lunes, 24 de diciembre de 2012

Economía - Reformas para Salir de la Crisis

Hacia un Nuevo Modelo Económico y Político

Nos adentramos ya en la última semana de este durísimo 2012 que poco a poco hemos ido dejando atrás. Nos dicen que el 2013 puede ser todavía incluso peor que éste. Yo no lo tengo tan claro, por cuanto creo que sí que es posible que el ajuste esté llegando a su fin. Esto no es mérito de nuestros políticos, simplemente que llega un momento en el que los mercados se equilibran por sí solos. Tampoco quiere decir que este año que estamos cerca de inaugurar vaya a ser un camino de rosas. El paro no bajará y la contracción económica seguirá, por lo menos, hasta el segundo semestre si hacemos caso a todos los estudios. A partir de ahí sí que es previsible que las cosas tiendan a estabilizarse.  

Lo que sí parece claro es que, en cualquier caso, el punto de partida de la recuperación tendrá lugar en un punto infinítamente peor al que nos hubiéramos imaginado cuando comenzó esta fiesta hace ya más de 5 años. Los deberes pendientes para recuperar la senda del crecimiento y la creación de empleo, por lo tanto, requerirán esfuerzos titánicos, hombres con sentido de estado y mucho valor. España tiene solución, ese debe ser el mensaje, pero sólo si introduce reformas de gran calado. Creo que a estas alturas queda claro que ya no vivimos un problema coyuntural, sino un problema estructural que exige definir qué tipo de país queremos ser, con qué modelo productivo. Como hice ya algunos meses, cuando llegó Rajoy a la Moncloa, expongo algunos de los retos  más importantes que debe afrontar la economía española para iniciar su ansiada recuperación.

1) Reordenación definitiva del Sistema Financiero y Desapalancamiento del Sector Privado: Comencemos por los bancos. La creación del banco malo debiera ser el pistoletazo de salida para la recuperación de nuestras entidades financieras. Sin embargo, no termino de ver claro que estemos cerca de su vuelta a la normalidad. El banco malo es un paso importante, por cuanto hay una realidad sorpredente cuando uno analiza los datos públicos del Banco de España: las empresas y las familias llevan 3 y 5 años desapalancándose respectivamente según las estadísticas. Las empresas inmobiliarias y constructoras no. Se acabaron las patadas hacia delante. La banca podrá digerir las pérdidas a través de este banco malo. Lo que se espera bajo esta fórmula es que puedan limpiar sus balances y que de esta forma puedan volver a financiarse con normalidad en el mercado interbancario al no quedar dudas sobre su solvencia.

Sin embargo, aunque este punto es un buen avance, la economía se ha deteriorado tanto de un tiempo a esta parte, que ya son varias las voces de dentro de la banca que, off the record, te reconocen que pese a ello, nuestras entidades financieras van a seguir muy tocadas (incluidos los grandes), que el dinero de Bruselas se podría haber quedado corto y que hay una realidad de trasfondo que hasta ahora no se había valorado: más allá de la situación del sector de la construcción, nuestra economía vive un ajuste estructural, no coyuntural, y van a ser muchos los créditos concedidos a empresas y familias que jamás se podrán cobrar. En este sentido, se cree que incluso las provisiones marcadas por los decretos de De Guindos podrían haberse quedado ya cortas también. Si el paro sigue subiendo y el consumo sigue contrayéndose, no habrá crecimiento.Y sin crecimiento no habrá posibilidad de devolver hipotecas y préstamos sucritos. Ello obligará a dotar nuevas previsiones. La mora (oficial) ya ronda el 13%. La oficiosa podría estar cerca del 20%. Determinadas compañías podrán salir a exportar, pero las características de nuestro tejido empresarial dificulta esta opción como explicaré más adelante.

Por último, Basilea III, al obligar a la banca a dotar más reservas y tener mayor capital, lo que ha hecho es dificultar aún más el acceso al crédito en nuestro país. Es cierto que tampoco hay una demanda muy solvente, por cuanto nuestro sector privado está excesivamente endeudado, pero también lo es que un cierto revolving (esto es, la posibilidad de refinanciar al menos parcialmente las deudas. Para entendernos, te pago 3 de capital este año, pero me financias con 1 mis inversiones mínimas) simplificaría mucho las cosas.

Mucho me temo que durante el 2013 se seguirá hablando largo y tendido de nuestro sistema financiero.

2) Reformas de las Administraciones Públicas y Control del Déficit: En el fondo van muy de la mano, por lo que las voy a tratar conjuntamente. Para la Reforma de las Administraciones Públicas, me voy a basar un texto resumen de la conferencia que impartió Jesús Fernández Villaverde, Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Pensilvania desde 2007, el pasado mes de septiembre en Madrid. Creo que es brillante. Como el profesor Fernández Villaverde apunta, tenemos una estructura en la vida social y económica que ha sido capturada por los partidos políticos a la que conviene dar solución lo antes posible. Señalo algunas de sus ideas

No podemos tener politizadas las alcaldías de ciudades de menos de 300.000 habitantes, como tampoco tienen sentido las diputaciones provinciales u otras muchas instituciones políticas duplicadas. En países como EEUU, dichas  ciudades de menos de 300.000 habitantes están gestionadas por "City Managers" que se han formado específicamente para la administración pública, con amplia experiencia en el campo de la gestión pública y a la que se le contrata con independencia de su afiliación política. Su remuneración es elevada para evitar las corruptelas tan habituales en nuestro país, pero también responden legalmente en consecuencia, por cuanto son responsables de su gestión. Jesús Fernández Villaverde ponía el ejemplo de la ciudad en la que él vive, Lower Merion, la cual podría ser comparada con Majadahonda. En la página de web de Lower Merion uno encuentra hasta 340 páginas en las que se detallan todas las partidas a las que el ayuntamiento destina fondos públicos. En la del ayuntamiento de Majadahona, apenas son 7. Como en más de una ocasión se ha defendido desde este blog, necesitamos gestores de lo público y no políticos.

Si analizamos, por ejemplo, cargos como el de la presidencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores en España (CNMV) y su equivalente en EEUU, las diferencias son también notables. Mientras Mary L. Shapiro se preparó específicamente para trabajar en el mercado de valores, fue nombrada para un cargo dentro de la Securities Exchange Commision por Reagan (Republicano), confirmada tanto por Geroge Bush padre (Republicano), como Bill Clinton (Demócrata) y George Bush hijo (Republicano), y nombrada Chairman de la citada Exchange Commision por Barack Obama (Republicano). En España acaba de ser nombrada Elvira Rodríguez, la cual, ni se ha formado específicamente para el cargo, ni puede acreditar su independencia a tenor de su trayectoria política. La CNMV necesita un gestor público, no políticos.

Otro ejemplo de cómo la política se ha colado en nuestro día a día social es la elección los rectores en las universidades. La elección de José Carrillo en la Universidad Complutense hace algo más de año y medio se leyó en clave ideológica, lo cual es sonrojante cuando no tenemos ninguna universidad entre las 200 mejores del mundo. Mientras en EEUU existe la figura del presidente de la Universidad, al cual se le contrata de nuevo en función de sus méritos y se le evalúa, precisamente, en función de la excelencia académica que ésta alcanza, en nuestro país a los rectores se les elige mediante unas elecciones en las que participan hasta los bedeles. En tanto en cuanto los rectores deban hacer política para garantizarse su reelección, su preocupación no será la mejora de la universidad en términos académicos, sino el tener contento al personal administrativo o a los estudiantes para garantizarse sus votos. Personalmente, no entiendo que todo el mundo pueda votar en las elecciones a rector. Ni siquiera estudiantes que están de paso. Replantearse la universidad es clave, como luego seguiré explicando. Reitero: necesitamos gestores de lo público, no políticos.

En cuanto al control del déficit, explicaba también el profesor Fernández Villaverde que nuestra economía tiene un déficit estructural de un 5% del PIB, lo cual es una barbaridad. Si tenemos en cuenta el efecto cícilico, éste andará, según diferentes estudios, entre el 7% y el 8%. Recordad que el objetivo para este 2012 era del 6,3%, y eso tras permitirnos Bruselas ampliar el mismo. 

Como muchas veces hemos apuntado también en este blog, el problema del déficit es que, en la actual coyuntura, nuestro país depende de terceros para financiarlo y nuestra credibilidad está en entredicho. Entre otras cosas porque desde Bruselas se nos ha pedido en varias ocasiones que creemos un Consejo de Política Económica y Fiscal Independiente como el que tienen en Suecia e Inglaterra, que evalúa la situación fiscal de manera rigurosa. En España, el desarrollo de la ley orgánica en la que se ha regulado el cambio constitucional pactado por PP y PSOE en 2011 para el control del déficit estructural, ha resultado un fiasco por cuanto precisamente las previsiones de ingreso y gasto, así como de la situación cíclica de la economía, las hace el gobierno de turno. De igual forma, los planes de rectificación de las desviaciones.

Aún cuando el párrafo anterior sea cierto, no lo es menos que un excesivo ajuste fiscal en un momento económico como el actual puede ser matar al enfermo antes de llevarle al quirófano. Por cada 1% que se reduce el Gasto Público, el PIB cae entre un 0,6% y un 0,8%, con su consiguiente efecto en la recaudación tributaria y aumento del paro (y de subsidios, por lo tanto). Para conseguir una reducción del déficit de un 5%, se debería reducir el gasto público entre el 7 y el 15% del PIB, lo  cual llevaría a una caída de este último de entre un 4,2% y un 12%.Evidentemente, en un ciclo económico expansivo, estas cifras serían muy diferentes, pero las políticas de crecimiento ya no dependen de España, la cual dejó de tener a su disposición las herramientas de política monetaria hace unos años, así como se quedó sin margen para la política fiscal en 2009.

El resumen es terriblemente duro: a España no le queda más remedio que reducir su déficit, pero en tanto en cuanto no se vuelva a la senda del crecimiento, el ajuste va a ser dolorosísimo.

3) A vuelta con el Mercado Laboral: Es de perogrullo, pero el mercado laboral es, ante todo, un mercado. Cuando en un mercado cae la demanda (en términos económicos, son los empresarios los que demandan empleados, y las personas las que ofertan su capacidad para trabajar), lo razonable es que el precio (salario) baje hasta alcanzar un nuevo punto de equilibrio. Si el precio no baja, ocurre que parte de la oferta se queda fuera del mercado. 

El mercado laboral español es rígido y asimétrico porque cuando históricamente ha caído la demanda, el ajuste se ha hecho vía puestos de trabajo, no salarios. Esto no ha ocurrido en otros países durante esta crisis. En España, mientras el empleo se destruía a tasas del 8% anual (año 2009), los salarios seguían creciendo un 2%. Ello explica el actual 25% de desempleo. En Reino Unido, cuando comienza la caída del empleo en 2008, los salarios comenzaron a moderarse, incluso a decrecer durante varios trimestres. Hoy Reino Unido tiene una tasa de desempleo menor al 8%. Cuando comenzó esta crisis, España no estaba lejos del país Británico.

Los últimos datos parecen apuntar a una moderación salarial en nuestro país que llega 5 años tarde. Pero aún así, la reforma emprendida por el gobierno se deja fuera, bajo mi punto de vista, un aspecto crítico, que es meterle mano a la dualidad del mercado laboral. Un tercio de los trabajadores que forman parte del mismo tiene un contrato temporal y los otros dos tercios lo tienen fijo. Esta realidad vicia, entre otras cosas, la contratación de los jóvenes, los cuales, en líneas generales, sufren en su mayoría los contratos basura. Nuestra inspección de trabajo, además, penaliza al empresario honesto, por cuanto la mayoría de los contratos temporales se hacen en fraude de ley con la connivencia de sindicatos y asociaciones de empresariales, las cuales, de nuevo, se han convertido en aparatos más bien políticos en lugar de agentes sociales que nos representen a todos.

Como he dicho en alguna ocasión, veremos si esta reforma laboral funciona cuando cambie el ciclo, ya que lo que nunca se ha dado es la creación de empleo en épocas de recesión, pero tengo la sensación de que el punto más importante que tenía que abordar, se ha quedado en el tintero.

4) Reforma Educativa: Para mi es una de los aspectos claves sobre los que se debe asentar nuestro nuevo modelo productivo. ¿Qué tipo de país queremos ser? Comparemos los resultados PISA de Madrid y Shanghai, como hizo el profesor Fernández Villaverde en la conferencia a la que antes hemos hecho alusión. El 26,6% de los estudiantes de Shanghai llega al nivel 6 (sobresaliente) en dicho informe en el apartado de matemáticas. Tan sólo el 1,9% de los estudiantes en Madrid llega a ese nivel en dicha materia. La tasa de abandono escolar en España sólo está superada por Turquía y por Malta en la OCDE. Portugal y Grecia están mejor que nosotrosen ese aspecto, por ejemplo. Y como consecuencia, no tenemos ni una sola universidad entre las 200 mejores del mundo, lo cual explica muchos de nuestros males. ¿De qué facultades han surgido las Google, Facebook y compañía?

Los españoles no somos peores que otras personas del mundo. Basta con ver a todos aquellos que se abren camino en el extranjero. Nuestros científicos cotizan a alza, al igual que nuestros ingenieros. Sin embargo, no somos capaces de tener un plan nacional de educación a 30 años, estilo pacto de Toledo con las pensiones. Tampoco deja de sorprenderme que el debate se centre en cuestiones secundarias. Lo de la Educación Cívica o para la Ciudadanía, así como el asunto de la inmersión lingüística deberían ser "peanuts" cuando tienes una tasa de abonodo escolar superior al 30%.

Como dicen Nördstrom y Ridderstrale, vivimos en la era del conocimiento. Esto quiere decir que a diferencia de la revolución industrial, dónde la cercanía a las materias primas era un aspecto crítico para el desarrollo económico, hoy lo fundamental es atraer talento. Para atraer talento hacen falta crear universidades de primer nivel, así como infraestructuras y servicios que favorezcan la llegada de empresas intensivas en conocimiento. España tiene una ventaja diferencial que hasta la fecha sólo hemos sido capaces de aplicarla al turismo: nuestro clima. En España se vive bien. A poco que seamos de capaces de desarrollar lo expuesto en este párrafo, nuestro país podría ser, a largo plazo, receptor de talento y crear un círculo virtuoso como el que se da, por ejemplo, en EEUU.

5) El Problema de la Productividad: En el fondo está muy relacionado con el punto anterior. El 70% del gap de productividad entre las empresas Españolas y Estado Unidenses se explica por la formación del capital humano, la cual es mucho menor en nuestro país en término medio. En un contexto de recortes en la educación, este aspecto es sangrante y muy preocupante.

Existe, pese a todo, otro aspecto que no es nada desdeñable, y es el de la dimensión de nuestras empresas. Cuanto más grande es una empresa, más productiva suele ser. Vivimos una especie de modelo dual en el que conviven los Inditex, BBVA, Santander o Telefónica con cientos de miles de PYMES que apenas tienen masa crítica. Nuestras grandes compañías son más productivas que las alemanas o británicas y están al mismo nivel que las estadounidenses. En cuanto a las PYMES, es cierto que tienen una menor productividad, sobre todo en comparación con las del Reino Unido, pero no es una diferencia insalvable. El problema estriba en que tenemos muchas más PYMES y muchas menos grandes empresas que Alemania, Reino Unido o EEUU, por ejemplo.

Las respuestas a estas diferencias hay que encontrarlas en la excesiva regulación de nuestro país, la burocracia y las trabas a la hora de crear una empresa, la dificultad en el acceso a la financiación, la ausencia de empresas de capital riesgo, las barreras al mercado interno y los oligopolios que aún tenemos.

El problema de la dimensión de nuestras empresas también incide en nuestra capacidad para exportar. No son muchas empresas las que tienen la masa crítica suficiente para hacerlo y en un momento en el que la demanda interna está por los suelos, la supervivencia de una compañía puede pasar por su capacidad para salir fuera. 

Se hacen necesarios una serie de cambios legislativos que palíen esta situación.

Termino con unas reflexiones también de Jesús Fernández Villaverde en su ponencia del pasado mes de septiembre:

España saldrá de la crisis si hace sus deberes, porque realmente no estamos ante una crisis coyuntural, sino estructural. Bajo eses prisma, nuestro país necesita:

  • Tener la fortaleza para comprender lo que nos ocurre y aceptar la realidad
  • Tener la determinación para efectuar todos los cambios que se precisan
  • Asumir que el proceso de recuperación será doloroso.
Suecia en los años 90 sufrió una burbuja inmobiliaria y tuvo que lidiar un sistema financiero colapsado, tal y como pasa ahora en España. El país nórdico fue capaz de salir hacia delante con un gran consenso nacional que cambió el país de arriba a abajo. Suecia no es sólo uno de los países que menos ha sufrido esta crisis, sino que crece a un nada desdesñable 4% anual.

Necesitamos políticas de consenso, comprender que el debate y el conflicto enriquecen, pero que la confrontación no lleva a ningún lado. Ojalá nuestros políticos lo entiendan también.








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