jueves, 7 de mayo de 2009

Vivencias - Reflexiones desde Londres

Acerca de Noah Gordon, El Médico y yo

Aún recuerdo cuando en los Reyes del año 1997 mis padres me regalaron el libro de "El Médico", de Noah Gordon. Por aquel entonces, por razones que ahora no vienen al caso, yo estudiaba farmacia. No me había alcanzado la media para estudiar medicina y bueno, pues me convencieron para que probara suerte con dicha carrera. El libro de Noah Gordon fue muy importante para mi. No sólo porque hablara de un médico, sino porque lo hacía de una persona que no escatima medios para aprender de los mejores. Se daba cuenta de que no podía ser un buen médico si no aprendía de Avicena, el gran maestro de la época, y no dudó en arriesgar su vida para lograrlo.

No tardé en dejar Farmacia. Aquello no era lo mío. Ni me fue bien, ni puedo decir que pusiera mucho interés. Comencé Administración y Dirección de Empresas en un cambio radical que tampoco viene al caso, y allí logré ubicarme. Lo que me quedó de aquel libro es la enseñanza de tener ganas de saber, de hacer bien las cosas, de tener la mente abierta.

Hace unas semanas la empresa SAS, con la que estamos comenzando a colaborar en la bodega, me invitó a un congreso internacional que celebraban en Londres. Obviamente acepté gustoso el ofrecimiento. Me gusta salir de la oficina de vez en cuando, que me de el aire, que me aporten ideas nuevas. ¡Qué mejor lugar que Londres!

Lo que he vivido hoy ha sido emocionante. He sentido como si cogieran una manguera con agual helada y me calasen de arriba a abajo. Nuevos puntos de vista, nuevas ideas, nuevos planteamientos. Auténticos gurús de la economía planteaban a escasos metros de mi algunos aspectos que no se me habían pasado jamás por la cabeza. Estaba rodeado de economistas jefes del HSBC, Bank of América o CEO´s de diferentes multinacionales.Todo ha sido muy diferente a mi querida España. Estoy muy orgulloso de ser de donde soy, de mi gente, de mi querida Universidad Complutense, pero hoy he visto de forma más clara que nunca algo que ya sabía: que me tengo que ir fuera, que tengo que aprender de los mejores para poder aprender mi oficio igual de bien que el protagonista de "El Médico". Sólo así puede tener sentido la metáfora de la mano invisible de Adam Smith.

En fin, que son solo unas líneas pero que no quería dejar de compartirlas. Para rematar un día fantástico, he podido compartir paseo, pinta y cena con mi gran amigo Pedro Medina, un CRACK con mayúsculas.

Prometo seguir escribiendo, aunque como ya comenté, la tesis y el trabajo me tienen bastante atado.

Greetings from London

3 comentarios:

FAH dijo...

fantástico post... es fundamental ser un "opend-minded"... siempre me ha gustado la intersección de culturas, metodologías, disciplinas... Decía Francis Bacon: "Interesarse en todas las doctrinas es el más bello ejemplo de tolerancia"... Se puede aprender de todo y de todos... Cuando uno ahonda en otras formas de ver / hacer las cosas se sorprende... y la sorpresa es emoción, que es la esencia de la vida...

Lo de CRACK Medina lo comparto... Hace unos días yo compartí con él mesa y mantel en "La antigua fábrica de harinas" (www.antiguafabricadeharinas.com).

Salu2.

Paco.

Fernando dijo...

Muchas gracias, Paco. Viniendo de quien viene el comentario, me siento muy halagado.
He de decirte que también me gustó mucho el tuyo acerca de Rafa Nadal.

He vivido estos días una gran experiencia en Londres, ya te contaré. Ha sido como un revolcón, algo que me ha movido por dentro.

¡A ver si nos vemos pronto!

Un abrazo y gracias por pasarte

Pedja dijo...

Gracias a los dos por lo de crack. Yo no lo veo tanto así, mi secreto, tener grandes amigos como vosotros, de los que constantemente aprendo y me dais referencias.

Respecto a lo que comentas Fernando, quizñas Londres supone un revolcón mental a todos, sales del colegio y la universidad te amplías las miras, acabas la carrera y comienzas a aprender trabajando, sales de tu país y descubres que no hay límites, solo el que nosotros mismos nos queramos poner. Disfruté mucho con la conversación, el vino y la cena, y eso vale por los dos, Paco y Fernando, un abrazo y nos vemos pronto¡¡¡