jueves, 22 de octubre de 2009

Empresas - El Marketing Bancario Sigue Siendo Mentira

Más Reflexiones Sobre Nuestro Sistema Bancario

A raíz del post "El Marketing Bancario es Mentira", muchos sois los que os habéis puesto en contacto conmigo para contarme más anécdotas referentes a nuestras entidades financieras. Muchas estoy autorizado a revelarlas, otras no tanto, pero todas reflejan una realidad: el creciente descontento de empresas y ciudadanos con nuestros bancos y cajas. Precisametne iba pensando un poco en todo ello la semana pasada, cuando tuve la oportunidad de asistir a una jornada de la Banca Cooperativa que tuvo lugar en Burgos. En ella, además de acudir como ponentes primeros espadas de la talla de Manuel Pimentel, estuvieron personalidades importantes de Caja Rural, así como del ICO y el ICEX. Se tocaron muchos temas, la gran mayoría muy interesantes, que sirvieron para comprobar que nuestras cajas y bancos siguen estando a años luz en muchos aspectos de nuestras empresas.

Abrió fuego, tras unas breves palabras de bienvenida a cargo de la organización (la Caja Rural de Burgos), Manuel Pimentel. El que fuera ministro con Aznar, estuvo brillante. Incisivo pero a su vez eliquibrado en su crítica, Pimentel hizo un repaso más que interesante a nuestra situación económica. Los bancos tuvieron de lo suyo. La crítica de don Manuel a éstos, por aprovecharse de la actual situación en la que pueden comprar el dinero al Banco Central Europeo (BCE) (con un interés del 0,5%), y que una gran parte del mismo (si no la mayoría) esté yendo a parar a deuda pública en lugar de empresas y familias (fin para el que las inyecciones de liquidez en el mercado fueron pensadas), fue de las que hacen época. Es cierto que el caldo de cultivo es propicio: incertidumbre económica, necesidad de financiación por parte de los estados tras las ayudas y rescates y, sobre todo, la mentalidad corto placista de nuestras entidades financieras, pero también que esta actitud, financieramente justificable, es moralmente deplorable.

Porque nuestros bancos y cajas, lejos de excusarse, sacaron pecho defendiendo su posición. "Es un 4% de rentabilidad en estos tiempos. Pero sobre todo, el estado es el estado. No va a quebrar". Toda una declaración de intenciones, vaya. Pero sobre todo una demostración de miopía de plazo, si cabe este término, sin precedentes. Como se ha dejado caer, es posible que en la actual coyuntura, a corto plazo, tenga sentido económico apostar por deuda pública (renta fija), pero a medio y largo plazo, la renta variable siempre es más beneficiosa. Y para que haya renta variable, son necesarias las empresas. Dicho de otra forma: a largo plazo los bancos ganan más dinero con las empresas que con los estados.

Pero voy más allá, que no quiero que nadie se quede en la anécdota especuladora. Las empresas son esenciales también para generar puestos de trabajo, los cuales van a permitir a familias consumir, ahorrar y endeudarse. En otras palabras, depositar su dinero en cuentas corrientes (transformándose en dinero bancario, el cual genera un efecto multiplicador en la economía), comprar más productos (de baja implicación e incluso de alta), permitiendo de esta forma a nuestras compañías seguir creciendo, generando riqueza y puestos de trabajo. Si el BCE hizo la apuesta tan importante que hizo en su día, fue para que el tejido empresarial e industrial europeo no se viniera abajo. Todos sabemos que los bancos están mal, pero el camino de la recuperación lo debemos andar juntos, aunque las entidades financieras de nuestro país no parezcan tenerlo claro.

Es conocido por todos que nuestro estado ha hecho un esfuerzo terrible en esta crisis, el cual le ha supuesto vaciar sus arcas. Creo que sobre ésto ya no merece la pena debatir, porque lo hecho, hecho está y ya se han gastado ríos de tinta al respecto. Pero ahora que nos hemos dado cuenta todos - empresas y familias- de que nos habíamos endeudado demasiado y que dependíamos en exceso de los bancos, ¿es razonable que sea el estado el que siga esa misma senda? ¿Es moralmente aceptable que, cuando se han llegado a hundir 300 PYMES diarias de media, algunas por falta de liquidez pese a ser rentables, el estado acepte ese dinero? ¿Los mismos que sufrimos los excesos de otros, vamos a pagar también la factura del estado con los bancos? ¿Es ésto ético? ¿Que será lo próximo, hacer diputados a Botín, González y compañía? La última pregunta se la dejo a Nanius, habitual bloguero, que seguro que sabe más que yo al respecto: ¿puede quebrar un estado como el nuestro?

La segunda cornada del día la dio la representante del ICO. Más de 6.000 millones de euros de los fondos ICO para PYMES están pendientes de asignación todavía. Este hecho no tiene precedentes. En un año como este, en el que todas las empresas andan desesperadas buscando financiación, hay más de 6.000 millones de euros destinados a dar oxígeno a nuestro tejido empresarial, muertos de risa. El problema, explicaba la representante del ICO, es que las dotaciones de este año se pensaron como remedio ante la falta de liquidez de las entidades financieras. Ahora que la liquidez no parece ser ya el mayor de los problemas, la falta de confianza y la asunción del riesgo cobran protagonismo. El dinero lo pone el estado, pero con el riesgo, al menos con una parte del mismo, corren las entidades financieras. Y es por ello por lo que se piden garantías hipotecarias desproporcionadas para cantidades pequeñas de dinero que le pueden dar la vida a una PYME. Proyectos hay, lo que falta es voluntad. Y en estos tiempos, eso es imperdonable. El resto de la jornada transcurrió con normalidad. Las Cajas Rurales sacando pecho de lo bien que iban, mientras los empresarios nos preguntábamos en qué se notaba en nuestro día a día. O lo que es lo mismo, sintiendo que la realidad de las entidades financieras estaba muy lejos de las compañías allí presentes.

Hace unos días hablaba con mi primo Iñaki. La conversación no fue exactamente así, pero hablando de los bancos coincidimos: nos están enseñando a vivir sin ellos, a ver qué pasa cuando viren las tornas. Los bancos son necesarios y los hombres, hombres somos. Como explicó Pimentel, pasamos de la euforia al pánico en cuestión de segundos, y por eso, entre otras cosas, la economía es cíclica. Con ello quiero decir, que volveremos a cometer errores, pero también tengo la sensación de la herida que se está produciendo es tan grande, que a los jóvenes empresarios se nos tardará en olvidar este 2009 y el trato que hemos recibido.

Precisamente de eso mismo hablaba ayer con representantes de diferentes entidades financieras. Se metían entre ellos por el precio que marcaban en sus operaciones a sus clientes, por las comisiones y otro tipo de aspectos menores. Alguno se jactaba de ser el más barato, de ser el que mejores condiciones daba a sus clientes. Y ahí salté. Me acordé de todos mis amigos del post anterior y no me pude morder la lengua. "Ese es vuestro problema, que pensáis que el cliente sólo valora el precio.Tengo amigos que hubieran pagado precio más alto a cambio de agilidad, timing, empatía, flexibilidad y mejor trato. La gente del back office bancario debería salir de la oficina, escuchar lo que se dice de vuestro sector en la calle y en las empresas. Ni puede estar todo el mundo equivocado, ni todos lo hemos hecho mal".

Ayer me calenté, pero hoy lo sigo pensando. La juerga crediticia nos ha venido bien a todos mientras ha durado, pero el camino debemos desandarlo juntos. Por responsabilidad social, por justicia social o por instrumentalismo egoísta a largo plazo. Como dice la canción, la vida sigue igual. O casi. Ayer también me llamó un buen amigo, progatonista de mi anterior post. Había resuelto por fin su problema con los bancos. Lejos de celebrarlo, me contó como había necesitado una reunión de 10 horas para finiquitarlo del todo, cómo le habían tratado de incluir cláusulas ilegales ya en la notaría y, sobre todo, lo mal que se había sentido tratado por muchas de las entidades financieras con las que trabajaba. Aquellas que cuando llegó a su empresa en el año 2007 no tardaron ni un sólo día en decirle que estaban allí para lo que hiciera falta. Pero este es el panorama. Los bancos no escuchan a sus clientes y en ello llevarán su penitencia. Lo preocupante es lo de su miopía. Esa que les impide ver más allá de la vuelta de la esquina.

5 comentarios:

nanius dijo...

Estimado dueño del blog. He visto que me citas y preguntas mi opinión sobre si un país como el nuestro puede quebrar. Mi humilde opinión es que NO es improbable dentro de una unión monetaria con divisa fuerte (mirad Italia, por ejemplo, tan contenta con sus Villas Certosas y un 108% de deuda / PIB). Teniendo el Euro, hay riesgo de que los inversores nacionales e internacionales huyan del país (capital flight), pero dicho riesgo no entraña el riesgo subsiguiente de que hunda la moneda y haya una crisis cambiaria (como en Islandia, Hungría y los Bálticos recientemente). Además, como nuestra deuda está denominada en Euros, que es nuestra moneda, no nos pasará como a muchos países emergentes que se lanzan a buscar capital internacional denominando su deuda en dólares y que luego, con excesiva deuda y con riesgo de crisis cambiaria, acaban suspendiendo pagos (no devolviendo la deuda) porque con la depreciación de su moneda el esfuerzo de repagar la deuda es descomunal, insensato o imposible. No obstante, el coste de financiación del estado sería persistentemente alto y creciente a medida que España se siga endeudando. Y el mayor tipo de interés del bono, aparte de otros efectos, supone sacar dinero de actividades productivas del estado (educación, etc) para redistribuirlo en actividades ineficientes (pago de los intereses de la deuda). Es más, los intereses son intocables para el gobierno: en los presupuestos es una partida de absoluta prioridad (como el pago de salarios de la administración), así que es indisponible para el gobierno y para el Parlamento. Así lo establece la Constitución. Ese mayor tipo de interés sería un factor de pérdida de competitividad de nuestra economía respecto de las de nuestro entorno. Asimismo, disminuye el márgen fiscal para estabilizar la economía con los ciclos bajistas, y las recuperaciones aun más serán raquíticas.

nanius dijo...

El endeudamiento agrava el problema del déficit exterior estructural de nuestra economía, porque dicho déficit se produce con la brecha existente entre el ahorro doméstico y la inversión doméstica. Digamos que el déficit surge de importar la financiación necesaria para rellenar dicha brecha. El ahorro doméstico es la suma de ahorro público y ahorro privado. Si el gobierno no hace más que endeudarse, el ahorro doméstico disminuye y crece el déficit exterior. Esa es la relación (no es completa ni lineal, pero sí es estrecha) entre el déficit presupuestario y el comercial (por eso se llaman déficit gemelos). Gracias al libre movimiento de capitales es muy fácil endeudarse, pero es MUY mala idea que un país con déficit comercial como el nuestro lo haga persistentemente. De hecho, ¿por qué se han ajustado tanto las familias y empresas el cinturón? Una razón por la que se han desapalancado es porque, agregadamente, nadie financiaría este año de crisis la brecha entre el ahorro y la inversión nacional, por eso han ahorrado más y han invertido menos.Se da la curiosa situación, en esta crisis, de que mientras el ahorro privado de familias y empresas ha crecido muchísimo (con el tremendo apretón del cinturón), el ahorro público es tan negativo que la situación agregada es negativa en términos netos.

Pensemos cómo se puede disminuir el déficit exterior; 1) aumentamos el ahorro público, es decir, subimos los impuestos a la gente y/o contenemos el gasto público. 2) convencemos a la gente (aquí y fuera) de que compren nuestros bienes. ¿Cómo se hace eso? 2a) depreciando la moneda; 2b) produciendo mejores bienes que el resto de países (competitividad empresarial, internacionalización, mayor capital humano destinado a producir bienes de mayor valor añadido, etc). O 2c) ponemos cuotas a la importación o aranceles a los bienes foráneos que desincentiven las importaciones. Ni que decir tiene que 2a) y 2c) no son posibles en el mundo actual (ni deseables en el caso del 2c). 2b) sólo es posible cuando hacemos un esfuerzo mayor que otros países en términos relativos, cosa que no siempre será posible y siempre será un proceso lento en todo caso. Por tanto, nos queda sólo la solución 1. Si el gobierno se endeuda mucho (no corta sus gastos / no sube impuestos), el déficit exterior de nuestra economía sólo lo podemos resolver los agentes privados, aumentando el ahorro privado (no compramos Ipods, no invertimos maquinaria, no visitamos Estambul). Así, disminuye la demanda doméstica vía reducción de exportaciones. En los años pasados tenía todo el sentido del mundo que el ahorro público existiera (años de superávit público) cuando el ahorro privado era prácticamente inexistente, porque así el déficit exterior no se salía aun más de madre. Por eso es tan importante (y se habla mucho de ello) dar confianza de que, coyunturalmente no ahora pero sí en general, el país debe vivir conforme a sus medios. El gobierno bien haría en presentar planes de consolidación fiscal creíbles. Pero las ideas del gobierno y la difícil coyuntura no hacen creíbles dichos planes de consolidación fiscal. En todo caso hay que saber que existe un dilema (trade-off) que no se puede resolver enteramente. Does it make sense?

Abrazos a todos y enhorabuena por el post, aunque no esté de acuerdo con algunas cosas

nanius dijo...

Fe de erratas: donde dice "Mi humilde opinión es que NO es improbable dentro de una unión monetaria con divisa fuerte" debe decir "Mi humilde opinión es que NO es improbable dentro de una unión monetaria con divisa fuerte". Por problemas de espacio (jaja, de nuevo) he empezado a simplificar el texto y cambiado un "posible" (con otra frase más) por un improbable, pero no he borrado el NO!! sorry

nanius dijo...

Lo siento!!! es la resaca!!! he entrecomillado dos veces la misma frase en la fe de erratas. Menudo pelmazo que soy!! Me voy a dormir un rato

Fernando dijo...

¡Hola Nanius!

De nuevo muchas gracias por tus comentarios. Como decía Arturo el otro día, vas a tener que empezar a cobrarnos, jejeje.

Te contesto un poco. A tu planteamiento Macro Económico poco puedo añadir. Obviamente sabes mucho más que yo (que me dedico al mundo de la empresa). Decirte que coincido contigo en cuanto al endeudamiento de nuestro país y los presupuestos de nuestro gobierno. Siempre defenderé que se haga un esfuerzo ante el drama del paro (con independencia de que la medida de los 400 euros sea mejor o peor, que ahí no me siento capacitado para entrar), pero es cierto que la economía es una manta: o te tapas los pies o te tapas la cara. Ambas cosas son imposible porque no llegas. Puntualizar que mis explicaciones macro son muy "light" para que todo el mundo las pueda entender. El riesgo que se corre al generalizar es que nos dejamos muchas veces salvedades importantes.

A nivel micro, decirte que las historias de este post como las del anterior son 100% verídicas. Entiendo que los bancos tengan que defender sus negocios y que sus directores de riesgos y equipos jurídicos vayan a muerte con quien les paga, pero lo cierto es que su actitud en esta crisis deja muchísimo que desear. Un día te contaré el caso de una empresa que crecía un 20% en ventas este año (cuando su sector caía cerca de un 15%), sin una sola carga hipotecaria, un patrimonio de mas de 100 millones de euros y una deuda que no alcanzaba los 18. Le han quitado cuentas de crédito y obtener financiación le ha llevado 10 meses incluso ofreciendo garantías hipotecarias. En su sector hay productos que tardan 5 años en salir al mercado, y eso hay que financiarlo de alguna forma.

Pero lo que más nos duele a los que estamos en el campo de batalla, no es el trato que reciben empresas solventes (porque si estamos todos mal, todos tenemos que arrimar el hombro), sino la comparación con entidades zombis, pertenecientes a sectores en coma profundo (véase el inmobiliario) a las que sin pudor se les canjea deuda por inmuebles, se les da una liquidez que a otros se nos niega y una carencia de principal e intereses que otros sectores mucho más pujantes no pueden obtener. Como decía el Financial Times hace unas semanas, en España, cuando debes 1 millón, tienes un problema, pero cuando debes 100, lo tiene el banco.

Aún así, no te niego que en este post hay mucho de opinión, pero es que el jardín que tenemos montado ahora mismo es para vivirlo y sentirlo.

Un abrazo y de nuevo mil gracias