martes, 26 de mayo de 2009

Economía - Sobre Brotes Verdes (I)

Reflexiones Acerca de la Salud Real de Nuestra Economía: Política Fiscal

Comienzo hoy una trilogía sobre la salud real de nuestra economía. Espero que os guste.

Si hay algo que hay que reconocerle a José Luis Rodríguez Zapatero es que es un optimista empedernido. Y algo de ese optimismo se le ha pegado a la nueva Ministra de Economía Elena Salgado. Tal vez por ello hace unas semanas ésta última(haciendo alusión a Bernanke) hablaba de que veía "brotes verdes" en la economía española, signos de recuperación y esperanza que, según ella, hacían presagiar que tal vez lo peor ya había pasado. Hace apenas 72 horas, nuestro presidente del Gobierno suscribía esas mismas predicciones. ¿Tiene razón Zapatero? ¿Será cierto que la economía española está a punto de iniciar una lenta recuperación?

Desde luego a la luz de los informes, habría que, cuando menos, poner en duda la tan ansiada recuperación. Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro, acaba de publicar unas correcciones a la baja respecto a las expectativas para la Economía Española. Si hace unos meses afirmaba que durante este 2009 caeríamos un 3,1% y en el 2010 un 0,4%, ahora nos anuncia un -3,8% para el ejercicio en curso y un -1,2% para el siguiente. Para colmo de males, augura una tasa de paro del 21%, o lo que es lo mismo, que superaremos los 5 millones de desempleados. Pero vamos a pasar de cifras e informes. Vamos a entrar en harina y vamos a echar un vistazo a nuestra economía, más que nada para ver si nuestro presidente del gobierno ha hecho esas declaraciones con claro afán de infundir confianza en nuestra economía, o por el contrario existen, efectivamente, brotes verdes que nos hagan vislumbrar tiempos mejores.

Quiero introducir muy brevemente un par de conceptos básicos de economía para que se entienda mejor lo que voy a tratar de explicar. Que nadie se me asuste. Este blog sigue siendo para todos los públicos, pero creo necesario dar alguna pincelada previa. El Producto Interior Bruto (PIB) de un país se define como el valor de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un determinado período. Simplificando mucho, el PIB se calcula a partir de la Demanda Agregada de bienes y servicios, la cual se compone de cuatro conceptos básicos: uno, el Gasto Público; dos, el consumo privado; tres, la inversión (entendida como un aumento de la cantidad física del capital); y cuatro, las Exportaciones Netas (exportaciones menos importaciones). Todas las políticas que lleve a cabo un gobierno para expandir la Demanda Agregada son las llamadas "Políticas Fiscales".

Hecha la explicacion, vamos al asunto. ¿Hay o no hay brotes verdes? Si hay algo que en esta crisis nos diferencia de nuestros vecinos, es que mientras ellos (sobre todo Francia, Inglaterra y Alemania) afrontan problemas sobre todo coyunturales y algo estructurales (los menos), en España la proporción es a la inversa.

Si cogemos las dimensiones del PIB expuestas con anterioridad, veremos que el crecimiento de España en estos últimos años se ha debido a dos motivos fundamentales. Uno, el aumento de la Inversión, sobre todo derivada del sector inmobiliario; y dos, el consumo privado. En ambos casos, el boom vivido en el último decenio se ha visto favorecido por una alegría sin precedentes en la concesión de créditos, la capacidad de endeudamiento del ciudadano medio español y unos tipos de interés realmente bajos, en ocasiones incluso por debajo de la inflación.

Actualmente este modelo se ha agotado. Es cierto que el ratio endeudamiento de los hogares/PIB español es más bajo que el de Inglaterra, por ejemplo, lo cual nos podría hacer pensar que tal vez las familias españolas podrían endeudarse aún más. Sin embargo, si analizamos las cifras de paro y entendemos que el ratio anterior es una media, nos daremos cuenta de que bien, o estamos en el límite, o lo hemos sobrepasado. Con casi 1 de cada 5 españoles en el paro no podemos seguir dicha espiral. Tampoco los bancos están por la labor, pero eso lo explicaré en el segundo capítulo de esta trilogía. Tener casi un 20% de paro y poca capacidad de endeudamiento es sinónimo de que el consumo va a caer más de lo que ya lo ha hecho. Y lo peor es que a corto plazo no tiene visos de recuperación.

La Inversión tampoco parece que pueda crecer a corto plazo. Si el consumo se retrae, ¿para qué aumentar la capacidad productiva? El sector inmobiliario, además, era el que lideraba esta dimensión del PIB. Ahora mismo la burbuja ha estallado. No podemos esperar, por lo tanto, que suba y tire del PIB como lo ha hecho estos últimos años. Una de las medidas propuestas por el gobierno es la supresión de las subvenciones para la compra de vivienda en el 2011. Con ello busca acelerar la compra venta del "stock" de viviendas durante los peores años de la recesión, para luego dejar que el mercado se ajuste por si solo. Creo que la idea es buena, pero también que el principal problema para adquirir una vivienda, además del consabido drama del paro, es el de la falta de liquidez, por lo que la supresión de la desgravación no va a modificar el curso de los acontecimientos. Yo la hubiera quitado ya.

Miremos el gasto público. El Gobierno ha hecho una inversión sin precedentes para reflotar la economía española. Keynes defendía que en graves crisis como la actual, una política que incurriera en déficit público podría ser un buen remedio, puesto que un aumento del gasto público puede expandir la demanda agregada. Es decir, aumentan las transferencias del estado al ciudadano, este vuelve a consumir, las empresas invierten y se le da la vuelta a la situación. El problema es que la ecuación no es tan sencilla.

No sé si os acordáis del post del padre y el hijo, pero bueno, el ejemplo es parecido. Un padre le da a su hijo su renta para que éste estudie y consiga un buen trabajo. Si el hijo se lo gasta en ir de fiesta no se formará y el día de mañana conseguirá un empleo que no le permitirá devolver todo el dinero a su padre. A éste no le quedará otra que apretarse el cinturón. La economía son ingresos y gastos y los gobiernos actuales se han gastado el dinero de hoy y de mañana. Si no hay réditos, tendremos un problema. Y si el dinero va destinado a obras públicas que deciden los ayuntamientos, tenemos un buen problema. Una plaza mayor remozada no nos hace más competitivos. Un poliderportivo tampoco. Es pan para hoy y hambre para mañana.

Recaudar más impuestos para sufragar el aumento del gasto público va a ser una quimera para el gobierno salvo que la economía se reactive. Menos consumo implica menos ingresos por IVA. Menos consumo implican también peores resultados económicos de las empresas, o lo que es lo mismo,menos ingresos por el Impuesto de Sociedades y más gente en el paro. Y más paro implica menos ingresos por IRPF. No creo que a nadie se le ocurra a estas alturas subir la presión fiscal. Vamos, que o mejora nuestra competitividad o nos tocará apretarnos, y mucho, el cinturón.

Las exportaciones netas tienen, habitualmente, un saldo negativo para nuestro país. La causa es obvia: importamos más de lo que exportamos. Por dos motivos fundamentalmente. Uno, por que no tenemos demasiadas industrias competitivas. Tenemos muy difícil ser los más baratos por nuestro grado de desarrollo y atomización de nuestras industrias, por lo que tenemos que competir en calidad e innovación. Y ahí estamos muy atrás, porque "jugamos" con los más grandes. Dos, porque somos un país dependiente casi al 100% energéticamente del exterior. Importamos el 99% de nuestro petróleo, compramos el gas natural a los países del Magreb e incluso le compramos a Francia electricidad de sus centrales nucleares cuando no nos llega con nuestros medios. Tan solo nos salvan las renovables.

Curiosamente, ahora que la crisis ha llegado a su momento álgido, las exportaciones netas han tenido un saldo positivo, pero se ha debido a la debilidad de nuestra demanda interna,lo que ha derivado en un freno a las importaciones, no en una mejora de la competitividad de nuestra industria. Alemania, sin embargo, va a caer un 6% del PIB este 2009 por el desplome de sus exportaciones netas. Un país con una industria tan competitiva en bienes de equipo y maquinaria, está más expuesto en una crisis como esta, pero cuando las cosas mejoren los germanos saldrán adelante, porque tiene un modelo que funciona que simplemente está sufriendo la resaca de la juerga mundial que nos hemos corrido con cargo a los famosos "ninjas". A poco que mejoren las perspectivas, Alemania volverá a exportar y a ser la locomotora Europea.

¿Tan mal lo tenemos? Pues bien no pinta, desde luego. Tenemos también algunos salvavidas que nos pueden ayudar a ver las cosas con otras perspectivas. Por ejemplo, somos muy competitivos en energías renovables, telecomunicaciones, turismo, industria textil y alimentaria, por ejemplo. Hay por donde tirar. Reforcemos dichos sectores mientras otros se van alzando.

¿Qué más podría hacer el gobierno? Esa es la pregunta del millón. Primero porque como aventuró Solbes, y quien sabe si dicha afirmación no le costó el ministerio, no creo que haya mucho margen para más política fiscal. En cualquier caso, toda medida encaminada a fomentar el consumo privado o mejorar la competitividad de nuestra industria o el saldo de la balanza de pagos parece acertada. Concretando: transferencias públicas realizables a la hora de consumir, fomento de energías alternativas y renovables que reduzcan nuestra dependencia exterior y, sobre todo, medidas que redunden en una mejora de la competitividad de nuestra industria, desde apoyo al I+D e investigación hasta mejora de las infraestructuras, pasando por educación y una reforma de arriba a abajo del mercado de trabajo. Pero me vais a permitir que estos últimos aspectos los aborde en el último capítulo.

Mientras tanto no podemos negar que hemos tenido los ingredientes correctos para tener una buena primavera: agua, viento y ahora parece que sol y calor.De momento son los brotes más verdes que veo. Las medidas anunciadas por el gobierno en el debate del estado de la nación, aunque bien intencionadas, creo que no abordaron los principales retos que necesita nuestra economía: mejora de la competitivad, reforma del mercado laboral y educación. Sobre todo esta última.



viernes, 22 de mayo de 2009

Sociedad - Sobre Píldoras, Abortos, Padres e Hijos.

Reflexiones Sobre la Abdicación de la Paternidad Patrocinada por el Gobierno

Llevamos unos días convulsos a nivel social. Tras el anuncio por parte del gobierno de la reforma de la ley del aborto, cada día que vamos sabiendo algo nuevo, el debate se hace más virulento. No quiero con este post hacer apología ni del gobierno ni de la iglesia. Tengo mi opinión y mis creencias, por supuesto, pero también muy buenos amigos que trabajan en el día a día de la asistencia sanitaria a adolescentes que me han abierto los ojos en muchos aspectos que hasta ahora desconocía. Creo, por lo tanto, que estamos, y sin querer caer en un cínico ejercicio de relativismo, ante una cuestión más afín a situaciones concretas y convicciones personales que a dogmas impuestos por unos y otros.

Sí que tengo claro, a la luz de hablar con estos amigos que he comentado, que estas medidas son más bien paliativas, que el problema de fondo es educativo y que es ahí donde deben actuar con más contundencia gobierno y oposición para erradicar el problema. Son muchas las adolescentes que se quedan embarazadas pese a los esfuerzos informativos para evitarlo, con lo que no queda otra que pensar que gobierno, familias y sociedad en general, estamos fallando en algo. Mientras, no podemos quedarnos quietos, está claro, pero hay maneras y maneras de encarar los problemas.

No me parece congruente la actitud que está tomando el gobierno respecto a los jóvenes de 16 años. Primero, porque parte de una premisa que a mi, personalmente, me resulta inaceptable: si una persona es madura para mantener relaciones sexuales, también lo es para decidir respecto a las posibles consecuencias. ¿Alguien es realmente consciente de las consecuencias de todos sus actos con 16 años? Segundo, porque sugiere, y así lo dijo el otro día José Luis Rodríguez Zapatero, que el poder abortar o adquirir la píldora del dia después sin receta en cualquier farmacia siendo menor de edad, va a evitar injerencias de los padres en la decisión del menor. Esto ya es el remate. Vamos, no se nos vaya a disgustar el adolescente, solo faltaría eso.

Aunque se diga que a las medidas paliativas indicadas se les va a acompañar de medidas educativas, esas dos premisas que se utilizan como punto de partida, a mi, sinceramente , no me convencen. Hace un par de años, el profesor de Marketing de la Universidad Complutense Víctor Molero, escribía un libro que debería ser de lectura obligatoria para todos los futuros padres: "Generación Marketing: la sociedad entre la codicia y la indolencia". En él hacía alusión a una nueva actitud que se está dando en los padres de hoy en día: la paternidad complaciente. Los padres no ponen límites a los niños porque después de una semana trabajando, lo último que quieren es discutir con él. Es más, le atiborran a regalos para tenerle contento, llegando a una especie de tiranía de los hijos. Los pequeños mandan. A mi hijo no le doy pescado porque no le gusta. Esa fue una buena frase que escuché en otro foro. Hemos pasado en apenas 40 años de una paternidad dictatorial a un todo vale para tener al niño contento. Una buena amiga mía, profesora de 1º de primaria (antiguo 1º de EGB), me comentaba hace un tiempo estupefacta que acababa de tener una reunión con los padres de sus alumnos en la que más de uno le habia confesado su admiración porque.... ¡no podían con su hijo! Paco Alcaide, en varios de los brillantes posts de su blog, ha hablado acerca de esta generación que llega sin ninguna frustración a la vida adulta, acostumbrada a hacer lo que quiera y a tenerlo todo fácil. Necesitamos fracasar y aprender de nuestros errores para seguir avanzando en nuestro proceso de maduración.

Debemos replantearnos urgentemente nuestros objetivos como sociedad. La educación de nuestros menores es algo muy serio, porque de ellos va a depender el futuro de nuestro país desde todos los puntos de vista. Y desde luego ésta no se arregla con píldoras del día después ni abortos masivos, pero sobre todo no se arregla escondiendo a los padres la verdad de lo que hacen sus hijos. ¿Cuál va a ser la próxima medida del gobierno, prohibir que el SAMUR, cuando atienda a un chaval por intoxicación etílica, llame a sus padres para que no interfiera en su voluntad de emborracharse? Por muy paliativas que puedan ser estas medidas, necesitamos ir más allá, ver más a largo plazo. Pero sobre todo, necesitamos un gobierno que no patrocine la abdicación de la paternidad y la dictadura de los menores. Así no se educa a un país. Creo yo.

viernes, 15 de mayo de 2009

Música - Desordenada Habitación

En Homenaje a Antonio Vega

Corría en Madrid el año 1998 y Enrique Urquijo estaba terminando de grabar, con "Los Problemas", su otro grupo, el que a la postre fue su último disco de estudio (obviando los recopilatorios) titulado "Desde que no nos vemos". Aquel disco fue una obra maestra en la que tenían cabida nuevos temas, canciones reescritas y aportaciones de otros autores versionadas a la perfección por el carismático líder de Los Secretos. Cuentan que Enrique quiso contar con los mejores músicos y las mejores colaboraciones posibles para que aquel disco resultara lo que prometía a priori. Entre unas cosas y otras, incluyendo los cambios continuos de estado de ánimo de Enrique, parece ser que la grabación fue caótica. Tanto que el productor dimitió y llamó a Álvaro Urquijo para decirle que, aunque el trabajo era espectacular, no se veía capaz de sacarlo adelante. Finalmente Álvaro se hizo cargo y el disco se editó en 1998. Apenas un año después, moría Enrique Urquijo.

Esta semana se nos ha ido Antonio Vega. El pasado 12 de mayo nos dejaba víctima de un cáncer de pulmón uno de los grandes dentro de la música moderna española, autor de algunas de las mejores canciones de los últimos 30 años. "La Chica de Ayer", "Lucha de Gigantes", "Una décima de Segundo", "Atrás", "Lo mejor de Nuestra Vida", "El Sitio de mi Recreo" o "Esperando a Nada" forman ya parte de la banda sonora de nuestras vidas. Desde sus comienzos con Nacha Pop hasta su despedida en solitario, Antonio nos ha ido regalando canciones pulidas con el tesón y el mimo de un artesano. Porque parafraseando a Calamaro, eso es lo que era Antonio Vega: un artesano de canciones, en las que cada letra y cada acorde, tenían sentido.

Antonio nos ha dejado en una semana en la que hemos sabido que la crisis sigue causando estragos, en medio de un debate sobre el estado de la nación, con toda la polémica sobre el suministro de la píldora del día después y en vísperas a la final de la copa del Rey y el anuncio de la posible vuelta de Florentino Pérez al Madrid. En esta semana en la que España se ha dividido entre socialistas y populares, conservadores y progres, monárquicos y republicanos, madridistas y barcelonistas, todos, por un momento, hemos sido de Antonio Vega. En la prensa, en las redes sociales, en las tertulias y conversaciones con amigos, todos hemos hablado y rendido nuestro pequeño homenaje a un músico de verdad, cuyas letras nos han reconfortado cuando hemos estrado tristes, inspirado cada vez que nos hemos enamorado y sumergido en un mundo de sueños cada vez que hemos necesitado evadirnos de nuestra realidad. Antonio se ha ido, sí, pero nos ha dejado un legado que nos va a permitir recordarle siempre. Me vais a permitir que las fotos que suba no sean recientes, porque el morbo prefiero dejarlo para otros.

El primer día que escuché "Desde que no nos vemos", reparé en una canción que me encantó. Era de Antonio Vega, de la época de Nacha Pop, y se llamaba "Desordenada Habitación". La cantaban a dúo con una sensibilidad que ponía los pelos de punta. Seguro que desde el miércoles hay un dúo ahí arriba que nos recuerda que lo de ayer no se olvida sin querer. Al final, Enrique y Antonio, eran uno y uno y luego dos, tan cerca cada vez de un sueño sin adiós... Espero que por fin para ambos, el frío haya cesado y haya entrado el calor y lo oscuro haya dado paso al color...en su Desordenada habitación.


jueves, 14 de mayo de 2009

Actualidad - Noticias de la Semana

Breve Repaso a la Actualidad

Llevo unos días queriendo tratar una serie de temas que tal vez no dan de por sí para un post, pero que tampoco quería dejarlos pasar por alto. Algunos son de hace más de una semana, pero bueno, confío en que a todos os suenen para enriquecer el debate. Voy para allá.

Acerca de David Bisbal, los Conciertos Benéficos y la SGAE: Hace algo más de un mes David Bisbal anunciaba que iba a dar un concierto benéfico para ayudar a un pobre chaval, Juanma, aquejado de una extraña dolencia llamada "Enfermedad de Alexander". Parece ser que hay un doctor en EEUU que ha hecho avances espectaculares en un tratamiento experimental para este mal pero que necesitaba financiación para rematarlo. Los padres de Juanma, haciendo un esfuerzo sobre humano para apoyar la investigación, llevan tiempo sacando dinero de debajo de las piedras. David Bisbal, en un gesto que le honra, se ofreció a dar un concierto para ayudar a esta pobre familia. El resto de la historia es conocida. La SGAE pidió un 10% de lo recaudado, casi 6.000 euros, en concepto de derechos de autor. Seguro que es legal, como dice la SGAE, porque Bisbal no es el compositor de las canciones, pero no es legítimo. Para empezar, porque habría que ver si la recaudación hubiera sido la misma si el cantante hubiera sido el propio autor de "Corazón Latino", "Ave María" y demás. Pero sobre todo, porque no se entiende ni la falta de sensibilidad y escrúpulos, ni la voraz hambre por el vil metal que tiene la sociedad presidida por Teddy Bautista. Ante el escándalo han reaccionado devolviendo el dinero, pero su reputación, si ya estaba dañada, ahora está por lo suelos. Que sigan así.

Acerca de IBERIA y sus pésimos resultados: El pasado martes IBERIA anunció que cerraba el primer trimestre del año con unas pérdidas de 92 millones de euros, así como un ERE que va a afectar a más de 2.000 trabajadores y un ahorro de costes cifrado en más de 200 millones de euros. Interesante lección la que nos deja IBERIA. Ahorrar costes siempre es positivo. Una mejora de la eficiencia empresarial es, en estos tiempos, algo casi imperativo para salir de la crisis. El problema está cuando reduces tanto los costes que tu servicio se resiente hasta el punto de no diferenciarte apenas con un low cost. En IBERIA ya no te dan de comer, vas igual de incómodo que con Easy Jet o Ryanair y ofrece unos servicios similares al resto de empresas de bajo coste. Sólo hay una salvedad: pagas más. IBERIA, por el tipo de empresa que es, nunca podrá ser la más barata, sobre todo porque seguro que las compañías low cost tienen sobre todo costes variables, lo cual les otorga una gran flexibilidad para adaptarse a los entornos. Desde fuera, yo creo que la aerolínea española debería optar por diferenciarse en calidad, buscar un nicho de mercado con gente que esté dispuesta a pagar más por dar un salto cualitativo en el viaje. Ello puede llevarle a quitar vuelos que no sean rentables, pero es que la compañía actualmente está en números rojos. Si realmente no hay mercado al que dirigir esta mejora basada en la calidad, entonces IBERIA deberá reinventarse. Lo que no puede ser es lo de ahora: más precio pero igual servicio que un low cost. No les vendría mal leerse la historia de la General Motors y estudiar qué pasó con Cadillac.

Sobre el Debate del Estado de la Nación: No me gustaron los modos. Unos, echándole la culpa de todo al gobierno, y el gobierno, viniendo a decir que todo lo han hecho bien, y anunciando unas medidas que son un puro fuego de artificio. El principal problema de la economía española es la falta de competitividad de nuestra industria (obviamos el modelo de crecimiento basado en el ladrillo). Para solventarlo se requiere mejorar la productividad (bajando costes o siendo más eficientes) e innovar. Como no somos buenos ni en lo uno ni en lo otro, tenemos las cifra de paro que tenemos. ¿Qué medidas concretas se han hablado para mejorar ambas facetas estos días? El debate acerca del estado de la nación ha sido un brindis al sol, un ejercicio de autocomplacencia por parte de todos, y sobre todo deja el poso de que es imposible un gran pacto de estado para afrontar la crisis. Ello implicaría, a bote pronto, una reforma del sistema educativo, una reforma del mercado laboral, una reforma del modelo energético, un plan de infraestructuras y más inversiones en I+D, pero sobre todo voluntad política por solucionar los problemas de los españoles y no para ganar las elecciones. Y esto último lo veo incluso menos que lo anterior.

Sobre la Final de la Copa del Rey: Aparte del lamentable incidente del himno y el patético papelón de TVE, dejo una reflexión que se me ocurrió en el coche. Ayer se enfrentaban dos filosofías distintas. El Athletic de Bilbao, nutrido con jugadores de la casa y alrededores, es para mucho el último equipo romántico. El Barça es lo opuesto. Un equipo cosmopolita y globalizado, con jugadores de todo el mundo que ha convivido en perfecta armonía esta temporada. Uno representa la tradición, el otro los nuevos tiempos. ¿Realmente es el Athletic el último romántico o vive anclado en un conservadurismo sin sentido? ¿Puede servir la convivencia multirracial y globalizada de los grandes clubes modernos como ejemplo para una sociedad diferente? Ahí os dejo las preguntas.

Que nadie se piense que me olvido de Antonio Vega. Este fin de semana escribiré sobre él.

lunes, 11 de mayo de 2009

Economía - Capitalismo: ¿Ideología o Maquinaria? (2)

Algunas Respuestas a los Comentarios de Pedro Medina

Mi buen amigo Pedro ha hecho una serie de comentarios en el blog en relación al artículo Capitalismo: ¿Ideología o Maquinaria? que creo merecen más que un mero comentario. Paso a hacer un pequeño post hablando de las ideas expuestas por Pedro.
  1. El Sistema No es Sostenible: En líneas generales estoy muy de acuerdo con Pedro pero con algunas matizaciones. No es sostenible nuestro modelo energético y, lo creamos o no, es el que nos ha proporcionado nuestro nivel de vida actual. Existen alternativas viables que requieren voluntad política y acabar con ciertos intereses económicos creados al respecto. La tecnología nuclear de fusión, por lo que tengo entendido, sería capaz de generar energía de forma casi ilimitada generando menos residuos nucleares que cualquiera de nuestros hospitales. Desde los años 60 llevan quedando 50 años para que esta alternativa sea una realidad. La pila de hidrógeno podría ser una alternativa ideal para los coches de combustión, y llevan 10 años quedando 15 para que sean una realidad. Las energías renovables tal vez no sean de alta densidad, pero nos pueden ayudar también de forma significativa a reducir el consumo de fuentes finitas. En cuanto al resto de recursos y materias primas, me encantaría poder aportar datos empíricos. Yo creo que nos iría muy bien revisar la ideas de Adam Smith. Coincido con él en que si las empresas van bien, le debería ir bien también la sociedad. Lo vemos incluso en nuestro caótico primer mundo. Lo que no estoy tan de acuerdo, es en que las empresas van bien única y exclusivamente en función de su beneficio. Deberíamos entre todos buscar otras medidas de riqueza y una de ellas debería ser la sostenibilidad del negocio a largo plazo (teniendo cabida en ella miles de variables). La optimización de dichas medidas, sí que podría ser motor de cambio del actual sistema.

  2. No Podemos Basarnos en un Sistema que Ignora el Bienestar de las Tres Cuartas Partes de la Población Mundial: Lo que dice Pedro es cierto, pero tal vez deja demasiado bien al género humano. Pongo un ejemplo para que se me entienda. Nos situamos en el año 2007. Crisis mundial de los alimentos. Millones de personas se ven afectadas por el alza desaforada del precio de productos básicos de subsistencia. Las causas fueron dispares: una, los efectos del cambio climático (culpa del hombre y de las pésimas medidas que valoran el éxito de nuestro sistema) que arruinó cosechas por todo el mundo; dos, el éxodo rural en los países pobres y en desarrollo, que hizo que desaparecieran multitud del cultivos (culpa de los países ricos. Fomentan el Dumping haciendo artificialmente ineficiente al agricultor de estos países en desarrollo); tres, la utilización de alimentos para hacer biocombustibles (en muchos casos, además, fue una aberración ecológica. De nuevo el hombre sin escrúpulos como protagonista); cuatro, pésimas políticas de los gobiernos locales de países en vías de desarrollo al prohibir las importaciones temiendo que no iban a llegar dichos alimentos a la población local, generando con ello un mercado negro y una carestía de productos básicos en otras zonas del mundo que comían de las sobras de Asia (principalmente África) (de nuevo los hombres de protagonistas). Si el sistema nos ha superado entonces el capitalismo es una ideología y el hombre está alienado.

  3. Desconozco el modelo nórdico en profundidad pero sí que tengo claro que los mercados son imperfectos y que los estados deben intervenir. Hay bienes que ligan indefectiblemente el desarrollo económico al desarrollo humano que no pueden dejarse en manos del mercado (véase la sanidad, la educación o la cultura entre otros). De eso se acaban de dar cuenta incluso los americanos.... Como curiosidad, ¿sabéis que Milton Friedman propuso soluciones de mercado incluso para el tráfico de drogas ilegales? En los países nórdicos, además del estado, lo que ha funcionado muy bien ha sido la innovación (Nokia o Ikea son dos buenos ejemplos). Un sector privado que innove es clave también para ese bienestar.
Sólo aporto ideas que son totalmente rebatibles, pero creo que los puntos que tan brillantemente había propuesto Pedro, se merecían un post.

Muchas gracias por participar, crack.

Besos y abrazos para tod@s

domingo, 10 de mayo de 2009

Economía - Capitalismo: ¿Ideología o Maquinaria?

Reflexiones Acerca de la Conferencia del Dr. Kjell Nordström

Una de las ponencias que tuvieron lugar esta pasada semana en Londres corrió a cargo del Dr. Kjell Nordström, autor, entre otros, de libros como "Funky Business" o "Karaoke Capitalism". Finés de nacimiento y sueco de adopción, el Dr. Nordström está considerado como uno de los principales gurúes a nivel mundial en el Management. Como ponente es brillante. Plantea ideas de gran complejidad de forma sencilla y amena, logrando de esa forma captar la atención de la audiencia. Tengo que decir que me lo pasé francamente bien en su conferencia y posterior mesa redonda.

La ponencia del profesor Nordström versaba sobre la Innovación, sobre las pautas que tendrían que tener en cuenta las empresas en un futuro inmediato para poder competir y diferenciarse en un mundo tan complejo como el actual. Pero no voy a hablar de ello en este post. Quiero hacer hincapié en el punto de partida de la exposición de este afamado Dr. sueco: "Dice la gente que el capitalismo está muerto, y yo digo que no, que el capitalismo está más vivo que nunca". "La gente cree que el capitalismo es una ideología, cuando en realidad es una maquinaria que expulsa a todos aquellos agentes ineficientes". "General Motors tiene un problema, no el capitalismo".

¿Tiene razón el profesor Nordström? ¿Es el capitalismo una maquinaria o realmente es una ideología? No me voy a meter en grandes divagaciones filosóficas acerca de la historia del capitalismo, la lucha de clases o los principales economistas de la historia. Ni siquiera me siento capaz de responder a la pregunta planteada. Simplemente voy a apuntar algunas ideas para fomentar el debate.

De forma muy generalista, podríamos dividir la historia de nuestra economía en dos. Una, hasta la Revolución Industrial, y dos, tras la revolución industrial. Hasta la misma, las sociedades europeas, pese a la aparición de la burguesía a finales de la edad media, se dividía principalmente entre ricos y pobres, opresores y oprimidos. La Revolución Industrial trajo una serie de mejoras en los medios de producción que, con luces y sombras, terminó mejorando el nivel de vida de todos los países industrializados. El desarrollo económico ha estado vinculado desde entonces al desarrollo humano, al menos en los países de la OCDE. Aunque ha habido períodos de gran explotación de la clase obrera, aunque han existido abusos por parte de los empresarios y violencia por parte del proletariado, lo cierto es que empresarios y trabajadores viven mucho mejor hoy que en el siglo XVIII, al menos en las economías desarrolladas. Tenemos, en los países desarrollado, un sistema de protección social sin precedentes que nos ha permitido tener una esperanza y una calidad de vida nunca soñados. Y todo ello ha sido bajo el paraguas del capitalismo, pero...

Desde hace algunas décadas, comienza a vislumbrarse una creciente externalización de las cadenas de valor de las empresas ubicándose, en muchos casos, en países en vías de desarrollo. El motivo no es otro que optimizar costes y mejorar la competitividad de las compañías. Las empresas han ganado más dinero que nunca en estos años. Sin embargo, aunque existen naciones que se han subido al carro del desarrollo, las diferencias entre ricos y pobres son más grandes que nunca. Tenemos un ejemplo opuesto al anterior: desarrollo económico no ligado al desarrollo humano. Economía global pero riqueza local. También bajo el paraguas del capitalismo, el cual no aporta respuestas sobre cómo se ha de distribuir la riqueza.

La crisis actual ha venido tras años de beneficios record de la banca. Ello se ha traducido en una serie de bonus e incentivos escandalosos para los directivos de la misma amparados por el buen trabajo realizado (en teoría). Sin embargo, todo esa grandeza se ha venido abajo como un castillo de naipes. El beneficio de las compañías, como se ha demostrado, ni ha generado riqueza para los accionistas ni ha mejorado la sociedad, como debería haber sido el caso de cumplirse las ideas de Adam Smith. Basta con echar un vistazo a las cifras de paro, pérdidas de valor de acciones y carteras de inversión, así como la destrucción de riqueza en los principales países de la OCDE durante estos últimos meses. Dicho de otra forma, la maximización del beneficio no implica (al menos en estos tiempos) generación de riqueza. Necesitamos otro tipo de medidas para estimar el impacto de las empresas en la sociedad: generación de puestos de trabajo, satisfacción de los stakeholders o nivel de vida de las comunidades locales donde se asientan las empresas... algo que nos permita evaluar la riqueza que las compañías generan. Esto es complejo, así que os dejo, queridos lectores, que aportéis ideas.

De acuerdo con Paul Krugman, durante el período 1947 - 1976 se generó más riqueza que en el período 1976 - 2005 (medida en renta per cápita). Todo ello teniendo en cuenta el impacto de la II Guerra Mundial. La segunda etapa transcurre bajo la influencia de Milton Friedman y sus ideas liberalistas que restaron protagonismo al estado. Ha habido más ricos en este último período, pero también más diferencias entre éstos y los pobres.

Los estados intervienen, en teoría, en pos de mejorar el sistema y permitir el correcto funcionamiento del mercado. Ahora bien, cuando subvencionan actividades y empresas no competitivas, ¿no están vulnerando las reglas del juego? ¿No se fomenta de esa forma, la expulsión de agentes que resultan ineficientes de forma artificial? Política y economía, interesante debate. ¿Podría asumir un gobierno el coste social de dejar de la mano de Dios a industrias no competitivas?

Milton Friedman ponía como límites a la actuación de la empresa la ética y la ley. ¿Podemos afirmar que todas las empresas son éticas y cumplen con la legalidad vigente, máxime cuando hay países con un PIB menor que la facturación de algunas multinacionales y que han iniciado una carrera a la baja en cuanto a derechos de los trabajadores (e incluso derechos humanos) para atraer capital extranjero?

¿De quien es el problema, del capitalismo o de las personas que formamos parte del mismo? ¿No será que la crisis en realidad es de valores? ¿A quién y cómo compramos y consumimos? ¿Es sostenible nuestro sistema o precisamente porque no es sostenible la maquinaria nos dice que así no podemos seguir?

El debate está servido y creo que con muchas interrogantes... Os toca.






jueves, 7 de mayo de 2009

Vivencias - Reflexiones desde Londres

Acerca de Noah Gordon, El Médico y yo

Aún recuerdo cuando en los Reyes del año 1997 mis padres me regalaron el libro de "El Médico", de Noah Gordon. Por aquel entonces, por razones que ahora no vienen al caso, yo estudiaba farmacia. No me había alcanzado la media para estudiar medicina y bueno, pues me convencieron para que probara suerte con dicha carrera. El libro de Noah Gordon fue muy importante para mi. No sólo porque hablara de un médico, sino porque lo hacía de una persona que no escatima medios para aprender de los mejores. Se daba cuenta de que no podía ser un buen médico si no aprendía de Avicena, el gran maestro de la época, y no dudó en arriesgar su vida para lograrlo.

No tardé en dejar Farmacia. Aquello no era lo mío. Ni me fue bien, ni puedo decir que pusiera mucho interés. Comencé Administración y Dirección de Empresas en un cambio radical que tampoco viene al caso, y allí logré ubicarme. Lo que me quedó de aquel libro es la enseñanza de tener ganas de saber, de hacer bien las cosas, de tener la mente abierta.

Hace unas semanas la empresa SAS, con la que estamos comenzando a colaborar en la bodega, me invitó a un congreso internacional que celebraban en Londres. Obviamente acepté gustoso el ofrecimiento. Me gusta salir de la oficina de vez en cuando, que me de el aire, que me aporten ideas nuevas. ¡Qué mejor lugar que Londres!

Lo que he vivido hoy ha sido emocionante. He sentido como si cogieran una manguera con agual helada y me calasen de arriba a abajo. Nuevos puntos de vista, nuevas ideas, nuevos planteamientos. Auténticos gurús de la economía planteaban a escasos metros de mi algunos aspectos que no se me habían pasado jamás por la cabeza. Estaba rodeado de economistas jefes del HSBC, Bank of América o CEO´s de diferentes multinacionales.Todo ha sido muy diferente a mi querida España. Estoy muy orgulloso de ser de donde soy, de mi gente, de mi querida Universidad Complutense, pero hoy he visto de forma más clara que nunca algo que ya sabía: que me tengo que ir fuera, que tengo que aprender de los mejores para poder aprender mi oficio igual de bien que el protagonista de "El Médico". Sólo así puede tener sentido la metáfora de la mano invisible de Adam Smith.

En fin, que son solo unas líneas pero que no quería dejar de compartirlas. Para rematar un día fantástico, he podido compartir paseo, pinta y cena con mi gran amigo Pedro Medina, un CRACK con mayúsculas.

Prometo seguir escribiendo, aunque como ya comenté, la tesis y el trabajo me tienen bastante atado.

Greetings from London