sábado, 13 de diciembre de 2008

Economía - Reflexiones de un marinero

De cómo Cristóbal Colón llegó a América

Para los no conocedores de la materia explicaré que en un barco de vela se puede navegar de diferentes formas en función de la dirección del viento. Esto es así porque los veleros han evolucionado mucho a lo largo de la historia, permitiendo a los navegantes afrontar al dios Eolo, de múltiples formas.

Pero claro, navegar no solo depende del viento. También de la situación del mar, con sus tormentas, marejadas y trampas que éste te prepara cuando se alía con otras fuerzas de la naturaleza. Cuentan, por ejemplo, que cuando uno pasa el cabo de San Antonio en Alicante, el panorama te cambia por completo haciéndose muy difícil la navegación. Son tantas las variables que pueden influir, que me temo que controlarlas todas supone casi una quimera, así que toca apelar a la pericia del capitán y de los tripulantes para llevar las naves a buen puerto cuando el entorno es turbulento y la cosa se pone fea.

Miro con preocupación la situación actual de muchas compañías, las cifras de paro que se esperan y la riqueza que se va a dejar de generar al menos durante un tiempo, pero encuentro que en estos momentos de dificultad es el momento de mirar al frente y tener confianza. La economía es el mar y estamos empezando a navegar por una tormenta que se prevé muy complicada. Es cierto que algunas naves no están todo lo preparadas que pensábamos, y que tal vez se han aliado más fuerzas de las que creíamos, pero también que otras embarcaciones han aprendido a surcar mares y océanos independientemente de cómo les venga el viento y que cuentan con mejores herramientas que nunca para afrontar la incertidumbre.

En estos tiempos de preocupación, tal vez convenga acordarse de un tal Cristóbal Colón, el cual fue capaz de llegar a América sufriendo graves percances por el camino y con unas Carabelas que sólo estaban preparadas para navegar de empopada. Su ejemplo nos debe recordar que en tiempos de crisis la determinación, el liderazgo y el esfuerzo conjunto de todos los miembros de una empresa son los que nos van a llevar a superar el temporal. Porque como ya se ha apuntado desde este blog, éste pasará, como siempre ha ocurrido en la economía. Lo importante será que cuando divisemos tierra y revisemos nuestras naves, seamos capaces de aprender de lo vivido para ser más fuertes cuando venga otro temporal.

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