a la peseta, lo veo muy complicado. Ten en cuenta que todas nuestras deudas están suscritas en Euros, no en pesetas. Desandar el camino podría ser la ruina aunque, si algo hemos visto en esta crisis, es que no hay nada imposible.

Un abrazo