miércoles, 22 de diciembre de 2010

Empresas - Florentino, Valdano y Mourinho

Sobre los Valores y la Cultura Empresarial

Asisto estos días atónito al último número de Mourinho. Es frecuente que el entrenador luso nos deje titulares y machadas en cada rueda de prensa, incluso reconozco reírme de vez en cuando, pero la del pasado domingo me parece que es irse demasiado lejos. Apuntar contra tu director general en público es algo inaudito en cualquier empresa, por mucho que en el fútbol pasen cosas que en otros sectores no pasan. Como por ejemplo que un capataz pretenda dirigir la empresa.

Las virtudes de Mourinho como entrenador son innumerables. Posiblemente sea el número uno, porque nadie ha ganado tanto cómo él y empleando registros tan diferentes. Sabemos que Guardiola, por ejemplo, funciona muy bien en el "ecosistema" Barça pero, ¿sería capaz de reinterpretar su modelo en otras ligas? El problema de Mourinho es el propio personaje que él se ha creado cada vez que hace declaraciones. Hay quien dice que es una estrategia para cargarse con toda la presión mediática y así dejar tranquilos a sus jugadores, pero me pregunto si el portugués es consciente del coste que tiene para su persona y para el club que representa.

La cultura del Madrid siempre ha sido la del señorío (de las glorias deportivas que campean por España, va el Madrid con su bandera, limpia y blanca que no empaña), el esfuerzo (club castizo y generoso, todo nervio y corazón) y la búsqueda por la excelencia dentro y fuera de los terrenos de juego (noble y bélico adalid, caballero del honor). Eso es lo que le ha hecho grande y lo que le ha llevado a ser el club más importante y laureado del mundo.Florentino Pérez, capaz de instaurar un modelo de gestión empresarial asombroso, no ha sido capaz de recuperar la senda de la victoria desde la triste salida de Vicente del Bosque de la entidad de Chamartín. En el fondo porque con su salida se perdió algo más que un gran entrenador, se perdió un referente, alguien capaz de gestionar egos como pocos en este mundo tan estrambótico en el que se ha convertido el fútbol. Mourinho también lo ha demostrado, pero entre Del Bosque y el portugués hay una gran diferencia. El primero entendía lo que es el Madrid y el segundo no. Al menos no todavía. En el Madrid no vale ganar de cualquier forma (a triunfar en buena lid, defendiendo tu color), como tampoco no respetar al rival (enemigo en la contienda, cuando pierde da mano, sin envidias ni rencores como bueno y fiel hermano). 

 No se puede gestionar una empresa tan importante como el Real Madrid ignorando todo aquello que le convirtió en el mejor club del Siglo XX. El principal problema que tiene el Madrid es la ansiedad que le genera un Barça tan espectacular como el actual. En lugar de refugiarse en aquello que le ha hecho ser lo que es, en lugar de aferrarse con más fuerza a todo aquello que le ha hecho grande, parece que duda y ello le desconcierta. En los momentos difíciles las empresas deben adaptarse a los tiempos pero sin dejar de ser lo que son.

Así pues, si Mourinho no se aprende el himno, le auguro un año complicado y una gran incertidumbre respecto a su continuidad, porque la crispación que terminará generando será insoportable para él y los jugadores. Sería una pésima noticia para el club, porque de verdad pienso que es un gran entrenador, pero también la constatación de que en los despachos hace tiempo que se ha perdido el norte. O al menos algunos se han olvidado de lo que es el Real Madrid, de lo que significa, de sus valores y  de su cultura., porque a a la hora de fichar a alguien para una compañía, no basta con que sea un gran profesional, hay que pensar también si encaja con lo que es esa organización, con su filosofía y sus normas escritas y tácitas. 

Butragueño, Valdano, confío en vosotros.

6 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Totalmente de acuero contigo Fernando. Hoy lo comentaba con un amigo. Hay una serie de valores y normas no escritas que identifican a un Club, y aunque los tiempos cambien, si se pierde la esencia se pierde todo. En este caso, Mourinho, siendo un gran entrenador, no ha estado a la altura del club.

Un fuerte abrazo

FAH dijo...

Llevo siguiendo este tema con mucho interés y ha habido columnas en prensa muy interesante debate sobre el binomio "resultados" y "valores".

Mourinho es un fichaje de Florentino. La gente no cambia y cada uno tenemos virtudes y defectos. Florentino no soportaba no ganar más y apostó por un entrenador ganador. La cuestión es: ¿Merece la pena?

- Si no merece la pena, la culpa es de Florentino.
- Si merece la pena, todos a callar.

La clave es tener un modelo y no se puede quedar bien al mismo tiempo con Dios y con el diablo.

Cada uno q saque sus conclusiones. Dejo 2 tribunas q me han gustado de Alfredo Relaño y Elías Israel.

- Así, así, así era el Madrid / http://www.as.com/opinion/articulo/era-madrid/20101221dasdaiopi_4/Tes

- El Madrid sabía a quien fichaba, ¿o no? / http://www.sportyou.es/blog/futbol/2010/12/21/el-madrid-sabia-a-quien-fichaba-%c2%bfo-no-257109.html

Abrazo.

Fernando dijo...

Hola Fernando: Como siempre millones de gracias por pasarte y por el comentario. Totalmente de acuerdo contigo. No estoy a favor del inmovilismo, pero creo que los valores corportivos, cuando realmente son positivos, son un asidero esencial en momentos de crisis, para no olvidad de dónde se viene, para recordar siempre quién se es.

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Hola Paco: Millones de gracias por pasarte, como siempre. Muy de acuerdo contigo en líneas generales. El problema es cuando tu modelo es ganar a cualquier precio. Suele ser pan par hoy y hambre para mañana. Me gustó el artículo de Relaño, a ver si me leo ahora el de Elías Israel.

Un abrazo!

David García Goñi dijo...

Que bueno el tema. Mourinho entrenador, Mourinho persona showman. Ya te puedes imaginar lo que pienso respecto a tu reflexión: "la estrategia de una empresa es lo primero". La estrategia la has definido muy bien, y como apuntas está musicada y escrita, es normal que cada entrenador aporte su forma personal de enfocar su puesto, pero siempre dentro de la estrategia del club, ¿qué hubiera pasado si un jugador hubiera hecho lo mismo que hace él y le hubiera cuestionado al no respetar al rival, o al incumplir la esencia del club? La respuesta la sabemos, con algún jugador lo ha hecho.

Por contra muchos podrían tener la filosofía del club, pero no por eso ser los idóneos entrenadores, tener carácter es bueno, y personalidad propia más, pero si puede ser, en estrategia.

Suerte, y a ganar.

Fernando dijo...

Gran reflexión, David. Efectivamente por encima del un entrenador debe(ría) haber una estrategia clara y definida que marque la senda. El problema es que en el fútbol los capataces mandan demasiado. ¿Te imaginas a un bodeguero erigiéndose en la cara visible de una bodega y señalando al director general?

Un abrazo