sábado, 30 de julio de 2011

Economía - Diez razones por las que EEUU repetirá la crisis del 2008

Perspectivas desde el otro lado del Atlántico

Hace unos días, mi buen amigo Paco Alcaide me hacía llegar un interesantísimo artículo firmado por Brett Arends y publicado por el Wall Street Journal y Marketwatch el pasado 6 de Julio, titulado como reza este post: "Diez razones por las que EEUU repetirá la crisis del 2008". El texto rebosa de sentido común y, aunque el poso que nos deje sea más bien pesimista, en el fondo toca ideas que ya se han debatido en este foro. Os hago un breve resumen con algún comentario de mi propia cosecha:

1) De la última crisis, estamos aprendiendo lecciones equivocadas: Dice Brett Arends que en EEUU se echa la culpa del estallido de la burbuja inmobiliaria a Fannie Mae, Freddie Mac, Bill Clinton, la Ley de Reinversión en la Comunidad o, directamente, a los "liberales". Los problemas en materia inmobiliaria de España, Irlanda, Reino Unido, Australia y el Este de Europa no sólo cuestiona la creencia generalizada de la ciudadanía de los Estados Unidos de América, sino que permite que los verdaderos culpables del desastre salgan de rositas. Detrás de estos falsos bulos, se encuentran muchas veces los propios causantes de las burbujas, que son los menos interesados en que se sepa la verdad.

2) Nadie fue castigado: Esta idea ya se ha defendido aquí. Uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos es la ausencia de moraleja. Ejecutivos de Lehman Brothers, Countrywide y otros muchos se llevaron cientos de millones de dólares en efectivo poco antes del descalabro de sus compañías. Muchos banqueros, prestamistas deshonestos y auténticos carroñeros hipotecarios obtuvieron ganancias ilícitas y sin embargo ni están en la cárcel, ni están siendo sometidos a un proceso penal. En Europa, aunque estamos algo más avanzados, la cosa no está para sacar pecho. Veremos qué pasa finalmente con la gente de Caja Castilla La Mancha o la CAM en los próximos meses.

3) Los incentivos siguen siendo deshonestos: Las reglas de Wall Street no son las mismas que en el resto de la sociedad. La ecuación "rentabilidad / riesgo" de los ejecutivos que allí trabajan, no es la misma que tiene, por ejemplo, el propietario de una PYME o un negocio. Allí, como apunta Brett Arends, si sale cara ganas, y si sale cruz, vuelves a tirar la moneda. Gracias a las acciones restringidas, las stock options, las titularizaciones, las estructuras de comisiones, las transacciones con información privilegiada, la paradoja de "ser demasiado grande para caer" y la responsabilidad limitada, los ejecutivos se comportan de forma imprudente y pierden poco o nada si las cosas salen mal.

4) Los árbitros son corruptos: Según Brett Arends, los bancos y otros sectores, colman de enormes cantidades de dinero al Congreso, los presidentes y todo el "establishment" de ayudantes, asesores y parásitos de Washington. Lo hacen a través de contribuciones de campaña, dinerales en honorarios por conferencias y privilegios a la hora del retiro. Sólo en el año 2010, el sector financiero estadounidense gastó 474 millones de dólares en el lobby político según el Center for Reponsive Politics, una organización independiente y sin ánimo de lucro con sede en Washington DC. En el fondo esto es algo que ya puso de manifiesto la película Inside Job. Cabe añadir, como brillantemente se pone de manifiesto en el film, que en el ajo también están profesores de brillantes Universidades los cuales, al calor del dinero, se quitan la chaqueta de científicos y se ponen la de "hooligans" que respaldan sin ningún rigor al político de turno y a los poderosos del momento.

5) Las acciones se han disparado otra vez: En teoría esto no debería ser malo, pero Brett Arends expone que el auge del mercado se ha debido, fundamentalmente, a la subida de precio de determinadas acciones de mayor riesgo y menor calidad. Arends se apoya en la "q" de Tobin, la cual compara los precios de las acciones con el coste de reposición de los activos de la empresa (para que todo el mundo lo entienda, y dicho de una forma muy sencilla, compara el valor bursátil con el valor contable de una compañía). Tomando como referencia la citada "q", las acciones que cotizan en  el índice Standard & Poor´s 500, por ejemplo, estarían sobrevaloradas en torno a un 70% de media.

6) La boma de tiempo de los derivados es más grande que nunca: Justo antes del colapso de Lehman Brothers, las empresas tenían en cartera derivados financieros especulativos muy arriesgados por valor de 183 billones de $ (no me he equivocado al traducir, Brett Arends habla de "Trillion"). Desde entonces se han vivido tres años de pánico, una presunta reforma y un intento por retornar a la sobriedad financiera. Pese a todo, hoy en día, las empresas norteamericanas tienen derivados en cartera por valor de 248 billones de dólares. El Producto Interior Bruto de EEUU en el año 2008, por cierto, fue de 14 billones de dólares (fuente: The Economist). Sobran los comentarios.

7) El antiguo régimen sigue al mando: Benanke, Geithner, Summers, Goldman Sachs, J.P. Morgan Chase, todos siguen saliendo en la foto. Desde que Paul Volcker se retiró en 1987 como presidente de la Reserva Federal, sigue el mismo "establishment". Los que permitieron que nos metiéramos en el lío, siguen en el ajo tres años después.

8) Ben Bernanke no entiende su trabajo: El presidente de la Reserva Federal tiene por ley un doble objetivo: bajar la inflación y bajar el desempleo. De un tiempo a esta parte y vistas sus últimas declaraciones, se ha atribuido una tercera: hacer que las acciones de Wall Street suban. A la luz de los últimos acontecimientos, no se puede decir que la mejora de la bolsa haya contribuido, por lo menos, a mejorar el desempleo, ni tampoco a mejorar la economía del gigante norteamericano.

9) Exceso de apalancamiento: Las empresas norteamericanas han pedido préstamos por valor de 513.000 millones de dólares durante el primer trimestre del año 2011, lo que supone, aproximadamente, el doble que hace un año, cuando las deudas corporativas ya estaban a la alza y en un estado alarmante. Hoy en día se estima que el apalancamiento total de las empresas no financieras estadounidenses es de 7,3 billones de dólares, lo que no sólo significa un record histórico, sino también un aumento de un 24% en los últimos 5 años, lo cual es insostenible. Si sumamos la deuda pública, la de las familias y la de las entidades financieras, el montante alcanza, aproximadamente, 50 billones de dólares. Creo que a todos nos suena el debate de las últimas semanas entre republicanos y demócratas.

10) La economía real sigue parada: Hace unos meses la administración Obama anunciaba, de la mano de Ben Bernanke, una segunda expansión cuantitativa (esto es, darle a la "maquinita" de hacer dinero e inyectarlo en el sistema) para tratar de reanimar la economía real. La realidad es que meses después, se ha logrado bajar el tipo de cambio (al haber más dinero en el sistema, baja el precio del mismo) pero el paro sigue en unos niveles desconocidos para los EEUU, el déficit por cuenta corriente sigue siendo de unos 120.000 millones de dólares al año y los precios inmobiliarios siguen en caída libre.

En cualquier caso, optimista por naturaleza como soy, no quisiera cerrar este post sin dejar alguna palabra de esperanza al artículo de Brett Arends. Primero, no es tan importante el montante de la deuda como la capacidad de generar dinero para cumplir con los pagos derivados de la misma. Si hay una economía potente en el mundo esa es la de EEUU, la cual ha sido capaz de reinventarse y levantarse decenas de veces en su corta existencia como nación. Segundo, EEUU sigue siendo una selección mundial de talentos. Como apunta Kjell Nördstrom, más que un país es una idea en la que tienen cabida todas aquellas personas con talento independientemente de su lugar de origen. Sus universidades siguen siendo un imán para atraer investigadores y una maquinaria de I+D+i. Quiero decir con ello, que estamos ante una situación coyuntural más que estructural. Que a EEUU le vaya bien, es condición necesaria (que no suficiente) para una recuperación global, y yo estoy convencido de que más pronto que tarde, recuperará la normalidad.

EEUU, en cualquier caso, tiene un problema de valores más marcado que en otros lugares del planeta. Allí han campado a sus anchas personajes sin escrúpulos que han hecho muchísimo dinero a costa de los demás. Es precisamente ahora cuando se necesita que Obama rompa a ser todo aquello que parecía que podía llegar a ser. Asumo que la política  norteamericana es un complejísimo juego de equilibrios entre bambalinas, pero si algo se espera del presidente de los Estados Unidos es, precisamente, liderazgo, capacidad de decisión y personalidad. La situación lo requiere más que nunca.

2 comentarios:

Luis María dijo...

Hola Fernando!!
Me ha gustado mucho el artículo y el post en general, la verdad es que llevaba un tiempo un poco desenganchado de El Disparadero, así que me he leido los tres últimos post del tirón...
La peor conclusión, y en mucho tiene que ver con los post anteriores igualmente, es la sensación que flota en el ambiente de que parece que de esta crisis nos van a sacar los mismos que nos metieron en ella, que por cierto fueron los que , tras cavar un poco con productos basura y burbujas de diferentes índoles, su única solución fuer seguir metiendo la pala para llegar más profundo en lugar de buscar alternativas y soluciones.
En el caso de EEUU es sangrante y en el caso de España con Rubalcaba presentándose a las elecciones es igual, porque es cómplice y partícipe de lo que ha hecho el gobierno en estos años.
Quiero creer que existe un canto a la esperanza dentro de nosotros, que seamos capaces de ser una generación innovadora y cambiante y capaces de llevar el péndulo a un punto de equilibrio porque como bien sabes creo en los movimientos pendulares de la humanidad y quiero creer que ahora estamos en un extremo que no puede ir más allá de lo que ya está.
Abrazos!!
P.D.-Una mera cuestión de estilo Fernando que no te va a costar nada, cuando pongas un hipervínculo ponlo mejor para que se abra en otra ventana y así tu blog siga abierto.

Fernando dijo...

Hola Luis! Millones de gracias por pasarte, como siempre, y por tu comentario. Tocas muchos palos que conviene analizar por separado.

En cuanto a la conclusión que sacas, yo creo que es la de todos: no hay moraleja. Todos sabemos que hay malos en esta historia, pero no se han ido, y si lo han hecho, ha sido con unas indemnizaciones que podrían pagar el salario de varios meses de los 5 millones de parados de España.

REspecto a la política, cada vez es más un sistema cerrado y como tal, sólo puede tender a la entropía. Mientras no haya meritocracia para alcanzar puestos de responsabilidad, vamos por mal camino.

Lo de EEUU es para meter en la cárcel a más de uno. Creo que los ciudadanos de aquel país no se merecían el esperpento que han protagonizado sus políticos.

Paco Alcaide siempre dice que las necesidades de las personas son siempre las mismas. Venimos de una época de tanta bonanza, que nos hemos acostumbrado a la facilidad de las cosas. Probablemente, este escenario va a propiciar que las nuevas generaciones lleguemos con "más hambre",más ganas de cambiar las cosas. Un 50% de paro juvenil es una bomba de relojería que tiene que estallar. Lo importante es que en la vuelta del movimiento pendular, sepamos canalizar esa rabia en algo constructivo.

Por último, la verdad es que no sé muy bien como hacer lo que dices, pero tomo nota e investigo lo del hipervínculo.

Un fuerte abrazo