jueves, 26 de febrero de 2009

Economía - Paradojas de la Globalización

Reflexiones sobre Mercadona y el Aceite de Oliva

Hace unos días el periódico El Economista se hacía eco de una noticia sorprendente. Mercadona cambia el aceite de oliva español por el de Portugal y Marruecos. Detrás de la jugada está Roberto Centeno, yerno de Juan Roig el actual presidente de Mercadona. Por lo visto, el Sr. Centeno es propietario de una empresa de Capital Riesgo que ha comprado fábricas para elaborar marcas blancas a Mercadona. Además, ha adquirido decenas de miles de Olivos en las zonas indicadas. Vamos, que quiere asumir toda la cadena de valor para asegurarse estar en el precio que el retailer levantino exige, convirtiéndose así en el productor del aceite de oliva con la marca del distribuidor de Mercadona .

La medida ha puesto en pie de guerra al sector olivarero español. Hojiblanca, la gran perjudicada en todo este caso, ha puesto el grito en el cielo acusando a la empresa valenciana de poner en peligro el sustento de miles de familias de Andalucía. Por su parte, Mercadona, que está en plena campaña para reducir el número de marcas en el lineal en una firme apuesta por Hacendado y las marcas blancas, reitera que, en el fondo, lo que el consumidor quiere es un buen producto al menor precio posible. ¿Es cierto lo que dice la compañía de Juan Roig?

El canal de alimentación en España, al igual que en la mayoría de países desarrollados, es totalmente asimétrico. El distribuidor tiene el poder absoluto y son pocas las enseñas (véase Coca-Cola, por ejemplo) o categorías (como el vino o las bebidas alcohólicas) que pueden escapar del mismo, y solo en algunos mercados. Ello hace que los fabricantes se vean a menudo abocados a trabajar con menos márgenes y a tener que transigir con la elaboración de las marcas del distribuidor, con cobrar a 90 días cuando los Eroski, Mercadona o Carrefour lo hacen al contado, con ceder su I+D o con verse desplazados de los mejores lugares del lineal percibiendo tan solo a cambio la subsistencia. No vender en Eroski/Caprabo, Mercadona, Carrefour, Auchan o El Corte Inglés supone renunciar al 62,7% de la cuota de mercado que se reparten estos centros, según el Anuario de la Distribución 2005/2006.

El fenómeno de las Private Label, como las llaman en los países anglosajones, es imparable. En países como Inglaterra o EEUU, los Tesco, Sainsbury, Wallmart o Marks and Spencer elaboran bajo sus enseñas productos considerados como auténticos líderes en sus categorías. Pero el fenómeno va más allá. Los fabricantes más importantes suelen estar detrás de los productos comercializados con estas marcas, con lo que el retailer, no solo ofrece un producto de gran calidad que compite con los que elaboran los propios fabricantes, sino que lo ofrece con un margen descomunal y encima a un precio competitivo (ya que, entre otros, no hay costes de publicidad que imputar). Por si ésto fuera poco, los principales distribuidores han comenzado a desarrollar una estrategia multiproducto, "atacando" también en los lineales en precio, con productos de menor calidad (al menos aparente) señalados como los más baratos. Por ello, año tras año todos los anuarios hablan del aumento del peso tanto en volumen como en valor de estas enseñas en el total de la cesta de la compra. Según Cinco Días, en el año 2005 hacer una cesta de la compra exclusivamente con productos con Marca Blanca podía costar hasta un 44% menos.

Dicho esto, creo que también es justo exigir que no se satanice a los distribuidores. En el fondo, ellos no están haciendo otra cosa que satisfacer las demandas de los consumidores. Recapitulemos: gastamos más en nuestro ocio, gastamos más en ropa y telecomunicaciones, las familias tienen más de un coche (y algunas más de dos o tres), la vivienda es mucho más cara (pese a la caída de los últimos meses), incidiendo todo ello en una creciente racionalización de la compra. Se mira muchas veces el céntimo en productos que antes se compraban por impulso o casi. Lo curioso es que somos selectivamente racionales. A menudo miramos el precio y eso nos basta. Poca gente hace caso a otras variables, si exceptuamos la marca (y no siempre), a la hora de elegir.

Así que queremos productos baratos, y si puede ser, con horarios amplísimos, gente polivalente que reponga lineales y cobre (para reducir el tiempo de espera al hacer la compra), con packagings llamativos y lineales estupendos. Lo paradójico de todo esto es que a menudo no nos planteamos en que deriva esa presión que ejercemos como consumidores. Los fabricantes de café cometen en muchos casos tropelías para poder satisfacer nuestra presión sobre el precio. La gran mayoría de fabricantes de ropa, tienen externalizadas sus cadenas de valor en países en vías de desarrollo sin garantías de respeto a los derechos humanos más elementales. Incluso marcas como Kipsta, propiedad de Decathlon, elabora la mayoría de sus productos en el sudeste asiático. Pero claro, todo eso no importa o nos importa menos que el precio. Al menos no lo tenemos en nuestro esquema mental a la hora de comprar. Nos hemos beneficiado tanto de la globalización, que hemos adormecido nuestra conciencia. Sin embargo, nos tocan a Hojiblanca y nos volvemos locos. ¿En qué quedamos entonces? ¿A qué jugamos? ¿Somos consecuentes?

Yo no defiendo la política de Mercadona. Está claro que está dando la espalda a una sociedad que les ha hecho ganar mucho dinero y en una decisión que mucho me temo no le va la vida. Además parece que trata de ocultar la procedencia del producto, luego algo le preocupa en la jugada. Que nadie quiera ver en estas líneas un ápice de proteccionismo o patriotismo, pero sí que creo que en un momento de tanta sensibilidad social por la situación económica que vive nuestro país, la medida no parece oportuna.

En cualquier caso, el planteamiento debería ser diferente. Estamos viviendo una de las múltiples paradojas que nos deja esta globalización tan desordenada y caótica que tenemos. No es que la globalización de por sí sea mala, es que desligada del desarrollo humano no tiene sentido porque no se sostiene. Asumamos que somos, como mínimo, cómplices por nuestras actitudes. Y lo que no se puede es estar en misa y repicando.

martes, 24 de febrero de 2009

Economía - Sobre los Planes de Rescate y sus Implicaciones

Acerca de un Puzzle con Múltiples Soluciones

Parece que tras meses y meses de mucho hablar, comienzan a concretarse los diferentes planes de los gobiernos para reactivar la economía. Hace apenas un par de semanas, el Congreso de los EEUU aprobaba el Plan de Rescate de Obama, el llamado New New Deal del que ya dimos algunas pinceladas en este blog hace un mes. En España, también parece que los ayuntamientos comienzan a moverse y a acometer las obras públicas que el plan del gobierno de Zapatero puso como condicionante para la entrega del dinero público, así como también comienza a circular algo de liquidez vía ICO a las empresas (aunque sin alardes, tampoco nos engañemos).

La pregunta que flota en el ambiente es saber si realmente todas estas medidas van a ser efectivas, si realmente nos van a sacar de esta crisis que tiene toda la pinta de ser histórica y materia de estudio de nuestros hijos. No pretendo en este post hacer un análisis típico de contertulio, sin ningún rigor científico, pero tampoco quiero sobrevalorar a la ciencia económica, como el gran Francisco Alcaide ha apuntado en alguna ocasión. Creo que nadie tiene la fórmula mágica para salir de la crisis en la actualidad. Para empezar porque por muchas medidas que se tomen, hay una variable, la confianza, que escapa del análisis macro y microeconómico ,además de depender de múltiples factores que mucho me temo no están al alcance de los planes de rescate. Pero para seguir porque en la ciencia económica influyen otras tantísimas variables, a menudo imponderables, que hacen que el economista tenga que suponer que 2 + 2 son 4 céteris paribus, lo cual dificulta hasta extremos insospechados el acierto.

Todo ello sabiendo que estamos ante un puzzle con distintas soluciones posibles y que no se sabe (todavía) cuál es la mejor. Es muy posible que dentro de 50 años lo sepamos, o puede incluso que no, porque 80 años después, Friedmanistas y Keynesianos siguen debatiendo sobre el crack del 29. En cualquier caso, partimos de una base: La economía son ingresos y gastos. Si hoy me gasto lo que no tengo, o más de lo que soy capaz de ingresar, me estaré endeudando para el día de mañana y mi renta disponible será menor para acometer distintos tipos de inversiones.

Digo esto porque la moda estos últimos meses es hablar del aumento del gasto público. Tanto que a los países no les importa incurrir en un déficit en las cuentas del estado. La situación es tan grave que no queda más remedio que dejar en números rojos las cuentas nacionales con tal de salvar todo el sistema económico de los diferentes países. Ahora bien, ¿somos conscientes del peaje que eso va a suponer? ¿Existe en todo esto alguna lección perversa que hayamos pasado por alto?

Supongamos que un padre tiene varios hijos y que cuando el mayor llega a la Universidad, le paga la matrícula, las clases de inglés y, además, le ayuda a comprarse un coche. El chico parece responsable, pero comienza a correr con el mismo y los viernes a cogerlo con alguna copa de más. El padre mira hacia otro lado. Oye al chico derrapar cuando sale por la mañana y algún día le ve dando tumbos cuando llega de juerga, pero no le dice nada. De repente, un día el hijo se estrella con el coche, quedando éste prácticamente siniestro. Al chico, afortunadamente, no le pasa nada. ¿Qué debe hacer el padre?

La solución de Krugman sería la siguiente: El padre compra el coche a su hijo por su valor actual de mercado (es decir, cero), no escatima ni un céntimo en arreglarlo y al tenerlo listo, lo pone a la venta. Mientras, le paga el abono transporte a su hijo e incluso un taxi si es preciso para ir a Inglés, pero con una particularidad, lo hace con unos tickets que tan solo valen para ir a dichos sitios. Le sigue pagando la matrícula de la carrera y se mentaliza para quedarse sin vacaciones durante un tiempo porque lo importante es invertir en el hijo, para que el día de mañana afronte el futuro en la mejor posición posible. La educación universitaria de sus hijos pequeños estará más o menos garantizada, pero se acabaron no solo las vacaciones, sino la Play, el vino en las cenas y cualquier otro gasto que no sea estrictamente necesario. Además, el jamón será de York y la ropa de H&M y Lefties.

Si extrapolamos el ejemplo a la economía, el flamante Premio Nobel propone nacionalizar temporalmente los bancos por lo que valen ahora (comprar el coche por su valor actual), venderlos una vez reflotados y aumentar el gasto público pero en inversiones que vayan a ser rentables para el estado a medio y largo plazo (educación, sanidad, eficiencia energética y obras públicas necesarias). Los banqueros se quedarían sin juguete, por lo que recibirían una lección pública por sus excesos (como el hijo mayor) y además serviría de escarmiento a futuros ejecutivos. El precio a pagar es que el estado se tendrá que apretar y mucho el cinturón para salir de esta crisis.

La solución de Obama: El padre le da al hijo en metálico el valor del coche antes del accidente, el cual no se sabe si va a dar para la reparación, pero sobre todo, si lo va a emplear para arreglarlo. Le paga el abono transporte pero uno que valga sólo para ir a clase, y asume, al igual que en el ejemplo de Krugman, que toca apretarse el cinturón, pero prescinde de momento tan solo de los restaurantes de lujo y el caviar.

Es decir, el nuevo presidente de los EEUU pretende dar un cheque a los banqueros para que salgan adelante aunque es una incógnita saber si dicha inyección va a ser suficiente. Quiere, como ya ha dicho públicamente, invertir en energías renovables, educación y sanidad, y asume que tocará recortar otros gastos públicos en el futuro, si bien por lo pronto ya anunciado que retirará tropas de Irak y pedirá mayor presencia de otros países en Afganistán (lujos asiáticos en estos días). No hay escarmiento a los banqueros y lo que es peor, queda la sensación de que pueden seguir haciendo de las suyas porque "papá" estado va a seguir estando detrás por si se la pegan.

La solución de Zapatero: En la versión española se asume que la reparación no es tan cara, pero nuestro presidente subscribe en parte el plan de Obama. Dinero al chico para que, en principio, arregle el coche. Se le da el abono transporte, pero uno estándar que le permite ir a cualquier lado, con lo cual el chico puede ir a clase y hacer algo productivo, o irse a la bolera, lo cual le entretendrá un rato pero no le aportará nada para el futuro.

Es decir, la primera parte está clara. Dinero a los bancos para que reactiven la economía. La segunda consiste en dar el dinero para obras públicas pero a través de los ayuntamientos. Si se lo van a gastar en eficiencia energética o en obras que mejoren la competitividad de nuestra industria fenomenal, si se lo van a pulir en poliderportivos o en mejorar las plazas de los ayuntamientos, vamos de cráneo, porque será como tomarse una aspirina estando enfermo de cáncer. Aliviará el dolor momentáemente pero no solucionará nada. En cuanto al futuro, pues Dios dirá, porque como el dinero no se emplee en lo que se debería emplear, ya veremos si da para todo.

La solución alemana: La primera parte la han asumido como Obama y Zapatero. Dinero al chico para que arregle el coche. La segunda no tiene desperdicio. Le dan al chico cheques de gasolina aún no teniendo el vehículo y le aumentan la paga del fin de semana, esperando que con ello vaya a la Universidad.

El gobierno de Merkel ha apostado por respaldar a los bancos pero no quiere aumentar el déficit público. Es decir, propone una bajada de impuestos y equilibrio presupuestario. El que dichas medidas se utilicen con responsabilidad queda en manos de las empresas y consumidores germanos. Se supone que el día de mañana habrá recursos. La incógnita es saber cómo va a finalizar la economía alemana este periplo.

Si a todo esto que se ha expuesto le añadimos que el coche es clave para el desarrollo económico de los países y para nuestro estado del bienestar, podremos entender que la solución está llena de interrogantes y que este puzzle con tantas soluciones es más que complejo. ¿Qué alternativa es mejor? ¿Cuál nos va a sacar del hoyo? El debate está servido. Hagan juego señores...

martes, 17 de febrero de 2009

Economía - Sobre Raúl y sus Lecciones para la Vida y la Empresa

Lecciones Empresariales y Humanas de Raúl

El pasado domingo 15 de febrero del 2009, Raúl González, delantero del Real Madrid, hizo historia al convertirse en el máximo goleador de la historia del club con sus dos tantos al Sporting de Gijón. Con los mismos ha superado a Alfredo Di Stéfano, para muchos el mejor jugador de todos los tiempos. Raúl debutó oficialmente en el primer equipo del Real Madrid a finales de octubre del año 1994 en Zaragoza, donde dicen las crónicas que jugó un gran partido pese a no estar acertado de cara al gol y perder el Madrid 3-2. Desde entonces, Raúl no ha parado de ganar títulos y batir records. Sus 6 ligas, sus 3 "Champions", sú número de internacionalidades y sus registros goleadores en todas las competiciones lo dicen todo del 7 blanco como deportista.

Sin embargo, yo me quiero centrar en todo lo que hay detrás de esos números. La actitud de Raúl, así como su forma de entender su profesión y de comportarse, creo que denotan múltiples virtudes, de esas que escasean en estos tiempos que vivimos. El pasado 17 de enero, Francisco Alcaide escribía un artículo en Cinco Días titulado "Raúl, un ejemplo para directivos", (por cierto, recomiendo a todo el mundo el blog de Francisco) del cual suscribo una por una todas sus palabras acerca del Ferrari, como Fernando Hierro le llamó cariñosamente una vez. Raúl es inteligente, tiene mentalidad ganadora, ambición, convicción, soporta bien la presión y así un largo etcétera que el maestro Francisco disecciona con la precisión de un cirujano. La vida deportiva de Raúl creo que deja una serie de enseñanzas muy útiles para la sociedad en general y para los empresarios en particular.

En esta vida el talento es importante, pero lo que realmente marca la diferencia entre las personas es la fuerza de voluntad, el esfuerzo y el sacrificio. Esta crisis económica que estamos viviendo dicen que se inició con "las subprime", sin embargo para mi surge primero por la crisis de valores de nuestra generación. El sudor y las lágrimas se denostan; el dinero, cuanto más fácil y más rápido mejor. El escándalo de Madoff y la cultura del pelotazo del sector inmobiliario de nuestro país con sus compinches políticos, nos lo recuerdan una y otra vez. Raúl, con su ejemplo, nos lleva enseñando 15 años partido tras partido, que la ética en el trabajo, la entrega y la lucha son un activo insustituible para las empresas, pero sobre todo para la sociedad. El talento es necesario, pero no basta por si solo.

Raúl nunca ha tenido un sólo conato de abandonar el Madrid. En un mundo de usar y tirar, el de San Cristóbal de los Ángeles nos demuestra la importancia de valores como la lealtad y fidelidad.Vivimos deprisa, demasiado, sin pararnos a pensar en aquello que realmente nos llena. Nos han contado que el dinero, el prestigio mal entendido y el poder nos van a dar la felicidad, a ayudar a ser mejores. Raúl podría ganar más en otro equipo, en el que además sería más protagonista y acapararía más portadas. Tampoco ha querido ser influyente, pero con su actitud se ha ganado el respeto y goza de una autoridad ante compañeros y aficionados que ya quisieran para sí personajes mucho más poderosos. El Madrid ha sido el equipo de la lucha, la garra y las remontadas imposibles (con el paréntesis galáctico) y Raúl ha sabido encarnar como nadie esos valores. Por eso es el líder de su equipo y un ejemplo para todos aquellos que cada verano llegan al equipo de la Castellana queriendo triunfar. En la sociedad o en la empresa, los referentes son importantes, porque son un espejo en quien mirarse y nos animan a dar lo mejor de uno mismo.

Raúl ha demostrado ser una persona generosa que piensa más en lo colectivo que en lo individual. El Ferrari es delantero, pero siempre que venía un crack se terminaba desplazando él dentro del dibujo táctico del Madrid. De medio izquierda, de medio derecha, de media punta, de delantero centro... Raúl siempre ha estado ahí dándolo todo sin decir esta boca es mía, porque pensaba más en el equipo que en su lucimiento personal. Vivimos en un mundo egoísta plagado de ególatras y egocéntricos, tanto en las familias como en las empresas. El 7 blanco siempre ha sabido que el éxito colectivo en su profesión llena mucho más que el individual, pero sobre todo que aquél le hace mejor jugador. Una sociedad mejor nos ayuda a crecer como personas. Una empresa mejor, nos permite formarnos como mejores profesionales. Por eso no le ha importado vaciarse por los demás dentro del terreno de juego. En este mundo que vivimos hay dos tipos de personas. Los que hacen las cosas y los que esperan a que los demás las hagan. Raúl es de los primeros y en nuestra sociedad me temo que abundan los segundos.

Por último, no hace mucho pedía el Nobel de Economía para Federer y Nadal por su ejemplo de respeto y deportividad dentro de la competitividad entre ambos. Como bien apuntó Francisco Alcaide, Raúl no ha visto una sola tarjeta roja a lo largo de su carrera. Su inmaculada trayectoria se ha basado en el respeto a los adversarios, a las normas y a quien debe de administrarlas. Tampoco es frecuente en los tiempos que corren, donde ni el Ministro de Justicia de nuestro país es capaz de cumplir con los requisitos para irse de caza. Raúl lleva 15 años estando a menudo por encima del comportamiento de sus dirigentes, que de un tiempo a esta parte son sospechosos de buscar todo tipo de réditos a la presidencia del Madrid. Tal vez por eso, por gente como Raúl, el club de Chamartín no haya perdido el norte del todo.

Así pues, sólo me queda felicitar a Raúl, desearle que siga sumando goles, triunfos y éxitos, y decirle que desde aquí seguiremos tratando de aprender de todo lo bueno que su profesionalidad y ética del trabajo que, desde mi humilde opinión, nos aporta a todos. ¡Enhorabuena!

viernes, 13 de febrero de 2009

Política - Sobre espías, mafiosos, jueces estrella y ministros estrellados

¡Aquí no dimite nadie!


Por si acaso no habíamos tenido suficiente los madrileños con todo el tema del espionaje en el seno del gobierno de nuestra Comunidad Autónoma, esta semana hemos desayunado, comido y cenado con la trama de corrupción que ha hecho que el juez Garzón, ni más ni menos, haya imputado a casi 40 personas. Es cierto que tratándose de don Baltasar todo esto hay que cogerlo de puntillas, ya que son muchos los letrados que aseguran que el citado juez instruye tan mal que habitualmente mete en el charco a muchas más personas de las que luego puede procesar, pero no lo es menos que por muy estrella que sea, estamos hablando de casi 40 personas. Aunque Garzón se equivocase con un 50%, siguen siendo un número para pensar que algo está podrido en el gobierno de Esperanza Aguirre e incluso en el seno del PP, porque parece que las ramificaciones de los corruptos alcanzan también al gobierno del Sr. Camps en la Comunidad Valenciana. El tal Correa, protagonista de este embrollo, llegó a ser testigo en la boda de la hija de José María Aznar con Alejandro Agag... Desde luego huele muy mal.

Como este país es de chiste, al citado juez Garzón no se le ocurre otra cosa que irse a cazar con el Ministro de Justicia y compartir con él una cena privada justo al día siguiente de poner "patas arriba" la esfera política de nuestro país. Según Bermejo sólo hablaron de cinegética . Sin querer entrar en especulaciones sobre si es cierto o no, lo mínimo que se puede decir es que la conducta de ambos es éticamente reprobable, y no se puede obviar que de pensar mal, la pena podría ser hasta de cárcel.

Sinceramente, algo huele también fatal en ese ministerio y en todo lo que tiene que ver con el PSOE y la justicia. Recapitulemos. Si no nos bastaba con el caos, las huelgas de los funcionarios que han colapsado el sistema, el retraso y la sensación generalizada de que nada funciona en ese ámbito, cuando tuvo lugar el polémico fallo del Consejo General del Poder Judicial contra el Juez Tirado por el "Caso Mari Luz", a José Blanco le faltó tiempo para decir que de haberlo sabido, hubiera votado de forma distinta en las elecciones a dicho consejo, cosa que a mi me parece gravísima, puesto que deja entrever que de su apoyo espera actuaciones acordes no al derecho, sino al beneplácito del gobierno de España. Sinceramente, tampoco entiendo que el juez Garzón pueda llevar asuntos escabrosos relacionados con la esfera política de nuestro país cuando en su día fue diputado por el PSOE. Por eso tampoco fue de extrañar que se erigiera en la voz pública anti huelga dentro de la carrera judicial. Tampoco puedo entender que Garzón fuera en encargado de llevar el peso de la ley de la memoria histórica. Un juez no sólo debe ser honrado, sino que debe parecerlo y a don Baltasar se le ve el plumero desde miles de kilómetros. Las amistades peligrosas de Garzón con el gobierno son más propias de república bananera y caciquista que de un país que por derecho propio ha entrado entre los 8 más ricos del planeta.

Pero lo peor es el esperpento de Mariano Rajoy y Zapatero, jugando a ver, y perdón por la expresión, "quien mea más lejos". El primero habla de conspiración y mano negra en lugar de reflexionar, hacer autocrítica y posteriormente una limpia. El segundo, para justificar lo injustificable, habla de coincidencia y le quiere dar lecciones de moralidad al PP diciendo que no debe atacar al gobierno para desviar la atención ante sus problemas. ¿Por qué les costará tanto a ambos decir, señores, nos hemos equivocado, hemos apostado por gente que no era digna de nuestra c onfianza? Cuando hay casi 40 imputados en una trama de corrupción hay algo más que una mano negra, y que el juez instructor del caso se vaya a cazar con el ministro de justicia, que es del otro partido político, al día siguiente es como encontrarse con un cura en un burdel. A lo mejor no es lo que parece, pero sólo por el mal ejemplo es para reprobarle. Admito la presunción de inocencia, pero en esas esferas y con gente tan preparada... lo siento, hace tiempo que dejé de creer en los Reyes Magos.

Así que nada, que sigan unos y otros con sus espías, mafiosos, jueces estrella y ministros estrellados, que sigan tirándose los trastos a la cabeza unos a otros, que sigan unos y otros en sus patéticas poltronas sin ruborizarse pensando en conspiraciones, tramas oscuras y rarísimas e increíbles coincidencias. Que siga sin dimitir nadie, para qué, porque en este país a menudo todo vale. Mientras tanto, el paro sube, la crisis no parece tener fondo y las familias son más pobres cada semana que pasa. Necesitamos un Obama español, alguien en quien creer que nos devuelva la ilusión en nuestros políticos y tal vez dejar las urnas llenas de votos en blanco en las próximas elecciones europeas. O mejor, votar al partido de mi amigo Antonio Sieira, el PUM + j (Por un Mundo Más Justo). Mientras tanto, tendremos lo que nos merecemos, ni más ni menos.


lunes, 9 de febrero de 2009

Economía - Acerca de Australia, las energías renovables y James Lovelock

¿Se Calienta el Planeta?

La noticia de las últimas horas nos llega desde Australia. Una terrible cadena de incendios en el sur de dicho país se ha cobrado de momento la vida de casi 200 personas. Muchos de ellos parecen provocados. Tanto es así que el Primer Ministro Australiano, Kevin Rudd, tildaba de "matanza" , lo que está aconteciendo en el país Aussie. Sin perder de vista ni un ápice el drama de cientos de familias ni la maldad de estos posibles pirómanos, el caldo de cultivo que ha propiciado la masacre ha sido la ola de calor más grande de la historia de Australia. Paradójicamente, el norte de Australia vive las peores inundaciones jamás registradas.

Mientras, en Europa, estamos teniendo un invierno extremo. Quiero recordar la ola de frío que recorrió el este de Europa coincidiendo con el corte del suministro del gas, dejando también decenas de muertos si no recuerdo mal. Quiero compartir con todos vosotros los 18 bajo cero del día 12 de enero en Aranda de Duero, temperatura que no se alcanzaba desde la década de los 50. La nieve, además, ha estado presente en ciudades españolas en las que apenas se habían visto caer unos copos en siglos. Por su parte, nuestro buen amigo Pedro Medina nos describía con un gran documento gráfico la histórica nevada que cayó en Londres hace unos días. La pregunta es evidente. ¿Se esta calentando el planeta o enfriando? ¿Tiene sentido todo esto?

Si hacemos caso a los expertos, parece que no hay debate posible. El planeta se calienta y la tendencia es inequívoca pese a las temperaturas gélidas de este invierno en Europa. ¿Se está dando el fenómeno que pronosticaba la película "El día de Mañana"? Algunos catedráticos, entre ellos el reputado profesor Ruiz de Elvira de la Universidad de Alcalá de Henares, llevan tiempo advirtiendo de que la fusión de los hielos de Groenlandia pueden dar lugar a un colapso de la corriente del Atlántico Norte y traernos una glaciación al hemisferio norte dentro de unas décadas. Esa misma teoría también la defienden los científicos que están detrás de la película de Al Gore "An Inconvenient Truth", pero al igual que Ruiz de Elvira, para dentro de unos años, no para ahora.

Aunque yo no sea físico ni experto en cuestiones climáticas, lo cierto e
s que reconozco que es un tema que me apasiona. Y si me preguntan diré que en el fondo la naturaleza y el clima tienen demasiadas variables para modelizar su comportamiento y predecir el futuro en función de como varíen éstas (como la economía), pero también, como ya he dicho en alguna ocasión parafraseando a Einstein, tampoco creo que Dios juegue a los dados. Todo esto tiene que tener alguna explicación. Vamos a ver si aportamos algo de luz.

Hay una serie de datos que son incuestionables y que están científicamente probados. Uno, que desde la Revolución Industrial el hombre emite CO2 a la atmósfera por la combustión de las materias primas (principalmente combustibles fósiles) que usa para obtener energía. Dos, que el planeta se está calentando desde entonces aunque hayamos tenido décadas frías. Tres, que parece existir
una correlación positiva entre el incremento de las temperaturas del planeta y las emisiones de CO2. Cuatro, que el combustible fósil que más utiliza el hombre es el petróleo.

Los economistas también manejamos unas cuantas verdades al respecto. Una, que la energía es sinónimo de desarrollo y que existe una relación entre PIB y cons
umo de energía que ha permanecido invariable desde los años 70 hasta el 2004, y que se ha visto alterada por la irrupción de China, la India y Brasil en el tren del desarrollo. Si antiguamente por cada aumento del 1% del PIB la demanda de petróleo lo hacía un 0,24%, en la actualidad,en el trieno 2004-2007 la proporción ha subido hasta un 0,63%. Dos, que el agotamiento de las fuentes convencionales de Petróleo hacen que tengan que buscarse alternativas en pozos menos rentables, en las profundidades del mar y bajo las arenas bituminosas de Canadá. Por debajo de 70$ el barril ninguna de estas alternativas es económicamente viable. Tres, que un petróleo caro como el que tuvimos el pasado mes de julio del año 2008 es inasumible desde un punto de vista económico y no le interesa ni a la OPEP por cuanto la demanda se resentiría (como ya lo hizo incluso antes de que las principales potencias entrasen en recesión). Cuatro, que la India, China y Brasil siguen teniendo tasas de industrialización y motorización muy bajas, o lo que es lo mismo, que su demanda de energía va a seguir creciendo en los próximos años en cuanto cambie el ciclo económico. Cinco, no se sabe cuánto petróleo queda, pero sí que parece que cada vez les cuesta más a los países productores satisfacer los aumentos de la demanda.

Vamos a añadirle algo de picante al asunto. El informe Stern para el gobierno de Tony Blair, cifra entre un 5% y un 10% la caída del PIB en los países desarrollados como consecuencia del cambio climático (me tiemblan las canillas pensando la que se está montando con caídas en torno al 2% como en la actualidad, como para imaginarme un 5% ó más). La transición hacia energías renovables, según ese mismo informe, tendría un coste a corto plazo del 1% del PIB. Vamos a añadirle la cantidad de vidas humanas que cada año se están perdiendo en el mundo por la radicalización del clima y sus derivados. Seguimos sumando morbo. El petróleo es una fuente no renovable y por lo tanto finita, pero por encima de que haya o no reservas disponibles, Hubbert, el autor de la teoría del Pico del Petróleo, apuntó una idea demoledora: el fin del crudo no lo marcarán las existencias, sino el coste energético de la extracción ya que cada vez será más difícil acceder a él.

Por si todo esto fuera poco, el domingo pasado en el Suplemento Negocios de El País, se hacía hincapié en que la crisis había hecho aparcar muchos proyectos de energías renovables por considerar muchos Gobiernos que no eran inversiones prioritarias en estos momentos. ¡Acabáramos! Ahora resulta que resolver la parte fundamental de la ecuación que está detrás del progreso de nuestra sociedad, es decir, la energía, no es un problema prioritario a día de hoy.

Resumiendo, que cada vez hay más argumentos que nos invitan de dejar de emitir CO2 y a buscar alternativas
al petróleo sostenibles e infinitas. El problema estriba en que tenemos políticos que cada 4 ó 5 años están sometidos al examen de las urnas y que a menudo parecen estar más pendientes de su reelección, que de adoptar decisiones arriesgadas pero necesarias para sus países. Apostar por energías renovables y "cargarse" la economía del oro negro puede venir acompañado por una temporadita de apretarse el cinturón y tomar medidas impopulares. Y uno tiene que verlo muy claro (o verse muy mal) para dar ese paso. En el fondo es lo que le pasa a Obama. Si tiende a este tipo de soluciones creo es más por necesidad que por convicción (que no digo que no la tenga, ojo). Como me comentaban el otro día ya no recuerdo quien, es necesario un gran pacto a nivel mundial o europeo al menos, por la energía. Necesitamos dejar atrás la economía del petróleo y buscar alternativas. Pero sobre todos necesitamos algo más que hombres de estado. Necesitamos ciudadanos del mundo que lideren el cambio, porque de no ser así, todo apunta a que el mundo, tal y como lo conocemos, cambiará.


Mientras tanto, con este puzzle tan difícil de resolver, siguen ardiendo hectáreas y hectáreas en Australia, en Europa seguimos con un invierno extremo que parece que nos ha concedido una tregua y para los políticos el petróleo ya no es un problema prioritario hasta dentro de unos meses, cuando vuelva a subir de forma desorbitada. Como he dicho antes, las cosas en esta vida no pasan porque sí. James Lovelock, padre de la Teoría de Gaia, siempre defendía que la tierra reacciona ante los impactos del entorno. Yo creo que estamos viviendo algo parecido. La tierra está en un frágil equilibrio inestable y basta "tocar" un poco una variable para que las consecuencias que de ello se deriven sean devastadoras hasta que nuestro planeta alcance un nuevo equilibrio. Está claro que habrá períodos más cálidos o más fríos que no dependerán exclusivamente del hombre y que el análisis requiere una visión largoplacista, pero no podemos ser tan ingénuos como para pensar que nuestra manera de habitar la tierra no va a tener consecuencias. Insisto, Dios no juega a los dados. Y nosotros es posible que tampoco. Desde hace décadas preferimos la ruleta rusa, en la cual disparamos una y otra vez sin saber por dónde va a salir la bala. Y desgraciadamente, así nos va.

viernes, 6 de febrero de 2009

Economía - Reflexiones Sobre la Cifra de Paro y Los Bancos

¡Menuda Semanita!

El pasado día 3 de febrero fue una jornada negra para la economía española ya que conocimos el dato del paro del mes de enero, el peor de la historia de nuestro país. Tanto es así, que fuentes del gobierno ya no descartan alcanzar los cuatro millones de desempleados. Poco después de conocerse la dramática cifra de parados, el Ministro de Industria Miguel Sebastián lanzaba una seria advertencia a los bancos, a los que les dejó bien claro que estaban agotando la paciencia del gobierno por no hacer llegar el dinero prestado a familias y PYMES, así como les culpaba de la situación actual a nivel mundial.

Las reacciones desde la banca no se han hecho esperar. Botín decía ayer jueves que sería una irresponsabilidad aumentar los créditos con una situación económica como la actual. El presidente de la AEB, Miguel Martín, hizo por su parte unas polémicas declaraciones en las que acusaba a la economía real de ser la causante de la crisis financiera en España y no a la inversa, además de criticar al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por su imprevisión.

Como siempre, voy por partes.

  1. El dato del paro en España es dantesco. Y lo es no por la actitud de los bancos (de momento), sino por la falta de sostenibilidad de nuestro empleo. Los bancos pueden ayudar a llegar a los cuatro millones de parados si se cierra el grifo a entidades rentables desde un punto de vista operativo, pero que por la edad de la organización e inversiones realizadas puedan sufrir tensiones de liquidez ante la eventual caída del consumo (y las ventas). Ese fenómeno se empieza a dar. Aún así, convendría analizar las bases sobre las que se ha alimentado la creación de empleo en nuestro país en los últimos 10 años. Si uno coge los datos publicados el pasado día 3, observará como el aumento del paro en el sector de la construcción ha sido del 102% en el último año. Servicios sigue siendo el sector con mayor número de parados (con un aumento del 37,14% durante el 2008). Industria por su parte aporta 142.598 parados más, lo que supone un aumento de más del 48% en los últimos 12 meses. Conclusiones: Buena parte del empleo destruido se debe a una burbuja que estaba destinada a explotar (la inmobiliaria), nuestra industria es preocupantemente poco competitiva (aunque esto ya se sabía) y dependemos mucho del sector servicios (muy expuesto a los ciclos económicos). Resumiendo: El panorama es desolador. Aunque desde el gobierno se asegure que la caída del empleo en la construcción está tocando fondo, seguimos teniendo otros sectores que seguirán sumando parados a menos que cambie el ciclo económico.

  2. El gobierno hace bien en velar por intereses de familias y empresas, pero debería recordar que lo que nos hubiera venido bien de verdad es una mejor labor de supervisión de los mercados por su parte. Estamos pagando a nivel global los excesos que hemos cometido durante los últimos 15 años, de los cuales los gobiernos mundiales son cómplices por mirar hacia otro lado. Ahora toca reajustarse con todas las consecuencias. Se sabe que las crisis en España dejan muchos más parados que en el resto de países de nuestro entorno, en parte por lo explicado en el punto anterior. Fue así durante la crisis del petróleo de los años 70 y a principios de los 90. Los bancos tienen mucha culpa de lo que ha pasado en todo el mundo, pero la cifra de paro de España tiene más que ver con cuestiones estructurales nuestras que ningún gobierno ha sabido resolver, que con la situación financiera de nuestro pais.

  3. Botín tiene razón en parte. Si la economía está mal y cae el consumo, bajarán los ingresos de las empresas. Los créditos soportarán más riesgo. Pues que lo cobren. El binomio rentabilidad / riesgo es una de las primeras lecciones que se dan en la carrera de empresariales. Lo que pasa es que ahí está la segunda parte de la película. Los bancos están pagando también sus excesos. Si tuvieran el dinero lo prestarían con un diferencial mayor. Es su negocio, no lo olvidemos, y si no están prestando más dinero es porque deben tener unos pasivos para echarse a temblar. Si no pueden prestar el dinero, harían un buen favor a las compañías sentándose con ellas a renegociar parte de los créditos para no axfisiar a nuestro tejido empresarial.

  4. Las declaraciones de Miguel Martín merecen un comentario aparte. A estas alturas de la película parece bastante claro que el inicio de todo este entramado comienza con el sector financiero de los EEUU, el cual se comporta de manera irresponsable. Es absurdo pensar que en una economía globalizada el crack americano no afecte a Europa y, por lo tanto, a España. En nuestro país es cierto que los banqueros no se han apuntado a la fiesta de las subprime (al menos en las dimensiones de otros países), pero sí que es cierto que han participado alegremente del "boom" inmobiliario. Si las empresas han hecho barbaridades con el dinero, es porque han existido bancos que les han reído las gracias. Cuando la economía iba bien, no pasaba nada. Ahora que va mal, es culpa de las empresas... Pues hombre, creo que la cosa no está para echarse culpas, sino para entender que todos hemos hecho algo mal. En cualquier caso, que con la cifra de parados que tenemos andemos preguntándonos por el huevo y la gallina...
Así que menuda papeleta tienen todos los protagonistas de este post. Lo único para mi cierto es que los datos demuestran que las previsiones de nuestro gobierno de iniciar una recuperación de nestra economía a finales de este año se basan más en un acto de fe que en un trabajo empírico serio y consecuente. Todos los agentes tienen en su mano hacer algo más, pero deberán mirar más el largo plazo y menos el corto, entender que esta crisis va a tener un coste importante para todos, empresas y bancos, pero que debemos asumir si queremos acabar con ese drama que suponen más de 3 millones de parados.

Deportes: Pido el Nobel (de Economía) para Federer y Nadal

Reflexiones Acerca de dos Fenómenos


El domingo pasado fui de los de los españoles que se levantaron a ver el partidazo que nos ofrecieron Rafa Nadal y Roger Federer en la final del Open de Australia. La victoria del manacorí volvió a ser épica, en un encuentro que pasará a la historia por múltiples cuestiones. Algunas deportivas. La derrota de Federer en la final de un Gran Slam en pista rápida, creo que marca un antes y un después. Hasta la fecha Nadal había sido mejor en tierra, el año pasado por fin logró derrotar a Federer en Hierba, pero le faltaba una gran victoria sobre el suizo en una superficie como la de Australia o el Open Usa. Lo ha hecho, y con ello creo que le ha asestado un golpe moral tremendo a su amigo Roger Federer. Tampoco se puede obviar que Rafa ha mejorado una barbaridad su juego. Aquellos que dicen que es un tenista defensivo que se basa en su físico, no tienen ni pajolera idea, y perdón por la expresión. Nadal ha mejorado en todo. Hacer 25 errores no forzados como hizo en la semifinal contra Verdasco en 5 sets, implica un grado de perfección en la ejecución de los golpes al alcance de muy pocos. Recordemos que esta gente se juega los partidos a 200 km/h y a esa velocidad, cualquier irregularidad en el golpeo se paga caro.

Pero la victoria de Nadal pasará a la historia también por las lágrimas de Federer y el respeto con el que el español supo ganar. Los duelos de Roger y Rafa serán recordados como ejemplo de competitividad bien entendida, como los partidos entre dos caballeros que dan lo mejor de sí mismos, luchan hasta la extenuación y cuya rivalidad es exclusivamente deportiva. Ambos encarnan los valores a los que aspira nuestra sociedad, son un modelo para jóvenes y no tan jóvenes y un ejemplo... para todas nuestras empresas.

Los partidos enter Nadal y Federer deberían ser de visión obligatoria en todas las facultades de economía y escuelas de negocio del mundo. Ambos nos enseñan como la competencia noble y leal lleva a los participantes en un mercado a sacar lo mejor de sí mismos, a ser más eficaces en su actividad y, sobre todo, a ganarse la legitimidad de la sociedad en la que se desenvuelven. Da igual que uno sea seguidor de Rafa o de Roger, porque ambos se han ganado el respeto de todo el mundo, y hasta me atrevería a decir que si no gana uno, sus seguidores querrán que lo haga el otro. Porque ambos han hecho grande el tenis, porque todos disfrutamos de su lucha y coraje. Las empresas deberían aprender a competir para ser mejores, tener corazón y alma para superarse y tratar de ganarse la aprobación de la sociedad, y no centrarse, como lo hacen a menudo, en ver la manera de poner zancadillas a la otra.

Admiro mucho a Krugman, Stiglitz, Sen, Samuelson y Keynes, me fascina la inteligencia de Friedman, pero ninguno me ha convencido tanto como Nadal y Federer de la importancia de saber competir y de hacerlo honestamente. Desde aquí pido el Nobel de economía para ambos.