sábado, 20 de noviembre de 2010

Economía - Sobre un lío morrocotudo

Economía, Política y Gobiernos Desorientados

Hace unos días El Disparadero cumplió dos años y no pude evitar curiosear aquellos primeros posts en los que ya trataba de esta crisis económica tan dura en la que seguimos metidos. Aunque ya se intuía que iba a ser gorda, creo que casi ninguno imaginábamos que fuera a tener tantos capítulos. No lo digo tanto por la duración de éstos, sino por la disparidad de los mismos. Lo que comenzó como una crisis financiera, no tardó en comenzar a convivir (y retroalimentarse) con una crisis económica de primer orden. Así que aquí seguimos dos años después, sin saber qué hacer ni cómo salir, porque hace mucho que yo no recuerdo un mes tranquilo, ya sea a nivel micro o macro. Tal vez lo más descorazonador y lo que genera más desconfianza es la apariencia de que quienes están tomando las decisiones a nivel mundial, están tan perdidos como el ciudadano de a pie que sufre las consecuencias de esta recesión. Tal vez habría que remontarse a los años previos a la II Guerra Mundial (guerra fría al margen) para hallar posturas tan encontradas en cuanto a soluciones económicas se refiere.

Estos días he estado hablando con amigos, familiares y colegas de profesión respecto a los últimos coletazos de este lío que tenemos montado a nivel global. Ahora peligran Irlanda y Portugal, vivimos una guerra de divisas y mientras en la UE se ha puesto el empeño en la vuelta a la ortodoxia presupuestaria en las arcas públicas, los EEUU le han dado a la "maquinita de hacer dinero" para inyectar 600.000 millones de $ a la maltrecha economía norteamericana. Las preguntas que más escucho, en síntesis, son las mismas que viene haciéndose el ser humano desde hace millones de años, sólo que aplicado a la actual coyuntura: ¿Quiénes somos? ¿De donde venimos? ¿A dónde vamos?

La semana pasada tuve la suerte de coincidir con Pilar Gómez Acebo en la jornada que la Consultora Empieza organizó en Melilla y de la que ya os di cuenta en un post. En su maravillosa ponencia hablaba de que todas las crisis económicas compartían en su origen cuatro características: Avaricia, codicia, falta de confianza y cortoplacismo . Podemos decir, por lo tanto, que en la propia naturaleza humana subyacen los condicionantes para generar un crack en toda regla. Es importante tenerlo en cuenta, porque luego el vehículo en el que se representan (véase hipotecas subprime, estafas piramidales, etc.), es accesorio. Los antecedentes de nuestra crisis vienen marcados por una juerga de deuda sin parangón en empresas y familias, amparada por un sistema financiero altamente irresponsable, con especial hincapié en los EEUU, que trató de rizar el rizo con productos altamente especulativos e increíblemente tóxicos.

Tras la caída de Lehman Brothers, y perdonad que vaya a simplificar mucho la historia, los gobiernos de todo el mundo trabajaron de forma coordinada para evitar la quiebra de los principales bancos de todos los países de la OCDE, así como iniciaron una expansión sin precentes del gasto público para tratar de reanimar la economía. Se evitó en primera instancia lo peor, pero la reanimación económica fue solo un espejismo (aunque alguno creyó ver brotes verdes). Para sufragar los déficit incurridos en las arcas públicas, los gobiernos comenzaron una emisión también sin precedentes de deuda pública. 
Los bancos, los cuales habían sido rescatados con un dinero a un tipo de interés irrisorio, en lugar de prestar el mismo a empresas y familias, suscribieron la citada deuda pública ante la escasa confianza que el sector privado genera en estos tiempos que corren.

Tras estos primeros pasos coordinados de los principales líderes mundiales, nos encontramos ahora con que la economía apenas se ha reactivado y que no queda margen para más acciones de política fiscal (esto es, aumento del gasto público). Algunos países, expuestos al mercado, o han quebrado (caso de Grecia), o están cerca (Irlanda, Portugal) ante la duda más o menos razonable de su capacidad para hacer frente a los pagos de su deuda pública. España no debería caer, pero dadas las circunstancias y lo vivido estos dos años, no es conveniente poner la mano en el fuego por nadie

Toca, por lo tanto, reducir el déficit público para mejorar las cuentas públicas, pero sobre todo para mejorar las expectativas de los inversores (aspecto que está por ver que se logre). Es por ello por lo que se han retirado muchos de los estímulos que en su día los gobiernos introdujeron. Las distintas velocidades, fundamentalmente dentro de la UE, están generando un malestar social no menos interesante. Probablemente a Alemania estaba ya en situación de disminuir el gasto público, como también es posible que, desde un análisis estrictamente macroeconómico centrado en el crecimiento del PIB y la generación de empleo a corto plazo, tal vez fuera demasiado pronto para España, Irlanda, Portugal e incluso Italia. Bajo una perspectiva más amplia, el tsunami y el efecto contagio que supondría la caída de estos países, hacen aconsejable el cierre del grifo. Porque la caída de los citados países de la UE probablemente arrastraría a buena parte de la banca mundial a la quiebra, lo que nos devolvería al año 2008 pero en peores condiciones.

¿Por qué EEUU está optando por otra medida completamente diferente? El gigante norteamericano no está optando tanto por una política fiscal expansiva como por una política monetaria expansiva. Es decir, por meter más dinero en circulación. El argumento que la FED esgrime, al menos de forma oficial, y de nuevo simplificando, es que al existir más dinero, el precio del mismo baja (es decir, el tipo de interés) y que ello debería animar la inversión. La realidad es que los tipos de interés ya están muy bajos en los EEUU y que tan sólo la expectativa de un incremento significativo de la inflación a corto plazo, aspecto poco probable, podría animar a la gente a mover sus dólares. El objetivo oficioso, negado por las autoridades norteamericanas,  es devaluar su moneda para mejorar sus exportaciones a corto plazo. ¿Por qué hace eso EEUU? Fundamentalmente para contrarrestar la política monetaria China, la cual está desvirtuando el comercio mundial al no permitir que su moneda se revalorice todo lo que debiera. Actualmente los EEUU están viviendo un momento muy convulso con tasas de paro desconocidas y un crecimiento irrisorio. La mejora de sus exportaciones netas podría mejorar su crecimiento y reducir su paro, pero a cambio de hacer más pobres todos los estadounidenses. El peligro es que ahora, en medio de esta guerra de divisas, nos enfrasquemos en un afán proteccionista.

¿Por qué no hace lo mismo Europa? Lo que pasa por la cabeza de los directivos del Banco Central Europeo es la siguiente ecuación (de nuevo de forma simplificada): ya metimos más dinero en circulación para salvar bancos y éstos lo que hicieron fue comprar deuda pública, no fomentar la inversión en el sector privado. Dada la actual coyuntura, es muy probable que lo único que estas entidades hagan sea comprar más deuda pública, la cual se va a seguir emitiendo pese a las restricciones presupuestarias de las arcas públicas, con lo que potencialmente aumentamos el riesgo de un nuevo rescate en tanto en cuanto las dudas sobre la solvencia de determinados países no se despejen.

¿Por qué no mejora la situación en España? La actual situación que estamos viviendo es lo más parecido a un círculo vicioso. Como no hay confianza, ni se consume ni se dan créditos. Como no se consume y tampoco se dan créditos, ni se invierte ni se crea empleo. Como no se invierte, ni se consume, ni baja el paro, la desconfianza sigue creciendo. Las idas y venidas de nuestro gobierno y el desconcierto ante las actuaciones del resto del mundo no mejoran las expectativas.  En el fondo todo esto ocurre por lo que me comentaba mi gran amigo Quique Ibáñez hace unos meses:  ni se han desapalancado aún familias y empresas, ni se han desapalancado las administraciones, ni los bancos han permitido que se limpie, al menos hasta la fecha, el mercado inmbiliario. Las políticas que el gobierno ha tratado de implementar para tal fin no han tenido apenas resultados hasta la fecha.

¿Hay alguien que sepa realmente lo que se tiene que hacer? Esta pregunta es buena y me la hacía hace unos días otro buen amigo. Hoy en día tenemos macroeconomistas fantásticos que saben latín sobre crecimiento, paro, inflación, políticas fiscales y monetarias. Se han estudiado las crisis pasadas de memoria y saben lo que funcionó y lo que no en épocas pasadas. El problema es que en la economía pasa como en la medicina, que no hay enfermedades, sino enfermos. Esta es la primera gran crisis de la economía globalizada, con una moneda única en buena parte de Europa y con la información mundializada, lo que incide en la psicología y comportamiento de inversores, reguladores, consumidores y empresarios. La situación es compleja como tal vez nunca lo ha sido.

La recuperación, en cualquier caso, llegará. La buena noticia es que todas las crisis terminan, que tienen un inicio y un final, y que incluso cuando la actual recesión concluya, habrá quien haga examen de conciencia y aprenda la lección. La mala noticia es que dentro de unos años, esperemos que muchos, de nuevo la avariacia, la codicia, la falta de confianza y el cortoplacismo volverán a aparecer. Por eso no puede desligarse la economía del ser humano. Por eso estamos ante un lío, en este caso morrocotudo.

12 comentarios:

Katy dijo...

Curiosamente a pesar del lío morrocotudo, tu post está muy lejos de parecer pesimista y además me parece que bien documentado y nada que objetar al respecto. Cuando casi todo el país esta llorando sobre las ruinas de una España que estaba entre las economías más boyantes del mundo tu pronóstico es que saldremos adelante. Y en parte estoy de acuerdo. Se saldrá. ¿Pero cuanto costará a nivel humano?
Me temo que los jubilados estamos en la mira del gobierno para sacar al país de la crisis. Entre congelar sueldos y aplicar la eutanasia disfrazada de muerte digna, se pueden recuperar algunos euros para seguir pagando a los 5,000.000 de parados en edad de trabajar.
Igual te parece cruel mi reflexión pero este sentimiento está muy extendido entre los mayores. Ojala estemos todos equivocados.
Un abrazo y buen domingo.

David García Goñi dijo...

"Había una vez, hace mucho tiempo, que cuatro familias que vivían cercanas compartían un manzano, éste, por suerte, daba muchas manzanas, entre ellos tan sólo había un pacto, cada familia tan sólo podría coger cuatro manzanas, ni una más, ni una menos. Así pasaron los veranos y los años y las cosechas siempre fueron buenas, de tan buenas que decidieron abonarlo más para que diera más manzanas. El resultado por desgracia no fue bueno, aunque al principio siguió dando buenas manzanas al poco tiempo el manzano se resintió de tanta producción, y empezó a dar cada vez menos manzanas.

Las familias se miraban unas a otras culpabilizando a la otra siempre del problema del manzano, así una de las familias de sus cuatro manzanas, planto dos en su huerto para tener su manzano propio y paso hambre mucho tiempo, otra familia en lugar de tomar cuatro, siempre se llevaba alguna más, otra familia, tomaba una de las cuatro manzanas y la embotaba para un futuro y pasaba hambre, y la otra familia seguía haciendo lo mismo de siempre sin saber si podría comer mañana alguna manzana más.

Llegó un momento en que el manzano no daba casi manzanas, le quitaban hasta las manzanas verdes y ya nadie se preocupaba por regarlo, les parecían más importantes otras cosas y se chillaban unos a otros, mientras unos decían que había que hacer A, los otros decían que había que hacer B, y el árbol un buen día dejo de dar manzanas, las familias dejaron de hablarse y ya nadie se acercó nunca más al manzano.

Al tiempo, un campesino que vivía cerca, observó el manzano abandonado y se dedicó a cuidarlo, muy pronto, brotaron manzanas y su familia comió durante mucho tiempo".

Me he permitido Fernando escribir este cuento por que es lo primero que me ha venido al leer tu post, si ni los bancos, ni los gobiernos son capaces de ver que hay que regar a las empresas para que superen sus situaciones, ante una bajada de la demanda, ¿de dónde piensan que van a salir las manzanas?

Un abrazo grande, y una pena que no nos podamos ver el jueves.

Fernando dijo...

¡Hola Katy! Millones de gracias, como siempre, por pasarte y por el comentario. Tocas muchos palos y todos ellos muy interesantes. Voy por partes:

Una crisis es como una enfermedad de la que siempre se sale. Eso sí, con secuelas. Pueden ser unos kilos de menos que exijan dieta blanda durante un tiempo, o puede significar un cambio de hábitos en pos de una vida más saludable. Por lo tanto vamos a salir aunque todavía nos quede un buen trecho, eso seguro, pero me temo que en este caso la cornada ha sido de las gordas y vamos a vivir bastante peor durante un tiempo. Ocurre que ese bastante peor será llevadero en los países de la OCDE, porque aquí directamente se nos había ido de las manos el asunto (me encanta el ejemplo de los Porsche Cayenne en España, su boom durante el ciclo expansivo y su desaparición durante la crisis) y mucho más duro en países pobres.

Las crisis son recurrentes, porque las personas tendemos a repetir comportamientos. Pienso, eso sí, que para ver otra tan gorda como la actual habrá que esperar mucho.

El coste humano que estamos sufriendo es muy elevado y es directamente proporcional a la virulencia de esta crisis. Se nos pierde esta perspectiva entre tantos conceptos macroeconómicos, estoy muy de acuerdo contigo, y al final parece que no importa. El informe de la ONU para la FAO del año 2009, por ejemplo, arroja el peor dato desde 1.970 respecto a las personas que pasan hambre en el mundo. No olvidemos que cuando el mundo desarrollado estornuda, los países pobres se constipan.

Dada la actual coyuntura, creo que no queda más remedio que meterle mano al gasto público. Otra cosa es que el gobierno ha cogido lo fácil (congelar pensiones, por ejemplo) en lugar de mirar primero por la eficiencia del sistema. Imagino que porque ello exigiría "meterle mano" al estado de las autonomías...y ello implica muchos votos...

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

¡Hola David! Millones de gracias por pasarte y por el maravilloso cuento. ¡Me ha encantado!

Pues sólo puedo estar de acuerdo contigo. Hace unos días hablaba con un buen amigo mío al respecto y me hacía la siguiente reflexión. "Estamos en crisis y todo el mundo tiene que apretarse el cinturón, pero mientras las empresas si caen, lo hacen con todo el equipo, los bancos juegan con una red del estado que evita su caída".

Con bancos y estados que miran exclusivamente el corto plazo, las empresas estamos abocdas a sufrir.

En cuanto al jueves, la verdad es que me enteré hace unos días que iban para allá, pero es cierto que incluso con tiempo me hubiera sido muy complicado ir (y mira que tengo ganas de veros y de dedicarme a empujar el negocio, de dejar de recortar, reestructurar y ajustar).

Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Llego tarde a tu post, pero llego. Hay una cosa que me llama la atención de todo esto. Y es que si tenemos algo de memoria hace un par de años, todo el mundo se apuntaba a que la crisis tenía su origen en la especulación (que es cierto) y que nadie, más que gobiernos y bancos habíán tenido que ver (en parte cierto también) pero si somos algo coherentes en esto hemos estado metidos todos. Luego, se ha perdido un tiempo precioso (unos negando o minimizando la crisis y otros haciendo previsiones pero no dando recetas para solucionarlo). Estamos en el mismo punto con una pequeña diferencia, que por fin se empieza a ver que nadie (ni gobiernos, ni empresas ni particluares) tenemos la más remota idea de cómo vamos a salir, y que de lo único que estmos seguros es que como son ciclos, se saldrá de ella. ¿El coste? ya lo estamos viendo y sufriendo.

Me ha encantado el cuento de David García que creo lo resume todo perfectamente.
Un fuerte abrazo

Mr. Kalavia´s dijo...

La calidad profesional y humana que rezuman tanto tus artículos como los comentarios de tus "contertulios bloggeros", hacen que sea un placer pasear por tus ideas.

Un abrazo y cuando algo lo quieres de verdad, tarde o temprano te llegará con silencio y sin darte cuenta...

Abrazos mañolándicos

Fernando dijo...

Hola Fernando: Millones de gracias por pasarte, como siempre. Menudo comentario, estoy por enmarcarlo y retwittearlo porque creo que das con la tecla. Tendemos a echar mierda al vecino y no a hacer análisis de conciencia.

Hace unos meses me decía un buen amigo: "en su día me compré un portátil y lo financié. Sólo me pidieron una nómina, sin saber nada ni de mi, ni de mi trayectoria, ni de mi estabilidad laboral. A las dos semanas me mandaron a casa una tarjeta Mastercard, que no había pedido, con un límite que excedía por 3 mi salario de por aquel entonces. Yo siempre he sido responsable con mis ingresos y mis gastos, pero, ¿y si no lo hubiera sido?" Moraleja: el dinero y el crédito ha sido fácil para todos. Este buena amigo mío hizo buen uso de estas facilidades. Muchos otros no.

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Mr Kalavias, millones de gracias por pasarte y por tu comentario. La verdad es que me gusta ver que cada vez somos más los que tenemos una visión humanista de la economía y de la empresa. Espero que sigamos debatiendo!!!

Un fuerte abrazo

nanius dijo...

Hola, Fernando.

He pasado algunos meses sin un minuto y a veces mordiéndome la lengua con muchas cosas que decir en este foro; ya sabes, algunas aplaudiendo tus temas, argumentos o visiones, y otras, pues lo contrario, pero sin maldad. Mi desaparición estos meses no tiene que ver con nuestra última gran discusión (¿subir el IVA contrae la recaudación total?), sino con mis líos varios.

Pero dado que ya ha pasado tiempo desde aquella discusión es justo reconocer que, en este asunto, me asistía la razón. Creo que cuando las cosas las confirman los datos es bueno volver la vista atrás y reflexionar. Obviamente no en plan “yo tengo razón, yo tengo razón” como un niño de 7 años, sino por el fenómeno en sí, que es interesante. Bueno, veamos: Ocaña ha presentado esta mañana los datos de recaudación hasta octubre (http://www.igae.pap.meh.es/sitios/igae/es-ES/InformesCuentas/Informes/Documents/Ind-2010/2010-10.pdf) y podemos ver que los cambios en gastos e ingresos están dando sus frutos. Tenemos un déficit hasta octubre del Estado del 3,3% PIB, casi la mitad del año pasado. De éste, los gastos han caído un 0,3% en lo que llevamos de 2010 frente al periodo ene-oct de 2009. Es decir, nada. La mejora viene del lado de los ingresos, que han aumentado un 25% frente al año anterior, y particularmente del IVA, que ha aumentado un 124,8% (para el Estado, y 44% sumando la participación en el impuesto de las CC.AA). Quizá haya un pequeño efecto de que un mayor IVA ha mantenido deprimida la recaudación por Impuesto de Sociedades (IS), como tu sugerías, pero es difícil de saber sin un modelo que nos lo estime. Los grandes efectos sobre el consumo, y que se han plasmado en la recaudación, han sido: la propia recuperación en sí, los adelantos de compras antes de la subida del IVA en julio, y la finalización del plan 2000E en Junio. Por eso ha habido un tercer trimestre donde vuelve a caer el consumo privado (y el público), a pesar de lo cual, y gracias a la subida del IVA, la recaudación ha seguido aumentando. En pocos meses mejorará nuevamente la recaudación cuando se agote el efecto compras anticipadas.

En fin, podemos seguir discutiendo si la consolidación fiscal es una buena estrategia en el contexto de una recuperación raquítica, y si quedaba otra opción a no hacerla. Podemos discutir también (como haces tú hoy) sí son mejores las respuestas de policy de EEUU o de Europa. Pero lo que ya ha quedado aclarado, y no debería ser motivo de más disputa, era la subida del IVA genera más recaudación. Los impuestos de consumo son relativamente inelásticos, y especialmente cuando no hay sustitutivos libres del pago del impuesto. Por eso aquí y en la China era la opción más fácil por el lado de los ingresos (igual que pensiones y sueldos lo era por el lado de los gastos), como atestigüaba la evidencia empírica de estimaciones que te señalé en su momento.


Un fuerte abrazo y a ver si puedo pasarme ahora más a menudo

Fernando dijo...

¡Hola Nanius! ¡Qué alegría leerte! Efectivamente tendré que invitar a mi amigo a cenar a un griego, jejeje.

Lo que las estadísticas no dicen es que ha hecho polvo a las empresas. El consumo de los hogares ha caído este 2010 (y hablo de memoria, tratando de recordar el dato del suplemento Negocio) un 10% y fundamentalmente el palo ha venido tras la subida del IVA.

Reconozco que tal vez no hubiera más opción, a pesar de que voces autorizadas como Krugman han cuestionado si era el momento de llevar a cabo tal reducción del gasto público.

Una pregunta que te lanzo: ¿cómo se quedan las arcas del estado con el rescate de Irlanda? ¿No se ha comido gran parte del ahorro?

¡Un abrazo!

nanius dijo...

jajaja, lo que tienes que hacer es invitarme a mi a cenar en el griego, y así nos conocemos!

El suplemento negocios te habrá mentido. si coges los datos del INE verás que el consumo está bajo, pero ha crecido en 2010 un 0,8% frente a los tres primeros trimestres de 2009, repartido así: hogares (1,1%), entidades sin ánimo de lucro (0,95%) y AA.PP. (-0,1%). Sin embargo el consumo de hogares sí ha caído en el tercer trimestre frente al segundo. Así que las empresas estáis mal por la incertidumbre y la escasa recuperación del consumo, pero sólo el consumo de las AA.PP. ha caído en 2010.

Respecto a lo de Irlanda, aun no lo sé (no se sabe). Sí se sabe lo que pasó con Grecia, que España prestará 10000mill en 3 años, y el Presupuesto ya recoge la partida para 2010,3000 y pico millones. Se supone que pagados con los mayores ingresos... Lo de Irlanda es más cuantioso, pero creo que hay proporción grande de garantías y no de préstamos, así que el coste es muy distinto. Así que, lanzándome a la piscina, respondería que: a) no se sabe nada de Irlanda aun; b) de Grecia sí, y este año se prestará un 0,3% del PIB Español (los 3000 y pico millones); y c) tres décimas es poco en relación a lo que ha mejorado el saldo fiscal hasta octubre, según las cifras que mandé ayer.

Un abrazo

Fernando dijo...

Hola Nanius: Efectivamente mezclé números. El 10% creo que era de inversión privada y el consumo de los hogares era un 1,1%. Demasiados datos...

Abrazo!