jueves, 12 de enero de 2012

Sociedad - Nos merecemos algo mejor

Apuntes y Reflexiones

Reconozco llevar unas semanas atónito observando el esperpento que, un día sí y otro también, genera nuestra clase política.Como apuntó ayer José María Calleja con cierta sorna en 59 segundos, en los últimos tiempos hemos descubierto que algunos de nuestros presidentes y representantes autonómicos habían generado una especie de "parque temático de la corrupción" en aquellas regiones en las que gobernaban, incluso aún gobiernan.

Recapitulemos: Jaume Matas, antiguo presidente de Baleares y ex Ministro en la época de Aznar, está siendo juzgado por casi 30 presuntos delitos. Dentro del surrealismo que rodea la causa, uno no sabe si reír o llorar con lo del periodista contratado de forma irregular, el cual le escribía discursos que el mismo gacetillero alababa en sus columnas de diferentes diarios. Por otro lado, las conversaciones de Camps y Álvaro Pérez, más conocido como "el Bigotes", no sólo dejan entrever que en todo el embrollo de Valencia haya algo más que trajes, sino que las escuchas de las conversaciones telefónicas sonrojan a cualquiera. El "tenemos que hablar de lo nuestro que es muy bonito", parece más una conversación erótico festiva que otra propia de un presunto delito. Surrealista también.

Pero hay más. Desde hace ya algo más de un año venimos sabiendo que en Andalucía, una de las Comunidades Autónomas con mayor desempleo, presuntamente se vinieron aprobando ERES falsos. Aquello ha destapado otros presuntos escándalos en los que aparentemente se han malversado cientos de miles, millones de euros públicos en juergas, comilonas y otras corruptelas. El remate han sido las declaraciones del chófer del ex Consejero de Empleo de la Junta, el cual no sólo vive en una pedazo de vivienda alucinante, sino que confiesa haber empleado parte del dinero malgastado en drogas. Propio de una película de Torrente. A la par, José Blanco, "paladín" de las manos blancas y azote de políticos del PP por el caso Gürtel, se encuentra en una situación complicada en virtud de lo que se ha ido sabiendo del "caso de las gasolineras". Si lo de Andalucía era de Torrente, esto es más propio de Airbag, la película de Juanma Bajo Ulloa. Lo sorprendente en los casos de Camps y Blanco es que una vez imputados, o que se sabía que se abrían diligencias (disculpad mi incultura jurídica), ambos apuntaban aparentemente aliviados que ahora "sí que se podrían defender". De traca, como lo de Iñaki Urdangarín, inocente hasta que se demuestre lo contrario, pero cuyo caso es lamentable se mire como se mire.
Aún siendo grave lo expuesto en los párrafos anteriores, no me parecen cuestión menor otro tipo de escándalos que hasta la fecha no han tenido costes jurídicos para sus protagonistas. José María Barreda no tiene causas en su contra, pero ha dejado Castilla la Mancha arruinada, sin dinero en la caja para pagar si quiera a las farmacias y con un fantástico aeropuerto fantasma. El famoso tripartito Catalán se gastó lo que tenía y lo que no, poniendo en jaque a todo el estado de bienestar de su comunidad. Ahora el gobierno de Mas se las ve y se las desea para pagar nóminas y no dejar sin servicio a decenas de centros para disminuidos y personas mayores que viven única y exclusivamente de las ayudas públicas. Antich y compañía, también han dejado Baleares al borde del colapso y Camps, que está en todas, entre el aeropuerto de Castellón, el contrato de la Fórmula 1 y otra serie de proyectos faraónicos o mal gestionados, ha dejado a una Comunidad Valenciana que de forma tácita ha tenido que ser rescatada y que a día de hoy lleva sin pagar a colegios concertados desde hace varios meses. Como colofón, hemos sabido que no cumplimos objetivos de déficit, porque nuestros políticos se han seguido gastando más de lo que debían.

Nos merecemos algo mejor. Nuestro sector privado, esto es, familias y empresas, han vivido por encima de sus posibilidades, endeudándose por encima de lo razonable, cierto, pero están pagando una factura desproporcionada. Más de 5 millones de personas están desempleadas y se calcula que en el intervalo 2008 - 2015 hasta medio millón de familias podrían verse despojadas de su vivienda. Mientras tanto, a todos nos han subido el IVA y ahora también el IRPF. A los millones de personas que honradamente tratamos cada día de sacar adelante este país de la mejor manera que podemos, nos toca pagar toda la fiesta. Mientras tanto, a nuestros políticos corruptos les espera por lo menos el escarnio público. A los que han dejado las arcas vacías, ni si quiera.

El problema de todo ésto, es que en un estado de las autonomías dónde educación y sanidad están transferidas, los desvaríos, desmanes y comportamientos deshonestos de los políticos de cada región hace que cada vez tengamos mayores posibilidades de tener españoles de primera y de segunda en función de la moralidad y competencia de los dirigentes autonómicos del momento. Nuestros padres y abuenos lucharon por un estado de bienestar que hoy en día se tambalea en buena medida por la incompetencia de quiénes nos dirigen. Y buena parte del problema deriva de quiénes llegan a la política. No hay meritocracia, falta actitud de servicio, pero sobre todo valores, justo lo que nos ha llevado a dónde estamos.




6 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

¿sabes lo triste de todo Fernando? Que luego les votamos y se lo permitimos. No aprendemos.
Un abrazo

Katy dijo...

Que tristeza constatar todo esto y no poder discrepar porque te has quedado corto encima. Parece que vivimos en el pais de Alibaba y los 40 ladrones.
Viva la fiesta. Pero todo tiene su fin y a cada cerdo le llega su San Martín.
Un abrazo

Fernando dijo...

Hola Fernando! Millones de gracias por pasarte, como siempre. Además de tener razón en lo que apuntas, lo grave es que estas cosas las empezamos a ver como normales, cuándo no deberían serlo. Tremendo

Un fuerte abrazo

Fernando dijo...

Hola Katy: Pues sí, me he quedado corto, tienes razón, pero he cogido los casos que más me han impactado. Estoy de acuerdo contigo, el tiempo pone a cada uno en su sitio, aunque como matiza el gran Francisco Alcaide, a veces a largo plazo..

Un fuerte abrazo

Pedja dijo...

Y si resulta que si tenemos lo que nos merecemos?. Quiero decir, que los políticos nacen de la sociedad en la que viven, no son especiales. El problema e Italia no es Berlusconi, el verdadero problema es que la gran mayoría de los italianos quieren ser como Berlusconi, montar las mismas fiestas y trtar de evadir los impuestos.

Y en España?. Resulta que hay facturas con IVA y sin IVA, que hay bancos que no declaran cuáles son sus verdaderas deudas, parados con Iphone y aspirantes a una fama efímera de Gran Hermano pero con mucho dinero. Conozco amas de casa aferradas a un televisor y directivos mentirosos.

Sin caer en juzgar a nadie pero quizás sí tenemos lo que nos merecemos. Con todo, creo que hay una esperanza, jueces que trabajan, funcionarios que dan la talla de forma callada y discreta, empresas rentables y sostenibles, sigamos mejorando para poder merecernos mejores políticos, gran post Ferra, un abrazo.

Fernando dijo...

¡Hola Pedro! Mil gracias por pasarte! Gran reflexión, desde luego, y estoy de acuerdo contigo pero con matices. Los políticos salen, efectivamente, de nuestra sociedad.

Pero de nuestra sociedad, como bien apuntas, también sale gente brillante que dignifica el servicio público y la empresa privada. Me pregunto por qué los mejores no acaban dirigiendo nuestros países como norma general.

Por último muy de acuerdo contigo en la crítica. No podemos pedir honestidad a nuestros políticos si los primeros que defraudamos y engañamos somos los ciudadanos de a pie.

Mil gracias por los halagos. Se agradecen el doble viniendo de ti! Un fuerte abrazo!