sábado, 12 de mayo de 2012

Economía - ¿Qué les pasa a nuestros Bancos?

Apuntes e Ideas

Os debía este post a varios de vosotros desde hace algunos días. El problema es que comencé a escribirlo el día de Bankia, estaba reventado y no lo terminé. Los días siguientes la vorágine informativa me hizo reflexionar. Centrarme sólo en Bankia era quedarse corto. La muestra fue la nueva reforma financiera aprobada ayer.  

Porque desde que estalló la crisis han habido hasta 6 cambios normativos destinados a solucionar nuestro "problema" bancario. En primer lugar, se constituyó el FROB en junio de 2009 para reordenar el sistema financiero de nuestro país a través de fusiones de entidades. Luego, en abril de 2010, se regularon los Sistemas Institucionales de Proteccion, que era la fórmula por la que estaban apostando las cajas para reordenarse. En julio de 2010, se metió mano al ámbito jurídico de las Cajas de Ahorro para tratar de garantizar de alguna forma su solvencia. En febrero de 2011 se reformaba el FROB y se aumentaban los requerimientos de capital, de nuevo para tratar de tranquilizar a los mercados. También en febrero, pero esta vez del 2012 y con el nuevo gobierno ya en Moncloa, se obligó a las entidades financieras, vía decreto ley, a provisionar unos 55.000 millones de euros provenientes del ladrillo. Se buscaba hacer más transparentes a nuestras entidades y que ello mejorase la confianza de puertas para fuera. 

Con el escándalo y caída de Bankia esta semana, al gobierno no le ha quedado más remedio que exigir más provisiones a la banca española, exigirles que saquen sus vergüenzas inmobiliarias fuera de los balances y anunciar una doble auditoría independiente. Pese a todo ello, nada de lo que se ha llevado a cabo ha dado resultado, y dado el nivel de credibilidad de nuestros políticos y nuestra banca, está por ver que las medidas de ayer tengan el éxito deseado pese a los parabienes que llegan de más allá de nuestras fronteras. Las preguntas que se hace la gente de la calle son lógicas: ¿Cómo está realmente nuestra banca? ¿Tenemos que temer por nuestros ahorros? ¿Por qué estamos en esta situación? Voy a tratar de ser tremendamente didáctico, simplificando al máximo todos los conceptos e ideas para que todo el mundo me pueda seguir.

Me contaba hace un año una fuente que me merece mucha credibilidad, que al poco de caer Lehman Brothers, Solbes y Zapatero tuvieron un encuentro en Moncloa. El entonces Ministro de Economía le dijo al Presidente del Gobierno que era conveniente explotar la burbuja inmobiliaria y hacerlo de golpe, pasase lo que pasase. A Zapatero aquello le asustó, porque hacerlo significaba dejar caer, por supuesto a constructoras e inmobiliarias, pero también a casi todo el sector financiero español. Era la época en la que desde Moncloa se aseguraba que nuestros bancos y cajas eran de las más solventes del mundo porque no se habían visto afectadas por las hipotecas Subprime. Y no era falso del todo. El Banco de España había prohibido determinadas prácticas que sí se habían llevado a cabo en EEUU, así como desde el escándalo de Banesto en 1992, nuestras entidades habían estado obligadas a llevar un sistema de provisiones anticícilicas para evitar nuevos sustos. Pero lo que esas buenas prácticas no contemplaban era una burbuja inmobliaria como la que se había generado en nuestro país y la gran exposición de nuestras entidades financieras a la misma.

Así pues, tras esa reunión, se impuso el criterio de Zapatero. Nada de explotar la burbuja. Con un poco de suerte, un pinchacito, un apaño contable y una recuperación económica,tal vez se pudiera pasar el trance. De esta forma, los bancos y cajas, con la connivencia del gobierno, fueron pegando patadas hacia delante evitando explotar la burbuja. Como las inmobiliarias y constructoras no podían pagar sus deudas, se inventaron un procedimiento fantástico para evitar declarar las pérdidas de la fiesta. Si la Constructora A me debe 1 millón de Euros y tiene unos suelos y 4 pisos en, por ejemplo, Villanueva del Pardillo, lo que hacemos es que cancelamos la deuda con estos activos, que pasan a valer 1 millón de euros en el balance de los bancos. En el caso de las entidades más grandes, la jugada ya era de remate. No sólo se quedaban con los pisos y con el suelo, sino que a veces incluso los bancos entraban a formar parte del accionariado de una compañía "zombi". Artimañas para no reconocer las pérdidas y una realidad terrible de trasfondo: nunca podrían recuperar los préstamos a dicho sector. De esta forma y en poco tiempo, los bancos se convirtieron en los principales agentes inmobiliarios del país.

Existe un principio en contabilidad que es el de "Prudencia". Siempre hay que respetarlo, en todos los ordenamientos jurídicos. El mismo establece que las pérdidas se deben reconocer desde cuando se tengan sospechas que puedan producirse y las ganancias sólo cuando se producen. La manera de reconocer esas "pérdidas" anticipadas es dotando provisiones. Si luego no se producen, te apuntas un beneficio adicional para compensar esa "prudencia". Los bienes y activos de una empresa se podían contabilizar hasta el año 2007 tanto por su coste de producción como por su valor de adquisición. Desde dicho año, y para terminar de enrevesar el asunto, también por su "valor razonable de mercado". ¿Y quién determina el valor razonable de mercado de un sector que ha vivido una burbuja y se está pinchando? De esta forma, nuestro sistema financiero fue dotando provisiones mucho menores de las que correspondían. Los precios de las viviendas bajaron algo, pero mucho menos de lo que correspondía en función del tamaño de nuestra "fiesta" y las experiencias de Irlanda y EEUU, dónde el batacazo había sido de órdago. Era algo lógico en el fondo si la venta dependía de la banca. Esta "no caída" de los precios, permitía a las entidades crediticias no tener que reconocer, al menos de puertas para fuera, que realmente tenía un problemón.

Pero nuestro sistema financiero tenía, además, otro gran problema. Para financiar nuestra fiesta, había sido "importadora" de ahorros. Esto es, se había endeudado con bancos del resto del mundo y tenía que hacer frente a importantes vencimientos que muy difícilmente iba a poder cumplir, porque en lugar de cobrar los préstamos con sus intereses, había cobrado en viviendas y suelo. Es entonces cuando entran en juego los gobiernos de todo el mundo y el Banco Central Europeo en nuestro caso. Desde el año 2009 han ido enchufando liquidez a mansalva a nuestro sistema financiero de la que apenas ha llegado nada a la economía real. ¿El motivo? La banca destinó ese dinero en parte a cumplir con sus acreedores internacionales, así como a comprar deuda pública, la cual daba una rentabilidad razonable, entonces con aparente seguridad, y a no muy largo plazo, lo cual le garantizaba poder seguir cumpliendo con sus obligaciones con el resto de bancos e instituciones internacionales. A los estados les venía bien mirar para otro lado, porque los planes "E", los rescates bancarios y otros desmanes, habían costado tal cantidad de dinero, que esta financiación era más que bienvenida. Como siempre, el coste del ajuste lo estaban pagando PYMES y familias.

Sólo en los años 2008, 2009 y 2010 (el dato del 2011 no lo tengo), el Gobierno Español destinó 146.000 millones de Euros en ayudas a la banca, bien a través de inyección de liquidez directa o mediante avales (sí, apuntadlo, el 8,4% de nuestro PIB). A la par, fue introduciendo las medidas anteriormente descritas. Se pensaba, erróneamente como luego se ha visto, que había que lograr que las entidades fueran más grandes y tuvieran más capital para que el crédito volviera a fluir, pero ese es un fallo de manual, porque como me decía un amigo el otro día, "mierda más mierda es igual a una mierda más grande y más difícil de digerir". Es como pensar que dos apendicitis en dos niños son menos graves que una apendicitis en un adulto. Al final siempre hay que operar. De todo este proceso tan  esperpético salieron entidades como Bankia, que de la noche a la mañana era "demasiado grande para caer". Vaya, como se dijo de AIG en 2008. Esta generación de políticos pasará a la historia.

Entre diciembre de 2011 y febrero de 2012 el Banco Central Europeo "enchufó" en el sistema 1 billón de euros vía sistema financiero. De esa "barra libre" de liquidez al 1% de interés, nuestra banca suscribió 256.000 millones de euros, la que más de toda la eurozona. Aproximadamente la mitad la dejó en el propio Banco Central Europeo, porque iba a ser incapaz de cumplir con sus vencimientos con dicha entidad. La otra mitad, intuyo, fue a parar a más deuda pública y a tapar otros agujeros con nuestros bancos de fuera. La situación es para entonces ya tan insostenible, que desde Bruselas nos dan un tirón de orejas. El ministro De Guindos, decidido a meter mano por fin a la basura inmobiliaria de nuestros bancos y cajas les obliga a provisionar  hasta 55.000 millones de euros. Aún así, ya nadie se fía de nuestras entidades. ¿Por qué?

A ver si me explico bien. Simplificando de nuevo al máximo, podemos decir que hay dos tipos de provisiones. Por un lado están las objetivas (las que son de cajón) y por otro las subjetivas. El Banco de España puede obligar a dotar estas últimas, pero mientras eso ocurre, cada entidad crediticia tiene potestad para hacerlo o no. Aquí se engloban los riesgos llamados "subestándar", empresas con problemas, que más o menos van cumpliendo, que acumulan retrasos, alguna mora, tienen pérdidas, etc., etc.,pero que se sospecha que en algún momento pueden dejar de cumplir sus préstamos. La realidad es que la banca ha tratado de no dotar ni una sóla provisión por los préstamos concedidas a empresas dada la actual coyuntura. Cuando la prensa habla estos días de "préstamos sanos" del sector inmobilario (que ahora se tendrán que provisionar también con la nueva ley), se refiere a los de este tipo de "empresas subestándar". Para entender por qué se les quiere hacer provisionar,  conviene explicar alguna cosilla más. Cuando la banca habla de "morosidad" en sus estadísticas oficiales, se refiere única y excluvisavemente a préstamos vencidos con más de 90 días de retraso y que ya han entrado en su reclamación judicial. Los retrasos en los pagos de los "préstamos sanos" del ladrillo son ya muy importantes, aunque para ello tengas que hablar con algún banquero fuera de sus oficinas para que te lo confiese. Con las medidas de ayer, se busca sacar el tumor de los balances, que los bancos reconozcan sus pérdidas y que se sienten las bases para recuperar un crédito que tardará en volver  a fluir.

El negocio bancario es bastante más complejo que el de cualquier empresa. Digamos que se van refinanciando permanentemente a través del llamado mercado interbancario. Las entidades crediticias de todo el mundo se van prestando dinero mutuamente y con ello se atienden vencimientos por una parte. Por la otra se canaliza el dinero a familias y empresas. El mercado interbancario está seco para los bancos españoles desde hace tiempo, porque nadie se fía de la veracidad y fiabilidad de sus balances y cuentas de resultados. El Real Decreto aprobado ayer busca que se vuelvan a fiar de nosotros, ni más ni menos, pero entre que se realiza el ajuste y se lleva a cabo, nos quedan dos años muy, muy complicados por lo menos.

Más preguntas que se hace la gente. ¿Pero no hay entidades que estaban muy bien? De un tiempo a estar parte, todo el que ha hablado conmigo sabe que siempre he mostrado mis dudas al respecto. El beneficio del Banco Santander en el año 2011 fue de algo más de 5.350 millones de euros. Con el nuevo plan del Gobierno deberá provisionar unos 3.048 millones de euros adicionales. Caixabank ganó unos 1.053 millones de euros en 2011, ahora deberá provisionar aproximadamente 4.200 millones de euros. El Banco Popular ganó en 2011 480 millones de euros. Ahora deberá provisionar unos 3.200 millones de euros. BBVA que ganó 4.015 millones de euros en 2011, deberá provisionar unos 2.200. Y Banesto, que ganó 125 millones de Euros tras un notable esfuerzo por sacar su basura, deberá provisionar otros 800 millones de Euros. Banco Sabadell que cerró con un beneficio de 285 millones de euros en el año 2011, tras fusionarse con la CAM tiene que provisionar 2.600 millones de euros. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Imagino que el gobierno habrá trazado un plan, pero por lo pronto ya advierte que tiene listos 15.000 millones de euros para prestar dinero a la banca llegado el caso y evitar su colapso. Veremos si las auditorías independientes no nos dan más sustos.

¿Se puede permitir esto España? Esta pregunta es buena. BBC, The Financial Times, The Telegraph y Der Spiegel ya se lo están planteando y alertan sobre la caída de Irlanda, país que se desmoronó y necesitó un rescate tras cubrir su gobierno las espaldas a sus sistema financiero. Honestamente tengo mis dudas a que sobrevivamos a un default de nuestras entidades crediticias.  No cuatro años y 146.000 millones de euros después (sin contar 2011 y 2012, que quede claro).

Por último viene la cuestión de Bankia, el rescate y las ayudas públicas. ¿Dónde ha estado el Estado durante este tiempo cuando las familias y empresas lo hemos necesitado? Puestos a rescatar, ¿por qué no rescata empresas, que son las que crean puestos de trabajo? ¿Y puestos a no rescatar, por qué la banca es intocable mientras que todos vemos peligrar nuestro estado de bienestar? Sigo creyendo que lo más duro de esta historia es la cuestión moral. Hay que asumir que durante la "fiesta" crediticia todos hemos cometido excesos, mayores o menores, pero los que lo han alentado, los que han hecho trampas y han cobrado bonus escandalosos, son los que al final siguen en sus poltronas. Mientras tanto, a los ciudadanos y empresas nos han subido el IVA y el IRPF, nos han cerrado el grifo del crédito y estamos abocados a un ajuste dolorosísimo que ya se ha cobrado 5 millones de parados. Es durísimo que esta historia de momento no tenga moraleja. Hay un sentimiento de resentimiento creciente en la ciudadanía que no tiene buena pinta y entre gobierno y bancos deberían hacérselo mirar. Ayudaría que, encima, no traten de darnos lecciones morales.

2 comentarios:

Fernando Lopez Fernandez dijo...

Otro buen y didáctico post. No soy economista pero el sentido común me dice que la micro mueve la macro economía.

Sigo sin entender por qué no se apoya a las Pymes cuando será el modelo que, al final, creo que se implantará en el mercado.

Un abrazo

Fernando dijo...

Fernando,disculpa la tardanza en contestar. Voy como una moto para variar.

A mi a veces me da por pensar mal. Creo que no se apoya a las PYMES porque a los estados les ha convenido que la banca siguiera financiando sus déficits. La otra explicación es la incompetencia de nuestros banqueros y políticos. De lo segundo estoy bastante seguro. De lo primero tengo algunas sospechas...

Veremos!

Un fuerte abrazo y millones de gracias por pasarte, como siempre