lunes, 19 de mayo de 2014

Economía - Breve Explicación del Crecimiento en la Eurozona

Algunas Ideas

Eurostat anunció la semana pasada los datos de crecimiento de la economía europea durante el primer trimestre de este 2014 y, como siempre, hay datos buenos y menos buenos. Lo más sorprendente, a modo de titular, es que España ha dejado de ser el principal problema de Europa para ser considerado, para asombro de casi todos, incluido el mío, uno de los países que lidera la recuperación. Sin embargo, como todo, estos datos hay que matizarlos. O más bien, desglosarlos para su análisis. A modo esquemático, aporto algunas ideas para que cada uno saque sus propias conclusiones.

- El crecimiento de la eurozona fue del 0,2%. Este dato es peor del esperado y, además, es asimétrico, lo que significa que la recuperación "va por barrios". Es decir, dentro de las economías grandes, sumaron Alemania (+0,8%) y España (+0,4%), mientras que Francia se estancó (crecimiento 0) e Italia se contrajo (-0,1%). Otras economías algo menores pero de gran importancia, como Holanda o Finlandia, vieron como sus cuentas nacionales se desplomaron (-1,4% y -0,4% respectivamente), si bien Eurostat afirma que dicho retroceso se debió a cuestiones puntuales.

- Aunque ese 0,2% sea un dato menos bueno del previsto, lo cierto es que en términos interanuales (es decir, en los últimos 12 meses), la economía de la Eurozona ha acelarado hasta lograr un crecimiento del 0,9%, muy por encima del +0,5% que mostraba a 31 de diciembre de 2013. Desde ese punto de vista, parece que la recuperación se consolida, aunque sea a un ritmo menor del previsto. En términos interanuales, los mejores datos los presenta Alemania (+2,3%), siendo España la más grata sorpresa de toda la zona Euro al pasar del -0,2% de diciembre a un +0,6%. Dentro de la UE pero fuera de la zona Euro, considerando exclusivamente las economías grandes, el mayor crecimiento se ha producido en el Reino Unido, el cual ha visto como su PIB se incrementaba en un 3,1% en términos interanuales.

- El dato de crecimiento del primer trimestre de España (+0,4%) se puede explicar desde diferentes puntos de vista. El primero de todos se debe al mejor comportamiento del sector privado. El consumo está repuntando antes de lo previsto, porque familias y empresas, como explicábamos hace unos días, han llevado a cabo un proceso de ajuste durísimo más rápidamente de lo previsto. Además, sin duda creo que hay más ánimo en términos generales. El que no se hable de la prima de riesgo todos los días, ni de la posibilidad de un rescate, unido a unos mejores datos del paro y al propio carácter de los españoles, parece que está haciendo que las familias (sobre todo) gasten un poco más. Aunque un buen amigo mío se mete siempre conmigo, para mi hay un termómetro fiable de cómo está la cosa, y es el estado de ánimo de los taxistas. Desde la vuelta del pasado verano, no he vuelto a escuchar a ninguno de los que de vez en cuando me llevan por Madrid decir que la cosa está peor. Alguno incluso se atreve últimamente a decirme que poco a poco se ve la luz.

También hay un efecto importante debido al aumento del gasto público. Hay quien apunta que se pasó a drede parte del gasto previsto en el último trimestre del año pasado a este primer trimestre de 2014 con una doble finalidad: por un lado, cumplir con el objetivo de déficit; por otro, mejorar estos primeros datos de crecimiento. Pudiera ser, al menos en parte, pero no es significativo, por cuanto en términos interanuales nuestra economía hubiera seguido creciendo en la misma cuantía (más crecimiento al cierre de 2013, algo menos ahora). 

Por último, las exportaciones siguen creciendo, y lo han hecho en un 3,2% durante este primer trimestre del año. Por muy sorprendente que parezca, lideramos el crecimiento de las mismas en el seno de la UE, frente al +3,1% de Alemania, el +1,5% de Italia o el desplome de Francia (-1,1%) o Reino Unido (-5,8%). Aún así, el déficit comercial se ha incrementado hasta los 6.000 millones de Euros por el aumento de las importaciones (+12%).

El dato del incremento de las importaciones, se debe analizar desde un doble punto de vista. Por un lado, se incrementa nuestro déficit energético. Es decir, debemos "comprar" energía fuera. Por otro, aumentan las importaciones de productos comerciales (+14%). Lo que a priori puede parecer una mala noticia, tiene una doble lectura positiva: una, consumo energético y actividad económica van de la mano (luego parece que hay un repunte de la misma); y dos, el que aumenten las importaciones de productos comerciales refuerza la idea de que las familias están volviendo a consumir.

No se puede obviar tampoco, que cuando se parte de un punto tan bajo, volver a crecer, aunque sea sólo un poquito, es relativamente sencillo. Vamos a ver si se cumplen las previsiones para nuestro país y el crecimiento se acelera en los próximos trimestres.

En cualquier caso, el 29 de mayo el INE desglosará con mayor detalle el por qué de nuestro crecimiento.

- A vueltas con la creación de empleo: Aunque Eurostat refleja los primeros síntomas de esperanza en lo que a recuperación del empleo se refiere, lo cierto es que el crecimiento no está logrando rebajar unas tasas de paro desconocidas hasta la fecha. Europa tiene un grave problema con este aspecto y las medidas que tome el BCE en Junio pueden ser claves en este aspecto. Sobre todo para que circule el dinero.

- A Europa le queda todavía un largo proceso de ajuste: sus países están muy endeudados, su población envejecida, el Euro sigue estando muy fuerte y no es a día de hoy una potencia tecnológica. A países como Francia o Italia les queda un trecho de camino durísimo. El mérito de España es que ha logrado ser competitiva en un entorno que no le favorecía en absoluto. Dentro de una situación tan compleja en el seno de la Eurozona, nuestras exportaciones han crecido en dicha región un 7,6% durante el primer trimestre. Obviamente a costa de una devaluación interna durísima que hará muy difícil, casi imposible, recuperar nuestro nivel de vida previo a esta crisis a corto plazo. El coste social ha sido sideral y reitero lo dicho el otro día: aunque en puridad económica la receta pudiera tener sentido, como decía Keynes, no se puede olvidar que a largo plazo todos estaremos muertos.

Así pues, luces y sombras para la Eurozona. La recuperación en términos macro se consolida y es de esperar que pronto lleguen los primeros síntomas a nivel micro, pero lo hace con unas tasas de crecimiento aún muy pequeñas y con evidentes riesgos de estancamiento en algunos países. Esto quiere decir que sí, que muy probablemente lo peor haya pasado ya, sobre todo en países como el nuestro, pero también que la recuperación, como también señalábamos en la anterior entrada de El Disparadero, será muy larga. Como hablaba el otro día con una historiadora: la buena noticia es que Europa siempre se ha levantado, desde la caída del Imperio Romano hasta la Segunda Guerra Mundial, pasando por las epidemias de la peste y las infinitas guerras que le asolaron durante muchos de sus siglos. Yo sigo creyendo que otra vez será así. La clave es saber cuándo. Y, lamentablemente, a qué precio.