miércoles, 27 de noviembre de 2013

Vivencias - 5 Años en El Disparadero

Reflexiones 314 Posts Después

5 años en El Disparadero. Ahí es nada. Aún recuerdo el día que comencé a escribir en esta especie de cuaderno de bitácora con la principal intención de trabajar ideas para mi doctorado, pero también con el sano propósito de comprender un momento que creía iba a ser histórico, como desgraciadamente el tiempo ha terminado confirmando. La caída de Lehman Brothers signifó el inicio de una serie de cataclismos económicos y financieros de los que aún estamos lejos de recuperarnos, si por recuperación entendemos volver a los niveles de riqueza y empleo del año 2007.

Sí, en estos últimos cinco años parece que vivimos inmersos en una especie de pesadilla, o de película de ciencia ficción, en la cual el sistema financiero mundial casi quiebra varias veces, países como Grecia, Irlanda o Portugal tienen que ser rescatados, así como la banca española (y casi nuestra propia economía), y nuestro estado de bienestar se tambalea, entrando en el debate político cuestiones que parecían superadas, intocables incluso, no hace tanto.

Sin embargo, siempre he creído que lo que pasa es circunstancial, que lo importante es nuestro proceso de crecimiento personal a la luz de los acontecimientos que nos tocan vivir. Y en ese sentido he de decir que me siento un privilegiado por ser ciudadano de este mundo en este momento y haberlo podido hacer en primera plana, en un puesto de responsabilidad en una de esas empresas llamadas PYMES. Puedo decir sin niguna vergüenza que desde hace 5 años llevo viviendo la experiencia más dura y difícil de mi (todavía corta) carrera profesional, así como también tengo la convicción de que será difícil volver a pasar por un trance como éste. De este lustro me quedan varias lecciones grabadas a fuego, las cuales siempre llevaré tatuadas a flor de piel, las cuales, sin duda, me han hecho mejor persona. Como también me queda un enorme sentimiento de gratitud hacia quiénes confiaron en mi y me han permitido vivir el presente desde dónde lo hago, así como también hacia quiénes no lo hicieron, porque sin duda me han hecho más fuerte.

314 posts después me siento más maduro, más seguro. Hago menos planes, me proyecto menos y trato de saborear el presente escribiendo y describiendo la realidad tal y como la percibo. Para entenderla mejor, pero también para comprender que somos testigos de la historia y que la vida nos ha permitido abordar un momento histórico de cambio, tal y como señalaba al principio, y que sería de necios no aprovecharlo. Me confieso enamorado de la vida y de todos sus pequeños milagros que nos acompañan a diario. Aún me sigo prometiendo que más pronto que tarde me centraré en lo que realmente importa y dejaré de preocuparme por lo que realmente es secundario, pero por el camino disfruto de las pequeñas cosas como nunca antes lo había hecho.

5 años en El Disparadero después, puedo decir que empiezo a aceptar que mi vida ha evolucionado hacia algo muy diferente a lo que había pensado. Lo contrario de lo que soñé, o al menos de lo que me imaginé para mi mismo, pero al igual que mis posts y la visión de la realidad que he tratado de mostrar a través de ellos en este tiempo, creo haber aprendido que se hace camino al andar y que el futuro lo escribimos nosotros en nuestro día a día. Hoy sin duda sé que lo mejor siempre está por llegar, y eso es maravilloso.

Pero El Disparadero también ha sido sitio para hablar de música, cine, y deporte. Me arrepiento de haber entrado alguna vez a opinar de política, por cuanto, aunque coincido con Aristóteles en aquello de que el hombre es un animal político, yo también lo entiendo más por la acepción social del término. Las ideas están para ayudar a las personas, y cuando no lo hacen se transforman en ideologías, las cuales suelen reclutar hombres y mujeres, a menudo alienadas, a su servicio. Mi objetivo fue amenizar y humanizar la economía en un tono divulgativo (pero con rigor), crítico pero sin entrar en polémicas estériles y maleducadas. Fundamentalmente, que a pequeña escala, éste fuera un blog de ideas. A todos los que os habéis pasado por aquí, pública o anóminamente, mil millones de gracias. Espero haberos aportado algo.Es muy emocionante comprobar como sois muchos los que os dejaís caer desde países y zonas del mundo muy lejanas a esta España que me vio nacer y desde la que habitualmente escribo.

Convencido de que este mundo es para los optimistas, brindo por otros 5 maravillosos años más en los que, seguro, lo mejor seguirá estando por llegar. De todo corazón, gracias por esta ahí, en El Disparadero.

Se os quiere. Something good comming!




6 comentarios:

Fernando Lopez Fernandez dijo...

Y yo me sumo encantado a este brindis. Por lo tí, por lo que he aprendido y por lo que vendrá.
Enhorabuena Fernando. Un fuerte abrazo

Pequeña Criatura dijo...

Brindo por ti yo también!Quizás lo más excitante de esta vida es que aún no está escrita ni planeada...solo así se consigue progresar y descubrir cada día.Enhorabuena por estos cinco años!;)

Fernando dijo...

Hola Fernando! Como siempre, mil millones de gracias por pasarte por aquí. El Disparadero no hubiera sido lo mismo sin tus aportaciones y sin esos maravillosos blogs con los que nos regalas posts increíbles cada semana.

Nos vemos pronto y millones de gracias por tus palabras!

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

¡Hola Pequeña Criatura! ¡Bienvenida al Disparadero! Coincido plenamente contigo. La vida es maravillosa porque no está escrita. Nuestra historia la hacemos nosotros al caminar en nuestro día a día.

¡Espero verte más a menudo por aquí! ;-)

Besos!

Katy Sánchez dijo...

Felicidades Fernando por estos 5 años por compartir y por este trabajo tan bien hecho
Un placer leerte. Chin chin con ese buen vino de tus bodegas.
Un abrazo

Fernando dijo...

Katy, mil millones de gracias por tus palabras! El placer es mío por tenerte por aquí! Chin chin!

Un fuerte abrazo