viernes, 2 de mayo de 2014

Fútbol - La Madre de todas las finales

Real Madrid VS Atlético de Madrid

Aunque todos confiábamos en nuestros equipos, pienso que hace veinte días poca gente hubiera apostado por una final española en Lisboa como colofón de una Liga de Campeones que está resultando apasionante. El Bayern era favorito frente a un Madrid que despertaba dudas, por cuanto aunque había ido creciendo y mejorando en prestaciones a lo largo de la temporada, no terminaba de dar con la tecla en los partidos realmente trascendentes. El Atleti, por su parte, pese a haber eliminado al Barça con justicia y cierta brillantez, sobre todo en el partido de vuelta, aún cuando parecía tener mejor equipo que el Chelsea, temía las artimañas tácticas del siempre respetable Mou en estos tramos de la competición. Sin embargo, todo salió a pedir de boca. Sobre todo en lo que a los partidos de vuelta se refiere.  Desde hace un par de días, la ciudad de Madrid vive una locura colectiva en torno a la que, a priori, parece que será la madre de todas las finales. Es lo que tiene el fútbol. Como mi buen amigo Francisco Alcaide diría, es el fenómeno de los fenómenos, y por ello me gusta escribir sobre él de vez en cuando, sobre todo cuando nos deja lecciones de índole vital de las que se puede aprender en todos los sentidos.

- El Cholo o el triunfo de la humildad: Terminaba la rueda de prensa tras la victoria en Stamford Bridge y el preparador argentino sorprendía a los allí presentes con una felicitación a las "madres de los jugadores"  por haberlos parido "con los huevos tan grandes". Simeone cogió un equipo que estaba hundido con Gregorio Manzano y en apenas dos años y medio lo ha llevado, no sólo a la final de la Liga de Campeones, sino a ganar una Europa League, una Súper Copa de Europa, una Copa del Rey y está a punto de ganar una liga que, aunque me pese como madridista que soy, la tienen a tiro y se la han merecido. El Cholo no sólo no ha necesitado grandes fichajes, puesto que le ha valido la mayoría de lo que ya había, sino que ha tratado de inculcar una cultura de esfuerzo, entrega y humildad que ha calado entre la afición de la Ribera del Manzanares. Ha convencido a sus jugadores de que es más importante el trabajo, la determinación y las ganas de ganar que el propio talento, ya que éste último, por sí solo, no vale para casi nada. Esta coyuntura que vivimos tenía en su origen mucho de crisis de valores, de una España en la que lograr las cosas, durante muchos años, parecía demasiado sencillo. El mensaje del Cholo, no sólo ha recuperado a un club que nunca debió dejar de ser grande, sino que dignifica a la sociedad y es demoledoramente positivo.

- Ancelotti, el líder silencioso: Nunca fueron fáciles las etapas post Mourinho y la del Real Madrid tenía especialmente mala pinta. Con el vestuario dividido entre los que creían en Mou y que pensaban que el portugués, ni había sido apoyado por una parte de la plantilla, ni había sido bien tratado por la prensa, y con la masa social dividida, entre los que entendíamos que el madridismo era otra cosa a la que predicaba el preparador portugués y los que no (basta recordar cómo el propio Florentino Pérez llegó a decir que Mourinho representaba el señorío y valores del club de Concha Espina para sorpresa, por no decir estupor, de muchos), al experimentado técnico italiano parecía esperarle una tarea titánica. Los inicios fueron muy difíciles. El equipo perdió en casa contra el Atlético de Madrid y en Barcelona contra el Barça, por lo que pareció descolgarse de la liga. Además, parecía no jugar a nada. Ni defendía bien, ni terminaba de ser contundente en el otro área cuando los equipos se le encerraban. Sin embargo, Carleto pareció tenerlo todo siempre bajo control. Se fue ganando la confianza de los jugadores con sentido común y aunando voluntades. Resolvió el conflicto de la portería sin dejarse influenciar por el ruido mediático, recuperó a Di María para la causa dos veces y logró que jugadores como Pepe o Ramos, que comenzaron el año de forma muy discreta, volvieran a sentirse importantes (siendo claves para que el Madrid haya llegado a la final de la Champions). Además supo ir dando confianza a los jóvenes, los cuales, especialmente Carvajal, pero también Isco y en un tramo de la temporada Jesé, han sido muy importantes. Ancelotti siempre ha entendido que el fútbol es de los jugadores y ha tratado de que fueran ellos los protagonistas en todo momento. Valores, gestión de las personas, trabajo y honestidad. El líder silencioso logra que sus empleados le sigan por propio convencimiento. No es de extrañar que el propio Cristiano le dijera el otro día a Florentino que él mataba por Carleto, al que consideraba el mejor entrenador de toda su carrera. 

- Saber levantarse: Reconozco que era de los que creía que el Atlético de Madrid no aguantaría físicamente toda la temporada y por ello, cuando el Madrid le eliminó de la Copa del Rey con la contundencia que lo hizo, lo cual coincidió, además, con un par de derrotas del equipo del Manzanares en la liga, pensé que los de Simeone se iban a descolgar del torneo de la regularidad y que difícilmente pasarían de los cuartos de final en la Champions si era capaz de deshacerse del Oporto. Sin embargo, el Atleti superó aquel momento tan difícil redoblando esfuerzos y poniendo aún más en valor la filosofía que les había llevado hasta allí. En el partido clave de la liga, contra el Real Madrid en el Calderón, el Atleti se vió por debajo muy pronto en el marcador, pero le pegó un baile durante más de una hora a los de Chamartín y fue capaz de lograr un valioso empate a 2 que tiene toda la pinta que va a resulta clave en el desenlace de la liga. Desde que recuperara el liderato allá por el mes de marzo, el día que el Madrid perdió con el Barça en el Bernabéu, el Atleti lo ha ganado todo en liga y se ha metido en la final de la Champions. 

El Madrid, por su parte, como ya hemos indicado, comenzó muy mal la liga. Se vió a 6 puntos de Barça y Atleti, pero al contrario que el año pasado, no dejó de luchar en ningún momento. Parecía que tenía la liga ganada tras una reacción espectacular, pero el empate en el Calderón, la derrota en el Bernabéu frente al Barça y la de Sevilla en la jornada siguiente, parecieron quitarle de la pelea. En medio de la debacle, Ancelotti transmitió tranquilidad tanto a la directiva como a los jugadores. Desde entonces ha ganado todos los partidos de liga, la final de la Copa del Rey y ha desnudado al Bayern como jamás nadie lo había hecho.

En la vida, no es tan importante caer como saber levantarse. Madrid y Atleti son un excelente ejemplo.

- La importancia del partido a partido: La frase favorita de Simeone es una lección de "management" en sí misma. O como dice un  buen amigo mío, al elefante hay que trocearlo. No se pueden abarcar todos los problemas de golpe y la labor del líder ha de ser la de favorecer la gestión de los mismos de forma ordenada. Hay que ir partido a partido, con una dirección clara, con una filosofía y ética de trabajo común, pero solucinando los problemas poco a poco. De otra forma, terminas ahogándote.

- El fútbol es de los jugadores o la gestión del talento: Me recordaba mi hermano Luis esta mañana la anécdota de Del Bosque el día que le comunicaron que el Madrid había fichado a Ronaldo, al brasileño. Al preguntarle al respecto, el técnico salmantino dijo "me hará mejor entrenador". Lo señalaba antes al hablar de Ancelotti, pero es que es verdad. El fútbol es de los futbolistas y a menudo se sobrevalora el papel de los entrenadores, lo cual no quiere decir que éstos no sean importantes. Mourinho y Guardiola son técnicos impresionantes, cada uno con sus metodología y sus ideas de trabajo, pero siempre he creído que se han considerado las estrellas del equipo. En el caso del portugués no tengo ninguna duda. En cuanto al de Santpedor, aunque de puertas para a fuera diga una cosa, creo que de puertas para dentro es otra bien diferente. Ese tipo de liderazgo resulta agotador para el entrenador y para los jugadores. La labor del gestor es la de desarrollar e implementar estrategias y tácticas para sacar todo el potencial y el talento de las personas a su cargo, sabiendo que su éxito está ligado al éxito de sus recursos humanos. Cuando, por el contrario, lo que importa es el sistema, cuando éste está por encima de todo lo demás, las cosas no suelen salir bien.

En este caso Ancelotti y Simeone han ganado la partida por goleada a Mourinho y Guardiola. Siempre alabando a sus jugadores, siempre dándoles el protagonismo y siempre organizando al equipo en función de los mimbres que tenían. Ambos han tratado de dar cabida en sus esquemas a los buenos, haciéndoles ver, además, que tenían  que trabajar para el conjunto. La lectura que, además, hicieron ambos entrenadores a lo largo de la eliminatoria, fue muy superior a la de sus rivales, por cuanto supieron cambiar el plan sobre la marcha cuando era preciso, algo que ni Mourinho ni Guardiola superion hacer. 

- Los fines y los medios: El fin no justifica los medios, pero no hay un único medio para alcanzar el fin. Relacionado con el punto anterior, se puede jugar bien al fútbol de muchas maneras. Al contragolpe, al ataque, tocando el balón, esperando atrás y haciendo transiciones rápidas. Tanto el Madrid como el Atleti juegan bien al fútbol, aunque no lleguen al nivel de belleza que pudo tener el Barça de Guardiola o el Madrid de Beenhaker con la Quinta del Buitre.  Ambos equipos tienen un fin  y cuidan los medios en función de lo que tienen. El Chelsea de Mourinho no tengo claro a lo que juega, porque durante 150 minutos de los 180 que duró la eliminatoria no supo que hacer con el balón. Para Mou, a lo largo de su carrera, sólo ha existido el fin sin importarle los medios. Y en cuanto al Bayern de Guardiola, ha parecido durante 165 minutos de los 180 que duró su semifinal, que sólo le importaban los medios y no el fin. Y así es muy difícil, no sólo ganar la Champions, sino dirigir a cualquier grupo humano.

Así pues, nos quedan 22 días para una final que será histórica, por cuando nunca dos equipos de la misma ciudad habían disputado una final de Champions. Preveo un partido apasionante y aparentemente equilibrado que se decidirá por detalles. En estas semanas seguro que se oirá hablar más de fútbol que nunca. De nuevo el fenómeno de fenómenos, el cual nos sigue regalando bonitas historias, epopeyas y lecciones de vida. ¡Qué gane el mejor!