jueves, 4 de agosto de 2016

Vivencias - Cogiendo Impulso

Algunas Ideas

Las personas no fracasan, bajan los brazos. O dejan de luchar. Lo habéis leído por aquí en múltiples ocasiones. El inspirador de la cita fue mi gran amigo Francisco Alcaide. Al final, la derrota es inherente a la vida y, como en el deporte, hay partidos que se ganan y otros que se pierden, pero si en el fragor de la "batalla" somos capaces de vaciarnos, de darlo todo durante la misma, se produce un proceso de crecimiento y aprendizaje descomunal, acerca de uno mismo y acerca de este mundo en el que vivimos. Nunca se fracasa en momentos así. Al contrario, se acumulan experiencias y vivencias que nos harán más fuertes y estar más preparados ante las siguientes vicisitudes que seguro se nos presentarán en nuestro día a día. Porque en el fondo en eso consiste la vida, en caer y levantarse, en tener el coraje para seguir avanzando y afrontando nuevos retos.

Sin embargo, no podemos negar que vivimos en una sociedad en la que se nos presentan como valores el éxito, el prestigio, el dinero o el poder, y que en consecuencia,tendemos a mostrarnos a menudo como triunfadores. En el fondo no deja de ser un poco lo que refleja la pirámide de Maslow y nuestra necesidad inherente de reconocimiento social. Pensemos por un momento en la imagen que proyectamos en las redes sociales sobre nosotros mismos. Obviamente mostramos nuestro trocito mejor, como diría la canción, tendiendo casi a exagerar nuestros éxitos y cualidades, y por supuesto a pasar desapercibidos nuestros días tristes y menos buenos, como por otra parte es lógico. El problema viene cuando te enfrentas a ti mismo en la vida real, porque en el fondo de uno mismo no se puede escapar. "Networks as covers", como nos explicaba el profesor Piskorski en Harvard.


Como habéis leído últimamente, estoy viviendo un momento convulso en general. No niego que no estoy en mi mejor momento de ánimo, así como también confieso que espero no acostumbrarme nunca a las decisiones difíciles que me tocan tomar en la parte profesional, porque ese día dejaré de ser yo y a eso es algo a lo que no estoy dispuesto. Si algo he aprendido de la vida es que la línea recta no siempre es el mejor camino, ni siquiera el más rápido. A veces, para avanzar, es necesario reconocer errores, tener propósito de enmienda y, en consecuencia, tener la humildad suficiente para dar un paso atrás. Pero depende de cada uno el que el mismo te hunda o lo utilices para coger impulso. Es la actitud con la que afrontamos las cosas lo que marca la diferencia entre las personas. 

En mi caso, sigo viviendo estos momentos como cuando me calzaba las botas de fúbol y salía a dejarme el alma, disputando cada partido como si fuera el último. Peleando a la contra en ocasiones como la actual, pero como también dice la canción,  no paren el combate todavía y cuenten hasta diez. Cogiendo impulso. Seguimos creciendo. No puede ser de otra manera. Y es que lo mejor siempre está por llegar. De nosotros depende.