sábado, 15 de febrero de 2014

Cuatro Vinos para el Mes de Febrero

Algunas Sugerencias

Inauguro una nueva sección en El Disparadero en la que cada mes os haré algunas sugerencias enológicas para que poco a poco vayáis conociendo nuevos caldos y os vayáis aficionando un poco más a los estupendos vinos que hay en nuestro país y más allá de nuestras fronteras. Un vino por semana, no más, a precios asequibles y siempre para compartir con amigos y familiares. Porque en el fondo eso es lo maravilloso de este mundo en el que tengo la suerte de trabajar: vivimos de crear y compartir sueños e ilusiones, plasmadas en una botella y que se disfruta con la gente a la que queremos.

Como siempre que hago una selección, aclaro que son vinos que he catado personalmente y que no tienen por qué ser los mejores, sino aquellos que me han llamado la atención y que me parece que pueden ser propicios. ¡Espero que os ayude en vuestras elecciones!

- Dominio de Tares Cepas Viejas 2009, DO Bierzo, Tinto. 100% Mencía.  Soy un enamorado de la Mencía, sobre todo cuando proviene de cepas viejas y está bien elaborada, como es el caso. Dominio de Tares 2009 presenta un color rojo picota, con unos aromas muy sugerentes a fruta negra madura, tostados y especias dulces (notas de cacao). En boca es untuoso, largo y muy equilibrado. Intuyo que mejorará en la botella durante un tiempo todavía. Estupendo para acompañar una buena carne y excelente relación calidad precio: en torno a 12,95 euros PVP.

- Martín Codax sobre Lías 2010, DO Rías Baixas, Blanco. 100% Albariño. Reconozco ser más de Rueda que de Rías Baixas, pero los buenos albariños, aquellos que debido a su acidez, y máxime cuando han tenido una crianza sobre lías, explotan un poco más tarde de lo que el consumidor medio podría esperar en un vino blanco, me fascinan. En este caso nos encontramos con un vino longevo sin necesidad de pasar por barrica que se encuentra en plenitud. Y es que los vinos blancos precisan de acidez por encima de todas las cosas, y si la tiene, debemos olvidarnos del concepto de que son vinos del año. Color amarillo brillante, con aromas de fruta madura tropical y notas herbáceas. En boca es fresco, graso, sabroso y con buena acidez. Estupendo para acompañar carnes blancas, pescados, arroces y ciertos quesos semicurados. PVP, 19 euros / botella aproximadamente.

- PradoRey Finca Valdelayegua Crianza 2010, DO Ribera del Duero, Tinto. 95% Tempranillo, 3% Cabernet Sauvignon y 2% Merlot. La Finca Valdelayegua es un pago privilegiado de nuestra finca Real Sitio de Ventosilla, ubicado a más de 830 metros de altura en la zona más fría de la Ribera del Duero. Tras la última glaciación, dicho pago quedó abnegado por las aguas, las cuales fueron bajando hasta quedar a modo de recuerdo dos ríos que limitan el término, el Duero y el Gromejón. Como consecuencia de aquello, disfrutamos de un suelo privilegiado para elaborar un crianza, con zonas más arcillosas, otras más calcáreas y arenosas, y con abundante limo. Lo que en el argot se llama un suelo "franco", ideal para hacer un vino de este tipo, ya que podemos obtener fruta y capacidad de guarda por igual. Color rojo picota, casi violáceo, con aromas a fruta madura, especias dulces y ciertos tostados muy bien integrados. En boca es muy equilibrado, largo, untuoso, graso y muy, muy agradable. Estupendo para todo tipo de carnes, quesos semicurados y curados e incluso, por qué no, ciertos pescados. Probablemente nuestro mejor Crianza de toda nuestra historia. Edición limitada pero de máxima calidad. Excelente relación calidad / precio: 13 euros / botella.

- Viña Grandiella 2011, Bodega Monasterio de Corias, Vino de Calidad de la Tierra de Cangas. Vino Blanco. Albarín Blanco, moscatel de grano y albillo. Vino curioso, especialmente recomendado para aquellos que disfrutan del dios Baco sin complejos de ningún tipo. Nos encontramos con un blanco que poco o nada tiene que ver con los estándares tradicionales de nuestro país. Color amarillo pajizo, con notas de ahumados y lácteos en nariz, bien acompañadas de fruta fundamentalmente tropical, pero también blanca. En boca es largo, untuoso y complejo. Intuyo que se trata de un vino al que, para rebajarle la acidez, le han sometido a una fermentación maloláctica (ignoro si total o parcial), lo que le de alguna forma hace que recuerde un poco a los maravillosos Chablis borgoñeses. Además está fermentado en barrica. No dejará indiferente a nadie, para bien o para mal, porque se trata de un vino complicado (para bien). Yo me encuentro entre los primeros. Acompañará estupendamente pescados, arroces y carnes blancas. También ciertos quesos no demasiado curados. Excelente relación calidad / precio. PVP, 10 Euros.

¡Qué los disfrutéis!

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