jueves, 25 de agosto de 2016

Cuando Fuimos Vividores

De Disfraces y Pieles Artificiales

"Era mi mejor disfraz... pero ha llegado a ser una piel artificial"

Aunque he arrancado con Mikel Erentxun, podría también haber titulado este post "Honestidad Brutal", como aquel magnífico disco de Calamaro, porque intuyo que éste va a ser uno de los más sinceros desde que arranqué el Blog allá por el año 2008, y eso que reconozo que tiendo a escribir siempre a corazón abierto. 
 
La historia de los vividores se remonta al año 2011, cuando de repente, nuestro grupo de amigos se dividió en dos exclusivamente en lo que al estado civil se refiere. La gran mayoría se casó, pero 5 de nosotros vimos cómo nuestras relaciones con nuestras parejas de entonces, en ese momento en el que hay que dar un paso decisivo, se vinieron abajo de forma estrepitosa. La vida nos puso de nuevo en la casilla de salida, apartándonos de aquellas personas con las que de una forma u otra nos habíamos proyectado a largo plazo. A un lado estaban los súper padres, y en el otro los vividores.

Confieso que en mi caso lo que me pasó con mi ex fue un palo que tardé mucho en asimilar. No es fácil asumir que la vida va a ir por otros derroteros diferentes a los que te habías imaginado en su momento, como tampoco lo es salir de la zona de confort. Nunca se pueden dar las cosas por sentadas e imagino que dentro de mi comodidad las cosas se fueron deteriorando sin que hubiera un motivo concreto para ello. Que nadie se asuste, que no quiero hacer un post lacrimógeno, por cuanto hoy tengo claro que lo que me pasó fue lo mejor que podía haberme ocurrido. Viendo con perspectiva las cosas, y aunque siempre queden reproches por hacerse, confieso que dentro de mi rabia inicial había una exigencia de sinceridad hacia la que fue mi novia que tal vez yo ni siquiera había tenido conmigo mismo. Hoy estoy en paz y tal vez por eso pueda escribir estas líneas desde el sosiego y la reflexión. 

Sin embargo no siempre tuve ese sosiego. Hubo una época en la que me quise poner un disfraz, casi sin ser consciente de ello. Los vividores fuimos leyenda en la noche madrileña. No solo nos invitaban a copas en varios lugares cada día de jarana por lo bien que caíamos al personal, sino que eran tan divertidas nuestras historias que llegó a haber gente que nos escribía diciéndonos que querían venirse de fiesta con nosotros. Quizás fuera una mera huida hacia adelante de manual, pero hoy también sé que aquello era tal vez necesario después de haberlo pasado tan mal. Tenemos anécdotas para llorar de la risa que podrían dar para escribir uno o dos libros, y aunque haya pasado ya el tiempo, nos sigue gustando de vez en cuando recordar ésta u otra hazaña que quedarán en nuestra historia personal para siempre. 

Fuimos unos ligones empedernidos, con un notable éxito, dicho sea de paso, aunque la media en este caso no fuera representativa (los que sepan de estadística me entenderán). Había uno de mis amigos que siempre se llevaba la palma, pero espero que entendáis que hay ciertos secretos que no pueden revelarse....aún :) Por mi parte confieso que hubo una regresión total hasta mi adolescencia, pero a una adolescencia que no había tenido nunca por haber sido excesivamente responsable desde muy niño, añadiéndole a la ecuación la variable del whatsapp. Muchas fueron las noches de varias conversaciones paralelas con chicas a las que había conocido en diferentes ámbitos. Una buena amiga mía, entre risas, lo llamaba "el gallinero", y en el fondo no le faltaba razón. Aquello era divertido, pero era de locos. Y lo reconozco, fui coleccionista de citas. Quiero dejar claro que nunca he engañado a nadie, que las veces que he intentado estar con una persona, sólo he estado con esa persona, saliera bien o mal, pero también confieso que no siempre manejé bien todas las situaciones, que soy consciente de ello y que hoy lamento infinito si hice daño a alguien. Nunca fue mi intención.

Cada domingo, cuando subía a Aranda en el coche, ponía el manos libres y comentaba con Francis la jugada de ese fin de semana. Era una hora de conversación en la que habitualmente no parábamos de reír, pero también, cuando nos poniamos trascendentes, cuando no nos había salido con alguien que creíamos que podía ser la definitiva, cuando habíamos tenido alguna noticia de nuestras ex,  a veces no quedaba más remedio que llorar por el vacío que en el fondo sentíamos. Imagino que es lo que hay cuando pretendes cerrar heridas en falso. 

Durante el resto de la semana nuestro grupo de Whatsapp echaba humo haciendo repaso general de los progresos con las diferentes amigas que nos habíamos hecho en los días previos. Josete hubo una época incluso en la que entre risas me pidió que le hiciera un esquema, por cuanto llegó a perderse dentro de las chicas interesantes que tenía en el disparadero (y nunca mejor dicho). Y sin embargo, como les explicaba a veces a mis amigos, como le confesé un día a Javi, como nos contábamos Francis y yo los domingos, en el fondo me sentía "vacío". Guillo, otro de mis mejores amigos y que me conoce a la perfección, me lo resumió en una sola frase: "Fer, tío. No te engañes. Tú estás en los vividores por las circunstancias, pero en el fondo tú eres un súper padre de manual". Y lo peor es que tenía razón, aunque yo me empeñara en seguir llevando aquel disfraz que iba camino de convertirse en una piel artificial.

Hoy las cosas poco tienen que ver con aquellos años de juergas y diversión que vivimos. Francis está a punto de casarse, Josete tiene una novia formalísima, Manolo se ha ido a Guinea a vivir con su novia, y ahí quedamos Javi y yo como solteros, pero tomándonos las cosas de otra manera. Durante la estancia de mi primo Santi en Aranda, hablamos en profundidad de este tema poco antes de su accidente. Santi me escuchaba sobre todo, pero también me hacía sus reflexiones. Él sabía de mis andanzas con los vividores, era mi confesor cuando la liaba parda (al igual que yo lo era a veces suyo) y aunque se reía conmigo y mis historias, siempre me hacía recapacitar. Yo creo que él sabía perfectamente que tras ese disfraz, había una persona que llevaba una vida que no le llenaba, al menos en el ámbito afectivo.

Como os vengo diciendo estas semanas en el blog, me encuentro en pleno proceso de crecimiento personal y es por ello por lo que me atrevo a escribir de estas cosas tan íntimas. Me siento en plena catarsis y ello me hace tener una fluidez a la hora de exponer cosas, ideas y sentimientos que no siempre he tenido. Estoy en un momento personal y espiritualmente inquieto, pero también de mucha paz, reencontrándome conmigo mismo. Vuelta a los valores, a mi esencia, a mi verdadera forma de ser. Cierro el gallinero, que diría mi amiga, pero esta vez de forma definitiva, y renuncio a mi disfraz, a esa piel artificial que me hizo olvidarme de quién era realmente. Quiero vivir mi vida, en la que creo, en la que siempre he creído realmente, y dejar de hacer el indio perdiédome en historias que no me llevan a ningún lado. No quiero vivir la vida de otros. Como siempre, me encuentro en estado de búsqueda, pero sabiendo lo que realmente quiero. Así de simple, así de claro... y así de difícil, porque asumo que de alguna forma supone nadar contra corriente en una sociedad de usar y tirar, pero no es lo que quiero para mi. Para ser feliz se trata de ser uno mismo y los valores son a menudo ese faro que nos indica en qué punto nos encontramos. De nuevo, la pregunta es si nos atrevemos a vivir siendo coherentes con nosotros mismos. De veras que no siempre es fácil. Las heridas cuesta cicatrizarlas y a menudo buscamos atajos.

Tampoco querría terminar este post sin hacer una última mención a los vividores. No me gustaría que nuestra historia se quedara en lo anecdótico o que se banalizara la misma. La de los vividores es sobre todo una historia de AMISTAD a prueba de bombas, de unas personas extraordinarias (al menos asi percibo yo a mis amigos) que se quieren de todo corazón y que se apoyaron mutua e incondicionalmente en uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Nuestra amistad es inquebrantable y para siempre, y que nadie se me asuste, que seguiremos saliendo de vez en cuando a hacer nuestras escaramuzas, soltándonos unas risas, contándonos las cosas y acompañándonos los unos a los otros, estando siempre ahí. La despedida de soltero de Francis, sin ir más lejos, promete. Seguiremos colgando nuestras fotos y seguiremos brindando por lo vivido y por que está por venir, por lo que nos hemos querido y lo que siempre nos vamos a querer. Y quién sabe, tal vez alguna vez les pueda contar a mis hijos, en plan "Cómo conocí a vuestra madre" aquella historia de cuando fuimos vividores... O cómo diría Loquillo, de "Cuando fuimos los mejores"....

Eso sí, esta vez con mi piel blanquita, la original, la que siempre se quema en la playa, aquella que hizo que toda la afición rival un día y en plan despectivo me gritara "el Niveas" durante un partido de fútbol. Pero esa... esa es otra historia que a su debido tiempo contaré. Nunca más de espaldas a mi. Ahora sé que hay un mundo mejor si miro hacia atrás.



7 comentarios:

Pablo Olalla dijo...

Salgamos a jugar con el once de gala y juguemos a lo nuestro

Bego B dijo...

Como el buen vino que mejora con el tiempo

Pedja P dijo...

Querido Ferra,

Me gusta mucho el giro que has dado el Disparadero. No es que antes no me gustara y confieso que he aprendido mucho de economía y temas de empresa y de otras muchas más cosas contigo pero este giro personal que le has dado me gusta mucho. Me recuerda a mi propio blog y me dan ganas de volver a escribir. Por otro lado, me alegra mucho de que te conozcas tan bien, eso es un activo de incalculable valor, en serio.

Personalmente, creo que todos hemos pasado esas travesías y ay de aquél que no haya transitado esos rumbos, otra forma de explicarlo es a través de los patos y los pumas ya sabes. Me da pena no haber vivido alguna de esas noches de vividores así que habrá que apuntarse a alguna porque, sinceramente, por cumplir años no debemos predeterminar nada y, por ejemplo, la etapa de los 70 (ya sé que falta aún mucho) puede ser la verdadera década vividora de todos nosotros o la de super padre. Mira a Churchill que fue al final de su vida cuando logró ser primer ministro o a Papuchi... En fin Ferra que a ver si quedamos a comer que hace mucho tiempo que tengo ganas de sentarme contigo a charlar y darte un abrazo.

Fernando dijo...

Querido Pablo, ¡cuánta razón tienes! ¿Te acuerdas cuando os entrenaba y os animaba a jugar como sabiáis, sacando vuestras virtudes? Ocurre que las personas a veces nos obcecamos ante las derrotas de la vida y somos capaces de renegar hasta del estilo y de nuestros valores. Con ganas de seguir esa conversación que dejamos a media ;)

Abrazo enorme crack

Fernando dijo...

Bego, gracias por pasarte por el Disparadero. ¡Ya me has calado! ¡El vino y mis ejemplos! ;)

Para que el buen vino mejore con el tiempo es imprescindible mimarlo, conservarlo con la temperatura adecuada, con la luz justa y la posición correcta. Sólo así sacan lo mejor de sí, su tipicidad (esa que me encantaba contarle a Santi cada vez que habríamos una botella en casa), y la complejidad puede crecer de la mano de una fruta que siempre está presente. Sigo intentando volver a mi mejor versión, pero ahora sé que estoy en el camino correcto. Lo mejor siempre está por llegar... si nos lo proponemos.

Un beso enorme

Fernando dijo...

Querido Pedro,

Millones de gracias por tus palabras. En el fondo el giro no es más que la constatación de una realidad. Volcarme tanto en el trabajo, en el estudio, en la economía, era la otra cara de la moneda de los vividores, una manera de huir hacia delante y no mirarme en el espejo. Creo que este camino lo comencé realmente hará ahora mismo un año, pero lo vivido este verano ha sido un catalizador que ha acelerado mi proceso personal. Dicho ésto, volveré a escribir sobre la economía y sobre las empresas, porque una cosa sí que es cierta: me encanta lo que hago y me encanta estudiar, aprender cosas nuevas y tener la oportunidad de contarlas.

La historia de los patos y los pumas es memorable. Creo que nos debes un post al respecto ;) Y me encantará que te unas a nosotros una de estas noches, claro que sí. Hablamos para comer pronto. Ya te contaré con calma, pero la operación resultó ser bastante más gorda de lo previsto al principio y la rehabilitación me está consumiendo mucho tiempo, pero a ver si ahora en septiembre sin falta nos vemos.

Abrazo enorme

Sara Marti Lara dijo...

Querido Fernando;
Ahora que solucione el pequeño problemilla que tenía y puedo escribir en tu magnífico blog ,cosa que me hace muy Feliz puesto que tu sinceridad plasmada en estas líneas tienen que ser agradecidas siempre , mil gracias por todo lo bonito que dejas plasmado, de verdad!!

Hablas de un giro en tu vida muy positivo y me recuerdas a mí hace 3 años cuando creo que viví el mismo aunque me imagino que cada uno con unas circunstancias y situaciones diferentes pero el final es el mismo....Querer ser uno mismo y buscar lo que a cada uno le mueva el corazón .

Es cierto que me ha servido para ser esa persona que nunca tuve que dejar atrás pero que como tú bien dices a veces nos ponemos ese disfraz , máscara o velo en mi situación que nos impide ser quien somos realmente .
Fueron muchos años los que tuvieron que pasar para darme cuenta de ello pero cada uno marca su reloj aunque el tiempo no se detenga para nadie ....

Me emociona leerte porque sé que esto te sirve de terapia y plasmando todas tus vivencias , anécdotas y reflexiones te vas liberando de todo ello y así te vas abriendo camino en tu nueva etapa ... Ser tú mismo .
Yo también renuncie a ese velo o disfraz para ser Yo misma y te aseguro que encontré mi camino ,, tengo paz en el alma aunque aún me quede mucho camino por recorrer .....
Ahora sé que hay un Mundo mejor si miro hacia atrás , qué bonito!!!!
A por ello Campeon .

Un abrazo enorme :)