miércoles, 17 de diciembre de 2014

Economía - ¿Ha salido España de la Crisis?

Algunos Apuntes

Hace unos días Mariano Rajoy se despachaba diciendo que España había salido ya de la crisis, tratando de hacer hincapié en la incipiente recuperación económica, al menos desde un punto de vista macro, que está viviendo nuestro país. Luego trató de matizarlas, e incluso no tardó en reconocer que aún eran muchas las familias y empresas que no notaban esa mejoría, pero sus palabras corrieron como un reguero de pólvora por blogs y redes sociales. ¿En qué estaba pensando nuestro presidente del gobierno? Ayer, el ministro Luis de Guindos confirmó que España crecerá por encima del 1,3% en este 2014 y muy previsiblemente por encima del 2% en el próximo año. Cifras, desde luego, muy esperanzadoras y que poco o nada tienen que ver con lo que se esperaba no hace tanto. Recuerdo que en enero me preguntaron desde una importante empresa acerca de mis previsiones de crecimiento para España y apunté a un 1,2%, lo que me hizo ganarme algunas críticas y comentarios chistosos. Pues miren ustedes, al final parece que incluso me quedé corto, aún cuando por aquel entonces parecía sufrir uno de mis habituales ataques de optimismo. 

Frente a esa mejoría macro, se deben contraponer, sin embargo, los problemas de más de 5 millones de personas que queriendo trabajar, no pueden hacerlo. O las miles de famiilas que siguen siendo desahuciadas de sus viviendas. O las miles de empresas que siguen quebrando en nuestro país tras luchar contra viento y marea. Efectivamente, hablar de que se ha salido de la crisis, me parece un disparate, aunque como casi siempre, todo tiene que ver con la cuestión etimológica del término. O mejor aún, por entender el qué entendemos por salir de la crisis. Como ya se ha apuntado desde El Disparadero, si damos la crisis finiquitada cuando se suman 6 trimestres de crecimiento, efectivamente hemos salido de ella. Si por el contrario entendemos que la crisis terminará cuando volvamos al nivel del año 2006, obviamente todavía estamos en las antípodas (y podemos esperar sentados). Bajo mi punto de vista, salir de la crisis es recuperar la normalidad económica, y ella yo la sitúo en el año 2001, cuando España tenía su 15% de paro y un nivel de endeudamiento razonable. Lo que pasó después fue una mentira, algo fruto de la especulación y de unas condiciones extraordinarias, no de un mayor esfuerzo o de una mejor productividad de los ciudadanos españoles. Duele decirlo pero es así. Bajo ese prisma, no hemos salido de la crisis tampoco, pero es cierto que todo apunta a que lo haremos antes de lo previsto. O al menos un poco antes de lo que se pensaba hace unos meses.

En coherencia con mis post de hace un par de años acerca de cuándo saldría España de la crisis, conviene revisar algunas pautas que siempre he señalado como imprescindibles para que nuestro país dejara atrás esta pesadilla. Comencemos:

- Ajuste del Sector Público: España sigue teniendo un importante déficit público, pero es cierto que se está recortando año a año, lo que tiene varias derivadas. En primer lugar, el que el Estado detrae menos liquidez del sistema. En segundo lugar, el que nos ven como un país serio, lo que ha derivado en que la prima de riesgo haya bajado una barbaridad, aunque todavía siga siendo elevada. Y en tercer lugar, la determinación de Draghi, al menos de palabra, de salvar el Euro, ha dado un cierto respiro a países como el nuestro. Con un escenario de crecimiento mejor del previsto, es razonable pensar que la consolidación fiscal sea menos dura y que España pueda volver a cumplir con Europa más pronto que tarde. Por supuesto, se puede criticar sobre dónde se han aplicado los recortes. Me sigue pareciendo aberrante lo que ha pasado con Educación y Sanidad, pero es cierto que a día de hoy nadie duda de la solvencia de nuestro país. A partir de ahí, se puede volver a construir.

- Solventar el problema de la banca y del sector inmobiliario: El primero, tras el rescate, comenzó a sentar las bases de su recuperación. Las inyecciones de liquidez del BCE y la reordenación del sector han hecho que nuestros bancos vuelvan a mostrar síntomas de solidez. Desgraciadamente, hasta hace poco el máximo orgnanismo europeo no ha hecho nada por obligar a las entidades financieras a hacer circular el dinero, pero parece que ahora las cosas están cambiando. El mero hecho de que la prima de riesgo haya bajado tanto, hace que los bancos se vuelvan a plantear prestar a empresas y familias, porque ya no hay cuenta de resultados que aguante no vender, y las entidades financieras, no lo olvidemos, necesitan hacerlo. Su negocio es prestar dinero, no cobrar comisiones. En cuanto al sector inmobiliario, todo hace indicar, o al menos los indicadores así lo demuestran, que éste ha tocado suelo este año.

- Desapalancamiento de empresas y familias: También se va a haciendo, y aunque es cierto que aún el nivel de endeudamiento es elevado, no lo es menos que comienzan a estar a un nivel algo más razonable, previo al estallido de la crisis. Se debe entender, además, que si ahora la banca comienza a prestar y el desapalancamiento se puede hacer con cierto revolving, este proceso será más sencillo. En cualquier caso, sigo pensando que hay un cierto problema estructural en la deuda española. Máxime si nos esperan épocas de inflación cercana a cero como luego profundizaré. Muy probablemente, se deberán pactar quitas y soluciones imaginativas para que las empresas y familias puedan invertir y consumir.

- La reforma del mercado laboral: El resultado ha sido mejor del previsto. España crea empleo con crecimientos bajos por decenas de miles. Es cierto que es precario y de mala calidad, pero no se podía esperar otra cosa viniendo de dónde venimos y con las empresas estando como están. Veremos su eficacia si cuando venga otro ciclo malo, las compañías en lugar de destruir puestos de trabajo, son capaces de flexiblizar su masa salarial por otras vías menos perjudiciales. En cualquier caso, es un mercado que funciona de forma mucho más eficiente que hace no tanto.

Así pues, las cosas están notablemente mejor que hace unos años. España está preparada para comenzar a revertir su situación muy poco a poco. Pero es que, además, nuestro país se ha encontrado con una serie de factores con los que no contaba y que parecen caídos del cielo:

- Los planes de Europa: Juncker y Draghi parecen decididos a meterle mano a la falta de inversión y carestía de crédito en la Eurozona. Ello debería hacer, a poco que se concreten los planes, a que las previsiones de crecimiento sean algo mejores.

- La crisis del petróleo: El fracking ha revolucionado, al menos a corto plazo, el mix energético. De repente, EEUU no necesita importar petróleo. Los precios se caen y la OPEP lo que hace, según parece, es tirar más los precios para que el fracking no sea rentable. Sumémosle las ganas que se le tienen a Putin. El hecho cierto es que para un país como España, un precio del petróleo tan bajo, le hará mejorar el saldo de sus exportaciones netas y le añadirá varias décimas de crecimiento económico para el año que viene. La parte negativa es que la inflación será negativa o cercana a cero mientras tanto. Ello no será malo del todo para los consumidores, pero a las entidades endeudadas les hará más difícil repagar sus deudas.

- La devaluación del Euro: El que Draghi haya metido tanta liquidez en el sistema, ha tenido una primera derivada, y es la devaluación del Euro. Ahora es más fácil exportar. Europa es más competitiva y de ello se benefician sobre todo países como España, que se han vuelto terriblemente competitivos.

- El cambio de mentalidad: El empresario español ya no tiene complejos y sale a exportar compitiendo en calidad e incluso valor añadido. Para ese cambio de cultura también ha sido fundamental el apoyo de los sindicatos a nivel micro. Hoy España lidera los crecimientos de las exportaciones de la UE. Y ello es mérito de los españoles, no de los políticos. Conviene recalcarlo.

Así pues, volvemos al principio: ¿ha salido España de la Crisis? Objetivamente pienso que no, sin embargo me atrevo a pronosticar lo siguiente:

1) Que en el año 2015 la mejoría macro llegará por fin a muchas familias y empresas.
2) Que en dicho año se creará más empleo del previsto, aunque cerraremos el mismo con unas tasas de paro aún inaceptables. Es muy posible que nuestra economía crezca en el entorno del 2,4 - 2,5%, según ha señalado FUNCAS hace unos días, y eso era impensable hace un año.
3) Que España ha entrado en un círculo virtuoso que realmente será el que le saque de la crisis, pero también que probablemente no  ladejaremos atrás del todo hasta el 2017-2018.

Así pues, tras mucho teorizar, va a resultar que quienes decían que estas crisis financieras duraban 10 años tenían razón. Sin embargo, no lo es menos que no hace tanto las cosas aún se veían peor. Lo bueno es que ahora las cosas van a comenzar a ir cuesta abajo, pero sobre todo, que creo que los españoles hemos desarrollado una especial impermeabilidad ante tantos problemas. Siempre pelando a la contra. Y sobre todo, que a estas alturas yo creo que nadie se va a rendir ya.

Mariano Rajoy tiene su discurso y al igual que la inmensa mayoría de la clase política, demuestra estar muy lejos del día a día de familias y empresas. Creo, por lo tanto, que aún nos falta un trecho por recorrer, pero ahora sí que sí, se ve la luz al final del tunel y pienso que España saldrá reforzada.

1 comentario:

Katy Sánchez dijo...

"La Navidad forma parte de esa niñez que conservamos en nuestro corazón, y que renovamos cada año aunque sea en secreto” Katy
Felices fiestas junto a los tuyos. Un cálido abrazo navideño