viernes, 31 de julio de 2009

Economía - Botellas Medio Llenas, Botellas Medio Vacías

Reflexiones sobre los Últimos Datos de la Economía Española

Hoy la prensa se hacía eco de las últimas publicaciones del INE acerca de la Economía Española. Concretamente se publicaba la evolución del PIB en este último trimestre, así como su evolución interanual, y la evolución del IPC adelantado. Como siempre que se exponen datos, se puede ver la botella medio llena o medio vacía. Por mi parte voy a limitarme a exponer los datos lo más objetivamente que pueda dejando para vosotros las conclusiones y opiniones al respecto. Allá vamos.

El dato del PIB de este segundo trimestre no hace sino dar la razón a quienes auguraban, pese a que desde el gobierno se trató de defender lo contrario, que la economía Española caería un 4% este año. El dato del segundo trimestre refleja una caída del PIB de un 0,9%, lo cual sitúa la tasa interanual del PIB (esto es, el resultado de los últimos 4 trimestres) en un -4%. El dato, que de por sí es pésimo, puede ser interpretado también de forma optimista, ya que el primer trimestre del año marcó una caída histórica del -1,8%. Dicho de otra forma, de Abril a Junio, la economía Española ha seguido retrocediendo, pero ha frenado su velocidad de caída. Gráficamente lo entenderemos mejor:

Gráfico 1: Evolución PIB Interanual. Elaboración Propia con base INE



Si vemos la distribución del PIB por trimestres todavía se ve mejor el frenazo de la caída
Gráfico 2: PIB Trimestral. Elaboración Propia con Base INE


Esta última gráfica hay que "leerla" con cautela. No se debe pensar que la crisis tiene forma de V y que en breve estaremos en números positivos. Lo razonable es pensar que vamos a seguir en números negativos todo el 2009 y buena parte del 2010, que el tercer trimestre nos dará una tasa interantual todavía peor al 4% y que cerraremos el año con otro dato negativo pero en torno al citado 4%.

Los optimistas creerán que, efectivamente, hemos pasado lo peor. Los pesimistas pensarán que pese a que se han estabilizado relativamente los mercados financieros, pese a que los gobiernos han actuado de forma conjunta con una contundencia sin precedentes y pese a que la situación macro económica, y parafraseo al Banco de España, es ligeramente menos desfavorable, la mejora ha sido muy leve. Vamos, que quien no se consuela es porque no quiere.

La caída del PIB hay que entenderla por la caída de la demanda nacional, la cual se cifra en torno a un 6%. Es la consecuencia que tiene en España el auge tran brutal del Paro. Como ya se apuntó en este blog, con un paro rozando el 20%, no podemos esperar que el consumo privado y la demanda interna tiren de nuestra economía a medio plazo. Otro dato interesante es el del ahorro. Los hogares siguen "guardando" el dinero, superando el 14% de la rentadisponible. Esta cifra es coherente con lo expuesto (la caída del consumo) y el poco incentivo que hay para poner el "dinero a trabajar" por la incertidumbre actual. Dicho de otra forma, no hay inversión y, por lo tanto, no se crea riqueza.

El otro dato importante publicado es el de la Inflación. Los precios han acentuado aún más su caída en Julio, situándose la inflación interanual en el -1,4%. Para los no entendidos en la materia, es bueno que la inflación esté controlada, pero no que sea negativa. Cuando existe una caída generalizada y prolongada de los precios, se produce un fenómeno llamado deflación. La deflación puede suponer un "cocktail molotov" en cualquier economía.

Contándolo de forma muy sencilla, la deflación se da cuando los vendedores bajan los precios ante la posibilidad de que se "coman" stocks de productos por una caída de la demanda. Esa bajada generalizada de precios supone que los fabricantes no puedan cubrir todos sus costes y tengan que despedir a gente aumentando el paro. El aumento del paro hace que la demanda caiga todavía más y con ella los precios, provocándose también un efecto pernicioso sobre la confianza en los mercados. Los compradores, pensando que los precio van a seguir bajando, posponen sus decisiones de compra, alimentando aún más la famosa deflación.

¿Hay peligro real de deflación? Aquí me mojo. Yo creo que no. En España tiene mucho peso de cara al cálculo de la inflación el precio del petróleo y ahora mismo nos estamos comparando con el pasado mes de Julio de 2008, con un crudo, por aquel entonces, por las nubes. También estaban por las nubes los alimentos (como ya se expuso en este blog recientemente) por las tensiones generadas por los biocombustibles y algunas malas cosechas a nivel mundial. Sí que es cierto, sin embargo, que todas esas circunstancias se daban también en la eurozona y que no están sufriendo tanto la caída de los precios. La diferencia estriba, creo yo, en el tan manido tema del Paro. España ha sido "medalla de oro" en destrucción de empleo en este 2009. Es lógico que la demanda se resienta más que en otros países y que ello tire con más fuerza de los precios para abajo. Aún así, dudo que con la fuerza necesaria como para entrar en deflación.

Como en el caso anterior, os adjunto otras gráficas. En la nº 3, podéis ver la comparación de la inflación en España comparado con la Eurozona. En la nº4, la evolución de precios interanual del Barril de Texas (aclaro que para España el interesante es el de Brent, pero no dispongo de la serie histórica de precios. Aunque no es el mismo, las variaciones porcentuales han sido similares).

Gráfico 3: Variación Interanual del IPC en España y en la Eurozona. Elaboración Propia con base INE.


Gráfico 4: Evolución de precios del Barril de Texas y su Variación Interanual


Lo interesante es ver que mientras el precio del barril se ha estabilizado, al igual que los precios en la eurozona, en España todavía no se ha producido dicha estabilización. Los optimistas, como el Ministro Miguel Sebastián, dicen que la recuperación de los precios es inminente. En línea parecida se ha expresado Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, el cual afirma que el riesgo de deflación es remoto, porque sólamente la brusca caída del precio del crudo en la segunda mitad del 2008 debería llevar a números positivos a nuestro Índice de Precios al Consumo. Para los pesimistas, entre los que se encuentran los miembros de la oposición, estamos al borde de la deflación. Como en el caso anterior, caben ambas opiniones.

Para terminar de fomentar el debate, no quiero dejar de citar una frase de "The Economist" esta semana: "España tiene una economía tan árida como la meseta y Zapatero, por su parte, parece estar contando con la inercia para sacar al país de la recesión lo que le permitiría ganar un tercer mandato en 2012. Tendrá suerte de salirse con la suya, aunque lo cierto es que todo el mundo gana en "Alicia en Zapaterolandia"". Para los optimistas, Zapatero sabe lo que se hace. Para los pesimistas, que visto lo visto son casi todos los que nos ven desde fuera, Zapatero es un irresponsable.

Así pues os toca a vosotros opinar. Si alguno lamenta que hoy no me moje, me permito terminar el post citando uno de Francisco Alcaide, en el cual hacía alusión a lo tibios que somos a menudo los economistas. Cito textualmente: "No es casual que el presidente Truman, irritado en una ocasión ante la complejidad y ambivalencia de los consejos económicos de sus asesores, anhelara algún “economista manco”, que no estuviera siempre diciéndole que “on the one hand… but on the other…”.

miércoles, 29 de julio de 2009

Economía - Más Sobre Agricultura y Algo Sobre Biocombustibles

Reflexiones sobre la Economía y la Agricultura

Apenas un par de días después de escribir mi anterior post, llegó a mis manos una noticia publicada en el diario "Mercados del Vino y la Distribución", la cual se hacía eco del último informe publicado a la par por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Las conclusiones iban un poco en la línea de las de Graham Summers en lo que a tendencias a largo plazo se refería, pero tranquilizaban algo las expectativas a corto. Según el citado informe, los precios agrícolas deberían mantenerse estables o algo por encima del nivel alcanzado en el período 1997 - 2006. ¿Qué significa ésto? Pues que los precios de los cereales, los aceites o las carnes deberían mantenerse en un nivel alto, pero no llegar a los niveles del bienio 2007-2008, cuando éstos alcanzaron umbrales escandalosos. La debilidad de la economía mundial, las buenas cosechas que hubo en general durante el año 2008 y la bajada del precio del petróleo (lo que parece haber frenado ligeramente la euforia por los biocombustibles), explicarían esta previsible estabilidad en los precios hasta el año 2018 .

Ahora bien, no nos hagamos ilusiones. Los factores que supuestamente van a moderar los precios de los alimentos, son lo suficientemente fuertes para que la caída de los mismos hubiera sido ya de órdago. Recapitulemos: el barril de Brent y el de Texas cerraron ayer (28 de Julio de 2009) a 59,02$ el primero y a 64,15$ el segundo. O lo que es lo mismo, con caídas de más del 55% en ambos casos respecto al mes de Julio del año 2008. El FMI ha vaticinado caídas en las economías del -3,2% de media para la eurozona este año, del -2,6% para la de EEUU y de hasta un -1% para el mundo en su conjunto. Sumémosle que según premios Nóbel de la talla de Krugman, Samuelson o Stiglitz, afirman que vivimos el peor "crack" desde 1929. ¿No deberían haberse desplomado ya los precios este año, volviendo a unos parámetros más normales?

La explicación la tienen, en buena medida, los biocombustibles. Y ello pese a la bajada del petróleo. Según la FAO, nunca ha tenido la energía tanto impacto como ahora en la evolución de los precios agrícolas. Pese a la caída del petróleo, la inversión en biocarburantes sigue subiendo, como lo demuestra la noticia que nos llegó hace unas semanas procedente de EEUU, referente a la gigantesca multinacional EXXON. Y el problema no es exclusivamente éste, sino que la volatilidad del precio del crudo se pueda llegar a extrapolar a éste tipo de nuevos combustibles, afectando con ello de forma indirecta a alimentos básicos para una buena parte de la población mundial, como es el caso del trigo y del maíz. El resultado sería catastrófico.

Entonces, ¿no son buenos los biocombustibles? Si nos ceñimos a los estudios disponibles, la respuesta es no. Hacer etanol a partir de maíz o girasoles no es rentable ni ecológica ni humanamente. Aún así, se estima que la inversión en biocombustibles durante el quinquenio 2005-2010, aumentará un 163% hasta llegar a los 100.000 millones de $. Explicándolo de forma sencilla, los biocombustibles emiten al quemarse más CO2 que la gasolina, por ejemplo, pero se supone que al tener una composición de origen vegetal, el exceso de emisiones se compensa con el CO2 que atrapó la planta durante su vida.

¿Cuál es el problema? Pues que en la actualidad, para elaborar etanol, se están destruyendo bosques y selvas que "atrapaban" mucho más CO2 que la soja, el maíz o los girasoles, aparte de utlilizar cosechas destinadas anteriormente al consumo humano. Esto último lleva de por sí una doble perversión: por un lado, se fomenta un mayor consumo de combustibles sin minorar el impacto sobre el medio ambiente (al no cultivarse plantas nuevas); y por el otro, se condena a la hambruna a millones de personas al reducirse la oferta y no hacerlo la demanda.

Tan sólo los biocombustibles derivados de plantaciones nuevas (cuyos rendimientos y calidades nunca hubieran sido planteadas para alimentación humana), el etanol de caña de azúcar (como el que se elabora en Brasil) y aquel que se ha denominado de nueva generación (biomasa generada a partir de residuos de plantas y otros productos del campo) son ecológica y humanamente sostenibles.

Según un estudio de la Universidad de Minesota elaborado antes del auge de los biocombustibles, el nº de personas que sufrirían de hambre en el mundo en el año 2025, se tendría que reducir hasta los 625 millones. Una corrección de dicho estudio, estima que debido a los biocombustibles, el hambre no sólo no decrecerá, sino que aumentará hasta afectar a 1.200 millones de personas en dicho año 2025.

Así que lo tenemos claro. Según la FAO, y de acuerdo con las previsiones ya expuestas en este blog sobre el aumento de la población mundial, sería necesario aumentar la producción mundial de alimentos en un 40% para el 2030 y en un 70% para el 2050. Los datos demográficos, el éxodo rural en los países en vías de desarrollo, el "way of life" occidental y las futuras tensiones energéticas juegan en nuestra contra, pero estamos a tiempo de reaccionar. De no ser así, no quedará más remedio que dar la razón a Jim Rogers, hacernos granjeros y asistir con horror a otra catástrofe humanitaria, mayor aún de la que ya vivimos en los países pobres.





viernes, 24 de julio de 2009

Economía - Sobre Agricultura y Crisis Alimentaria

¿Está el Futuro en la Agricultura?

Hace unos días cayó en mis manos un artículo publicado en Cotizalia titulado "El futuro está en la Agricultura". En dicho artículo se hacían eco de unas palabras pronunciadas por Jim Rogers, fundador junto con George Soros del fondo Quantum y economista de prestigio en el segmento de las commodities, a finales del pasado mes de Junio. En ellas, y transcribo literalmente lo que venía en Cotizalia, el sr. Rogers apuntaba: "el que quiera hacerse rico tendrá que abandonar los mercados financieros y hacerse granjero". ¿Será cierto? ¿Tendremos que repetir un éxodo rural pero esta vez a la inversa?

Desde hace ya unos años, estamos viviendo una situación bastante tensa a nivel mundial derivada de la relación entra la oferta y la demanda en el sector alimenticio. Buena prueba de ello son las revueltas que llevan teniendo lugar en medio mundo en los últimos años, debidas principalmente a la carestía de alimentos básicos en países en vías de desarrollo. Los ecos de las revueltas de las "tortillas" en México, o los apuñalamientos en las colas de suministro en Egipto creo que siguen en la mente de todos.

Las causas de esta situación son varias. Si comenzamos por la demanda, hay cuestiones que son irrefutables, lógicas y fácilmente medibles. En primer lugar, la población mundial está aumentando, de acuerdo con Mark Mc Loran de "Agro Terra", a un ritmo de 70 - 80 millones de personas al año. Se espera que para el 2012 seamos ya 7.000 millones de habitantes en este planeta y para el 2024, 8.000 millones. Es cierto que el ratio de fertilidad a nivel mundial ha pasado de 4,5 hijos por mujer en 1970, a 2,6 en el año 2007 y que actualmente se aproxima vertiginosamente a 2,1, pero frente a eso, no se puede negar que en líneas generales la esperanza de vida es mayor en casi todo el planeta. Todo ello nos debe hacer pensar que la presión derivada de las tensiones demográficas, lejos de disminuir, seguirá aumentando.

Pero según los expertos, no es sólo el aumento de la población mundial la que está amenazando el equilibrio entre la oferta y la demanda. El factor más importante apuntado por varios autores es el cambio en la dieta de los países en vías de desarrollo, y especialmente en China. En el gigante asiático se ha pasado de consumir una media de 19,95 kilos de carne al año por ciudadano a casi 50 en apenas 25 años. Para "producir" medio kilo de carne de vaca, se necesitan unos 4,5 kilos de trigo y maíz, principalmente, para alimentarla. Y no solo ha aumentado el consumo de carne, sino que el de la leche lleva un ritmo vertiginoso. En el fondo están occidentalizando su dieta, dando un salto cualitativo en la misma en virtud de su progreso económico.¿Se les puede reprochar algo?

¿Qué pasa por el lado de la oferta? Simplificando mucho la exposición, podemos decir que hasta los años 60, se lograba satisfacer la demanda alimenticia aumentando el número de granjas y tierras cultivables. Durante dicha década, el auge de los fertilizantes, la mejora de los sistemas de riego así como de las semillas, permitieron a los agricultores mejorar rendimientos de forma espectacular hasta mediados de los 80. El problema es que desde los años 90 vivimos un proceso de retroceso medio anual de las cosechas a nivel mundial de un 1,1%. ¿Las causas? También varias. Una de ellas el abuso de fertilizantes y sobre explotación de determinadas tierras, las cuales han quedado seriamente dañadas para la agricultura. Otra, la disminución de las tierras cultivables a nivel mundial. De 0,42 Has. de cultivo por persona que había en el mundo en 1960, hemos pasado a las 0,23 Has. actuales. Aumentarlas no será fácil. Al menos sin cometer un sacrilegio medio ambiental como el que está teniendo lugar en el Amazonas.

Tampoco podemos dejar de hablar de las políticas erróneas e injustas de los países desarrollados. Al subvencionar a sus agricultores, las naciones de la OCDE han hecho que miles de personas hayan abandonado sus tierras en países en vías de desarrollo como India o Tailandia por la escasa rentabilidad y falsa no competitividad de su sector primario. Todo indica a que el calentamiento global es la causa también de que los arrozales de Australia hayan perdido un 30% de su producción en los últimos años, así como que se estime que, debido a las sequías más frecuentes que se prevee afecten a China, India, EEUU y Latino América, estas zonas del mundo pierdan casi otro 30% de sus cosechas en las próximas décadas.

Por último no podemos dejar de mentar los biocombustibles. Según la revista Time, la inversión en Biocombustibles ha pasado de 5.000 millones de $ en 1995 a 38.000 millones en el año 2005. Según un estudio de la propia revista, el cereal necesario para llenar una sola vez el depósito de un SUV con Etanol , serviría para alimentar a una persona durante un año. Hasta que la biomasa de nueva generación, por lo tanto, esté lista y se puedan utilizar otro tipo de productos del campo no alimenticios, destinar cosechas enteras para que determinados coches puedan llenar un depósito no parece rentable ni económica ni humanamente. Sin embargo, pese a la caída del precio del crudo este año, la amenaza está ahí.

Todo ello está resultando en que el ratio "stock - to - use", el cual determina el exceso de alimentos sobre la demanda actual, sea más bajo que nunca. En la actualidad éste ratio es de un 16%. O lo que es lo mismo, nuestro stock es un 16% superior a la demanda. Con el crecimiento de la población mundial y el decrecimiento de las cosechas, ¿alguien se imagina que podría suceder con un mal año agrícola a nivel mundial?

El problema sería sideral. En los países en vías de desarrollo la propensión marginal al consumo es elevadísima ante su incapacidad de ahorrar y más de un 50% (de media) del gasto de las familias se centra en productos de primera necesidad, entre ellos los alimenticios. Mientras un aumento en los precios de los alimentos de en torno a un 5% en los países desarrollados no pondría en jaque a nuestra economía, un incremento menor de ese 5% en países desarrollados sería catastrófico. Si este año los precios nos han dado una tregua a nivel mundial, ha sido por la crisis que vivimos que ha derivado en un frenazo del consumo a nivel mundial.

Así que, paradojas de la vida, un sector tradicionalmente ignorado y desprestigiado en las últimas décadas, puede volver a jugar un importante papel en la economía mundial, pero sobre todo debe jugar un papel clave para no vivir un drama humanitario. Quedan pendientes, no obstante, las eternas preguntas sobre la sostenibilidad de nuestro sistema, incluso desde el punto de vista alimenticio, y de la agricultura tal y como la conocemos, pero el debate y los datos están ahí. No sé si la agricultura dará para hacerse rico pero lo que no me gustaría es comprobarlo. Menudo drama sería ese.





viernes, 17 de julio de 2009

Sociedad - www.unpocodetodos.com

Sobre las Pequeñas Cosas y sus Impactos

Hace un par de días tuvo lugar una iniciativa en el blog de mi buen amigo Francisco Alcaide. En uno de sus últimos Posts, Paco hablaba de cómo muchas pequeñas cosas pueden suponer mucho. En los comentarios al artículo, Fernando López Fernández, habitual participante, proponía crear una página web llamada www.unpocodetodos.com, en la que cada miembro registrado se comprometiera con una pequeña acción que hiciera bueno un proverbio Japonés que dice que "si cada uno barriese delante de su puerta, qué limpia estaría la ciudad". Yo quiero proponeros algo para empezar, algo que con un pequeño esfuerzo por parte de todos, puede suponer mucho.

Estamos viviendo a nivel mundial unas últimas semanas bastante convulsas a nivel energético y ecológico. Hace unas semanas, mientras en España debatíamos el cierre de Garoña, el congreso de los EEUU aprobaba la ley Waxman - Markey sobre cambio climático (con 212 votos en contra, principalmente, de militantes republicanos). Dicha ley provocaba un brillante artículo de Paul Krugman en el New York Times publicado en España por El País, el cual encontró réplica en otro de Guy Sorman en ABC no menos interesante. La semana pasada, en la cumbre del G8, yo creo que todos nos quedamos un poco fríos (al contrario que el planeta) cuando leímos lo mismo de hace unos meses: muchas buenas intenciones y pocas, muy pocas concreciones.

¿Qué es lo que creo yo? Pues que el planeta se calienta. Lo dicen los datos, las series históricas y sus tendencias. En parte, como apunta Sorman, porque estamos en un período interglaciar y es lo que toca, pero todo indica que el hombre está acelerando dicho proceso con un desarrollo totalmente insostenible. Como economista, pienso que por encima de complejos debates científicos, debemos pensar que poner nuestras esperanzas en el petróleo, el uranio o cualquier otra fuente de energía finita, supone fijar una fecha de caducidad a nuestro sistema. Porque por encima de todo, como ya se ha apuntado en este blog, la energía es desarrollo. Quedarnos sin ella o limitar su suministro, supondría un problema económico y un drama humanitario de primer orden. Tal vez sea cierto que a día de hoy las renovables no llegan a todo lo que nos gustaría, pero la apuesta por ellas debe ser firme y decidida mientras se investiga si es posible una energía nuclear de fusión que genere menos residuos radioactivos que un hospital o se encuentran nuevas alternativas.

¿Qué es lo que yo propongo? Pues que todos hagamos un poco de algo. Que utilicemos menos el coche, que nos pongamos un jersey un poco más gordo en invierno y bajemos uno o dos grados la temperatura de nuestras calefacciones, que reciclemos, que apaguemos las luces y no dejemos en stand by las televisiones y los equipos de música, que pongamos bombillas de bajo consumo, que no dejemos el cargador del móvil enchufado sin el teléfono, que no dejemos el ordenador horas y horas encendido descargándonos música y películas de internet, que si cambiamos algún electrodoméstico, compremos uno eco eficiente, que si cambiamos de coche, miremos las emisiones y los consumos del mismo, que ahora en verano pongamos menos el aire acondicionado y abramos más las ventanas, pero sobre todo, que seamos conscientes de que será la conciencia ciudadana la que cambie el mundo. Los políticos hacen las cosas cuando importan a la colectividad que les tiene que elegir por puro egoísmo inteligente. Es así de triste.

Así que por encima de debates sobre si estamos de acuerdo sobre la energía nuclear, las renovables o las de combustión, todos podemos hacer un mejor uso de los recursos. Todos podemo barrer la puerta de nuestra casa, como explicaba Paco. Soñemos, pues, con un mundo mejor aportando sólo un poco de interés. En juego está el futuro de nuestra civilización. Al menos tal y como la conocemos.

lunes, 13 de julio de 2009

Enología - Vinos del Mundo

Sobre los Vinos de la Toscana

Abro hoy un nuevo apartado en el que compartiré con todos opiniones y sugerencias sobre determinados vinos (españoles y foráneos) que cate y crea interesantes. Prometo hablar de PradoRey sólo cuando la ocasión lo merezca, pero sobre todo, prometo hablar para todos los públicos. Así que si alguno espera de mi una cata técnica, me temo que le voy a decepcionar. En cualquier caso, si hubiera algún concepto que al explicarlo no quedase claro, estaré gustoso de aportar más aclaraciones. Hecha esta introducción, vamos para allá.

La semana pasada disfrutamos, Maru y yo, de 5 días de descanso por la Toscana. El viaje me ha servido para resetear la mente redescubriendo ciudades (Florencia, Siena), conociendo otras (San Gimignano, Lucca) y pasando por Bolonia, la cual, pese a no ser de la Toscana, por cuestiones logísticas, pude conocer. Aparte de empaparme de todas las maravillas culturales, arquitectónicas y paisajísticas del lugar, he tratado de probar algunos de los vinos más afamados de la zona y alrededores. Catar o degustar vinos de fuera, supone para mi una cura de humildad por un lado, pero también una reafirmación por el otro. No es un contrasentido. Me explico. Es una cura de humildad porque uno se da cuenta que más allá de nuestras fronteras y en países que no son Francia, se hacen (cada vez más) unos caldos excelentes. Pero también me reafirman porque me sirve para ver que por calidad y originalidad, nuestros vinos tienen cabida en el panorama internacional y pueden competir, sin ningún complejo, con los mejores caldos del planeta. Paso a comentaros algunas de mis conclusiones.

La primera noche que estuvimos en Italia cenamos con un Chianti Riserva de la Toscana. El Chianti no es fácil de catalogar porque se produce en 7 distritos diferentes y en cada uno de ellos con diferentes metodologías. En cualquier caso, en líneas generales, son unos vinos que no me terminan de convencer. Son buenos vinos, que nadie me entienda mal, reconozco que maridan muy bien con la pasta, pero me parecen muy ligeros de cuerpo y aromáticamente sólo aceptables. Se les podría comparar (por el cuerpo y ligereza, así como por el precio en carta) con un Rioja, pero en la comparación el Chianti sale escaldado. No pueden competir, en líneas generales, con los grandísimos caldos del norte de España. Aún así, insisto que son vinos de buena relación calidad / precio y que pegan con la comida de la zona.

La segunda noche probamos un Rossato (Rosado) también de la Toscana. Correcto sin más. Muy ligero en boca, algo corto (una vez bebido el sabor se va rápido, para que se entienda) y plano en nariz. Es posible que la añada (era del 2007 y estos vinos alcanzan su plenitud dentro del año siguiente a su elaboración) influyera. Muy fácil de beber y de buena relación calidad / precio.

La tercera noche nos dimos un pequeño homenaje. Fuimos a cenar a una Ostería espectacular en el centro de Florencia en la que nos recibieron, de entrada, con un Spumante Prosseco del Veneto (de esto último no estoy al 100% seguro). Un Spumante, como su propio nombre indica, es un vino espumoso, tipo Cava o Champagne, pero mucho más afrutado, agradabilísimo en nariz y largo en boca. Se podría decir, y que me perdonen los eruditos, que se parece más a un vino que las magníficos espumosos españoles y franceses. Había oído hablar de ellos pero no los había probado. Me descubro, porque me pareció maravilloso.

Esa misma noche quisimos probar un vino blanco elaborado con Vernaccia de San Gimignano (luego lo explico) acompañando el plato principal pero estaba agotado. En cambio nos recomendaron un vino llamado Conte della Vipera. Se trataba de un blanco fermentado en barrica durante 9 meses, elaborado en su mayoría con uva Sauvignon Blanc y un toque (entre un 10 y un 20%, el camarero no estaba seguro) de Chardonnay. El vino sencillamente me pareció espectacular. Muy interesante en nariz y fantástico en boca. No perdía frescura pese a poder apreciarse las maderas en sus aromas. Advierto, eso sí, que es un vino complejo, por lo que puede que no le guste a todo el mundo. Le pongo un pero en cualquier caso. Si me dicen que el vino es francés, me lo creo a pies juntillas, ya que las variedades utilizadas proceden del país galo. ¿Por qué debería pedirme este vino italiano sabiendo que en Borgoña hacen vinos similares y son los originales? Me parece que tiene mucho más mérito lo que en España hacen Belondrade y Lourton, Marqués de Riscal con su Limoussine o nosotros mismos, por ejemplo, con el PradoRey PR 3 barricas, entre otras bodegas de la DO. Rueda. Los tres son verdejos fermentados en barrica y creo que sí son diferenciadores de otros vinos de fuera.

La última noche probamos un Rosso di Montalcino. Los vinos de Montalcino tienen una particularidad. Proceden de un terreno árido con poca lluvia que da lugar a vinos de mucho cuerpo, de gran intensidad aromática y que necesitan largas crianzas. Cuando la crianza barrica es "corta" (de un año), el vino se denomina Rosso di Montalcino. Cuando la Crianza es larga, es un Brunello de Montalcino. El Rosso di Montalcino fue la gran sorpresa del viaje. Me encantó. Muy interesante en nariz y largo en boca, con gran relación calidad / precio. Se asemejaba un poco a un Ribera del Duero. Creo que son vinos que en botella deben ganar. Probamos un 2006 que tal vez en unos meses estaría incluso mejor, mas untuoso y suave.

Nos faltaron por probar varios caldos. En primer lugar el Nobile di Montepulciano. Lo buscamos todos los días pero casi siempre estaba agotado. El por qué hay que buscarlo en que admiten tal calificación exclusivamente aquellos vinos elaborados en el pueblo de Montepulciano. Es como si Roa o Aranda de Duero tuvieran una propia Denominación de Origen dentro de Ribera del Duero. Yo lo había probado en Burdeos, en Vinexpo, y tengo que decir que es un vino francamente espectacular. Para mi el mejor de Italia de los que yo haya probado. Es caro, pero merece la pena. Se elabora principalmente con uvas Sangiovese y Prugnolo Gentile (originarias de Italia). Como curiosidad os contaré que es un vino que se comenzó a elaborar en la época de los Etruscos y que en la edad media se convirtió en el favorito de los Nobles. De ahí su nombre.

Otro que se nos quedó en el tintero es el Vernaccia de San Gimignano, elaborado con la propia uva Vernaccia. Estaba agotado también en varios sitios. La razón, idéntica al de Montepulciano. Compré una botella en el Duty Free (junto con otra del Nobile de Montepulciano), así que ya os contaré. Me dejo para otros viajes el Sassicaia y los típicos vinos dulces y semidulces de la zona.

Mi querida Maru seguro que puede aportar comentarios muy interesantes al respecto, ya que ella probó conmigo todos los vinos. Su opinión puede ser más válida que la mía. A fin de cuentas ella es consumidora y yo trabajo en esto, lo cual, creo, sesga mi opinión .

Quedo a vuestra disposición para cualquier aclaración adicional. ¡Qué disfrutéis los vinos!

miércoles, 8 de julio de 2009

Economía - Sobre e-Bay y las Burbujas del Mercado

Mis amigos y la Burbuja Inmobiliaria

Paso a comentaros una historia 100% real (cambiando los nombres) que le ha ocurrido a unos grandes amigos míos recientemente. Creo que es un ejemplo espectacular para entender como se generan las burbujas especulativas en el mercado.

Mi amigo Felix, gran aficionado a e-Bay, decidió poner a la venta un grabador de DVD que le habían regalado a su mujer, María, un par de meses antes y que no habían estrenado aún. Al enterarse María de que Félix había decidido desprenderse de dicho artilugio, le pidió por favor que retirase el producto de la venta.

El problema estribaba en que ya había varias personas que estaban pujando por el artículo. Si uno, una vez que ha puesto un producto en el mercado, se echa para atrás y retira el mismo, se expone a que los compradores le bajen su rating y aparezca como "poco fiable" dentro del sistema e-Bay.

En eso consiste buena parte del éxito de esta página web. Los propios agentes califican al resto como de fiar o no, y gracias a ello uno puede tener más o menos éxito como comprador e incluso como vendedor. Hay confianza. Si uno no paga (o paga mal), ve como baja su calificación. Si uno vende un producto defectuoso, o no lo hace llegar, o lo hace llegar tarde, también se le baja la calificación.

Félix, para evitar el enfado de su mujer y evitar a la vez que ello supusiese que le bajasen dicho rating, se pone en contacto con Luis, otro amigo que suele pujar en e-Bay, y le pide que haga una oferta estratosférica para ganar él la puja y que todo quede en casa. Así lo hacen. Si por aquel entonces la oferta más alta por el grabador era de unos 50 euros, Luis puja con 120 euros, una cantidad que excedía con creces el PVP del producto nuevo en cualquier establecimiento. Hasta ahí todo bien...

El problema surge cuando 24 horas más tarde, aparece otro agente que ofrece 150 euros. Luis habla con Félix, le cuenta la situación, y éste le pide que vuelva a pujar, argumentando que la bornca de su mujer puede ser de las que hacen historia. Luis sube su puja, por lo tanto, hasta los 200 euros. Cual es su sorpresa cuando de nuevo el mismo agente anterior ofrece 220 euros. Luis habla con Felix y ambos convienen que por ese precio le pueden comprar casi 2 grabadores a María, así que deciden no pujar más y vender el producto.

Moraleja: el comprador final pagó un sobreprecio excesivo por un producto porque carecía de toda la información y se fió de otros agentes que supuestamente eran de confianza. Y eso es lo que ha pasado recientemente en nuestra economía mundial. Millones de ahorradores han pagado por una serie de títulos cantidades que excedían del valor real de los mismos porque las entidades de debían evaluar los riesgos de los fondos y depósitos los estaban garantizando. ¿Alguien se imagina que el comprador "tituliza" el DVD para diversificar el riesgo y luego descubre que el valor de mercado es la mitad? ¿A alguno le suena la historia?

Sin confianza no hay mercado, pero necesitamos también de organismos reguladores y entidades de rating que jueguen limpio, que no tengan intereses bastardos y que pongan a disposición de los agentes información veraz y de calidad. Si no, nos veremos abocados a vivir más burbujas inmobiliarias, puntocom o similares, como la que han provocado mis amigos en e-Bay. Curioso caso el de esta página web, ejemplo de ejemplos sobre cómo funciona el mercado.

jueves, 2 de julio de 2009

Economía - Reflexiones sobre la Teoría Económica y la Condición Humana

Regulación Vs Libertad de Mercado

El pasado domingo 28 de Junio del 2009, venía en el suplemento de economía de El País, "Negocios", una amplia entrevista con John Varley, Consejero Delegado de Barclays. Os recomiendo que leáis la misma sin prejuicios, sin pretender estar de acuerdo o en contra. Simplemente por escuchar otras voces distintas de las que se han dejado oir últimamente.

Una de las preguntas de la entrevista fue la siguiente:

"Pregunta. El Nobel Paul Krugman asegura que los problemas en el Reino Unido están relacionados con los últimos años de desregulación y fundamentalismo de libre mercado, que inauguró Margaret Thatcher y ha rematado el laborismo. ¿Está de acuerdo?

Respuesta. En absoluto. Creo que lo que hemos visto en el Reino Unido es un ejemplo extremo de una economía financiera impulsada por el endeudamiento, alejándose cada vez más de la economía real. No creo que eso sea una consecuencia de la desregulación: creo que es el modelo que subyace de una época de dinero fácil, accesible para todo el mundo. A causa de la extensión del endeudamiento en el Reino Unido, muy relacionada con la compra de viviendas, tenemos ahora una gran necesidad de desapalancamiento. Pero no lo veo como la consecuencia de una aproximación anglosajona a la regulación."

Para muchos de los principales economistas, entre ellos el citado Paul Krugman, lo que estamos viviendo en la actualidad es una consecuencia de la corriente neoliberal que comenzó con la subida a los altares de Milton Friedman en los años 70, y que se vio beneficiada por gobernantes como Reagan o Thatcher. Sin embargo, para Varley el problema no es el sistema de por sí, sino la interpretación que se ha hecho del mismo.

Si la economía fuera matemática pura y dura, es posible que pudieramos concluir que Milton Friedman tenía razón, que no hay otro sistema que genere más beneficios que el neo liberal porque todo vale para maximizar el beneficio bajo la manida premisa de que con ello se beneficia también a toda la sociedad.

El problema está en que esa teoría económica ignora una figura elemental en todo este "juego": el hombre. La confianza, la corrupción, la ambición o la ética, en definitiva, la propia psicología humana, influyen en la economía. En palabras de Vicente Verdú, tal vez la economía sea la ciencia social más avanzada matemáticamente, hablando pero también es posiblemente la menos desarrollada a nivel humano. No se puede obviar la condición humana en la teoría económica. Y me temo que todos los seguidores de Friedman lo han hecho. ¿Cómo se mide todo ello en un modelo macro económico?

Como diría Aristóteles, en el término medio está la virtud. Creo que ambos, Krugman y Varley, tienen razón y que ambos se están refiriendo al mismo problema de trasfondo. Al relajar las normas los gobiernos, es inevitable que cale un mensaje de "todo vale" en el mercado. A eso sumémosle grandes beneficios y riesgos aparentemnte invisibles. Sin embargo la historia nos demuestra que no se puede dejar todo en manos del mercado, y menos aún ignorando la propia naturaleza de los principales agentes del juego. Aún así, el debate está servido. Y más vivo que nunca.