viernes, 27 de enero de 2012

Fútbol - Diseccionando los Clásicos

Algunos Apuntes

Lo cierto es que este post lo comencé a escribir la noche en la que el Barça asaltó el Bernabéu en la liga. Al final me cogió Morfeo por banda, lo fui dejando y ante la vorágine de los acontecimientos económicos, pensé que ya no tenía sentido seguir. Así hasta que alguno de los que os pasáis por aquí me lo reprochasteis, sobre todo porque en Facebook apunté que escribiría sobre la materia. Así pues, pasados los partidos de la Copa del Rey, tal vez sea buen momento para recoger aquellos apuntes y aportar algunas nuevas ideas, porque lo cierto es que me encanta escribir sobre fútbol. Como el gran Paco Alcaide, pienso que en el deporte se pueden extraer lecciones para la vida y la empresa de primera magnitud.

No todo el mundo lo sabe, pero durante 10 años hice mis pinitos como entrenador de equipos infantiles en mi colegio, el Santa María del Pilar. No lo digo como argumento de nada, ni me considero por ello una voz más autorizada que otra cualquiera, pero sí que creo conveniente apuntarlo para dejar claras dos cosas antes de desmenuzar los clásicos: una, que todos los aficionados al fútbol llevamos un entrenador dentro; y dos, que el entrenador de verdad, el que realmente se sienta en el banquillo los domingos, siempre maneja más información que el resto, que no conozco a nadie que no salga a ganar sacando la mejor alineación posible, pensando en el bien común. Luego se puede acertar o no. Me parece importante el apunte, porque no quiero que este post se convierta en un "pim-pam-pum" contra Mourinho o Guardiola. Como de costumbre, dejaré a los árbitros en paz, o al menos reduciré a la mínima expresión su incidencia en el resultado. El fútbol es de los jugadores, y el pobre Teixeira, un árbitro que ayer no estuvo a la altura de un partidazo. Ni más, ni menos.

Liga: Real Madrid 1 - FC Barcelona 3

Había muchas dudas sobre cómo iban a salir ambos equipos al campo. ¿Sería el Madrid el equipo atrevido de la Súpercopa, o por el contrario recurriría a la racanería de la ida de la Champions del año pasado? ¿Se atrevería Guardiola a salir con tres atrás en el Bernabéu, o por el contrario guardaría algo la ropa? Tardamos 30 segundos en averiguarlo. Una presión bien ejecutada por el Madrid hizo que Valdés, al tratar de jugar el balón, pifiase y facilitase que Benzema adelantara a los blancos. 

El Barça se fue recomponiendo poco a poco. Con una defensa de cuatro y con cada uno en su sitio, se fue sacudiendo el dominio inicial del Madrid y comenzó a rondar el área de local. Messi, tras un resbalón desafortunado de Ramos, pudo empatar, pero se encontró con un pletórico Casillas. Cristiano en una ocasión clamorosoa pudo hacer el 2-0, pero su disparo se fue al limbo. Poco después, empataba Alexis. Al descanso se llegó con tablas, que tal vez era lo más justo visto lo visto, pero con la sensación de que el Madrid se estaba comenzando a deshilachar por el centro del campo y que el Barça estaba llegando algo más entero al segundo acto.

Tras la reanudación, Guardiola movió ficha. Subió a Alves al medio campo y dejó tres atrás. Lo que parecía una temeridad se tornó en genialidad. El Barça tenía tal superioridad en el medio campo que generó un rondo espectacular. Pocas veces he visto a un equipo jugar tan bien en el Bernabéu. La tendencia a partirse del Madrid se acrecentó con el cambio de Kaká por Ozil. El brasileño y el alemán juegan en puestos parecidos, pero sus características son muy diferentes. Los dos son medias puntas, pero mientras el primero es más punta que medio, el teutón es más medio que punta. La entrada de Khedira por Lass tampoco fue solución y el cambio de Higuain por Di María terminó por partir a los locales. Ante esa tesitura, el Barça jugó a placer. Xavi y Cesc sentenciaron el partido y Casillas terminó siendo el mejor del Madrid. Pese a todo, tener tanta pólvora arriba tiene lo que tiene. Kaká y Benzemá tuvieron dos ocasiones inmejorables para meter a los merengues en el partido, pero el resultado ya no se movió. 

Bajo mi punto de vista, el Madrid planteó bien el encuentro, pero se fue diluyendo al cansarse. Y se cansó por no tener el balón,mejor dicho, porque no le duraba cuando lo recuperaba, pero sobre todo porque la distancia entre sus líneas a medida que avanzaba el partido, cada vez se hizo más grande. En cuanto al Barça, me quedo con una frase de Guardiola el día que ganaron la Supercopa. Mientras sus jugadores hablaban de una supuesta cuestión física para explicar la igualdad, el entrenador blaugrana apuntaba "nos han planteado retos de debemos resolver para los próximos clásicos". Creo sinceramente que el de Santpedor llevaba desde ese día dándole vueltas a la cabeza a lo de los tres defensas para tener ventaja en medio campo para superar los mismos.

Ida Copa del Rey: Real Madrid 1 - FC Barcelona 2

Nuevo partido y las mismas incógnitas, aunque la alineación de Mourinho anticipaba un Madrid menos valiente que en los últimos encuentros. Guardiola, ante la falta de efectivos, no sorprendió a nadie. Sacó lo que tenía, que era mucho, con una alineación más habitual. También bastaron unos minutos para ver que los blancos optaban por taparse, renunciar al balón y esperar atrás para ganarle la espalda al Barça en la contra. Y de nuevo, como en la liga, logró golpear primero. Un primoroso pase de Benzemá a Cristiano terminó con un buen regate de éste y un disparo seco que Pinto se comió.

Con el 1-0 el Barça se fue arriba y tuvo hasta dos palos para igualar el marcador antes del descanso. Eso y Casillas mantuvieron a flote a los blancos, los cuales en alguna contra volvieron a llevar algo de peligro a la meta visitante. Al poco de reanudarse el partido, el Barça empató el encuentro con un cabezazo de Puyol a la salida de un corner.

El Madrid renunciaba de manera escandalosa a la pelota, lo que de nuevo le llevó a correr más de la cuenta, así como a comenzar a romperse de nuevo por el centro. Esta tendencia se acentuó con el cambio de Ozil por Lass. Intentara lo que intentase Mourinho, no le salió, y no por el alemán, sino porque al Madrid no le duraba el balón. Sin necesidad de exhibirse como en la liga, el Barça poco a poco iba ganando metros y Messi, bien tapado hasta el final del partido, se sacó un pase impresionante para que Abidal sentenciara el encuentro.

Por los locales es cierto que Benzema tuvo un palo, y que los diez minutos finales con Granero por Pepe, el Madrid jugó algo al fútbol por primera vez en toda la noche. Aún así, Pinto vivió plácidamente lo que quedaba de partido. El Barça se llevaba el gato al agua y el Madrid, además de perder el partido, dio una imagen paupérrima con el pisotón de Pepe. Claro que  es lícito y que se le puede ganar al Barça jugando a la contra, pero para ello te tiene que durar el balón un poco más. cuando lo recuperas. Sobre todo cuando tienes los jugadores que tienen los blancos.

Vuelta Copa del Rey: FC Barcelona 2 - Real Madrid 2

Al partido de vuelta se llegaba con estados de ánimos dispares. Al menos aparentemente. El Barça venía con la moral por las nubes, no sólo por ganar en el Bernabéu en los dos encuentros previos, sino por la goleada y el juego desplegado también en Málaga la jornada anterior en liga. El agravio de Pepe, además, invitaba a pensar en un equipo blaugrana que iba a salir como una moto. Por el contrario, el Madrid parecía tocado y centrado en la liga. ¿Cómo plantearía esta vez el partido Mourinho?

Como en el primer encuentro de la saga de este año, tardamos 12 segundos en comprobarlo. Un fallo estrepitoso de Piqué dejó a Higuain frente a Pinto, y aquel marró de forma inexplicable una ocasión clamorosa. El Madrid salía arriba y con toda la artillería. Junto al Pipa, Ozil, Kaká y Cristiano. Lo que pasó la primera media hora fue totalmente inesperado y difícil de explicar. No recuerdo en la "era Guardiola" un meneo semejante en ese primer tercio de partido. Higuain dos veces, Cristiano otras dos y Ozil con un auténtico misil, pudieron decantar la eliminatoria para los madridistas. Por parte del Barça, tan sólo hubo un tiro de Messi que se fue desviado. El Madrid apretaba arriba con un despliegue físico descomunal, pero con dos diferencias notables respecto al resto de partidos: una, tenía paciencia cuando recuperaba el balón, siendo capaz de pararse y cambiar el ritmo cuando la situación lo requería; y dos, el equipo no se partía en medio campo, en buena medida por el trabajo de Kaká y Ozil  en el repliegue, pero también de un inmenso Cristiano, que no tuvo reparos en seguir a Alves hasta la línea de fondo si la ocasión lo merecía. El Barça, de esta forma, no tenía ventaja en medio campo, porque el Madrid jugaba muy junto y Ozil estaba en estado de gracia.

A partir de la media hora, el Barça equilibró algo las fuerzas, pero sin llegar a crear peligro. Cómo los locales tienen tanta pólvora como el Madrid, les bastó una genialidad de Messi para que abrieran el marcador en la primera ocasión clara. Tras el gol de Pedro y ya en el descuento de la primera parte, un zapatazo espectacular de Alves ponía el 2-0 en el marcador. Visto y no visto, muy injusto y cruel para el Madrid. De 10 partidos jugados así, se hubiera ido ganando al descanso 9 y justo el que perdía era contra el eterno rival, el que parecía tenerle comida la moral.

Tras la reanudación el Madrid dio la sensación de que iba a volver a partirse en medio campo, pero esta vez Mourinho reaccionó con rapidez. La entrada de Granero por Lass fue balsámica. El canterano hizo que el equipo tuviera más el balón, que Xabi Alonso fuera más protagonista y que las líneas volvieran a juntarse. Las entradas de Callejón por Kaká y Benzema por Higuain terminaron de insuflarle algo más de frescura al ataque blanco y el Madrid volvió a tomar las riendas del encuentro. Marcó Cristiano tras un gran pase de Ozil y empató Benzema en una genialidad. Mucho tiempo por delante y el Madrid desatado. Todo podía pasar. El Real Madrid siempre vuelve. Guardiola ya lo había advertido en la previa.

Lo que se vió hasta el final fue un espectaculo maravilloso. El Madrid jugando a pecho descubierto buscaba el gol de la clasificación. El Barça, a la contra, trataba de aprovechar los huecos visitantes. Sólo el árbitro no estuvo a la altura de las circunstancias en un partido memorable, de los más bonitos que recuerdo. Al final pasaron los locales, los cuáles reflejaron durante buena parte del encuentro un sufrimiento que no podían imaginarse al llegar al descanso.

Quedan muchos meses de competición y no sabemos cómo van a llegar ambos equipos a la recta final de la liga y de la champions, por lo que las lecturas que saquemos ahora pueden no valer más adelante, pero tras el encuentro de ayer creo que ambos equipos tienen motivos para ver la botella medio llena. El Barça, como apuntaba Alves hoy, porque ha pasado incluso ante la mejor versión del Madrid. El Madrid, porque pese a "regalar" el partido de ida, se ha podido llevar el gato al agua. Con la perspectiva del que lo ve desde fuera y haciendo un símil con el boxeo, los catalanes hasta ayer eran ese púgil en estado de gracia que se cree intocable y que de repente, sin esperarlo, recibe un gancho en el mentón. No besó la lona, pero estuvo cerca. 

El Barça se llevó la eliminatoria, sí, pero el Madrid se quitó los complejos e igualó la batalla psicológica, lo que le rearma de cara a una liga que tiene encarrilada. Mourinho, por su parte, parece haber dado con la tecla y ha encontrado un camino a través del cual toca la línea de flotación culé. Para el Barça, en cualquier caso, la mejor noticia es tener a quién tiene en el banquillo. Seguro que Guardiola a estas horas lleva ya 25 pensando en cómo resolver los problemas que le plantearon ayer.



6 comentarios:

David García Goñi dijo...

No pude ver el partido, pero creo que difícilmente hubiera superado, la magnifica emoción con que describes el último partido y los anteriores. Sólo te deseo un partido como el de vuelta para el próximo combate en el Bernabeu, que más que desear verlo, deseo leerlo en tu blog.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Magnífica exposición. Ahora bien yo introduciría un matiz, o esa sensación me han dado los partidos Madrid Barca de la era Mourinho (Rl Barca juega a lo que juega sin importarle el rival) . A partir del 5-o dió la sensación de que el Madrid estaba más pendiente de que no se volviese a a repetir el resultado que de ganar. las semifinales de copa de europa y la final me de la copa del rey me dieron esa sensación. Luego en la supercopa pareció que el madrid quería ya jugar a otra cosa. (fueron buenos partidos)
Perder en liga, casi nos hace retroceder viendo el partido de ida de la copa del rey. Finalmente, el Madrid en el de vuelta salió a ganar. Esa es la diferencia querer salir a ganar y arriesgar, que es lo que debe hacer el Madrid por valores, y no, lo que se ha hecho en otras ocasiones que es querer ganar sin arriesgar o directamente no perder.

Buen post.

Un abrazo

Katy dijo...

Que no se diga que no lo intenté. No se que me resulta más difícil, seguir tus elucubraciones económicas y políticas o el fútbol.
Creo que me quedo con las vitícolas, aunque viniendo de ti todas son inteligentes y bien escritas:-)
Un abrazo y buen finde

Fernando dijo...

Muchas gracias, David, por pasarte y por tu comentario, el cual me ha encantado. El fútbol es emoción a flor de piel. Yo creo que por eso me gusta tanto. Espero poder seguir escribiendo al respecto... y hacerte disfrutar con ello! Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Hola Fernando: Millones de gracias por pasarte y por el comentario. Estoy muy de acuerdo contigo: Mourinho ha jugado muchos partidos condicionado por el 5-0 del año pasado. Quiero creer que en los próximos partidos seguirá esta fórmula y no las antiguas...

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Hola Katy, jajaja, muchas gracias por pasarte y por el comentario. ¡Eres una incondicional! En breve hablaremos de más vinos para compensar. Un fuerte abrazo