lunes, 18 de marzo de 2013

Economía - Sobre Chipre

Disparates, Desmanes y una Solución Inmoral

Desde que comenzó esta gran crisis que parece no tocar fin, me ha parecido que en la UE, y más concretamente en la Eurozona vivimos en una especie de incendio permanente cuyos encargados de apagarlo son pirómanos profesionales. De un tiempo a esta parte, cuando parece que las cosas comienzan a apaciguarse, o al menos a no empeorar, nos encontramos con un nuevo dislate que pone a la unión monetaria como el título que da nombre a este blog: en el disparadero. Lo último ha sido lo de Chipre.

Pongámonos en situación para entender bien lo que está pasando. Chipre es un país de un millón de habitantes con un sector financiero desproporcionado, el cual genera el 80% del PIB del país. La causa de dicha situación se debe encontrar en dos aspectos esenciales. Uno, Chipre tiene un impuesto de sociedades del 10%, lo cual atrae a muchas empresas a fijar su residencia fiscal allí (fundamentalmente navieras); y dos, desde hace varios años se considera a la isla un paraíso fiscal en el que millonarios rusos, y de un tiempo a esta parte chinos, blanquean su dinero.

El sistema bancario chipriota ha sufrido, como casi toda la banca europea, los rigores de esta crisis. Sin embargo, lo que ha supuesto su caída al precipicio ha sido el rescate a Grecia. Concretamente la quita que se le hizo al país Heleno en una de las enésimas crisis griegas de los últimos tres años. Aquel plan diseñado por la Troika desde Bruselas, y bendecido por París y Berlín, favorecía los intereses de la banca alemana y francesa, pero ignoraba los riesgos a los que se estaba sometiendo al sistema financiero de la pequeña, y aparentemente no sistémica, Chipre.

Así pues, este fin de semana ha ocurrido lo que de un tiempo a esta parte parecía evidente. Chipre ha solicitado el rescate de su banca ante la inminente quiebra de la mismas, lo que equivale, como se puede deducir del segundo párrafo de esta entrada, a la bancarrota del país. El rescate se ha cifrado en 10.000 millones de euros, lo que en la práctica supone casi el 100% del país. Lo disparatado es cómo se pretende articular dicho rescate. No sólo se le van a exigir a los chipriotas esfuerzos parecidos a los que han sido sometidos países como Portugal, Grecia, Irlanda o la propia España, sino que parte del rescate se debe sufragar con los ahorros existentes en los bancos de la pequeña isla mediterrárena. En la UE se echan balones fuera acerca de quién fue el lumbreras artífice de la solución. "Off the record" se apunta a Berlín, sin embargo el país germano dice que ha sido una elección del gobierno chipriota. En la prensa ha trascendido que el Fondo Monetario Internacional ha exigido una solución de este tipo para que pasen por caja todos aquellos magnates que evaden al fisco blanqueando el dinero en Chipre.

Como hemos ido sabiendo, se quiere aplicar un impuesto de algo más del 6,5% a aquellas personas que tengan menos 100.000 euros depositados en los bancos chipriotas y del 9,9% para aquellos que tengan más de 100.000 euros. Según se dice también, el impuesto implicaría la "compra" de acciones de los bancos donde los ahorradores tengan su dinero. Es decir, que a través de una especie de ampliación de capital, se espera que los chipriotas u oligarcas que tengan su dinero depositado allí, financien el 50% del rescate. Es cierto que en estos momentos, ante el estupor generalizado, la UE estudia soluciones alternativas, pero a día de hoy, es lo que hay. Ah, y por cierto, hasta el jueves está cerrada la banca. Se puede sacar dinero de los cajeros, pero no hacer transacciones Estamos ante un corralito en toda regla.

Sea como fuere, nos encontramos ante un disparate de dimensiones desproporcionadas, pero sobre todo ante una solución inmoral (cosa que tampoco debería extrañarnos dadas las circunstancias, pero sobre todo los precedentes). En primer lugar, porque es asqueroso que se ponga a la misma altura a ciudadanos honrados y a mafiosos que mueven dinero negro por todo el planeta. Estamos ante un atraco a mano armada. ¿Comprarían Merkel y compañía acciones de una especie de Bankia made in Chipre? ¿Se ajusta a derecho este desmán? Recordemos que esta medida dinamita el acuerdo vigente en la UE por el cual todos los depósitos están garantizados hasta los 100.000 euros, incluso ante la quiebra de un banco. En segundo lugar, porque tampoco es razonable que a personas físicas y jurídicas que están legalmente establecidas allí, que pagan sus impuestos y que han hecho sus planes de negocio acordes a un sistema jurídico establecido en el seno de la UE, se les cambie las reglas del juego de una forma tan arbitraria. Es potestad de cada país fijar su normativa fiscal y Chipre no tiene un problema de cuentas públicas a día de hoy.En tercer lugar, porque es inadmisible que la UE haya hecho la vista gorda durante años a lo que estaba pasando en Chipre (viene siendo considerado un paraíso fiscal desde hace mucho tiempo) y que de la noche a la mañana aproveche la coyuntura para querer dar lecciones de moralidad y conducta decorosa. Por último, porque lo que ya es de traca es que un problema que han generado entre banqueros y la Troika, con una solución a la crisis griega que abocaba al sistema financiero Chipriota a un rescate, tenga que ser pagado, al menos en parte, por los ciudadanos de a  pie.

Pero todos los males no se acaban ahí. Hoy la prima de riesgo española subía con fuerza y la bolsa arrancaba con un desplome que amenazaba a ser histórico. Sólo las noticias que llegaban acerca de una posible rectificación desde Bruselas han apaciguado algo los ánimos. Claro que existe la posibilidad de contagio. ¿Es de fiar la UE, cuando es capaz de incumplir sus propias reglas del juego? ¿No va a existir la tentación de sacar el dinero de los bancos españoles e italianos si las cosas vuelven a pintar como este verano? ¿Quién va a invertir en los países con problemas si existe un riesgo, aunque sea mínimo, de que tengan que participar en un hipotético rescate? ¿Realmente a nuestros socios del norte les importa algo lo que pasa por el sur?

Mucho me temo que vienen tiempos de soluciones extravagantes de consecuencias impredecibles. Merkel se juega la reelección en otoño y mientras tanto parece que las decisiones que vengan desde Bruselas tendrán más que ver con los intereses electoralistas alemanes que con las necesidades reales de una eurozona que necesita más que nunca sentido común. La unión bancaria debería ser prioritaria precisamente para garantizar los depósitos y la fuga de capitales que tanto daño está haciendo a países como España o Italia entre otros. Lo acontecido en Chipre es como meter al lobo en el aprisco, a la piraña en el bidé, o como decía al principio, poner a un pirómano a apagar un fuego. 

Dicen que lo que precipitó la subida de Hitler al poder en Alemania fue una crisis económica gravísima con una inflación galopante, pero sobre todo el sentimiento de humillación que el pueblo germano sintió tras la primera Guerra Mundial y los acuerdos draconianos a los que le sometieron. De aquella situación salió el famoso pánico alemán a la inflación. Lástima que lo de la humillación haya quedado en el olvido. Afortunadamente los tiempos cambian y esta sociedad es otra, pero lo de Italia bien pudiera ser un primer aviso. Legalidad y legitimidad hace ya un cierto tiempo que dejaron de ir de la mano.




2 comentarios:

Economía Sencilla dijo...

Hola, Fernando.

Estoy de acuerdo contigo, en los últimos años, la UE se ha "especializado" en tomar medidas contraproducentes, parecen no tener en cuenta las posibles consecuencias de las decisiones que toman, y después llegan las rectificaciones (si llegan), tarde, mal y arrastro.

Éste es un ejemplo de como un pequeño problema se podría convertir en uno enorme, a consecuencia de una mala gestión.

La intención de los que decidieron esa vía (fuesen quienes fuesen) está clara, ahora, la manera de hacerlo, no (y más cuando, como bien apuntas, hasta ahora hacían la vista gorda a la situación de paraíso fical del país).

En fin, nos queda mucho que sufrir todavía. No sólo la crisis sigue siendo intensa, sino que los gestores no están mostrando demasiado acierto.

Un abrazo
Pablo Rodríguez

Fernando dijo...

Pablo, mil perdones por no responder antes, pero el trabajo me ha llevado fuera una semana y no he dado a basto con todo.

Muy de acuerdo contigo. En toda esta historia hay una doble moral que se ha terminado de concretar con la solución final. Me preocupa la falta de gestores públicos a nivel europeo. El buen gestor penaliza al corrupto y favorece al honesto. Una quita a todos los que pasen de una cuantía determinada en un escándalo. Nos queda por sufrir

Un fuerte abrazo