martes, 17 de febrero de 2009

Economía - Sobre Raúl y sus Lecciones para la Vida y la Empresa

Lecciones Empresariales y Humanas de Raúl

El pasado domingo 15 de febrero del 2009, Raúl González, delantero del Real Madrid, hizo historia al convertirse en el máximo goleador de la historia del club con sus dos tantos al Sporting de Gijón. Con los mismos ha superado a Alfredo Di Stéfano, para muchos el mejor jugador de todos los tiempos. Raúl debutó oficialmente en el primer equipo del Real Madrid a finales de octubre del año 1994 en Zaragoza, donde dicen las crónicas que jugó un gran partido pese a no estar acertado de cara al gol y perder el Madrid 3-2. Desde entonces, Raúl no ha parado de ganar títulos y batir records. Sus 6 ligas, sus 3 "Champions", sú número de internacionalidades y sus registros goleadores en todas las competiciones lo dicen todo del 7 blanco como deportista.

Sin embargo, yo me quiero centrar en todo lo que hay detrás de esos números. La actitud de Raúl, así como su forma de entender su profesión y de comportarse, creo que denotan múltiples virtudes, de esas que escasean en estos tiempos que vivimos. El pasado 17 de enero, Francisco Alcaide escribía un artículo en Cinco Días titulado "Raúl, un ejemplo para directivos", (por cierto, recomiendo a todo el mundo el blog de Francisco) del cual suscribo una por una todas sus palabras acerca del Ferrari, como Fernando Hierro le llamó cariñosamente una vez. Raúl es inteligente, tiene mentalidad ganadora, ambición, convicción, soporta bien la presión y así un largo etcétera que el maestro Francisco disecciona con la precisión de un cirujano. La vida deportiva de Raúl creo que deja una serie de enseñanzas muy útiles para la sociedad en general y para los empresarios en particular.

En esta vida el talento es importante, pero lo que realmente marca la diferencia entre las personas es la fuerza de voluntad, el esfuerzo y el sacrificio. Esta crisis económica que estamos viviendo dicen que se inició con "las subprime", sin embargo para mi surge primero por la crisis de valores de nuestra generación. El sudor y las lágrimas se denostan; el dinero, cuanto más fácil y más rápido mejor. El escándalo de Madoff y la cultura del pelotazo del sector inmobiliario de nuestro país con sus compinches políticos, nos lo recuerdan una y otra vez. Raúl, con su ejemplo, nos lleva enseñando 15 años partido tras partido, que la ética en el trabajo, la entrega y la lucha son un activo insustituible para las empresas, pero sobre todo para la sociedad. El talento es necesario, pero no basta por si solo.

Raúl nunca ha tenido un sólo conato de abandonar el Madrid. En un mundo de usar y tirar, el de San Cristóbal de los Ángeles nos demuestra la importancia de valores como la lealtad y fidelidad.Vivimos deprisa, demasiado, sin pararnos a pensar en aquello que realmente nos llena. Nos han contado que el dinero, el prestigio mal entendido y el poder nos van a dar la felicidad, a ayudar a ser mejores. Raúl podría ganar más en otro equipo, en el que además sería más protagonista y acapararía más portadas. Tampoco ha querido ser influyente, pero con su actitud se ha ganado el respeto y goza de una autoridad ante compañeros y aficionados que ya quisieran para sí personajes mucho más poderosos. El Madrid ha sido el equipo de la lucha, la garra y las remontadas imposibles (con el paréntesis galáctico) y Raúl ha sabido encarnar como nadie esos valores. Por eso es el líder de su equipo y un ejemplo para todos aquellos que cada verano llegan al equipo de la Castellana queriendo triunfar. En la sociedad o en la empresa, los referentes son importantes, porque son un espejo en quien mirarse y nos animan a dar lo mejor de uno mismo.

Raúl ha demostrado ser una persona generosa que piensa más en lo colectivo que en lo individual. El Ferrari es delantero, pero siempre que venía un crack se terminaba desplazando él dentro del dibujo táctico del Madrid. De medio izquierda, de medio derecha, de media punta, de delantero centro... Raúl siempre ha estado ahí dándolo todo sin decir esta boca es mía, porque pensaba más en el equipo que en su lucimiento personal. Vivimos en un mundo egoísta plagado de ególatras y egocéntricos, tanto en las familias como en las empresas. El 7 blanco siempre ha sabido que el éxito colectivo en su profesión llena mucho más que el individual, pero sobre todo que aquél le hace mejor jugador. Una sociedad mejor nos ayuda a crecer como personas. Una empresa mejor, nos permite formarnos como mejores profesionales. Por eso no le ha importado vaciarse por los demás dentro del terreno de juego. En este mundo que vivimos hay dos tipos de personas. Los que hacen las cosas y los que esperan a que los demás las hagan. Raúl es de los primeros y en nuestra sociedad me temo que abundan los segundos.

Por último, no hace mucho pedía el Nobel de Economía para Federer y Nadal por su ejemplo de respeto y deportividad dentro de la competitividad entre ambos. Como bien apuntó Francisco Alcaide, Raúl no ha visto una sola tarjeta roja a lo largo de su carrera. Su inmaculada trayectoria se ha basado en el respeto a los adversarios, a las normas y a quien debe de administrarlas. Tampoco es frecuente en los tiempos que corren, donde ni el Ministro de Justicia de nuestro país es capaz de cumplir con los requisitos para irse de caza. Raúl lleva 15 años estando a menudo por encima del comportamiento de sus dirigentes, que de un tiempo a esta parte son sospechosos de buscar todo tipo de réditos a la presidencia del Madrid. Tal vez por eso, por gente como Raúl, el club de Chamartín no haya perdido el norte del todo.

Así pues, sólo me queda felicitar a Raúl, desearle que siga sumando goles, triunfos y éxitos, y decirle que desde aquí seguiremos tratando de aprender de todo lo bueno que su profesionalidad y ética del trabajo que, desde mi humilde opinión, nos aporta a todos. ¡Enhorabuena!

4 comentarios:

FAH dijo...

Gracias por citarme. Desde luego que Raúl es un ejemplo en muchas coas. También como dices Nadal y Federer. Y hay otros ejemplos: selección española de baloncesto (Japón 2006) y otros más. Del deporte se pueden extraer muchas enseñanzas sobre lo que hay (o no) que hacer. un abrazo.

le petit bruxellois dijo...

me ha encantado la comparación que has hecho.Se agradece que los entendidos en economía y empresa nos acerquéis a ese mundo a través de ejemplos así.Un abrazo!!y siempre Raúl...

Fernando dijo...

Francisco, gracias por tus comentarios y por la comida de ayer. Aprendí muchísimo y me has dejado un poso magnífico de ideas para irlas madurando. Hablamos estos días.

Jaime, gracias por tu comentario también. Si te gusta el artículo, no dejes de entrar en el blog de Francisco Alcaide. Hace unas reflexiones espectaculares. Un abrazo

Toni dijo...

Me ha encantado esta entrada, un saludo. Raúl es mi ídolo de la infancia y la empresa un mundo que me encanta nunca se me hubiera ocurrido compararlos.