domingo, 6 de mayo de 2012

Vivencias - Se hace camino al andar

Recuerdos, sueños y realidad vital

Reconozco que me gusta tumbarme de vez en cuando en mi cama, poner el i-Pod a todo volumen y escuchar canciones de esas que forman la banda sonoera de tu vida. Sí, me pongo "bizcochón" recordando el pasado, reviviendo momentos felices, añorando otros que pudieron serlo y no lo fueron, e incluso me sorprendo con las vueltas que da la vida, con lo que soñabas con ser y en lo que finalmente te has convertido. Es inevitable pensar lo que podía haber variado tu vida si hubieras tomado determinadas decisiones, si te hubieras atrevido a dar determinados pasos, o si por el contrario hubieras sido más prudente en otras ocasiones. Imagino que la vida es así, un cúmulo de decisiones que van marcando tu camino. Fustigarse pensando si éste o aquél hubieran sido mejores que el que definitvamente has tomado no vale para nada. Porque todo tiene ventajas e inconvenientes, porque no hay caminos mejores ni peores, simplemente diferentes. Depende de uno mismo, de la capacidad de adaptación de cada uno a las circunstancias de la vida y de nuestro espíritu de lucha ante las adversidades, el que nuestro inevitable camino hacia Ítaca sea más o menos llevadero en sus tramos más duros.

Yo nunca soñé con ser empresario. Yo quería ser médico. Un mal COU y, sobre todo, no tener la cabeza dónde tenía que tenerla, hizo que tras varias vueltas, entre ellas un curso de Farmacia, terminase en la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid. Cuando terminé la carrera, nunca me imaginé dirigiendo una bodega. Y cuando comencé a dirigirla nunca pensé que me tocaría vivir una coyuntura como la actual. Definitivamente la vida nos pone pruebas y muchas veces toca pelear a la contra, afrontar sitíuaciones que no entiendes en el momento que te ocurren, pero que te ayudan a crecer. A menudo olvidamos una de las lecciones más importantes que nos ha dejado la historia de la tierra con la exticinción de los dinosaurios. No sobreviven los más grandes ni los más fuertes, sino los que son capaces de adaptarse a cada situación. Creo que esa es una de las claves para ser feliz. También en el plano personal.

Nos han educado según unos estereotipos. Cuando eres pequeño, por lo menos cuando yo lo era, te proyectas en tu vida adulta formando una familia como la que has vivido en casa. Te ves con niños y vinculado a una persona para toda la vida. Hay veces en las que crees que lo tienes todo encarrilado y cuando te quieres dar cuenta, tienes que volver a empezar de cero. Sientes vértigo, claro que sí, pero de nuevo entiendes que hay que levantarse, que hay que adaptarse a un nuevo escenario por mucho que cueste. Hace unos días me reía con un buen amigo respecto a una fiesta a la que nos había invitado una amiga de esas de toda la vida. Cuando teníamos 20 años, íbamos como locos, porque siempre iban multitud de chicas guapas con las que podías (intentar) ligar. La fiesta de este año fue genial, como siempre, pero plagada de niños pequeños, con las mismas chicas guapas de entonces, pero ya casadas y/o con niños, y con la vida bien encarrilada. Imagino que es lógico preguntarse qué estás haciendo con tu vida, dónde quedaron algunos de tus sueños, o es más, si algún día se cumplirán. Incluso si aquello con lo que soñaste es lo que realmente te haría feliz, o de si somos presos de una cultura y unos valores en los que importa más lo políticamente correcto que los sentimientos de cada uno.

Entonces, cuando más vueltas le doy a mi cabeza, vuelvo a mi cama, vuelvo a enchufar el i-Pod y suena "Cantares", la canción que Serrat hizo  a partir de aquel "Caminante no hay camino" de Antonio Machado. El futuro no está escrito y los sueños se van moldeando. Vas haciendo camino al andar y la felicidad, creo, consiste en saborear cada tramo del sendero, aún cuando no se parezca en nada a aquel que imaginaste cuando eras pequeño. Caminante, son tus huellas el camino y nada más. Caminante no hay camino, se hace camino al andar...

Y en ello estamos...Que disfrutéis el vídeo


2 comentarios:

Fernando Lopez Fernandez dijo...

Excelente post Fernando. Dice Francisco Alcaide que somos esclavos de nuestras creencias. Yo creo que muy pocos son lo que soñaron, o al menos en la forma que lo pensaron.

Para mi lo interesante es hacer camino porque en cada tramo puede haber un sueño y el que a veces se "descarrile" y se tenga que empezar desde cero no es más que el inicio de otra vía, de otro sueño.

Lo esencial, como apuntas, es saborear cada tramo.

Un fuerte abrazo

Katy dijo...

“Lo que pudo haber sido y no fue”
Como entretenimiento no está mal jugar a adivinos. Pero seguro que en cada momento has hecho lo crees que has tenido que hacer. Por lo poco que te conozco estoy segura que no has sido una cabecita loca.
Ahora te toca esta coyuntura tan difícil, pero lo es para todos, y para todas las carreras y oficios.
Caminante no hay camino… hay que andar amigo Fernando y disfrutar cada paso y no arrugarse y tu si que vales y lo sabes.
Un abrazo y buena semana

Gracias por el vídeo -:)