viernes, 28 de noviembre de 2008

Economía - ZP y Repsol

ZP Y REPSOL O LAS INCONGRUENCIAS DE NUESTROS POLÍTICOS

Estos días hemos asistido a varios debates en foros políticos y económicos acerca de la posible venta del 30% de Repsol a Lukoil. Es curioso escuchar a los políticos. El gobierno echa la culpa al PP porque según Zapatero y compañía fue el gabinete de José María Aznar quien completó la privatización y dejó al gobierno sin voz ni voto en la compañía. El PP recuerda que fue Felipe González quien comenzó el proceso de privatización y le pide a Zapatero que reaccione. Llamazares, con ese seguidismo que hace del PSOE que prácticamente ha fagocitado a IU, también ha cargado contra el gobierno del PP. ZP rehusa intervenir esgrimiendo el argumento de que en la economía el estado debe intervenir lo mínimo.

Voy con las reflexiones. Como siempre, todas son rebatibles.

  1. Curioso lo de la izquierda de este país. Hace unas semanas anunciaba a bombo y platillo el fin del liberalismo económico y del capitalismo tal y como lo conocemos. No era posible una economía sin un mayor protagonismo del estado. Hoy dicen que hay que intervenir lo mínimo. ¿De verdad no hay intereses políticos de trasfondo?
  2. También curioso lo de este gobierno. En el mes de marzo no podía ser que E-On comprase buena parte del paquete accionarial de Iberdrola porque era una compañía española estratégica para el suministro energético del país. Ahora resulta que como Repsol es una empresa privada, no se puede / debe intervenir. ¿Era más importante estratégicamente Iberdrola de lo que lo es Repsol? ¿O es que en su día había cuentas pendientes con Cataluña y se trataba de favorecer a Gas Natural como ahora a La Caixa (principal interesada en la venta, imagino que por su falta de liquidez)?
  3. Demagógico el ejercicio de la oposición con Rajoy a la cabeza. España no se va a quedar sin suministro porque Lukoil entre en Repsol. En un mundo tan globalizado como el que vivimos y que tanto ha favorecido a España en su desarrollo de los últimos años, pretender que nuestras empresas sean las que absorban y no sean absorbidas me parece utópico. En el fondo, esto es lo que hemos vivido en los países de la OCDE estos años: globalización sí, pero que lo mío no me lo toquen. ¿Cabe mayor demagogia?
  4. Personalmente, a mi no me gustaría que Lukoil entrase en Repsol, sobre todo por la sombra alargada de las mafias del este que planean sobre algunos de sus accionistas, pero me temo que el mercado es así. Yo preferiría que fuera alguna de las petroleras que tienen una mentalidad más abierta en cuanto a las alternativas al petróleo la que liderase el proceso, pero como el mundo está como está, creo que mi ilusión quedará en agua de borrajas.

No me quiero posicionar de parte del gobierno ni de parte de la oposición. Simplemente como espectador asisto perplejo a un cruce de acusaciones que me parece cargado de cinismo. Posiblemente Repsol nunca hubiera alcanzado su posición a nivel mundial sin la privatización, lo cual ha repercutido también positivamente en nuestro país. El PP, que fue el que más propició estos procesos (los cuales personalmente apoyo), debía haber sabido que el camino emprendido podía tener efectos secundarios como los que estamos viviendo.

Respeto todas las opiniones y posturas, pero reconozco que llevo muy mal cuando percibo diferentes actitudes ante situaciones similares con un trasfondo de politiqueo y facturas pendientes. La actitud del gobierno me parece farisaica y me saca de quicio. Da la impresión de que se lava las manos como Pilatos para de esa forma quedar bien con quien le interesa, ya que la legislatura es larga y no tiene mayoría absoluta.

Lo curioso, es que es posible que finalmente todo quede en nada, porque ya se ha advertido que la operación puede resultar muy cara. Me gustaría ser tan ingenuo para pensar que no hay intereses bastardos detrás, pero me temo que con 30 años ya me han "maleado" bastante. En cualquier caso, estaremos atentos a la jugada.


1 comentario:

Pedja dijo...

Es complicado. Con Gas Natural no se dejó que lo comprara un grupo alemán y luego entró una empresa italiana y ahora Repsol la compra Lukoil. En los políticos, al menos en la alta política, no se puede confiar, están en un mundo muy alejado de la realidad. Interesante blog, un abrazo y enhorabuena