sábado, 17 de octubre de 2009

Empresas - Sobre la Gestión de la Diversidad

Algunas Reflexiones

El pasado jueves 15 de Octubre, fui invitado por la Red Acoge a participar en una jornada sobre la Gestión de la Diversidad en la empresa. Además de ser ponente en la mesa redonda, tuve el honor de ser el anfitrión del evento, ya que el mismo se celebró en nuestra bodega de Real Sitio de Ventosilla (PradoRey) en Ribera del Duero. Compartieron experiencias conmigo, Paco Sosa, Director de Relaciones Externas de MRW, Isabel López García de Leániz (L´Oreal) y José Juan Martínez Caballero (Ubisa - Bekaert). Además contamos con la presencia de un representante del Ministerio de Trabajo e Inmigración (me vais a perdonar que no recuerde el nombre) y personal directivo de la Red Acoge a nivel nacional.

Es por ello por lo que hoy quiero compartir con todos vosotros algunas de las ideas que expuse el pasado jueves, con ánimo de fomentar un sano debate sobre la salud real de nuestras empresas en una materia de tan actual como ésta. Ahí vamos.

1) Una Economía Ligada al Desarrollo Humano: Hace algo menos de un año, Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998, pronunció una conferencia en la Universidad Complutense en la cual fue capaz de resumir en una sóla frase buena parte de su pensamiento como economista: "Una economía no ligada al desarrollo humano está abocada al fracaso". Las empresas actuales deberían hacer autocrítica y repasar si el actual modelo económico está permitiendo mejorar también a la sociedad contemporánea.

Durante casi 15 años (con el parón de las puntocom) hemos asistido estupefactos a beneficios empresariales record , en los cuales nuestros ejecutivos han disfrutado a su vez de unos bonus también sin parangón. Todo ello en una economía globalizada. ¿Ha mejorado el bienestar mundial? El pasado 14 de Octubre todos nos estremecimos al conocer el último informe de la ONU para la FAO: Mil millones de personas pasan hambre en el mundo, lo que supone el peor dato desde 1970. Dicho de otra forma, nos alejamos de forma estrepitosa de uno de los principales objetivos del milenio: Reducir la pobreza a la mitad para el año 2015. Las empresas deben trabajar bajo el objetivo de la creación de riqueza, por supuesto para sus accionistas, pero también para todos los grupos de interés con los que interacciona. Entre ellos la sociedad. Una sociedad fuerte y robusta beneficia a todos los agentes que participen en un sistema económico, compañías incluídas.

Hace unos días Joseph Stiglitz ponía el dedo en la llaga al revelar en uno de sus más recientes estudios que, mientras la economía norteramericana ha estado creciendo en los últimos años(de acuerdo con los valores del PIB), la renta media de las familias estadounidenses lleva decreciendo paulatinamente desde el año 2000. Dicho de otra forma, la hipótesis de que la maximización del beneficio nos acerca a la obtención de un óptimo social, está lejos de cumplirse. Y lo que es peor, no sabemos si el PIB sigue siendo una herramienta válida para estudiar el crecimiento.

Siempre que me invitan a hablar en mesas redondas y conferencias, pongo este ejemplo para que se me entienda. Si echamos la vista atrás y pensamos en la historia económica moderna, tal vez podríamos dividirla, y hablo de forma muy generalista, en dos etapas: antes de la Revolución Industrial y después de la misma. Cuando comenzó la Revolución Industrial, nuestros trabajadores no tenían derechos, la salud en las sociedades de la época era paupérrima y la educación era exclusiva de las clases más altas. Dos siglos y medio después, con nuestras idas y venidas, con nuestros mejores y peores momentos en el diálogo social, asistimos a una sociedad muy diferente al menos en los países de la OCDE. Los empresarios tienen más obligaciones, los trabajadores muchos más derechos, la sanidad y la educación son bienes públicos y, pese a que queda aún camino por andar, lo cierto es que nadie puede negar que el desarrollo económico derivado de la Revolución Industrial ha significado una mejora del bienestar social.

El reto del Siglo XXI es que ese bienestar sea mundial en una economía globalizada. Y a tenor de los datos, creo que estamos lejos de conseguirlo. Es imposible entender los movimientos migratorios hoy en día sin comprender este punto. Los indicadores macro económicos no nos pueden llevar a engaños: las diferencias Norte - Sur son más grandes que nunca y las hipótesis neo clásicas de momento no se han cumplido.

2) La Empresa como Creadora de Sociedad: Esta idea está muy ligada con el punto anterior. La empresa actual debe ser una ciudadana corporativa, con sus derechos y obligaciones civiles. Debe cumplir unas leyes, faltaría más, pero además debe competir por obtener la legitimidad que le permita actuar en diferentes mercados. Dicho de otra forma, debe tener unos comportamientos que a los ojos de las distintas sociedades con las que interactúa, sean considerados como apropiados. Ninguna empresa puede subsistir viviendo de espaldas a la sociedad en la que se desenvuelve. La pregunta es, ¿en un mundo en cambio, con unas sociedades cada vez más diversas, lo está consiguiendo?

Las compañías pueden y deben ser un vehículo para la integración. En primer lugar, cumpliendo las leyes, y en segundo lugar, dando un trato igualitario a las personas con independencia de su raza, sexo, religión o cultura. Esto que parece tan obvio, en el día a día no lo es tanto. Tenemos miedo al cambio y la tentación de hacer las cosas mal para aprovecharnos de una situación de fuerza está siempre presente.

Las empresas tienen mecanismos para fomentar la integración. Y voy a poner un ejemplo que le debo a mi buen amigo Paco Alcaide. Un salario es mucho más que un dinero que se deposita en una cuenta a final de mes. Es un mensaje que se lanza a toda la organización, pero también a toda la sociedad. Si en mi empresa discrimino salarialmente a las personas por su raza, sexo, religión o cultura, estoy mandando un mensaje demoledor y explícito a toda la organización, pero también de forma implícita a la sociedad. Estamos condenando a esa persona por ser diferente, limitando sus posibilidades de progreso en nuestra colectividad. No podemos obviarlo.

Pero además, la empresa tiene que entender que es una pieza importante de nuestro sistema educativo. Hace ya más de 30 años que las mujeres comenzaron a incorporarse a nuestras empresas. La realidad nos dice que siguen estando discriminadas en muchos aspectos desde el punto de vista laboral, pero también social. Se sigue esperando de ellas que lleven la casa y cuiden de los niños. Las compañías no podemos negar que estamos fracasando con estrépito en la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad empresarial.

En la actualidad tenemos tasas de fracaso escolar superiores al 30% en nuestro país. Junto a estos informes, existe otro no menos demoledor: el fracaso escolar es mucho mayor entre aquellos niños que estudian solos que entre los que cuentan con alguna ayuda en casa. Con horarios larguísimos que no permitan la conciliación de la vida laboral y familiar, y con el estereotipo de que es la mujer quien debe seguir asumiendo esas responsabilidades, estamos cometiendo dos graves errores. Uno de ellos a futuro: un 33% de fracaso escolar es un problema social de primer orden, pero también lo va a ser económico en unos años, porque no vamos a tener profesionales cualificados. El otro error es actual: estamos infrautilizando en muchos casos el potencial de las mujeres, las cuales a menudo se ven limitadas en su progresión profesional al tener que decantarse entre la vida profesional y la personal. Sumémosle a todo esto que casi el 60% de los nuevos universitarios en la OCDE son mujeres. Tocan tambores de cambio. Parte de la solución de nuestro sistema educativo pasa por las empresas.

3) Un mundo en cambio: Antes las empresas competíamos en un mundo local, ahora global. Ello ha derivado en un aumento de la presión sobre las cadenas de valor, lo cual ha generado la deslocalización de plantas productivas en países donde los derechos humanos y de los trabajadores brillan por su ausencia, buscando de esta forma reducir costes. Aunque nos encontremos a menudo que en estos países el PIB crece y con éste la renta per cápita, no podemos ignorar que esta última medida es una media no acompañada de valores de dispersión. Los mil millones de personas que pasan hambre y los espectaculares aumentos de los movimientos migratorios de los últimos años, nos tienen que hacer entender , como ya se ha indicado, que las diferencias Norte - Sur siguen creciendo. Y que debido a ello nuestras sociedades locales están cambiando.

Aunque sea una idea ya expuesta parcialmente en el punto anterior, la incorporación de las mujeres al mercado laboral está cambiando también nuestro tejido social y la estructura de familia. Nuestras mujeres tienen menos hijos, encontrándose las tasas de natalidad más altas en países pobres y en vías de desarrollo, así como entre los inmigrantes que viven ya entre nosotros. Nuestra sociedad, por lo tanto, va a seguir cambiando y con ellas nuestras empresas.

A todo ello sumémosle otro aspecto no menos importante: la democratización de la información. Hoy, cualquier persona que tenga un ordenador, puede hacer pública una noticia y moverla por todo el planeta lejos del alcance de los medios de comunicación de masas y empresas. Los riesgos reputacionales son más grandes que nunca, las compañías están más expuestas que nunca a la sociedad la cual, a su vez, cambia a una velocidad de vértido.

Si las empresas no pueden subsistir viviendo de espaldas a la sociedad, ¿qué respuestas estamos dando a estas nuevas realidades sociales?

4) Sobre la Responsabilidad Social Corporativa (RSC): Como dice Paco Alcaide, gestionar una empresa es, sobre todo, gestionar personas. Tal y como se ha explicado, éstas han cambiado al igual que lo han hecho nuestras sociedades y los entornos competitivos de las compañías. Todo ello nos debe hacer entender que es preciso un cambio de paradigma empresarial, abrazar nuevas herramientas de gestión rupturistas con el pasado que nos permitan afrontar nuevas realidades que se antojan radicalmente diferentes a las existentes hasta hace un par de décadas.

La RSC tiene que ser esa nueva herramienta de gestión empresarial. Se debe buscar una triple sostenibilidad: económica, medio ambiental y social. La primera es clara. Si las empresas no ganan dinero, tendrán que cerrar y dedicarse a otra cosa, por lo que no tendrán sentido otros objetivos. La sostenibilidad medio ambiental, también está muy manida. Está claro que los cambios climáticos y el problema de la escasez de los recursos afectan por igual a empresas y sociedades, al obligar a ambos a modificar modelos de negocio y de vida. La sostenibilidad social de nuestras compañías (y sistemas económicos) ha sido tradicionalmente la pata de la RSC más olvidada por políticos y empresarios. Se lleva hablando mucho tiempo de explotación infantil, falta de derechos en países en vías de desarrollo, conciliación de la vida laboral y familiar, igualdad y así un largo etcétera sin que hasta la fecha hayamos visto grandes progresos en ningunas de estas áreas.

Si la RSC supone la forma en la que las empresas responden a las demandas y cuestiones que la sociedad plantea, la sostenibilidad social debe ser un punto clave en la agenda. Máxime cuando leemos lo expuesto anteriormente: mil millones de personas pasan hambre en el mundo. Y máxime también cuando sabemos que los movimientos migratorios y la incorporación de la mujer al mercado laboral han cambiado nuestra sociedad para siempre. Gestionar la diversidad, por lo tanto, debe ser un punto clave para gestionar las relaciones empresa - sociedad.

5) Beneficios de la Diversidad: Si hay una cosa que siempre he defendido, es que las herramientas de gestión tienen que sevir para cumplir el primero de los objetivos de las compañías: el de la rentabilidad. Aunque sea por una mera cuestión de supervivencia. La RSC, por lo tanto, aunque incluya criterios éticos y morales en la gestión, aunque postule que para la subsistencia de las empresas no se pueden desligar los resultados económicos de los sociales y los medio ambientales, debe servir también para que nuestras compañías sean más rentables. Y si ello es así, gestionar la diversidad tiene que reportar beneficios a las empresas. Paso a exponeros algunos.

Nuestras empresas tienen a la endogamia. Cuando nos llegan currículos, a todos nos gusta fijarnos de dónde es un u otro. El que fulanito sea de mi pueblo o sea de determinados lugares todavía nos influye a la hora de decantarnos por una persoa u otra. El sexo sigue siendo otra variable importante también. No digo que ambos sean los criterios definitivos, ni mucho menos, pero todavía influyen. Yo lo percibo diariamente en mi entorno laboral. Hay vida más allá de Madrid donde estas realidades se dan. Por lo que yo recuerdo de la química que estudié en el colegio, todo sistema cerrado tiende a la entropía, al caos absoluto. Y las empresas son sistemas que a menudo tienden a cerrarse. ¿Pueden nuestras compañías salir a competir sin complejos con tales ideas, en un mundo globalizado y diverso como el nuestro? ¿Se pueden permitir el lujo de prescindir de la diversidad para afrontar mercados y sociedades cada vez más complejos?

De nuevo Paco Alcaide me puso sobre la pista de Kjell Nordström y Jonas Ridderstrale. Suya es una frase que creo responde perfectamente a la pregunta anterior. “La falta de Diversidad suele provocar pensamiento de grupo y estreñimiento intelectual” (Funky Business Forever, pag. 171). En un mundo globalizado y diverso, hacen falta ideas globales y diversas para poder afrontar con garantías la batalla de un mercado que también tiene esas mismas características.

Un poco en esa línea, os dejo otra idea. Para entender los mercados globales, para desarrollar y diseminar dentro de la organización una auténtica inteligencia de mercado, no podemos dejar de entender, apreciar y valorar en su justa medida todas aquellas diferencias culturales que nos rodean en nuestro día a día. Sólo así podremos competir, pero sólo así no daremos la espalda a nuestra sociedad, la cual nos examina día a día (a las empresas) gracias a la ya citada democratización de la información.

6) ¿Qué hacemos en PradoRey? Ese fue el epígrafe final de mi exposición. Todo lo expuesto se traduce en lo siguiente:

El consejo de administración está formado en un 60% por mujeres.
El equipo de dirección está formado en un 40% por mujeres.
El 50% de los mandos intermedios son mujeres. Un 25% extranjeros.
Un 13% de la plantilla de bodega es extranjera. Casi un 95% tiene un contrato fijo indefinido. El resto está con contratos temporales para la vendimia y campaña de Navidad.

En cuanto a la Explotación Agrícola, trabajan en la misma 33 inmigrantes. 18 son fijos discontinuos que van "pasando" de cultivo en cultivo. 15 son jornaleros en vendimias, los cuales suelen repetir casi al 100% año tras año.

El 100% de nuestros inmigrantes están regularizados. Todos ellos cobran lo mismo que sus colegas españoles que ocupan idéntica categoría. El 100% se beneficia de las mejoras sobre el convenio que la empresa aplica.

Al 30% de los trabajadores extranjeros de finca y bodega se les facilita vivienda. Se ha permtido, siempre que lo han solicitado, que conviva con ellos un cocinero que les permita celebrar el Ramadán en condiciones. Siempre se ha tratado de que su jornada laboral no incida negativamente sobre su religiosidad.

Como firmantes del Global Compact, no sólo cumplimos con todas las especificaciones referentes a los derechos humanos que en éste se indican, si no que exigimos el cumplimiento de los mismos a todos los miembros de nuestra cadena de valor.

7) Lo que nos falta por hacer: Una de las cosas que peor llevo, es que no tenemos ningún disminuido físico o psíquico en la plantilla. Ni la crisis, ni estar en un medio rural pueden ser excusas. En ese sentido estamos en deuda con la sociedad.

También creo que deberíamos ser más proactivos en el diálogo con los inmigrantes en plantilla. En ocasiones hemos tenido problemas por cuestiones culturales que nos podríamos haber ahorrado. Un caso típico es el de las bajas laborales. Algo tan obvio como que hay que llevar la baja, no lo es para un inmigrante en muchos casos.

Por último, sólo tenemos un 25% de personal extranjero con responsabilidad y es a nivel intermedio. Nos tenemos que preguntar dos cosas (nosotros y todas las empresas españolas): ¿Estamos aprovechando todo el talento que nos viene de fuera? ¿Por qué no atraemos a más mano de obra cualificada de fuera?

Ahí lo dejo. Os toca a vosotros.






19 comentarios:

FAH dijo...

Gracias x citarme, y encima por partida doble. Me ha gustado mucho la charla y el post. Desde luego Ridderstrale y Nordstrom, aportan mucho. 2 pensadores muy interesantes. Lo de "estreñimiento intelectual" es una realidad. Si tenemos 2 personas iguales en realidad es como si tuviesemos una. Este post da para comentar muchas. te comentaré algunas detenidamente cuando nos veamos.

A ver cuando compartimos mesa de ponencias.

Enhorabuena y un abrazo.

Paco.

Fernando dijo...

¡Hola Paco! Muchas gracias por pasarte. Ya ves que muchas de tus ideas las llevo al campo de batalla. Debes saber que gozan de gran aceptación.

Totalmente de acuerdo contigo en lo de las dos personas iguales. Lo que ocurre es que todos tendemos a menudo a la homogeneidad porque nos da miedo el cambio. Tendemos a ver nuestra cultura, forma de ser y gestionar personas como la deseable, y eso muchas veces es un problema

Te escribo para vernos pronto porque tengo varias cosillas que contarte.Sería un honor compartir mesa de ponencias contigo.

Un fuerte abrazo

Luis María dijo...

Hola Fernando:
ME ha gustado mucho el post y lamento no haberme podido quedar el jueves por la tarde pasado para poder escuchar la charla, la mesa redonda y todo.
Mientras leía toda la parte inicial me ha venido a la cabeza un caso que les ha sucedido a los padres de una amiga mía en cuestión de cuatro o cinco años:
Resulta que este matrimonio son los dos arquitectos, con mucha experiencia en el sector y sin falta de trabajo en mucho tiempo. Les sale un proyecto buenísimo para el ayuntamiento de Pozuelo. Como bien has dicho en anteriores posts de tu blog las entidades públicas también son empresas y como tal han de buscar la rentabilidad.
Bueno pues resulta que el ayuntamiento de Pozuelo se niega a pagarles. Ellos acuden a su gabinete jurídico y les dicen que al ser una entidad pública se olviden de cobrar. La empresa va a la quiebra por la falta de pago de este proyecto que les debía reportar mucho dinero y que una "empresa" protegida decide no pagar sabiendo de su imposibilidad de desaparecer.
Esto no sale en ningún periódico ni nada puesto que la empresa, el estudio de arquitectura en este caso vamos, no es de renombre y el alcalde vuelve a salir elegido con mayoría absoluta. ¿Dónde está la RSC política o de sus organismos cómo tal?
La moraleja es que, tras eso el padre encontró trabajo pero claro al acabarse la burbuja inmobiliaria se han tenido que ir a México a vivir para trabajar allí por lo que quizá el movimiento migratoria que citas nos vaya a tocar más cercano de lo que podamos creer.

En otro campo y al respecto del desarrollo y los paises en vías de, el otro día una amiga mía que está haciendo un máster en China me comentaba que se fue de viaje unos días aprovechando las fiestas que tenían por el aniversario del partido comunista o algo así. El hecho cierto es que para volver de Xiang a Shangai les dieron unos billetes de tren. Hasta la fecha todos los transortes habían sido correctos, sin grandes lujos pero saludables.
Bueno resulta que ese tren los asientos eran sillas de madera puestas en los vagones y que aparte todo el suelo estaba lleno de gente sentada o tumbada y aparte otros tantos pasajeros de pie para un viaje... DE DIECISEIS HORAS!!! Y eso en la economía que más se está desarrollando del mundo!!!
En fin que no son datos muy económicos pero sí reales que han ocurrido y que ocurren más de lo que pensamos.

Fernando dijo...

Hola Luis: Muchas gracias por pasarte y por tus comentarios. Me alegra leerte.

Apuntas muchas cosas, así que trataré de responderte a cada una de ellas de la mejor manera posible.

Tema Ayuntamientos y demás entes públicos: Realmente es vergonzoso lo que están haciendo con el tema de los pagos.Efectivamente, los primeros que tendrían que hacer RSC, revisar si cumplen la LISMI (la ley que obliga a tener determinadas cuotas para minusválidos) o la ley de igualdad son ellos. Pero además tendrían que ser los primeros en pagar, porque hacienda y los ayuntamientos no dejan pasar ni un día para hacerlo.

En cuanto a los movimientos migratorios, está claro que España en la actualidad es sobre todo un país de acogida, lo cual no quita para que en determinados sectores como la construcción, más de uno tenga que salir fuera a buscarse las habichuelas. En un mundo global, con economías globales, los movimientos de las personas tienen que ser globales. Y es bueno en todos los sentidos. Por ello las empresas deben gestionar la diversidad. Fíjate que en nuestros supermercados ya empieza a existir comida étnica o típica de determinadas colectividades extranjeras que forman ya importantes colonias dentro de España. Conocer estas costumbres y entenderlas puede ser una fuente de ventajas competitivas.

En el caso de China, efectivamente, estamos ante un gigante que está despertando pero al que todavía le falta mucho para traducir su crecimiento en mejoras sociales generalizables. Y todo ello en un país comunista. En los países donde se explota a los trabajadores es mucho más difícil formar una clase media, cuyo surgimiento siempre ha estado asociado al progreso social y del bienestar.

Un abrazo

María Ángeles dijo...

Estupenda publicación, lo cierto es que da para muchos comentarios. La verdad es que me encanta leer vuestros blogs y comentarios, ya que es muy esperanzador saber que hay gente (y cada vez más), que quiere ver la realidad con otros ojos, y aporta buenas ideas para mejorar y avanzar en nuestra sociedad.

Como mujer, tengo que decir que efectivamente queda mucho por hacer. Simplemente el hecho de tener que optar por la discriminación postiva, e incluir la contratación de mujeres dentro del apartado "diversidad", lo dice todo. Es verdad que hemos avanzado en algunos aspectos, pero no tantos! En contadas ocasiones, es el hombre el que se pone en la situación de tener que decidir entre criar a sus hijos o su carrera profesional. Es decir, de darse tal situación, el dilema es de la mujer. Y eso, hoy en día no encuentra justificación por ningún lado, ya que la cualificación es la misma, cuando no, en muchos casos, mayor.

El problema es que muchos grandes empresarios y mandatarios, con mentes cortoplacistas y con un agudo problema de "estreñmiento intelectual", no se plantean estas cuestiones. Es nuestro deber denunciar con argumentos coherentes y sólidos este tipo de situaciones que no hacen más que empobrecer nuestra sociedad e impedir el progreso. Y blogs como estos son una magnifíca plataforma para ello.

Un saludo.

Fernando dijo...

Maru, muchas gracias por pasarte y por tu comentario. Lo cierto es que no puedo estar más de acuerdo contigo.

Sigue habiendo jefes que despiden a embarazadas, sigue habiendo más directivos que directivas y sigue habiendo discriminación salarial. Y ello pese a que cada vez hay mujeres cualificadas. Es lamentable que se tenga que hacer una ley de igualdad, por ejemplo, y que en tiempos de crisis también haya que destinar dinero público a tal fin, cuando la igualdad de por sí debiera ser sinómimo de normalidad. Queda mucho camino por andar. Más del que nos imaginamos.

Un beso

nanius dijo...

Buenas tardes. He leido con mucho interés el blog. Nada que añadir u objetar sobre los puntos 2 a 6. Demuestran una sensibilidad social genuinamente progresista, de altas miras y gran respeto a la ley.

Pero el punto 1 me deja muy intranquilo. Hablar de pobreza y desigualdad (de nuevo, como parte del mismo fenómenos) es parte de tu discurso, pero tus patas argumentales cojean (lo que dices es común y conocido y no por ello necesariamente cierto). Primero: gran parte de los expertos en medición económica han dado muchas collejas ya a los Organismos Internacionales (la ONU en particular) por los supuestos que utilizan en sus estudios. De esos estudios se magnifica el titular de que la desigualdad y la pobreza empeoran, algo que es sólo regionalmente cierto. En particular, utilizan tasas de cambio presentes y datos de renta no ajustados a la paridad del poder de compra (amén de trucos como segmentaciones de muestra, etc). En cuanto a la desigualdad, utilizan ratios (x% más rico sobre x% más pobre) en lugar de utilizar índices de mejores propiedades matemáticas como los índices de Atkinson, Theil y Gini. En su interés está justificar su trabajo, pero las cifras hay que cogerlas con pinzas (miraré este estudio concreto). Un punto adicional interesante (y muy comentado en otros papers así como en la prensa) lo hizo Xavier Sala-i-Martin ("The "disturbing rise" of global income inequality"), al criticar esos estudios porque saltaban a la conclusión de que la desigualdad mundial crecía por haber crecido la desigualdad entre países y la desigualdad dentro de cada país. Esta conclusión no es cierta (de hecho es falsa), pero alimenta la pelota.

Sigo ahora que se me acaba el espacio

nanius dijo...

Segundo: Pobreza y desigualdad magnitudes muy distintas y muy complejas de evaluar: por ejemplo, es igual que aumente la desigualdad reduciéndose la pobreza (los ricos avanzan un 10%, los pobres un 5%) que que aumente la desigualdad disminuyendo la renta media (los ricos retroceden un 5% y los pobres un 10%)? Según cada cual, supongo. En todo caso, hay muy pocos datos: basicamente Penn World Data y WDI (Banco Mundial) para pobreza y los datos de Deninguer y Squire para desigualdad. Puedes reconvertir los datos con trucos y fórmulas mágicas pero eso es lo que hay. Y los papers más citados en cada campo arrojan conclusiones distintas a las tuyas: sobre pobreza, los mejores artículos son los papers de seguimiento de Chen y Ravallion (del Banco Mundial): desde 1980 se ha producido la mayor disminución de pobreza extrema global de la historia (nunca antes a esa velocidad), y de hecho sólo el ODM de reducir la pobreza a la mitad para 2015% va a poder alcanzarse (globalmente). En desigualdad, el mejor artículo hasta la fecha es de Sala-i-Martin ("THE WORLD DISTRIBUTION OF iNCOME: FALLING POVERTY AND...CONVERGENCE, PERIOD"), dice que además de que la pobreza decrece (sobre todo desde 1980) la desigualdad, aunque más constante, también disminuye a nivel mundial, gracias a la contribución de China (y en menor medida India e Indonesia), que suponen la mitad de la población mundial y tienen un porcentaje de pobres muy alto (y esto a pesar de que la desigualdad en estos países también está creciendo). Es la mejor evidencia de que disponemos, mal que les pese a algunos.

Así pues: ¿No deberíamos alegrarnos? Leyendo tu post, claramente NO. La pobreza que haya, aunque decrece más rápido que nunca, es éticamente inaceptable. La desigualdad es intolerable.Las evolución regional por continentes también. Ese es un discurso legítimo, pero es un discurso, no es algo que se vea necesariamente en los datos.O mejor dicho, ese discurso puede /debe mantenerse con que haya un habitante pobre en el planeta...mantenerse como discurso ético. Pero los datos son los datos, y la mejor evidencia (parcial e imperfecta, claro está) están diciendo otra cosa.

Saludos y gracias por el post

Fernando dijo...

Hola Nanius: Como siempre mil gracias por pasarte. Me encanta leerte, porque aportas multitud de argumentos súper interesantes y de fuentes de las que a menudo no bebo. Es fantástico poder intercambiar opiniones contigo.

Explico un poco el punto uno antes de responderte. A dónde yo quiero llegar es a que el axioma de que la maximización de los beneficios conlleva al óptimo social no se cumple en un mundo globalizado. Es cierto que es más una hipótesis que una afirmación, pero los datos parecen concluyentes pese a los informes que citas.

Es cierto que las herramientas de medición no son las mejores, pero son las mismas que hace unos años, lo cual nos permite comparar las cifras. Y si hemos llegado a tener mil millones de personas que pasan hambre, yo creo que lo mínimo es darle el beneficio de la duda a la FAO cuando llega a la conclusión de que el objetivo del milenio de reducir el hambre del mundo a la mitad, va a ser muy difícil de alcanzar.

No te niego que la pobreza extrema se haya reducido, pero lo cierto es los datos de la OMS sobre niños que mueren por diarreas (cuya cifra se podría reducir a la mitad si se pudieran lavar las manos con regularidad) nos debería sonrojar, y ello en un planeta que produce alimentos de sobra para todos y en el que se han obtenido beneficios tremendos a nivel empresarial.

En un mundo en el que se velara por la creación de riqueza a largo plazo y por la rentabilidad del accionista, se buscaría el desarrollo de nuevos mercados en sociedades en desarrollo. Sin embargo, en nuestra OCDE prima el corto plazo, el beneficio independientemente de la creación de riqueza y todo ello ha derivado en un coste de agencia que ha dejado sin empleo y ahorros a una buena cantidad de personas también en los países del G-20.

Sobre la desigualdad y la pobreza y tu argumento de que sólo aumentan en determinadas naciones (no a nivel global, quiero decir),no pongo en duda tus fuentes. Todo lo contrario. Pero también te doy otros datos que puedes contrastar. La fundación Inglesa EIRIS ha aumentado su lista de "A Countries" (dónde no hay garantías de respeto a los derechos humanos y de los trabajadores más elementales). Te recomiento "What if all trade were fair trade", de Carmen Valor. Está escrito en un paper americano (creo). Se detallan algunos informes de la ILO sobre la carrera a la baja en cuanto a reducir derechos de los trabajadores por parte de muchos de los gobiernos actuales de los países en vías de desarrollo.

Sabemos el dato macro, pero los indicios nos hacen pensar que en muchas de estas naciones, no se está desarrollando una clase media, aspecto fundamental para el crecimiento de un país.

El auge de los movimientos migratorios nos tiene que hacer pensar también. Si realmente la gente estuviera mejorando en estos países, ¿no se estarían volviendo muchos de los que están en España ahora, una vez que se han quedado en el paro? ¿No hay que estar muy desesperado para coger una patera? ¿Y para dejar a tus hijos en tu país para cuidar a los de otra señora?

Claro que hay motivos para la esperanza. Ahí están los países BRIC y los nuevos que podrían serlo como marcó el FMI hace ya un año, pero me queda la duda de que realmente las desigualdades sólo se estén produciendo localmente.

En cuanto a los porcentajes, de acuerdo contigo que no es lo mismo que aumenten las diferencias creciendo los dos países, que decreciendo. Pero también es cierto que no es lo mismo un 10% cuando partes de 1.000, que un 5% cuando partes de 10.

Trataré de buscar los informes de Chen y Ravaillon, pero me gustaría entender a qué se refieren con el concepto de pobreza extrema. Si ello significa que muere menos gente de hambre o que ha mejorado la sanidad en determinados países, no seré yo quien lo ponga en duda. Pero como bien dices, sigue habiendo un número tremendo de personas que sufren de malnutrición y otros males erradicados en los paíss más desarrollado. Estoy de acuerdo contigo que eso es inaceptable también.

De nuevo mil gracias, Nanius.

Un fuerte abrazo

Arturo dijo...

Hola a todos,
Paso por aquí para tratar de discernir churras de merinas, bajo mi humilde punto de vista.

El resumen es que, efectivamente, tras un interrogatorio a los datos, siempre se obtiene la respuesta deseada. No veo ningún dato discutible en el post, aunque siempre es bueno obtener el mayor número de estudios.

Sobre pobreza y hambre según ODM: la medición es siempre relativa, pero como necesitamos un consenso para evaluar, contentémonos con el 1,25 dólar/día a precios de 2005 para pobreza extrema. Así lo aterrizaron lo objetivos del milenio, cuya medición conviene siempre revisar, pero más urge el cumplimiento. El objetivo se mide por varias metas; una es la que menciona Nanius de reducir a la mitad la pobreza extrema. Hasta este verano parecía factible, pero en septiembre se ha visto que ha empezado a aumentar. Otra meta, dentro del mismo objetivo, es reducir a la mitad el porcentaje de hambrientos (medido por kilocalorías, con una media de necesidad de 1,800/día/persona). Más que un milagro haría falta, como bien lo menciona Fernando, para lograrlo, así que el cumplimiento del primer objetivo es quimérico. Nótese que las mediciones se hacen siempre sobre porcentajes.

Todo ello sin menoscabo de afirmaciones muy ciertas que menciona Nanius, aunque he de incluir mis matices. Los datos que da a menudo la ONU, y más aún las ONG, son claramente interesadas, tratando de mantener el piloto ético encendido. Pero a mí personalmente me cuesta mucho encontrar académicos que se limiten a los datos. El mencionado Sala i Martin (o Sala-i-Martin, como le rebautizaron los estadounidenses) está muy marcado ideológicamente por el ultraliberalismo, contrapeso necesario pero claramente subjetivo per se.

Ya que no es tema del post, me ahorro todo lo referente a desigualdad.

Abrazos

nanius dijo...

Hola a todos los tertulianos. Fernando, no es justo el espacio que se deja al comentador para contestar tu jugoso parlamento!! I´ll do my best.

Dices que la maximización de beneficios no conduce al óptimo social. ok, el primer teorema del bienestar no es realista por razones que citas (problemas de agencia, externalidades y prohibiciones al movimiento de personas cuyo resultado son las pateras ilegales). Pero los estudios que cito es economía empírica, no tienen modelo alguno!"los datos que parecen concluyentes pese a los informes que citas" es, pues, misguided. ¿Qué nos dicen los datos sobre pobreza y desigualdad? Chen y Ravallion utilizan las medidas internacionales (BM, ODM, etc) de pobreza (1.05$/dia de 1990, ajustadas a 1.25$ como bien dice Arturo, ambas por cierto inventadas por el propio Ravallion). Como decía en mi comentario, el único ODM que puede cumplirse es el de la pobreza. No el de la malnutrición. Quizá me expresé mal.Por eso lo que dice la FAO tiene todo el sentido, y claro que le doy el beneficio de la duda (dije lo leeré). Mi reflexión sobre los informes de organismos era sólo un aviso a navegantes.También tu comentario sobre los niños que mueren de diarrea puede venir de que me expresé mal. Eso es trágico, y el ODM de la salud tampoco se va a cumplir.Pero una cosa es la malnutrición, otra la renta y otra la salud, cada una con un ODM autónomo.

En cuanto a la inmigración, el salario de destino (en países ricos) empuja a la decisión de emigrar, como demostró elegantemente el modelo Harris-Todaro. Pero las cosas en su contexto. Uno, los flujos migratorios son mucho MENORES que en la primera ola de globalización (hasta la primera Guerra Mundial). La referencia sobre el tema son los estudios de Kevin O´Rourke y Jeffrey Williamson (muy recomendables). Dos,la disminución de la pobreza no discute en absoluto que el salario de destino siga siendo mucho mayor y por eso compensa emigrar. Y precisamente en África, a pesar de la gran mejora del último decenio, donde la pobreza aumenta, es aun más esperable que la gente siga emigrando. Por eso, encontrar que sigue habiendo razón para el movimiento de factores (personas) hacia donde es más eficiente (trabajando en el primer mundo frente a estar en paro en casa en países convulsos) son dos fenómenos sólo marginalmente relacionados. No puedes ver en que sigue habiendo flujos migratorios la razón de que los pobres no están mejor sino peor.

nanius dijo...

Sigo aquí. En cuanto a la desigualdad, apreciado Fernando, dices que no es lo mismo retroceder un 5% cuando el rico tiene 100 que cuando tiene 1000. Pues claro!! Por eso no hay que usar porcentajes (Ratios de Kuznets) sino utilizar Theil, Atkinson y Gini, que son índices que tienen eso en cuenta. Cuando los organismos utilizan los ratios de %,amplifican el titular con una medida que no tiene en cuenta el validísimo punto que hacías.

Miraré el artículo de Carmen Valor con atención.Pero una cosa muy importante: me dices "te doy otros datos que puedes contrastar". NO hay más datos comparables y homologables de renta que las series de Deninguer y Squire. O esta autora utiliza otros datos (mal asunto), o utiliza otras técnicas. Y a eso me refería en el párrafo anterior. Puedes usar ratios de Kuznets y te saldrá que crece la desigualdad; usa Gini, Atkinson y Theil, y lo contrario. El punto es que hay que usar los segundos antes que los primeros, porque tienen mejores propiedades (ejemplo del párrafo anterior)!Lo que importa pues, es discutir las técnicas, no meterse en una estéril guerra de datos, máxime cuando no hay más que una fuente fiable.

En cuanto a EIRIS, más de lo mismo. La desigualdad se mide mejor con renta que con derechos o condiciones de trabajo, porque es muy difícil observarlas y hacerlas comparables! El ejercicio de derechos laborales depende de mil cosas: políticas complementarias, cultura empresarial, seguridad jurídica, reconocimiento constitucional, eficacia de sanciones, eficacia e independencia del poder judicial. Sin entrar en el mero incentivo de que empresas y gobiernos a conculcar dichos derechos alejándose de la transparencia (que es el mayor problema!), ¿crees que puedes afinar una medida para comparar suecia y malasia?¿y malasia y vietnam?Si este índice de EIRIS es satisfactorio en todos los problemas que he señalado, aun así, nada cambia de mi comentario, porque yo me refería a desigualdad de la renta, más estándar y observable y por tanto medible.

Por último, en relación a la clase media. La desigualdad puede mejorar sin ensanchar a la clase media, luego tu punto de la clase media como prueba de duda de mis afirmaciones de desigualdad tampoco es válido. Lo que sí es cierto, muy importante y bien traído por tu parte, es la importancia de la clase media para el desarrollo. Porque se desperdicia menos talento (vía adquisición de capital humano), por mercados de capital duales, y porque hace persistentes las malas instituciones. Los papers de cabecera de esta corriente de pensamiento son Alesina (1994) en la vertiente empírica y Persson Tabellini con un modelo teórico muy interesante. Os los recomiendo.

Un fuerte abrazo, blogueros.

nanius dijo...

Hola, Arturo. Muy interesante tu comentario, voy con él.

Creo que la desigualdad (tienes razón) no era el centro del post. Pero la frase "Los indicadores macro económicos no nos pueden llevar a engaños: las diferencias Norte - Sur son más grandes que nunca", no es una referencia del tipo aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. Es una manera de pensar, y la injusticia de la desigualdad creo que subyace al post y a dicha manera de pensar.

La medición con líneas de pobreza, como el 1.25$/día no es "siempre relativa". Es SIEMPRE, por construcción, absoluta. Las medidas relativas de pobreza son del tipo "gente que vive con menos de un % de la media"!Quizá te referías a que nos da una información relativa (o imperfecta)... Otras de las cosas que comentas, me remito al comentario de antes.

Lo que dices de Sala-i-Martín me preocupa más. Primero, lo que él dice, lo dice él en "Quarterly Journal of Economics", que es con AER y Econométrica, el "Science" o el "Nature" de economía. Leer a estas alturas de un comentador ilustrado como tu esta "falacia ad hominem" es poco gratificante.Me es indiferente la ideología de él, de Carmen Valor, o de Almodovar. Lo que me importa es su argumentación y sus técnicas y análisis de los datos. Segundo, cuando dices "ultraliberal", lo dices con connotaciones. Pero es un rótulo, como comunista o como negro. Quien es racista dice negro con connotaciones, pero es un rótulo, amén de una tragedia. Quien no es racista usa el rótulo y es indiferente en blanco, negro y amarillo. ¿O no? Con esto es igual.Lo que pasa es que no es intolerancia racial sino intolerancia ideológica. Y la solución es la misma: como no nos importa si alguien es negro o blanco, lo juzgamos por sus habilidades o su humana fraternidad. Debe evaluarse al ultraliberal, como al centrista o al comunista, o al progresista, o al solidario por la calidad de sus argumentos y la solidez con la que éstos resisten el embate dialéctico. De veras que no lo personalizo en ti, pero es algo común que me tiene hasta el moño.Quizá te he malinterpretado, házmelo saber si así es.

Un fuerte abrazo a todos.

Fernando dijo...

Hola Nanius:

De nuevo mil gracias por tu comentario. Desde luego tengo que reconocer que tu argumentación es soberbia. No sé si puedo agrandar el espacio para los comentarios, pero indagaré al respecto. Te prometo que yo no lo he tocado, jejeje.

En cuanto a lo que expones:

Entendido el primer punto. OK al respecto. Entiendo, no obstante, que hablamos de conceptos diferentes. En mi frase (la que hacía alusión a las diferencias Norte - Sur) quería mostrar como argumento que nunca había habido tanta gente que pasara hambre a nivel mundial de acuerdo con un informe de Naciones Unidas (salvo en un momento concreto de los años 70, si no recuerdo mal). Suscribo la opinión de Arturo. El problema de las cifras y los datos es que se prestan a interpretarse de diferente forma (positiva o negativa).

En cuanto a los flujos migratorios te pregunto, porque no lo sé, si tienes desglosados por % el origen de los inmigrantes actuales y los de hace unas décadas. Sería un análisis interesante. Está claro que por el salario compensa dar el salto a un país desarrollado, pero el precio que hay que pagar a nivel humano (a veces desgraciadamente incluso con la vida) nos tiene que hacer pensar que es posible que haya una realidad en los países de origen que no podamos cuantificar con dinero u otro parámetro económico. No creo que baste un buen salario para arriesgarse a morir en una patera, o para dejar a tus niños en tu país de origen, pero esto es opinión personal.

OK a los ratios de crecimiento.

En cuanto a los otros datos, son más cualitativos que cuantitativos. La lista de EIRIS no es un índice, es una relación de países en los que determinados derechos no se cumplen o directamente no están establecidos. Y el artículo de Carmen Valor lo que hace es poner de manifiesto que existen unos determinados gobiernos (lamentablemente cada vez más) que están haciendo una carrera a la baja en cuanto a derechos sociales y de los trabajadores para hacer más atractivos sus países a las multinacionales.

Por último, está claro que desde un punto de vista matemático, la desigualdad puede disminuir sin ensanchar la clase media, pero a mi no se me ocurre ningún ejemplo histórico. No podemos obviar las características inherentes del ser humano.

De nuevo mil gracias, Nanius.

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Hola Arturo:

Mil gracias por pasarte. Se nota que controlas el trabajo de campo. Me han ilustrado mucho tus datos.

Respecto a lo de Xavier Sala i Martín, conociendo a Arturo, Nanius, no creo que lo haya dicho de forma despectiva. No creo que haya nada de malo es tildar a nadie ni de liberal ni de
comunista. Lo que sí que es cierto es que en estos temas es muy difícil ser aséptico, porque todos tenemos nuestra ideología.

Los números y los datos son los que son, pero luego nos queda una parte de interpretación para obtener la información en la que nos influye nuestra forma de pensar.Friedman y Keynes están en las antípodas en algunas cosas (menos de lo que a veces la prensa o los políticos han querido mostrar) y ello no quita para reconocer que ambos eran magníficos, aunque te alinees con unos u otros.

Hay afirmaciones de Friedman en determinados papers que corresponden más a juicios de valor que a realidades empíricas. Decirlo no creo que le quite ningún mérito a un economista que para mi, fue brillante, aunque muchas veces no esté de acuerdo con sus ideas.

¡Abrazos!

nanius dijo...

Hola, simplemente dos cositas rápidas para no aburrir al personal.

Inmigración: Hay una simplificación en pensar que la decisión de emigrar depende de la brecha de salarios de origen y destino. Es una buena aproximación, pero lo decía para entendernos. Algunos modelos (como los del economista George Borjas) distinguen, para empezar pull-situations (donde es la condición deprimente del país de origen la que "expulsa" al emigrante) y atracttion-situations (donde es la prosperidad del lugar de destino la que atrae al emigrante). Tb hay privación relativa: emigrar a donde uno no sea, en términos relativos, el último mono (el miedo a la desigualdad). Hay también muchos "costes fijos" de emigrar se atenúan cuando hay más de los tuyos en el país de destino (que aportan medios, información y calidez) así como regulaciones de ciertos países más abiertos a la repatriación del resto de la familia y la regularización (como en Holanda). Pero hay siempre una información asimétrica bestial sobre las posibilidades de éxito, de regularización, de expulsión y de derechos. Las "policy-responses" en uno y en otro caso pueden ser muy distintas.en todo caso, siempre se ve (lo cual es trágico por partida doble) que sólo emigran los más aptos: los más habilidosos y fuertes y esforzados, con lo que la descapitalización de quien a menudo no uelve y la fuga de cerebros es muy muy grande.

Me preguntas sobre la clase media. En la mayor parte de Latinoamérica se ha dado ese caso: países donde la desigualdad se ha ido suavizando desde la década perdida de los 80 muy muy despacito, pero donde la clase media no se ha ensanchado ni ha cobrado voz ni presencia suficiente.

Por último, lo de EIRIS sí es un índice. Como una catedral. En lugar de colocar y numerar a los países, es un índice cardinal (no ordinal) donde clasificas a Malta como país clase A y a Malasia como B o viceversa.

Siento de veras el rollo. El post se prestaba. Me estaré calladito hasta la próxima. Muchos abrazos a todos.

Fernando dijo...

Hola Nanius:

De nuevo mil gracias.

Por puntualizar mínimamente.Al referirme a EIRIS, identificaba índice con ranking. No te dice qué país es mejor o peor, sino dónde no se cumplen/respetan ciertos estándares, leyes o derechos.

Un fuerte abrazo

Arturo dijo...

Pues yo os rogaría que siguiérais con el rollo todo lo que pudiérais, porque en pocos foros aprendo tanto y se mantienen lejos los trolls. Pero entiendo, Nanius, que te plantees empezar a cobrar por esto. ;)

Lo primero, salvar mi comentario de Sala i Martin. En absoluto connotaciones sarcáticas, solo matices o, quizá, prejuicios. Cuando leo a alguien marcado ideológcamente tiendo a pensar que existe ese sesgo. Casi todos los economistas lo tienen, y a todos se ha de escuchar. Unos hacen de contrapeso a otros, y es bueno conocer todas las opiniones. Indudablemente, Nanius, no conozco sus metodologías tan bien como tú, y quizá éstas sean lo más cristalino del mundo. Pero conste que agradezco infinito los contrapesos, y creo que los ultraliberales selen ser de los mejores a la hora de argumentar empíricamente.

Ya que de lo poco que sé es de los objetivos del milenio, aclarar que el correspondiente a pobreza y desnutrición es el mismo (el primero). Cada obetivo tiene varias metas, y éste en concreto contempla "Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas con ingresos inferiores a 1 dólar por día" y "Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas que padecen hambre". Un objetivo se cumple cuando se cumplen todas las metas, ergo no tiene pinta de que se cumpla éste.

Y puestos a pedir favores, si alguno me hace llegar info de estudios de desigualdad usando Gini, lo agradeceré.

+abrazos

nanius dijo...

Estimado Arturo:

creo que puedes meter la cabeza en el artículo de Sala i Martin de QJE: http://www.columbia.edu/~xs23/papers/pdfs/qjec.2006.121.2.pdf

Verás algunas de las cosas que he señalado en estos comentarios. Existe un aspecto fundamental que se me olvidó (lo verás en la introducción). Hasta hace bien poco, los estudios de medición de pobreza y desigualdad mundial se hacían midiendo la evolución de cada país. Pero cada país era un punto y no se controlaba por las abismales diferencias de población de unos y otros países. Así, si la pobreza en Senegal crecía un 5% y en China decrecía un 4% (todos los demás constantes), la pobreza en el mundo crecía un 1%. Esto suponía dar 41 veces más importancia a Senegal que a China. Toda África tiene sólo algo más del doble de población que Indonesia, así que imagina en comparación con China e India. Naturalmente, los resultado cambia radicalmente cuando controlas por el tamaño de la población, y ahí está parte de la clave de porqué los índices de pobreza y desigualdad han decrecido en los 80 y los 90s. Sala i Martin y los demás argumentan, con mucho sentido común que "After all, there is no reason to down-weight the well-being of a Chinese peasant relative to a Senegalese farmer just because the population in China is larger than that of Senegal". Espero que el informe de la FAO no cometa ese error garrafal.

Os recomiendo que bucéeis un ratito por su página web (ahorráoslo si sois merengues, jaja), que es muy divertida!

Abrazos