martes, 1 de mayo de 2012

Economía - ¿Un Segundo Plan Marshall para Europa?

Apuntes e Ideas

Será porque parece que François Hollande está más cerca que nunca de ganar la carrera por el Eliseo, será porque Holanda se ve abocada a unas nuevas elecciones al ser su gobierno incapaz de sacar adelante nuevos ajustes, o será porque las voces que a ambos lados del Atlántico se levantan en contra de las medidas de austeridad marcadas por Alemania resuenan cada vez más altas (a la par que son más cualificadas), pero lo cierto es que Ángela Merkel, en una entrevista publicada en el diario Leipziger Volkszeitung, anunciaba una "agenda del crecimiento" para la UE, la cual se tratará en el próximo mes de Junio, durante la próxima cumbre de líderes de la Unión.

Las palabras de la canciller volaron de redacción en redacción en cuestión de segundos. ¿Se habrían dado cuenta en Berlín que las medidas implementadas estaban llevando a una profunda recesión a muchas de las economías más débiles de la Eurozona? Como siempre he tratado de defender en este blog, la consolidación fiscal es necesaria, pero como también he tratado de explicar, debe ser una carrera de fondo para no matar al paciente por el camino. Sólo a través del crecimiento se pueden cuadrar las cuentas de una manera más o menos llevadera.

La "Agenda del Crecimiento" es hoy más necesaria que nunca para países como España. Si damos un brevísimo repaso a algunas de las ideas trabajadas en El Disparadero, podemos analizar nuestra situación. No tenemos posibilidades de lanzar nuevos estímulos fiscales, por cuanto recaudar más impuestos empieza a ser contraproducente dado el nivel de endeudamiento de nuestro sector privado, así como cada vez nos cuesta más caro endeudarnos. No podemos confiar en el consumo privado por la elevadísima tasa de paro y por el ya citado endeudamiento de familias y empresas, y la llamada inversión o formación de capital bruto, va a seguir en estado catatónico mientras no haya financiación (y todavía queda). Nos queda el sector exterior, mejorar nuestro saldo de exportaciones netas. Sin una moneda que devaluar, la única opción es un ajuste de salarios y costes durísimo, al menos mientras no tengamos una industria capaz de generar productos de valor añadido. Sin una "Agenda de Crecimiento" a nivel Europeo, nos quedarían por lo menos 10 años durísimos por delante, durante los cuales sólo podríamos reformar, recortar y rezar. Fundamentalmente esto último, porque el camino de una devaluación interna es de muy difícil digestión. 

Sí, nos hará más competitivos a medio plazo, pero nos mete de lleno en una depresión por el camino, con muchísimo paro y un empobrecimiento general de la sociedad. Es lo que yo llamo un "ajuste de mercado a capón", el cual genera mucho sufrimiento en tanto en cuanto se alcanza un nuevo equilibrio. España, por lo tanto, necesita algo más, pero el problema es que, como siempre se ha defendido en este foro,  entre rescates bancarios y planes "E", nuestras posibilidades de incidir en la economía vía nuevos estímulso fiscales es casi nula. Dicho de otra forma, el alivio a nuestros dolores sólo puede venir con más Europa.

¿Qué es lo que parece que se está cociendo en el seno de la UE? Pues ni más ni menos que una especie de nuevo plan Marshall por el cual se inyectarían a la economía ni más ni menos que 200.000 millones de euros vía inversiones en infraestructuras, energía verde y tecnologías avanzadas. A través de esta iniciativa se busca estimular el crecimiento en los países más castigados por esta crisis tan complicada que hace tiempo nos acecha. A simple vista suena fantástico. Se crearían nuevos puestos de trabajo (lo que mejoraría las perspectivas del consumo privado, así como rebajaría el coste del subsidio del desempleo en países con problemas para cuadrar sus cuentas), reduciríamos nuestra factura energética (lo que directamente mejorará el saldo de exportaciones netas de los países de la eurozona, y también redundaría en el crecimiento de los países de la UE), mejorarían las infraestructuras (lo que reduciría costes logísticos y de otra índole favoreciendo el comercio), y así un largo etcétera que permitiría a nuestras economías salir de la espiral en la que se encuentran actualmente, volviendo al crecimiento y olvidándonos de la famosa "prima de riesgo", al menos por un tiempo. 

Ahora bien, si todo era tan fácil, si todo consistía en lanzar este plan, ¿por qué no se ha hecho antes? ¿Por qué no se lanzó a la par de los planes de consolidación fiscal? Quiero creer, tal vez ingenuamente, que se sobrevaloraron los efectos de los recortes en cuanto a la mejora de la percepción de los mercados. Que muchos líderes de la Eurozona pensaban que a estas alturas la cosa ya estaría mejor porque, recordemos, hasta el pasado verano las perspectivas de crecimiento para este 2012 no eran malas, que espantados los fantasmas tras la quiebra de Grecia, Irlanda y Portugal, el resto de países podrían financiarse a costes razonables. Una vez visto que el anterior punto no se cumplía, tengo la sensación de que también se ha esperado a que Italia y España introduzcan reformas estructurales para que, llegado el caso, pudieran aprovechar mejor la inercia de un hipotético plan de estímulo europeo. Pero por encima de todo, porque este "nuevo Plan Marshall", como algún medio de comunicación ya lo ha bautizado, tiene un gran problema de fondo. ¿Quién paga la factura?

El quid de la cuestión es, fundamentalmente, cómo se financiaría dicha "Agenda de Crecimiento".  Ángela Merkel quiere que sea el Banco Europeo de Inversiones, algo que François Hollande ya había apuntado durante su campaña electoral, pero el problema es que dicho Banco Europeo de Inversión se nutre de los fondos que aportan los países miembros de la Unión. Se estima que tocaríamos a unos 10.000 millones de Euros por país de la UE. Es decir, que nuestro país tendría que recortar otros 10.000 millones de Euros para cumplir con su parte. Opción descartada, por lo tanto. La opción b consiste en atraer capital privado. De nuevo se partiría del Banco Europeo de Inversiones, el cual correría con parte de los gastos y garantizaría la viabilidad del proyecto. Esta opción interesante es, pero ignoro la rentabilidad que pediría el capital privado por participar en un proyecto europeo con la que está cayendo. Una terdera alternativa sería emitir una especie de instrumentos financieros sofisticados llamados "Project Bonds", los cuales estarían avalados por la propia UE. Vamos, algo parecido a los Eurobonos que se desecharon el año pasado pero, y cito a El País, con cierta ingeniería financiera.

No quiero decir con lo expuesto en este párrafo que la UE no tenga posibildidades de lanzar este ambicioso plan de estímulo, pero sí que su implementación no es sencilla por la propia situación de los países miembro. Europa no tiene dinero para acometer por sí misma el proyecto y traer a colación nuevos endeudamientos es algo que se debe hilar fino dada la situación de las arcas públicas. Hablar de políticas de crecimiento es fácil, hacer la cuadratura del círculo no.

Algún amigo me ha preguntado estos días sobre la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) le dé a la máquina de hacer dinero para financiar esta iniciativa. Lo veo muy complicado. En primer lugar, porque no es la labor del BCE, cuya principal tarea es controlar la inflación de la zona Euro. En segundo lugar, porque ahora mismo ya está apagando los fuegos de los mercados de deuda soberana, fundamentalmente de Italia, España, Irlanda, Grecia y Portugal, por lo que no sé si le queda "pulmón" para otras financiaciones. Por último, porque meter 200.000 millones de euros en el sistema probablemente tendría diferentes consecuencias. Una, devaluaría el Euro, lo que nos vendría muy bien, pero que tendría probablemente respuesta al otro lado del Atlántico. Dos, introduciría tensiones inflacionistas en la zona Euro, más probables en economías como la alemana, menos probable en la economía española debido a su tasa de paro. A España le vendría bien, por cuanto reduciría su endeudamiento privado en términos relativos. A Alemania no. Opción descartada de nuevo.

Termino con una breve cuestión moral, porque cuando se habla de economía siempre la hay. Existe una realidad económica que siempre se cumple, y es que la Inversión es igual al Ahorro. Esto es, en una economía global, y explicado de forma muy sencilla, la suma de los ahorros de todos los ciudadanos del mundo es la cantidad que todos los bancos del mundo pueden prestar a las empresas, familias y estados. Si esta especie de Plan Marshall sale adelante y se emiten los "Project Bonds", imagino que se buscaría que los países que en la actualidad están creciendo gracias a su balanza comercial (esto es, China y el resto de países BRIC fundamentalmente), inviertan en la recuperación de la UE. Amor con amor se paga, y este apoyo vendría condicionado a mayor poder en organismos internacionales, pero no deja de resultar escandaloso que con los niveles de pobreza que tienen estos países, sus beneficios comerciales, lejos de aplicarse a la mejora de su ciudadanía, se inviertan en financiar nuestros problemas. 

Tendremos que esperar hasta junio para ver qué pasa, pero el movimiento ya me parece interesante. Quedan cosas por resolver, pero que se abra el debate sobre la necesidad de implementar políticas de crecimiento ya es positivo. Vienen tiempos, eso esta claro, y esperemos que sean mejores.





4 comentarios:

Katy dijo...

Como siempre tienes las cosas muy claras. Yo lo veo como el tiempo "Nubarrones negros"
Acabo de llegar y al encender el ordenador lo primero que he leído
NUEVO GOLPE A UNA EMPRESA ESPAÑOLA
Economía
"Evo Morales expropia la filial de Red Eléctrica Española"
Como sigamos asi no hay Plan Marshal ni nada que se le parezca que nos saque del agujero.
Un abrazo

Germán Gijón dijo...

Hola, Fernando:
yo creo que el impuse Hollande está favoreciendo esos cambios de estrategia. Sin embargo, leyéndote tampoco se me abre totalmente la puerta de la esperanza pues, en mi opinión, Alemania no permitirá políticas que signifiquen para los alemanes un nuevo lastre: tienen elecciones en un año, ¿no era así? Pues Merkel no querrá ni oír hablar de una segunda RDA que mantener.
Un abrazo.

Fernando dijo...

HOla Katy! Millones de gracias por pasarte, como siempre. Hay que ser optimistas. Las cosas están feas, pero siempre que ha llovido ha escampado después. Lo que mucha gente no entiende es que, entre que se termine la tormenta y vuelva la fiesta, media un buen trecho. De todas formas, quedan tiempos duros por delante.

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Hola Germán

Antes que nada, millones de gracias por pasarte y por el comentario, como siempre.

Te confieso que yo no tengo nada claro lo que puede pasar, pero, curiosamente, los socialistas alemanes están apostando por más Europa. Lo que está claro es que la actual dinámica supone una bomba de relojería para nuestros políticos a corto y medio plazo, y nuestros gestores lo último que quieren son jaleos y revueltas.

Es cierto que Alemania en un momento dado puede girar hacia el este (Asia) y dejarnos al resto con una mano delante y otra detrás. No debemos sobrevalorar nuestro poder adquisitivo. Pero sin duda a Alemania le conviene un entorno rico y desarrollado. Vivimos en economía de redes, con cadenas de valor largas e internacionalizadas. Una eurozona próspera es sinónimo de democracia, derechos humanos, capital humano formado y así un largo etcétera que también le conviene.

Vienen tiempos!

Un abrazo